-Morgan...Morgan...- una voz suave se oía en ese plano mental dónde se encontraba ahorita mismo la hija de Robin.
Era blanco, luminoso y cálido...todo lo opuesto a ese plano creado por Grima...
Cuando la peliazul notó la voz...está se empezó a despertar, terminando con la figura en un brillo azul con orejas en punta.
-Naga?!.- con sorpresa en su voz, la joven se puso de pie para saber que quería el dragón sagrado con ella.
-Un gran suceso se aproxima...una guerra, dos semillas y una causa común...es lo que traerá la paz a este reino; y cuando necesites mi poder...alza tu voz hacia a mi y Sothis y el brillo d el Falchion saldrá de la oscuridad para iluminar de el camino de esta niebla púrpura...- fue lo que dijo la divinidad de manera inscriptada a la joven Lowell.
Morgan no podía procesarlo...¿Guerra? ¿Dos semillas? ¿Causa común?
Acaso...
Quería gritar un pregunta pero...
Cuando abrió los ojos ya se encontraba nuevamente en su habitación, con su mano extendida hacia el cielo.
-(Que...demonios fue eso?..).- Fue lo que corrió por la mente de la estratega de las aguilas negras.
Pero no quería darle más rodeos, tenía aún la sensación de lo sucedido en el asedio en la niebla...no podía quitarse esa imagen de su mente.
Está solamente soltó un suspiro y se dispuso a cambiarse para saber la misión de hoy.
Saliendo de su habitación se dirigió rapidez a su salón de clase, dónde se encontraba el profesor Byleth junto a los demás miembros de las aguilas negras.
-Llegaste un poco tarde, no es habitual en ti Morgan.- fue lo que dijo con su voz monótona el profesor.
-Gracias por la paciencia, es que tuve un sueño pesado.- fue lo que respondió para evitar dar sospechas, antes de juntarse con todas sus compañeros.
-Bueno. Cómo saben, durante el ataque de Lord Lonato encontramos un mensaje de que habría alguien tratando de asesinar a Lady Rhea durante la ceremonia...fuimos encargados junto a los demás estudiantes el ver cualquier sospecha e informar sobre el asunto...o en la caso más extremo, intervenir.- siguió hablando el profesor.
Con lo último dicho, toda la clase empezaba preparar con su equipo...en eso, Morgan estaba buscando la Falchion y la vió a lado de Caspar.
Este notó la arma de la peliazul y como buen muchacho trato de dársela pero...no se movió.
-Vamos...! Mue-Ve-Te!.- gritaba el peliceleste tratando de levantar el arma pero todos sus esfuerzos fueron en vano, antes de que Morgan se acercara y la levantará con toda la facilidad del mundo.
Cuando la envaino, tenía todas miradas puestas sobre ella...Gaspar, uno de los más fuertes físicamente de las aguilas negras no pudo moverla un centímetro mientras que la peliazul pudo levantarla como si fuera una simple espada de práctica.
-Que?...- dijo nerviosamente antes de salir del salón para hacer su guardía.
Las preguntas de los miembros tendrían que ser para después, aunque el dúo de Edelgard y Hubert era otra cuestión.
-Parece que tu teoría se acaba de confirmar Hubert...ella tiene una regalo o algo similar...- hablo la Peliblanca mientras que su sirviente solamente pudo soltar su típica risa.
-¿Que deberíamos hacer con ella...? Por lo que he visto, ustedes se llevan muy bien...- pregunto con su característico tono de voz.
Edelgard solamente mantuvo el silencio mientras mantenía su mirada sobre Morgan, para luego suspirar.
-Ya lo pensaré.-
Tras salir del salón de clases, Morgan empezó a vagar por la academia mientras buscaba de algo inusual que lleve a descubrir a los conspiradores contra Rhea.
Paso por la sala común dónde los alumnos se reunían para platicar, cuando en eso alguien le habla..
-Hey! Tu eres Morgan verdad?.-
Era una chica de cabello naranja de estatura baja aunque con un aspecto más juvenil que la mayoría de los alumnos.
-¿Tu eres...?.-
-Me llamo Annette, soy miembro de los leones azules! La casa que dirige Dimitri!.- pregunto con una alegría en su voz, cosa que sacó una pequeña sonrisa a Morgan.
-Te captó!.-
Tras esa pequeña presentación, empezaron a platicar sobre cosas habituales y para conocerse mejor; hasta que la pelinaranja soltó la bomba.
-Sabes, desde que Dimitri habla contigo se ha vuelto más alegre de lo normal...¿No tendrán algo ustedes a escondidas?.- pregunto de manera pícara, la pregunta tomo por sorpresa a la peliazul.
La hija de Lucina se torno de un color color en la zona de sus mejillas mientras se ponía ligeramente nerviosa.
-Emm no, solamente es un buen amigo...me ayuda cuando tengo que practicar con la lanza y pues nos gusta platicar de cualquier tema que se nos ocurra.- contesto de manera nerviosa mientras mantenía su sonrojo.
Ella sabía que se había empezado a germinar dentro de su ser, sentimientos mayores por Dimitri pero su corazón aún se encontraba en confusión; recuerda las veces en las que Dimitri hablo con ella desde cómo quiere cambiar la situación de su nación hasta de cuál era su comida preferida.
Y pues Dimitri parecía comprender de un modo más a Morgan de lo que está quería aceptar.
-Bueno Bueno, me tengo que retirar Annette, hay que seguir con las patrullas para evitar que dañen a Lady Rhea.- dijo como medida de salir de ahí.
-Chao, espero volver hablar contigo después!.- hablo con amabilidad mientras Morgan sonría.
-Igualmente.- contesto con calma mientras seguía la patrulla.
En eso, Annette ve como Mercedes se acerca.
-Parece que tenemos un amor oculto entres dos.- le susurro en el oído a la rubia cenizo.
-Jeje, creo que es lo mejor para Dimitri...con todo lo que ha estado viviendo sobre la situación del reino, tener alguien como ella le ha ayudado...- hablo con su tono relajado, Mercedes sabía que Morgan tenía algo que hacía que su líder se mostrará más feliz.
Y eso, siempre viene bien.
Haciendo la patrulla se vio visitando la iglesia, siendo una zona donde un enemigo más posiblemente se podría camuflar entre ellos; el lugar transmitía una aura de paz, serenidad y luz que se podría esperar de todo santuario de adoración, como los que hay en su mundo en adoración a Naga.
Desde había llegado a este mundo y sus perspectivas de la creencias, viendo la similitudes que había...aunque no le gustaba comentar su mucho sobre su creencia; le sería fácil taparla como una mera reinterpretación de la religión...en eso vio como un miembro de los leones azules se encontraba en rezando.
Era Ashe.
Dimitri le había comentado que el aún seguía afectado por lo sucedido con Lonato, resguardandose en su fe para calmar ese dolor que sentía ante lo sucedido.
No pudo evitar emitir una ligera mirada de tristeza, que luego cambio cuando el peligris se percató de su presencia.
-Oh Morgan que sorpresa, no es habitual verte por aquí.- el joven se veía bastante más calmado en cuanto estar en este entorno.
-Pues, realmente nunca tuve un interés en la iglesia del lugar...aunque tengamos una creencia similar.- lo último sorprendió al peliplata.
-¿Similar?.-
-Si, similar, te explico: en dónde vengo tenemos la creencia de dos fuerzas mayores: Naga y Grimma. Naga es la diosa dragón, siendo quien representa a la luz junto a todas las acciones relacionadas a la bondad, la paz, el altruismo y en general a lo positivo; mientras que Grimma es el dragón caído, el polo opuesto de Naga siendo quien representa todo lo negativo que hay: Odio, Egoísmo, Guerra y traición...alimentándose de las emociones negativas y volviéndose fuerte con estás.
Grimma siempre busca una manera de regresar a través de un huésped humano mientras que Naga dejo su sangre en un linaje de guerreros junto a un arma: La Falchion...pero hay un dato que pocos saben: a lo largo de la historia habido huéspedes de Grimma e descendientes de Naga que llegaron a tener hijos...se desconoces cuántos o que épocas fueron pero se saben que existieron.- tras termino, Ashe se encontraba bastante impresionado sobre lo contado por la chica "nómada".
El sabía que las creencias podrían variar en zonas más alejadas o cercanas a las iglesias, pero vio como la historia de Seiros pudo variar tanto...pero si lo tenían de cierto modo, lo hacía más intrigante.
-Ya veo, es bastante impresionante...se que estás ocupada con lo de la guardia; pero te gustaría rezar un poco conmigo?.- pregunto amablemente el peliplata con una pequeña sonrisa.
Morgan solamente asintió y se colocó como podía en posición de rezo...empezando a orar a su respectiva deidad.
Tras un pequeño lapso de tiempo de fe, decidió retirarse a seguir con su patrulla despidiendose con sonrisa del joven de pelo cenizo.
-(Es bonita después de todo...).-
Ahora toca revisar la otra zona del monasterio, este siendo tan amplio...es bastante sencillo perderse sobre todo entre la multitud.
Está vez sería la biblioteca, que pese a ser el último lugar en donde alguien se ocultaria...el habitual silencio permitirían a más de uno esconderse en caso de ser necesario.
El lugar estaba bastante solitario debido a que todos estaban atentos a posibles movimientos.
-Joven Morgan.- una voz adulta le hablo desde su espalda.
-Aaahhh!.- dió un pequeño brinco debido a la susto que le dió el bibliotecario.
Se traba de Tomas.
-Señor Tomas, disculpe. No lo había visto.- hablo con un tono nervioso en su voz debido al susto que le solto el hombre mayor.
-Jeje, creo que igual me debería disculpar por llegar tan de repente. Supongo que estás aquí para investigar no?.- comento sabiendo todos los sucesos que ahorita traían a la academia patas arriba.
-Sip, pero es más por ser rebuscado...dudo que alguien se quiera ocultar en la biblioteca para ejecutar lo que sería equivalente a un golpe de estado...- hablo con su tono relajado, casi rozando lo inhumano semejante antes de la muerte de su padre.
El hombre solamente pudo soltar una pequeña risa, aunque realmente estaba riendo para disimular lo que sentía.
Había "algo" en la chica de pelo azul que le intrigaba, algo latente, algo que ordenaba salir.
Algo oscuro.
Pero no pudo indigar más ya que la chica se había despedido y retirado.
Parece que podría generarse un plan B.
Dándose un tiempo de descanso, decidió irse a la zona de combates...aprovechando de que estaba vacía para aprender otra técnica que había visto de su familia.
O mejor dicho dos.
Se colocó en una posición con la Falchion enfrente de ella, se concentró.
Swing!
Una veloz estocada al pecho fue ejecutada, pero sintió que no iba con la suficiente fuerza para atravesar una armadura.
Está técnica era utilizada principalmente por su abuelo Chrom, debido a que este podría una gran fuerza le permitía atravesar armaduras bastante gruesas y sin contar cuando desbloqueo todo su poder con la Falchion Divina.
Y hablando del el.
Colocándose a una distancia más atrás del punto orignal en dónde estaba, volvió a concentrar su respiración profundamente.
Empezó a cargar su fuerza a través de todo su cuerpo, concentrándose principalmente en las piernas.
-(Ahora!).-
Dando un salto considerablemente alto incluso para alguien de su tamaño, trato de empezar a girar rápidamente...logrando lo pero teniendo recomponerse para evitar estrellarse contra el piso.
Era una técnica que su abuelo Chrom lo usaba como ataque insignia de el mismo, siendo un ataque poderoso pero bastante suicida debido a la posibilidad de ser interceptado con proyectiles en el aire pero asentando un golpe potente aprovechando la fuerza obtenida para la gravedad misma.
Tras recompense (y quejarse un poco del dolor en pies y rodillas), volvió rápidamente a la zona común de la academia.
Habían pasado algunos días desde que empezó todo el asunto de Rhea.
Ahorita mismo se encontraba en clase, probando sus habilidades de vuelo como jinete pegaso.
Byleth les había pedido que se pusieran sus atuendos que usarían en caso de combate preparado, por lo que al probar el vuelo; decidió cambiar su estilo.
Un estilo demasiado raro, herencia de su madre por los gustos raros en color y ropa.
Poniéndose unas medias blancas con unos patrón de hilo en "X" saliente sobre estás, unas botas abiertas y un tipo de sudadera grande con una abertura en los pechos dejando visible una placa de armadura blanca acomodada junto a cuello expuesto mostrando una camisa morada; con unos tipos de volantes blancos en par.
A veces gustaba tener predilección por el negro con morado de su padre, a eligir algo con puntos y muchos colores de su madre...aunque tampoco puede mentir de que lo ha hecho.
-Fire!.- con su tomo en mano, decidió lanzar una llamarada mientras volaba sobre el pegaso, para luego caer en picada para dar un golpe en diagonal con la Falchion.
-Debes estabilizarte mejor antes de lanzar los ataques o te podrías caer del pegaso Morgan, hazlo de nuevo.- comento Byleth desde el suelo, mientras otros miembros de la clase miraban.
Había espectadores de otras clases mirando debido a que eran amigos de Morgan.
Entre ellos Dimitri y Claude, con este último sin perder el tiempo para hacer lo que mejor sabe hacer.
-Y díganme su alteza, porque tanta fijación por esta buena extranjera?.- le pregunto con su típico tono burlesco, ya que había notado una mirada bastante fija sobre la chica.
-Solamente es una muy buena amiga Claude, me ha ayudado mucho a practicar debido a su estilo veloz me ha permitido ver mis problemas que resolver.- le dijo el rubio al moreno que este simplemente decidió hacer otro comentario.
Ya que noto muchas mirada del rubio a las piernas de la chica, debido a que estás resaltaban debido a la medias puestas.
-Le gusta sus piernas verdad su alteza? No pensará que tuviera esos pensamientos ya sobre esta pobre chica- el comentario le hizo sonrojar a Dimitri, debido a que...tenía parte de verdad.
Morgan habitualmente usaba el uniforme de la escuela con la modificación de llevar esa gran sudadera negra de su padre, por lo que es poco normal ver sus piernas al fijarse en la sudadera que parece que se le va a caer.
Por lo que una más adaptada a su cuerpo pequeño hacia que resaltará más su belleza natural.
Solamente pudo soltar una sonrisa pequeña.
Aunque eso cambiaría rápidamente.
-Elthunder!.- lanzando el hechizo sobre uno de los muñecos de entrenamiento, el fuerte estruendo y el propio empuje del hechizo llevo a que el pegaso se empezara a desestabilizar.
-Oye tranquilo amigui.- no pudo seguir ya que se vio tirada del pegaso oscuro desde una altura considerable, asustando a los espectadores.
Morgan solamente podía sentir como iba callendo rápidamente y desesperada empezó a buscar un tomo de viento para poder reducir su velocidad de caída; lamentablemente estos se cayeron de su mano al momento de ser tirada de la criatura alada.
-(Esto va a doler!).-
Byleth empezó carrera para atraparla, pero se vio superado cuando una figura azul atrapó en el aire a Morgan; para rodar un poco luego debido al impulso.
Era Dimitri, que al estar más enfrente decidió tomar carrera igualmente su cometido; solamente se vio un poco tierra levantarse debido a los dos cuerpos.
Una vez se levantó el humo, se podía ver a un Dimitri con Morgan en brazos, con la Lowell estando aún tanto nerviosa.
-¿Te encuentras bien?.- pregunto el heredero del sacro reino.
-S si.- comento nerviosa la peliazul, bajando lentamente de los brazos de Dimitri.
Aunque rápidamente llegó el resto de las águilas negras y el profesor.
-¿Te encuentras bien Morgan?.- la líder de la casa realmente mostró preocupación, porque el simple hecho de caerse de un caballo es peligroso; de un pegaso de una altura alta era casi una muerte asegurada.
-Si Edel, solamente fue un gran susto que no volverá a pasar.- contesto tranquila antes de voltear hacia el profesor.
-Te lo había advertido Morgan, tuviste suerte de que estábamos aquí pero en combate real serías objetivo fácil. Tendrás que seguir practicando pero por ahora, eso sería todo en tu caso.- tras el regaño hablo al siguiente que era Caspar; mientras que Morgan se ponía con el resto del grupo.
Enserio había visto eso demasiado cerca.
-Muchas gracias Dimitri.- comento por lo bajo mientras le sonría al joven líder de los leones azules.
-No hay nada que agradecer.- contesto mientras se rascaba detrás de la cabeza.
Tras ese acontecimiento algo "traumático", siguieron las guardias alrededor de la academia debido al posible ataque contra Rhea; ahorita está haciendo guardia junto a Edelgard.
-Y dime, Morgan, ¿Tu qué opinas toda la creencia alrededor de Seiros y Sothis?.- la futura emperatriz estaba preocupada dentro de si misma, sobre lo afectada que podría salir la joven de pelo azul.
-Pues...la verdad siento que es un poco polarizado todo la creencia, en dónde yo vengo, la creencia es dos fuerzas: Naga y Grimma que representarían polos opuestos, bien y mal, luz y oscuridad; pero esto permite tener más allá de una perspectiva ya que hay radicales en ambos bandos. La sangre estará siempre en ambos.- tras termino, decidió darse estirarse un poco.
Hubo un pequeño silencio.
-¿Cuál es tu relación con Dimitri?.-
-¿Eh?.-
La pregunta tomo por sorpresa a la Lowell, pensando que era una broma pero la mirada algo fría de Edelgard sobre ella daba entender que era enserio la pregunta.
-Somos...solamente muy buenos amigos; se ha abierto mucho conmigo desde hace un tiempo y me ha ayudado a practicar con la lanza; y yo le he ayudado cuando toca mencionar temas algo sensibles para el.- aclaro tranquilamente mientras jugaba con la extensa manga que poseia su gabardina con patrones. Pero nada más allá de lo personal.- tras terminar, volteo nuevamente a su líder y noto que su mirada había cambiado a una más cálida.
-Ya veo, solamente pregunté ya que me pareció peculiar como te rescató aquel día- tras esa plática, decidieron mantener una conversación "normal".
Pero sabemos, que la emperatriz tiene otros pensamientos...
Llegó el día de la ceremonia del renacer, donde se suponía que se haría el atentando pero el grupo de las águilas negras tenía otra idea.
-¿Ya estamos todos listos?.- pregunto con seriedad el profesor de la clase, viendo a los tres principales de la clase: Edelgard, Hubert y Morgan.
-La ceremonia del renacer de la diosa ya va a empezar, todo seguiremos el plan no?.- con su tono tetrico de voz, puso la duda sobre la mesa.
-Si, viendo la potencial distracción tomaremos una posición donde podamos estar vigilando de cerca la ceremonia para así interceptar a los intrusos.- repitió el plan estipulado entre todos para la ocasión, la estratega de las aguilas.
-Y usted qué dice profesor, ¿Cree que saldrá bien?.- pregunto la líder de casa al peliverde, que solamente respondió de manera concisa.
-Tenemos algunas posibilidades, por lo que hay que mantener la calma.-
-Eso no me gusta como suena!.- comento alterada Bernadetta, que había llegado a la reunión junto a otra parte del salón
-Lo único que importa es adelantarse a los pasos del enemigo, no como lo vea nuestro maestro.- hablo con ironía, el sirviente de Edelgard
En eso, las figuras de Seteth y Flayn se aparecieron, con el primero manteniendo su acostumbrada expresión de seriedad.
-Estan demasiado relajados para mí gusto, la ceremonia comenzará enseguida. Mientras estemos en la torre de la diosa, confío en ustedes para cuidar las zonas más vulnerables.-
-¿Les puedo hacer una confesión? Mi hermano puede llegar hacer un poco... insensible. Me confeso que alberga sobre ti profesor e insinuó que sería mejor que se escondiera en un ataúd. - la peliverde no pudo evitar soltar una pequeña risa mientras el rostro de Seteth cambiaba completamente de sus semblante serio a uno apenado.
-No era más que una broma Flayn y lo dije en privado. No te separes de mi lado y no causes más molestias.- hablo apenado el asistente de la arzobispa; para luego volver a su seriedad.
-Como profesor, tú deber es guiar a los por la senda de la virtud.-
-Excusadnos, nos veremos de nuevo después de la reunión.- comento con su tono feliz, la hermana de Seteth, tras eso se retiraron.
-Un ataúd. Que cosas..jejejeje.- Hubert no pudo evitar ponerse a reír por alguna razón.
-(¿Pues que recordó que le dió tanta risa?).- se pregunto mientras un escalofrío recorrió su cuerpo ante la actitud del pelinegro.
-Adelante, maestro. Busquemos un escondite desde el que se pueda vigilar la escalinata que da acceso al mausoleo sagrado. Si nuestros enemigos hacen lo que esperamos será relativamente sencillo bloquear la salida y capturarlos ahí.- una vez dicho esto, todo la clase asintió y decidieron tomar posiciones.
No pasó mucho tiempo cuando aparecieron personas misteriosas, por lo que rápidamente salieron para sorpresa de los fieles de la iglesia occidental.
-Estabamos en lo cierto: esos indeseables ya están aquí.- mostrando un veneno en su voz, ante los invitados no deseados a la ceremonia.
-Esos cobardes de la iglesia central nos han visto. ¡Distraiganlos mientras neutralizo la magia que mantiene sellado el sepulcro!.- el mago misterioso de la iglesia ordenó.
-A la orden!.-
-¡Parece que el enemigo busca los huesos de santa Seiros! ¿Porque querrán robar sus huesos?. Será mejor que los derrotemos antes de que logren su propósito!.- anuncio la joven de pelo blanca.
-Hay unos mecanismos en el suelo Edelgard, por lo que hay que tener mucho cuidado y tomar en cuenta las armas para una mejor estratega!.- la Lowell agrego mientras miraba alrededor.
-Bien, comencemos!.- Byleth grito para resumir un "OK!" Del grupo aguila negra.
Morgan ahorita se encontraba dirigiéndose por la derecha, pero no pudiendo evitar sentir la gran presión que causaba aquel jinete con una guadaña; le traía recuerdos de su abuelo paterno; Ejerciendo una misma presión de maldad pura.
Pero enfocó su mirada nuevamente hacia enfrente, ya que tuvo que bloquear un ataque de magia oscura por parte de los monjes enemigos.
-[IGNIZ!].- cubriéndose de un fuego rosado, decidió usar una habilidad suya para tomar carrera y dar un golpe ascendente contra el monje Callendo muerto.
Seguidamente saco uno de sus tonos de electricidad, para lanzar un elthunder hacia un peleador con espada.
La Falchion se encontraba rara y ese sentimiento se lo logro transmitir a la lowell, el aura del lugar hacia sentir un poder similar al que sintió cuando su abuelo Chrom consiguió el despertar.
-(¿Que es este lugar entonces?).-
Siguió despejando el camino de los miembros de la iglesia occidental, para cuando llegó al objetivo que era el maga relacionado cercano al ataúd.
Noto como el profesor se encargo de desarmar al mago que había tomado una espada algo extraña del ataúd.
Seguidamente el tomo la extraña espada, para protegerse del ataque de fuego del mago; que en desesperación dió otro ataque de fuego que fue bloqueado por la espada.
Parecía que está arma se cargaba con la magia, porque una vez el mago puesto en un lugar sin escapatoria decidió crear un escudo mágico.
Morgan estaba algo lejos, pero noto como uno de los enemigos derrotados se levantaba a duras penas y preparo un ataque de magia oscura.
-Profesor!.-
Byleth volteo rápido para protegerse pero solamente vio como un brillo se movió velozmente y se clavo en la espalda del mago
Dejándose llevar por la adrenalina y los instintos, dió un brinco largo y giro rápidamente imitando la técnica de su abuelo y madre; clavando su espada en la espalda del mago.
-Agh!.-
-Rapido profesor!.- la repuesta de su alumna, hizo a Byleth concentrarse de nuevo en el mago, que temblando de miedo vio como el ex mercenario uso el arma para romper el escudo con facilidad; para luego recibir un solo tajo mortal...acabando con su vida.
-¿Se encuentra bien profesor?.- comento con preocupación la peliazul.
-Si, ¿Alguno quedó vivo?.-
-Tres solamente.-
Seguidamente, la hija de Lucina se acercó con la espada Falchion en mano...con una reacción inesperada para la joven.
-¿Que ocurre?.- sentía que su espada empezaba a pedir algo, sabía que quería algo pero no sabía el porque.
Byleth al momento en que miro la espada, igualmente la misteriosa espada empezó a reaccionar de una manera inesperada; con un brillo palpitante.
Guiandose por la intuición, ambos extendieron las espadas y decidieron cuidarlas.
Un intenso brillo cubrió la visión para ellos solamente.
-¿Dónde estoy?.- la joven lowell se encontraba en lo que parecía una sala de un trono, con una luz verdosa iluminando.
-¿¡Tu que haces aquí?!.- una voz infantil la saco de sus pensamientos, viendo una figura infantil con un vestido extraño sentada en un trono; apuntandola con el dedo.
-¿Naga?.-
Pero no tuvo tiempo de preguntar, porque nuevamente una luz intensa cubrió sus ojos.
...
-¿Que acaba de pasar?..- el hijo de Jeralt se encontraba en una sala muy similar a la que había en su misma psique, donde se hayaba la misteriosa Sothis pero está era más amplia y estaba en una condición mucho mejor.
En eso, una figura azulada se presentó enfrenten de el.
-Gusto en conocerte, joven Byleth...o también te gustaría que te llamará Robin?.- pregunto con una serenidad en su voz.
-¿Tu quien eres?.- pregunto ya que, sentía una sensación similar a la de Sothis pero a la vez una completamente diferente.
-Solamente llámame Naga...pronto sabrás de mi; pero por el momento será todo...es hora de volver.-
En eso, una intensa luz lo cego.
Lo que realmente había pasado afuera de las visiones que tuvieron profesor y alumna, es que ambas espadas parecían que estaban transfiriendo energía mutuamente.
La espada de la creación transfiria un poco de esa energía rojiza hacia la Falchion mientras que la espada del venerable transferia un poco de energía celeste hacia la espada de Sothis.
Una vez regresaron ambos a la realidad, se encontraban en shock por lo que vieron...pero no hubo tiempo de preguntas cuando el resto del grupo se acercó a ellos teniendo capturados a tres de los enemigos.
Recuperando la compostura, escucharon como los pasos pesados de más guardias llegaron junto a una voz femenina.
-¿¡El intruso está aquí?!. Vaya, veo que ya lo tienen bajo control. Ustedes, encarcelar a los que queden suelto.- fue lo ordenado por Catherine a los soldados que lo acompañaban.
El tiempo desde la batalla había pasado y la noche se cernía sobre la escuela.
En los pasillos de la misma, se veía a una Morgan frotando su cabeza con una expresión de incomodidad en su rostro.
Resulta que tras todo el problema generado por los miembros de la iglesia occidental queriendo atacar a la central, estos serían mandandos a ejecutar sin nada previo; sin siquiera tener una información de quién realmente orquesto.
Ya que para ella y Edelgard, esto había sido algo más que un mero ataque de poder.
-Hablando de ella.- alzo la vista hacia la zona de los dormitorios, viendo como Byleth se encontraba platicando de algo serio con su compañera, ya que luego se perdieron de su vista.
La peliazul tan solo pudo sonreír y dirigirse hacia la zona común; para calentarse un poco con el calor de la chimenea antes de ir a dormir.
Cuando llegó noto la figura de Dimitri profundamente dormida, pero con una expresión en su rostro de preocupación y miedo.
-¿Dimitri...?.- se acerco lentamente al chico, que empezó a temblar mientras apretaba sus mismos puños mientras parecía decir algo.
-Dimitri? Dimitri, Dimitri!.-
-Ah!.- el cuerpo del futuro rey por mera inercia busco su lanza pero fue detenida por la figura de Morgan que tenía una expresión de preocupación, notando un sudor frío que recorría todo su cuerpo.
-¿Una pesadilla, verdad?.- pregunto mientras se acercó para poner su mano sumamente sobre mejilla.
-Si, pero no es para tanto..- trato de disimular su estado, pero era muy obvio que seguía asustado ya aún se mantenía temblando.
Lo que no espero el rubio fue sentir los brazos de la estratega de las águilas negras, abrazando su cabeza y colocándola sobre su pecho a la vez que acariciaba lentamente su cabello.
-No te mientas Dimitri...tranquilo, no estás solo, hasta el más fiero león merece la paz por unos segundos siquiera.- le dijo con una voz calmada, sensación que viajó hacia el futuro rey, que solamente se dejó llevar por la tranquilidad que sentía.
-Creo...que tienes razón..-
Fin del capitulo.
Bueno, he estado sumamente inactiva por una sola razón.
Universidad xd.
