Tuve miedo, no voy a mentir.

Renacer es como si un abusón te diera trescientas patadas en el estomago y luego se riera de tí en tu cara. El sentimiento es horrible.

Estuve consciente de mi estado durante los nueve meses de gestación. Asqueroso. Lo diré una y mil veces. El cómo supe que estaba dentro de una barriga y que yo fuera un feto fue fácil; escuchaba voces fuera del vientre hablando sobre que harían cunado lo tuvieran. Yo estaba confundido. ¿Tener el qué? La pregunta se contestó sola después de que pensara un poco: "soy un puto feto".

Nunca me gustaron los niños, y eso también implica el que no me guste ser uno.

Antes de renacer era bastante normal dentro de lo que cabe. Bueno, todo lo normal que puedes ser teniendo mogollón de problemas psicológicos causados por el mierda de tu padre, pero no voy ha hablar de eso ahora.

Morí gracias al empujón de un niño. ¿Ya lo dije, cierto? Odio a los niños.

Me paré para esperar a que el semáforo se pusiera verde -o que no haya ningún coche a la vista. Lo que ocurriera antes- cuando a un niño se le ocurrió la gran idea de empezar a jugar con el balón mientras esperaba. Asco de niño. Bueno, que todo acabo con el tropiezo del mocoso con la pelota y un empujón que me llevó a una dolorosa muerte, por que no, no morí de inmediato por si te lo preguntabas. Morí después de 2 días de puro sufrimiento en el hospital.

Espero que al niño le hayan metido la pelotita por el culo.

Después de nacer me di cuenta de que la era situación más problemática de lo que pensaba que era. Sólo diré una cosa; Naruto.

Estaba en el mundo de Naruto. Quiero aclarar algo, realmente no me gusta ese anime. Sólo me lo ví por mi ex, sinó, nunca me lo habría visto.

Los personajes a mi parecer son muy poco consistentes. Al que más odio es a Hiashi, bitch, respeta a tu puta hija. No me gustó el comportamiento de ningún chaval en la primera parte del anime. Todos actúan como niños pequeños, y se que me diréis "pero son niños pequeñosqksjwidj" cállate Julia. Van a una maldita academia para aprender a como sacarle las tripas a sus enemigos.

¿Qué como sé que estaba en Naruto? Chique, piensa un poco. Fue de la misma manera que descubrí que era un feto. Lo escuché a través de la barriga de mi nueva madre. Oí hablar a mi casita andante que el kyuubi había causado estragos en Konoha y que por poco o destruido su complejo de casas.

Voy a dejar ese tema por ahora y voy a hablar de uno que me interesa más. Me están pariendo. Como lo oyes, me están dando a luz. Odio mi vida ... Bueno, las dos que he tenido.

Están hablando pero solo escucho susurros distorsionados por los mocos raros que recubren todo mi cuerpo. Sí, lo adivinaste, suspendí biología.

-Miralo, tan lindo y arrugado-dijo la mancha negra 1.

Lindo y arrugado tu madre imbécil.

-Lo sabía, pelo negro. Sí tiene los ojos verdes lo caso con mi hija-habló la mancha negra 2.

Kieta ahí makina. No me casé en mi anterior vida y tampoco me voy a casar en esta. Aunque no me pude casar porque todavía estaba en la universidad pero ese no es el tema aquí.

-No vas a casar a nadie con mi hijo imbécil-respondió mi madre.

Me gustas vientre andante.

-Oh vamos Sheriale, si juntamos a nuestros hijos mejorariamos el poder de nuestros clanes-contestó la mancha negra 2.

MI NUEVA MADRE SE LLAMA CEREALES JAJAJAJA NO PUEDO CON ESTO, ME MEO.

-Mira, hasta Edward se ríe de tu estúpida petición. No pienso mezclar nuestros clanes Hanako.

¿Clanes? No jodas, ahora soy heredero de un clan. Quiero matarme y apenas llevo 2 minutos en este mundo.

-Luego hablaremos de esto. Ahora preocupemos por saber si tu hijo no tiene ningún problema-dijo la mancha negra 2.

Me llevaron a una sala blanca o amarilla o algún color claro porque no veo ni una mierda.

Me cubrieron con una manta para luego sentir que ponían un a mano a escasos centímetros de mi cara.

¿Esto es chakra?

Algo cosquilleaba y me hacía estar en paz.

Esto no se siente tan mal. Me podría acostumbrar a est- Espera, acabo de pasar por alto algo importante: soy el heredero de un clan. Eso implica esforzarme más que el promedio e ir sí o sí a la academia ninja.

¿Ya dije que me quiero morir?

-No tiene ningún problema, es más, parece ser que está mucho sano que un bebé corriente. Tiene una reserva de chakra aún más grande que la descomunal que tienen los niños de tu clan, Shereale-habló Hanako.

-Eso está bien por una parte, pero por otra es horrible. Imagínate lo que le va a costar al pobre saber manejar el chakra que tiene. De por si los niños de nuestro clan tardan toda una vida en poder aprender a manejar el manejo y la distribución de chakra. La mayoría pasan veinte años de duro trabajo en hacer que su chakra no se descontrole. -hizo un pausa- Lo bueno es que si salió como el prodigio de su padre, todo saldrá bien-dijo la mancha blanca 1.

Yeheiii ... Me encanta que me comparen ...

-Dios cállate, no empieces a comparar a mi hijo. Acaba de nacer.

Después de eso me dejaron en la habitación de color claro -paso mucho de darle un color en específico por que sé que me voy a equivocar- por varios días, o meses, todavía no soy muy consciente del tiempo en mi nuevo cuerpo. Venían a darme de comer y jugar conmigo, a veces salíamos a fuera para que tomara un poco el sol y no me enfermara.

Y aquí llegó mi momento chicos. Dije mi primera palabra.

-Comida.

No me cuestioneis. Necesitaba alimentarme y la niñera no entendía lo que quería.

-Comida ah claro ... Espera. Has dicho tu primera palabra y ha sido comida. Debes de estar pasando mucha hambre jaja.

-COMIDA.

Puse más énfasis en la palabra.

Por favor mujer, me caes bien y no me disgusta oirte hablar de lo poco que te pagan por cuidarme, pero el que no me muera de hambre es más importante que tú sueldo.

-Vale, vale, ya voy fiera. Seguro que Shereale-sama estará muy feliz de saber que has dicho tu primera palabra solo con tres meses -hizo una pausa- ... ¿Tres meses? ¡¿Cómo narices acabas de hablar con tres meses de edad ?!

¿Esperas que te responda?

-No-séh.

Sólo te respondo por las risas. Y porque quiero que veas lo mucho que he mejorado con el control de la conexión entre mi voz y mi cerebro.

-Oh kami ... Voy a decírselo a la señora.

Claro, deja solo a un bebé solo en una habitación sin ningún tipo de vigilancia. Normal que te paguen mal estúpida.

Después de algunos segundos mi madre apareció por la puerta maravillada por mí tan grande avance. Me cubrió de besos y abrazos hasta que me cansé y le dí un manotazo extraño en la cara -todavía no podía manejar bien mis articulaciones-

Pasaron los años. Actualmente tenía cuatro y mi madre por fin me dejó salir del complejo acompañado por un guardia del recinto. Confirmé que estaba en Konoha cuando vi los rostros de los Hokages grabados en la montaña.

Pasando por las calles me vi reflejado en los escaparates; era realmente lindo. Tenía una apariencia muy acorde al canon femenino -no de disgustaba pero tampoco me gustaba-. Mis ojos verdes resaltaban acompañados de las enormes pestañas que portaban. Mi pelo me llegaba por el cuello y era negro, lo tenía un poco desordenado y disparejo pero no había problema porque se veía inhumanamente bien. Llevaba un kimono negro que resaltaba todavía más mi pálida pero sana piel.

¿En serio mi madre no se preocupa de que me secuestren? No es por exagerar pero soy precioso. Sí Pedorochimaru se interesara por mi de repente lo entendería.

Dejé de mirar hacia el escaparate porque era muy raro que un niño de apenas cuatro años se pusiera a mirar la lencería femenina que estaba en el interior de la tienda.

Me puse a hablar con el guardia -que resultó ser mi tío- y me contó que mi madre estaba muy ocupada organizando a todo nuestro clan ya que mi padre murió meses después de que se enteraran que Shereale iba a tener un hijo.

El motivo de su muerte no me lo dijo. Supongo que será demasiado fuerte como para que un niño de cuatro años lo sepa, o será un secreto de clase S.

Gracias a mi tío -llamado Tokei- también pude saber que nuestro clan residía en Konoha pero no era aliado ni enemigo de ella. Nuestro clan era demasiado poderoso, y eso no beneficiaba el que nos aliarmos con algún país ni aldea ya que si lo hiciéramos los otros países o aldeas pensarían que iba a haber una guerra.

Nosotros tampoco somos buenos ni malos, somos como el punto medio en todo menos en poder, porque en poder nos pasamos demasiado. Tenemos cantidades de chakra exorbitantes que hacen que nos regeneremos súper rápido si alguna vez nos llegamos a herir, no tanto como Naruto pero parecido. Yo como tengo aún más chakra que lo normal me curo aún más rápido.

La mayoría de la gente del clan tenía el pelo negro y los ojos azules o grises. Ninguno de nosotros tuvo los ojos verdes a lo largo de la historia hasta que yo nací. Por eso y junto a mis otros rasgos alaban mi apariencia de manera constante.

Mientras pensaba en mi cosas me choqué con un niño.

Sasuke.

Oh no no no no No quiero interactuar con ningún personaje esencial para la trama por el momento- espera, puedo hacer lo que quiera, si jodo esta realidad no es mi problema, tampoco quería estar aquí en un principio.

-Ouch.

-Lo siento, ¿estás bien? -Dije ofreciéndole mi mano a Sasuke.

Se supone que tendré que representar a mi clan en un futuro, así que paso de ganarme enemistades con el único superviviente del clan Uchiha. Si no fuera él, posiblemente incluso me habría reído.

Hizo un ruido cabreado mientras se levantaba por si mismo sin siquiera mirarme.

Maldito orgullo Uchiha. Si quisiera podría haberte pisado la cara.

-Oye, lo siento, no era mi intención chocar contigo.

-Da igual. ¿Y tú quien eres? No puedes estar en el lugar de los Uchiha si no eres uno-habló aún enfadado por su caída.

¿Estoy en el recinto Uchiha? ¿Por qué narices no me han parado? Ah, espera ... Supongo que me han dejado pasar al ver a mi tío y el signo de nuestro clan en nuestra ropa.

-Ehh ... ¿Estoy aquí para ver a Hanako-san? -Dije apresuradamente intentando crear una escusa válida.

-¿Por qué quieres hablar con mi tía?

Y yo que coño sé niño. Calla y vete a jugar con tu hermano, que esa felicidad no te va a durar mucho.

-Oh, ¡Edward, cielo!

Y en menos de un segundo me encontré atrapado entre los brazos de Hanako.

-Mi niño que guapo que estás. No te reconozco ¿Cuánto tiempo ha pasado?

-Tres días.

-¡Demasiado tiempo!

No entiendo la obsesión que tiene la gente por abrazarme. Osea, sí, soy adorable, pero eso no te da permiso para cortame la circulación de mi torso.

Gracias a Dios mi tío me arrebató de los brazos de Hanako y me dejó en el suelo detrás de él.

-No toques al niño.

-Oh vamos Tokei, Ed me ama. ¿A qué sí mi vida?

-Eh ... Sí, claro Hanako-san-respondí con una sonrisa incómoda.

Sasuke tiró de la manga de Hanako y le preguntó que quién era yo.

-Verás Sasuke, este chico tan hermoso que ves aquí es el futuro heredero del clan Aoboshi -estrella verde / azul-. Y futuro marido de mi hija-dijo con una sonrisa de gato.

-No-respondimos mi tío y yo a la vez.

Una larga discursión sobre lo beneficioso que sería el matrimonio entre la hija de Hanako y yo apareció. Me dió demasiada pereza por lo que me fuí dejando solos a mi tío ya la loca discutir.

Sasuke andó conmigo. El porqué no lo sé, lo que si sé es que no se calla ni debajo del agua.

-Entonces, ¿eres heredero de clan?

-Si.

-¿Te casarás con Shizuku?

-¿Quién es Shizuku? -Pregunté consternado.

-Eso la hija de tía Hanako.

-No me pienso casar con nadie por el momento. Además de que no se me permite casarme con nadie que sea perteneciente a otro clan que no sea el mío.

Sasuke siguió haciendo preguntas varias mientras caminamos. Llegamos a un mini campo de entrenamiento y nos pusimos a ver a varios chicos practicar con shurikens.

-¿Irás a la academia? -Preguntó un curioso Sasuke.

-No creo. Mi clan no es un aliado de Konoha, entonces no tenía sentido ir a la academia donde se supone que voy para ser un ninja fiel a la aldea.

No me había dado cuenta hasta ahora. No podré ir a la academia. El que mi clan no sea aliado de Konoha es más importante de lo que creía. Siendo sincero, me decepciona un poco el saber que no voy a ir, porque, sí, dije que odio a los niños, no me gusta el comportamiento de ninguno en Naruto y tampoco me interesa mucho aprender artes ninja, pero si iba podría cambiar el flujo de muchas cosas, como el desarrollo de Sakura, Hinata y Naruto. Sí interactuaba con ellos tres y les enseñaba unos buenos valores no hay tan exasperantes con 12/13 años.

-¿Cómo que no eres un aliado de Konoha? -Respondió asesinado y empezando a desconfiar de mí.

-No somos aliados ni tampoco enemigos. Nuestro clan tiene demasiado poder ninja. Si nos aliarmos con alguna aldea o país las demás aldeas y países desconfiarían de la aldea aliada y prepararían una guerra. El mundo funciona a base de miedo, si presentas ser una amenaza, te eliminan aún sin haber hecho nada. Entiendo ese pensamiento, posiblemente también lo haría.

-Extraña forma de pensar para ser un niño de solo cuatro años-dijo una voz detrás de nuestra.

-¡Hermano!

Sasuke saltó a abrazar a aquel chico que pronto percibí que era Itachi.

Oh mierda, estoy delante del hombre que matará a todo su clan con 13 años. Mierda, mierda, mierda, mierd-

-Me han enseñado a pensar así desde siempre-respondí intentando que no se notara el pavor que le tenía a Itachi en ese momento.

-Es cierto que el miedo hace que a veces hagamos cosas que no queremos hacer, pero esa manera de pensar es muy triste para alguien de tu edad. Hay cosas preciosas en el mundo las cuales merecen atención también.

-Pero no nos debemos cegar por las cosas bellas y dejar pasar las cosas dolorosas. Sí las dejamos pasar solo hará más daño, a nosotros o a la gente que nos rodea-respondí frunciendo el ceño.

Pareció sorprendido por mi respuesta, pero tan pronto como apareció se fue y dio paso a una expresión nostálgica junto con una sonrisa triste.

-Me equivocaba, esa ... Es un pensamiento muy valiente y puro... -hizo una pausa mientras que si mirada se dirigía hacia la ropa que utilizaba- Eres del clan Aoboshi, pero no te reconozco.

-Soy Edward, heredero del clan-respondí simple.

Hizo un asentimiento mientras se presentaba. Seguimos hablando por un tiempo hasta que mi tío que siempre estuvo detrás de nuestro me dijo que nos teníamos que ir.

-Ha sido un gusto conocerte Edward-dijo Itachi.

-De igual manera Itachi.

Sasuke se acercó con la mirada baja y con las mejillas rojas.

-Emm ... ¿Podrías venir a jugar otro día?

Sí vengo mucho al recinto Uchiha podría malinterpretar mis intenciones y que la gente se piense que de verdad me voy a casar con Shizuku, pero si no vengo posiblemente Sasuke se lo tome mal y tenga complicado conseguir jutsus de su clan más adelante.

-Claro-respondí con una sonrisa calmada.

-¡Bien!

Me despedí de Sasuke y de Hanako y me dirigí hacia el complejo.

Cuando llegamos mi madre nos llegó con una mirada escalofriantemente divertida y decidida.

-A partir de mañana empezará tu entrenamiento de manejo de chakra, pero primero hay que sellarte.

Sellarme ... Espera, ¿sellarme?