Andy murió un par de veces ahogada en el océano y una vez congelada, hasta que finalmente llegó a la otra costa. El paisaje que podía ver en ese momento, era completamente diferente a todo lo que había visto en su vida. Estaba todo cubierto por nieve y hielo.

Empezó a recorrer ese nuevo territorio. Pudieron observar cómo murió un par de veces congelada y probablemente de hipotermia. Hasta que se hizo de pieles más gruesas de algunos animales, y así dejó de morir por el frío.

La próxima vez que se cruzó un grupo de personas relativamente grande, tuvo un enfrentamiento contra ellas. La mataron y ella revivió. Eso la puso en una situación diferente a todo lo que había vivido hasta ese entonces.

La llevaron a la fuerza a una cueva y la torturaron. A partir de ahí comenzaron a observar todas imágenes de las distintas torturas a las que la sometieron. La cortaron en pedazos, la violaron, le quitaron sus órganos y se los comieron, le quitaron toda la piel para usar igual que la de los animales… aunque eso último no funcionó, la piel de Andy se empezó a pudrir y tuvieron que tirarla.

— Creo que este es un momento importante, que nos puede dar una respuesta a muchas de nuestras curiosidades. — Dijo la doctora Kozak.

— ¿Qué? — Preguntó Quynh, porque ella no encontraba nada revelador en observar cómo la mujer que había amado era torturada.

— Que me parece que fue allí donde aprendió a no hablar durante las torturas. — Explicó la doctora Kozak lo que había notado.

Eso era verdad. En las primeras imágenes se habían escuchado los gritos y los lloros de Andy, pero después dejaron de escucharse. Ella ya no emitía sonido durante las torturas. Y lo peor, es que eso parecía enojar más a las otras personas. Las hacía ser más crueles con ella.

— No entiendo porque no grita, no se queja, no algo. Solo está consiguiendo que la lastimen peor. — Comentó Nile resignada, no había podido dejar de llorar desde que las imágenes de las torturas habían empezado.

— Porque es lo único sobre lo que tiene control. Ella no quiere darles el gusto de reaccionar como ellos quieren que reaccione. — Explicó Quynh.

El equipo intercambió miradas curiosas, porque esa era la primera vez que Quynh intercambiaba voluntariamente un comentario con alguno de ellos, sin tener un objetivo por detrás.

Los siguientes dos días continuaron así, Andy siendo torturada una y otra vez. Era realmente agotador y doloroso observar todo eso, pero el proceso no podía detenerse. Los recuerdos iban en orden cronológico.

La situación recién cambió para Andy cuando hubo una fuerte avalancha y todos murieron congelados, incluso ella. Pero como siempre lo hacía, revivió y así pudo irse de ese lugar.

Andy regresó hacia la costa en búsqueda del mar, y volvió a hundirse en él, para volver al territorio de dónde había venido anteriormente. Las muertes volvieron a ser de ella ahogándose, hasta que nuevamente estuvo en tierra.

Exploró el territorio y estuvo un tiempo con un par de grupos de personas diferentes. Sus muertes allí fueron más que nada en enfrentamientos. También pasó un tiempo viviendo con una manada de lobos, o algún antepasado de ellos porque no eran exactamente iguales a los lobos actuales.

En un momento logró hacer contacto con un grupo de personas que al parecer eran pioneras en navegación. Tenían balsas de maderas, con las que se adentraban el océano. Andy cruzó con ellas hacia un nuevo territorio.

El cruce no funcionó exactamente cómo lo habían imaginado. Atravesaron una fuerte tormenta y la balsa se rompió en pedazos. Andy murió un par de veces ahogada.

La próxima imagen fue de alguien despertándola. La llevaron a la fuerza, atandola con cadenas. Esa era la primera vez que Andy era atada con cadenas. Ella fue llevada a una ciudad, junto con un grupo de mujeres y hombres, que también estaban atados.

Esa era la primera ciudad que veían en sus recuerdos. No sabían qué ciudad era, pero sabían el país gracias a las pirámides. Andy estaba en Egipto.

Andy trabajó como esclavo en la construcción de una de las imponentes pirámides. Tuvo varios accidentes trabajando allí, donde murió. Pero su inmortalidad continuaba intacta, haciendo que ella siempre reviva.

¿Esa no había muerto la semana pasada? — Dijo un guardia a otro, señalando a Andy.

Al parecer no. — Dijo el otro guardia, observándola de pies a cabeza.

Algunas cosas son difíciles de matar. — Comentó Andy, ganándose una fuerte cachetada que la hizo caer al piso. Los esclavos no tenían derecho de hablar al menos que se les haya dirigido la palabra primero.

— ¿Qué están diciendo? ¿Alguien sabe egipcio? —Cuestionó Nile.

— Sé el árabe egipcio, pero no se parece en casi nada a este. Esto es egipcio antiguo. — Respondió Joe, algo desilusionado.

— ¿Cómo hizo para aprender el idioma tan rápido? — Preguntó Nile. — Este recién es el décimo recuerdo que vemos de Egipto, o sea que no está hace mucho tiempo. — Dijo pensando en voz alta.

— Andy siempre fue buena con los idiomas, a veces puede aprender uno nuevo en menos de una semana. — Dijo Nicky con admiración.

— Siempre ganaba las apuestas de quien podía aprender más rápido el idioma del país al que visitabamos. — Le dejo saber Joe.

— Una vez incluso inventamos un idioma para nosotros dos, para hablar sin que Andy y Quynh puedan entendernos. — Relató Nicky. — ¿Te acordás? — Le preguntó a Joe.

— Claro que me acuerdo. — Dijo Joe, riendo alegremente. — A los tres días, quedamos shockeados cuando ella respondió una pregunta que le hice a Nicky. — Agregó.

— ¿Qué le habías preguntado? — Pidió saber Booker.

— Qué tanto me amaba. — Respondió Joe, dedicándole una mirada cariñosa a Nicky.

— Y Andy respondió: "yo te amo más de lo que te ama Niccolo". — Dijo Nicky riendo.

— Pensábamos que habíamos estado haciendo bien en mantener nuestro idioma secreto, pero ella lo descifró completamente. — Dijo Joe.

— ¿Cómo lo hizo? — Preguntó Nile con curiosidad.

— Escuchándonos, ella dijo que como lo hablábamos delante de ella todo el tiempo pudo aprenderlo. — Contestó Nicky.

— Impresionante. — Apreció Nile lo que le contaban.

— Deberíamos llevarte a Egipto cuando salgamos de acá. — Dijo Joe entusiasmado, como si se le habría ocurrido una gran idea.

— La única vez que estuvimos con Andy en Egipto ella se la pasó la mitad del tiempo enojada, creo que tiene una relación de amor-odio con el país. — Relató Nicky.

— ¿Entonces cómo piensan convencerla de ir otra vez? — Preguntó Booker, divertido al pensar la situación.

— Siempre podemos usar la excusa de que Nile necesita conocer el río que lleva su nombre. — Expusó Joe el argumento que había pensado con seguridad y todos rieron.

— ¿Por qué creen que Andy ama-odia Egipto? — Pidió saber Nile.

— Supongo que sus recuerdos nos revelarán eso. — Dijo Nicky señalando la pantalla.

Las muertes de Andy continuaron siendo por accidentes de trabajo y a veces por defender a otros esclavos de los guardias. Al parecer a sus amos no les importaba que ella no muriera, eso simplemente significaba que podían hacerla continuar con su trabajo.

Pasaron un par de días enteros viendo muertes de ella en las construcciones de la pirámide, hasta que sucedió algo nuevo.

Andy estaba trabajando como lo hacía cada día, cuando algo llamó su atención. Había una niña corriendo de unos guardias. Estos le gritaban que devuelva la manzana que robó. Finalmente lograron alcanzarla y detenerla.

¿Por qué robaste esa manzana? — Le preguntó uno de los guardias.

Porque tengo hambre y todo lo que hay en Egipto me pertenece, soy la hija del faraón. — Respondió la niña.

Los guardias rieron. Por hacer ese chiste iban a matarla, nadie podía mentir en nombre del faraón. Andy no podía dejar que eso ocurriera, así que intervino y recibió la puñalada de la espada por parte de uno de los guardias en lugar de la niña.

Cuando Andy revivió la niña estaba llorando y siendo consolada por una chica más grande que ella, pero no una adulta.

Estás viva. — Dijo de repente la niña, cuando se dio cuenta que la otra había despertado.

Si. — Afirmó ella.

¿Eres una diosa? — Preguntó la niña con curiosidad.

No. — Negó ella. — Simplemente soy una persona que no puede morir. — Le dejo saber.

Mi hermana no estaba mintiendo, nosotras somos hijas del faraón. — Informó la chica más grande. — Ven con nosotras, serás recompensada. — Ofreció.

La llevaron con el faraón, allí se desarrolló un largo debate donde tuvo que probar su inmortalidad. El faraón decidió que ella se llamaría Anubis a partir de ese momento, y la reconoció como la diosa de la muerte y la resurrección.

— ¿Anubis? Pero yo pensaba que Anubis era un dios, no una diosa. — Dijo Nile confundida.

— La historia no siempre nos cuenta la verdad, sino la versión de quienes la cuentan. — Le recordó Booker.

— Es posible que Andy haya cambiado eso para que las siguientes generaciones no la reconozcan. — Expusó Joe su opinión.

A partir de ese momento volvieron las imágenes de batallas. Andy, Anubis para los egipcios, se convirtió en la gran guerrera protectora de egipcio. Ella estaba en cada batalla y actuaba como escudo del faraón. Moría para protegerlo. Las batallas continuaron, hasta que la figura del faraón cambió y ahora a quien protegía era a la faraona Nitocris.

Andy entró a la habitación de Nitocris, necesitaba hablar con ella. Tenía que evitar que se case con Ramses.

Anubis, no deberías estar acá. — Dijo Nitocris al verla entrar a la otra.

Pero estoy. — Dijo ella y avanzó hacia la otra. — No te cases con Keops, por favor. — Le rogó, poniéndose de rodillas.

Soy la faraona, es mi deber casarme con un hombre y dar herederos al imperio. — Justificó Nitocris seriamente.

Pero Keops no te ama, en cambio yo si. — Argumentó ella.

¿Estás celosa? ¿Es eso? — Cuestionó Nitocris.

No, no es eso. — Negó ella.

Entonces déjame cumplir con mi deber. — Le pidió Nitocris.

Cásate con quien quieras, menos con Keops. Ambas sabemos que él no es un buen hombre. — Dijo de manera suplicante.

Se quedaron un rato en silencio, hasta que Nitocris también se arrodilló, quedando frente a la otra.

¿En verdad me amas? — Preguntó Nitocris, acariciándole suavemente las mejillas.

Si, te amo. — Asintió ella.

Entonces comparte el secreto de la inmortalidad conmigo. — Pidió Nitocris, mirándola intensamente a los ojos.

Sabes que si lo supiera lo haría, yo no sé cuál es el secreto... — Le recordó ella, sonando dolida.

Nitocris le dió un beso en la boca para callarla. Una vez que lo logró, se separó de la otra y volvió a ponerse de pie.

No sé si creerte. — Dijo Nitocris, de manera acusadora. — Si quieres demostrarme que me amas vete y déjame en paz. — Ordenó.

Andy se levantó del piso y se fue de la habitación.

— ¿Qué es lo que dijeron? — Pidió saber Nile, le frustraba no entender los idiomas que se escuchaban en los recuerdos hasta el momento.

— Creo que algo de un casamiento, no entendí bien. — Respondió Joe.

Al parecer Joe había comprendido bien, porque después de ver una batalla más, las imágenes de los recuerdos de Andy mostraron el casamiento. Nitocris se casó con Keops.

Ese recuerdo era el de la primera vez que el corazón de Andy se había roto por una desilusión amorosa.