Caída de una princesa

Dragones creaturas de un poder y fortaleza incomparables. Su mera existencia representa un peligro para otros, esto para los que mantienen el título de dios. Apep quién mostró ser más que una amenaza al menos segun la historia del una vez faraón y dios de la antigua civilización egipcia Ra, este como muchos por venir hizo que los dioses vieran su existencia como algo peligroso para toda su creación. Pero no todos compartieron aquella idea, Ometéotl ella era de los pocos que creía que la especie era más de lo dejaba ver, la diosa mexica quien por merito propio tenía el suficiente poder para doblegar a la mayoría de otros dioses siendo los únicos capaces de detenerlo el mismo ophis y el Gran rojo, usando su poder se atrevió hacer lo impensable, dio a luz un dragón como parte de su progenie, uno que no solo contaba con aquel cuerpo poderoso sino que por sus venas la sangre de Ometéotl corría libremente, aquel no era otro más que Quetzalcoatl.

kyoto era un lugar lleno de vida por dónde quieres que lo veas, pero como todo en la vida no siempre se puede confiar en los que se ve a simple vista, en las sombras de la metrópolis creciente un mundo más que impresionante se escondía o eso pensarían la mayoría.

"Así verdad"- decía un joven hombre mientras sostenia una taza que en sus manos era diminuta.

Pero eso no era la causa de fuera el centro de toda atención en el gran jardin del palacio, por qué no todos los días vez a un dios extranjero que a salido de inumerable batallas, vestido como una doncella del santuario luciendo un maquillaje que pareciera haber sido aplicado por un infante.

"Muy bien papi ahora solo debes de sorberlo lentamente"- una niña que aparentaba tener entre 8 o10, algo notable era que en su espalda nueve apendices se movía mostrado su estado felicidad, está llevaba un conjunto similar al del hombre.

"Claro linda tengo a la mejor sensei conmigo guiandome paso a paso"

La niña solo puso sus manos en sus caderas mostrando, que le agradaban los cumplidos.

"Señorita kunou es tiempo para su clase de la tarde"- dijo una sirvienta que a simple vista era otro kitsune.

La pequeña niña solo bajo su orejas en decepción pues, quería seguir pasando su tiempo con su padre, era raro el tiempo que su padre venía a verla a ella, aunque era pequeña sabía que tanto su padre y madre no tenían la mejor de las relaciones, sabía que el responsable era SusanO-sama y no podía hacer nada en lo absoluto para resolverlo pues era un asunto entre dioses, pese a ser una semi-Diosa aún no despertaba su poder divino no tenía autoridad para siquiera hablar frente a otros dioses, O si ella sabía eso pues desde el momento que era capaz de comprender las cosas su padre le dijo sobre quién era y como la afectada a ella.

Una enorme mano se puso sobre la pequeña cabeza de la niña, kunou solo miro que quien lo había echo era su padre , quien le sonreía como siempre.

"Ve kunou yo seguiré aquí por el resto de la semana"- Quetzalcoatl le dijo a una de las mas pequeñas de sus hijas para fuera junto a la sirvienta

Kunou solo asintió para tomar la mano de la sirvienta, todo mientras le decía a su padre que lo vería en la cena, el dios mexica solo levantó su mano despidiéndose.

" Yo también espero, que puedas acompañarnos durante la cena"- un voz femenina sonó a su espalda.

Quetzalcoatl solo miro sobre su hombro para toparcer con. una mujer joven de figura voluptuosa y cabello rubio muy largo con ojos combinados. su rostro tiene rasgos faciales delicados y sus cejas son muy cortas y redondas, a simple vista era capaz de enamorar a cualquiera, esta lleva el símbolo que representa su estado de nobleza. En Su cabello atado en una cola de caballo suelta, viste un atuendo tradicional de doncella de santuario, y sobre eso llevaba una bata blanca cerrada por una cinta roja y una corona dorada, al igual que kunou tiene nueve apendices y dos orejas de zorro.

"Y aqui pensé que estabas demasiado ocupado para dedicarle algo de tiempo a kunou, Zorro"- su tono era neutro para cualquier que lo escuché.

Por un breve momento se dejó ver en la mirada de la mujer un tinte de dolor y decepción, todo a la forma en que el hombre se dirigió a ella.

"Bueno, e podido despejar un poco de tiempo"- con voz temblorosa "quizás podamos estar juntos como un verdadera familia"- ella esperaba lo mejor internamente deseo que todo volviera a ser como en el pasado.

"No me venga con esas estupideces zorro, tu y yo sabemos nunca más lo intentare y menos contigo, que te que claro maldita zorra"- la irá baño su tono está vez.

La mujer retrocedió alguno pasos por el miedo que esté dios le infundía, aquella aura que alguna vez le hizo sentir calidez ahora solo el miedo le producía a ser.

"Perdoname en verdad nunca fue esa mi intención"- la mujer se inclino y su frente tocó el suelo mismo.

"Vamos no sea ridículo zorro, ni todas las disculpas me van hacer cambiar de parecer"- dijo el dios mientras normaliza o al menos trataba de normalizar su estado de ánimo.

"Pero que hay de kunou, no quieres que crezca en una familia completa"- intentado usar su último recurso.

" Exacto pero no confundas mi presencia aqui como otra cosa zorro, solo estoy aquí por kunou y nadak, mas"_ internamente se controlaba para no despedazar a mujer frente a el mira que intentar usar a su hija para manipularlo.

Sin decir una palabras más el hombre solo abandono el lugar, allí aún inclinado sobre el mismo lugar la hermosa mujer contenía sus lágrimas, pues de una forma inexplicable sentía como esas palabras calaban en fondo de ella.

"Lo siento en verdad mi pequeña yasaka, si tan solo hubiera tenido una mano más firme con SusanO, esto nunca hubiera pasado"_ una dulce voz se escucho mientras un mano delicada descansa sobre el hombro de la mujer.

"Amaterasu-sama, no es su culpa yo debí saber que SusanO-sama se vengaria de esa forma"

"Pero"- la líder del panteón shinto, solo pudo mirar en decepción pues, el terco dios mexica no escucho nada de lo que se le intentó explicar, tanto como quisiera sentarlo y obligarlo a escuchar, sabía muy bien no podría si quiera tocarlo pues en escala de poder era ampliamente superada.

Desde hace varios siglos la situación entre distintos panteónes, era un completo caos, no solo humanos se involucraron en guerras a nivel mundial, los distintos panteónes tuvieron su parte justa de guerra, la más sangrienta tuvo lugar entre Ometéotl y Elohim se nesesito la intervención de Gran rojo para detener a ambos, debido aque el combate comenzaba causar repercusiones en la brecha dimensional. Elohim optó por retroceder pero Ometéotl ella se negó retroceder incluso ante alguien como Gran rojo, una pelea imposible donde la Ometéotl no solo sobrevivió sino que ganó el reconocimiento de un de los seres más poderoso.

Amaterasu sabia si cualquier otro dios hubiera sido víctima de algo tal cosas, pedirían la cabeza de tanto yasaka cómo de SusanO.

De no ser que yasaka no cargara a la pequeña kunou en su interior y que está en realidad fuera hija de Quetzalcoatl, quizás un conflicto hubiera iniciado entre ambos panteónes. Duda que hubiera salido bien parados de tal cosa.


"Por qué, por que" hundiendo su puño en el concreto una y otra.

En un completo 180, de su aptitud Quetzalcoatl se lamentaba en un callejón al borde de kyoto. Odiaba ser vulnerable de esta forma, y todo a causa de esa mujer la primera que se había acercado a el sin prejuicios par el, al menos eso penso. Su panteón había ganado una fama que si bien era merecida los había mantenido al margen del resto de panteónes, también solian ser el objetivo de ataque de varios de estos bíblicos, nórdicos y induista.

Pero ella se había acercado a el sin pretenciones no lo juzgo, para alguien que incluso había sido repudiado en su hogar, al no nacer con forma humanoide sino como un dragón, y sus supuestos hermanos siempre lo miraron hacia abajo como una mascota o un perro guardián para ellos.

Actos como saludarlo, comer y disfrutar de una cómoda charla cada vez que se encontraba, fueron un bálsamo para su solitario corazón. Cuando menos se había dado cuenta los dos se había acercado tanto que se volvieron íntimos. Dulces mentiras que tenían un solo propósito usarlo de la misma manera que lo usaron en su tierra natal un mero perro guardian, el habia caído en todo esto, no era más que una marioneta en las manos de Yasaka y su verdadero amante SusanO. Lo que más lo había roto fue como ambos se burlaron de su inocencia e inexperiencia al cuidar de una mujer. Las burlas de SusanO al escuchar como Yasaka decía que el buen tamaño miembro era un desperdicio en alguien como el.

Una furia y rabia ardían y exigian venganza, pero el dios mexica no era una cabeza caliente como el bastardo de su hermano Tezcatlipoca, tomo esa furia y rabia ardiente y la forgo en un frío odio para ambos, también cerro ese inútil corazón suyo pues su plan nesesito eso.

El enamoraría a Yasaka de el de forma sincera. Y después solo la dejaría en el olvido demostrando que nunca le había importado en lo mas mínimo.

En cuanto a SusanO el pobre jamás volver ia a tocar a ninguna mujer en su existencia, y buscaría que fuera de los más doloroso posible.

Lo había logrado Yasaka había caído completamente para el incluso dejo de verse con SusanO, pues el pobre había perdió toda capacidad de estar con una mujer era inútil.

Pero algo fuera de su planeación ocurrio, la concepción kunou su pequeña niña, al sostenerla por primera vez sobre sus brazos aquel duro corazón no evito soltar un latido de emoción y felicidad, así también vino la culpa por su acciónes y lo que esto podría causarle a su pequeña kunou en futuro, por su hija Quetzalcoatl estaba dispuesto a tolerar la existencia de Yasaka y callar por su bien.

Después de todo había un problema, Quetzalcoatl había desarrollado una dependencia hacia a la sensación de afecto que se le mostrará cariño o afecto o sentimiento de que alguien lo nesesite.

Sin notar cuando habia salido de aquel callejón y había caminado en piloto automático, Quetzalcoatl se había vuelto el centro de atención durante su caminata en kyoto pues su aparencia era un contraste a los hombre en aquel país asiático estaba acostumbrado además de su caminata fue en una zona donde era raro ver extranjeros. Alto y musculoso con un cuerpo que aparenta no sobrepasar los 20 años. Sus rasgos son los propios de un hispano, salvo su pelo es un tono rubio cenizo, sus ojos también eran llamativos al ser un tono carmin poco común junto a sus labios carnosos y mandíbula fuerte. Fuera una maldición o no, la mezcla de sangre Ometéotl y el cuerpo de un dragón impiden el deterioro a tal punto que siempre aparentaria el cuerpo de un joven 20.

Las constante miradas que recibia comenzó a incomodar incluso al dios, y queriendo evitar seguir siendo el centro de atención el dios comenzó a moverse a la zona por dónde estaba siendo evitando por tanto humanos como yokai.

Aúnque le pareció extraño, no importaba quintando a su familia había pocos que representar una amenaza para el, además quizás pueda esto le ayude librarse un poco de la ira que mantenía en su interior.


"Por que"- con apenas fuerza un chica de cabellera roja se mantenía de pie.

"Pensé, era demasiado obvio a esta altura"- un hombre de aspecto calaverico dijo "eres, un demonio y yo un ángel caido"_ afirmó mientras la señala y se señala.

"Pero hay del cese al fuego, sabes lo que pasará después de hacer esto"_ la cabeza roja intento hacerlo reflexionar sobre las consecuencias de su acción.

"Lo se"- junto a un tono feliz "solo de imaginar el reinicio de la guerra entre ángeles, caídos y demonios "

La peliroja solo amplio su ojos al ver cómo el miembro del extraño comenzó a mostrar un ereccion.

"OoO"- dijo el extraño sujeto quien intento lucir inocente "mi mal creo que solo imaginarme, las muertes y "

De un solo movimiento el individuo arrancó toda prenda de la peliroja dejándolo completamente desnuda.

"Violaciones"- susurro en el oído de la chica.

La chica miro con miedo aparente en sus ojos, pero evito gritar por ayuda, todo por el orgullo que poseia al ser la siguiente líder del clan gremory.

La mano del individuo individuo tomo uno de sus pechos, al no obtener la expresión deseada, comenzó apretar al tiempo que las sus uñas comenzaron clavarse en la suave carne.

"Sabes ahora que te veo bien pareces ser una de esas perra demoniacas con pedigree"- dijo el caido mientras sostenia con una mano algunos mechones del carmín cabello de la chica.

"Si no mal recuerdo algunos de los nuevos Maou tenía hermanas, una con cuerpo de puta y una perra apretada plana"

La chica mantenía su rostro neutro pero en el fondo no evito sentir miedo y desesperación, pues no quería perder así su pureza , incluso llego a pensar que sería mejor estar con cierto heredero del clan fenix. Pero no podía culpar más que a ella misma decidió venir al viaje a kyoto sin akeno quién no podía acompañarla debido a cierta enfermedad que afectaba a demonios rencarnados.

"Vamos perra vas seguir con esa aptitud, en verdad cuánto durarás asi"

Dijo el caido solo para que sin previo aviso y moderación, mordiera el pecho aun intacto de tal manera que comenzó a brotar unas cuantas gotas de sangre.

Ante dolor repentino la chica solo pudo soltar uno de muchos gritos pues para su mala suerte cayó en las manos deuno de los más crueles caídos.


De forma perezosa Quetzalcoatl camino por el distrito solitario, salvo la pequeña barrera no sentía nada en el lugar.

"ooo"- fue lo único que soltó al pisar algo demasiado grande para ser mera bolsa de basura.

Apenas tenía rasgos reconcibles, pero para el es bastante fácil saber de que se trató, durante su vida los cadáveres nunca faltaron, y de lo que podía observar quien fuera el responsable de esto se había divertido de una forma grotesca, pues no conforme con una violación convencional realizó una serie de cortes profundos por todo el cuerpo por los cuales pareciera también haber saciado su lujuria.

"No es de mi inconvencia"- el no es una alma caritativa ni nada por el estilo, quizás le diría al zorro pues era la deque tendría que lidiar con el asesinato de un demonio en su ciudad.

Listo para pasar por un lado del cuerpo y continuar con su camino, un muñeca que solo poseia dos de los cinco dedos intento aferrarse al pie, del hombre este solo levantó una ceja en señal de sorpresa. No todos lo días encuentras alguien que debió haber sucunbido por este daño, incluso los super demonios no podrían haber tolerado este tiempo de castigo sin caer en la inconciencia.

"En verdad as logrado sorprenderme quién sea que seas"- de su bolsillo un pequeño frasco que contiene la famosas lágrimas del clan fenix, Quetzalcoatl solia usarlas cuando su pequeña kunou tenía algunos raspones y cosas por el estilo.

Sin pensarlo dos veces vacío completamente el frasco sobre la chica, pero estás parecieron no estar trabajando por algún motivo.

" una verdadera lástima, en verdad parecías alguien interesante"

Con esas palabras Quetzalcoatl solo atino a reiniciar su paseo, pero de nuevo fue refrenado por aquella mano con dedos faltantes, el hombres solo pudo pa gemir de iritacion ante la persistencia del demonio moribundo.

"Esta bien, al menos puedo hacerte compañia hasta que vallas al vacío donde tú especie va al morir"

Esas palabras solo hicieron que el moribundo demonio, solo empezará a tratar hablar pero algo se lo impedía.

"AAAA, eres ruidoso incluso en ese estado"- Quetzalcoatl miro detenidamente el cuerpo, cualquier individuo menor estaría perturbado por el estado, pero analizo fríamente el cuerpo quien sea el responsable también había desoyado limpiamente algunas partes como el rostro y piernas además técnicamente haber arrancado ambos pechos, en automático llevo su mano a la boca de sin ningúna delicadeza comenzó a sacar todo tipo de cosas como la piel de piernas que faltaba incluso partes del rostro faltante y como imagino también algunos trozos de sus pechos.

"Ay...uda...me"- con un voz en extremo ronca y entre cortada salieron esa palabra de cuerpo.

"Ya hice lo que pude"- esa fue la única respuesta que el dios dijo

"Po...r...fa..vor. ay...uda..me"- lo que fue alguna vez una chica hermosa volvió a pedir ayuda al desconocido.

Quetzalcoatl solo miro impertubable ante las continuas súplicas por ayuda del demonio, aunque todo tenía un límite incluso para el dios.

" Esta bien"- dijo en renuncia "pero todo en esta vida tiene un precio"- el dios emano una minúscula parte de su poder pero está termino por destrozar la barrera "dime estás dispuesta a pagar por caminar entre los vivos de nuevo"

"Y..o q..u.ie..ro viviiiir"

El dios solo atino sonreír mostrando una boca llena de colmillos.

"Creo nos llevaremos de maravilla mocosa "- dijo para acto seguido tomar entre sus brazos al cuerpo destrozado.


Enseguida un circulo con el emblema de un dragón serpentino verde apareció en sus pies así ambos desaparecieron al instante.

Tras desaparecer un individuo apareció, su rostro mostrar estar en extremo furioso y preocupado además de lucir cansando y tener un sin número de heridas por todo el cuerpo, pues no era para poco la pequeña que habia visto crecer desde una niña había desaparecido hace horas.

El había prometido cuidarla pero había fallado terriblemente.

"Si tan solo hubiera terminado, más rápidamente con esos malditos"- grito en desesperación mientras caí de rodillas y su espada era soltada como si nada.

Pero no era el único que llegó al lugar un enorme contigente de tengus llegó al lugar estos fueron guiados por ese enorme poder que destrozó la barrera y mientras el demonio rencarnado que respondía al nombre Okita Souji se lamentaba estos comenzaron a inspeccionar la área, estos pudieron encontrar la cabellera carmin que había sido arrancado y un destrozado uniforme.