Capítulo 12: Una Pequeña Historia.
/PDV NARRADOR.
Ya era de noche y el escuadrón de búsqueda Celestial regresó al castillo sin otra novedad, la mayoría estaba cansado mientras que otros se encontraban preocupados. Sin embargo, gracias a la carta que envió Twilight a la princesa Celestia, se envió carteles con información de precaución por todo Equestria, esperando que los habitantes tengan cuidado e informen de la presencia del humano.
Una vez que todos se presentaron ante la princesa, se decidió tomar un descanso y que la búsqueda continuaría mañana por la mañana, por lo que todos fueron a cenar.
Durante la cena, Twilight meditaba lo sucedido y el por qué un humano, sin transformarse, llegó a este mundo. Tras pensarlo un momento recordó el libro por donde se comunicaba con su amiga de la otra dimensión.
Gracias por la historia.
-De nada - dijo la pony rosada.
- ¿Ya terminaste? - pregunto Applejack.
-Nopi - respondió Pinkie Pie y de inmediato dio un gran bocado a un pastel de chocolate.
-Ok… - dijo Rainbow Dash al ver como su amiga acercó una bandeja de tartas. El cual devoro todo el contenido en un santiamén.
Después de la cena, todas se dirigieron a sus respectivos cuartos y se acostaron, a excepción de la alicornio morada, quien tras iluminar su cuerno y extender su mano, hizo aparecer un gran libro.
- ¿No es ese, el libro con el que te comunicas con Sunset Shimmer? - pregunto Spike al ver como su amiga lo abrió.
-Así es - hablo Twilight Sparkle al ir a la última página - a ver… nada… nada y nada… *suspiro* creí que encontraría algo, pero me equivoqué - cerró el libro - no hay reportes en estos últimos días.
Twilight iluminó su cuerno y el libro desapareció.
-Aún no me explicó ¿Cómo fue que llegó un humano aquí? - Spike se acomodó en su cama.
-Esa es la gravedad del asunto Spike - ella se metió a su cama - llegó a través del circulo de invocación, que ¿Quién sabe, lo realizo? Y si fuera poco, el humano posee magia y lo más probable es que esté desorientado, lo cual podría ser peligroso.
-Ya… *bostezo* mañana será otro día - Spike acomodo su almohada.
-Si… tienes razón - Twilight se arropó entre sus sábanas - mañana hay que esforzarnos más, creo que haré un plan de 5 o tal vez de 3 pasos para hallar las posibles rutas y caminos que pudo tomar el humano, mmm… ¿Tú qué opinas, Spike? - ella volteó a ver a su amigo/asistente.
-*ronquido* zzz… - el pequeño ya se encontraba dormido.
-. . . *suspiro* buenas noches Spike - y con esto cerró los ojos.
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/PDV JOEYD.
*Horas antes.
Llegamos al pueblo, que sin duda alguna era la réplica exacta de un western, todos los ponys visten de vaqueros y de acuerdo a esa época.
Y todos ellos me veían preocupados y con miedo, pero ¿Por qué? Si no soy tan diferente de ellos.
-No te pongas así - Daring me alentó - mientras estés conmigo no pasará nada.
-Gracias - dije al acercarme a ella, en eso mi estómago rugió, lo cual puso en alerta a varios a mi alrededor.
-De vez hacer algo con eso - me dijo algo fastidiada.
-Lo siento, je… - en serio qué le pasa a mi cuerpo.
- ¡Alto ahí! - en eso, un pony con vestimenta de sheriff y acento campirano se puso delante de nosotros junto con otros dos.
Todos ellos eran ponis terrestres.
- ¿Sucede algo comisario? - habló Daring de forma calmada.
-Con usted señorita, no hay ningún problema - dijo el comisario acomodándose su sombrero - pero este… joven - me miró de arriba abajo - parece sospechoso.
- ¿Qué rayos eres? - preguntó el pony del lado derecho del alguacil.
- ¿Acaso eres un mono mutante o qué? - preguntó el otro pony.
Ok eso fue muy directo y grosero.
-Soy alguien con mejores modales que ustedes dos - respondí de manera seria.
- ¿¡Que dijiste!? - exclamaron los dos molesto.
-Tranquilos muchachos - el comisario detuvo a sus hombres.
-Será mejor que retire a sus compañeros, si es que sólo desean insultar a mi amigo aquí presente - Daring aún conservaba la calma.
-Entonces… ¿Es amigo suyo? - dijo sin apartar la mirada.
-Así es - ella de improviso me tomó del brazo - y si nos disculpa, debemos ir a cenar - y con esto dicho, ella me llevó rápidamente y nos alejamos del lugar.
No puedo creer que funcionará.
Caminamos un poco hasta llegar a una puerta típica de un bar del oeste.
-Gracias… por eso… - dije algo incómodo.
-Ustedes los machos nunca pueden hablar con calma ¿Verdad? - me dijo seriamente.
-Disculpa… pero ya puedes…. soltarme… - dije sin apartar la mirada.
- ¡Oh…! Acaso - ella me sujetó con más fuerza - te incomode - puso una mirada pícara.
"Alerta… alerta… esa es una trampa, no respondas". Mi cerebro me advertía de lo que podría pasar.
-Ah… - me puse más nervioso.
Podía sentir claramente mi brazo entre sus…
-Pufff… Jajaja… - en eso ella estalló de risa - deberías ver tu cara jaja…
- ¿¡Eh!? - me sentí confundido por la reacción - espera… ¿Esto fue una broma?
-Y qué broma - ya se estaba calmando - recuerda que me la debías por mi sombrero.
-Chica lista - dije al acordarme lo que pasó.
-Jeje… ya en serio, deberías hacer algo con tu timidez a las yeguas - me dijo tras ponerse cerca de mi rostro.
-Es… es un problema de espacio personal - me aleje un poco - sólo ocurre con chicas… lindas - voltee mi mirada hacia un lado e hice un gesto con mi dedo índice en mi mejilla.
Cuando termine de hablar, note que Daring Do abrió un poco los ojos y se sonrojo.
- ¿De-de verdad? - pregunto de manera tímida.
-Ah… bueno… - cerré mis ojos y me puse a pensar.
En eso sentí un golpe en mi brazo.
-Auch… - dije al sobarme por el dolor.
-Te lo mereces - dijo molesta.
-Ok, ok… lo siento - me disculpe con ella.
-*suspiro* Ya dejemos las bromas a un lado - dijo Daring más calma - y entremos.
- ¡A la orden madan! - dije de forma graciosa.
Ella sacudió la cabeza y entró.
Dentro del lugar, pude ver el típico salón de un bar del viejo oeste, había varios ponis en situaciones típicas; el grupo jugando al póker, los que juegan dardos, el pianista, la mujer… o mejor dicho la yegua coqueta atendiendo a los presentes y por supuesto la típica escena de todos dejando de hacer lo que hacían al ver a un forastero entrar por la puerta.
Adivinen quién es el forastero.
-Ahm… ¿Qué tal? - dije al saludar con mi mano.
-*tos* *tos*
-Ya entra de una vez - me susurro de cerca Daring y me guio a una mesa.
Una vez sentado, todos comenzaron a reanudar sus rutinas lentamente.
- ¿Desean algo…? - una joven yegua se nos acercó a recibir nuestro pedido - ¿De-de tomar? - se puso nerviosa al verme.
-Tráenos la carta y unos vasos con agua - dijo Daring Do.
-A la orden - y con esto se acercó a la barra.
-No pidas sidra de manzana, si no toleras el alcohol - comentó Daring, al ver que mi mirada se posó en un grupo de ponis con grandes vasos de jugo.
La camarera se acercó y nos dio dos cartas, el cual Daring Do me la leyó. Noté que la mayoría de los platos varían entre emparedados de girasol, hasta hamburguesas de heno, por lo que ordené fruta.
Después de pedir nuestras órdenes y de terminar de cenar, yo saqué un puñado de monedas plateadas que recogí de la bóveda.
- ¿Con esto basta? - coloque 12 monedas en la mesa.
-Eh… no - dijo Daring.
En serio ¿Qué tan caros son los platos?
- ¿Cuánto es el total? - pregunté.
-Primero, esas monedas son reliquias y únicas en sus clases, no las ofrezca así nada más - eso es cierto - y segundo, aquí se paga con monedas de oro. Bits, para ser más preciso.
-Ya veo… pero entonces ¿Cómo…?
-Descuida, yo pago todo - me interrumpió Daring Do.
- ¿Qué? Pero… no quiero abusar de tu amabilidad - dije por lo comentado.
-Ya te dije ahí atrás, que les estaré profundamente agradecida. Esto no es nada - me dijo con una sonrisa.
-Aun así, no me siento cómodo con esto - dije resignado.
Una vez que Daring Do pagó la cuenta, nos dirigimos a buscar un lugar en donde pasar la noche, debido a que ya había oscurecido. En el camino, note que unos de los ponis que estaban con el alguacil me estaba observando de lejos ¿Será que me están vigilando?
Tras buscar un poco encontramos una posada y en cuanto nos acercarnos a la recepcionista, ella actuó nerviosa.
-Ya que… supongo que será así con todos - pensé al verla que se distanció un poco.
-Buenas noches, quisiera pedir dos habitaciones. Si es posible que estén uno al lado del otro - dijo Daring Do.
Al escuchar esto, yo le dije que eso era mucho, después de todo no me gusta la idea que ella se haga cargo de todo, aún si es por generosidad me hace sentir como si fuera una carga.
Pero… ella respondió.
-Entonces ¿Deseas compartir la cama? - rayos, sí que se la sabe todas.
-De-desafortunadamente - la recepcionista hablo con temor - no hay muchas habitaciones disponibles, sólo me queda una habitación simple y eh… - paso varias hojas de un libro que tenía enfrente suyo - una habitación grande.
-Oh… vaya - Daring me miró a los ojos - entonces…
-De casualidad - interrumpí - ese cuarto tiene muebles.
-S-sí, sí señor… así es - ella se volvió a alejar.
-Lo tomamos - dije rápidamente.
La recepcionista busco las llaves y se lo entregó a Daring Do.
En el camino ella me susurró.
-En serio deseas dormir conmigo - Ok sé que está bromeando, pero creo que lo está llevando lejos.
-Tu dormirás en la cama - dije al tranquilizarme - y yo en el sofá.
Tras subir al tercer piso, llegamos a una puerta y al abrirlo apreciamos que en efecto era inmenso, tenía una pequeña sala, un baño personal y un dormitorio con una cama de dos plazas.
-*silbido* Eso sí es lujo - dijo Daring Do.
-Oh-Oh… ahora que lo pienso, ella tendrá que pagar por una gran suma por esto. Mierda no me fije en ese detalle - pensé.
Y yo que deseaba que no pagará demás, ahora me siento mal.
-Bueno, iré a guardar las cosas - Daring se dirigió al dormitorio - mientras tanto - se paró en la puerta - te sugiero que tomes una ducha.
- ¿Eh? Pero… no tengo otra cosa que ponerme - dije al ver que toda mi ropa estaba cubierta de arena, polvo y suciedad.
Tal parece que necesito otro conjunto.
-Puedes dejar tus prendas a fuera, para comprarte unas de igual talla - sugirió.
- ¿Que? No. Espera - dije al escuchar lo que iba hacer - aclaremos esto. Mira sé que quieres agradecerme por lo que Nía y yo te ayudamos en el santuario, pero no desea abusar de tu generosidad, es más quiero pedirte disculpas por hacerte escoger esta habitación. Yo no quiero…
En eso Daring Do puso su dedo índice en mi boca para que dejara de hablar.
-Si no fuera… - note que tenía la mirada baja - si no fuera por ustedes, yo… no estaría con vida. O acaso, no recuerdas como nos conocimos.
Tras lo dicho, mi mente reproducía el momento en que vi a la araña gigante enrollando a una persona… en este caso a una pony.
-Cuando me atrapó… sentí miedo… y desesperación, creí… que todo acabó - ella se recostó en mi pecho - pero en eso escuché una voz y después… vi a un ser que jamás conocí.
Entonces me abrazó con mucha fuerza.
-En verdad. Gracias por salvarme la vida. Joeyd… - rápidamente correspondí al abrazo, al sentir sus sentimientos en ese agradecimiento.
En eso entendí sus razones, el porqué de su comportamiento y cómo fue que llegamos a esto.
Tras un minuto dejamos de abrazarnos y noté una pequeña gota de lagrima salir de sus ojos, pero de inmediato volteó para que no la miré.
-Bien… ya apúrate y desvístete - que buena manera de matar el momento.
- ¡Rayos señorita! - dije al tapar mi cuerpo con mis manos.
- ¡Eh! No… lo que yo quiero… es decir lo que quise decir fue… - ella se puso roja como un tomate.
-Jajaja… - no aguante la risa.
-E-Eres… - ella parecía molesta, pero después - … ja… jaja… jajaja…
Los dos nos reímos a montón.
-Ok… ok… ya basta de bromas - dije al tranquilizarme - iré a ducharme - me dirijo al baño - pero algún día te devolveré todo esto, está claro.
-Jeje… lo que digas chico listo - dijo Daring Do antes de cerrar la puerta.
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El baño si que era lujoso, tenía ducha, bañera y un par de batas, de las cuales tome una. De inmediato me cambie y saqué mi ropa del baño, sólo dejé el collar en el picaporte, sería incómodo si Nía apareciera justo ahora.
Y tras unos minutos me duche.
Vaya, sí que necesitaba esto, bueno fue un día muy agitado.
Tras terminar de secarme, salí con la bata de baño y me volví a colocar el collar, parece ser que Nía aún estaba descansando, ahí noté un conjunto de ropa en el sofá por lo que supuse que era lo que me trajo Daring Do.
Rápidamente lo tomé y toqué la puerta del dormitorio.
-*Toc-Toc* ¡Daring… es decir A.K ya terminé de ducharme! - dije al esperar en la puerta.
- ¡Ok ya salgo! - me respondió desde el otro lado.
Escuché que se acercaba, por lo que me alejé un poco de la puerta.
-Bien cámbiate aquí y espérame a que salga - me dijo tras acercarse al baño - y ni se te ocurra espiar.
-Ya deberias saber, que no soy de esos - dije tras entrar al dormitorio.
Una vez adentro me aliste para cambiarme y note que me compró un conjunto estilo cowboy. La camisa era de color negro y los pantalones de color azul oscuro, también había un cinturón de cuero negro.
Terminé de cambiarme y salí del cuarto, como Daring aún no terminaba, comencé a darle un vistazo a la sala. Había una pequeña barra con dos sillas, una gran vitrina lleno de vinos y copas, no los toque porque sabía del cargo adicional de estas cosas, también había una mesita de madera en medio de tres sofás, y lo demás era decorativo.
Me senté en el sofá grande y tomé el collar.
Al sujetarlo, recordé como fue que manifesté esa daga… aunque ahora que lo pienso, era más bien una cuchilla.
- ¿Cómo fue que lo hice? - pensé al tratar de recordar el sentimiento de antes - yo no puedo usar magia… ¿O sí?
En esos momentos estaba con la adrenalina y con la presión de sobrevivir, que no me detuve a analizar todo.
La visión, la voz, esos seres, el gran cristal de cuarzo y la misteriosa arma que manifesté. Eran preguntas que rondaron por mi cabeza, y ni hablar que tal vez ese santuario ocultaba más cosas de lo que podría a ver.
- ¿La tableta…? ¿Le pertenecerá a alguien quien lo uso? - mi mente estaba divagando y tratando de conectar todo.
Lastimosamente supe que había muchos huecos en posibles teorías que imaginé para esto.
Lo normal sería pensar que un ser omnipotente me invoco para salvar el mundo o simplemente para ayudar contra un mal, ya saben la misma historia de un isekai, pero eh ahí el detalle, si eso era así, entonces…
- ¿Por qué solo aparecí de la nada, sin ningún apoyo o guía? - pensé tras a recostarme de lado.
Mi invocador, porque sé que esto es así y no una rencarnación; vamos la misma palabra lo dice, no apareció y yo no estaba en medio de un lugar místico, con un círculo mágico; el cual es fundamental para estos casos... o será que en la vida real es diferente, al igual que paso con Natsuki Su…
- ¡Ah! ¡Rayos! - dije en voz alta tras agarrarme la cabeza por la frustración.
- ¡¿Todo bien ahí?! - pregunto Daring en voz alta desde el otro lado.
- ¡Si! ¡Descuida! - respondí desde el mismo lugar.
- ¡Ok! - dijo Daring Do.
Después de eso, me calme y suspire resignado. "Definitivamente esto llevara su tiempo".
Volví a ver el collar y tras pensar que lo que, si sabía hasta ahora, era que todo esto estaba girando en torno a Nía.
-Realmente estás descansando - pensé tras ponerlo en frente de mí - aún tenemos que hablar sobre la visión que tuvimos.
Al tenerlo en mi enfrente, recordé cómo la conocí o, mejor dicho, la primera vez que la vi y la historia de la gitana.
/FLASHBACK/
-Mmm… a pesar que no lo sabes del todo - me dijo tras mover el collar para que se diera vuelta en su lugar - este amigo tiene un gran interés en ti… dime no deseas saber lo que es.
-Aún tengo tiempo así que… soy todo oídos - si soy curioso no me culpen.
-Pues aquí un pequeño relato…
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Hace mucho tiempo, un aventurero se dirigió hacia un bosque profundo, en donde escuchó de una gran cueva.
Se decía que todo aquel que entraba nunca lograba salir de ahí, pero esto sólo motivo su espíritu.
Tras encontrarlo, noto que solo la entrada era poco visible, por lo que se animó más al creer que tal vez, era cierto lo que decían de él. El aventurero entró y tras varias horas, vio una pequeña estela de luz de diferentes colores, esto llamó su atención y se acercó más, pero un mal paso hizo que cayera por un pequeño barranco haciendo que perdiera el conocimiento.
Cuando despertó, se encontró junto a un gran camino hecho de cristales luminosos, por instinto y sin otra opción, él siguió el camino y se encontró con algo que lo dejó boquiabierto.
Un gran cristal resplandeciente, tan inmenso que le cuadruplicaba en tamaño.
Él estaba anonadado por tal maravilla, debido a que era tan cristalina, que se podía ver a través de ella, y ni hablar del resplandor que desprendía, era como estar frente a un arcoíris.
Lentamente se acercó y tocó el cristal por simple curiosidad, al hacerlo escuchó una voz.
"¿Que eres?", al escucharlo se alejó y vio que la luz se intensificó. Tal vez fue la impresión, lo que hiso que respondiera, "Soy un aventurero", nuevamente el cristal se iluminó, "¿Aventurero?"
"Viajó por el mundo, en busca de aventura", respondió con sinceridad. El cristal volvió a hablar "¿Entonces, has visto todo el mundo?"
"No todo, pero sí", el aventurero noto curiosidad en sus palabras; "Y ¿Cómo es?", la luz que emitió se volvió más ligera. "Es algo difícil de explicar, hay mares, ríos, lagos, montañas, bosques y nieve; son lugares muy hermosos", describió con alegría.
En eso la luz se volvió muy opaco, lo cual desconcertó un poco al aventurero."Yo… yo también, quisiera ver el mundo", habló con tono melancólico, ante esto y sentir la tristeza de sus palabras, le llegó una idea "¿Qué tal sí te llevo conmigo?".
Hubo un pequeño silencio, el cual no duró mucho "¿De verdad, harías eso por mí?", la luz fue tan intensa que el aventurero tuvo que cerrar los ojos, sin embargo, esto no duró mucho "Pero… ¿Cómo lo lograrás? Es decir, yo… siempre estuve aquí y no puedo moverme, ya lo he intentado".
Al escuchar esto, el joven vio a su alrededor y noto que había otros cristales más pequeños saliendo por varias partes.
"Dime algo ¿Tu eres todo lo que veo?", dijo tras volver a mirarlo. "Si, yo estoy presente en todo este lugar", en eso todos los cristales se iluminaron.
Al ver tal espectáculo, una nueva idea le surgió "Entonces ¿Puedes quedarte en uno de los pequeños?"; al escuchar eso el cristal captó la idea, "Ya entiendo".
Rápidamente toda la luz se unió en un punto y se trasladó a un cristal del tamaño del brazo del aventurero, tras esto, él se acercó "¿Estás ahí?". "Sí", dijo con ánimo, "Bien", el joven estiró sus brazos y con algo de fuerza retiró con cuidado el cristal.
Una vez en sus manos, la colocó en su mochila entre abierta "¿Listo para partir?". "Listo", respondió de inmediato.
El aventurero uso el cristal para buscar un camino para salir, algo que fue más sencillo de lo que creyó, y tras unas horas logró ver la salida, "!Mira! ahí está la luz del día". "!En serio!", dijo con entusiasmo el cristal.Ya afuera, vio que era tarde, por lo que se veía el ocaso entre los árboles.
"Esto… esto es hermoso", el cristal brilló como la vez anterior; "Ya está por anochecer así que busquemos un lugar en donde dormir". "¿Anochecer?", dijo con curiosidad; "Así es, mmm… ya se, iremos por acá".
El aventurero camino y subió una colina antes del anochecer, por lo que dio la vista de un maravilloso paisaje. Tras ocultarse el sol, se vio el cielo color naranja junto a la luna llena.
"Esto es el ocaso ¿A que es hermosa?", el aventurero se sentó y puso el cristal delante para que lo vea. Este dio un brillo leve que se mezcló con la luz del sol, lo que ocasionó que, de él, saliera un rayo de luz cristalino, "Si… es bellísima, nunca vi algo así", dijo el cristal.
Ambos se quedaron contemplando el panorama y tras varios minutos, el cristal habló, "Estoy en deuda contigo"; "No fue nada", dijo el aventurero tras recostarse en el suelo. "Ya sé, dime ¿No tienes un deseo que deseas cumplir?", preguntó el cristal; "¿Deseo…? No lo sé… bueno, me gustaría poder caminar sin cansarme, después de todo soy un aventurero Jeje…".
Al terminar de hablar, el cristal lanzó una pequeña esfera de luz que alcanzó al joven, este se integró en su frente y su cuerpo brillo. "¿Qué fue eso…? ¿Qué me pasó?", dijo el aventurero al levantarse y revisar su cuerpo; "Descuida, sólo cumplí tu deseo", habló el cristal con ánimo.
"Espera ¿Qué hiciste que...? ", el joven entonces sintió que era más ligero, saltó en su sitio, troto y dio una voltereta, cosa que creyó que no podía realizar así de fácil "¿Cómo es esto posible?". "Tómalo como una muestra de mi afecto", dijo el cristal.
Desde ese día el aventurero y el cristal recorrieron el mundo entero, pero eso es otra historia.
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-Adivina ¿Qué tipo de cristal era lo que encontró? - dijo la gitana al terminar la historia.
-Un cuarzo - dije tras entender el punto.
-Jiji… así es - ella volvió a colocar el collar en frente - se dice que este pequeño cumple deseos tras reflejar la luz del ocaso ¿A que no es algo místico?
-La verdad sí, pero es sólo una historia ¿Verdad? - dije sin apartar la vista del cuarzo.
-Una historia puede ser verdadera - explicó la gitana - aunque a veces. Esta puede distorsionarse con el tiempo. Ya depende de uno si lo cree o no.
-Cierto - pensé tras lo último que dijo.
-Y bueno ¿Te interesa? - ella colocó el collar en su mano derecha.
-Ya lo dije antes - hablé con interés - cuánto cuesta.
/FIN DEL FLASHBACK/
-Ahora que lo recuerdo… esa historia es casi igual a lo que me paso mmm… - me quedé pensando eso último.
Después de unos minutos sentí el cansancio por lo que me acomodé en el mueble, después de todo, tuve un día muy largo.
Y tras pestañear un rato, caí dormido.
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/PDV NARRADOR.
Daring Do salió del baño con una bata y toalla en el cabello, en eso notó que su amigo ya hacía dormido en el sofá.
-No te culpo - pensó al pasar por su lado - ya mañana hablaremos.
Antes de entrar al cambiarse ella lo arropo con sábanas y le puso una almohada para que esté más gusto.
-Nía… ¿Estás ahí? - dijo al aire terminando de colocar la almohada - si lo estás, déjame decir. Gracias, por ayudarme.
Una vez terminó, se dirigió a la puerta.
-Buenas noches - y con esto se metió al cuarto.
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Mientras tanto, en una oficina cerca de la entrada del pueblo. Un pony con uniforme de sheriff sacó entre varias hojas, uno en específico.
- ¿Señor, eso es…? - dijo un pony de camisa azul.
-La notificación de la princesa Celestia - habló con acento campirano - de una criatura conocida como… - leyó un párrafo - humano.
- ¿Acaso será…? - dijo otro pony de camisa gris.
-La descripción - repaso con sus ojos otro párrafo - es la misma - enrollo el papel - caballeros, duerman temprano porque mañana, será un día ajetreado.
./././Hola ¿Cómo están? espero que bien.
Bueno ya está aquí el capítulo 12 o seria el 13 si contamos el prólogo mmm... en fin, realmente agradezco este apoyo a mi fic y espero que lo sigan disfrutando ya que dentro de unos capítulos más adelante se verá o, leerá algo, que me emocionó por escribir.
Bueno, gracias por leer compañeros y que tengan un buen día.
Posdate: Ya actualice algunos capítulos anteriores, si ven algo que se me escapó, me lo hacen saber, por favor.
Hasta la próxima...
