Capítulo 2: El sueño.

Era un nuevo día, en un lindo pueblito que no tiene nada que ver con nuestro protagonista, es más ni es el mismo mundo.

En fin, el pequeño pueblo estaba muy entusiasmado pues dentro de una semana se llevará a cabo el Festival del Cuarzo. Un día en que los habitantes le dan las gracias a un pequeño fragmento de este mineral por la gran tierra fértil.

Y es que, cuando el fragmento emite un extraño brillo y se mezcla con la luz del ocaso, la tierra del campo se vuelve la mejor área de cultivo del mundo.

Sin embargo, nadie se percató que el lugar estaba siendo observado por un gran ser que tenía la mirada fija en el pedestal, ubicada en las afueras del pueblo, en donde se ubicaría dicha piedra.

-Pero que desperdició - dijo para sí mismo - esos idiotas no saben lo que tienen en sus manos… que seres más ignorantes.

Aquel ser bajo de las nubes.

Esperen bajo… ¿Cómo es eso posible?

-De acuerdo imbéciles - hablo para varios sujetos que estaban escondidos por los árboles - quiero que vayan ahí y encuentren a un compatible para poder hacer las cosas más fáciles - volteo en dirección al pueblo - con sólo ver a esos tipos me hierve la sangre y no deseo estar ni un minuto más aquí.

Y con esto dicho comenzaron a moverse de manera extraña y se dirigieron al pueblo, sólo uno de ellos se quedó al lado del ser gigante.

Mientras en el pueblo, una joven caminaba con un libro en la mano mientras esquiva elegantemente a todo obstáculo que se ponía en su camino.

-Buen día jovencita - le habló una anciana que estaba llevando varias flores - ¿Cómo amaneció tu padre?

-Muy bien señora - le contestó apartando la mirada del libro - muchas gracias por preguntar.

-Jeje… ese sujeto debe tener mucha suerte por tener a una hija tan encantadora como tú - mencionó sacando un pequeño ramo de flores - toma esto jovencita, un presente de mi parte.

-No se hubiera molestado - dijo tras recibirlo.

-Para nada pequeña, después de todo me recuerdas a mí en mis días de juventud jeje… - agregó mientras se llevaba una mano en su mejilla.

La muchacha agradeció el obsequio y volvió a su andar, dirigiéndose a lo que parecía ser una tienda de libros. Entró buscando al dueño del lugar, el cual se encontraba apilando libros viejos en una mesa de centro, que sacaba de un gran baúl.

-Buenos días señor - saludó la joven sosteniendo el libro con su mano derecha - veo que encontró más tesoros perdidos.

-Oh valla, pero si es mi clienta favorita - dijo el señor con entusiasmo tras terminar de subir otro libro muy pesado - que tal pequeña, dime vienes por otro lote de reliquias.

-Jeje… sabe que ese es mi pasión señor - en eso noto un libro delgado en medio de la fila del libro con un símbolo curioso en la parte del lomo - veo que encontró algo.

La chica puso su libro en su bolsa y le indicó al dueño de la tienda el libro que le llamó la atención.

-Oh eso jeje… para serte sincero - el dueño separó los libros y dejó al descubierto dicho libro - esto es sólo un libro antiguo de partituras mi niña, no es nada interesante en sí. - Dijo tomando el libro para poder pasárselo.

La chica le dio una ojeada y vio unas partituras muy complejas en un extraño idioma.

- ¿Qué tipo de letra es esta? - pregunto tras mostrarle el libro, señalando el título de las partituras.

-La verdad… no tengo ni la más mínima idea. -mencionó mientras seguía sacando más libros del baúl.

-Interesante - le dijo tras seguir hojeando el libro - podría funcionar - Esto último lo dijo en voz baja.

-Eh? Dijiste algo pequeña. - preguntó tras dejar de apilar libros.

-Me lo llevo. - en eso la chica sacó lo que parecía ser… ¿Monedas de oro?

Que rayos tiene ese libro, acaso está forrado en diamantes.

-Estás segura, tengo otros libros más interesantes sabes - le mencionó señalando los libros de los estantes.

-Por el momento llevaré este - dejó 3 monedas en la mesa - ¿Con eso bastará?

-Si, es suficiente - dijo tras guardarlos en su bolsillo - aunque, no sé qué usó le darás.

-Eso es un secreto - colocó el libro en su bolso y se dirigió a la salida - nos vemos.

-Ok pequeña cuídate mucho - fue lo último que escuchó la chica tras cerrar la puerta.

Mientras caminaba alegremente ella pensó "Estoy segura que le va a encantar".

Ahora nos ubicamos a una mediana casa en la parte este del pueblo, más específico en un estudio de música. En ese lugar se encontraba un chico con una guitarra de color negro practicando unas notas que tenía ahí, mientras anotaba en una libreta.

-Bien ahora si mezclo esto, con esto… podría… mmm… aaa… no no no ¡NO! - pensó tras anotar lo que parecía ser partituras y perdiendo la paciencia - aún no hay ritmo.

El chico se desesperó y tachó lo que había anotado.

- ¿Cómo es posible que aún no tenga algo? Arg... Esto ya es absurdo - se dijo así mismo mientras se rascaba la cabeza.

El chico en sí era muy bueno tocando la guitarra, más sólo podía tocar partituras que ya conocía o leía de otros artistas. Tal vez piensen que es un buen talento, pero él creía que es una habilidad a medias, debido a que quería ser alguien famoso y extraordinario por tocar buena música más no plagios o tributos de otros artistas.

Cuando el chico ya estaba enviando todo al diablo sintió algo extraño, como si alguien lo vigilará. Volteó a mirar hacia la ventana posterior del estudio, pero no encontró nada.

-El estrés me está afectando… imagino cosas. - pensó tras caminar hacia la ventana.

Justo cuando echó un vistazo.

toc* *toc*

-Aaahh! - el chico saltó asustado por lo que tropezó y cayó sentado, tras tratar de evitarlo se sujetó de una pequeña mesa donde había muchas hojas escritas, esparciendo todas las anotaciones que hizo.

-Ahm… ¿Todo bien ahí? - mencionó la chica de hace un rato entrando para ver lo que pasó.

-No del todo - dijo el chico tras quitarse algunas hojas de la cabeza - ¿Qué te trae por acá ratón de los libros?

-Ja ja que chistoso chico guitarra. - le respondió tras entrar y cerrar la puerta.

-Al menos soy cool. - mencionó el chico poniéndose de pie.

-Ja tu… cool… pufff - dijo la chica colocando su mano en su boca para no reírse.

-Hey chica libro ¿Cuál es la gracia? - habló el chico acercándose un poco a la chica.

-Espera… ¿Cómo me dijiste chico guitarra? - la chica también se acercó.

-Dije Chi-ca Li-bro - el chico ya estaba a centímetros de ella.

-Con que si, Chico guitarra.

Los dos se vieron por un buen momento y entonces…

-PUFFF… JAJAJAJA...

Los dos jóvenes comenzaron a reír como si todo fuera una broma.

¿En serio? Realmente se notaba que todo era armado… valla par.

-Es bueno ver que amaneciste muy animado - la chica se acercó y empezó a levantar las hojas del piso - por cierto, todo esto es de esta mañana - dijo tras darle varios vistazos a las hojas.

-Gracias y si la mayoría es de esta mañana - el chico también empezó a ordenar sus notas - a todo esto ¿Cómo van los preparativos del Festival?

-Todo ok, mi padre está dando los últimos detalles para la ceremonia. - la chica comenzó a darle las hojas.

-Es bueno saber eso. - el chico llevó las hojas con las demás notas que tenía en una carpeta.

-Sabes… - la chica se le acercó mientras sacaba el libro que compró antes - encontré algo que tal vez te pueda ayudar.

-Eh? De qué hablas. - preguntó el chico al darse vuelta para verla.

-Taran... - la chica le entregó el libro - míralo, sé que va a fascinarte.

El chico estaba confundido viendo lo que su "amiga" le entregó, pero conociéndola sabía que era algo que podría necesitar, abrió el libro y noto varias partituras con títulos en letras extrañas. Lo curioso de esto es que uno pensaría que no entendería ni "J" lo que está escrito, pero… él sí lo entendía, no al 100% pero si las notas musicales y el ritmo de ellas.

-Esto… ¿Qué cosa es? - dijo tras seguir ojeando el libro.

-Es un libro que encontré en la tienda - mencionó mientras se colocaba a su costado - supuse que podrías entenderlo en parte.

-Wau… simplemente Wau... - el chico terminó de ver el libro y miró a su amiga - ¡Esto es maravilloso! Ahora podré saltar a la fama con todas estas notas.

-Sabía que te… ¡Espera! ¿Qué? - la chica reaccionó sorprendida tras ser abrazada por su "amigo" - A-AAh… o-o.…oye.

El chico simplemente le abrazo tan fuerte que la elevó un poco de su sitio.

- ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! - el chico empezó a dar vueltas con ella - ¡Eres la mejor!

-O-oye... ten cuidado no me… no me vallas a soltar. - mencionó la chica mientras se sujetó del chico que aún seguía dando vueltas con ella en brazos.

Después de la emoción, el chico soltó a su amiga y le dio de nuevo las gracias, la chica estaba sonrojada por lo sucedido.

-Si hay algo que pueda hacer por ti sólo dímelo. - dijo el chico con ánimo mientras colocaba el libro aun lado de la mesa y tomaba su guitarra.

-Eh? E-eso no es necesario - mencionó la chica mientras hacía gestos con sus manos - yo sólo quise ayudarte por… por-porque eres especial para mí. - Esto último lo dijo en voz baja.

-Disculpa ¿Dijiste algo? - habló el chico mientras se colocaba en posición para tocar una de las notas del libro.

- ¡QUE! no nada… es-es decir - la chica se puso nerviosa, pero de inmediato se controló - Que sólo quise ayudar a un amigo jeje.

-Ah ya… pero aun así quisiera hacer algo por ti… lo que sea. - dijo el chico mirándola a los ojos.

-Pues… no se no creo… - en eso la chica recordó algo - bueno tal vez si hay algo.

-Soy todo oídos. - el chico prestó atención a lo que dijo.

-Sabes que en el Festival hay un baile en… en… pa-parejas - en eso el chico sintió algo cuando se dio cuenta lo que quería decirle su amiga - así… que bueno creo… podría ser que… ahm… - la chica junto sus dedos índices una y otra vez - esto… tu… y yo…

-Claro porque no - interrumpió a su amiga sabiendo que era lo que iba a pedirle - es decir… me encantaría ir contigo.

En eso el ambiente comenzó a sentirse extrañamente ligero, como si dos emociones se encontraron entre sí, congeniando y entrelazándose para dar una gran calidez. La chica comenzó a sonreír y antes de que algo más sucediera el sonido de la campana del reloj de pared arruinó el ambiente.

-Oh no… la hora - mencionó la chica verificando que se le estaba haciendo tarde - ya debo irme… o mi padre se molestara.

La chica caminó rápido a la puerta, pero se detuvo al tocar la perilla.

-Esto… - la chica volteó a ver al joven.

-Pasaré por ti minutos antes - mencionó viendo el rostro algo sonrojado de su amiga.

-Bien… ¡BIEN! - la chica se tapó su boca al ver que habló muy alto y de inmediato soltó una ligera sonrisa - te esperaré.

Y la chica salió del estudio aún sin creer lo que había sucedido, miró al cielo como si esto se tratara de un sueño, pero no lo era, volvió a ver la puerta por donde salió y una gran sonrisa nuevamente se dibujó en su rostro.

Los habitantes no podían creer lo que veían pasar por el pueblo, pues muchos sabían cómo era la hija del alcalde, una chica que siempre caminaba concentrada en un libro, pero ahora sólo ven a una linda joven tarareando y dando saltitos. Incluso algunos juraban ver unos corazones salir de su cabeza, sí así es la chica estaba enamorada y tenía una cita con el chico que le gusta.

Mientras en el estudio el chico fue a tomar algo de agua mientras reflexionaba lo que acababa de pasar.

-Bueno… tú sabías que ella sentía algo… ¿Verdad? - se dijo así mismo - es decir… había indicios ¿No? ... Ok puede que yo sea… un poco tonto…

El chico recordó todos los momentos que paso con su amiga sólo para llegar a una conclusión.

-Si, soy un tonto. - se dijo al fin aceptándolo.

Después de este auto descubrimiento, el chico volvió a su plan de las partituras y mientras afinaba su guitarra le llegó una idea.

-Creo que… - el chico tomó el libro y busco una melodía en específica - donde… donde… ajá aquí está. - pensó al encontrarla.

"Si puede funcionar" pensó el chico al decidir tocar esas notas, pero cuando el chico estaba tocándolo una extraña figura lo observaba desde la ventana de su estudio. A aquel ser le brillaron sus ojos de color amarillo opaco, al igual que a otro ser de misma apariencia que se ubicaba en las afueras del pueblo.

-Interesante - mencionó él tipo gigante que estaba viendo a través de los ojos de su subordinado - a pesar que se aferra a sus ideales y a ese sentimiento cursi, es buen material - dijo tras poner su garra en su mentón. Espera... ¿Una garra? - solo le falta un empujón jajaja…

Pasaron 4 días y el joven guitarrista ya había avanzado con varias melodías del libro convirtiéndolo en música, incluso había grabado todo en un disco de vinil.

No sería mejor en un disco digital o un USB… bueno.

Sin embargo, tras un día completo de composición, le entro una duda de que si esto era realmente suficiente para volverse famoso. Además de que ya no estaba seguro si quería irse del pueblo.

-*Bostezo* esto me está matando - pensó tras prepararse para dormir - bueno no hay como consultar con la almohada para estos momentos.

Y así tras acomodarse y apagar las luces se rindió en su cama para pasar a sus dulces sueños, parece que el cansancio pudo más con él. Todo parecía tranquilo… hasta que… varias figuras extrañas entraron por todas partes rodeando al joven y formando un pequeño domo, si esas cosas no son normales, una de ellas se acercó al chico y sus ojos comenzaron a brillar de manera tan intensa que parecía dos linternas sin despertar al joven.

Mientras en su sueño.

Un gran estadio lleno de gente aclamaba al guitarrista que están tocando sin frenesí, mientras tocaba se veía que una extraña figura lo estaba viendo. El joven talentoso finalizó con un gran estruendo de llamas y fuegos pirotécnicos.

- ¡¡¡GRACIAS!!! ¡Son un público maravilloso! - hablo el chico por el micrófono - debo decir que esto no sería posible sin la ayuda de mi amada.

El chico toco la guitarra y una estela de fuegos artificiales estalló revelando un rostro de cierta chica muy conocida.

-¡¡¡Buenas noches a todos!!! - el público exclamó gritando su nombre mientras el chico se iba del escenario - fiu… otra gran presentación. - mencionó el joven mientras se secaba el sudor con una toalla al entrar a su camerino.

-Sin duda fue la mejor - en eso el chico volteó a ver quien habló, buscando con la mirada vio a alguien recostado en una esquina del camerino, pero por el mal funcionamiento de una bombilla no se podía ver el rostro de dicho sujeto con claridad - tienes un gran talento, sin duda tu nombre será conocido por todo el mundo.

-Muchas gracias… ¿Señor? - el chico preguntó con interés mientras trataba de verlo.

-Mi nombre no tiene importancia chico - le respondió mientras caminaba así el, lo curioso es que cuando se le acercaba las luces que debían alumbrarle se apagaban - lo que debería importarte es tu futuro.

-A-ah que se refiere - dijo el joven mientras se alejaba un poco debido al miedo que sintió.

-Tu futuro chico - alzó sus brazos mientras más se le acercaba - oh es que no te gustaría asegurarlo - inmediatamente bajo sus brazos.

El sujeto dejó de caminar y el chico lo vio directo a sus ojos notando que eran de color rojo oscuro, además de ser alto.

-Asegurar mi futuro. - el chico dejó de retroceder, ya que esas palabras le llamaron su atención.

-Claro que si mi estimado… o es que ya sabes qué hacer cuando esto se te acabe. - inmediatamente el tipo lanzó un libro al chico quien lo atrapó, dándose cuenta de lo que era.

-Un minuto… ¿Cómo? ¿Cómo es que? - el chico fue interrumpido.

-Oh muchacho se mucho de ti - el ser entonces le dio una sonrisa que le congeló - sé que tu talento es de reproducir la música de otros… lo cual no te da originalidad - entonces se dio la espalda y puso su mano derecha en su mentón - pero yo puedo ayudarte con eso.

-Ja si como no, que acaso puedes conceder deseos - el chico seguía mirándolo con desconfianza.

-Oh vaya, mira qué casualidad - habló de manera sarcástica - justo eso era lo que te iba a proponer.

-¡Que! - el chico exclamó por lo que dijo.

-Que puedo concederte el deseo de tocar y crear toda la música que se te proponga - el sujeto movía sus manos remarcando todo lo que decía - lo único que te limitaría seria… - en eso se dio la vuelta - a no aguarda… no existiría límites ¡Jajaja…!

El ser se reía a no más poder como si lo hubieran contado el chiste más gracioso de la historia.

-Y qué me dices chico - dijo tras calmarse - ¿Quieres hacer negocios conmigo?

-Ja si claro, se nota que es una gran mentira - mencionó a ver que él le iba a dar la mano - además, como sé que no eres algún tipo de demonio traicionero que se robara mi alma.

-Puf… ¡Jajajajajajaja...! - aquel ser se tiró al piso mientras con un puño golpeaba el piso - en serio… en serio jajaja…

El chico seguía viendo al sujeto que se reía como un loco, por un instante las luces volvieron y pudo notar que tenía escamas…

¿Escamas? Un segundo… que está pasando acá… de que me perdí.

-Un momento, acaso eres un dra… - dijo chico al percatarse de algo.

-Ok ok… ya está - habló el tipo tras levantarse y secándose las lágrimas - Que buena estuvo muchacho… sabes tras hacerme reír te daré un obsequió.

El sujeto levantó una garra y una pequeña luz se acercó al joven, el cual se desvaneció cuando le tocó la frente.

- ¿Que rayos? - dijo el chico tras tratar de quitarse con sus manos lo que le tocó - ¿Qué has hecho?

-Oh descuida, no es nada - el tipo se encaminó a la salida trasera del camerino - sólo recuerda, mi obsequio expira en 20 horas… Disfrútalo - y con eso último salió del lugar.

Cuando se escuchó el sonido de la puerta cerrándose el muchacho despertó agitado, observó el lugar y de inmediato prendió la luz. Tras no ver nada fuera del lugar suspiro y se relajó, "pero que sueño" pensó mientras se levantó y fue por un poco de agua.

Algo que se me olvidó mencionar es que el chico en si vive solo, debido a que sus padres le dieron la oportunidad de independizarse y por curiosidades del destino llegó al pueblo tras escuchar que era muy tranquilo por lo que aprovechó para mudarse y tener inspiración para crear música original. Algo que no salió muy bien, hasta el momento sólo había una razón por lo que aún seguía ahí y era su orgullo de compositor.

En fin, a la mañana siguiente el chico se preparó para continuar con sus notas. Sin embargo, el sueño de anoche no le dejaba concentrarse y es que desde lo sucedido él se sentía un poco extraño.

-Rayos… - pensó mientras seguía tocando una de las notas - sólo es un sueño y ya… no le des tanta vuelta… ¡Ah rayos!

En eso toco mal una nota, pero…

-Eh? - el chico siguió tocando, pero la nota ya no era del libro - eso… eso es… - siguió tocando y esta vez ya sólo dejaba que sus manos lo guíen mientras unas notas se formaban en su mente - no… no puedo creerlo… jaja… si esto es… esto es lo que era… lo que buscaba jaja… mi inspiración es una bomba jajaja…

Al fin lo consiguió, su arduo trabajo trajo consigo la inspiración que busco por años.

- ¡Grandioso! - el muchacho se paró de su lugar y seguía tocando - ¡Oh si nena! ¡Esto es lo máximo!

El joven terminó de tocar, pero en seguida continuó con otro y después con otro, y así seguido por 6 horas mientras todo se grababa en un disco. Después de tal explosión de creatividad tomó un descanso y se dirigió a tomar agua.

-Vaya qué gran día - tomó un gran bocado de agua - nunca me sentí así.

Mientras él seguía con lo suyo, otra de esas criaturas lo veía de la ventana mientras el otro tipo con escamas veía con una gran sonrisa todo lo sucedido.

Ya en la noche el chico paró por otro descanso mientras vio que ya había grabado 3 discos originales.

-Fiu… eso fue una locura mmm… ya se - el chico volvió a sentarse y alistó un nuevo disco - creo que puedo dedicarte otra melodía - dijo en voz alta mientras pensaba en su amiga - Pero esta vez será de mi propia inspiración.

El chico comenzó a tocar, pero al momento de un minuto… su mente se quedó en blanco.

- ¿Qué? - pensó tras detenerse pues sus ideas se esfumaron - vamos… - trató de pensar en una melodía, pero lo único que recordaba era las notas que ya sabía - es una broma.

El chico detuvo la grabación y se fue a su sala a tratar de seguir pensando, después de un momento llegó a la conclusión que se esforzó demasiado y que ya era tiempo de un buen descanso por lo que decidió ir a dormir.

La misma escena se repitió de la noche anterior con esos seres extraños. Y de nuevo en el sueño del joven.

-Valla, pero si es el maestro guitarrista - habló el mismo sujeto de la noche anterior. El lugar del sueño era el mismo, sólo que el camerino lujoso fue reemplazado por uno de miedo pelo - y como te fue con mi obsequio.

-Así que ¡Fuiste tú! - hablo el joven mientras sostenía su guitarra en mano - entonces esto no es un sueño… es real.

-Pues sí… y no - se acercó al chico sin quitarle los ojos de la guitarra - pero no te preocupes por eso, hablemos de negocio de acuerdo.

-Esta vez responde seriamente - dijo el chico de manera decida - ¿Qué quieres a cambio?

-Muy bien, veo que tomaste tu decisión - hablo sin perder la seriedad - lo que quiero es solo una cosa diminuta e insignificante.

El joven escuchó atento pues ahora lo único en mente no era el cómo ese sujeto podía hacer todo esto, ni porque tenía interés en él, sino en poder volver realidad su deseo.

-Quiero que me des el cristal del pueblo. - dijo de manera seca y sería.

-El cristal del… pero eso es lo que les ayuda con sus cosechas… - aclaró el joven de manera preocupante.

-Oh que decepción - dijo el tipo tras darse la vuelta - y yo que creí que estabas decidido - camino hacia la salida - Te deseo suerte, la necesitarás.

-E-espera... un segundo - el chico alzó su brazo en señal de que aguarde - es que… yo… no estoy seguro, pero…

-Pero ¿Qué? - dijo el tipo tras detenerse a centímetros de la puerta - Que no era ese tu sueño, ser grande y darle el lujo que merece a tu novia.

-Espera… cómo sabes… - habló el joven preocupado por lo mencionado.

-Je… se todo de ti chico - el sujeto le interrumpió y se volvió a acercar - todo…

En eso sus ojos brillaron con gran intensidad lo cual puso nervioso al muchacho.

-Vamos, ya dime ¿Qué decides? - El tipo entonces levantó sus dos brazos oscureciendo todo y detrás de él se vio una imagen al costado de su mano izquierda en donde el chico estaba en brazos de su amiga con su guitarra y un gran escenario - fama, fortuna y buena vida para ti y tu amiga especial - y de pronto la imagen desapareció y se visualizó otra al lado derecho de su mano donde se veía a él en su estudio con su amiga discutiendo - o lo mismo de siempre, desesperación, monotonía, anonimato una vida en donde también la arrastras a ella.

Todo se volvió a oscurecer y volvió a lo normalidad del sueño.

-Y bien chico dime tu respuesta - agregó finalmente.

Tras ver esas imágenes pensó en que tenía razón, ahora no sólo era su futuro ni su vida, tenía un nuevo deber y con todo lo que ella le había ayudado hasta ahora, sentía que debía darle más que una vida simple.

-Tic toc muchacho, el tiempo es oro - habló el sujeto que ya estaba bien cerca de él y le extendió la mano.

-Muy bien - dijo el joven apretando su puño izquierdo - tenemos un trato. - el joven apretó la mano extendida confirmando el trato.

-Muy bien chico - el sujeto dio un apretón - ahora…

-Pero… - el joven le interrumpió - con una condición.

-Y ¿Eso sería? - dijo de manera seria.

-Descuida sólo algo insignificante - mencionó de manera seca con una alegre sonrisa.

A la mañana siguiente el joven guitarrista se levantó y fue directo a alistarse pues le esperaba un gran día.

-Bien… hora de trabajar - se dijo así mismo mientras afuera del pueblo varias figuras se extendían alrededor sin que los habitantes lo notarán.

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Buenas como están, espero que bien.

Este ya es el tercer capitulo que subo y ya tengo seguidores, en verdad les agradezco por el apoyo. Si se preguntan por que demore, bueno son cosas que pasan no lo puedo evitar.

Tratare de subir los capítulos lo más pronto posible asi que sean pacientes, por ahora seguire escribiendo así nos vemos...

Gracias Comet Galaxy, Nstor Armando Sosa y DebraLove.