Maka Albarn era la mujer con mas bríos y ganas de pelear que Soul había conocido. Rubia, con unos ojazos verdes expresivos, delgada y pequeña, pasaba fácilmente como menor de lo que realmente era debido a la falta de desarrollo delantero. Asimismo, intelectual y atleta, era la chica con menos tino en el romance que pudiera haber. Definitivamente, la peor persona del mundo para pedir consejos, sobretodo en ese ámbito. Soul lo sabía desde hace tiempo, siempre la escuchó diciendo "sencillamente no te preocupes" para luego seguir con su vida, en vez de pensar en las palabras que podrían calmar realmente la mente de aquellos pobres alumnos infortunados que la veían como un superior para pedir consejos.

Pero aquí estaba, toalla en mano, tratando de decidir si debía usar traje o sólo una camiseta y jeans para su cita. Se decidió por lo segundo, a sabiendas que ella usaría alguna de sus adorables chalitas y un vestido. Se arregló el pelo, se puso perfume y salió al pasillo.

-Maka, saldré un momento… volveré después de cenar.

Ella levantó la vista del libro, y su mirada se iluminó al verlo.

-hey, te queda bien la camiseta que te regalé… uh, perfume –husmeó- ¡no me digas que vas a una cita!

Temía ese momento. Las reacciones de Maka podían ser simplemente aterradoras.

-uh, sí.

-¿Con una chica? –él se echó hacia atrás un poco, dudando de la intención de aquella pregunta. -¡Cuentamelo todo al volver! Te dejaré un poco de tarta, Tsubaki viene a estudiar conmigo y cuando vaya a casa, quiero escuchar todo, entendiste ¡Todo!

Mientras esas palabras escapaban de su boca, ella se había puesto de pie y saltaba. Finalmente hizo equilibrio con las puntitas de los pies mientras se balanceaba, apoyándose en ambas manos entrelazadas a la espalda. Él sabía que era para contener su emoción, solía retenerse a sí misma de agitar sus manos, o abrazarlo.

Soul se despidió con la mano antes de salir, nervioso de llegar al punto de encuentro donde lo esperaba, ansiosa también, su cita, otra arma. Jacqueline se había puesto un vestido, tal como él esperaba, y se encaminaron hacia el parque de diversiones.

-¿Se dio cuenta Maka? Preguntó mientras tomaban un descanso frente al lago, había incluso unos patos nadando ahí.

-sí, estaba bastante animada. Dijo que quería que le contara todo.

-¿Eso es inesperado?

-No lo sé, suele ser bastante celosa de la atención que las chicas me brindan.

-dime que tú no. –puso los ojos en blanco.

-Soy el tipo mas cool, no puedes decir eso.

-jajaja, cierto. ¿Ya sabes qué le vas a decir sobre esto, chico cool?

-mh… la verdad esperaba conversarlo contigo también.

-Pues… como esto es un acuerdo, preferiría que ella no supiera quien soy, por ende no descripciones físicas, tampoco demasiado detalle de lo que lleguemos a hacer. Yo tampoco le diré a Kim que estoy saliendo contigo.

-Eso estimulará sus celos. ¿Está con Ox?

-Son mas lentos que tú y Maka. Almenos ustedes se han besado, ¿no?

-La verdad no.

-Pero duermen juntos, y se toman la mano.

-¿cómo?

-quiero decir que es mas de lo que llevo avanzado.

-mh, no lo había pensado. Quisiera preguntarte ¿Estás segura de querer hacer esto?

-Sí. Es decir… tengo miedo, pero quiero tener algo con un hombre, no sé si llegar a la penetración pero quisiera saber lo que es antes de… salir del closet. En realidad no sé si eso afecta en tu orgullo… y dentro de todos los chicos que conozco eres el mas dulce y confiable. Has estado junto a Maka varios años y ella jamás se ha quejado de que la espíes, ni has intentado meterte al baño de chicas. ¿Qué piensas?

-Que no estoy seguro de querer llegar a hacerlo, pero sí quiero experimentar. No me malentiendas, amo a Maka y todos pueden darse cuenta, bueno, todos menos ella, pero me quedaron dando vuelta las palabras de Blackstar en la fiesta de Ox del otro día.

-¿Cuándo dijo que salían con Tsubaki y Liz a discotecas, y tenía relaciones con desconocidas?

-sí. Sentí que me estoy quedando muy atrás, quiero decir… tengo deseos como cualquier chico, pero realmente Maka y yo entrenamos bastante. Casi no queda energía como para salir, de hecho me duermo al sentarme en clases.

-¿Te drena demasiado?

-absolutamente. Bueno, así como para ir a bailar. –Soul apoyó la cabeza en la banca. –la verdad es que las fiestas no son lo mio, y tampoco la gente. Eso me quita energía social, tal vez otro técnico que no fuera como Maka, que lee todo el tiempo, no me aguantaría. Tolero al grupo de idiotas porque son cercanos y han sido leales, pero no podría soportar ser tocado por alguien que no confío. En cambio sé que has sido devota a Kim, que me has ayudado en cada clase de armas que has podido, que no intentarás nada raro.

-Genial, entonces… salgamos oficialmente en secreto. Nos enseñaremos el uno al otro, y esto termina cuando uno de los dos consiga quedarse con la mujer que realmente ama.

-así será.

Maka se había arreglado para salir con un chico también. Soul llevaba varias citas con la novia secreta, ella misma le había pedido nunca decir su nombre porque ella no era buena guardando secretos. Lo cual era cierto.

Tampoco es que fuera la primera vez que salía. Tan pronto como el día siguiente de su primera salida con Jacquie, ella estaba con el primer chico. Luego, un par de días mas tarde, otro. Lo único fuera de lo común, es que le había pedido practicar cómo era un beso, lo cual le había dado esperanzas, pero no se había vuelto a repetir. Fue el primero para ambos, un par de leves roces con la excusa mutua de no hacerlo tan mal con sus compañeros de salida.

-¿Maka, vas con el mismo de la semana pasada?

-¿Qué? Noo, nunca repito.

-¿ah?

-Ninguno de ellos ha hecho que quiera tener una segunda cita. Bueno, casi. Aprovecho ahora que no hay exámenes y aun estamos a un par de meses de la graduación, entonces hay tiempo. Yo… sólo quería aprovechar lo que queda de vida escolar, como dijo Blackstar… pero tampoco es demasiado genial.

-Oye Maka… ¿te puedo hacer una pregunta?

-Sí, claro.

-¿Cuántos chicos has besado? Quise decir… ¿Cuántas citas has tenido?

-Son dos preguntas, Soul.

-¿Uh?

-Son dos números distintos.

-No te entiendo.

-Que no todas las citas han sido con chicos. Tonto.

Maka se puso de pie y salió sin despedirse. Soul se quedó mucho rato, demasiado, mirando la puerta.

Un par de horas mas tarde, Jacquie se reía descaradamente de la expresión que persistía en el rostro de Soul. Hasta le salían lagrimitas. Se había molestado un poco, pero se fue contagiando.

-Los niños muerte no tienen límite con la idea de género, Soul, ya me había dado cuenta.

-yo no.

Uno de los días que volvía de sus citas cada vez mas… adultas con Jacquie, encontró a Maka en actitud "déjame en paz" en el sofá. Se había dormido amurrada. Soul sonrió con ternura, buscando una manta para cubrirla. Mirándola con mas cuidado, notó lágrimas secas. ¿habrá sido una película? ¿habrá salido con alguien? Acarició su rostro, pensando en cómo arreglar las cosas. Sentía que toda esta idea de salir no estaba funcionando como había planeado, pero tal vez, Blackstar tenía razón y sólo tal vez, Maka necesitaba vivir estas cosas antes de decidirse. ¿Qué pasaría si ella era como su padre, pero a la inversa? ¿Qué pasaba si afectivamente necesitaba mas de alguien? ¿Si ella no estaba hecha para la monogamia? ¿Si era ella finalmente la que… miraba para el lado?

Revisó la cocina si había cenado, puso a hervir agua. Pensó en la noche de la última fiesta que habían compartido junto a Spartoi, donde Black les habló de sus experiencias sexuales, mayormente encuentros furtivos en alguna discoteque o pasillo oscuro de la escuela. Habían hablado largamente de algunos recuerdos, para comentar luego, ambos técnicos, sobre la primera vez de ambos, con un personaje que servía de niñero cuando los padres de Maka y los de crianza de Blackstar iban a misiones conjuntas. Sirvió dos tazas –una de té, una de melisa con jazmin- y las llevó con algo de pastel hacia la mesa de centro. Ella hizo un respingo, y sobó su cabeza antes de sentarse, gruñir, y mirar las tazas.

-¿Qué pasó, Maka? ¿El personaje murió?

-No Soul. Es grave. Creo que metí la pata. –suspiró.

-¿Con tu novio?

-No exactamente. No sé… fue tan raro… pero creo que herí a… a BlackStar. -Soul sintió que perdía el aire. Su quijada cayó y algo en su pecho dolió inesperadamente. –Muchas gracias por el té. Gracias por estar siempre aquí.

Logró recomponerse después de un rato. –siempre para ti.

-No, en serio… gracias también por besarme la otra vez, antes de mi primera cita. Hasta el momento, sigue siendo de lo mejor.

Soul deseó haber servido dos tés tranquilizantes. No sabía si el dolor era por la posibilidad de perder a Maka, o algo relacionado con su supuesto mejor amigo.