Grojband no me pertenece le pertenece a Todd Kauffman y Mark Thornton
La última hora finalizo, por fin termino, pero para Laney no, apenas comenzaba, tenía que pasar una hora en detención.
Llego al cuarto de detención, suspiro, por un minuto pensó escapar de su castigo e irse del edificio, pero un profesor paso por ahí, con temor de que le leyera la mente y supiera sus planes, entro al cuarto, se sorprendió al ver que no era la única.
Había 3 chicos sentados en bancas compartidas; Eran un chico robusto y un chico alto con lentes, ambos de cabellera negra, el chico con lentes estaba destornillando algo que parecía de metal, mientras que el otro comía una bolsa de papas.
El otro chico era un peli azul que miraba hacia la ventana, parecía que iba llover en cualquier segundo, él no tenía nada interesante, pudo ver sus ojos por la ventana, eran azules, como si tuviera zafiros en los ojos. Ninguno de los chicos se dio cuenta de su presencia, así que solo se sentó en una banca alejada de ellos, saco un cuaderno y se puso a hacer garabatos.
Todo estaba en total silencio, hasta que el sonido de la puerta los asusto, era la maestra Lilian, ella daba la materia de Literatura, pero normalmente daba clases libres o se la pasaba hablando por teléfono, o de plano solo faltaba a su trabajo.
-Buenas Tardes chicos- dijo ella con un café y obvio su celular en las manos. -Bueno pues ya que están castigados, voy a ponerlo que hagan un resumen del libro "Las siete llamas del castillo" y bueno, los libros están ahí- la maestra señalo un estante lleno de libros. -Pues comiencen- dijo por ultimo y se sentó.
Los chicos fueron por los libros, se sentaron en sus respectivos lugares y comenzaron a leer, todo estaba en calma, cuando el teléfono de la maestra sonó con un tono de llamada típico de un Motorola.
-Permítanme. . . ¿Bueno? . . . Caro, hola- contesto - Estoy cuidando a unos problemáticos y raros niños- dijo la maestra ¿Que no sabía que la estaban escuchando? - Hablando de eso, Fiona ¿Te invito a su Baby Shower? . . . a mi si, no te preocupes- la mayor salió del salón sin importarle que aun tenía que cuidar a los alumnos.
Los chicos vieron, como se fue la maestra y solo suspiraron, pasaron unos largos minutos, unas largas horas, lo único que se escuchaba eran pequeñas gotas de lluvia caer y chocar contra la ventana.
-LISTO- grito el pelinegro de la nada. -
- ¿Lo terminaste? Genial- siguió su compañero muy emocionado, ambos se pararon de su lugar y se dirigieron al estante, lo movieron un poco dejando ver una pequeña escotilla de aire.
- ¿Qué creen que hacen? - hablo el peli azul, viendo a los dos chicos, ellos se miraron entre sí, el robusto le hizo una seña con los ojos y el de lentes rodo los ojos.
-Encontramos una forma de escapar- dijo el sin muchas ganas. -Pero no le digan a nadie o se convertirán en ratas de labora. . . Auch!!- no pudo terminar porque su hermano le piso el pie.
-Lo que mi hermano quiere decir es ¿quieren venir con nosotros?, por cierto, me llamo Kon y él es Kin. - dijo Kon y señalo a su hermano que estaba colocando el artefacto de metal de antes en la escotilla.
-Pero ¿Y la maestra? - pregunto el chico de cabello azul.
-No se preocupen, ella se fue aproximadamente hace una hora, la tal Caro le dijo que su entrenador personal la había invitado a cenar y necesitaba consejos de moda así que se fue- contesto Kin dejando sorprendido a los dos chicos que se quedaron boquiabierto y dudosos -Van a venir ¿o qué? -
-Yo voy- dijo el peli azul y los dos hermanos le sonrieron.
-Pues, no pienso quedarme más en este lugar, yo voy- dijo Laney que no había hablado en todo el tiempo.
-¿Así que hablas?- hablo el peli azul con una sonrisa burlona.
-Ja Ja que gracioso- le contesto ella con sarcasmo.
Se escucho un pequeño sonido, era el pedazo de metal, de repente la escotilla que estaba sellada se abrió.
-Bien, cuando bajemos por ahí, deben estar prevenidos porque caeremos en un holló, luego seremos libres-
- ¿A dónde lleva esto? - pregunto algo desconfiada Laney.
-La parte trasera de la escuela, la que conecta con el bosque- respondió Kon y se metió por el ducto y se escuchó un WIIIIIIIIII
-Bien, ahí nos vemos- dijo Kin e imito el gesto de su hermano.
-Las damas primero- dijo el ojizafiro ofreciéndole entrar.
-No, gracias tu primero- contesto ella con enojo.
El chico bajo por el ducto, dejando a Laney sola, se aseguró que no hubiera nadie viendo y bajo.
Los cuatro se llevaron una sorpresa cuando el hoyo se había convertido en un estanque, Laney se asustó, pero vio que no era tan profundo así que solo camino con dificultad hacia la orilla donde estaban los otros, se resbalo por el lodo, estaba a punto de caer, pero una mano la detuvo, era el ojiazul, el agarro de las manos y la jalo hacia él, se vieron un rato pero después ella se separó de él.
-Gracias Riffin- agradeció la chica mientras se exprimía su blusa mojada
-Denada Penn. ¿Cómo conoces mi apellido? -
-Eres Corey Riffin, "el galán de la escuela"- dijo ella mientras hacía comillas con las manos.
- También se habla mucho de ti- la pelirroja le lanzo una mirada terrorífica y el solo se quitó su gorro para exprimirlo ignorando el gesto de la chica -Pero tranquila nena, lo que menos quiero es pelear contigo-
Estaba a punto de replicarle pero se escuchó un trueno y la lluvia que estaba calmada se empezó a ser más fuerte. Kin buscaba un lugar para refugiarse entonces vio un pequeño cuarto, que parecía el lugar donde se guardan las cosas de jardinería, adornos y algunas cosas que ya no servían.
-Oigan hay que ir ahí, hasta que pare la lluvia- señalo el lugar y luego se escuchó un trueno. -Vamos-
Los cuatro adolescentes entraron al cuarto, se dieron cuenta que conforme se fueron acercando el cuarto no era tan pequeño, de hecho, era bastante amplio, cuando entraron, no vieron nada todo estaba obscuro. Kon busco un interruptor, cuando lo encontró pudieron observar que había una pequeña mesa que estaba cubierta por una lona, el techo goteaba, se notaba un poco descuidada, había cosas arrumbadas y rotas, como sillas y lo que parecían ser lienzos de pinturas.
-Wow, ¿Qué hará la escuela con esta basura? - dijo Kin y vio uno de los lienzos rotos, era una pintura de un paisaje; era un pequeño parque donde había un árbol y una pareja sentados mientras se abrazaban.
-De seguro, son los trabajos de la clase de artes- dijo Kon que observaba con curiosidad todo, vio unas cuentas de color naranja y azul.
- O solo es el lugar donde guardan los adornos feos para festivales innecesarios- dijo Laney provocando que los hermanos soltaron pequeñas risitas, le llamo la atención que una de las paredes estaba tallado un corazón y unas iniciales, no las pudo leer bien ya que estaba rayada, parecía que alguien no le había gustado que tallaran su pared e hizo un intento de borrar el corazón.
Corey por otro lado solo observaba, ninguna emoción se reflejaba en su pálido rostro, se detuvo a ver un pequeño armario, lo abrió ligeramente y saco de ahí una guitarra acústica.
- ¿Una guitarra? ¿Qué hace aquí? - pregunto la pelirroja.
-No se- respondió Riffin con una voz apagada.
-Sera mejor que la dej. . . - Laney fue interrumpida por el sonido de la guitarra.
Corey empezó a tocar la guitarra, llamando la atención de los gemelos y la pelirroja.
El sonido era dulce pero reflejaba tristeza, él se movía conforme cambiaba de notas.
Los hermanos lo vieron con pena y tristeza, no eran tontos y sabían lo que le habían arrebatado.
Laney veía impresionada por la forma que tocaba su guitarra, escucharlo era una sensación agradable pero triste, su mirada estaba concentrada en sus manos, pero juraría que había visto una lagrima recorrer un largo camino para después desaparecer.
Cuando termino de tocar, se paró y vio a sus compañeros.
- ¿Qué? - pregunto el como si no hubiera hecho nada.
gracias por leer :)esta serie se actualiza los Jueves, Viernes y sábados.
