Capitulo 6

Elizabeth no recordaba la última vez que había estado tan fuera de lugar. Comenzaba a desesperarse por la pelea discreta entre John Foster y Fitzwilliam Darcy poniéndola en medio del campo de batalla sin saber que hacer para que dejaran de portarse como un par de idiotas celosos, llevaban ya 3 días con esta guerra y no tenía ganas de continuar. Además la investigación que estaba realizando en las finanzas del hotel no le estaban llevando a ningún lado y tampoco a Darcy. Ambos sabían que había algo extraño pero no podían dar con la evidencia, todo parecía sustentado.

Era tarde, se dirigió al elevador para subir a su habitación. Presionó el botón para subir y comenzó a masajearse el cuello con su mano derecha, definitivamente se daría un baño y después de eso iría directo a la cama.

Al abrirse las puertas apareció Darcy con una chamarra negra ya que el clima había enfriado bastante y se podía sentir el inevitable invierno que se acercaba.

-¿Dónde estabas? te estuve buscando - cuestionó Darcy mirándola con intensidad y frialdad al mismo tiempo, se le veía molesto por algo

-Estaba en el despacho, me quedé después de que te fuiste.

Así que era eso, él pensaba que estaba con Foster y los celos lo estaban comenzando a controlar.

-Oh Lizzie! ya te vas? - La tomó por sorpresa John que apareció sin que ninguno de los dos lo notaran.

-John! si, estaba por subir, estoy muy cansada.

-Se nota, me preguntaba si quisieras ir por una copa al bar.

Lizzie se lo pensó un momento, no quería aceptar pues estaba cansada pero tampoco quería rechazarlo por completo, si aceptaba Darcy se enojaría, si lo rechazaba Foster podría no ayudar con la investigación.

-Seguro, solo una copa

-Tienes mi palabra! a menos que quieras más para dormir mejor

Darcy notó la intensión en su comentario y podría jurar que el fuego casi salía de sus ojos. Lizzie lo miró con un gesto de disculpa, sus ojos mostraron cierta culpa y al mismo tiempo resignación. Algo en él le hizo darse cuenta de que ella lo hacía mas por cortesía que por gusto, definitivamente estaría atento.

Foster la tomó de la mano y besó su dorso para después enredar esa mano en su brazo para llevarla al bar feliz por su triunfo frente a Darcy.

El bar del hotel tenía pantallas y luces que ambientaban, una rara mezcla de diversión y elegancia se percibía. Un mesero se acercó a la mesa. Lizzie pidió una copa de Martini de frambuesa, una mezcla dulce y refrescante, John pidió un whisky solo.

Lizzie sabía que Darcy estaría enfadado con ella, de algún modo su compañía estos días le habían demostrado lo inteligente y hábil que era, se había acostumbrado a su humor infantil y competitividad por ser siempre el primero en dar con las respuestas, la mayoría de las veces acertadas. Era increíble pero mientras estaba con John no podía dejar de pensar en la compañía de Darcy y la ridícula pelea que llevaban

'Enemigos naturales... ¿en serio Lizzie? serías muy afortunada de que el zorro te volviera a comer! deberías pensar más en lo que dices'

-¿Qué dices Lizzie?

Lizzie levantó la mirada de golpe, ni siquiera había notado que le estaba hablando y que tenía la mirada en otro lado.

-Yo...

El mesero la salvó llegando con sus bebidas dándole tiempo para pensar una respuesta a algo que ni siquiera escuchó

-No tienes que responder ahora Liz, pero me haría muy feliz si te mudas aquí y comenzamos una relación, sabes lo mucho que me importas.

-...

'Ah... con que eso era... un momento... ¿QUEEEEE?'

-John... sé que te importo y que antes tuvimos flirteos, pero... no veo a futuro con nadie, es decir, tu eres un maravilloso hombre no quisiera que te vieras arrastrado por mi desastrosa vida, lo lamento mucho. Además está mi situación en la empresa, tengo un contrato muy bueno con ellos y no puedo simplemente...

John la interrumpió dolido.

-Si, Darcy, lo sé, no soy ciego, he visto como te mira y no es muy inocente, pero también sé que tu lo miras con algún sentimiento solo que aún no sé definirlo.

-Te equivocas, yo no lo veo de ningún modo, posiblemente admiración pero es todo

John suspiró pesadamente, estaba perdiendo la batalla, levantó su copa invitando a Lizzie chocarla con la suya a lo que ella le correspondió.

-Por los corazones rotos

-Oh John no, todo menos eso, mejor por la felicidad venidera.

Él sonrió, brindaron y comenzaron la bromear sobre aventuras pasadas de sus infancias.

Al primer trago Lizzie pudo notar que su bebida sabía un poco diferente de cómo estaba acostumbrada pero no le tomó mucha importancia, posiblemente era el cansancio.

Cuando apenas llevaban la mitad de la copa Lizzie se pasó los dedos por su frente cerrando sus ojos, estaba mareada, nunca había tenido ese efecto.

-Wow, creo que este Martini esta algo cargado, se siente fuerte.

-Ya que lo mencionas este whisky no se siente, que raro.

-Creo que debo irme a dormir, me siento mareada

-Te llevo a tu habitación, vamos un último brindis, por nosotros

Lizzie sonrió amable.

-Por nosotros

Sonrieron de nuevo y dieron un gran trago final con lo que se terminaron las copas. John se levantó y dio un pequeño paso atrás.

-Woo, creo que si estaba fuerte después de todo.

-Ya lo creo.

John le movió la silla para ayudarla a levantarse, ella tuvo que poner sus manos en la mesa de lo mareada que se sentía.

-John, llévame a mi habitación, no me siento nada bien.

-Claro, ven.

Tomándola por la cintura la pegó más a él. Lizzie estiró el brazo para recoger su bolso. Ambos iban semi abrazados para mantener el equilibrio de Lizzie que sentía como su cabeza daba vueltas. Dio varios traspiés que él pudo controlar tomándola fuertemente de la cintura. El ascensor abrió y subieron, cuando cerró sus puertas John se acercó a su cuello y le dio besos a lo que ella débilmente podía defenderse poniendo sus manos en su pecho e intentaba alejarlo.

-No John, basta, no lo hagas

-Pero Lizzie, tu y yo somos el uno para el otro

-Detente, aléjate de mi

Rogaba Lizzie mientras era vagamente consciente de lo que estaba sucediendo, internamente rogaba para que John se detuviera, pero sabía que eso posiblemente no sucedería pues sabía de sobra que él la deseaba.

Darcy nada contento por haber dejado que Foster se llevara a Lizzie había ido a tocar a su habitación para confirmar que no estaba con ese molesto ser, pero era tonto de su parte, solo había pasado una hora desde que los había dejado en el lobby. Confirmando que no estaba tomó rumbo de nuevo a su habitación molesto y resignado.

Cuando el elevador abrió Lizzie aprovechó para darle una patada a John lo más fuerte que pudo en la entrepierna dejándolo doblado, corrió hacia donde recordaba era su habitación pero se desplomó en los brazos de alguien con quien chocó perdiendo el conocimiento.

John salió del elevador encorvado y tambalándose dió un par de pasos y se topó de frente con Fitzwilliam Darcy y una Lizzie en brazos inconsciente, su rostro no mostraba emoción alguna pero sus ojos... podía jurar que el infierno estaban dentro de ellos.

-Señor Foster... ¿tiene alguna explicación que darme?

-No... yo... no sé... estoy muy confundido...

-Piense bien en la respuesta que me dará señor Foster, ¿porqué mi asistente salió tambaleándose del elevador con cara de terror y en visible estado inconveniente al igual que usted?

-No sé... yo no soy así, es que ella es hermosa y... bueno yo... no estoy en mi... no me siento muy bien

-¿Esa es toda su respuesta?... -Fitzwilliam levantó una ceja con mirada cargada de desprecio- bien, está despedido.

Darcy pasó por su lado con Lizzie en sus brazos. Estaba caminando directo a su habitación. No estaba dispuesto a dejar a Lizzie sola en su habitación.

-Espere

John puso una mano en su hombro antes de que Darcy se alejara más.

-Solo bebimos una copa, ella un martini y yo un Whisky, pero sabía raro, creo que las bebidas estaban adulteradas, una copa nunca tiene este efecto en mi y tampoco en Lizzie, ya antes hemos tomado juntos y nunca terminamos así. Debe haber algo en las bebidas por favor deme otra oportunidad, déjeme arreglarlo.

-Ríndete Foster, estás despedido, yo me haré cargo de esto.

-Déjeme hacerlo por Lizzie.

-Tienes 10 minutos para salir del hotel o llamaré a seguridad.

-Pero...

Darcy pudo entrar a su habitación con la tarjeta digital que tenía en la mano, dejando a Foster fuera y de un portazo se aseguró de alejar a Elizabeth Benet de él para siempre. Ahí se había terminado la guerra y Darcy había ganado llevándose con él a la princesa de sus sueños.