CAPÍTULO 27

—Mi hermana te odiará cuando se entere de la verdad. —Dijo Emmet blandiendo su espada en el aire

—Lo sé

—Aún no entiendo cómo me he prestado para ser cómplice de esta mentira y tampoco termino de comprender como mi padre ha accedido. —Habló consigo mismo analizando todo lo acontecido en los últimos días.

—Porque sabes que es por su bien. ¿Crees que para mí ha sido fácil esto? ¿Saber el dolor que le va a causar la noticia? No temo solo por ella, también lo hago por mi padre. —Confesó Edward observando a su cuñado—. No creas que estoy tranquilo estando aquí de brazos cruzados. ¡Ojalá hubiese podido volver con ellos y acabar con ese demonio! —Deseó sintiendo como su corazón ardía al recordar quien era el artífice de la traición.

Estaba casi recuperado, pero no lo suficiente como para emprender un viaje y enfrentarse a sus enemigos. Habían transcurrido tres semanas desde el ataque. Cuando despertó, no reconoció el lugar en el que se encontraba, pero en cuanto observó la figura de Charles Swan sentado en un lateral de la cama se situó.

Quiso levantarse inmediatamente, pero tanto el dolor que recibió al intentar hacerlo como la debilidad que le asoló se lo impidieron. Aun así, las palabras de aquel malnacido revelando la traición de su hermano le hicieron intentarlo de nuevo.

¡Tengo que irme de aquí! —Bramó con voz ronca.

No te moverás de esa cama hasta que no estés recuperado, Cullen. Tu amigo no ha cargado contigo para que acabes muerto por tu imprudencia. —Le habló Charles Swan en tono calmado.

¡Jacob! —Exclamó recordando a su amigo—¿Como está? ¿Dónde está?

Tranquilo, está mejor que tú sin duda, es un chico obediente —Sonrió divertido...

¿Obediente Jacob? Creo que no estamos hablando de la misma persona.

¡Oh, sí! Tu amigo está…dejándose cuidar y querer por algunas de nuestras mujeres.

¿Cuánto tiempo llevo aquí? —Preguntó confundido.

Cinco días. Has tenido suerte, Cullen. Si hubieseis tardado unas horas más…No podríamos haberte salvado.

Gracias.

No me las des a mí, agradéceselo a tu amigo, que fue quien te trajo hasta aquí. Además, no podía dejarte morir, mi hija me odiaría de por vida si lo hubiera hecho.
—Confesó Charlie— Descansa, llamaré a nuestro curandero para que te revise y después... Después hablaremos sobre lo ocurrido, debemos pensar cómo actuar.

¿Qué sabéis sobre lo ocurrido? —Preguntó Edward sorprendido.

Jacob nos puso al día de todo. Quería volver para tomarse la justicia por su mano, creo que el golpe en la cabeza le afectó. Menos mal que pudimos hacerle entrar en razón y convencerle de esperar a que te recuperases y poder ayudaros.

Se lo agradezco, pero es asunto mío. —Habló Edward intentando contener su enfado.

También mío, puesto que habéis dejado a mi hija a merced de ese traidor. —Le interrumpió Swan sin dejarle opción a réplica— Pero no voy a echar más peso sobre tus hombros, hablaremos cuando te recuperes.

De eso habían pasado tres semanas y en ese momento su suegro se encontraba en Cullen llevando a cabo el plan ideado por ambos, y él permanecía en Swan recuperándose.

La herida había sido profunda y grave, pero afortunadamente había cicatrizado rápido y bien. Aunque no estaba bien del todo, si se encontraba con fuerzas suficientes para llevar a cabo la segunda parte del plan. Necesitaba volver a casa, poner a salvo a su familia y hacerle pagar a James su traición

James…,

No pudo evitar estremecerse de nuevo al recordar su nombre. Su hermano, su propia sangre, le había traicionado.

Recordaba todas y cada una de las palabras que pronunció aquel bastado que intentó matarle. Aún no podía dar crédito de ello, pero... ¿Por qué? ¿Qué razón le había impulsado a traicionarlos? ¿de donde provenía tanto odio hacia su familia?

Carlisle siempre le había tratado como a un hijo ¿Qué ganaba matándole? Era su hermano, sangre de su sangre, aunque al parecer, James no pensaba lo mismo.

Jacob, que durante el ataque, escuchó parte de la conversación cuando aún estaba recobrando el conocimiento, decidió proseguir con el viaje a Swan aunque fuese más peligro en lugar de volver a casa. Le pareció una opción más segura. Con Edward herido, podría estar a merced de James.

Sin embargo, cuando despertó y analizaron lo ocurrido entre todos, su suegro le ayudó a idear un plan seguro, que se había fraguado días después, y que ya estaba en marcha.

Una vez que repuso fuerzas tanto Charles como Emmet quisieron saber lo ocurrido y Edward después de explicárselo, y con la cabeza más fría analizaron cual sería la opción más segura para mantener a salvo a los suyos.

No sabía cuales eran las intenciones de James, y no quería arriesgarse a que su padre o Isabella sufriesen algún daño.

—¿Partiremos mañana? Preguntó Jacob sacándole de sus pensamientos. Había llegado hasta ellos después de revisar a su caballo.

Esperaba que el animal de su amigo hubiese vuelto al clan, desconcertando a todos, mientras que el suyo, recibió una buena alpaca de pienso y unas cuantas manzanas como recompensa por su esfuerzo.

—Sí.

—¿Cómo lo haremos? ¿Cómo entraremos allí si todos piensan que estás muerto? —Quiso saber Emmet

—Conozco mía terrenos. El castillo tiene un pasadizo que desemboca en el bosque, se hizo como método de huida en caso de ataque. Sólo mi padre y yo conocemos esa existencia. Haremos el recorrido al revés; entraremos por la salida y nos moveremos entre las sombras. Sorprenderé a James en mitad de la noche, indefenso, así le tendré a mi merced.

—¿De verdad estás preparado para luchar contra tu hermano? —Quiso saber Jacob.

—Lo estoy. James dejó de ser familia en el momento en el que decidió traicionarme.

—¿Y mi hermana? ¿Y mi padre? ¿Cómo sabemos que están bien? Quizás ese loco se ha apoderado del castillo y los tiene prisioneros o a saber...

—No con mi padre vivo, jamás lo permitiría. —Aseguró Edward.

—¿Y cómo sabes que sigue vivo? —Preguntó Emmet— Ordenó matarte a ti, ¿Qué crees que le impediría hacer lo mismo con él?

—James no es tonto. Si hiciera eso, sería demasiado sospechoso. ¿El laird y el heredero muertos en tan poco tiempo? Nadie se lo creería, si esto lo ha urdido con tanto tiempo no creo que quiera precipitarse. —Intentó convencerse a si mismo, pues esa idea también había pasado por su cabeza.

Aun así, Edward temía por la vida de su padre y de Isabella. Saber las intenciones de James con respecto a él, le hizo sospechar que hubiese podido estar detrás del accidente de su esposa. Estaba seguro de que Jasper no la dejaría ni a sol ni a sombra, y la presencia de Charlie allí también le tranquilizaba, aunque estaba deseando volver para ver cómo estaba todo con sus propios ojos...

Horas, faltaban horas para ello, muy pronto estaría allí.

ὠὠὠ

—Esto... señor, no creo que sea buena idea, si vendemos esa cantidad de pienso no vamos a tener alimentos para nuestros propios animales. —Habló Newton al ver la imprudencia que quería cometer James.

—Pero nos dará dinero, necesitamos llenar las arcas. ¿De qué nos sirve tener comida para los animales si no tenemos para nosotros mismos?

—Pero Edward...

—¡Edward está muerto! —Sentenció fulminándole con una mirada furiosa e inmediatamente intento cambiar esa mirada de odio por una de dolor fingido—. Lamentablemente mi hermano no volverá y mi padre... Mi padre parece que ha decidido morirse con él. Alguien tiene que tomar las riendas de este clan o nos iremos a pique.

Carlisle Cullen seguía encerrado en su habitación, ahogándose en su pena por la pérdida de su hijo. A penas salía, solo para visitar a su nuera y buscar consuelo mutuo o tomar un poco el aire, pero cuando lo hacía iba tan ensimismado en sí mismo que no reparaba en nadie.

—Cómo ordenéis, mi señor. —Aceptó Newton resignado.

—¡Williams!, —Ordenó James al mozo encargado del carro— Llevad ese cargamento a su destino, yo debo ocuparme de otros asuntos.

Newton observó como James se marchaba y negó con la cabeza. Si su laird no despertaba pronto de su letargo su hijo acabaría con el clan.

—¿Quiénes son? —Preguntó Jasper llegando a su lado señalando con la cabeza al pequeño grupo de desconocidos que se reunían en torno a James.

—Compañeros de batallón de James, llegaron hace unos días...

—Parecen...

—Sanguinarios, tú y yo hemos estado allí y esos no son guerreros de honor —Habló Newton.

—No me puedo creer que Edward esté muerto. —Dijo Jasper— Aún espero verle llegar en cualquier momento.

—Y yo, Ojalá Jacob vuelva pronto y pueda contarnos lo ocurrido. —Respondió Newton sin apartar la mirada del grupo— Esto no me gusta.

—Ni a mí. —Coincidió Jasper— Debemos hablar con el laird. ¿Cómo sigue?

—Muerto en vida, al igual que Isabella. Quizás...

—Quizás Swan pueda ayudarnos. Si hablamos con él e intentamos que razone con el laird...

—Si Edward y Jacob nos viesen, pidiendo ayuda a nuestro antiguo enemigo... —Se lamentó Newton esbozando una triste sonrisa.

Ambos habían lamentado la muerte de su amigo, pues había sido una sorpresa y ansiaba la recuperación de Jacob para que volviese pronto a casa, aunque las noticias no eran muy esperanzadoras.

—Lo hacemos por él, odiaría que dejásemos que el clan cayese en malas manos. Carlisle está con Isabella, podemos intentar interceptarle y hablar con él y con Swan...

—Vayamos entonces, no tenemos tiempo que perder.

Juntos se encaminaron al castillo dispuestos a buscar a su laird, sin embargo, sus planes dieron al traste pues el mismo Charles Swan estaba parado al pie de las escaleras junto a Carslie.

—Mi señor, tenemos que hablar. —Interrumpió Jasper.

—Parece que todos os habéis puesto de acuerdo para lo mismo. Hablaré primero con Swan y después os recibiré.

—No os preocupéis Carlisle, lo que os tengo que comentar también será del interés de los muchachos.

—Está bien, vayamos al despacho.

Juntos entraron en la estancia, sin embargo, la orden que le dio Charlie a su hombre de confianza les sorprendió a todos.

—Billy, vigila que nadie se acerque a esta puerta, nadie debe enterarse de lo que vamos a hablar.

—Por supuesto.

Carlisle tomó asiento e invitó a sus acompañantes a hacer lo mismo.

—Me gustaría que fueseis breves y concisos, me duele demasiado la cabeza y no me siento bien. —Se quejó llevando la mano a la sien.

Carlisle no estaba bien. En los últimos días incluso había notado que el dolor en el pecho había aumentado, puede que los problemas respiratorios estuviesen volviendo, pero en cierto modo si así era, incluso lo agradecería.

—Newton, Jasper, empezad.

—Señor, el motivo que nos trae aquí no es otro si no hablarle de algunas decisiones que está tomando vuestro hijo James.

—¿Qué ocurre?

—Verá... Va a vender tres cuartas partes del pienso, señor. Ganaremos dinero, pero nuestros animales morirán de hambre.

—Si Edward lo dispuso así...

—Ese es el problema, mi señor. —Intervino Newton—. James no está siguiendo las pautas de Edward. Está tomando decisiones... Imprudentes.

—¿A qué os referís?

—Hace unos días llegaron algunos viejos compañeros suyos de batalla, les ha adjudicado puestos que pertenecen a nuestros hombres. Está explotando nuestros recursos para conseguir dinero y si sigue así, dentro de poco nos quedaremos sin reservas ni de alimento, ni de abono...

—Entendemos el dolor de su pérdida, Edward era como un hermano para nosotros, pero si no hace algo, su clan, su gente, estará perdida. El clan necesita a su laird, señor. —Pidió Jasper.

—James parece haber tomado mi puesto.

—Así es...

—Está logrando su objetivo. —Murmuró Swan.

—¿Cómo decís? —Preguntó Carlisle

—Que es su objetivo, es ser el laird de Cullen, y sin Edward y sin…vos…

—Os equivocáis, él nunca ha sido preparado para eso. Si bien... No contaba con la muerte de Edward, ruego todos los días porque que vuestra hija esté en cinta y nos ofrezca un heredero. Yo sigo vivo y en caso de que no fuese así, ya tengo en mente quien ha de sucederme cuando fallezca.

—Eso no será necesario.

—¿Cómo?

—Su sucesor volverá.

—¿A qué os referís? —Preguntó Carlisle confundido.

—A qué Edward sigue vivo. —Confesó Charlie dejándoles a todos con la boca abierta.

¡Hola! ¿Qué tal? Bueno pues Edward no está muerto, que ya es un alivio. Aunque vienen curvs en estos capítulos.

Muchas gracias a todas por los favs, floows y reviews.

Nos leemos como siempre los martes en Facebook y el grupo Elite fanfcition en su iniciativa martes de Adelantos y el viernes en un nuevo capítulo

Saludos.