Capítulo 11: La verdadera Fuerza.

El cristal tenía el mismo tono y color que el de mi collar, al verlo me quedé como hipnotizado y empecé a caminar hacia él.

- ¿Qué es esto? - pregunté tras acercarme.

Y en eso, algo extraño sucedió.

- ¡Arg! - Tanto Nía como yo exclamamos de dolor.

- ¿Que sucede? - pregunto Daring de manera alarma.

Yo sentí un dolor en mi pecho y por lo que pude ver, Nía sentía algo en su cabeza, porque veía como se sujetaba de ella y se doblaba del dolor. Poco a poco mi visión se fue nublando, no podía ver claro, hasta que unas imágenes extrañas pasaron por mi mente.

Vi a una mujer de vestido blanco que llamaba a un sujeto que parecía llevar dos armas de fuego, también noté a una chica de cabello largo con una armadura roja. De improvisó toda la imagen cambio y noté a unas cosas oscuras salir de las paredes y formar un ser grotesco, al mismo tiempo escuché a alguien gritar el nombre de una chica y lo siguiente que vi fue… como algo o alguien cayó al piso.

-J-j… oe… Jo-jo… Joeyd! - escuché a Daring Do llamarme.

-Eh… que… que fue eso - dije al volver en sí y notar que estaba de rodillas.

- ¡Por Celestia! no me asustes así - Daring estaba sujetando mis hombros y note su rostro preocupa.

-Lo-lo siento, pero es que… - en eso recordé - Nía - volteé a verla.

Ella estaba igual que yo, muy agitada y asustada.

Me pare con esfuerzo para dirigirme hacia ella, pero casi me caigo por lo que Daring me sostuvo y me ayudó a caminar.

-Te daré una mano, sólo indícame el camino - me dijo tras colocar mi brazo izquierdo por encima de su hombro.

-Gracias - le dije tras seguir caminando.

Al llegar junto a Nía note que tenía los ojos a punto de llorar.

-Nía - la llamé.

-Jo-Joeyd… yo… yo - ella me vio a los ojos.

-Descuida, estamos aquí, contigo - la tome del hombro.

-Yo… vi… a alguien - me dijo con miedo.

- ¿A quién? - dije sin apartar la vista.

De improviso, todo el lugar parpadeo varias veces y escuchamos el sonido de algo quebrándose detrás nuestro.

-Pero ¿Qué? - Daring fue la primera en voltear.

Yo también miré y observé que el cristal se oscureció y se agrieto un poco. La imagen del cristal se me hizo conocido por lo que sentí que algo malo iba a pasar.

-Hay no - pensé al ver como del cristal salió una sustancia viscosa, como el petróleo, tocar el suelo.

De inmediato brotaron de ahí unos seres oscuros enanos con orejas puntiagudas, parecían unos duendes de neblina purpura con ojos penetrantes.

- ¿Que en el tártaro son esas cosas? - exclamó Daring.

-Joeyd - Nía comenzó a hablar con algo de dificulta - esas cosas tienen un aura roja y oscura.

Aquellas criaturas comenzaron a correr hacia nosotros, yo aparte a Daring Do de mi lado.

-Corre - le dije tras estar de pie - algo me dice que no debemos tocarlos.

-Pero… - Daring intento hablar, pero una de esas cosas saltó hacia nosotros.

Daring le dio una pata en el aire.

- ¡No! - grité.

-Ajá te teng… ¿Eh? - cuando ella lo tocó vi como esa cosa se adhirió a su casco y se dirigió a su cabeza.

Rápidamente Nía, con algo de dificultad, la jaló hacia atrás con su magia y la apartó.

-Fiu… - Nía se secó la frente ¿En serio sudo?

-Casi… ni la cuento - dijo Daring - Gracias Nía.

-No hay de que - dijo ella a pesar que no la escucha.

-Esa cosa es muy peligrosa - dije al ver que se estaban reagrupando.

-Como sabías de eso - me dijo Daring levantándose.

-No lo sé… fue intuición - vi como comenzaron a moverse de nuevo - rápido debemos salir de aquí.

Me dispuse a tomar de la mano a Nía, pero en eso noté que algo no anda bien… no con lo que está sucediendo, si no conmigo.

-Ah no, nada de eso. Si no se les puede tocar - dijo Daring Do tras sacarme de mi estado y alzar vuelo para dirigirse a tomar una lanza que estaba por ahí - entonces sólo hay que usar otro método.

Dos de esas cosas saltaron y Daring los atacó con su arma haciendo que estos se desvanecieran al momento que los corto en dos.

-Valla - me impresione al ver lo ágil que fue.

-No me iré sin esa tableta - dijo tomando una pose de batalla.

-Eso fue increíble - dijo Nía, quien ya parecía estar mejor.

Al ver que Daring estaba decidida yo reaccione y recordé lo que pase para llegar aquí. Es cierto que esto era una locura, pero no que lo había aceptado todo.

No era tiempo de seguir dudando.

-Je… casi vuelvo a caer - pensé y busque algo para atacar - ya me había decido y de nuevo dude.

En eso vi una espada, corrí hacia ella y la tomé.

Era tan grande que parecía medir como la mitad de mi tamaño, afortunadamente logre moverla.

-No es tiempo de dudas - dije tras voltearme con la espada extendida en frente - no dejaré que el miedo me vuelva a dominar ¡No pienso ser el de antes!

En eso recordé algo que me dijo una vieja amiga "La verdadera fuerza, es la determinación y voluntad de uno mismo. Si no actúas en el momento justo, lo lamentaras en el futuro".

-Joeyd - Nía se colocó a mi costado y sus manos brillaron – dije que ayudaría, así que lo hare.

-Gracias, por estar a mi lado - Agradecí.

Al terminar de hablar, dos de esas cosas chillaron y corrieron hacia mí, no sé nada de espadas así que lo único que hice fue dar un corte horizontal con todas mis fuerzas. Esto fue suficiente para cortarlos a la mitad y lo que sucedió después me impresionó… ¿Cuánta fuerza tengo?

Al blandir la espada, una gran ráfaga de viento salió disparado y mando a volar a varios de esas cosas, incluso movió varios objetos del lugar que eran pesadas.

- ¡¡¡Wow!!! - Nía exclamó al ver tal impacto.

-Eso sí fue impresionante - dijo Daring Do - pero trata de controlarlo.

-O-ok - dije al acercarme a ella.

Sin perder el tiempo más de esas cosas aparecieron y comenzaron a atacarnos, Nía levito varias armas y los lanzó hacia ellos.

Creo que ya puede dominar un poco mejor su magia.

-Bien hecho - Daring voló hacia delante y volvió a atacar.

Yo por mi parte comencé a blandir la espada acertando a varios que iban por ella, a los que se me escapaban eran repelidos por pequeñas barreras que formaba Nía, esto me daba la oportunidad de alcanzarlos con mi arma.

Así estuvimos por unos minutos, hasta que una gran cantidad de esos seres se abalanzaron hacia nosotros por diferentes direcciones, rápidamente fuimos envueltos por una barrera.

-Esas cosas no se acaban nunca, por cierto, gracias Nía - dijo Daring algo cansada.

-No hay de que - respondió ella con los brazos extendidos.

-Creo que debemos destruir eso - señalé el cristal, que aun emitía esa oscuridad.

-Bien entonces, vamos por ello - dijo Daring Do haciendo maniobras con la lanza y preparándose para salir volando.

-Nía, contrae la barrera y luego lo expulsas para despejar el área - dije al ver como más de esas cosas se acercaron.

-Joeyd, no entendí nada de lo que me dijiste - casi me caigo de costado, tan directa como siempre.

-Lo siento, mi error - dije tras recobrarme - *aclarando la garganta* reduce un poco la barrera y luego lo mandas a volar por todo el lugar.

-Ah ya entiendo - y con esto ella hizo lo que sugerí.

Cuando las criaturas salieron volando Daring Do voló directamente hacia el cristal, yo la seguí de cerca junto con Nía. Al llegar varias de esas cosas se entrometieron por ambos lados, tuvimos que derrotarlos en orden para poder dar un golpe al cristal.

-Joeyd - dijo Daring tras cortar a tres en el aire - ¡Dale!

Yo di un salto hacia adelante, mientras Nía con su magia quito la tableta del camino.

- ¡COMETE ESTA! – grite al dar el golpe.

Un gran estruendo se escuchó, pero este no era por el cristal si no que fue lo contrario, mi espada se volvió añicos.

- ¡¿Que?! - dije al sentir la fuerza en mis manos.

-No lo puedo creer - dijo Daring Do al ver lo que paso.

Esta gran espada se rompió como si nada, de inmediato reaccione al ver que más de esos seres salieron.

-Rayos… ahora que - dije al lanzar el mango de la aspada a uno de ellos.

En eso el cristal emitió un brillo, el cual tanto Nía como yo sentimos, con eso las criaturas se reagruparon cerca de una armadura y se unieron a ella. Este cambio a un color gris con franjas rojas y comenzó a moverse, en la parte de la cabeza se formó una gran bola de oscuridad.

-Que carajos - pensé al ver como otros grupos estaban imitando lo mismo.

-Jo-Joeyd esto… esto… es… - Nía se quedó viendo lo que sucedía de cerca.

-Ahora que hacemos - dijo Daring Do al tocar el suelo.

-Nía, sabes algo de esto - dije al ver que ella seguía concentrada.

-Eh… no… yo no se… - creo que su mente le está dando vueltas.

Las armaduras oscuras comenzaron a moverse con armas en mano, de nuevo busque otra arma para poder defenderme. Justo cuando encontré un hacha de tamaño normal, una voz me llamo.

-S… o…/! p… r.../$# - escuché algo inentendible.

- ¿¡Eh!? - voltear a ver que era, pero sólo vi la tableta que aún sostenía Nía.

-También lo escuchaste - Nía me vio asustada.

-Sí, lo oí - dije al acercarme a ella.

- ¿Que sucede? - al parecer Daring Do no escucho nada.

Como las armaduras se estaban acercando, Nía y yo regresamos junto a Daring.

-No lo sé, pero - Nía me paso la tableta - creo que esto puede ayudarnos.

Al tenerlo en mis manos observé que había unos grabados extraños y un dibujo de un cristal con alas, debajo se observa unas manos que lo sostenían y una de ellas tenía un símbolo extraño parecido a la letra "y", en la parte de arriba había 7 símbolos colocados en forma de arco.

-Te dije que esto concede deseos, pero no funcionará ahora - dijo Daring Do.

-Puede ser que… esto sea algo más - dije a ver a Nía - yo no entendí nada y ¿Tú?

-Si… o eso creo - Nía veía la tableta - dijo que usarán la esencia.

- ¿Esencia? - pregunté.

En eso las armaduras nos atacaron con sus armas y de inmediato Nía creo la barrera, pero el impacto fue tanto que ella sintió el choque.

- ¡AH! – gritó de dolor.

- ¡Nía! - al ver que sufrió daño rápidamente tome un gran puñal de monedas en el piso y los lance con toda mi fuerza.

Las armaduras se agrietaron y se despedazaron por todos los impactos que recibieron. Nía retiro la protección y Daring Do los remato.

-Nía ¿Cómo te encuentras? - pregunté al ver que dejó de flotar.

-Joeyd, me-me siento cansada - al decir esto noté que todo su cuerpo parpadeo.

-Ay no… - pensé al recordar que podría volver a ese sitio de oscuridad - un segundo…

Eso dijo "usen la esencia". Sera que debo, sujete el collar que tenía. "Tal vez esto sea…"

-Nía, descansa un poco - dije al dejarla descansar a un lado y caminar por un costado para tomar un gran escudo de metal.

-Pe-pero… - ella habló entre cortado.

-Daring cúbreme - me puse enfrente y coloqué el escudo en posición de defensa.

-De acuerdo, pero no te esfuerces demasiado - ella tomó vuelo y se preparó.

-Joeyd, acaso no quieres que te ayude - dijo Nía mientras intentaba flotar.

-Nía, tú ya me ayudaste mucho - dije al volver a verla - déjame esto a mí.

-Pero…

-Descuida - me preparé al ver que más de esas armaduras venían - yo no pienso caer.

- ¿Listo? - pregunto Daring.

-Listo - dije con determinación.

Rápidamente me impulse con todas mis fuerzas hacia delante, logrando que varias armaduras salieran disparadas por todas partes. Daring Do fue detrás de mí para atacar a cualquiera que iba por los costados, cuando mi impulso cedió, tome el escudo y lo lance como si de un frisbee se tratara.

Corte tantos que no me detuve a contar.

- ¡Ya estamos cerca! - dijo Daring mientras bajo para repeler un ataque.

-Bien - tome el collar con mi mano izquierda y trate de juntar algo con ella.

En eso una pequeña luz salió de ahí y se dirigió hacia mi otra mano.

-Esto es… - pensé al sacar mi collar y dar un gran salto hacia el cristal - aquí acaba todo.

Vi como de mi mano se formó una gran espada, aunque más parecía una daga, de color verde.

- ¡AQUÍ TERMINA ESTO! - de inmediato lo incrusté en el cuarzo, el cual emitió una luz que inundó el lugar.

Como parecía que se estaba resistiendo di más empuje.

- ¡AAAHHH! - Y la luz se volvió más intenso.

Todas las armaduras se detuvieron de a poco y tras un segundo la oscuridad dentro de ellos se desvaneció.

Al terminar el destello solo se podía apreciar varias armaduras vacías y un cristal hueco.

-Al fin acabó - dije tras sacar la espada, el cual se desvaneció al instante.

-Habías dicho que los humanos no podían usar magia - Daring Do se colocó a mi lado.

-Fue una corazonada - voltee a ver a Nía, pero ella…

-Nía… - ella desapareció - ¡NÍA!

No… no puede ser, en que momento paso.

- ¿Qué ocurre? - Daring me vio preocupada.

Corrí para poder buscarla, pero me acordé que tal vez ella estaba de nuevo en el collar.

-Nía, estas ahí - sujeté el collar y comencé a llamarla.

Hubo un pequeño silencio… hasta que…

-J-Joeyd - ella me respondió y el collar emitió una ligera luz.

-*suspiro* menos mal - me alivie al escucharla - dime, estas como antes de aparecer en el bosque.

-Sí, te veo como antes - me respondió.

Por su tono de voz se notaba cansada.

-Joeyd dime ¿Que está pasando? - me pregunto Daring Do al acercarse.

-Ella volvió al collar - voltee a verla - por ahora descansa, ya nos lo arreglaremos.

-Pero… yo - Nía volvió a hablar.

-Descuida, ya todo está tranquilo - dije con una sonrisa y ver todo a mi alrededor.

-Estarán aquí, junto a mí ¿verdad? - me dijo preocupada.

-Por supuesto - la acerque a mí - nunca te dejare.

-Bien - y con esto el collar dejó de emitir la luz.

Dejé el collar y tomé la tableta.

-Pasamos por mucho - le entregue el objeto a Daring Do - para esto.

-En verdad, se los agradezco con toda mi alma - me dijo con gran sinceridad.

-No hay de que - dije al caer sentado por todo lo ocurrido - ahora si puedo relajarme un poco je.

-Sabes que aún debemos salir de aquí, no - a rayos - jeje… arriba amigo, sólo resiste un poco más - me dio la mano para poder levantarme.

-Ok Daring - dije al tomar su mano y estar de pie.

Caminamos un poco buscando una salida o una puerta.

-Aún no me explicó - Daring Do comenzó a hablar - como fue que lograste eso.

-Ni yo mismo lo sé - dije al ver unas escaleras pequeñas que ascendían - pero todo fue idea de esto.

Señalé la tableta que tenía en sus manos, sin duda esa cosa tiene algo que ver con nosotros.

-Como así - Daring comenzó a examinarlo.

-Una voz salió de ahí y me dio una pista de como detenerlo - dije tras subir.

Las escaleras llevaban a una pequeña sala con una gran cortina de color rojo con bordes dorados, en medio había el símbolo del escudo que vimos anteriormente. Al notarlo bien aprecie que estaba conformado por los símbolos que se veían en la tableta, todos alrededor del símbolo de la "y" que se ubicaba en medio.

-Una voz… pero yo no escuché nada - dijo Daring Do al detenerse y ver la sala.

-Eh ahí lo curioso, si esa voz sólo lo escuché yo y Nía, eso significa que tiene que ver con el pasado de ella y mi presencia aquí - explique - además, puede ser que esas cosas también tengan algo que ver.

-Mmm… sin duda esto es muy extraño - Daring guardó la tableta en su mochila.

-Por cierto, esto es un callejón sin salida - mire alrededor y no había nada que llamará la atención.

-Tal vez sea un mecanismo oculto - ella se elevó y tocó cada parte de las paredes.

Yo también hice lo mismo por el lado contrario.

Pasamos unos momentos buscando, pero no encontramos nada, tal parece que si era necesario la ayuda de Nía.

-Piensa… que es lo que no estamos viendo - comencé a recordar todos los cuartos por lo que pasamos - un segundo… ya lo tengo.

-No hay nada por aquí - dijo Daring Do tras descender.

-Daring ven aquí - me puse al medio del salón.

- ¿Eh? - ella no me entendió, pero se me acerco - que vas a hacer.

Justo cuando ella se colocó a mi lado, un círculo mágico se dibujó debajo de nosotros, el cual se me hizo conocido.

-Pero ¿qué? - Daring se sorprendió.

-Ja lo sabía - sin duda esto es un círculo de tele-transportación - casi lo olvido.

Sujete el collar con mi mano derecha antes de ser envuelto por la luz. Y de inmediato desaparecimos.

Mi vista se nublo un poco al notar que ya estábamos en otro lugar, pues el sonido del aire y su frescura era algo que extrañaba, en serio cuanto tiempo llevamos ahí abajo.

-Libertad - dije al ver que estábamos en medio de un gran campo… desértico - o no.

-Ya era hora - Daring camino al frente y estiró sus alas y brazos.

- ¿En dónde estamos? - dije al notar que sólo veía arena y más arena.

Al mismo tiempo vi que aparecimos encima de un piso agrietado cubierto de arena, casi no se apreciaba por este.

-Descuida, estamos a las afueras de Appleloosa - explicó mientras sacaba una prenda de su mochila - creo que… ¡Si! hay que ir recto.

-No está muy lejos… o si - dije al ver que se cambió el sombrero por una de vestir.

-Nah… descuida - por último, se puso una gran capa violeta que le cubría el cuerpo completo y unos lentes de color rojo - llegaremos antes del anochecer.

-Y ¿Ese cambio? - pregunté al notar que parecía una pony distinta.

-Es para ocultar mi identidad - dijo tras sacarse los lentes.

Para ser un disfraz, es muy extravagante, creo que llamara más la atención.

-Ok… entonces es de frente - dije al empezar a caminar.

-Si. Ah cierto, una cosa más - Daring se puso delante de mí - cuando lleguemos al pueblo llámame A.K Yearling o solo A.K.

-Eh? - ese nombre, se parece igual ah…

-Es mi otra identidad - me dijo quiñándome un ojo.

Nuevamente se colocó los lentes y siguió su camino.

-Lo que digas A.K - la seguí de cerca.

Durante el camino miré la mochila y pensé en lo que paso, "Será posible que esa tableta me invoco". Si eso es cierto, tal vez deba echar otro vistazo a esa reliquia.

Y así paso el tiempo hasta que vi a lo lejos un pueblito, que por su apariencia parece sacado de una película Western.

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Hola que tal, espero que bien.

Saben, ya tenía listo el capítulo 8 y sólo debía ver si era bueno o no, pero al seguir escribiendo el siguiente capítulo algo paso. Una gran visión vino a mí y los puntos se conectaron, y sin saberlo ya estaba terminando el capítulo 10.

Ya lo dije antes, esta historia lo tenía en mi mente hace tiempo, pero no estaba muy seguro de escribirlo ya que no sabía como conectar diálogos e interacciones.Aún no estoy seguro si lo estoy haciendo bien, pero me gusta escribir por lo que seguire con mi ritmo.

Bueno ya para terminar, eh decidido arreglar los demás capítulos, en que se preguntaran. Pues ya tuve mi primera observación y sólo corregire ciertos detalles, los cuales no afectarán a la historia.

Ok eso es todo, gracias por su apoyo y por los reviews.

Cuidense y gracias por leer.

Nos leemos pronto.