Capitulo 23: Recuerdos.
/PDV ¿JOEYD?
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Mi visión volvió y sentí una sensación de tristeza que invadió todo mi cuerpo, tras un momento sentí miedo y mi memoria volvió.
Mire a mi alrededor y note que estaba en un pasillo grande con varias sillas, de inmediato reconocí el lugar, estaba en un hospital.
- ¡Doctor Pérez, se le solicita en cirugía! - escuche que hablaban por megáfono.
Me encontraba sentado en lo que se supone que era la sala de espera, alce la vista y mire, sin ánimos, el televisor grande que estaba ubicado arriba a un lado de la pared, la escena de un demonio saliendo de una montaña. Se trataba de la película Fantasía.
-De verdad, ¿Esto está pasando? - pensé mientras miraba la escena.
Recordé él porque estaba aquí y también lo que paso, por lo que mis ánimos se iban de a poco. Me puse de pie en la silla y miré por la ventana, desde ahí vi el jardín de la cafetería del hospital y unas cuantas personas pasar por ahí.
-Desearía que esto no estuviera pasando - dije en voz baja mientras seguía viendo por afuera.
En estos momentos estaba solo, debido a que mi padre se encontraba conversando con mis tíos y mis abuelos. Como tenía 9 años me dijeron que no me moviera del lugar y que no haga ninguna interacción con nadie hasta que regresen.
Y mientras miraba por el lugar, sentí que alguien se sentó a dos asientos a mi derecha. Aunque no le di importancia, así que seguí mirando y pensando en lo que pasó.
-*suspiro* Aquí también pasan esto - dijo lo que parecía ser, por el tono de voz, una chica - al menos pongan algo más alegre.
Al escucharla, decidí ver quien era.
Me giré y vi a una chica, un poco mayor que yo de cabello liso y largo que le llegaba hasta pasar un poco los hombros, de color castaño, vestía una blusa de color celeste con un pequeño abrigo marrón claro y una falda blanca.
- ¡Oh! Que tal niño - me saludó desde su lugar - ¿También estas aburrido?
Yo no le dije nada, ya que era una desconocida y se supone que no debo hablar con desconocidos. Así que sólo la miré por un rato y después volví a mirar la televisión.
-Tomaré eso como un sí - dijo tras ponerse de pie y acercarse a mí - ¿Te gusta esa película? - me preguntó tras señalar una escena, en donde ahora había una especie de viento verde que cobró vida.
Yo solo negué con mi cabeza.
-Bueno… tiene ciertas cosas que, si son buenas, pero no es adecuado para acá - dijo tras mirar toda la sala de espera.
Yo sólo me limité a mirar los demás asientos vacíos.
-Dime ¿Qué películas te gustan? - me preguntó al ponerse en frente de mí.
Yo sólo la mire a los ojos y después los aparte.
-Vaya. Eres el niño más parlanchín que he conocido - me dijo tras exagerar su tono de voz en eso último.
Yo no le hice caso y volví a mirar la televisión.
-Hmm… - ella volvió a verme directamente - ¡Ah! Ya entendí - ella se sentó a mi lado izquierdo - mi nombre es Jessica Morán. Un gusto - ella me extendió su mano.
Al escucharla, supe que es lo que estaba tramando, así que sólo seguí la corriente.
-Mi nombre es Joeyd Yamazaki - me presenté y tomé su mano.
- ¿Yamazaki? - me preguntó al dar una sacudida de manos - ¿No es un apellido extranjero?
-Sí, lo es - respondí al soltar su mano - es el apellido de mi primer pariente que vino aquí.
-A ya veo - dijo tras mirarme a los ojos - ¿Qué edad tienes?
- ¿Por qué el interés? - pregunté tras alejarme un poco.
- ¿Tienes algo mejor que hacer? - me dijo cruzando los brazos.
La verdad, no quiere estar deprimido y si esto me hace olvidar un poco… lo sucedido.
-... Ya que - pensé - Tengo 9 años - dije sin más.
-Entonces, soy mayor que tu - dijo con orgullo - por 3 años.
-No es una competencia - dije sin saber por qué ese comportamiento.
-Jiji… si cierto - se rio levemente y después me volvió a ver a los ojos - Sabes… - se me acercó un poco más - tienes unos lindos ojos.
Al escuchar eso y ver que estaba tan cerca, me puse nervioso y me caí del asiento.
-Wa… - caí sentado - a ta… o-oye no vuelvas hacer eso - dije molesto.
-Jiji… lo siento, pero - ella me ayudó a ponerme de pie - es la verdad - de nuevo se me acercó.
-En serio, qué le pasa. - pensé y volví a alejarme - ¿Por qué haces eso? - pregunté de lejos.
- ¿Hacer qué? - dijo tras acercarse un poco más.
- ¿Por qué me miras directo a los ojos? - pregunté al ver que esto se está volviendo tedioso.
- ¡Ah! Eso - ella se sentó en un asiento vacío - a mí me enseñaron, a que siempre debes hablar y mirar directamente a los ojos de alguien, sin apartar la mirada - explicó al mover su dedo como si hubiera dicho una melodía.
Al escuchar eso, llegué a una conclusión.
-Eres extraña - dije al sentarme en un asiento cerca.
-Oh gracias - ahm… ya me perdí.
-Eso no fue un cumplido - dije sin más.
-En realidad sí - dijo tras dar un salto hacia otro asiento - después de todo - dio otro salto - el mundo es más extraño y nosotros - dio otro más y note que estaba cerca - no nos quedamos atrás.
Yo no sabía que trataba de decir.
-Te equivocas - dije al ver que de nuevo dio otro salto - yo soy normal.
-Niño - ella dejó de saltar - no existe lo normal - dijo al verme a los ojos.
En eso note que ella tenía unos lindos ojos color chocolate.
-Sip. Sin duda, son lindos tus ojos marrones claros - ella volvió a acercarse.
Ahí note, que estaba de nuevo a mi lado.
-No tan cerca - dije y la sujeté de los hombros para apartar la.
-Bien - dijo y se alejó un poco - pero primero suéltame para estar un poco más lejos.
Al escuchar, la solté y se sentó normal.
-Tal vez… ella tenga razón - pensé al escuchar lo que dijo antes de molestarme - no existe lo normal, o solo tal vez…
La miré y noté que se extrañó por cómo la vi.
-Tú - comencé a hablar - tú no eres extraña.
- ¿Eh? - ella me puso atención.
-Y yo no soy normal - continúe - ambos somos únicos. En un mundo cruel…
Al decir esto, recordé porque estaba aquí y me volvió la angustia.
-*aplausos* Felicidades Joeyd - ¿Eh? ¿Que? - acabas de darme una nueva visión. Sin duda eres único.
-Yo… ¿Qué? - estaba confundido.
- ¡Bien! - ella se levantó y colocó ambos puños arriba y después los bajo - ya lo decidí - se volteó a verme - quiero ser tu amiga - dio un paso al frente - y no aceptaré un no, como respuesta.
Ante esto, mi mente se quedó en shock y después reaccione.
- ¿Quieres ser mi amiga? - pregunte sorprendido - pero ni siquiera te conozco, y ni tu a mí.
-Pero eres muy interesante - me dijo tras verme a los ojos - y me agradas.
-Es la primera vez - pensé al ver que tenía una linda sonrisa - que alguien me dice eso.
-Además - ella me sacó de mis pensamientos - si aceptas, te responderé todo lo que me preguntes. Claro, siempre y cuando no sea algo personal e íntimo - esto último lo dijo tras guiñarme un ojo.
Esto hizo que me diera algo de vergüenza y apartara la vista.
- ¿Tienes timidez hacia las chicas lindas? - preguntó de improviso.
- ¡¿Qué?! ¡No! … es decir, no es eso… - me puse nervioso, pero después me calmé - es… un problema de espacio personal.
La verdad, no sé cómo sucedió esta timidez.
-Oh… entonces… - ella bajó la mirada y parecía que iba a llorar - no soy… ¿linda?
Ella estaba por estallar en llanto.
- ¿Eh? - ella llevó su brazo izquierdo a sus ojos y empezó a llorar - Ah-ah… no… no es eso, si eres linda, muy linda - trate de calmarla.
-Estas mintiendo - dijo sollozando - si fuera linda… me-me aceptarías como tu amiga.
-De qué hablas, claro que eres mi amiga. Yo soy tu amigo - dije rápidamente.
-En serio - ella dejo de llorar y yo asentí - ¡Genial!
- ¿Que? - me sorprendió al ver que ya no lloro - Espera. acaso tú…
-Consejo de amiga número 1 - comenzó a hablar - aprende a notar las artimañas Jiji…
-No puedo creerlo - pensé al verla - me engañaste - dije molesto.
-Jiji… lo siento por eso - me dijo al volver a guiñarme un ojo - fue-una-broma.
-Ya me arrepiento - pensé al ver que metí la pata a aceptarla como amiga.
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/PDV NARRADOR
A las afueras de la habitación, en donde estaba internado el joven humano Joeyd.
Se encontraba el grupo de las princesas y amigas de Twilight, tratando de llamar a la pequeña Nía, quien creó una gran barrera alrededor del cuarto, el cual se seguía expandiendo lentamente.
- ¡Nía! ¡Nía! - llamaba Twilight mientras tocaba la barrera con su puño - ¡Déjame explicarte!
-No tiene caso - dijo Starlight al pasar sus manos por la barrera - es muy sólido y tiene una gran contextura.
-Y por el otro lado está pasando lo mismo - dijo Rainbow Dash al elevarse y notar, por una ventana, que por afuera del castillo también se estaba extendiendo.
-Para ser muy joven, tiene talento - dijo la princesa Luna al hacer lo mismo que la unicornio violeta.
- ¿Quién se iba a imaginar? - Applejack miro como la barrera rodeaba todo el lugar - ¿Qué esa pequeña, podría usar magia de este nivel?
-Oh cielos… sólo espero que no se encuentre llorando - dijo Fluttershy preocupada.
-Ojalá hubiera una manera de poder comunicarse con esa lindura - dijo Rarity al mirar y tocar la barrera.
-Lo tengo - en eso Pinkie Pie se fue de ahí y regreso rápido con un megáfono - ¡PROBANDO! ¡1, 2, 3! ¡PROBANDO! *TOMANDO AIRE* ¡PUEDEEESS OIIIRRME! - Pinkie gritó tan fuerte que todos se taparon los oídos.
Rápidamente, Starlight desapareció el aparato con su magia.
- ¿Qué? ¿Muy fuerte? - preguntó la pony rosada con inocencia.
Todas las amigas de Twilight se dieron una palmada a en el rostro.
-Princesas - en eso, se percataron que el doctor y la enfermera estaban con ellos - Podrían decirme ¿Qué está ocurriendo?
-Cómo puedes ver - Starlight se adelantó al hablar - estamos en medio de algo. Así que sea paciente doctor.
-Jeje… paciente - Pinkie Pie trato de no reírse por lo dicho.
- ¿Eh…? No lo entiendo - dijo el doctor volviendo a mirar a la princesa Celestia.
-Lamento el inconveniente Doctor Green, pero por ahora le pido que nos deje esto a nosotras - explicó la princesa.
-Pero doctor - en eso la enfermera se acercó - Aún no se le administró al paciente su inyección, su salud podría complicarse… oh ya entendí - esto último lo dijo al percatarse el chiste que se formó anteriormente - jiji…
-Y ¿es necesario eso? - preguntó Shining Armor.
-Sin duda lo es - respondió el doctor.
- ¿No podríamos llegar a ella tele transportándonos? - sugirió Applejack.
-Me temo que no es posible - respondió la princesa Luna - la barrera nos rechazaría una vez adentro.
Todos volvieron a mirar la barrera mágica, mientras retrocedían un poco por la extensión.
-Por cierto, nos decía que el huma… es decir el joven Joeyd - comenzó a hablar la princesa Cadence - ¿Aun no despierta?
-Así es princesa - respondió el doctor - según el último diagnóstico que le hicimos - el saco su libreta - el humano, el cual ahora le debo cambiar al nombre de Joeyd, parece estar en un sueño profundo, similar al coma.
- ¿Entonces no se le puede despertar? - preguntó Spike.
-No sabría decirlo - respondió el doctor.
-Un segundo… - en eso, Starlight se percató de algo - ¿Y si despertamos al humano para que Nía retire la barrera?
-Pero ¿Cómo lo haremos? Si nosotras estamos acá y el allá - dijo Rainbow Dash señalando el cuarto.
-Con un poco de ayuda de la experta en sueños - aclaró la unicornio violeta mirando a la princesa de la noche.
-Por supuesto - dijo Spike.
-Es cierto - dijo Twilight.
-Pero… yo no puedo entrar a su sueño, sin el consentimiento del joven humano - dijo la princesa Luna.
-Por favor princesa, piense en esa pequeña niña que debe estar muy confundida y aterrada - dijo Fluttershy con preocupación y mirando a los ojos de Luna.
-Por favor princesa - dijo Rarity de igual forma que su amiga.
-Por favor tía - dijo la princesa Cadence.
-Hermana… - ella miró a la princesa del sol - ¿Qué piensas?
-Creo que tú sabes cuál es la respuesta, querida hermana - respondió con confianza la princesa Celestia.
Ante esto, la princesa Luna lo meditó un poco.
-Nunca antes entre en el sueño de un humano, ¿Será seguro…? - pensó tras mirar la barrera - sería… interesante.
Ella volteó a ver al doctor.
- ¿Hay otro cuarto desocupado? - preguntó con una linda sonrisa.
-Sí su majestad - respondió el doctor - Por aquí.
-Gracias princesa Luna - agradeció Twilight.
-Aún no me des las gracias Twilight Sparkle - dijo la princesa de la noche.
Tras esto, la princesa se dirigió a un cuarto, guiado por el doctor y su enfermera. Este se ubicaba a unos metros de todo el grupo.
-Cuídate Luna, ve con cuidado - dijo su hermana mientras veía entrar al cuarto.
-Descuida hermana, lo tendré - y con esto cerró la puerta.
-De acuerdo - la princesa Celestia se colocó al lado de la puerta y vio a todos - nadie debe interferir, por lo que les pido amablemente que no hagan ningún ruido. Por favor.
-Bien - dijeron al unísono todos los presentes.
Mientras en el cuarto.
La princesa Luna se dispuso a acostarse en la cama.
-No están cómodo, pero servirá - pensó al estar boca arriba y empezar a cerrar los ojos - aquí vamos.
El cuerno de la princesa iluminó el lugar.
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/PDV Princesa Luna.
Abrí los ojos y noté el pasaje de los sueños, e inmediatamente me puse a buscar la puerta del joven Joeyd.
-Debe estar por aquí - pensé al recorrer por varias puertas.
Y tras unos segundos noté una, que era ancha y de color gris, que me llamó la atención.
- ¿Una puerta con dos perillas? - dije al notar que había una en cada lado.
Al acercarme, mi cuerno se iluminó
-No hay ninguna duda. - pensé al estar enfrente - Es esta.
Levanté mi mano y me dispuse a abrirla, sujeté la perilla del lado izquierdo y al girarla, no pude abrirla.
- ¿Eh? ¿Está cerrada? - pensé al sentir que estaba bloqueada, sin otra opción sujeté la otra y… - *clic* esta es la correcta.
Lentamente abrí la puerta y pude notar una luz que me cegó por unos momentos.
Tras poder ver con claridad, visualicé un lugar que nunca antes vi.
- ¿Qué es este lugar? - dije al ver que estaba en medio de unas casas muy altas hechas de concreto y por un lado pasaban unos coches metálicos sin ser llevados por ponis.
El lugar en sí, era casi parecido a Ponyhattan.
Camine un poco mientras admiraba el lugar, hasta que mi vista se posó en un pequeño parque, en este se encontraba dos niños, que por su apariencia se trataba de humanos. Ambos estaban jugando con una pelota, como no había nadie más alrededor, supuse que uno de ellos era el joven Joeyd, por lo que me acerqué con calma para poder llamarlo.
Sin embargo, al estar a unos metros.
-Deja que se divierta un poco - una voz me hablo.
Aquello me sorprendió, por lo que me voltee a ver quién era.
- ¿Eh? ¿Quién eres tú? - pregunté al ver que había una figura transparente que apareció a mi lado.
Este tenía el mismo tamaño que Twilight Sparkle.
- ¡Oh! Disculpa mis modales, pero mi nombre es un secreto - dijo al volverse visible.
Quien me hablaba era una joven chica humana de cabello liso y largo de color castaño muy claro, llevaba un vestido largo, sin mangas, hasta las rodillas de color blanco y tenía puesto algo en sus pies, el cual era parecido a los zapatos que usó en las galas, pero era un poco diferente.
- ¿Acaso sabes con quien estás hablando? - le dije de manera seria, debido a que podía ser una intrusa.
-La princesa Luna, soberana de la noche y cuidadora de los sueños de los ponis en todo Equestria. Ah y también eres la hermana menor de la princesa Celestia - me respondió mirándome a los ojos.
Ahí pude notar que sus ojos eran de color chocolate, el cual emana un brillo.
- ¿Cómo sabes…? - preguntó tras dar un paso atrás y ponerme en guardia.
Sin duda, está humana, si es que lo era, es muy sospechosa.
-Ups… - se tapó la boca con sus manos - jeje… mi error - dijo después de destapar su boca - me deje llevar. … Ahm… Podría tranquilizarse un poco princesa Luna - ella noto mi postura - no soy mala y mucho menos una intrusa.
-Y entonces ¿Cómo sabes de mí y mi hermana? Y también ¿Cómo es que te encuentras aquí? - yo note que ella se puso nerviosa.
-Ah… bueno… yo… - ella miró a un lado y después suspiró - no puedo decirlo.
-Entonces ¿Cómo…? - volví a preguntar.
-Pero… - ella habló rápidamente - si puedo decirle que soy una vieja amiga de él - señaló a uno de los pequeños - y que sólo estoy de paso.
- ¿A qué te refieres? - pregunte al ver que no parecía mentir.
-Es complicado de explicar - ella se llevó su mano derecha a su nuca y cerró los ojos por un momento - vera, yo solo vine a recordarle algo que se le olvido.
- ¿Algo que se olvidó? - yo aún no entendía lo que me dijo.
-Como dije, es algo muy complicado - me respondió y noté que tenía una mirada muy sincera.
Al verla y escuchar sus palabras, supe que no era una amenaza, pero sin duda era muy misteriosa.
-Aún no estoy convencida - me tranquilice - pero te creo que no eres mala.
-Gracias princesa - ella me agradeció e hizo una reverencia.
-No hay necesidad de eso - dije imitando a mi hermana.
-Jiji… sin duda, usted es mi princesa favorita - dijo con una linda sonrisa.
Aquel comentario me lleno de alegría.
-Gracias por el cumplido - dije con sinceridad y volteé a mirar la escena - ¿Decías que no debía interferir aún?
-Así es - ella se acercó - Joeyd aún debe recordar un poco, de quien es en verdad.
- ¿Lo conoces bien? - pregunte al ver como el pequeño humano se disponía a patear.
-Sé que con el tiempo cambió un poco para bien, pero dejó de lado cierta esencia que le ayudará más adelante - me respondió al estar a mi lado.
- ¿Cómo sabes eso? - esta chica parece saber más de lo que parece.
-Ahm… - ella cerró los ojos y se puso a pensar - intuición femenina - respondió tras un momento.
Al escuchar eso, sentí una gran gota de sudor bajar por un lado de mi cabeza.
- ¡Oh! Ya va a tirar - ella volvió a mirar a los niños.
Yo hice lo mismo y presté atención a la escena.
-Marcador 2-2 último tiempo. A sólo un minuto de terminar el partido. Penal ocasionado por un faul del equipo contrario. Última oportunidad de desempate. El balón está colocado y los equipos se colocan a sus posiciones. El delantero mira al frente…
- ¿¡Vas a tirar o vas a narrar!? - gritó el otro niño que estaba esperando.
- ¡Ya voy! - gritó el pequeño Joeyd.
-Jiji… sin duda es amor - dijo la chica a mi lado.
-Bien - Joeyd retrocedió un poco - ¡Aquí va!
El corrió rápidamente y le dio una patada al balón, este fue directo a un lado y el otro niño se tiró para poder bloquearlo. Al ver que no podía agarrarlo, le dio un golpe y este se fue directo a un lado y chocó contra un árbol.
- ¡Ja! ¡Gane! - dijo el niño al ver que desvió la pelota - me debes un… - el niño no terminó de hablar al ver como Joeyd corrió para alcanzar el balón - Oh no ¡No lo harás!
Joeyd ya estaba por tirar desde el sitio que se encontraba, pero el otro niño se puso enfrente de él. Al ver que iba ser bloqueado, Joeyd hizo un movimiento con sus cascos… aunque creo que Twilight dijo que se les llaman pies.
-Aquí viene - dijo la chica al ver con atención lo que estaba por suceder.
Yo también vi fijamente lo que iba a pasar.
El balón giró entre sus pies, mientras le empujaba con su espalda al otro niño, pero él midió su distancia y no apartó la vista de la pelota. Ante esto, Joeyd tiró el balón para un lado y después dio una finta, esto hizo que el otro niño se acercara y después…
- ¡Mira un perro! - dijo Joeyd al ver a un lado.
- ¡¿Qué?! - por una extraña razón, el niño se puso nervioso - ¿Dónde? - miró a otro lado para ver si era cierto.
Joeyd aprovechó el descuido y pasó por un lado para inmediatamente patear el balón, este paso por en medio de dos piedras que se ubicaban en el piso.
- ¡GOOOLLL! - gritó Joeyd con entusiasmo.
- ¿¡Qué!? - exclamó a ver lo que paso - ¡NO! ¡Tramposo! - reclamó a ver que fue engañado - eso no vale. Me mentiste.
- ¿Qué? Si decía la verdad - Joeyd señaló a un coche de metal que estaba cerca - Mira.
Yo agudice mi vista al ver que señalaba, y grande fue mi sorpresa a notar un perro…
- ¡Un perro de peluche! - dijo el otro niño al ver un pequeño peluche colgado en un vidrio de ahí.
-Vez. Te dije la verdad - dijo Joeyd al ir por la pelota.
- ¡JAJAJA…! - la chica a mi lado río fuertemente, pero de inmediato se calló con sus manos.
- ¿Creí que…? - el niño iba a reclamar.
-Es un perro ¿No? - Joeyd tomó el balón y miró al niño.
-Es… eres… grrr… ¡A rayos! - dijo el niño con los brazos al aire.
Ok, debo admitir que eso me causó gracia.
-Bueno primo - Joeyd le dio la pelota al otro niño - ¿Otra ronda?
-*suspiro de cansancio* Nah, ya me aburrí - dijo el primo de Joeyd - mejor vamos a mi casa a jugar Ludo. Avisaré a mi papá.
-Bueno - Joeyd se acercó a una banca del parque - pero no te olvides, me debes unas papitas.
-Si cierto… jeje… - dijo su primo a empezar a caminar a uno de los coches de metal.
-Creo que ya es buen momento - dijo la chica a mi lado.
- ¿No vienes conmigo? - pregunte al ver que se dio la vuelta.
-Como ya lo dije. Solo estoy de paso - ella giró su cuello para verme y entrelazo sus dedos detrás de su espalda - además… - ella cerró los ojos y después miro al cielo - si me demoro me van a regañar.
Al ver el aire que desprendía, note que ella se parecía a…
-Casi lo olvido - ella volteó a verme - sé que recién me conoces, pero ¿Puedes prometerme algo?
- ¿Prometerte algo? - repetí lo último al no saber qué me iba a pedir.
-Sí. Aunque, es más bien para él - ambas miramos al pequeño Joeyd jugando en la banca mientras esperaba.
- ¿Tu lo estimas? ¿Verdad? - pregunte al volver a verla.
-Se nota. Jeje… Veras, él fue mi más grande amigo - dijo con un tono melancólico - aunque… ¿Creo que fue más que eso? - ella hizo una mirada pícara.
Esa pregunta me hizo pensar que había algo más.
-De acuerdo - dije al ver que ella sí era una buena chica - dime ¿Qué quieres que te prometa?
Ella se giró, cerró los ojos y me miró seriamente.
-Joeyd está por pasar por cosas que nunca antes imaginó vivir, debido a esto, él tratará de adaptarse y aprender a superar los obstáculos que aparecerán ante él. Sin embargo - ella volteó a verlo - él puede llevarse al límite por el bien de los demás, aun si eso significa arriesgar su propia vida. El cambio al momento en que le hice prometer algo que malinterpreto y es debido a eso que… - ella volvió a mirarme - te pido que lo cuides. Prométeme que tú y las demás ayudarán a Joeyd en la buenas y en las malas. Por favor, cuídalo princesa Luna - al decir esto último inclinó su cabeza.
Al escuchar aquella petición, me hizo darme cuenta, que el vínculo que tenía con el joven humano era muy fuerte y aunque quería preguntarle ¿Cómo sabía lo que iba a pasar? Yo me dispuse a aceptar su petición.
-Descuida jovencita, te prometo que protegeré al joven Joeyd. Y estoy segura que mi hermana y las demás aceptarán con gusto - dijo con total sinceridad.
-Muchas gracias princesa Luna - me agradeció con una linda sonrisa - ah, cierto - ella miró al frente - también no se olviden de la pequeña Nía, ella es la que pasará por más cosas.
- ¿Tú la conoces? - pregunte al escuchar el nombre de la niña, debido a que nos contó que no tenía memoria.
- ¡Oh Valla! - exclamó fuertemente - será mejor irme.
Ella corrió hacia adelante y note que iba desapareciendo.
- ¡Espera! - trate de detenerla.
- ¡No te le quedes viendo a sus ojos! - fue lo último que gritó al desaparecer.
Ante esto, yo solo me quedé ahí viendo y pensando lo ocurrido.
-Ella es muy interesante - pensé para luego ir hacia el joven Joeyd.
Me coloque al frente de él, levantó su mirada y me vio un poco extrañado.
-Hola joven Joeyd. Mi nombre es la princesa Luna y vine para…
- ¿Princesa? … - él se paró y me vio de arriba abajo, luego me dio la vuelta para verme completa. Eso me dejo un poco avergonzada - ¿Princesa…? … ¡Si cierto! ¡Ya recuerdo! - gritó al detenerse.
En eso, su cuerpo creció de golpe y vi al mismo joven humano que estaba en la camilla.
-Tu eres una de las princesas que me habló mi amiga Daring Do - él se acercó para hablarme.
Al terminar de hablar, se dio cuenta en donde se encontraba.
- ¿Este sitio…? - él miró a su alrededor - ¿En dónde estamos?
-En estos momentos nos encontramos en tu sueño - dije al iluminar mi cuerno y dejar detenido el tiempo.
- ¿Estoy soñando? - dijo al tocar una pequeña hoja que estaba cayendo, pero que yo detuve con mi magia - Este es… ¿Mi sueño?... - el miro el cielo y a su alrededor - ¡Increíble! ¡Esto es realmente increíble! Este mundo me sorprende cada vez más.
-Permite presentarme correctamente - dije para luego cambiar el lugar a un espacio más abierto con estrellas.
- ¡Wow! - él se impresionó por lo ocurrido.
-Soy la princesa Luna, cuidadora de los sueños y co-gobernante de Equestria - dije con elegancia. Aunque creo que debí usar la voz real de Canterlot.
- ¿Luna? - el me volvió a ver - si… tienes un aura idéntica a la luna y la noche, es más, te vez muy mística con tu cabello y cola ondeando.
-Jiji… muchas gracias por el cumplido - dije por el alago.
-Mi nombre es Joeyd Yamazaki, es un gusto conocerla - él se inclinó tras presentarse - por cierto - él me vio a los ojos - puedes decirme ¿Si ha pasado algo?
-Veo que eres perspicaz - dije sin apartar la mirada.
-Sólo lo deduje - me dijo tras hacer un gesto con su mano - además, tener en presencia a tan linda princesa, sin duda debe ser por algo.
-Jiji… Como princesa de la noche, es mi deber velar por mis súbditos - dije al ver que me seguía viendo a los ojos.
-Recién te conozco y ya me caes bien jeje… - él dio una sonrisa muy alegre - Así que… dime ¿Que sucede?
Le explique lo que sucedió esta mañana.
Mientras hablaba, noté que tenía unos lindos ojos marrones que mostraban determinación y compasión, era muy poco usual ver ese leve resplandor en alguien.
-Ya veo… - él se quedó pensando un rato - entonces, sólo debo despertar.
-Así es - dije al ver que levantó su mano derecha y se le acercó a su… - ¡Espera!
- ¿¡Eh!? ¿Pasa algo? - dijo al dejar su mano en el aire. Estaba a punto de pellizcarse.
-No te recomiendo que hagas eso - evite un buen desastre - Sólo si es una emergencia.
-Entonces ¿Cómo despierto? - preguntó al bajar su brazo.
-Sólo cierra los ojos y piensa en algo relajante - explique.
-Ok. Entonces aquí voy - dijo para luego hacer lo que le dije - nos veremos al otro lado princesa.
-Claro que sí, joven Joeyd - dije al ver que ya estaba cerrado sus ojos.
-Je… solo dime Joeyd - y con esto… el lugar se desvaneció.
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/PDV Joeyd.
Poco a poco abrí mis ojos y noté que estaba en una habitación de un hospital.
En eso note que tenía conectado mi brazo derecho aun suero y a una máquina que mide el ritmo cardíaco, mi hombro izquierdo estaba vendado y lo sentía un poco entumecido. Al ver mejor, vi que el lugar estaba rodeado de un aura gris, miré a mi alrededor y pude ver a Nía sentada en el aire y llorando con los brazos cruzados en su rostro.
Al verla, decidí tratar de ponerme de pie para poder ir con ella.
Sin embargo, me sentía cansado por lo que casi me caigo, ante esto, me agarré de la barra de metal que sujetaba el suero y lo usé para acercarme.
A paso lento me puse a su lado.
-Nía - la llamé - aquí estoy.
Ella no me hizo caso, por lo que decidí soltar la barra y darle un cálido abrazo.
-Ya todo está bien - dije al darle el abrazo - yo estoy aquí contigo.
Ella dejó de llorar y levantó su cabeza para poder verme.
- ¿Jo-Joeyd…? - ella me vio a los ojos.
-Si soy Joeyd - dije con una sonrisa.
- ¡JOEYD! - ella me abrazó fuertemente.
Note que la barrera de magia iba desapareciendo, sin duda este momento fue muy tierno… pero…
-A… Tata… Nía no tan fuerte - dije tras separarme un poco - aun me duele el hombro.
- ¡Pe-per…! - yo la mire con detenimiento - es decir… lo siento, no fue mi intención.
-Jeje… descuida - yo la acaricie la cabeza - no fue para tanto.
En eso, la puerta de la habitación se abrió y vi a un grupo de ponis, princesas y… un ¿Mini Dragón?
-Ah… qué onda chicos - dije al verlos y saludar con mi otra mano - *Ruñido* por casualidad ¿Está listo el desayuno? Jeje…
Algunos se extrañaron por el sonido de mi estómago.
