Capítulo 14: Caminos Separados.

/PDV JOEYD

Nía leyó detenidamente lo que decía el papel:

"Se busca. Vivo o Muerto a una criatura conocida como humano.

Descripción:

Altura: 1.70 - 1.72.

Peso: Lo promedio.

Pelaje: Es lampiño.

Cabello: Semi largo de color negro.

Cola: No tiene.

Género: Macho.

Vestimenta: Casual.

Característica especial: Puede tener objetos que cubren sus patas (no confundir con botas o medias).

Cualquier información avisar a la comisaría. Se le pagará bien".

-... … se puede saber… ¿¡Que rayos es esto!? - dije tras voltear el papel y enseñarle a Daring.

-Shhh… te dije que bajes la voz - me dijo tras tomar el papel - escucha, esta mañana desperté temprano para comprar ciertas cosas y cuando pasé a recoger tu ropa por la lavandería, me encuentro con esto.

-Pero ¿Cómo? Si no estoy más que un día viviendo en este mundo - dije mientras hacía memoria.

-Si… eso es lo extraño… Ah, por cierto - ella se sentó en el mueble y dejo todas las cosas ahí, para luego sacar algo de una de las mochilas - aquí traje algo para que comas.

-Gracias - dije al ver que sacó un jugo, fruta y un pie de manzana.

Nía se acercó para ver las cosas que trajo Daring.

-Por cierto… - empecé a hablar y en eso, Daring saco dos muffins y una manzana.

-Descuida compre para ambos - ambos fueron levitados por Nía

-Gracias - agradeció tras comer el muffin.

-Pero no entiendo - dije tras tomar el jugo, el cual era de piña - ¿Porque el "Vivo o Muerto"? Es decir… no he hecho nada a nadie.

-Es cierto… no tiene sentido - dijo Daring al volver a leer el papel - aunque… esto sólo es una descripción en general.

-Es verdad - dije tras dar un mordisco al pie. Cielos como adoro este sabor.

- ¿A qué se refiere? - dijo Nía al terminar su muffin.

-Que no saben, quién soy en realidad - le respondí - sólo es la descripción de un humano. No dicen ningún detalle en específico de mí.

-Creo que entiendo - dijo Nía y después dio un mordisco a su manzana.

-Dime ¿Qué pasa si me entregó? - pregunte para conocer las consecuencias.

-Lo más probable… es que te lleven con las princesas - respondió Daring Do - y después te interrogaran, pero…

-Pero… - repetí.

-Tal vez, solo tal vez. Te encierren en el Tártaro o te exilien a un lugar muy lejos - me dijo preocupada.

- ¿¡Qué!? - exclamó Nía.

Suerte que nadie la escucha, porque hubiera llamado la atención de todo el lugar.

-Pe-pero ¿Por qué? - no entendí la razón. Y debo decir que eso del "Tártaros" si me preocupa.

-El "Vivo o Muerto" - dijo Daring - nunca creí ver este tipo de carteles… es más, creo que solo se usa para criminales muy peligrosos.

-Pero yo no soy peligroso, ni nada de eso - dije tras ver que esto no pinta nada bien.

-Así es - dijo Nía - Joeyd sólo combatió con arañas gigantes y monstruos temibles.

Ok… Si alguien me pregunte ¿Si mate a alguien? Puede que tal vez… sea un problema si se enteran de eso.

-Mmm… - Daring Do se puso a pensar - *Suspiro* supongo que no queda de otra - ella me vio con ojos melancólicos - lo mejor será que visites a unas amigas mías.

- ¿Eh? - a que se refiere ¿Acaso tiene contactos?

-Escúchame, yo tengo unas amigas en Ponyville que te pueden ayudar - en eso ella sacó de su mochila un paquete envuelto en papel kraft - sólo diles que eres amigo de A.K Yearling y entrégale esto a una pegaso de cabello y cola arcoíris de nombre Rainbow Dash - ella me dio el paquete.

-Rainbow Dash - dije al entender su nombre con su apariencia - anotado.

- ¿Qué es esto? - dijo Nía al acercarse a ver.

-Puedo saber ¿Qué es? - también pregunté.

-Es sólo un presente, que se suponía era para ti y Nía - me dijo algo apenada - Pero debido a las circunstancias… bueno… que se le va ser.

-Sí, entiendo - dije al ver que ella se tomó la molestia de regalarme algo - un segundo - en eso entendí lo que ella acaba de decirme - Daring, si tú me dices esto… significa que…

-Veo que lo entiendes - me dijo tras cerrar un rato los ojos - escúchame, puede ser que afuera ya te están buscando, por lo que será mejor que nos separamos. Claro que antes te ayudare a salir de aquí con una distracción.

- ¡Eh! - en eso Nía se acercó a su lado - Daring ¿Te irás?

-Nía está preocupada por lo que has dicho - le dije a Daring Do.

-Entiendo… dime ¿En dónde está? - yo le señale a su lado derecho - Nía, esto lo hago para que puedan escapar. Ya que no sabemos qué sucederá si los atrapan.

-Pe-pero… no somos amigos - dijo ella

-Ya veo - dije al saber su preocupación - Nía se preocupa por nuestra amistad.

-Entiendo - Daring miró a su lado - Nía, nosotros tres somos amigos y es por eso que he decidido hacer de distracción para que ustedes puedan ir a Ponyville.

- ¿No puedes venir con nosotros? - dijo Nía preocupada.

La verdad, entiendo su preocupación y yo tampoco quiero que ella se vaya, pero… no quiero que se vea envuelta en algo que la pueda perjudicar por mi culpa, creo que será lo mejor.

-Nía, es como dijo Daring - dije para que entienda la situación - Si ella viene con nosotros puede que la cataloguen como nuestra cómplice, si es que me buscan por un delito muy grave - en verdad, esto es ridículo ¿Que rayos hice para que suceda esto? - por lo que es mejor seguir su plan - ella miró para bajo preocupada - Pero descuida – ella levanto su mirada - a pesar que estemos distanciados, seguiremos siendo amigos. Después de todo, una amistad no se rompe con la distancia.

- ¿De verdad? - pregunto viéndonos.

-De veritas, de veritas- dije viendo a Daring.

-Es cierto - continuó ella - los verdaderos amigos duran y prevalecen a través de la distancia y adversidades - los ojos de Nía volvieron a brillar - además, aclarando todo esto, podemos volvernos a ver ¿No es así chico listo? - ella me golpeó levemente con su codo.

-Claro que sí, chica aventurera - dije alegremente.

-En serio - ella se acercó a Daring, a quien le hice una señal y ella asintió - ¡Viva!

-Jeje… me alegra ver ese ánimo - dije a verla flotar y girar alegremente - sabes, me hubiera gustado hablar un poco más contigo.

-Si yo también… - ella miro a un lado y después me volvió a ver - pero supongo, que será para otra ocasión - dijo Daring sacando unas cosas de su mochila y entregándome la que me compro.

- ¿Te puedo pedir un favor? - dije al tomar la mochila y guardar las cosas que me iba pasando.

-Claro dime - en verdad, estoy muy agradecido con ella.

-Sé que te llevarás la tableta - ella asintió y Nía se puso a mi lado cuando escuchó sobre ello - por lo que me gustaría, que me hagas saber si hallas algo sobre ella y los dibujos que hiciste.

-Claro - dijo ella con una linda sonrisa - sólo envíame una carta para saber de ti.

Cuando dijo eso, ella sacó una pluma entintada y comenzó a escribir algo en un trozo de papel.

-Envíamelo a esta dirección - dijo Daring al pasar el trozo de papel.

-Bien… - en eso me acordé de algo - ¡Cierto! toma las monedas que…

- ¡Eh! - en eso, Nía se acercó rápidamente a la ventana.

- ¿Qué ocurre? - pregunté por su comportamiento.

- ¿Pasa algo? - pregunto Daring.

-Siento que algo… o, mejor dicho - ella coloco su mano en su pecho – siento a varias personas o ponis acercándose - me dijo tratando de ver por una ventana.

Aún no sé cómo lo hace, pero cada vez me sorprende más… un segundo…

-Y si lo que siente Nía - comencé a pensar - ¿No es la presencia de las personas o ponis…? Si no… tal vez…

-Joeyd… - Daring me vio preocupada.

-Tal parece - voltee a ver a Daring - que ella, ahora siente a la gent… es decir, a los seres con magia.

Sin duda esa es la explicación más lógica que le doy, después de todo… ella puede ver la energía mágica.

- ¡Wau! Eso es nuevo ¿No? - dijo al saber… ¡Un segundo!

-Hay no - dije al darme cuenta - Ya vienen.

-Joeyd ¿Qué hacemos? - me preguntó Nía con preocupación.

-Si ya llegaron entonces... - Daring Do comenzó a habla y empezó a pensar - Mmm... ahora que se, lo que Nía puede hacer, creo que puede facilitar más las cosas.

- ¿Facilitar las cosas? - pensé por lo que dijo.

-Nía - Daring se acercó un poco hacia la ventana - Puedes decirme ¿A cuántos puedes sentir?

-Creo que… - ella voló por el cuarto, mirando alrededor - son… muchos, siento a muchos. Desde ahí, hasta halla - Nía señalo por la puerta y al frente.

-Según parece - comencé a hablar por ella - que estamos siendo rodeados.

-Mmm… la estación del tren esta por ahí - Daring señalo el lado este del cuarto - Ahí también ¿Puedes sentirlos?

Nía volvió a acercarse y ella asintió.

-Sí, son varios - al decir esto, yo asentí con mi cabeza a Daring.

-Entonces, puede ser que también estén esperando por ahí ¡Rayos! - ella sujeto su barbilla - Yo iba a llamar su atención para que ustedes vayan a la estación… ¿Si hubiera una manera de alejarlos?

Aun si lo que sentía Nía, no era de los que me persiguen, no podíamos arriesgarnos… a no ser…

En eso, mi cerebro dio una idea.

- ¡Lo tengo! - me acerque al cuarto y saque la sabana de la cama - si es para llamar su atención, entonces... - yo voltee a ver a Nía - solo deben ver algo que realmente les interesa.

Al escuchar esto, Daring abrió más grande sus ojos y también vio en la misma dirección que yo estaba viendo.

- ¿Eh? - Nía nos vio mientras sonreímos al verla. Bueno yo la veía.

-Nía - dije tras acercarme un poco - ¿Te gustaría hacer una broma?

Al escuchar la palabra "broma" sus ojos brillaron.

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/PDV NARRADOR

Afuera de la posada de tres pisos, se encontraba un grupo de ponis listo para entrar. Mientras esperaban que todos los habitantes salieran del lugar.

- ¡Muy bien muchachos! - comenzó a hablar el comisario - en cuanto salga el último, un grupo irá por delante, otro entrará por atrás y el resto rodeará el local. ¡Entendido!

- ¡Si! - dijeron al unísono varios potros listos para movilizarse.

En eso, se escuchó varios ruidos extraños en la parte de arriba.

- ¿Qué diantres es eso? - dijo uno de los compañeros del comisario.

-Ese es… - dijo la yegua recepcionista al alejarse un poco - la habitación de lujo. En donde se hospedaron esa criatura y la yegua.

- ¿¡Que dijiste!? - exclamó el comisario.

Justo en ese momento, se escuchó un grito y una de las ventanas se quebró.

- ¡Por Celestia! ¡Muchachos, entremos! - grito el comisario a sus hombres… o ponis… aún no me acostumbro.

Todo el grupo se dividió y entraron como lo planeado, pero en eso, una ventana se rompió y algo salió de ahí.

- ¡CUIDADO! - advirtió un pony que estaba en medio.

Todos lo esquivaron a tiempo y cuando hubo el impacto, se formó una cortina de polvo y arena que no dejaba ver que era.

-*toz* *toz* por el sombrero de mi Tía Petunia. ¿Qué fue eso? - dijo uno de los ponis.

El polvo se disipó un poco y se vio una figura extraña parado en frente de todos. Algunos se quedaron boca abiertos.

-Eso es… - dijo uno.

-El-el… - dijo otro.

-Huma… - dijo el comisario.

En eso, la figura saltó hacia el techo de un local cercano y se fue corriendo.

- ¡ATRÁPENLO! - grito el comisario.

De inmediato, todos los potros fueron tras él, dejando a los trabajadores del local y los habitantes observando la persecución.

Entre tanto, un grupo de dos ponis subieron a ver el cuarto para saber, que fue el grito de antes.

- ¡Señorita! – empezó a llamar un pony de pelaje amarillo y sombrero vaquero - ¡Señorita! ¡Respóndame por el amor a las manzanas!

-Braeburn busca por el dormitorio, yo iré a ver por acá - dijo el otro poni señalando los lugares.

Los dos ponis se dividieron y buscaron en la habitación, el cual estaba hecho un desastre.

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Mientras todo el pueblo se estaba movilizando, se pudo observar a un par de individuos escabullirse por otro lado del pueblo, el cual conectaba con la estación del tren.

-Veo que se está divirtiendo - dijo uno de ellos mientras escuchaba desde lejos a alguien gritar "Se fue por acá".

-Sólo espero que no se deje llevar - dijo el otro tras pasar por un pasaje.

Ambos estaban cubiertos con grandes casacas de color marrón que les cubrían el cuerpo y lentes de sol.

Los dos llegaron cerca a la estación del tren y vieron, desde lejos, como un grupo de ponis con palas y picos, salieron de ahí apresurados para unirse al grupo de la persecución.

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Mientras tanto, con el grupo mencionado.

Ellos estaban a punto de arrinconar al ser que se paseó por todo el lugar

- ¡Ya lo tenemos! - dijo el compañero del comisario al ver que entró al bar.

-Bien - dijo el comisario - ¡COMO LO PLANEAMOS MUCHACHOS!

Todos asintieron y se colocaron en sus posiciones.

-No dejaré que se repita el mismo horror - pensó el comisario - no será igual como cuando apareció ese monstruo de color rojo - el comisario empezó a acercarse a la puerta, seguido de su grupo.

Una vez adentro, vieron algo que parecía una silueta, estar de pie en la barra de las bebidas, esta se encontraba de espaldas y envuelto con sábanas, como si una capucha se tratara.

Lentamente se acercaron.

- ¡Ríndete! - grito el comisario - ¡Te tenemos rodeados!

La silueta no se movía para nada y los ponis se acercaban más.

-Señor… ¿Está seguro que habla nuestro idioma? - dijo uno de los ponis en voz baja.

-Muy seguro - dijo el comisario acercándose más - esta mañana lo confirmó una de las meseras.

En eso la silueta se movió un poco.

- ¡A no! - dijo el comisario, al pensar que iba hacer algo - no te dejaré escapar.

Todos los ponis rodearon a la criatura y justo cuando lo iban a capturar, este dejó caer las sábanas y vieron…

- ¿¡Eh!? - dijo uno.

- ¿¡Eh!? - dijo otro.

- ¿¡Eh!? - dijo el comisario.

- ¿¿¡¡¡EHHH!!!?? - gritaron todos al ver que no había nadie.

-Pero ¿Qué…? - dijo el comisario.

Sin embargo, algo sucedió de repente.

PLASH*

Un pedazo de pastel flotó y fue a estrellarse en la cara de uno de los ponis.

- ¡Oye! - dijo el pony tras quitarse los pedazos del pastel.

- ¡Jajaja…! - río uno, pero… - *PLASH* ¡Oye! - otro pedazo salió volando y le dio por la espalda.

- ¿Quien está…? *PLASH* - otro pedazo impactó en el rostro de un pony.

En eso, varios pedazos de pasteles fueron lanzados por varias partes.

Curiosamente, cuando un pony se reía del que le cayó un trozo, este le tiro un trozo de pastel que aparecía a su lado para que se callara.

Y así comenzó… ¡La gran batalla de los pasteles!

Para este entonces, todos los ponis que iban por el humano se encontraba cubiertos de chantillí, chocolate, mermelada y relleno de manzana, y cada uno lanzaba un pedazo de ellos. Prácticamente… se olvidaron del asunto, incluso uno se encontraba tocando el piano mientras esquivaba todo lo que salía volando.

- ¿Que están haciendo? - dijo el comisario al esquivar un trozo de pastel - Dejen de hacerse los… ton… tos…

En eso, el comisario noto algo insólito, vio un pedazo de pastel de chocolate elevarse y desaparecer, en lo que parecía ser, tres bocados.

-Por Celes… *PLASH* - el comisario recibió un pastel de chantillí en todo el rostro.

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/PDV JOEYD

Nos encontrábamos en la estación del tren, mientras esperábamos a que Nía regresará.

La verdad. estoy un poco preocupado, pero después recordé que podía sentir sus emociones y por ahora no sentía nada fuera de lo común.

- ¿Ya regresó? - pregunto Daring tras sacarse los lentes para poder mirar al frente.

-Aún no - respondí viendo en la misma dirección.

-Debe apresurarse o el tren a Ponyville se irá - dijo algo preocupada.

-Al menos, ya tenemos el boleto - dije al verlo en mi mano y guardarlo en mi bolsillo.

Justo en ese momento, vi a una alegre niña volar hacia nosotros.

-Jeje… se nota que lo paso bien - pensé cuando ya estaba cerca.

- ¡Joeyd! - me dijo al estar al frente de mí.

- ¿Te divertiste? - pregunté.

- ¡Si! ¡Fue muy divertido! - dijo alegremente.

- ¿Ya volvió? - dijo Daring al percatarse. Yo asentí - Bien. Ahora muévanse.

Ella me empujó para que caminara, debido a que el tren ya anunció su partida. Nía me siguió de cerca, al estar cerca del tren pude notar que era muy colorido.

Rápidamente nos acercamos al último vagón.

-Bien, recuerden que una vez adentro no llamen la atención - explicó Daring Do.

-Entendido - dije al ver que ya estaban subiendo al tren.

-*suspiro* Bueno entonces… este es el hasta luego - dijo Daring.

-Realmente, te agradecemos por toda tu ayuda A.K - dije tras acomodar la mochila que me regaló.

-Así es - comenzó a hablar Nía - tu eres una gran amiga Daring.

-Nía está muy agradecida contigo - dije para expresar sus sentimientos.

-Cierto - en eso Daring se acordó de algo - no sé si lo sepas pequeña Nía, pero yo soy quien está infinitamente agradecida con ustedes. Muchas gracias por ayudarme haya atrás.

Al escuchar esto, Nía dibujo una sonrisa de oreja a oreja y se acercó a Daring Do para abrazarla. Curiosamente, ella pudo sentir el abrazo, es más, ella empezó a emanar el aura gris de Nía y comenzó a elevarse.

-Wow… Wow… N-Nía contrólate - dijo Daring al ver como dejó de tocar el suelo.

Al ver esto y notar que algunos ponis estaban por vernos por tal escena, inmediatamente tomé de los hombros a Daring Do y la hice bajar.

-Fiu… que cerca estuvo - dije tras estar frente a Daring - jeje… un poco más y la llevas hacia el cielo Nía.

-Lo siento - dijo ella apenada - me emocioné.

-Jeje… si, se notó - dije al verla - bueno, entonces - mire los ojos de Daring y de inmediato me aleje un poco - ajam… cuídate A.K nos veremos después.

-Si… tú también cuídate… - por un momento, se quedó en silencio y después reacciono - cu-cuídense los dos - dijo Daring Do a sacudir su cabeza.

En eso se escuchó el silbido de salida.

- ¡TODOS A BORDO! - grito un pony con uniforme.

- ¡Ya entren! - Daring me volvió a empujar.

Una vez ahí, busque un asiento libre mientras Nía miraba con atención el vagón.

Cuando encontré uno, me senté y me asomé por la ventana.

Daring me vio y se despidió con su mano, yo hice lo mismo. Y Nía al notar lo que hacía, me imitó

Los dos nos despedimos, mientras la imagen de ella desaparecía lentamente por la distancia.

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/PDV NARRADOR

Al ver como sus nuevos amigos se iban.

Daring Do o, mejor dicho A.K Yearling, recordó los pocos, pero buenos momentos que vivió con ellos y al bajar su mano, con la que se despidió, recordó el breve instante en que vio directamente a los ojos del joven humano.

Tras unos segundos, ella sacudió su cabeza para volver a la realidad.

-Bien - dijo ella tras empezar a caminar - hora de la fase final del plan - pensó mientras se dirigía al centro del pueblo.

Mientras tanto en el pueblo.

Todos los ponis salieron del bar cubierto de crema, chocolate y otras cosas que tenían que ver con pasteles.

Todos ellos estaban limpiando sus rostros.

-Señor - dijo un pony acercándose al comisario.

- ¿Qué sucede? - pregunto molesto tras quitarse el chantillí de sus orejas.

-Los ponis que fueron por la yegua en lugar del incidente, no encontraron nada - respondió mientras se acercaban dos ponis más al grupo.

- ¿¡Que!? - exclamó el comisario - ¡Eso es imposible! - tiró su toalla al piso - teníamos el lugar rodeado. Nadie podía salir de ahí sin que lo viéramos.

-Tiene razón, pero… - dijo el mismo pony viendo a los otros dos.

-Buscamos y la llamamos por todo el tercer piso sin éxito alguno - dijo el pony de nombre Braeburn.

-La única forma que salieran de ahí, sería si hubieran visto venir nuestro plan - dijo el otro pony al lado de Braeburn.

- ¡Eso es imposible! - volvió a reclamar el comisario - nadie podría…

En ese instante, recordó lo que vio en el bar.

-Señor - otro pony apareció.

-Ahora ¿Qué? - dijo fastidiado el comisario.

-Encontramos a la yegua - dijo el pony recién llegado.

- ¡Como! - dijeron los tres presentes al mismo tiempo.

Todos vieron cómo se acercaba una yegua, de vestido ranchero, quien ayudaba a una pony, que tenía puesto una capa violeta y unos lentes de color rojo, ella sostenía su cabeza con una de sus manos,

-Señorita ¿Se encuentra bien? - pregunto Braeburn.

-Si… lo estoy - dijo levemente.

-Yo la recuerdo - habló el comisario viéndola al rostro - usted estaba con ese tipo ayer por la tarde. ¡Me dijo que era su amigo!

- ¿Eh…? yo… yo no… lo recuerdo - dijo entre cortado A.K.

- ¿Como dice? - preguntó el comisario.

-No se… de que me habla… yo no recuerdo nada… - dijo con dificultad.

- ¡No te hagas la lista! - dijo uno de los compañeros del comisario tras acercarse a ella.

- ¡Oye! - en eso Braeburn se puso en medio - relájate quieres - el volteo a ver a A.K - ¿Que no ves que ella está mal?

-Pero… - el potro continuo.

- ¡Ya callados! - dijo el comisario - puede ser… que ese humano, la halla controlado.

- ¿¡Qué!? ¿Es en serio? - dijo el otro compañero del comisario.

-Tal vez ese tipo, sabe usar magia - en eso el comisario sacó un puro - eso explica lo sucedido halla dentro.

Todos miraron el bar, el cual estaba embarrado en un mar de pasteles.

-Frijoles saltarines - exclamó Braeburn - ¿Que sucedió aquí?

- ¿Ese humano hizo esto? - dijo el otro pony.

-Envíen una carta al castillo y escriban lo sucedido - dijo el comisario.

-Enseguida - dijo uno de los compañeros y se fue corriendo hacia la oficina.

-Y lleven a la señorita a cuidados intensivos - agregó.

-Por supuesto - dijo la yegua y se llevó con cuidado a A.K.

Cuando se fueron, el comisario se quedó pensando mientras sacaba un fosforo.

-Ah… señor - dijo un pony cerca.

- ¿Qué pasa? - preguntó el comisario apunto de encender el puro.

-Recuerde que está prohibido fumar - dijo el pony.

- ¡Me lleva…! - el comisario botó su puro al suelo con rabia.

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¡Hola! ¿Cómo estan? Espero que bien.

Bien, si alguno se pregunta.

¿Porqué separé a este grupo de amigos?

Pues, la respuesta se verá mucho más adelanten, pero descuiden se volverán a ver en una forma muy especial. Además, les adelantó que algo esta por venir.

Sin duda, espero ya llegar a esa parte, por que estoy muy emocionado.

Bien, antes de irme agradezco los review que me dejan y a quienes me siguen.

Dicho esto...

HASTA LA PRÓXIMA...