Hola chicos, muchas Gracias por sus bellos reviews! me encantan! Seguiré dando lo mejor para que esta historia les siga gustando.
Disclaimer: Los personajes pertenecen a la obra de Orgullo y Prejuicio de Jane Austen. La historia es original mía.
Capítulo 8
Al fin habían terminado el trabajo. El vuelo a París fue rápido, Lizzie estaba ansiosa de llegar con su hermana, iba en el auto de Darcy el cual por su parte estaba preocupado por dos cosas, la primera era lo que encontraría en el hotel y si estaba tan desastroso como el de Suiza, no sabía que esperar. La segunda era la impresión que tendría de la hermana de Lizzie, quería darle una buena impresión pero no tenía idea de qué hacer, después de todo, no era tan bueno relacionándose con los demás, era demasiado serio, debía ganarse a su hermana para que hablara bien de él con Lizzie y tenerla de su lado.
-Tierra llamando a William, Tierra llamando a William, ¿te perdimos?
-Eh? ¿Decías algo?
-Vamos Will ¿qué pasa? ¿sigues cansado?
-No, es solo que estoy algo preocupado eso es todo
-Por favor no trabajes demasiado, si no estoy ahí para ayudarte siento que no estoy haciendo mi trabajo ¡y me estresaré! no quiero estar estresada con mi hermana.
-Descuida, en cuanto ponga mis manos en esos papeles estaré más tranquilo. No te molestaré con trabajo, son tus vacaciones así que no te preocupes.
-De acuerdo, ya estoy suficientemente nerviosa, ah espera, chofer, por favor bajo frente al edificio blanco.
El auto aparcó donde Lizzie le indicó.
-¿Es aquí?
-Si, me quedaré con ella estos días- Un mensaje sonó en su celular- Oh es Gigi
-¿Que dice mi loca hermana?
Lizzie lo leyó y soltó una risilla traviesa y avergonzada
-Locuras ¿qué más?
"Entonces... ¿mi hermano se fue a París contigo? mmm espero usen protección, o tal vez les gusta la emoción del peligro! como sea pero... dense amooooooorrrr! muchas veces! muuuucho amoooooorrrr!"
-¿Te veré esta noche?
-No lo sé, le preguntaré a Jane si quiere salir a cenar o si tendremos una noche de hermanas. Te aviso mas tarde. Me voy.
- Si, nos vemos
Sin poder evitarlo su mente lo traicionó dándole un beso en la comisura de los labios de Lizzie tomándola por sorpresa
-Perdón, no lo pensé - se disculpó avergonzado
-Oh... eh... no te preocupes- sonrojada y con emoción contenida
Lizzie salió del auto, el chofer ya había bajado su maleta, la tomó y caminó con decisión hacia el edificio. Caminaba con paso seguro pero por dentro estaba temblando como un chihuahua.
'¿Por qué tiene que ser tan adorable?'
Tocó el timbre, el intercomunicador abrió canal.
-¿Diga?
-Willie Wonka es el rey.
Un grito de felicidad sonó del otro lado de la línea y el timbre de la puerta accionó la entrada. Lizzie empujó la puerta y miró hacia atrás donde Fitzwilliam la miraba atento esperando que entrara al edificio. Ambos se miraron y dedicaron una sonrisa, Lizzie entró con un sonrojo en sus mejillas, debía poner los pies en la tierra.
Cuando abrió el elevador Jane ya la esperaba en la puerta del apartamento, ambas se abrazaron con emoción y lagrimas en los ojos.
-¡Mi pequeña Lizzie! te extrañe tanto
-Y yo a ti Jane! cuéntame ¿cómo estás?- entraron al apartamento
- ¡De maravilla y muy nerviosa, Lizzie estoy a nada de cumplir mi sueño!
-¿La escuela?
-¡Si! al fin! he ahorrado lo suficiente y mañana tengo cita con el banco y el dueño del lugar, podré comprarlo y poner mi academia de música
-¡Oh por Dios! es estupendo! es una gran noticia
-Es el mejor regalo de cumpleaños Liz
-Y te lo darás a ti misma, ¿qué más podemos pedir?
-Lo sé, estoy alucinada
-Debemos celebrar!
-Definitivamente, ¿qué te parece noche de hermanas?
-¡Por supuesto!
-Vamos a comprar todo lo necesario para celebrar
Ambas salieron a comprar algunas bebidas, botanas dulces y saladas, entre otras cosas no tan sanas. Estaban demasiado emocionadas.
Regresaron al departamento, estaban por abrir las bolsas cuando sonó el celular de Jane quien contestó mientras Lizzie servía dos vasos con agua.
-Lizzie, discúlpame, me acaban de llamar de la orquesta, surgió un problema con el violinista y me piden ir a reemplazarlo para la presentación de esta noche, me siento tan mal...
-No te preocupes Jane, ve a trabajar, ellos cuentan contigo.
-Pero...
-Nada, te maquillaré, vamos
A las 8:30pm Lizzie estaba viendo un documental del espacio comiendo dulces y en pijama.
Recibió un mensaje.
"¿Que tal las cosas con tu hermana?"
-Nada, le llamaron para trabajar, estoy viendo un documental
"Que mal, podemos cenar si gustas... ¿vino tinto?"
-Tentador, pero paso, estoy cansada y quiero dormir temprano
"De acuerdo, te veo luego"
-Mañana es el cumpleaños de Jane, ¿quieres venir a cenar con nosotros? así no me sentiré como la tercera rueda
"Tercera rueda?"
-El novio de Jane es encantador, pero son muy melosos, no quiero ser salpicada de miel
"Entiendo, te acompaño, ¿a qué hora te veo?
-A las 7, iremos a un pequeño restaurante, algo muy privado, ¿puedes estar aquí antes para irnos juntos?
"Por supuesto, te veré antes de las 7"
-...
"..."
-...
"Te extraño, me hiciste falta hoy"
Lizzie se mordió el labio, no sabía cómo reaccionar o que contestar... era su jefe ¡Dios Santo! que complicado, no era correcto que estuvieran compartiendo esta clase de mensajes. Por otro lado... también era el hermano de su mejor amiga, que dicho sea de paso, Gigi se escuchaba muy animada con la idea, pero ella...
-Yo también te extrañe. Te veo mañana. Descansa
"Descansa, hasta mañana"
Estaba perdida, arruinada, destruida y enterrada. Estaba cayendo en las garras de Fitzwilliam Darcy. Habían empezado al revés, y ahora estaban en lo que debía haber sido su primera etapa. Pero los vagos recuerdos que tenía de aquella noche que compartieron juntos la abrazaban de vez en cuando y quería repetir, abrazarlo, besarlo, sentirlo y gozarlo.
-Pero que calor hace aquí.- Se levantó por una lata de cerveza.
Darcy estaba en su cuarto del hotel, había estado trabajando todo el día. Extrañaba como loco la presencia de Lizzie, su perfume, su ingenio, su risa, toda ella. Se estaba enamorando cada vez más, sentía que algo le faltaba cuando no estaban juntos. ¿Es que acaso ambos se pertenecían de una manera especial? Podía sentirlo, aunque Lizzie se negara, él podía sentir que ella también era consciente de esa energía que los rodeaba, del deseo de sus cuerpos por tocarse de nuevo. Aunque Lizzie irguiera esa barrera alrededor de su corazón sabía que ambos iban a caer de nuevo en la cama tarde o temprano, planeado o no, porque Darcy podía reconocer el hilo del destino atándolos. Él estaba casi seguro de que ella era la indicada pero no podía y tampoco quería ir por todo. Sus bellos ojos de venado eran muy expresivos, podía darse cuenta cuanto lo deseaba cuando estaban muy cerca, aunque ella quisiera permanecer inexpresiva durante el trabajo, había algo que los traicionaba, se miraban con algo más que simple admiración. Estaba perdido, su padre lo mataría, su hermana lo amenazaría y probablemente su madre organizaría una boda.
