Nota rapida

Me gustaría dejar en claro algo simple, quizá algunas personalidades no las haga fieles al 100% y pido disculpas por ello, tan solo espero que el desarrollo de la historia sea interesante, y ojalá que esto no cambie el disfrute del escrito.


DERROCANDO AL "LIDER"

La habitación se encontraba completamente en silencio, el único sonido que se podía percibir era el de la chica albina cambiando la página de su libro, lux trataba de desviar la atención, lo menos que quería era incomodar a la otra, aunque su actitud fuera muy hostil, no podía obligarla a socializar con ella, además de que sus extraños ojos morados expresaban una extraña oscuridad que la estremecía, observó por unos segundos el techo cuando un grito retumbo en el aire como fuertes ráfagas.

- ¿Y ahora qué? – preguntó irritada Syndra mientras sus ojos comenzaban a brillar.

-Iré a investigar – exclamó lux mientras daba un salto de la calma – por favor mantén la calma – acto seguido, salió de la puerta casi como si huyera de la habitación.

-Pff – rezongó Syndra acomodándose en la cama.

Lux avanzó por el pasillo hacia las escaleras, según la manera en la que se percibió el grito, provenía del piso de arriba, mientras subía las escaleras oyó abucheos, lo que le indico que el pasillo debía estar abarrotado de chicas, y así fue, se tuvo que acercar más a la habitación que se encontraba rodeada, de lo contrario seguiría sin entender nada, una vez se acercó lo suficiente vio a Vi, la chica de pelo rosa y corto sosteniendo en sus brazos a Caitlyn, la chica del cabello largo y oscuro.

- ¿Qué le hiciste Jinx? – preguntó con ira Vi

-Fue un pequeño error – soltó una risita – no volverá a ocurrir

Junto a lux había dos chicas que estaban susurrando rumores sobre las involucradas en dicho conflicto.

- ¿Escuchaste lo que decían por ahí? – susurró Irelia

- ¿Qué? – pregunto de vuelta Sejuani

-Dicen que esa chica Vi, fue la campeona estatal de Boxeo.

-Eso… - sonrió mientras observaba sus propios músculos – me interesa

Lux se vio intrigada por lo que comentaban a cerca de esa chica, era evidente que, por el volumen de sus brazos, debía tener una gran fuerza. Cuando la maga reparó en la situación de nuevo, encontró a una amenazante Vi acercándose a la delgada mujer de coletas azules, la cual parecía alejarse dando pasos hacia atrás, pero sin cambiar su expresión de burla de su rostro.

-Ohhh, no era mi jijij… intención disparar a sombrerotes – expresó Jinx, pero en vano, pues su tono seguía siendo demasiado burlón para ser tomado enserio.

-Esto acaba… ¡Aquí!

Vi abrió sus brazos con una increíble fuerza, una extraña esfera que tenía en su espalda materializó casi al instante unos enormes guanteletes que eran el doble de grandes que sus brazos. Jinx soló soltó una fuerte carcajada, era evidente que la ira de la pelirosa le causaba mucha gracia. Todo se decidió en unos segundos, el mango de una daga golpeó la nuca de Vi, acto seguido, un pie le empujó la cabeza hacia el suelo, haciéndola caer de bruces y desapareciendo los guanteletes, cuando levanto el rostro del suelo, Jinx estaba inconsciente en el suelo, y, aun así, seguía sonriendo aquella desquiciada chica.

-Considérenlo un favor – dijo la asesina que había acabado de realizar su aparición – Si la directora Yuumi se hubiera enterado, ustedes dos se hubieran largado de esta academia.

-Como sea… - expresó Vi mientras se ponía de pie – eres rápida, pero esto no se quedará así, ya lo veras – una vez terminó de hablar, salió de la habitación y cargo a Caitlyn en sus brazos – Esta bien Cait, te llevaré a tu habitación.

La mayoría de las chicas que se encontraban frente a la entrada, estaban anonadadas, la velocidad de la asesina fue imperceptible para casi todas, Lux, por otra parte, se encontraba extrañamente maravillada con los movimientos y la precisión de Katarina, similar a la sorpresa que había sentido antes, pero esta vez, parecía incluso que la admiraba, pero esta última giró su cabeza con hostilidad, mirando hacia la puerta.

- ¿Qué no tienen nada que hacer?, ¡Piérdanse de mi vista!

Algunas chicas mostraron intimidación, pero otras simplemente cambiaron su expresión a una indiferente y se retiraron sin más, Lux se sintió aludida ante tal orden, queriendo evitar ser participe del problema, se retiró a su habitación, a pesar de que su nueva amiga la tuviera preocupada. Diana se encontraba abrazando sus piernas en una esquina de la cama, en parte por nervios, pero más que nada por vergüenza, lo que acababa de pasar le causaba incomodidad, sobre todo por el hecho que esa loca que había empezado el altercado sería su compañera en todo lo que restaba del año. Suspiró con alivio al ver que ya no se escuchaba nada en la puerta, pero cuando fijó su mirada hacia esa dirección, encontró a Leona observándola con lo que parecía ser preocupación, sin embargo, apenas la otra se dio cuenta de ello, desapareció de la vista de Diana, como si quisiera evitarla, gesto que la hirió.

-Bueno, tú no te quedes ahí como una pequeña liebre asustada, sube a esta loca a su cama y duérmete de una vez – le dijo Katarina mientras abandonaba la habitación.

-Entendido…

Diana se acercó con paso sigiloso a la pálida chica, esperando no crear ningún ruido capaz de despertarla, una vez la acomodó, se arropó lentamente sin apartar la mirada de la otra cama, pasados unos minutos, quedó profundamente dormida.

Katarina recorría uno de los patios de la academia aburrida, lo último que hizo la había dejado con ganas de mas acción, pero sabía muy bien que un ataque por la espalda tenía una probabilidad de éxito casi garantizada, lo que la dejaba hasta decepcionada. Llego entonces al final de aquel patio, encontrándose con unos arbusto que le llegaban a la cadera, repasando con la mirada a la verdosa arboleda con la que se topó, reparó en la presencia de su hermano, y aquella chica que Katarina tanto detestaba… Quinn. Usó los arbustos como escondite mientras agudizaba su oído, tratando de percibir algunas palabras que le beneficiaran para derrocar a Talon como "líder".

- ¿Qué le ves a esa chica? – dijo por lo bajo – hay miles más hermosas y…

-Quizá sea su cabello azul

- ¡Ah!, ¿Qué demo… - dio un pequeño sobresalto - ¿Qué haces acá idiota? – preguntó con ira, pero sin subir el tono de su voz.

-Terminé de enseñarles los dormitorios a los chicos y decidí tomar un poco de aire, te vi, y te seguí – sonrió con soberbia - ¿A que soy muy silencioso?

-Eso no es importante ahora – frunció el ceño llegando a arrugar casi por completo su rostro – Si quieres venir a hablarme de tu estúpida apuesta, mejor lárgate, ya tengo suficiente con...

- ¡Quinn!

- ¡Mierda! – exclamó con volumen bajo mientras se perdía por el patio del que había llegado

- ¿Jayce? – interrogó la de cabello azul, expresando sorpresa a la vez que Talon - ¿Me… me estas… hablando a mí? – tragó saliva

- ¡Por supuesto que sí! La gran ornitóloga del club de asesinos – sonrió de oreja a oreja – pero no solo a ti, si no al gran Talon Du Couteau, ¡el nuevo líder del club de asesinos!

-Esto… soy del mismo club que tú… el club luminaria.

-Eso fue lo que dije – expresó Jayce con majestuosa actuación.

- ¿Dijiste líder? – preguntó Talon confundido - ¿Qué dices?

-Oh… - la sonrisa que portaba ahora se tornaba nerviosa, pero pensó en algo rápido que decir para desviar la atención del tema, repitiéndose constantemente que debió haber cerrado su bocota – ¡Claro!... es que… recibimos una queja de Katarina y bueno… puede ser el líder del club por unos días, ¿A que es buena propuesta? – dijo de manera "casi" segura, pero lo suficiente para cambiar la expresión de confusión que portaba el asesino.

- ¿Qué dices? – sonrió emocionado – ¡pero claro que lo haría!

- ¡Felicitaciones! – le celebró Quinn mientras ambos se abrazaban

"Si Jayce, muy bien pensado, ahora tendré que rogar para que Katarina no se entere de esto o me va a cortar en dos… o quizá en más partes", permaneció unos minutos de pie observando como la pareja de alejaba, "Si la loca esa no me ataca, quiere decir que no escuchó nada", pasado unos momentos se dirigió a los dormitorios de los chicos, precisamente para evitar a Katarina.

Lux hizo su cama con sumo cuidado, dejando las cobijas bien estiradas sin ningún tipo de arruga o imperfección, uno de sus grandes maletines contenía unos peluches que ella amaba, luego los acomodó en la cama de manera que se vieran "cómodos". Syndra dejó de lado su libro para luego girar su cabeza hacia la peliroja, notando el acto tan infantil y patético que la otra se encontraba haciendo.

- ¿No estás muy grande para tener peluches? – le preguntó de manera directa

- ¿Qué?... – se irguió para mirar a la de ojos morados – ellos son… - "no digas tus amigos Lux, no seas pate…" – mis amigos…

-Ah – hizo un gesto de repulsión – olvidaba que eres de primer año, eres apenas una bebe – expreso con dureza

- ¡Oye!, ¡Eso no es justo! – respondió haciendo un puchero

-Tienes razón, no es justo que me hayan hecho compartir la habitación con una nenita.

- ¡No soy una nenita! – dijo casi pataleando

La puerta de la habitación recibió dos golpes bastantes suaves pero audibles, ambas se miraron esperando a saber quien iría a abrir la puerta, Syndra hizo un gesto de molestia y se levanto de su cama, dirigiéndose a la puerta, apenas realizó la apertura, su cuerpo se quedó inmóvil.

-Hola Syndra – saludó Irelia con una sonrisa

-Ire… ¿Qué haces aquí? – dijo sonrojándose

- ¿Interrumpo algo? – preguntó preocupada

- ¡No!... es solo que no esperaba… que vinieras – apartó la mirada por unos segundos

-Esta bien, ¿no? – soltó una risita – Vamos, hagamos algo antes de que anochezca.

-S… si, vamos…

La mujer de cabellera blanca se acercó a su lado de la habitación y vistió un abrigo que previamente había retirado de una sus bolsas, miró de reojo a Lux, la cual se encontraba mirándola con una expresión burlona, como si se hubiera dado cuenta de su estúpida debilidad, gruñó un poco y abandonó la habitación, Irelia se despidió de la peliroja moviendo su mano, pero Syndra molesta por ese acto la tomó del brazo y cerró la puerta de un portazo.

- ¿Quién lo diría?, esa mujer tan hostil y aparentemente llena de ira… enamorada – rio un poco – que curiosas son las personas.

Katarina caminaba con el rostro iracundo por los pasillos de la academia, el estúpido de Jayce había montado una escenita frente a su hermano y su detestable noviecita, pero lo que en verdad le provocaba tanta ira, era el hecho de que no pudiera hacer nada al respecto, pues él se encontraba haciendo su parte del trato a su manera. Con cada pasó que daba el suelo parecía retumbar por la fuerza con la que pisaba, los estudiantes que se cruzaban con ella tomaban una distancia segura, si ya nadie se acercaba cuando se encontraba tranquila, tampoco querían averiguar de lo que era capaz cuando se encontraba a punto de explotar, sin embargo, alguien pareció no reparar en su semblante.

-Katarina

- ¿¡Que!? – preguntó con fuerza mientras giraba para ver quien le dirigía la palabra.

- jajaja guau, hoy no ha sido tu día, ¿Verdad? – respondió Viktor con una sonrisa.

-Oh… - "demonios, demonios, es el estúpido amigo de Jayce" - ¿Qué tal? – dijo con fingida cordialidad.

-Me gustaría hacerte algunas preguntas mientras… bueno, tú sabes – se acercó un poco mas para bajar el volumen de su voz – mientras no estas con Jayce.

-Claro… - "Ese idiota pagará por esto, lo juro" pensó mientras apretaba la mandíbula.


Notas del autor

No hay mucho que decir, aún tengo que actualizar otras historias que están en el olvido, o quizá, debería primero terminar lo que esté pendiente, pero asumiré el riesgo de perder lectores por ello :c

Halo

Te agradezco mucho por leer esta historia, aunque ya no tenga el toque novedoso puesto que ya ha pasado mucho tiempo desde que salieron las skins, así que siento que perdió un poco la gracia, pero bueno, espero que los siguientes capítulos te gusten tanto como los primeros, y sigue la historia para ver como se desarrollan los personajes, gracias por tomarte el tiempo de escribirme y espero volverte a ver de nuevo por aquí.

Como siempre, espero que el capitulo sea de su agrado y que sigan esta historia que... terminaré algún día.

Gracias por leer y que tengan una bonita semana.