Sofocar
Nico los lleva al Inframundo. Percy nota que realmente no ha cambiado nada ahí abajo, y no puede reprimir un escalofrío al recordar la última vez que estuvo ahí. Siente que se sofoca de pronto. No es el Tártaro, pero la cercanía le trae malos recuerdos. No puede respirar. De pronto siente la mano de Leo en la suya y por fin distingue su voz que trata de ayudarlo a que se tranquilice. Con dificultad logra inhalar.
Encuentran a Bob limpiando los excrementos de Cerbero. En cuanto los ve, por su rostro pasan cientos de emociones, incluyendo odio y enojo, pero finalmente sonríe.
—¡Percy! ¡Nico! Eh… amigo de Percy y Nico —los saluda levantando la mano con la que no sostiene la pala.
—Hola Bob —lo saluda Percy—, me alegra verte.
La última vez que se habían visto, Bob se había quedado atrás para que Percy y Annabeth pudieran huir, no sabía cómo había sobrevivido pero se alegraba, una cosa menos de la cual sentir culpa.
—¿Qué los trae por acá?
Les cuesta un poco explicarle a Bob lo que traman. Sobre todo porque aunque a él le parece excelente la idea (porque será un titán reformado, pero titán al final y su odio por el Olimpo sobrepasa cualquier borrada de memoria), no acaba de entender por qué tres mestizos quieren hacer eso.
—¿Nos ayudarás? Necesitamos que nos ayudes a reclutar en el Tártaro.
—Vamos, pues —dice después de un rato meditándolo y comienza a caminar, dejando la pala clavada en un montículo de caca.
Leo comienza a seguirlo pero Percy lo toma de la manga para detenerlo.
—No puedo volver ahí —dice Percy palideciendo. De pronto recuerda que no es el único que ha estado ahí y mira a Nico. Que no ha dicho ni una sola cosa desde que están ahí. Está más pálido que de costumbre. Se siente culpable—. No podemos volver ahí, Bob. Ni tampoco Leo irá. No es un lugar para humanos… no es un lugar para nadie.
Bob resopla y los mira uno a uno. Finalmente asiente.
—Esperen aquí. —Señala la pala—. A cambio pueden terminar eso.
Ya no es el Bob complaciente y obediente, el que no recuerda nada y atiende a cualquier petición. Pero sigue siendo su amigo.
