Capítulo 10: Las pruebas.

Cabe resaltar que esta puerta estaba en medio de otras dos, pero estas no poseían nada fuera de lo común, sólo que estaban cerradas.

-Y ¿Esto? - pregunté al ver que el grabado parecía un dibujo extraño.

-Debe ser una entrada hacia la reliquia - explicó Daring tras acercarse más y empezar a tocar el grabado - creo que esto… - inmediatamente empezó a inspeccionarla.

- ¿Es seguro lo que está haciendo? - pregunto Nía.

-Bueno, ella es la experta - respondí al ver como inspecciona de lado a lado la puerta.

-Lo sabía - en eso Daring Do movió una parte del grabado, el cual dio un giro de 180 grados hacia la derecha - debemos formar el dibujo para que se abra.

Vio como Daring giraba entusiasmada los grabados, no hay duda que le fascina esto. Y tras mover todo, se pudo notar claramente el dibujo, el cual era un enorme cristal con un par de alas.

- ¿Eh? - Nía se acercó para ver mejor el dibujo.

- ¿Nía? - ella se quedó pensando y no me hacía caso - acaso ¿Sabes qué es?

-… - ella seguía mirando el dibujo.

-Listo - Daring Do se alejó un poco y vio la puerta - ya debería de abrirse en cualquier momento.

Al terminar de hablar se escuchó un sonido de cadenas cayendo y notamos como en la puerta de la izquierda apareció una especie de círculo mágico que parpadeo 2 veces y luego se desvaneció, de inmediato se abrió de manera vertical.

-Entonces… es por ahí - dije sin apartarme de Nía.

-Si - afirmo Daring - vamos que esto apenas inicia.

Yo volví a ver a Nía, quien aún seguía observando el dibujo. Será que esto tiene que ver con su pasado.

-Nía - la llamé de nuevo - Nía.

Le toque su hombro derecho y reacciono.

-Ah… ¿Qué? - ella volvió en sí.

- ¿Todo bien? - pregunté

-S-si… creo que si - ella volvió a ver el dibujo.

- ¿Acaso recuerdas algo? - volví a preguntar.

Daring Do se me quedo viendo, por un momento note que se acercó, pero al escucharme se detuvo. Tal parece que nos dio espacio para conversar.

-Es… extraño, recuerdo que no es la primera vez que veo esto - ella tocó el grabado - pero… la manera en que lo veía… no, no sé cómo decirlo… es difícil.

-Sin duda, es parte de tu pasado - dije al verla a los ojos - descuida tu memoria volverá, al menos ya hay una pista - ella me miró y asintió con su cabeza - Daring, puedes darme algo con que dibujar.

-Sí, ahora te lo paso - rápidamente miró en su mochila y sacó una pluma con tinta y un trozo de pergamino - ten.

-Gracias - sumergí la pluma y empecé a dibujar el grabado.

Tras unos minutos termine de dibujar y se lo di a Daring para que me haga el favor de guardarlo.

-Ok. Sera mejor seguir - dijo Daring Do acomodandose la mochila.

-Vamos detrás de ti - mire a Nía quien volvió a mirar el dibujo y después me vio.

-Bien - Nía se dio unas palmaditas en sus cachetes - sigamos.

Una vez alcanzamos a Daring, notamos que esto era un cuarto vacío. Eso si había algo en medio que está siendo levitado por una esfera de energía o tal vez sea magia.

- ¿Qué extraño? - yo me puse a mirar a mi alrededor - será que… se debe hacer algo aquí.

-Puede ser… - Daring Do mira la esfera de magia - eso de ahí tiene algo que ver.

Nía miró el objeto y se acercó.

-Esto es… ¿Un cuadrado? - dijo tras dar una vuelta a la esfera.

- ¿Cuadrado? - pensé al ver mejor que era.

Para mi sorpresa se trataba de un cubo Rubik, el cual se encontraba girando en su eje lentamente.

-Un cubo mágico - dijo Daring tras verlo - que hace un juguete para potrillos aquí.

-No creo que este de adorno - dije al notar que era un cubo de 4x4.

-Mmm… tal vez puede ser alguna clave para la otra puerta - Daring Do alzó su mano para tomarla.

Cuando lo tocó, la esfera se desvaneció y el cuarto comenzó a temblar.

-Pero ¿Qué? - vi como la entrada se cerró de golpe y de las paredes se abrieron unas compuertas - hay no.

En eso el cubo brilló y al mismo tiempo de las compuertas comenzaron a salir chorros de agua.

- ¿Qué sucede? - Nía se quedó a mi lado.

El cubo dejó de brillar y notamos que los colores que tenían se mezclaron.

-En serio - dijo Daring tras entender lo que había que hacer.

-No hay ninguna duda, comienza a armarlo o nos ahogaremos - dije al sentir el agua llegar a mis tobillos.

Sin perder tiempo Daring Do giro cada lado del cubo. En serio que clase de trampa o prueba era está.

-Joeyd veo algo ahí - Nía llamó mi atención y me señaló al frente.

En ese lugar vi cómo se formó un agujero en forma de… cubo. Bien al menos ya sabemos dónde colocarla después, sólo espero que pueda completarlo a tiempo.

El tiempo paso y el agua ya me llegaba a los hombros, sin más opción comencé a flotar.

-Ya lo tienes - dije al ver que el techo del lugar estaba a unos 3 metros, no era muy alarmante, pero por la potencia del agua esa distancia se iba a acortar muy rápido.

-Sólo falta dos lados - Daring seguía moviendo las líneas mientras volaba cerca del techo.

En eso noté, que por cada giro que daba para emparejar el color, se dejaba otra fila del color que no era.

-No es por molestar, pero ¿Ya antes armaste uno de esos? - pregunté al ver como se encorvo para no tocar el agua.

-Una vez, hace 10 años - no debo preocuparme por eso… ¿Verdad?

-Joeyd, ya está al límite - dijo Nía al ver como ya llegamos al techo.

-Intenta crear una esfera de magia - le dije para poder tener un lugar para respirar.

-Lo intentaré - Nía se puso en medio de los dos y cerró los ojos con las manos entendidas.

Note que se formaba una pequeña burbuja, pero de inmediato desaparecía.

-Ya casi… arg… no de nuevo - Daring aún seguía con lo suyo. En eso…

-Espera - detuve a Daring Do - Ya no lo muevas.

- ¿Qué? pero… - ella se extrañó por lo que dije - acaso quieres…

-Relevo - dije al acercarme y tomar el cubo.

-Hey… eso era mío. Digo ya casi lo terminó - exclamó.

-Déjamelo a mí - y con eso comencé a formar las filas restantes.

La razón por la que le quité el cubo, fue porque recordé que tenía el mismo aspecto del cubo, que un amigo me entregó para armarlo con el truco que me enseñó.

-Te debo una Héctor - pensé al ver que no se me olvidó.

-Rápido… - en eso Daring tomo aire por que el sitio ya estaba al tope de agua.

Nía seguía intentando con la esfera de magia.

-Y ya… - yo también tome aire, pero en eso.

-Listo - Nía logró crear una gran esfera de magia que aisló el agua - p-pero no… sé si p-pueda mantenerla.

-Descuida sólo un segundo - y ese segundo fue lo suficiente para armarlo - Ya está!

- ¿Ahora qué? - pregunto Daring.

-Debo llevarlo ahí abajo - señalé el lugar donde debía colocarlo.

-Ya no puedo - dijo Nía tras apretar los párpados - otra vez, lo siento.

Nía exhalo y la burbuja desapareció, rápidamente volví a tomar aire y me sumergí para colocar el cubo. Me alegré a ver que estaba enfrente de mí y lo coloqué, en eso un brillo me cegó y sentí como algo apareció debajo de mí.

- ¿Qué rayos? - pensé tras sentir como mi cuerpo paso del agua a un lugar libre de ella.

- ¡Ah! - Daring grito al momento que sentí que caí en algo.

Abrí mis ojos y de a poco noté que estaba sentado enfrente de la puerta con el grabado.

-Ya veo, fuimos tele transportados afuera - pensé mientras miraba a mi alrededor. En eso sentí algo blando con mi mano derecha, pero de inmediato lo aparte - ¿Qué?

Miré que había tocado y grande fue mi sorpresa a ver que debajo de mi estaba Daring Do.

-Ah… - rápidamente me levanté - y-yo lo siento… no sabía que estabas ahí.

-Descuida - ella se levantó de a poco - al menos salimos de ahí - fiu… al menos no se percató que… - pero… - ¡Eh! - sentí algo en mi… - ella miró su pecho.

-Ah-ah… sa-sabes esto… me-me pregunto que fue eso con el cubo je je… - cambie de tema rápidamente.

-Es cierto, mmm… - ella miró la puerta - será que…

- ¡Hola! ¡Joeyd! ¡Daring Do! ¡En donde están! - Nía comenzó a llamarnos, pero que… en donde está.

- ¡Nía! - mire hacia la puerta que habíamos entrado.

- ¿Joeyd? ¿Acaso están afuera? - hay no, ella se quedó adentro.

- ¡Nía! - me acerqué y toque con mi mano la puerta - descuida, buscaré algo para sacarte de ahí, incluso si debo romper esto te sacaré de ahí.

Golpe la puerta y al ver que tal vez si sea posible derribarlo, tomé vuelo y me dispuse a tirarla de una patada.

- ¡Ya voy Nía! - corrí.

-Ya llegué - y ella atravesó la puerta.

Cuando la vi mi mente recordó que ella puede atravesar cosas y por eso no pude detenerme a tiempo cuando me empotré en la puerta.

-*golpe* carajo… eso duele - pensé al sentir el dolor en mi nariz.

- ¡Joeyd! - Nía se me acerco - que… ¿Qué te paso?

-Pero ¿Qué estás haciendo? - Daring me vio desde el mismo lugar que estaba.

-Se me olvidó - dije al voltearme y tocar mi nariz - que Nía podía atravesar la puerta - mi nariz tenía una pequeña hinchazón.

-*aguantando la risa* J-ja… ¡¡¡Jajajajaja…!!! - Daring estalló de la risa.

Ok eso si habrá sido divertido de ver, pero auch…

-Jeje… ¡Jajaja…! - Nía también empezó a reír.

-Tú también - dije tocando mi nariz, lo cual hizo que sonará chistoso.

- ¡Jajaja...! - las dos se rieron a todo pulmón.

Después del ataque de risa y de enderezar mi nariz, nos agrupamos en la puerta del medio.

-Bien entonces ¿Para que fue el cubo? - dije mientras tocaba mi polo. Vaya enserio que no hay rastro de húmeda.

-Mira ahí arriba - señaló Daring en la parte superior del dibujo.

-Una gema - justo en la parte superior del cristal, se ubicaba una pequeña gema de color azul que resaltaba del grabado - esa cosa no estaba ahí ¿Verdad?

-Según parece, debemos hacer otra cosa más para abrir esta puerta - Daring Do tocó la puerta con dos golpecitos.

-Veo un brillo que sale de ahí - hablo Nía tras elevarse un poco para mirar la gema.

- ¿En serio? - dije al ver como ella asintió con la cabeza - Daring intenta tocarla.

Ella se elevó y presionó la gema, acto seguido se hundió un poco y comenzó a escuchar el mismo sonido de las cadenas en la otra puerta. Esta se abrió de igual manera que el otro.

-Supongo que será el último - pensé al acercarme a ver junto con las demás.

Desde afuera no se podía ver nada, por lo que dio mala espina.

-Nía ¿Logras ver algo? - pregunté por si acaso.

-Veo… dos puntos de color amarillo - creo que entiendo un poco la visión de Nía.

-Y ¿Hay algo? - dijo Daring Do tras intentar ver en la oscuridad del lugar.

-Sí, hay que ir con cuidado - ella asintió y entramos.

Una vez ahí la puerta se cerró, dejándonos en completa oscuridad.

En eso se escuchó el sonido de rocas golpeando y de inmediato se iluminó un poco, sólo se veía el centro del lugar en donde estaba un gran trozo de piedra.

-Ahí, allí y acá - Nía me señaló los lugares que vio antes, aunque no podía ver con claridad.

-Daring - comencé a hablarle de cerca - será mejor no alejarnos, esa cosa me da mala vibra.

-Lo sé - me respondió en voz baja - yo también sentí lo mismo.

Caminamos hacia el primer punto que estaba cerca, menos mal que Daring Do tenía una linterna, cuando estaba en frente nuestro decidí tomarlo y vi que se trataba de una especie de torso con brazos tallado en piedra.

-Esto parece ser parte de un muñeco - pensé al darle vuelta

- ¿Qué es? - pregunto Nía.

-Creo que es la parte superior de una figura - respondí.

-Parece un tótem - dijo enseguida Daring al verlo - tal vez…

-Se deba armarlo - complete lo que dijo.

- ¿Para qué? - pregunto Daring Do.

En eso se escuchó un ruido y la luz comenzó a parpadear, la piedra levito y de la nada se tornó de color grisáceo.

- ¡Joeyd! - Nía llamo mi atención - está emitiendo un brillo rojo a su alrededor.

- ¡Eh! - exclame al ver como en la piedra se dibujó un círculo mágico.

La luz se desvaneció y sólo se podía ver las líneas que sobresalían de la piedra. De pronto se sintió leves temblores y se escuchó como caían más piedras o rocas, de inmediato se vio como de la piedra se unían más pedazos a su alrededor.

¿Que como lo sé? Bueno, las líneas iban aumentando de tamaño por cada choque que se escuchó.

-Rápido - dijo Daring - hay que encontrar las demás piezas.

-Bien… por ahí - indicó Nía.

En ese momento se iluminó todo y apreciamos el lugar.

Este era un gran cuarto circular del mismo color y material que los otros, a los lados se ubicaban repisas flotantes de cristales en donde habían más de esas partes del tótem, algunas se repetían y tenían diferentes formas y tamaños.

Ah si, el pedazo de roca era más grande y estaba tomando la forma de un gólem de 5 metros, el cual tenía unas líneas rojas en las extremidades y un círculo mágico en el centro de color rojo.

Sus piernas eran muy pequeñas, pero la parte de arriba era muy grande, desde su tronco hasta el cuello… creo que tenía un cuello, y sus brazos eran de gran tamaño, casi como todo su cuerpo.

-Daring, tu ve por el de halla - señalé el lado derecho que mencionó Nía - yo me encargó de este - señalé el que estaba detrás del gólem.

-Ok, ten cuidado - ella se dirigió volando al lugar.

-Nía, este es el plan - explique mientras veía como el gólem se terminó de formar - yo lo distraeré mientras tomas la pieza de ahí arriba.

-Pero no es muy riesgoso - reclamó Nía.

-Descuida, será lo mismo que hicimos con la araña gigante - le recordé al verla directamente - tendré cuidado Ok.

-B-bien - respondió con duda.

Cuando terminamos de hablar el gólem empezó a moverse, rápidamente tomé uno de las figuras y se lo lancé. Esto no lo afectó, pero llamé su atención.

-Hey cabeza dura - dije tras levantar mis brazos - te crees un tipo duro, pero sólo eres una cabeza hueca.

Bien no se si enojo, pero observé que sus ojos, creo que lo eran, giraron en su sitio y comenzó a caminar hacia mí.

-Todo listo - dije tras hacer una señal a Nía para que vaya por la otra parte de la figura.

Ella asintió y fue a través de él, por mi parte veía como esa cosa se acercaba lentamente.

-Creo que será pan comido - pensé al ver que era muy lento.

En eso, el gólem empezó a levantar su brazo derecho y vi cómo, con impresión y temor, se desprendió de él para poder acertar un golpe hacia mí.

-Oooh… nooo - pensé mientras di un salto rápido para un lado evitando que me aplaste.

Aquello provocó que todas las figuras saltarán y cayeran del lugar.

-Rayos - exclamó Daring Do - ya lo tenía.

Ella bajo y busco entre las piezas, mientras que Nía fue directamente por el otro que también estaba en el suelo.

- ¡Lo siento! - dije al ver como el gólem volvió a armar su brazo y de nuevo camino hacia mí.

Tomé todas las figuras que podía y se los lance seguidamente para que se centrará sólo en mí, nuevamente volvió hacer lo mismo con su otro brazo y de nuevo lo esquive. Daring al ver que esa cosa podría darme busco lo más rápido que podía.

-Ya lo tengo - grito Nía alzando la parte de la cabeza.

-Bien, ahora ayuda a… - deje de hablar cuando noté que el gólem tomó vuelo y dio un gran saltó de pecho - debes estar bromeando - pensé mientras buscaba como escapar de eso, debido a que estaba acorralado.

Sin tiempo que perder corrí hacia un lado y salte encima de una de las repisas. Rece por dentro para que lo que iba hacer resulte como yo quería.

-Espero que funcione - pensé al ver al gólem que ya estaba tocando el piso.

Todo el lugar tembló y se esparció una gran cortina de polvo.

- ¡JOEYD! - escuche que gritaron las dos.

Yo por mi parte estaba con asombro por lo que logré, en verdad no creí que funcionará.

-Por la virgencita - dije tras ponerme de pie y bajar de la espalda del gólem - funcionó… jeje… ¡Funcionó!

No soy fan del parkour, pero si me tuviera que poner un puntaje por lo que logre sería un 10/10. Es decir, saltar de la repisa para poder impulsarme de un lado de la pared, para poder tomar el brazo del gólem, para subir a su espalda y después de unos segundos, dar un pequeño salto para minimizar el daño, es sin duda un milagro.

-Co-como fue que… tu… - Daring trataba de hablar - como es que sigues con vida.

-No tengo ni la menor idea - dije al ver como Nía se me acerco.

- ¿En verdad estas bien? - ella me miro de arriba abajo.

-Si descuida, sólo fue un gran trauma - dije al ver como Daring también se acercó.

De repente, escuchamos como esa cosa se volvía a levantar.

-Rápido - dije tras comenzar a correr - a por la última pieza.

Nía se adelantó y escavo entre las figuras.

-Dame la pieza para de una vez armarla - dijo Daring Do quien también busco la pieza junto a Nía.

Yo saqué la primera pieza y se lo di a Daring.

- ¡Aquí está el otro! - exclamó Nía alzando la pieza final.

Daring Do tomo lo que parecía ser la cabeza y la armo, cuando lo terminó esperamos a que algo pasará… pero no sucedió nada.

-Ah… se supone que esto es todo ¿Verdad? - dije al notar que el gólem giro y se acercó a nosotros a paso lento.

-No lo sé - dijo Daring tras sacar y volver a colocar las piezas - nunca antes paso esto.

-Rayos - dije al ver como el gigante de piedra alzó su brazo para atraparnos.

- ¡Cuidado! - exclamó Nía.

Note como ella levanto sus brazos, tal vez quería volver a formar la barrera.

- ¡No espera! Será mejor esquivar - dije al ver que lanzó su ataque.

Los tres nos separamos tras caer la palma de su mano.

- ¿Porque no querías que usara la barrera? - Nía se me acerco para preguntar.

-Aún te cuesta crear uno - respondí mientras me levantaba – además, noté que puedes sentir el impacto, por lo que era muy arriesgado.

-Ya… ya veo - dijo Nía con tono triste.

-Descuida, sólo necesitas practicar - dije al ver que el gólem regresaba su brazo.

-Si… tienes razón - el ánimo volvió.

-Alguna idea de cómo terminar esto - exclamó Daring Do de lejos.

-Creo que contaremos con tu ayuda de nuevo - dije al ver a Nía - puedes ver algo que resalte del lugar.

-Déjamelo a mí - ella se elevó e hizo una pose de orgullo.

Tras esto miró alrededor mientras el gólem iba por Daring, de nuevo lancé varias piezas para llamar su atención.

-Sal de ahí Daring - ella se dio cuenta y se elevó más.

Esa cosa no me miraba ya que alzó su brazo izquierdo para alcanzarla, afortunadamente Daring lo esquivo sin esfuerzo… o eso creí.

El gólem desfragmento su mano y un gran número de rocas la persiguió, al ver esto dispare hacia ellos y note que estos se destruían por el impacto.

El gólem me vio y se dirigió hacia mí.

- ¡Aquí! - Nía llamó mi atención.

Ella se encontraba a un lado de las repisas y vi como tocó un lado de la pared, este brillo por el aura gris que emitía Nía y se hundió. Se escuchó un *clic* que provino del frente, en donde apareció el gigante, en este apareció un agujero que tenía la forma de la figura.

-En serio - dije al saber que esto parecía hecho para que uno no lo pudiera completar.

- ¡Cuidado! - Daring me advirtió del ataque del gólem.

Vi cómo, con ambas manos, intento aplastarme con una palmada de manera horizontal. Yo salté para atrás, pero noté que no podía evadir a tiempo.

-No… - pensé al ver que me iba a caer.

En eso sentí una gran fuerza jalándome hacia atrás con velocidad, logrando escapar del ataque. Lo único que sentí fue el roce del viento.

-Funcionó - voltea a ver a Nía, quien tenía los brazos al frente de mí emitiendo el aura gris.

-Gracias - dije al pararme, ya que caí sentado.

-De nada - Nía bajo sus brazos y me sonrió.

Note que el gólem de nuevo venía a por mí.

- ¡Daring! ¡Aprovecha y termina con esto! - grité e indique el lugar para salir de aquí.

-Hecho - ella voló rápidamente hacia el agujero y colocó las piezas.

Cuando terminó, el gólem se detuvo y se desfragmento.

De inmediato se volvió a formar el círculo mágico en el suelo y fuimos llevados a fuera de la habitación, esta vez aparecí de pie junto a Daring Do frente a la gran puerta.

-Fiu… eso fue demasiado - dije tras secarme el sudor.

-Al menos ya terminó - dijo Daring al ver el grabado en la puerta.

-Cierto - me acerqué a la puerta que entramos antes - Nía, todo bien ahí.

-Sí, ya salgo - ella me respondió y salió por la puerta.

-Tiene que ver una forma de que no nos separemos al momento de tele trasportarnos - pensé al ver a Nía que se dirigió a la puerta.

-Bueno, ya podemos entrar - hablo Daring Do tras elevarse y presionar algo.

Antes que lo hiciera, vi que había otra gema al costado de la primera, así que supuse que eso fue lo que presionó.

Camine para ver como la puerta se iluminó y el cristal que están en medio emitió un resplandor en su centro, aquello llamo la atención de Nía.

-Eso… eso es… - ella se quedó con la mirada fija en él.

De pronto, la puerta se fue desapareciendo fragmento por fragmento, hasta poder ver una escalera que llevaba hacia abajo.

-Bien, seguimos - Daring Do dio un paso al frente mientras me miraba.

-Mientras más rápido, mejor - dije tras dar unos pasos y volteé a ver a Nía - vamos.

-Ah… s-si - ella volvió en sí y nos siguió.

Al bajar decidí pensar en lo que paso.

Las pruebas que pasamos eran, sin ninguna duda, imposibles de pasar de manera normal. El tiempo para armar el cubo Rubik era muy poco, al menos que supieras el truco de los algoritmos; el salón con los tótems era si o si muerte segura, es decir, sin la ayuda de Nía no hubiéramos podido completarlo.

-Será que… lo que hay ahí abajo, no es dignó para ninguno - pensé mientras elevé mi mirada.

-Joeyd - Nía me sacó de mis pensamientos - pensaste en algo.

-Soy tan obvio - dije al entender que ella ya me está conociendo.

-Pues… si - vaya que directa.

-Acaso te preocupa algo - dijo Daring al verme muy de cerca. Ah rayos, no me gustan que hagan eso.

-Ah… b-bueno si - dije tras alejarme un poco.

Una cosa que me incomoda es cuando las chicas se me acerquen tanto, la razón es algo personal, aunque note que tenía unos lindos ojos.

… ¿Qué? Pony o humana sigue siendo linda saben.

-Y ¿Que te preocupa? - pregunto Daring Do.

-Creo que, lo que hay al final de esto, es algo muy peligroso - dije al mirar por donde bajamos - esas pruebas eran más que nada una advertencia… no, mejor dicho, eran una invitación a la muerte.

- ¿Muerte? - pregunto Nía.

-Si… eso es verdad - dijo Daring - pero lo logramos, no.

-Sí, pero de qué manera - intenté explicar - incluso si varios humanos o ponys experimentados iban por esa tableta… no lo hubieran conseguido.

-Entonces, tratas de decir que la tableta no debe salir de aquí - creo que eso suena mejor a lo que quería decir.

-Creo que era imposible llegar a ella sin la ayuda de Nía - dije al mirarla y ver que me miro confundida - sin embargo, ya no podemos regresar. Por lo que debemos estar preparados para lo peor.

-Entiendo tú preocupación - Daring Do me vio a los ojos y extendió su mano - por lo que cuento contigo.

-Gracias por confiar en mi - yo acepte el apretón de manos.

-Joeyd - Nía empezó a hablar - igual que antes, yo te ayudaré en todo y también protegeré a Daring Do.

-Gracias Nía - le hizo una pequeña caricia en su cabello - Daring, ella también te ayudará.

-Gracias peque… es decir, Nía - ella extendió la mano.

Curiosamente, tanto ella como Nía se sincronizaron para estrechar sus manos.

Después de eso, seguimos bajando y llegamos a una plataforma que se encontraba levitando, a su costado había un cristal de color verde.

-Es seguro - dijo Daring al verlo.

-Sí, lo es - respondió Nía de inmediato.

-Está libre - dije tras dar un paso.

Una vez ahí, Nía tocó el cristal y este cambio de color a azul, e inmediatamente se movió hacia adelante.

El recorrido duro 5 minutos hasta llegar a una entrada con cuatro escalones, la puerta era medianamente grande y tenía en el medio el dibujo de un escudo.

-No veo nada extraño - dijo Nía al acercarse a la puerta.

- ¿Será este la meta? - dije al notar que al costado de la entrada había un pasaje sin salida.

-Parece que si - Daring le dio una hojeada a la puerta y empezó a dibujar el escudo.

-Esto te es familiar - le dije a Nía quien su seguía mirando.

-Algo… pero aún no lose - ella agacho un poco su cabeza y se puso a mi lado.

-Poco a poco Nía, pronto lo recordarás - le dije para que su ánimo no baje.

Ella asintió y vi que Daring Do terminó de dibujar.

- ¿Entramos? - dijo Daring lista para abrir la puerta, parece que no está cerrada.

Cuando se abrió vimos muchos objetos de metal, lo que me llamo la atención es que algunos eran armaduras de color blanco y armas. También había cuadros, jarrones y monedas plateadas en el piso, parecía una gran bóveda, el lugar era tan amplio que tenía columnas en medio.

Caminamos más adentro mientras observamos todo el lugar, Nía no decía nada y eso me hacía pensar que su mente estaba divagando por todo esto.

- ¡Ahí está! - señalo Daring Do a un gran pedestal en donde se veía una tableta tallada de piedra pulida junto a un gran… pedazo de…

-Un… ¿Cristal de cuarzo? - pensé al ver que su tamaño es más grande que la tableta y era casi igual al que llevaba en el collar.