Capítulo 9: La Habilidad de Nía.

Mientras nos adentramos por el santuario de los deseos, Daring Do hojeaba el mapa para ver el camino. Afortunadamente, todo parecía despejado, así que durante el trayecto le pregunté sobre ella y de por qué estaba aquí.

Básicamente, ella es una aventurera en busca de tesoros y reliquias antiguas para poder resguardarlos de saqueadores y traficantes, sin duda es una vida llena de adrenalina. Ahora mismo está en busca de una tableta muy antigua, que al sostenerla durante el atardecer puede conceder cualquier deseo, eso fue… curioso.

Durante la explicación, Nía me pregunto por varias cosas que no conocía, lo cual respondí con ayuda de Daring.

-Y ¿Cómo supiste sobre esa reliquia? - pregunté.

-Obtuve la información al espiar a un viejo conocido - comenzó a explicar Daring Do - al parecer un pony le contrató, para venir aquí y entregarle la tableta. Sin embargo, al terminar de hablar y cerrar el trato yo me escabullí para arrebatarle el mapa y me adelanté a sus planes.

-Bien pensado - dije mientras caminaba a su lado – pero esos sujetos no te persiguieron para atraparte.

-Bah… el Dr. Caballeron no tuvo ni idea de lo que paso - ¿Doctor? - además sin esto - señaló el mapa - no puede encontrar lo que busca.

-Ya veo - dije tras ver cómo dio una última ojeada y volver a guardar el mapa.

- ¿Qué es un Doctor? - pregunto Nía.

Le explique a Nía el concepto de doctor, pero Daring Do me dijo que el mencionado era otro tipo de doctor.

Durante el camino, le dije a Daring si podía ver el mapa. Ella con gusto me lo dio y note varios símbolos junto a una ruta marcada, lo cual fue curioso a mi parecer, debido a que daba señales a algo escrito en ella.

-Sabes, este mapa que tienes no es muy… específico - le mencioné.

-A que te refieres – dijo al volver a verlo.

-Bueno, que yo sepa los mapas sólo siguen de guía más no te dan otra información, a no ser que… - en eso Daring Do abrió los ojos al darse cuenta.

-Ya lo hayan explorado – ella dio otra hojeada.

-Ese mapa parece ser que ya fue usado antes - dije al acercarme para ver el mapa.

- ¿Eso es un problema? - Nía también se acercó.

-Bueno, no realmente. Solo que al ya ser usado significa que más de una persona… o mejor dicho pony, han entrado aquí, pero no pudieron encontrar o sacar la reliquia - explique tras ver la línea azul que formaba el camino y los puntos de color rojo que señalaban a algo.

Al verlo de nuevo, note que Daring podía leerlo. Un segundo será que…

-Daring puedes indicarme que dice aquí, por favor - dije tras señalar el texto.

-Esto de aquí dice "trampa de hilo transparente" – indicó, valla que si es muy específico el mapa - espera… no me digas que no puedes…

-Tal parece que no se leer este idioma - dije tras saber que será muy tedioso el convivir aquí.

-Joeyd ¿No puedes leer esto? - dijo Nía tras ver lo que hablamos.

- ¿Puedes leerlo? - pregunté

-Sip - respondió rápidamente.

- ¿Que te dijo? - Daring Do parecía ansiosa por la respuesta.

-Que... tengo que aprender a leer - si será muy tedioso.

-Jeje… que se siente saber que una pequeña sabe leer y tú no - se burló Daring Do.

-Pues la verdad… aliviado - dije tras darme cuenta de algo.

- ¿Eh? - se extrañó Daring.

-Ya que ella puede ayudarme a leer libros y otras cosas, yo le puedo enseñar el significa de ellos - dije de manera orgulloso.

- ¡Ayudaré a Joeyd! - exclamó Nía alegremente.

-Contaré contigo - dije al verla lo feliz que estaba.

-Déjamelo a mí - dijo ella con ánimo.

Después de eso seguimos el recorrido con cuidado, después de todo aún seguía la duda del mapa.

-Por cierto - comenzó a hablar Daring - si los humanos no pueden hacer magia ¿Cómo fue posible que Nía creará una barrera y haya podido levitarnos?

-Buena pregunta - coloque mi mano derecha en mi mentón - Nía será posible que si puedas hacer magia.

- ¿Magia? - Nía se quedó un rato imitándome - No lo sé.

-Debí suponerlo - pensé tras ver como volvió a mirar adelante mientras colocaba una mano en su frente para ver si podía mirar más allá de donde está.

-Algo más que apuntar en la lista de preguntas por responder - dije al ver a Daring Do.

- ¡Joeyd! - Nía empezó a llamarme - veo algo al fondo.

-Parece ser que Nía encontró algo - dije tras tratar de ver que era.

- ¿Qué fue lo que vio? - pregunto tras caminar un poco hacia adelante, también trató de ver que había.

Por más que agudizaba mi vista no podía notar nada, sólo el fondo borroso.

-Nía, dime que es lo que vez - dije tras descansar mis ojos.

-Mmm… no lo sé… parece puntos rojos en los costados de las paredes - describió ella.

-Será mejor acercarnos para poder verlo - dijo Daring Do.

-Muy bien, pero por si acaso dale un vistazo al mapa - dije tras señalar el pergamino.

Caminamos un buen rato mientras la aventurera se fijaba el mapa.

-Según esto, se trata del hilo trampa que mencione antes, ya sabes esa trampa que acciona un mecanismo en las paredes - explicó Daring.

-Un clásico - dije adoptando la postura del meme - un segundo, dijiste que acciona un mecanismo en las paredes.

-Si eso… dije - Daring Do y yo miramos a Nía.

Bueno yo la miraba, ella sólo vio al frente.

Si esto es verdad, significaría que Nía es realmente una niña con grandes talentos.

-Ahm… Nía puedes indicarme cuántos de esos puntos rojos vez - le dije para saber si lo que pensaba era verdad.

-Veamos… 1… 6… 14… mmm… son varios - me dijo tras voltearse a ver.

-Ok… puedes decirme desde donde los vez - le dije tras ver a mi alrededor y buscar algo que me ayudé.

-Si - ella se alejó casi un metro de nosotros - a partir de aquí - señaló una parte del camino.

-Bien, gracias Nía - En eso noté una roca que tenía casi una forma esférica.

- ¿Que vas hacer? - pregunto Daring Do.

Tomé la roca con una mano, la cual era del tamaño de una pelota de básquet, y me acerqué al lugar que indicó Nía.

-Algo que espero funcione - y tras decir esto, arroje la roca para que rodará por el piso.

Todos nos quedamos viendo como la roca seguía rodando hasta que se escuchó algo parecido a un interruptor y lo que vimos a continuación nos dejó atónitos.

De las paredes, se abrieron pequeños agujeros en donde salieron varios rayos de luces rojas, cada una impactando la pared del otro lado y dejando un hoyo ahumado. Esto duró como un 1 minuto, el cual se hizo muy largo, y tras cesar toda la ráfaga de luces y humo se notó la roca que lancé tener la forma de un gran queso suizo.

No sabría decirlo, pero creo que todos tenías los ojos achicados por la impresión.

-Eso… fue… ¡Muy peligroso! - dijo Nía quien fue la primera en hablar.

- ¿Que rayos fue eso? - dije tras señalar el sitio - no se supone que debía salir flechas o lanzas.

-Es la primera vez que veo este tipo de trampas - dijo Daring Do tras parpadear y anotar la que ocurrió en una libreta.

-Bueno, al menos ya se confirmó lo que creí - volteé a ver a Nía quien me vio sin entender lo que dije.

-Sucede algo - dijo ella.

-Sucede que tienes la habilidad de ver trampas - dije tras volver a señalar el sitio.

-Cada vez me sorprendes más pequeña - hablo Daring Do con asombro.

-G-gracias - tal parece que se apeno por el alago.

-Bueno - comencé a hablar - ahora que evitamos el desastre, veamos si el camino se despejó. Nía puedes volver a mirar las paredes.

-Claro - ella volteó a ver ambos lados - no, ya no están esos puntos rojos.

-Ok. Entonces sigamos - dije tras seguir por el camino.

Daring Do guardo su libreta y me siguió junto con Nía, al pasar por el sitio en donde se acciono la trampa, los tres observamos más de cerca el desastre que ocurrió.

- ¿Cuánto tiempo tiene este sitio? - pregunté al notar unos símbolos extraños que se encontraban dentro de los compartimientos, por donde salieron los rayos.

-No sabría decirte - Daring Do también notó los símbolos - pero antes de venir investigue un poco y no encontré ninguna información del santuario o de las escrituras del mapa.

Cuando ya habíamos ido por la mitad, notamos que las paredes rocosas fueron dejadas de lado por mármol liso de color blanco.

-Si no fuera por el polvo - dije tras ver que el lugar tenía una densa capa de tierra - diría que el lugar es algo actual.

-El lugar se ve más bonito - dijo Nía tras volver adelantar al grupo - y esos de ahí que son.

Ella señaló un lugar un poco alejado pero visible del lugar, tras ver con más detenimiento note que habían cambiado las antorchas.

-Daring ¿Vez lo mismo que yo? - pregunté de manera sería.

-Si… eso son cristales - Daring Do voló hacia la dirección mencionada.

Yo la seguí de cerca junto con Nía y logramos notar que las antorchas fueron reemplazadas por unos cristales incandescentes que flotaban sin ningún soporte.

Curiosamente el sitio me recordó a un videojuego espacial futurista.

-Así que… el santuario de los deseos… ¿No? - dije tras ver a los ojos a Daring Do.

-Esto… si - sin duda este lugar era algo fuera de lo común, aún para este mundo.

Nía me pregunto que fue todo eso, yo sin duda no tenía respuesta para eso, por lo que le dije que esto también era algo nuevo para mí.

Seguimos el camino y vimos que el lugar se estaba volviendo más angosto. Cuando llegamos a la parte donde iniciaba el pasaje de forma recta y delgada, Nía volteó a ver la pared del lado izquierdo.

-Joeyd esto… - Nía alzó su mano derecha y la introdujo en la pared - es normal.

Al escucharla, me detuve y vi lo que estaba haciendo.

- ¿Ocurre algo? - mencionó Daring Do.

-Creo que encontró algo - dije al acercarme a Nía.

Observe con detalle su mano que traspasó el muro.

-Nía… eso es ¿Una trampa? - pregunté sin apartar la vista.

-No, pero esto de aquí - ella comenzó a mover su mano en círculo - emite un brillo amarillo.

-Mmm… puede ser - levante mi mano y también toque la pared… pero.

- ¡EH! - exclamó Daring Do.

Mi mano… o mejor dicho mi brazo se adentró en el muro.

-Oh… eso sí no lo vi venir - dije tras sacar mi mano y ver a Nía - primero trampas y ahora esto *silbido* en serio que estás llena de sorpresa - dije tras volver a meter mi brazo.

Nuevamente Nía se volvió a apenar por el alago.

-Pero ¿Cómo lo dedujiste? - habló Daring Do quien también introdujo su mano.

-Que te digo, soy curioso - dije tras meter ahora mi pierna derecha - sí, se puede pasar por aquí.

-Pero el mapa dice que es por allá - dijo Daring señalando el pasaje.

-Recuerda que ese mapa ya fue usado y no encontraron la reliquia. Tal vez se deba a que no era el camino indicado - explique tras dejar mi brazo y pierna fuera del muro falso.

-Si… tienes razón - hablo Daring Do tras guardar el mapa - bueno - ella estiro los dedos de su mano - esto se puso más emocionante.

Creo o es mi idea, que ella estaba un poco desilusionada por que el mapa era una guía completa, mmm… será como esas personas que al iniciar un juego muy difícil no desean saber nada de trucos ni tutoriales.

-Je je, eres una chica muy interesante Daring Do, sin duda eres de los míos - dije al verla lista para pasar por el muro falso.

-Ahm… gracias… es un cumplido, verdad - hablo un poco confundida por lo que dije.

-Sí, si lo es - voltee a ver a Nía - bueno que te parece si entramos a las de tres.

- ¿Tres? - pregunto Nía, pero entonces yo pasé por el muro cuando terminó de hablar.

-Oye no se supone - Daring Do también hablo, pero yo ya me encontraba al otro lado.

Al otro lado se veía un camino curveado idéntico a como al otro lado.

Nía y Daring Do también pasaron.

-Se supone que debías contar hasta tres - reclamó la pegaso aventurera.

-Bueno, Nía ya había dicho tres, así que salté - dije de forma burlona.

-Es cierto - dijo ella tras ponerse a mi lado - pero no me lo explicaste bien.

-Oh lo siento, mi error jeje… me emocioné - dije apenado.

-Recuerda que yo no puedo verla ni oírla - dijo Daring Do molesta.

-Nuevamente, mi error - me disculpe con Daring.

Tras disculparme, seguimos el camino hasta llegar a lo que parecía ser un precipicio oscuro, es decir el fin del camino.

-Y ¿Ahora qué? - dije tras acercarme un poco al filo y tratar de ver algo - no veo que esto tenga fondo y tampoco puedo ver nada al frente.

-Seguro que el camino no era por el otro lado - hablo Daring Do mientras tomaba vuelo y miraba por todo el lugar.

-No lo sé… - dije tras pensar que tal vez sí.

Miré a Nía para saber si ella había notado algo, pero se encontraba muy alejada, en eso sentí un frío en mi pecho.

-Esto sentimiento… ¿Será que ella? - pensé al verla y noté que estaba temblando - hay no.

Camine rápidamente hacia ella.

-Nía…

-No… no quiero… no quiero volver ahí… por favor - tal parece que su miedo por ese lugar lleno de oscuridad volvió.

Ella estaba sentada con la cabeza hundida entre sus piernas y abrazándose a sí misma.

-Descuida, tú no te iras a ningún lado - trate de calmarla - yo estoy aquí contigo y también Daring. No te dejaremos sola.

-D-De verdad… - Nia poco a poco levantó la mirada - No me pasará nada.

-Por supuesto que no - extendí mi mano - yo nunca te dejaré volver ahí.

Nía se tranquilizó y después tomó mi mano.

-Gracias - dijo con calma.

-De nada - ella volvió a sonreír

- ¿Qué fue eso? - en eso Daring Do llamó nuestra atención.

-Eh… ¿Qué, fue qué? - dije sin entender.

- ¿Qué fue lo que hiciste hace un rato? - de nuevo no tenía idea de que me decía.

-Ah… sólo consolé a Nía - expliqué.

-Entonces… fue ella - Daring miró hacia donde estaba Nía. Por primera vez acertó en donde estaba.

-Yo hice algo - habló Nía quien tampoco entendió.

-¿Dime que sucedió hace unos segundos? - Daring suspiro y tocó suelo.

-Cuando no pude ver nada más ahí - señaló el punto oscuro - regresé para ver si encontraron algo… pero en eso - señaló los cristales - las luces comenzaron a parpadear, incluso parecía que iban a dejar de alumbrar.

Bien eso es extraño, tal vez por tener mi atención en Nía no lo note.

-Y por qué piensas que nosotros tenemos algo que ver con eso - dije tras levantarme.

-Porque eso tuvo más efecto cerca de ti - dijo Daring tras señalar el cristal que estaba detrás nuestro, el cual vi que su resplandor disminuyó un poco.

-Lo único que hice fue ayudar a Nía, quien se vio desanimada - expliqué - ella sólo estaba aquí conmigo.

-Mmm… de verdad que ella es muy interesante - dijo Daring Do sin apartar la vista.

- ¿Lo soy? - pregunto Nía al verme.

Hubo un pequeño silencio un tanto incomodo, el cual rompí para seguir con nuestro asunto aquí.

-Entonces… ¿Hay alguna manera de ir al otro lado? – pregunte.

-No volando, pero tal vez pueda ver algo por aquí - cuando Daring dijo eso, se dirigió cerca del borde y empezó a tocar la pared derecha en busca de algo.

Tras unos segundos entendí.

-Ah ya veo - de inmediato hice lo mismo con la pared izquierda.

-No entiendo ¿Qué es lo que hacen? - Nía pregunto tras acercarse a mí.

-Estamos buscando un interruptor secreto - respondí mientras me acercaba un poco más al borde.

- ¿Interruptor secreto? - Nía volvió a preguntar.

-Sí, si lo encontramos puede que nos ayude con…

- ¡Aquí! - en eso Daring Do llamó nuestra atención.

Volteé a verla y noté que una pequeña parte cuadrada de la pared, el cual estaba siendo tocada por ella, se empezó a hundir y cambio de color. En eso se escuchó algo, como si un cristal fuera colocado en una mesa de metal.

Rápidamente vimos cómo, de la nada, se formó unos escalones transparentes que descendían. A sus lados se encontraban más de esos cristales luminosos.

-Tenía que ser magia - dije tras ver que los escalones emitían un leve resplandor.

-Nunca vi algo como esto - comentó Daring mientras volvía a sacar su libreta para anotar lo sucedido.

-Es seguro - dijo Nía mientras miraba por mi costado.

-Debe serlo - con cuidado toque el primer escalón, el cual emitió un sonido cuando lo pise - Si, es muy sólido.

-Ya tenemos camino, andando - Daring Do tomó vuelo y empezó a descender.

-Descuida Nía, bajaremos juntos - la tomé de la mano para que tenga más confianza.

-Bien - ella me sujetó y empezamos a bajar.

Las escaleras eran muy largas y tenían forma de espiral, por lo que habremos demorado como 20 minutos en ver el final.

-Ahí adelante - dije señalando una entrada.

-Ya era hora - dijo Daring Do adelantándose.

Una vez en la entrada, Nía se relajó y volvió su ánimo.

-Jamás, jamás, jamás, jamás de los jamases deseo ver algo así - se quejó como cualquier niña.

-Je je… si te comprendo - dije tras ver que hizo un pequeño puchero. Que mona.

-Sucedió algo - comentó Daring.

-Descuida, ya todo paso - dije tras caminar un poco para tratar de ver el final del camino - bueno, a seguir caminando.

-Espera - Daring Do me detuvo - No sería mejor que Nía le echara una hojeada por si acaso.

-Buena idea - mire a Nía.

-Déjamelo a mí - dijo con una pose de orgullo.

Ella se puso delante de nosotros y agudizó la mirada.

Después de un rato.

-Todo limpio - parece que su confianza volvió al 100%

-Camino libre - dije al ver a Daring Do, quien se elevó en su sitio y voló cerca de nosotros para seguir el camino.

Tras los primeros pasos todo parecía muy normal… demasiado normal.

-Mmm… sé que no debo ser pesimista, pero esto no es muy fácil - pensé tras mirar los alrededores mientras caminaba.

-Que ocurre… - Daring Do estaba por hablarme… pero…

Clic* . . . Un sonido llamó nuestra atención y nos puso la piel de gallina.

-Dime que fue tu estómago - ja que chistoso.

Miré hacia abajo y noté que pisé un cuadro que se formó en el piso que se hundió.

-Daring… tu eres la experta, que debo hacer… - En eso se escuchó un ruido detrás nuestro y vimos como bloques del techo empezaron a caer.

-¡¡¡CORRE!!! - sin pensarlo más tomé a Nía que se quedó viendo y arrancamos como alma que lleva al diablo.

-Mierda, Mierda, Mierda - pensé tras sentir los temblores que se formaban por cada caída.

Nunca en mi vida corrí tan rápido y eso que no soy de correr, incluso creo que ahora podría ganar un maratón de mil millas por todo lo que recorrí el día de hoy, es más rebase a Daring Do.

-Hey, no me dejes - tras decirlo le sujete su mano y la lleve - wuaa…

No tengo idea de cuánto tiempo llevó así, pero me alivie al ver que estábamos llegando a una gran entrada.

-Espero que ahí termine todo esto - pensé tras acelerar.

Cuando llegué sentí un último ruido y temblor. Miré agitado como la entrada estaba bloqueada por un gran bloque de mármol.

-Fiu… estuvo cerca - dije mientras me reponía por la huida.

-Sí que eres rápido - dijo Nía al ver la entrada.

-La adrenalina, fue por la adrenalina - dije una vez mi respiración volvió a la normalidad.

- ¿Qué es la adrenalina? - pregunto Nía.

-Es…

- ¡No se supone que estaba libre! - exclamó Daring Do.

-A-a… s-si… si estaba - Nía se puso nerviosa - yo vi que… no había nada.

-Daring cálmate, Nía no mintió - hablé por ella - ella si se fijó bien.

-Entonces ¿Qué sucedió halla atrás? - señaló la entrada.

-Eso fue un descuido mío - trate de calmarla.

-Pero no que podía ver trampas - volvió a reclamar.

-Yo… - el ánimo de Nía volvió a decaer.

Si era cierto que ella podía ver trampas… pero ahora que lo pienso, no es eso algo ridículo. Es decir, carece de sentido ese concepto que le di.

-Ahora que lo pienso - comencé a hablar - me apresuro en decir que tiene la habilidad de mirar trampas.

- ¿Ah? - Daring se extrañó por lo que dije - Entonces si no puede ver trampas ¿Qué es lo que ve?

-Ve… - un segundo - ver…Si eso puede ser. Daring, dime una cosa. Los unicornios como se protegen o mejor dicho como atacan.

-A qué viene eso - dijo confundida.

-Sólo responde y ya verás - dije tras entender lo que paso.

-Bueno, se defienden con muros de energía mágica y atacan con rayos de… magia - Daring vio con ojos asombrados a Nía.

-Entonces es eso - dije tras ir a tocar el muro de la entrada - Nía, tú no tienes la habilidad de ver trampas - volteé a verla.

- ¿Ah no? - dijo rápidamente – Entonces… ¿Qué es lo que puedo ver?

-Nía, tú tienes la habilidad de ver la energía mágica - dije tras llegar a esa conclusión.

-Entonces lo de la entrada fue… - Daring recordó lo sucedido anteriormente.

-Tal vez eran cristales que almacenaban magia y tenían el mecanismo de disparar o soltarla cuando se accionara la trampa - dije tras poner mi mano en mi mentón - eso explica por qué no vio el hilo trampa en primer lugar y cómo fue posible que notara el muro falso.

Me quedé viendo la entrada y luego a Nía, si bien ella es capaz de usar magia la convertía en alguien extraordinario, ahora con poder ver la energía mágica es algo que va más allá de lo que uno pueda imaginarse o al menos eso es lo que creo.

- ¿Quién eres exactamente Nía? - pensé.

-Si puede ver la energía mágica, entonces puede ver la mía - espera…

-Daring tú ¿Poses magia? - pregunté por lo que dijo.

-Sí, así es. De hecho, todos en Equestria poseen algo de magia - eso si fue inesperado.

-Puedo intentarlo - mencionó Nía mientras se acercaba a Daring Do

-Nía va echar un vistazo - dije tras colocarme a su lado - por cierto, me explicas eso de la magia.

-Bien verás, la magia es algo que fluye en todos nosotros; los ponys terrestres poseen una conexión mágica con la tierra para cultivar los campos, algunos incluso tienen más fuerza que otros; los pegasos poseemos la magia para controlar el clima, por algo podemos vivir en las nubes - ¿Qué? pueden tocar las nubes y controlar el clima - y los unicornios pues… je son unicornios, no creo que deba explicarlo.

Tras terminar la explicación me quedé con la imaginación por mil. En qué lugar vine a parar.

-Si puedo verlo - Nía me sacó de mis pensamientos - es de un color muy leve, pero lo veo.

-Entonces, es verdad - dijo Daring Do aceptando y confirmando mi teoría.

-Bueno, ya con esto no tenemos dudas - dije viendo a Nía - así que habrá que tener más cuidado al caminar.

Daring Do asintió con la cabeza y después seguimos caminando.

Al salir del pasaje llegamos a un gran espacio en blanco, en donde se apreciaba una gran puerta de mármol con grabados extraños en él.