Capítulo 7: Bienvenido a Equestria.

Observando detenidamente, noté que poseía un par de alas en su espalda, así que deduje que se trata de un pegaso… antropomórfico. Su pelaje era de color mostaza, tenía cola y cabello liso de color gris, en tres diferentes tonos, su figura era delgada y atlética.

Su vestimenta era de una chica aventurera, camisa de color verde olivo, short marrón y el típico sombrero. También note que traía una mochila de un solo cinturón de color café.

-Mi.… nombre... es Joeyd Yamazaki - dije mientras tenía la mirada perdía.

-Ah… ¿Estás bien? - me pregunto Daring Do tras pasar su mano derecha enfrente de mis ojos.

-Eh! ah… no, es decir si… bueno algo… je - mi mente aún seguí conectando todo lo sucedido.

- ¿En verdad te encuentras bien? - Nía se me acerca preocupada.

-Si estoy bien, es que - puse mi mano en mi nuca - fue mucha emoción por ahora.

-Dímelo a mí - dijo Daring Do al mirar a nuestro alrededor, menos mal que los demás monstruos aún siguen noqueados - por cierto… - ella volvió a mirarme - ¿Te puedo hacer una pregunta?

-Claro dime - le dije, aunque creo saber que pregunta será.

- ¿Qué eres exactamente? - debí suponerlo.

-Soy… es decir, somos humanos - hablé tras mirar a Nía para poder presentarla

- ¿Somos? - volvió a preguntar Daring.

-Sí, ella y yo - dije tras señalarnos.

-Ah… sí… entiendo - que extrañó porque ella actúa así.

-Ahm… Joeyd, debo decirte algo - Nía se me acercó y me comenzó a hablar en el oído.

-Ocurre algo - susurré mientras noté como Daring me veía extrañada.

-Bueno verás…

/FLASHBACK/

/PDV NÍA

Debía apresurarme en liberar a la persona cautiva, tal y como lo planeamos. Y cuando Joeyd salió del lugar tomé rápidamente el cuchillo del suelo y me acerqué al capullo.

-A… ahora te sacó de ahí - dije tras ver cómo se movía desesperadamente.

Aunque parece que no me hizo caso ya que seguía luchando por salir. Así que con cuidado tomé el cuchillo y comencé a abrirlo haciendo un agujero con ello, de a poco lo rompí y pude ver a la… ¿Persona?

-Ajá!! Al fin salí… ¿Eh? - esta… "chica" miraba en todas partes como buscando algo - pero ¿Qué está pasando aquí? ¿Creí escuchar a alguien más?

-Si, soy yo… ahm… ho-hola - dije al acercarme y saludarla… pero.

- ¿Ese es mi cuchillo? - pregunto al ver el objeto que tenía - ¿Por qué está flotando?

Ella estiró su mano y cuando yo le iba a pasar… ella… atravesó mi mano.

/FIN DEL FLASHBACK/

/PDV JOEYD

-Espera ¿Te atravesó la mano? - dije tras escuchar eso último.

En eso voltee a ver a la pegaso que me vio extrañada, tal vez por mi reacción.

-Si… fue extraño - Nía continuó hablando - después de eso trate de llamar su atención, pero… no funcionó.

- ¡Un segundo…! Será acaso... no, no será - pensé tras ver a Nía y voltear a ver a Daring Do.

En eso mi mente hizo clic y fue que entendí lo que está pasando.

Al parecer sólo yo puedo ver a Nía y cada vez que toca o toma algo, una extraña aura aparece alrededor de ella, como lo sucedido con la bellota. Para ver si esto es cierto, decidí probar algo para poder explicar lo sucedido, además de que el ánimo de Nía parecía decaer.

-Ahm… discúlpame, pero eres muy extraño - habló Daring Do tras terminar de pensar.

-La verdad, es que esto es complicado - dije mientras coloqué mis manos en mis bolsillos - Nia quieres hacer una pequeña broma - murmuré esto último.

- ¿Broma? - me pregunto con interés.

-Sí, es algo muy divertido jeje… - le respondí mientras comenzaba a explicar.

Tras decir rápidamente los detalles, los ojos de Nía brillaron.

-Bien - comencé a hablarle a Daring Do - como te decía soy un humano, dime vistes a otro como yo.

-La verdad… no - dijo Daring aun viéndome extraña - nunca escuché hablar de un humano.

-Ya veo - coloque mi mano derecha en mi mentón mientras Nía se acercaba por la espalda de la pegaso - y ¿Puedo hacerte una pregunta?

-Claro - dijo rápidamente.

-Puedes decirme ¿En donde estoy y si hay más ahm… pegasos? - pregunté y vi como Nía alzó sus manos para tomar algo.

-No eres de aquí, cierto - habló tras levantar una ceja, pero en eso - Eh… ¿Pero que?

Nía tomó el sombrero de Daring Do y se elevó.

- ¡Oye! ¿Qué crees que haces? - me dijo viéndome molesta - ¡Devuélveme mi sombrero!

-Ahm… yo no estoy haciendo nada - dije tras mostrar mis manos en el aire.

- ¡No mientas! - puso un pie delante y me señaló - estas usando magia.

-Oh… así que existe la magia - pensé al ver como Nía comenzó a jugar con el sombrero - los humanos no pueden usar magia - dije en respuesta a Daring Do.

-Y como hiciste para liberarme con mi cuchillo - en eso vi cómo se elevó para ir por su sombrero.

La escena fue divertida, ella y Nía volaban bajo, pero la manera que esquivaba a la pegaso era muy divertida.

Sí que tiene reflejos.

-Quien te liberó fue ella - dije tras hacer una señal con mi mano - su nombre es Nía.

- ¿Que? - dijo Daring tras frenar en el aire - entonces hay otro humano.

-Como dije es algo complicado… pero sí - le respondí mientras seguía viendo a Nía, jeje… en serio se está divirtiendo.

- ¡Ya no vas a venir por ella! - grito Nía mientras agitaba el sombrero.

- ¡Oh por Celestia! Es un espíritu - ¿Eh? ¿Qué dijo?

-No, soy Nía - habló de manera alegre - encantada.

-Ok… Ni-Nía verdad, yo sólo quiero mi sombrero de vuelta, podrías devolverme lo por favor - dijo con un tono educado.

-Claro - dijo ella tras acercarse a Daring Do - fue divertido - y le entregó su sombrero.

-Gra-gracias - la pegaso se acomodó la prenda y descendió junto con Nía.

-Bueno, primero que nada, disculpa por la pequeña broma fue idea mía jeje… - dije tras acercarme a las dos.

-Así que, fue tu idea - Daring me vio seriamente, pero después - Ok amigo fue buena.

-Vaya se nota que es una buena chica… es decir pegaso - pensé al ver que sonrió.

- ¡Sí! Me gustan las bromas - habló Nía entusiasmada.

-Así que… ¿Me decías? - dije para continuar con la conversación anterior.

-Ah claro, verás estas en… - justo en ese momento sentimos un ruido de quejido y volteemos a ver que era, las demás arañas estaban moviéndose - hay no… tenemos que irnos ya.

Y con esto dicho Daring Do corrió o mejor dicho voló cerca de una entrada, por su puesto los dos la seguimos llegando a un área amplia donde se apreciaba un segundo nivel. Inmediatamente nos escondimos, al escuchar unos pasos gigantes.

-Silencio o nos escuchara - susurro Daring Do.

Nía se tapó la boca mientras yo aguante la respiración al ver una gran sombra que se acercaba, grande fue mi sorpresa al saber de quién era.

-Eso… eso es ¿Un gigante? - pensé al ver un ser bípedo de color gris caminar hacia otra entrada, parecía triste por su rostro

Una vez se dejó de ver y escuchar los pasos salimos del escondite.

-Fiu… eso estuvo muy cerca - dijo Daring Do aliviada.

- ¿Qué fue eso? - pregunté

-Eso fue un troll de cueva - respondió Daring Do.

- ¡Increíble! - dijo Nía alegremente - pero se notaba cansado.

-Sin duda, debemos salir de esta mina - dije tras caminar y ver los otros pasillos.

-No creo que sea posible… por ahora - me hablo la pegaso aventurera.

-*suspiro* Si tienes razón - dije al verla - esas cosas estaban cerca de la entrada.

-Entonces... ¿Nos quedaremos aquí? - dijo Nía preocupada.

-Tal vez... ¿Pueda ver otra salida? - dije mirando a Daring Do - ¿Lo hay?

-Pues… - ella sacó de su mochila un trozo de pergamino - Si lo hay, aunque deberás dar muchas vueltas.

-Genial - dije al saber que saldremos de este nido de monstruos - y ¿Por donde…? - justo cuando me acerqué para ver lo que parecía ser un mapa se volvió a escuchar ruidos - en serio.

-Shh… ven rápido por aquí - Daring Do se volvió a esconder en el mismo sitio.

Tras volver a ocultarnos aparecieron otra vez esas molestas arañas.

-Tal parece, que no se irán de aquí rápido - susurro la pegaso - debido a que se están agrupando, será mejor salir con cuidado hacia la otra entrada.

-Sabes, si logró hacer una distracción será más fácil escabullirse - dije tras tomar una piedra y mostrarla a Daring Do.

-Bien pensado - dijo la pegaso.

-Yo también deseo ayudar - habló Nia deseosa de colaborar.

-Si algo sucede contaré contigo. Ok - le dije mientras me preparaba a lanzar.

-Ok - me dijo alegremente.

Y sin perder el tiempo la lancé con fuerza hacia una entrada lejos de nuestra ubicación, la piedra pasó tan rápido que impactó a una columna que se destruyó en segundos. Los monstruos se asustaron y retrocedieron estando cerca de nosotros.

-Pero... ¿Qué rayos? - pensé por todo lo que pasó.

-Oye, debiste controlar tu fuerza - me reclamó Daring Do.

- ¡Wau! ¡Eso fue increíble! - Nía por su parte estaba deslumbrada.

-Si tienes esa fuerza, entonces noquéalos uno por uno para salir de aquí - sugirió Daring Do - aún no, nos descubren.

-Hecho - dije tras tomar varias piedras y cuando iba a lanzarlos - *GRUÑIDO* - mi estómago me delató.

-Debe ser una broma - dijo la pegaso molesta - ¡Acaso tienes idea...!

Las arañas gigantes nos vieron y empezaron a acercarse.

- ¡CORRAN! - dije alarmado y lancé una piedra que le dio a uno que bloqueó el camino y cayó al suelo.

- ¡Joeyd! Hay más ahi adelante - Nía se elevó e indicó el camino más cercano.

- ¡Sí que eres increíble! - dijo Daring Do tras volar rápido hacia las patas de uno, logrando que se tropezara y me diera oportunidad de noquearlo.

-Gracias - dije tras pasar encima del que dejé fuera de combate.

- ¡No fue un cumplido! - reclamo la pegaso tras ir hacia arriba y bajar para propinar un golpe a otra araña - lo arruinaste.

La araña gigante no cayó por lo que Daring Do propinó tres golpes más por ambos lados dejándolo noqueado.

- ¡Joeyd! ¡A tu derecha! - Nía me advirtió rápidamente.

Lance otra piedra justo a tiempo.

- ¡Gracias Nía! - dije tras ver caer a otro, voltee a ver a Daring Do y note que ya estábamos llegando a la entrada – sabes, llevo sin comer hasta ahora.

-Espera ¿¡Qué!? - la pegaso se sorprendió y dejó de ver un momento a su alrededor.

- ¡Cuidado! - Nia volvió a advertir.

- ¡Abajo! - lance otro proyectil al momento que se agachó Daring Do. Este le dio al monstruo y cayó de lado.

- ¿Desde esta mañana? - dijo ella tras volver a volar y esperar - por cierto, gracias.

-De nada - dije tras alcanzarla y seguir corriendo junto a Nía quien se unió - y sí.

-Llevas 8 horas sin comer… ¡Por Celestia! ¿Cómo es que sigues en pie hasta ahora? - me pregunto exaltada.

Otra vez esa tal Celestia, que acaso es su dios o algo así.

-Esa es una buena pregunta - pensé mientras entramos a un pasaje inclinado que parecía ir hacia abajo - Yo también estoy sorprendido - dije esto último tras correr y notar que ya no había más de esas cosas delante nuestro.

Si cuento el momento en que estuve en mi mundo hasta ahora, puede que lleve más de 8 horas sin probar bocado, mejor no pienso en ello por ahora.

Tras seguir corriendo, voltee a ver cómo estaba la cosa y no era muy prometedor que digamos.

- ¡Cuánto de esas cosas hay en este lugar! - dije molesto.

- ¡Joeyd! ¡Ahí adelante! - Nía llamó mi atención mostrando una vagoneta lista para usar en los rieles.

-Eso servirá - dijo Daring Do quien también noto la vagoneta.

- ¡Oye! No me dejes atrás - empecé a correr más rápido.

Daring Do se acercó, dejó su mochila adentro y trató de empujarlo, pero no parecía moverse.

-Está trabada… algo le pasa - dijo aplicando fuerza.

-Fíjate que no esté accionado el freno - hable tras lograr alcanzarla.

- ¡Joeyd ya están aquí! - alertó Nía con preocupación. Debido a que un grupo de 5 de esas cosas estaban cortando el paso.

Sin otra opción decidí ayudar a Daring Do a mover la palanca del freno.

-*Clic* Listo ahora… - pero justo ahí.

- ¡JOEYD! - Nía me advirtió.

Yo no pude ver que pasó ya que al voltear vi a Daring Do empujarme hacia un lado y noté que algo blanco la alcanzó.

- ¡No! - dije al ver rodar a Daring por un costado cubierta de lo que parecía ser telaraña.

- ¡Rayos! Baje la guardia - dijo la pegaso al tratar de liberarse - escúchame humano, sal de aquí rápido y olvídate...

- ¡Ni lo pienses! - la interrumpí y me acerqué a ella - Saldremos juntos de aquí - y con esto dicho la cargué para llevarla al vagón, pero…

- ¡Eh! - uno de esos monstruos salta hacia adelante listo para atraparnos.

Todo lo vi en cámara lenta, la araña alzando sus patas, Daring Do gritando y a Nía colocándose en medio de nosotros.

- ¡NOOO! - ella colocó sus brazos extendidos hacia adelante con los ojos cerrados y note que el collar que tenía empezó a brillar.

- ¡Espera! - dije tras ver como la araña tocó a Nía, pero en eso una extraña luz de color gris brotó alrededor de nosotros.

A simple vista note que era una barrera.

- ¿Eh? ¿Cómo hiciste eso? - me pregunto Daring Do.

-Yo-yo, yo no fui… - dije al ver a Nía.

Las arañas gigantes se chocaron con la barrera y se molestaron por lo empezaron a embestir, debido a esto Nía empezó a retroceder un poco y noté que sentía el impacto.

-Sea lo que sea, no va a aguantar - habló Daring Do.

Lo que decía era verdad ya que la barrera se estaba empezando a agrietar.

-Aguanta Nía - dije mientras me acerqué al vagón y coloqué a Daring Do adentro.

De ahí voltee a llamar a Nía.

- ¡Ya es hora de irnos! - Nía aún mantenía los ojos cerrados sin moverse por lo que fui por ella y la tomé de la mano - hay que escapar - ella volteo a verme.

-Joeyd… ¿Qué? - en eso la barrera comenzó a parpadear - ¿Eh? ¿Y eso…?

Tal parece, que no tiene idea de lo que hizo.

-Después te digo, vámonos - corrí con ella hacia donde estaba Daring Do y empecé a empujar el vagón.

- ¡Rápido o seremos alimentos para arañas! - dijo ella tratando de zafarse de la telaraña.

- ¡¿Qué?! - grito Nía

-Eso no ayuda - dije tras tomar carrera al sentir más ligero el vagón.

Justo a tiempo, por que escuche ruidos de varias cosas golpeando el suelo y las paredes, esa fue la señal para saltar adentro.

Una vez ahí, tomé a Nía y la senté a mi lado mientras vimos como esos monstruos se iban perdiendo a lo lejos, vaya sí que usé mucha fuerza.

-Bueno, parece que yo podemos estar tranquilos - dije tras relajarme un poco.

-Eso fue muy peligroso - dijo Nía aliviada.

-Oye, puedes… darme una mano… - dijo Daring Do tratando de zafarse de la telaraña.

-Claro - me acerqué y busqué el cuchillo en su mochila - ¿En donde esta…?

-Si buscas mi cuchillo, está aquí - me dijo tras sentarse y darse vuelta.

El arma se encontraba en un estuche, cerca de su cintura.

-Apúrate, que esta cosa me está irritando - dijo tras seguir moviendo sus brazos atrapados.

-Bien… - dije tras alzar mi mano derecha y acercarlo para tomar el cuchillo.

Pero tras una mala pasada el vagón descendió rápidamente de manera brusca.

- ¡¡¡¡AAAHHH!!!! - gritamos al unísono.

- ¡¡¡WIII!!! - a diferencia de nosotros Nía lo estaba disfrutando.

- ¡O-oye! ¿Qué… qué estás tocando? - me dijo Daring Do sonrojada tras sentir algo… algo firme, pero… blando.

- ¿Eh?... - en eso elevé mi mirada y vi… vi… que le estaba tocando… - ¡Ah…! lo-lo siento.

-Joeyd, eso se ve divertido - me habló Nía alegremente. ¿Espera que?

- ¡Nía! ¿Qué… qué estas? - dije tras asombrarme por lo que dijo, pero en eso vi que ella estaba viendo algo.

-Oh-oh… - en eso voltee a ver a Daring Do quien alzó la vista - ¡Oye! Ya liberarme o seremos historia.

En eso, vi que era lo que emocionó a Nía y alarmó a Daring Do.

Más adelante había una subida en los rieles, los cuales a la mitad del aire estaban destruidas dando un boleto seguro al inframundo.

- ¡Holy shit! - rápidamente tomé el cuchillo, lo saqué de su funda y comencé a cortar los hilos.

- ¡Bien! - dijo Daring Do al mover sus brazos y comenzar a tomar vuelo.

- ¡Oye! - dije al ver que se elevó, pero en eso me tomó del brazo - ¿Eh?

-Dile a tu amiga que me ayude a elevarte - dijo al tratar de sacarme del vagón.

-Oh ya veo - dije al ver lo que tramaba - Nía ya escuchaste.

-Ok - Nía hizo lo que dijo Daring Do y en segundos vi cómo llegamos al final del carril.

Tome la mochila, y una vez que el vagón se encontraba en el aire, salte para tomar altura. Justo a tiempo, porque en menos de un segundo, noté como el vagón caía rápidamente.

-Fiu… que cerca - dije al ver el vacío.

-Joeyd… pe-pesas mucho - dijo Nía con dificultad.

- ¿Qué? pero si no peso tanto - dije en forma de broma - ni siquiera desayuné.

-Dile a Nía que aguante un poco más - Daring Do guiaba a Nía para llegar al otro extremo.

-Ella puede oírte - dije algo molesto - ¡Tu puedes Nía!

Y cuando llegamos al otro lado.

-Ya casi… - Nía dio su máximo esfuerzo hasta que - lo-lo siento.

- ¿Eh? - ella dejó de sostenerme - ¡Espera!

- ¡Ahhh! - Daring Do cayó conmigo.

-Echen paja… - dije tras sentir la fuerza de gravedad.

Antes de tocar el piso yo la abrase y me di la vuelta para que ella no sintiera el impacto… pero eso nunca pasó.

- ¿Que? - dije tras abrir mis ojos y noté que estaba brillando.

- ¿Así está bien? - dijo Nía quien tenía los brazos extendidos, note que sus manos comenzaron a emitir la misma aura gris de antes.

-Nía… ¿Cómo haces eso? - le dije al sentir que me bajo lentamente.

-Mmm… no lo sé - dijo con total sinceridad.

-Ya después veremos eso - dije tras tocar el suelo - gracias.

-No hay de qué - hablo Nía alegremente.

-Ah… sabes... ya puedes soltarme - dijo Daring Do que seguía abrazada

-Ah sí - de inmediato deje de abrazarla - ¿Te encuentras bien?

-Si estoy… bien - dijo tras levantarse y taparse el rostro con su gorra - gracias.

-No hay de que - dije tras verla y notar que estaba avergonzada.

Hay no… no habré hecho algo como la vez anterior.

Me puse a pensar un rato para saber si hice algo que no debía.

-Joeyd… ¿En dónde estamos? - pregunto Nía

En eso miré a mi alrededor y noté que estábamos frente a un pasaje cubierto de rocas antiguas de color mármol.

- ¿Qué? ¿Qué es esto? - dije tras acercarme un poco.

- ¡No…! No puede ser - dijo Daring Do tras ponerse a mi lado y tomar la mochila que yo tenía en mis manos.

Rápidamente la abrió y sacó el mapa de antes.

- ¡Sí! Sí lo es - dijo la pegaso aventurera con los ojos brillando - es la entrada al santuario de los deseos.

- ¿Qué? - dije sin saber lo que ocurría.

-Es por esto que me adentre aquí - dijo Daring Do tras correr a la entrada.

-Oye, no te vayas sin nosotros - dije tras ir por ella junto con Nía.

Tras dar unos pasos Daring Do verificó el mapa y después lo dobló para ver el camino.

-Cierto - comenzó a hablar - aún no te respondí a tu pregunta.

-Cierto, casi lo olvido - dije tras acordarme lo que le pregunté antes de toda esta locura.

-Yo también lo había olvidado - dijo Nía al acercarse a mi lado.

-Jaja… con todo esto, es normal - dijo Daring Do.

-Sin duda, este lugar es muy peligroso - dije recordando lo primero que sucedió al despertarme - y pensar que todo comenzó con unos conejos cornudos.

-Ah te refieres a los… - *GRUÑIDO* Daring Do fue interrumpida por mi estómago - será mejor calmar a tu bestia interior.

Ella hurgó en su mochila y después de un rato sacó una ensalada, un sándwich de… no sé qué… y un pedazo de pie.

-Bueno, antes de seguir - ella se sentó en el mismo lugar - será mejor almorzar.

-Bien dicho - dije tras tomar asiento.

-Eso se ve delicioso - dijo Nía al ver como Daring Do me paso el pie.

- ¿Quieres probar? - le dije tras tomar el postre y empezar a partirlo a la mitad - es de manzana ¡Genial!

-Oh… así que comes pies de manzana - comenzó a hablar Daring Do tras desenvolver el sándwich - entonces ¿Te gusta esto?

Daring Do me paso su sándwich mientras yo le pasé la mitad de mi pie a Nía, vi que era normal pero entonces note algo… curioso.

-Daring… ahm.… ¿Puedo llamarte así? - le pregunté antes de seguir hablando.

-Claro, no hay problema - me respondió de manera alegre.

-Bien, esto de acá es… ¿Heno? - pregunté tras devolver el sándwich.

-Sí, es un sándwich de heno frito - debí saberlo - No me digas que no comes heno.

-Bueno… soy omnívoro, pero no gusto de comer heno - dije tras dar un bocado al pie ¡Oh por Dios! esto esta delicioso.

-Un segundo… ¿Te refieres a que comes de… de todo? - me dijo un poco asustada.

-*Tragar* Si, pero no te alarmes - dije tras entender cuál era su preocupación - a pesar de comer carne, no es algo indispensable para mí.

-Joeyd… - Nía me llamó - esto… está… ¡¡¡Muy rico!!!!

Al parecer, ella si puede comer.

-Qué bueno que te gusté - dije tras dar otro bocado.

-Eso fue extraño - dijo Daring con los ojos bien abiertos, los cuales parpadeo dos veces.

Creo que lo entiendo, es decir si veo un pedazo de pie flotando y luego desaparecer de la nada, bueno… je sí que sería extraño.

-Al menos, ya sabemos que puedes comer, eso es bueno. Por que existen varias cosas, que de seguro te encantaran - dije al ver que ponía una gran cara de felicidad.

- ¡Genial! - dijo alegremente.

-A pesar de que no puedo verla - habló Daring tras probar su sándwich - se nota que es una buena humana.

-Para nuestra especie sería persona - dije tras morder otro pedazo.

-Bien, qué tal si comenzamos - dijo tras rápidamente dar tres mordiscos y luego tomar un jugo que se sirvió de una cantimplora - ustedes se encuentran en Equestria, para ser más preciso en la antigua mina de las montañas Appaloosan.

- ¿Equestria? - dije tras morder un pedazo del pie - ¿Es un país o algo así?

-No, es un reino - me respondió y me alcanzó un vaso de jugo.

-Gracias - dije tras tomarlo mmm… es jugo de manzana.

- ¿Qué es un reino? - pregunto Nía

-Un reino, es un lugar muy grande gobernado por reyes - explique de manera breve.

-Gobernado… - note que Nía se puso pensativa.

-Aunque eso es lo correcto - Daring Do siguió hablando - Equestria no tiene reyes, más si hay princesas co-gobernantes.

- ¿Cuántas princesas hay aquí? - pregunto de inmediato Nía. Que extraño, no pregunto que son princesas.

- ¿Cuentas princesas hay? - le pregunté a Daring.

-Hay un total de 4, aunque una es reciente - me respondió tras subir cuatro dedos enfrente de mí - La princesa Twilight Sparkle, La princesa Mi Amore Cadenza, La princesa Luna y La princesa Celestia. Estas dos últimas son las co-gobernantes de Equestria.

Terminó de hablar tras bajar los dedos que usó para mencionar a cada princesa, "así que... a eso se refería a, Por Celestia". Voltee a ver a Nía quien aún seguía pensando.

- ¿Todo bien? - dije para sacarle de trance, ya que empezó a preocuparme - Nía.

-Si… si, pero algo me ha hecho sentir extraña - me habló un poco nerviosa.

-Descuida lo que sientes tal vez sea nostalgia - le hable para poder calmarla - puede ser que ellas tengan algo que ver con tu pasado.

-No lo sé… pero puede que… tal vez - Nía seguía extraña, pero ya parecía calmarse.

-Ya lo veremos Nía, recuerda que te ayudaré con todo, no por algo eres mi amiga - le dije con una alegre sonrisa.

Ella se me quedo viendo un rato y después note como su ánimo volvió.

- ¡SÍ! Tienes razón - me dijo de manera alegre - Gracias Joeyd.

-No hay de que jeje... - le hablé de igual forma.

-Te puedo decir algo - dijo Daring Do tras empezar a destapar su ensalada.

-Claro - le dije tras terminar el pie.

-Deberías de evitar eso o los ponis pensarán que estás loco - eso sí es entendible. Espera…

-Disculpa, pero ¿Acaso has dicho ponis? - pregunté

-En serio no son de aquí - me dijo tras colocar la mitad de la ensalada en un bol pequeño y pasármelo - en Equestria habitamos tres razas de ponis: terrestres, pegasos y unicornios.

-Ok anotado - pensé tras recibir el bol y un tenedor que me alcanzó después - y ¿Las princesas son? - pregunté tras empezar a comer.

-Alicornios - respondió de inmediato - la unión de los tres tipos.

-Interesante - pensé, ya con esto tengo algo de información.

-Bien eso es todo - continuó hablando Daring - ¡Bienvenido a Equestria Joeyd!

-Je… sí que fue una gran bienvenida - lo que son las cosas.

- ¡Bienvenido Joeyd! - Nía comenzó a aplaudir. Eso sí que me causó gracia.

-Ahora… - Daring Do siguió hablando - dime… ¿Quienes son en realidad?

-Bueno, creo que es justo decirlo con todo lo sucedido - dije de manera seria.

-Uh, uh yo también deseó saber tu historia - dijo Nía entusiasmada. Es cierto a ella no le conté cómo llegué aquí.

-Bueno, lo que voy a decir puede ser poco creíble, pero… después de este día je… ya no importa - Daring Do sonrió por lo que dije y Nía se sentó a mi lado.

Y con esto dicho decidí contarle mi historia.

/

Hola que tal, espero que bien.

Bueno ya tengo listo otro capítulo más, pero nose si ya subirlo, después de todo estoy en duda si estará bien hecha. Si me dan apoyo lo subiré después de darle una re-leída, por ahora me despido por que, como dice el meme "Charlie, vengo inspirado".

Cuidense y gracias por leer.