8 - La Princesa Leviatán

Toda la mansión principal de la Casa Phoenix era un verdadero caos, los gritos y la angustia se extendían por las más de 300 mil hectáreas que formaban parte del territorio del Clan Phoenix. Con tan solo una hora del suceso, la noticia del secuestro de La Princesa de Fuego había enloquecido al mundo demoniaco, más al saber que el perpetrador de tal crimen era el heredero de una de las casas más prestigiosas del inframundo, Diodora Astaroth, el hermano menor del actual Rey Demonio Belcebú

Con la ayuda de la Diosa de la oscuridad y la noche, Nix, el heredero Astaroth y toda su nobleza habían desaparecido y su paradero actual era desconocido

Toda esta conmoción ocasiono el pánico en Lord y Lady Phoenix, quienes habían solicitado la ayuda de todos sus contactos con el tal de salvar a su preciada hija, recibiendo la ayuda de los Clanes Bael, Sitri, Gremory y Agares, cuyos herederos eran amigos cercanos de la princesa Phoenix.

-Padre- Ruval Phoenix, hijo mayor del Clan, entraba en la oficina de sus padres con ansiedad latente en su rostro –Los Reyes Demonios están aquí- Dijo para permitirle el paso a las personas que estaban detrás de él

Lord Y Lady Phoenix se pusieron de pie mientras dos hombres y una mujer entraban en la oficina. El hombre de cabello rojo carmesí, ojos celestes y rostro definido, era Sirzechs Lucifer; El rey demonio Lucifer actual, famoso por su gentileza y su abrumador poder, siendo uno de los seres más poderosos de todo el mundo sobrenatural.

Quien lo seguía detrás era su Reina y Ama de llaves, Grayfia Lucifuge, la doncella francesa de cabello plateado que fue inmovilizada por La Diosa Nix durante el Secuestro de Ravel Phoenix.

El último de los invitados caminaba a la par de Sirzech Lucifer, era un hombre de cabello y ojos verdes, liberaba la misma aura pero desprendía una presencia más elegante y sabía que del Maou pelirrojo, esta persona era Ajuka Belcebú; El actual Rey demonio Belcebú y el hermano mayor de Diodora Astaroth.

-Lord y Lady Phoenix, lamento mucho todo lo que está sucediendo y prometemos hacer todo lo posible para encontrar a su hija y traerla sana y salva con ustedes- Dijo Sirzech Lucifer mientras estrechaba la mano de Roger Phoenix

-No les pediré que disculpen a mí hermano, sus actos son imperdonables para el mundo demoniaco, pero les juro por mí título que encontrare a su hija donde sea que este... La deuda de su error jamás podré pagársela pero los ayudare de ahora en adelante en todo lo que este a mi alcance- Dijo Ajuka Belcebú mientras Roseline Phoenix asentía a su palabras, sin poder quitar de su rostro esa expresión de angustia con rastros de llanto

-Muchas gracias, Lucifer-sama Belcebú-sama- Dijo Lord Phoenix con sinceridad

-Mi hermana menor a obligado a mis padres a mover a todos nuestros siervos por el inframundo en búsqueda de la joven Ravel, tengo que entendido que la hermana de Serafall ha hecho lo mismo en el territorio Sitri- Dijo Sirzech mientras miraba a su compañero Maou

-Si Diodora recibió la ayuda de la Diosa Nix, entonces ella debe estar resguardándose en otra dimensión- Dijo Ajuka de forma analítica

-Mis disculpas, debí sentir la presencia de la Diosa Nix a nuestro alrededor, podría haber evitado ese desastre- Dijo Grayfia con mucho lamento

-Esa diosa se atrevió de atacar a mí Reina, no tengo idea de que es lo que tendrá planeado pero ya es enemiga del inframundo- Dijo Sirzech con una expresión seria, muy raro viniendo de él

-Lo que haremos con Nix lo definiremos una vez la hayamos atrapado, lo importante ahora es la seguridad de la niña Phoenix- Dijo Ajuka mientras se acercaba a Roger Phoenix –Ella solicito sus piezas hace unos meses ¿Saben dónde están?-

-Ravel las suele guardar en su habitación- Dijo Lady Phoenix

-Debemos ir por ellos, las Evil Piece están creadas con la energía del demonio que las posee, si usamos sus piezas para forzar una tele-transportación a su pieza de Rey, de esa forma podremos traerla aquí- Dijo Ajuka, siendo él el creador de las Evil Piece, el conocía métodos para estos artefactos que los demás demonios desconocían, aun así las Evil Pieces eran objetos misteriosos ya que ni el mismo Maou Belcebú conoce a ciencia exacta todo su potencial

-Su peón está aquí- Dijo Lord Phoenix –¿Podríamos utilizar la pieza de ese chico?- Pregunto con esperanzas

-Claro, mientras sea de sus piezas cualquiera puede usarse- Dijo el Maou verde, ocasionando una sonrisa en los Patriarcas Phoenix, aunque el Maou se sorprendió un poco al saber que la Phoenix ya había usado su pieza "especial" de peón

-Hay que ir por el mocoso- Dijo Lord Phoenix a su hijo, Ruval asintió con la cabeza y se preparaba para salir, cuando Rainner Phoenix entró en la habitación

-Oh... ¿Estaban hablando de Hyoudou-kun?- Preguntó Reinner al ver a todos los presentes

-Así es ¿Tu lo dejaste en la habitación de Ravel, no?- Dijo Ruval respondiendo a su hermano –Lo necesitamos para tele-transportar a Ravel con la ayuda de su pieza-

-Oh, pero... Issei-kun acaba de irse- Dijo Reinner como si nada, recibiendo un "¿Qué?" de parte de todos –Si, miren- Dijo entregando una nota que había traído –Lo encontré en la cama de Ravel- Dijo para que luego todo leyeran la nota

"Iré por Ravel y Asia, las traeré sana y salvas... Lo prometo"

Tanto como los lideres Phoenix, sus hijos, Los Maous y la sirvienta, se miraron al mismo tiempo con clara confusión en su rostro

-¿Sabes a dónde fue?- Le preguntó Ruval a su hermano menor

-Ni siquiera lo vi salir de esa habitación-Respondió Reinner como si no fuera nada

Lady Phoenix notó la expresión de ira de su esposo y antes de que este comenzara a gritar, ella tomo la nota y hablo de forma decidida –Aun tenemos sus piezas restantes, iré por ellas a su departamento en la ciudad de Kuoh y vendré cuanto antes, luego comenzaremos el ritual- Todos se relajaron al ver a Lady Phoenix hablar con tanta tranquilidad y determinación

-Claro... Grayfia, entrégale el círculo- Ante las palabras de Sirzech, la doncella le entrego a Lady Phoenix un papel con un círculo mágico en él, este era el círculo de tele-transportación especial, que permitía el acceso directo al inframundo –Con él podrás llegar aquí en un instante-

-El ritual llevará unos minutos, máximo unas horas, dependiendo donde se encuentre Ravel- Dijo el Maou Belcebú

-Volveré en un minuto- Dijo Roseline para crear el círculo de tele-transportación hacia el departamento de su hija

ー〇〇ー

Una joven niña corría por una amplia pradera que se extendía por las montañas de la zona, la niña parecía tener 5 años y sonreía muy feliz mientras era seguida por su "guardián". La niña tenía ojos dorados muy hermosos y un cabello Lila brillante que se movía suavemente por la briza del hermoso paisaje

La niña reía dulcemente, después de todo, la voz de esta pequeña le resultaba cautivante para todo aquel que la oyera; pero a su vez podía ser un arma muy peligrosa, por lo que su anterior protectora le pidió a su actual guardián, aquel que la seguía, que nunca apartara su vista de ella. No solo por el poderoso linaje que corría en su sangre, aquella bendición que le fue otorgada, podría dar vuelta al mundo en las manos equivocadas

-Ven aquí, niña- Dijo la predominante voz de su protector

-Mira esto, Goch-sama, el lugar es muy hermoso- Dijo la niña con su dulce voz

-Lo sé, pero ten cuidado...- Dijo preocupado por lo que podría hacerle la persona que le entrego la niña, si esta se enterará de que la pequeña sufrió un rasguño –Vamos... Volvamos a casa a descansar un poco...- Dijo para intentar convencer a la niña

-No- Dijo haciendo un puchero –Aun no estoy cansada, tu eres un holgazán- Dijo mientras paraba para enfrentar a su guardián –Te la pasas durmiendo, voy a decírselo a Ophis-

-¡Todo menos eso!- Dijo el ahora atemorizado guardián, quien tembló al escuchar ese nombre

La niña comenzó a reír para luego retomar su actividad y continuar corriendo por las hermosas montañas, mientras la briza comenzaba a mover su cabello nuevamente, aquel bello recuerdo comenzaba a desaparecer dejando en su lugar un frio y oscuro vacío, en donde solo quedaba flotando una joven similar a la niña de antes, podría decirse que era su versión adulta; esta joven tenía los ojos cerrados y no movía un solo musculo, si no fuera por la constante elevación de su pecho al momento en que sus pulmones se llenaban, cualquiera podría sospechar que estaba muerta

Mientras una voz hacía eco en el vacío, haciendo que sus palabras retumbaran una y otra vez

[Tengo sueño]

ー〇〇ー

Un extraño portal se había abierto enfrente de mí, no era como los círculos de tele-transportación que había usado todo este tiempo, este portal era más parecido a un agujero negro que se habría en el espacio, lo suficientemente grande como una puerta doble. Con algo de miedo seguí a la pequeña gata negra que había abierto dicho portal, camine dentro del portal como si de una puerta se tratase, por dentro podía verse el flujo de energía que rodeaba la zona en la que caminábamos como si fuera un surfista dentro del tubo de una ola

-¿A dónde vamos, Kuroka?- Hable con el gato que caminaba enfrente de mi

-Con una amiga, ella me salvo la vida hace unos años, es muy buena con las escrituras antiguas, reliquias y en la magia... Si alguien nos puede ayudar con eso, es ella- Dijo refiriéndose a la esfera de cristal sostenía en mi mano derecha

-¿Esa amiga es de confianza?- Pregunté al no saber a dónde nos diríamos ni quien era su amiga

-Ya lo veremos- Dijo, para que el camino se acabara y un nuevo destello de luz me encandilara

Cuando mis ojos recuperaron la vista, pude ver que habíamos aparecido en un biblioteca, parecía tener un estilo antiguo y era mucho más grande que la biblioteca de la academia Kuoh, podría decirse que este lugar emanaba un aire de realeza, como las habitaciones que uno vería en una película o serie de ambiente medieval. Detrás de nosotros se cerraba un agujero idéntico al anterior portal, por el que habíamos entrado

-¿Kuroka-sama?- Oímos una voz dulce y delicada detrás de nosotros, era el de una mujer... ¿Una niña?... No, era un poco mayor. O al menos eso puedo suponer

Volteamos hacia dónde provenía esa voz, sentada en una mesa, con una inmensa pila de libros sobre ella, había una joven de cabello rubio hasta sus hombros, con rizos en sus puntas; tenía los ojos celestes, visibles detrás de unos lentes elegantes que utilizaba; no aparentaba más de 14 años, incluso podría ser menor. Usaba un uniforme escolar elegante, como el de las academias privadas de los países extranjeros; Su cuerpo comenzaba a formarse, con unos generosos pechos comenzando a crecer en su torso. Son lindos a su manera

-Hola, Fay- Dijo la gata mientras se subía a mi hombro

-¡¿Dónde has estado todo este tiempo?! ¡Estaba muy preocupada por ti!... ¡Estoy tan feliz de verte sana y salva!- La niña comenzó a hablar en inglés, con un asentó británico muy evidente; pude entender todo lo que decía gracias a mis poderes demoniacos, realmente son muy útiles

-¡Ya no soy demonio, niña! ¡No entiendo lo que dices!- Dijo la gata negra desde mi hombro... ¿Kuroka era un demonio?

-...- La niña la observo por un segundo -¡¿Dónde has estado todo este tiempo?! ¡Estaba muy preocupada por ti!... ¡Estoy tan feliz de verte sana y salva!-

Ella volvió a decir exactamente lo mismo, solo que esta vez en japonés. Una pequeña risa se escapó de mis labios

-Lamento haberte preocupado- Dijo la gata con algo de ¿Desinterés?, eso fue un poco cruel –Escapé de los demonios que me perseguían pero me dejaron en un muy mal estado, luego este chico me encontró- Ella se paró en mi hombro y apoyo sus patas frontales en mi cabeza

-Lamento mi falta de modales- Dijo la joven ahora refiriéndose a mí, ella ignoro mi presencia hasta ahora –Mi nombre es LeFay Pendragon, muchas gracias por cuidar de Kuroka-sama este tiempo-

-Ahh... No es nada, ella era nuestra mascota hasta hace poco- Dije con una risa, la chica llamada LeFay soltó un "¿Hmmm?" al escuchar mis palabras, parece que comprendía mejor que yo la actitud de la gatita negra –Mi nombre es Hyoudou Issei, es un placer- Dije mientras ella me miraba como si me analizara

-Dejemos las presentaciones y preguntas para después, Asia-chan nos necesita- Dijo Kuroka saltando al suelo –Fay, necesitamos tu ayuda- Dijo con seriedad, perecía ser raro escuchar ese tono porque la joven rubia cambio su expresión completamente

-¿Qué necesitas?- Preguntó LeFay con determinación en su rostro

-Analiza esta reliquia, al parecer esta maldita...- Dijo para que luego yo le entregara a LeFay la esfera de cristal -... Talvez tú puedas contrarrestar la maldición o encontrar una forma de utilizar el cristal sin recibir ningún daño-

LeFay observó la reliquia como si fuera un experto en gemas analizando un diamante, no sé en qué momento apareció, pero ella tenía un pequeño microscopio similar al que utilizaban en las joyerías

-WOOOOOH- LeFay exclamo de repente, sorprendiéndonos a Kuroka y a mí -¡Este cristal debe tener más de 10 mil años! ¡Tal vez sea de antes de la formación de la facción bíblica! ¡Pocas reliquias como esta no están bajo protección en templos antiguos de distintas mitologías! ¡¿Dónde consiguieron tal tesoro?!- Dijo exaltada

-Un hombre rico me lo entrego como pago de un trabajo- Dije sin dar muchos detalles, tampoco tengo tanta información de esa cosa

-¡Esto podría ser una llave hacia uno de los lugares perdidos en el tiempo! ¡Sin lugar a dudas podría valer más de 10 billones de euros!- Dijo igual de exaltada

-Por si no lo notaste por la biblioteca, los libros o la actitud de Fay... Ella es una cerebrito de primera, solo tiene 16 años y ya ha leído más de 6 veces todos los libros de este lugar – Dijo Kuroka mientras lamia una de sus patas. No pude evitar recordar a mi ama y su amor por el conocimiento, sin lugar a dudas se llevaría muy bien con LeFay

-¡Fey, regresa! ¡Te necesitamos!- Gritó Kuroka a lo que LeFay se detuvo y se sonrojo por la vergonzosa apariencia que mostró

-Lo siento- Dijo en un tono dulce y triste mientras hacía ojos de cachorro y un puchero. Mi corazón latió con tanta fuerza que casi me dio un infarto ¡Pasar tanto tiempo con Asia y Ravel debe estar haciendo que adopte un fetiche con las chicas rubias!

-¿Qué puedes decirnos de la maldición?- Dijo Kuroka con intriga

-Bueno... Es difícil saberlo a simple vista, pero estoy segura que debe ser una maldición generada a la hora de usarse; la reliquia es una especie de llave hacia un dimensión artificial, una creada hace más de 10 mil años atrás- Dijo mientras observaba nuevamente la reliquia –Podría analizarla, pero eso llevaría unos minutos- Dijo expectante a nuestra respuesta

-¿Qué quieres hacer, Issei-nya?- Me preguntó Kuroka mientras me veía

-...- Comencé a pensarlo, la maldición puede ser esa cosa que vi salir en Diodora y Ravel antes de que ellos desaparecieran, Diodora se doblego de dolor, por lo que podría asumir que una gran cantidad de dolor es lo mínimo que puede causar; no tengo idea si dejara secuelas que afecten mi cuerpo o si afectara mi Sacred Gear

-¿Cuántos minutos puede tardar?- Pregunté con seriedad, LeFay me respondió con una sonrisa

-Máximo 20, con suerte unos 13- Dijo con algo de orgullo, eso quiere decir que es muy buena

-Por favor, LeFay-san, ayúdanos- Dije con algo de suplica

-Por supuesto, Issei-sama- Dijo para sentarse en la mesa y comenzar a investigar la esfera. ¿Me llamó "sama"?... No sé cómo reaccionar a eso

-Bueno... Una siesta de 15 minutos no vendría mal- Dijo Kuroka mientras se acostaba sobre unos libros. No sé quién es ella realmente pero de esa forma realmente parece una gata común y corriente

Me senté en una de las tantas sillas vacías que habían en esa inmensa biblioteca, al voltear un momento pude ver como LeFay miraba la esfera con círculos mágicos alrededor de esta, siendo manipulados por ella como si fueran paneles digitales

Ahora solo podía esperar a que ella terminara para poder ir por Asia y Ravel, me senté y observe mi mano izquierda

-Ddraig...-

Comencé a hablar mentalmente con Ddraig, Si quiero salvar a mis compañeras voy a necesitar del poder que el Sekiryuutei puede darme, sin importar lo que deba sacrificar...

-Pareces muy preocupado... ¿Tiene que ver con esta reliquia?- La voz de LeFay interrumpió mi charla con Ddraig, mire a la rubia y está aún estaba analizando la esfera, pero aun así parecía estar prestándome atención

-... Mis amigas fueron secuestradas por un demonio de clase alta y creo que eso puede llevarme con ellas de nuevo- Dije luego de ver como ella estaba expectante de una conversación, posiblemente notó mi semblante triste

-¿Hay malos tratos entre los demonios?- Ella parecía realmente curiosa, parece haber notado que soy un demonio -¿Eres un demonio de clase baja?- Dijo como si nada

-Así es... Fui rencarnado hace un mes, no conocía nada de lo sobrenatural hasta ese entonces- Dije un poco más relajado

-¿Cómo se siente? Rencarnar ¿Cómo es?- Preguntó intrigada

-No lo sé, mi ama halló mi cadáver en un parque por lo que no pude sentir nada durante el ritual- Dije con una sonrisa al no poder responder la duda de LeFay

-Lo lamento- Dijo ella, parecida arrepentida de haber mencionado mi rencarnación

-No, está bien- Dije mientras me acercaba a la mesa en la que estaba ella –No recuerdo ese día con tristeza...- Trate de no sonar triste, pero –Mi ama y mi compañera fueron secuestradas- Dije con melancolía –Realmente las aprecio y no pude hacer nada cuando ese lunático se las llevó-

-No te preocupes, te ayudare a encontrarlas- Dijo con una sonrisa mientras seguía analizando el cristal

-...- Mire a LeFay trabajar, ella parecía muy concentrada en lo que hacía, aun mientras hablaba conmigo ella continuo trabajando en la reliquia –Tu eres humana... ¿Cómo sabes de todo esto?- Le pregunte curioso

-Si soy humana- Dijo con una sonrisa –Hay humanos que forman parte del mundo sobrenatural, ya sean portadores de Sacred Gears o familias de gran renombre- Dijo ella mientras volteaba a verme mientras continuaba moviendo los círculos mágicos alrededor de la reliquia

-LeFay Pendragon- Susurre mientras finalmente comprendía quien era la persona que estaba enfrente de mí, ella sonrió mientras soltaba una pequeña risa encantadora

Tranquilo Issei, ella es menor de edad... Espera, yo también lo soy

-Soy la hija menor de la Familia Pendragon, mi padre es descendiente directo del Rey de los Caballeros, Arturo Pendragon...- Dijo con una sonrisa mientras yo solo podía abrir la boca –Fufufu... Eso no es todo, mi madre es descendiente directa de la poderosa maga Morgana LeFay, quien estaba al mismo nivel que el Sabio Merlin- ella infló el pecho con orgullo –Soy la descendiente de esas dos grandes leyendas y porto el nombre de LeFay ya que fui nombrada como su heredera de esta generación-

-Ahora entiendo porque Kuroka confía tanto en ti- Dije sorprendido por todo lo que acababa de escuchar, creo que nunca me voy a acostumbrar a asimilar este tipo de información de golpe

-Por cierto... Muchas gracias por salvar a Kuroka-sama- Dijo ella mientras miraba a la gata dormir –Sé que ella no lo dirá, pero estoy segura que estuvo al borde de la muerte de nuevo... Ella ha tenido una vida difícil los últimos años, me alegra que alguien más la haya ayudado- Dijo con una sonrisa

-La encontré en el bosque de los familiares, pensé en convertirla en mi familiar, pero el ritual no pudo completarse... En su lugar se convirtió en nuestra mascota, mis padres la adoran, en especial mi madre- Dije al recordar como Mamá adora acariciarla y dormir con ella -... Es parte de la familia...- Sonreí mientras acariciaba las orejas de Kuroka -¿Cuánto sabes de ella?- Pregunte con sincera curiosidad, ahora ella es todo un misterio para mí y necesito saber todo lo que pueda de su pasado

-Bueno, ella es una demonio renegada, o al menos lo era- Dijo LeFay mientras hacía desaparecer la mitad de los círculos

-¡¿Una renegada?! ¡¿Significa que ella...?!- Estaba muy sorprendido de lo que oí

-Sí, Kuroka-sama asesino a su antiguo amo- LeFay comenzó a utilizar los pocos círculos que le quedaban mientras miraba a Kuroka dormir –Ella era una Youkai normal antes de convertirse en demonio, luego de mucho tiempo asesino a su amo y escapo... Ahora es una criminal buscada en el inframundo- Decía con melancolía y empatía

-Pero... Creí que todos los demonios renegados sufrían de mutaciones, un efecto secundario de las Evil Piece generado al asesinar a su amo- Dije confundido

-Kuroka-sama es toda una maestra en el Senjutsu y Touki, gracias a eso pudo retrasar esa mutación todo este tiempo, pero ahora parece que pudo extraer la pieza de alfil de su cuerpo- Explicó LeFay

-Pero... ¿Por qué asesino a su amo?... Ella...-

-Lo hizo por la persona que ama- Dijo ella con una sonrisa –La persona más importante en la vida de Kuroka-sama, ella sin duda daría su vida por...-

-Fay- La voz de Kuroka nos sorprendió a ambos, luego vimos a la gata parada sobre los libros en la mesa, ella nos miraba con algo de seriedad, pero parecía recién estar despertando –Hablando de personas importantes nya ¿Ya sabes dónde está tu hermano nya?- Dijo para hacer que la maga tragara con algo de nervios

-N-no he encontrado más pistas desde la última vez que estuviste aquí- Dijo con algo de nervios –Pero estoy segura que Arthur-Nii-sama se encuentra bien donde sea que este- Dijo mientras se paraba de la mesa y me miraba con algo de nerviosismo. Parece que hablo de temas delicados

-Ya acabe- Dijo LeFay para luego tomar la esfera de cristal –Pude eliminar la mayor parte de la maldición de la esfera- Dijo para luego dejarla en el suelo

-¿No ha sido toda la maldición?- Pregunte confundido

LeFay negó con la cabeza –No, la reliquia posee sellos demasiados complejos... Solo he podido eliminar la mayor parte de la maldición, ahora solo generara un ligero dolor a la hora de realizar la tele-transportación-

-Supongo que es mejor que nada nya- Dijo Kuroka mientras se subía a mis hombros de nuevo –Lo mejor será que nos vayamos antes de que le suceda algo a tus noviecitas nya-

-¿Vas a venir conmigo, Kuroka?- Dije sorprendido

-Por supuesto nya- Dijo mientras se acostaba en mis hombros –Si te traje aquí fue para ayudarte nya, aún no he cumplido con mi parte y no te he agradecido por salvarme la vida nya-

-¿Estas segura de esto, Kuroka-sama?- Preguntó LeFay mientras miraba con pena a la gata sobre mis hombros –Si se expone ante el mundo demoniaco podría...-

-Fay-chan... Le debo la vida a este hombre nya- Dijo Kuroka con mucha seriedad –Me salvo, me dio un hogar y nunca me ha pedido nada a cambio salvo ayudarlo a rescatar a las personas que ama nya... Además, Issei-nya es muy amable y divertido- Dijo para saltar y subirse a la esfera de cristal –Las chicas que quiere salvar también son muy lindas y divertidas nya, esto es lo mínimo que puedo hacer por ellos nya-

-Está bien- Dijo LeFay con una expresión de derrota pero comprendiendo los sentimientos de su amiga –Me gustaría poder ayudarlos más, pero podría perjudicar a mi familia si me involucro en asuntos demoniacos de este tipo-

-LeFay... Has sido de mucha más ayuda- Dije con sinceridad –Te estaré eternamente agradecido por todo eso- Dije sonriéndole para recibir la misma acción de parte de la joven rubia

-Está bien... Issei-sama, solo debe romper el cristal brindándole mucha energía- Dijo para luego colocar una expresión pensativa –Creo que con la ayuda de unos amuletos llegaremos a igualar la energía de un demonio de clase alta-

-Eso no será necesario nya- Dijo Kuroka en un tono juguetón –Issei-nya- Dijo mirándome

-Claro- Dije comprendiendo lo que debía hacer, mientras hacía aparecer mi Sacred Gear y este brillaba en una luz carmesí

-¿La Bo-boos-Boosted Gear?- Decía LeFay en shock –¿Issei-sama, eres... el Sekiryuutei?- Dijo mirando el guantelete dragonico en mi mano izquierda y luego mirarme a los ojos con su sorpresa aún vigente

-¡Ddraig!- Dije emocionado

[BOOST]

Una voz fuerte y clara se oyó desde la gema de mi Sacreg Gear, para luego poder sentir como toda mi energía aumentaba de golpe y se volvía más poderosa en pocos segundos

[BOOST]

Luego de unos 10 segundos recibí otro aumento y la misma sensación recorría de nuevo todo mi cuerpo. Kuroka y LeFay me miraban atentamente, una esperando al momento en que acabara de aumentar mi poder y la otra miraba de forma hipnotizada a mi Sacred Gear con un intenso brillo en sus ojos

[BOOST]

(¿Ddraig?) Mientras aumentaba mi poder nuevamente, comencé a hablar mentalmente con el Dragón Celestial que reside en mi (Ya he pensado acerca de la propuesta que me diste) Dije, recordando la condición de Ddraig, sobre la ofrenda a cambio de una parte de su poder

[Entonces, Mocoso... ¿Sacrificaras tu brazo izquierdo?] Pregunto el Sekiryuutei, mientras se preparaba para dar otro aumento

(No)

[No puedo darte mi poder si no me das una parte de tu cuerpo a cambio] Dijo Ddraig mientras no comprendía lo que intentaba hacer

(Te daré mi corazón...) Dije sin dudarlo

[...] El Sekiryuutei se mantuvo en silencio mientras parecía analizar mis palabras [JAJAJAJA] Rompió el silencio con una risa descontrolada mientras parecía estar divirtiéndose por lo que escucho [Eres increíble, Mocoso... ¿Sabes que eso hará que comience a correr sangre de dragón en tu venas?... La poca humanidad que te queda como demonio Reencarnado se perderá para siempre]

(Renuncié a mi humanidad cuando prometí que estaría al lado de mi ama y la ayudaría a cumplir su sueño... Si quiero proteger a Asia, también debo dar todo de mí, sin importar nada)

[Creí que no querrías usar mi poder... ¿Por qué cambias de parecer?]

(No quiero tu poder... Pero ahora lo necesito, me guste o no... Pero grábate mis palabras...)

[...] Ddraig quedó en silencio mientras esperaba a escuchar lo que estaba a punto de decir

[BOOST]

(Algún día, hare ese poder mío)

ー〇〇ー

De regreso en la mansión Phoenix, Lady Phoenix aparecía en un círculo mágico especial, mientras traía con ella las Evil Pieces de su querida hija. Roseline Phoenix había regresado del departamento de su hija, luego de buscar las Evil Pieces y rebuscar algunas cosas de su preciada hija, algo que no pudo evitar hacer como una madre amorosa, según ella

Al regresar a la oficina de su esposo, Roseline le entregó a Ajuka Belcebú las piezas de su hija, mientras que el Maou ya había preparado los círculos necesarios para realizar el ritual con el que traerían a la Princesa Phoenix de regreso

-Ahora, esto solo tomara unos segundos- Dijo Ajuka mientras colocaba las piezas de Ravel en el centro del círculo más grande que había creado –Así que un peón y un alfil- Dijo el Maou al ver que la joven Phoenix ya había comenzado a formar su nobleza, algo reconfortante para él ya que aún recuerda el curioso trato que hizo junto a la 4ta hija Phoenix, con respecto a su peculiar peón –Todo esta listo- Afirmo el Maou, mientras todos en la sala miraban expectante lo que sea que pudiera suceder.

Una especie de portal se generó en el centro de la habitación, este era similar a un agujero negro, con la diferencia de que este emanaba una gran cantidad de luz anaranjada y roja. Comparado con otros portales de este tipo, este agujero era mucho más chico que el promedio, aparentaba intentar aumentar de tamaño, pero por alguna razón comenzaba a deformarse como si fuera un gas inestable

La gran corriente de aire que se había generado con la creación del portal, comenzaba a disminuir mientras el portal comenzaba a encogerse y a consumirse el mismo, hasta que finalmente desapareció.

-¿Qué?... ¿Qué sucede?- Dijo Roger sin comprender por qué su preciada hija no había aparecido aun -¿Dónde está mi pequeña?-

-Ajuka ¿Sucedió algo?- Dijo Sirzechs Lucifer mientras esperaba la respuesta de su compañero Maou

-La tele-transportación inversa falló- Dijo sorprendiendo a todos, continuando antes de que alguien pueda decir algo –Al parecer, la joven Phoenix fue llevada a una dimensión artificial con sellos de protección que impide la creación de portales hacia ella- Explicó Ajuka

-¿Y... Ahora qué?- Preguntó Ruval Phoenix mientras comenzaba a preocuparse por la seguridad de su hermana

-Podríamos intentar abrir un portal hacia allá- Dijo Rainner Phoenix, llamando la atención de todos los presentes – Ravel-Chan fue tele-transportada junto a Diodora, tal vez podríamos invertir el portal e ir hacia ella en lugar de traerla-

-Eso podría funcionar- Dijo Ajuka mientras analizaba el plan del segundo hijo Phoenix –Tendría que diseñar de nuevo los círculos, pero no perdemos nada con intentarlo-

-Pero... No crees que esa dimensión tenga sellos que pueda impedir eso también- Dijo Roseline Phoenix

-Tal vez, es un 50-50- Dijo Ajuka –Los sellos que impiden las tele-trasportación en las dimensiones son muy complejos, incluso para nosotros hoy en día... El mismo inframundo cuenta con ellos, pero solo se puede impedir el acceso o la retirada de ellas, nunca ambas-

-Las personas no pueden Tele-Transportarse al inframundo, pero si pueden irse de aquí con círculos mágicos- Dijo el Maou Lucifer –La joven Ravel debió ser llevada con un artefacto con un rol similar al círculo especial que le brindamos a Lady Phoenix-

-Mous-samas- Dijo Riser entrando a la habitación, todos los presentes miraron al recién llegado –Por favor, llévennos con mi hermana... Si podemos traerla de regreso no importa cuán chica sea la probabilidad de éxito-

-Riser, tu...- Ruval fue interrumpido por su hermano menor

-Aceptare cualquier castigo por mi insolencia... Pero déjenme ayudar a traer a Ravel de regreso- Dijo en forma de suplica

-Está bien- Dijo Roger Phoenix –Riser merece un castigo severo por todos los errores que ha cometido, pero rescatar a Ravel es el principal problema que debemos resolver ahora- Dijo Lord Phoenix para luego dirigirse a su tercer hijo –¿Qué es lo que habías acordado con Diodora? ¿Te dijo algo acerca de sus planes?-

-Diodora solo deseaba casarse con Ravel solo para quedarse con su Alfil, al parecer estaba obsesionado con poseerla y me prometió que me daría algo que había deseado hace tiempo- Respondió Riser mientras recordaba la charla con el heredero Astaroth en ese bar –Al parecer nunca tuvo en mente cumplir con esa parte del trato, no estaba al tanto de su negocio con la diosa Nix; pero parece que es ella quien tomó el control del asunto por otros motivos-

-¿Cómo lo sabes, Riser?- Preguntó Lady Phoenix

-Por la forma en la que actuaron, parecía que la diosa de la oscuridad estaba al mando de la situación... Además dudo mucho que un dios se deje liderar por un demonio- Dijo Riser, para que todos estuvieran de acuerdo con esas últimas palabras

-Pero... ¿Qué tiene que ver Nix en todo esto?- Preguntó Grayfia Lucifuge, quien se había mantenido en silencio detrás de su rey, pero al escuchar el nombre de la diosa que logro detenerla ella decidió participar en la reunión -¿Qué es lo que esa diosa quiere?-

-¿También querrá el Sacred Gear del Alfil de Rave?- Preguntó Ruval, ya que el sabia de su hermana, que hace unas semanas ángeles caídos habían deseado el poder de la ex-monja

-Lo dudo- Dijo Riser en modo pensativo –Diodora no haría un trato que le impidiera obtener lo que deseaba- Dijo recordando la actitud del heredero Astaroth

-Quería a Ravel-san- Dijo el Maou Lucifer, atrayendo las miradas de todos –Por más que el alfil de Ravel-san sea codiciado por Diodora, tengo entendido que Nix no mostró interés en Asia Argento... Lo que quería la diosa de la oscuridad era a la joven Ravel, de otra forma no tendría motivos para secuestrarla-

-¿Por qué se llevarían a mi pequeña?- Dijo Lady Roseline Phoenix, mientras demostraba tristeza en su mirada. Todos su familiares la miraron de la misma forma, mientras Grayfia se mordía el labio; la Maid sentía que había fallado como reina al no proteger a un miembro importante de una de las familias más importantes del inframundo y como madre, ella no podía evitar sentir lastima por Lady Phoenix, de seguro ella estaría en un estado peor si se encontrara en la misma posición que Roseline si alguien se llevara a su querido Millicas

-Comenzare con el nuevo ritual- Dijo Ajuka mientras comenzaba a dibujar círculos en el aire nuevamente. Todos esperaban para ahora poder ir al rescate de la joven Ravel Phoenix

ー〇〇ー

Esos sueños vuelven nuevamente

Una joven cantaba sobre la cabeza de un dragón, parecía una escena sacada de la más hermosa fantasía nunca antes ideada, ya sea por la majestuosidad del dragón o por la hermosa y angelical voz de la joven, quien solo recitaba melodías sin letras... Pero eran más que suficientes para convertir estas montañas desoladas, en el paisaje más hermoso en todos los mundos

-Neeh... Goch-sama ¿Cuándo podré volver con mi padres?- Dijo la joven de cabello lila al parar de cantar mientras miraba las montañas, subida a la cabeza de un gigantesco dragón

-No lo sé, Mocosa... La guerra se ha intensificado y Ophisme pidió que te mantuviera lejos de todo eso- Dijo el Dragón guardián como si no fuera nada, el realmente no sabía cuánto tiempo debía seguir al lado de esta niña, pero de lo que si estaba enterado... Era que esta niña no volverá con su familia. El poderoso dragón había escuchado de la anterior protectora de la niña, que su mera existencia era algo increíble y milagroso; pero de la misma forma, sería un milagro si ella siguiera con vida por más tiempo

"Si el mundo se entera que alguien como ella existe, entonces todos la buscaran para matarla o usarla" pensó el dragón mientras veía el rostro de preocupación en la niña, ella no sabía del inmenso poder que corría por sus venas y crecía en su alma

-¿Cuándo volverá Ophis?- Preguntó la niña, deseando ver a la dragona que la había protegido antes de conocer al dragón sobre el que esta parada

-Es la primera vez que deseo verla pronto- Dijo el dragón rojo, mientras suspiraba al imaginarse frente a la poderosa criatura que le había entregado esta niña

-Goch-sama...- La niña volvió a llamar al dragón

-¿Qué?- Dijo con neutralidad

-¿Realmente merezco vivir?- Dijo la niña mientras se sentaba en la cabeza del dragón y apoyaba sus brazos sobre su propia cabeza –Recuerdo que Mama me dijo algo por el estilo antes de que me llamara monstruo- El dragón comprendió que se trataba de la esposa de su padre, ya que la pequeña niña nunca conoció a su verdadera madre

-Mocosa... Todos tenemos derecho a vivir... Pero muy pocos realmente se merecen ese derecho- Dijo el dragón mientras recordaba la cantidad de vidas que había arrebatado en sus batallas, siempre considero la larga vida que sus enemigos podrían haber tenido, así como siempre asesino usando su nombre... Por respeto a su víctima, todos merecen saber quién es el causante de su muerte, ya ajustara cuentas cuando le llegue su hora.

-Debes ganarte ese merecimiento- Dijo el dragón con normalidad –Estoy seguro que tú lo obtendrás- continuo, mientras pensaba en la posibilidad de que algún día él caiga en la batalla y finalmente perezca

Pero la tranquilidad de los dos fue interrumpida al sentir una nueva presencia muy cerca de ellos, el dragón fue el primero en reaccionar y se puso de pies de golpe, tomando a la niña en su cabeza y sosteniéndola en su garra

"Se ha vuelto más grande" Dijo con melancolía al ver que la niña ya ocupaba más espacio que antes en su garra "Ya pasaron 12 años, el tiempo sí que vuela"

-Lamento interrumpir su privacidad, Dragón-sama- Dijo una joven mujer desde la sombra, emergiendo como una figura negra para luego tomar color y forma, mostrando un cuerpo voluptuoso, un cabello oscuro como la noche y ojos azules hermosos

-¿Qué deseas aquí, Diosa Nix?- Dijo el Dragón con autoridad, su presencia hacía temblar a la diosa, pero esta no lo demostraba

-He escuchado acerca de una existencia casi inimaginable- Dijo la diosa con algo de burla -¿Se trata de esa joven?- Dijo con falsa curiosidad

-Veo que no conoces tu lugar, sabandija- Dijo el dragón, molesto por la insolencia de la diosa al tratar con un ser como él –Si deseas morir, te seria menos doloroso participar en la guerra de los cuervos, las palomas y los murciélagos-

-No me interesa los conflictos de los bíblicos, por mí que se destruyan entre ellos- Dijo con irritación al escuchar sobre aquella facción que no tolera –Tampoco estoy interesada en morir, sé que me destruirías en una fracción de segundo si intentara atacarte- Dijo la diosa mientras se cruzaba de piernas estando de pie –Por eso lo traje a él-

Un fuerte rugido se escuchó en los cielos, las nubes se dispersaron de golpe, dejando a la vista una criatura blanca como la nieve y del mismo tamaño inmenso que el dragón rojo en el suelo. No solo el tamaño era similar, el nivel de poder que ambos tenían era demasiado parejo y eso el dragón rojo lo sabía muy bien. Cientos fueron las batallas que libraron y en todas ellas aun no se había decidido un ganador, después de todo... Gracias a su increíble poder y la brutalidad de sus enfrentamientos fue que ambos consiguieron sus títulos

El dragón guardián miraba con seriedad al otro dragón que volaba hacia su dirección. Sorprendido, no de verlo, sino de que esta era la primera vez que veía a su rival y no deseaba luchar con él. Sabía que eso era lo que la diosa quería, gracias a eso, lo único en lo que el dragón podía pensar, era en cómo podría sacar a la niña de aquí

-Albion- Susurro el nombre de su rival, mientras el dragón blanco descendía a los suelos

-Ddraig- Dijo el dragón blanco, mientras miraba con ira al Dragón Carmesí frente a él

Los dos Dragones Celestiales se habían encontrado de nuevo

[Ddraig-sama]

ー〇〇ー

Asia Argento despertaba en una dura cama de piedra, ella sentía su cabeza adolorida mientras intentaba superar la confusión y comprender que era lo que le había sucedido. La alfil de Ravel Phoenix estaba aterrada al despertar sola en un lugar que no conocía, inconscientemente llamo al nombre de la única persona que querría a su lado en momentos como estos

-Issei-san- Susurro la rubia, mientras juntaba sus manos en su pecho en una pose temerosa. El pensar en el joven que ama, hizo que ella recordara sus últimos segundos con consciencia, cuando estaba en la oficina de los Phoenix junto a sus amigos y los familiares de su ama y amiga Ravel Phoenix. Ella recordó el momento en que dos personas aparecieron de la nada y una de ellas la tomó a la fuerza y luego le aplicó un hechizó de sueño muy poderoso. El rostro de su amado castaño y su querida ama, habían quedado en su memoria

-Otra vez me secuestraron y puse a Issei-san triste- Dijo con melancolía al pensar en cómo debe estar sufriendo su preciado amigo. Pero el decir esas palabras hizo que por fin comprendiera su situación, estaba atrapada

-Debo salir de aquí- Dijo con pequeña determinación, luego de superar lo sucedido con los ángeles caídos, Asia se había decidido a ser más valiente y fuerte, solo lleva una semana practicando hechizos demoniacos con su ama, pero ella odiaría ser una carga para su equipo. Ese valor y la determinación de poder estar al lado de la persona que ama, hicieron que Asia reuniera el coraje suficiente como para buscar una salida de ese lugar

Asia caminó hacia el único umbral que había en ese cuarto que de paredes de piedra, camino hasta donde se supondría habría una puerta y se asomó ligeramente por la gran abertura para observar furtivamente lo que parecía ser un largo pasillo. Asia recordó las antiguas iglesias en las que había vivido durante su vida como monja, ella residió en muchos edificios antiguos que tenían paredes de piedra y habitaciones sin puertas, que en algunos casos con suerte tenia cortinas

La demonio rencarnada se asomó nuevamente, esta vez para observar con más claridad a su alrededor, no vio nada más que paredes de piedra, un suelo y techo del mismo material, sin mencionar que encontraba el lugar mucho más antiguo de lo que suponía que era, a lo lejos notó grandes aberturas generadas por una gran distancia entre columnas de piedras, como en los templos antiguos que vio en la clase de historia. Asia observo a todos lados, con tal de cerciorarse de no encontrar a nadie que pudiera verla y finalmente se dirigió al ritmo del paso más silencioso y rápido que podía hacer

Al llegar al final del pasillo, notó que se encontraba justo en frente de las columnas de piedra, todas estas parecían rodear el edificio en el que se encontraba y estaban dispersas simétricamente y de forma calculada. Rápidamente dedujo que se encontraba en una especie de tiempo antiguo. Si la situación fuera otra, ella disfrutaría de su primera vez en un templo como este, pero debía escapar y regresar con Issei y Ravel

La ex-monja asomo su cabeza por las esquinas del pasillo, para asegurarse de no hallar a nadie a sus alrededores y finalmente corrió hacia una de las columnas, aprovechando el grosor de estas para esconderse por si alguien venia por el pasillo. Gracias a la adrenalina que Asia estaba sintiendo, la rubia no notó el pequeño detalle que había a su lado hasta que finalmente volteo hacia el exterior. Ella pudo ver una especie de altar de rituales cuadrado, del tamaño de una cancha de futbol, unido en sus lados a puentes de piedra que daban hacia tres templos más, todos parecidos entre sí, con la diferencia en las banderas y pinturas que estos poseían. Banderas de colores rojo, blanco, dorado y azul, reliquias de los mismos colores y pinturas de extrañas criaturas en sus paredes, todos los templos respetaban un color y solo uno. Asia se cautivó por la belleza de los templos a su vista, luego notó que se encontraba en el templo con reliquias y banderas blancas, cuando de repente notó los puentes que conectaban a los templos con el altar

Asia sintió intriga por los puentes, confundida por su propósito hasta que volteo la vista hacia abajo, para luego retroceder sin poder evitar soltar un ligero gritó de sorpresa al ver un inmenso vacío hacia la nada. Fue entonces que notó el panorama que rodeaba a los templos. No había cielo o suelo, todo parecía estar suspendido en la nada mientras se expandía un paisaje dimensional de colores que variaban entre el azul al rojo, un conjunto de colores que parecían las aureolas de luces que se formaban en el espacio

-¡¿Quién anda ahí?!- Asia escucho una voz femenina gritar desde la esquina más cercana de donde ella estaba, la rubia se asustó al escuchar a un persona tan cerca de ella y se preparó para correr en cuanto vio una figura femenina doblar por la esquina -¡Avisen al amo!- Dijo la mujer mientras corría tras Asia -¡Asia Argento ha despertado!-

Mientras Asia corría por el templo en búsqueda de la salida, Ravel se encontraba frente a Nix en la sala principal del templo con banderas y adornos anaranjados

-Parece que tu chica ya despertó- Dijo Nix mientras veía a la Phoenix

-¡No le hagas nada a Asia! ¡Ella no tiene nada que ver con esto!- Dijo Ravel sintiendo miedo por su Alfil

-Solo puedo prometerte que yo no le haré nada, pero Diodora tiene puestos sus ojos en ella desde hace meses, estoy seguro que tomara a la joven una vez mejore- Dijo Nix sin importarle lo que pueda sucederle a la ex-monja

-¡NO! ¡No dejes que se le acerque!- Dijo Ravel con pánico al entender a qué se refería la diosa

-Lo siento, pero era mi parte del trato dejarle hacerle lo que quiera a Asia Argento- Dijo para provocar lágrimas en la Phoenix al saber que en cualquier momento podrían violar a su sierva

-¡¿Por qué?!... ¡¿Qué es lo que deseas de mí?! ¡¿Vas a matarme para obtener el poder del Fénix?!- Dijo Ravel en llanto mientras perdía todos sus modales ante el pánico

-No, eso solo retrasaría mis planes miles de años más hasta que reencarnes de regreso- Dijo Nix para luego flotar hasta la altura de Ravel –Te pondré a dormir con la enfermedad de sueño de los demonios- Dijo para helar la sangre de la Phoenix

-¿La enfermedad de sueño?- Dijo con terror. Ravel conocía dicha enfermedad que solo los demonios podían padecer, esta no tenía un nombre en concreto y era llamada de esa forma por los síntomas que generaba, ya que inducía a la víctima en un sueño pesado dejándola en un coma vegetativo del cual no podían despertar. Durante ese tiempo el cuerpo de la persona no sufriría cambio alguno, como si fuese congelado en el tiempo, tampoco necesita de comer o de hacer sus necesidades. Aquellos que han caído como víctima de esta enfermedad podrían considerarse muertos, si no fuera por el hecho de que aún puede verse respirar el cuerpo, pero aún no hay registro de que alguien haya superado dicho síntoma, habiendo registro de demonios que han pasado mil años sin despertar

-Es algo complejo, pero con el tiempo necesario te induciré en ese sueño para preservarte aquí hasta que reúna a las bestias restantes- Dijo Nix mientras acercaba su rostro al de Ravel y besaba su frente con dulzura –Despídete de este mundo, cuando despiertes podrían haber pasado más de tres mil años-

-Asia... Issei...- Susurro Ravel con miedo

ー〇〇ー

Luego de haber acabado mi trato con Ddraig y de acabar con los aumentos de mi poder, pisé con muchas fuerzas aquella esfera que me había sido otorgada como pago de mi servicio demoniaco. Segundos después, fui envuelto en una gran cantidad de runas junto a Kuroka, quien estaba en mis hombros y al igual de lo que le sucedió a Ravel y a ese bastardo de Diodora, comencé a sentir una cantidad horrible de dolor. Resistí a como pude, evitando desmayarme pero podía sentir como si mis músculos se comprimían una y otra vez, casi inconsciente pude ver una luz azul emanarse de mi cuerpo para luego cubrirme en su totalidad

Casi sin fuerzas caí al suelo para luego divisar que no me encontraba en aquella gran biblioteca de aspecto rustico, en su lugar podía sentir ladrillos de piedra en mi espalda contra el suelo. Mi vista se aclaró cuando el dolor comenzó a desaparecer y pude ver lo que parecía ser el techo de una catedral enorme

-Kyaaa... Eso fue más doloroso de lo que me esperaba nya- Dijo Kuroka con claro dolor en su voz, la gata parecía estar estirándose en el suelo luego de haber rodado lo suficiente como para relajar sus músculos

-¿Do-dónde estamos?- Dije mientras el dolor desaparecía lentamente y comenzaba a ver hacia mi alrededor, llevándome una enorme sorpresa -¡SANTOS TEMPLOS DE SAINT SEIYA!-

Grité impactado al haberme encontrado en una especie de mausoleo sagrado o una sala del trono digna de la mitología griega o romana, era difícil saberlo gracias a la combinación de ambos estilos en el lugar

-Parece que es el templo de un antiguo dios de una facción extinta nya, ahora entiendo porque estaba tan protegida esa reliquia nya- Dijo Kuroka mientras miraba hacia todos lados, hasta que se paró de golpe y erizó su cola mientras miraba hacia una dirección –Siento la presencia de Asia-chan- Dijo mientras miraba con seriedad

-¡¿En serio?! ¡Entonces está aquí!- Dije emocionado y dispuesto a salir corriendo, pero Kuroka me detuvo al voltear de golpe hacia otro lado

-¡La chica pollo también está, pero están separadas y hay más personas con ellas nya!- Dijo exaltada -¡Puedo sentir demonios de clase baja y media junto a Asia nya! ¡La Phoenix esta junto a un demonio de clase alta, uno de clase baja y una presencia aterradora nya!-

-¡Tenemos que ir por ellas cuanto antes!- Dije para comenzar a correr por el único pasillo que pude ver, todo el lugar estaba hecho con ladrillos de piedras y pude divisar algunas habitaciones

-¡Espera, Issei-nya!- Kuroka corría detrás de mi intentando detenerme -¡Ambas están siendo vigiladas nya y en cuanto sepan que están aquí todo estará perdido nya!- Ella saltó sobre mi cabeza logrando frenarme -¡Tenemos que pensar en algo antes de...- Ella abrió sus ojos de golpe y detuvo sus palabras para luego voltear al pasillo en dirección hacia donde yo estaba corriendo -... Imposible- Susurro mientras que su boca tembló –Es-este poder nya... es...- Kuroka comenzó a caminar hacia una de las habitaciones que habían en el pasillo. Comencé a preocuparme y fui tras ella

-¡Oye!¡Kuroka!- Le grité para que se detenga, pero parecía hipnotizada, por lo que la seguí a la habitación a la que se dirigía -¡Tenemos que ir por Asia y Ravel cuanto antes! ¡No podemos...- Mi voz se detuvo al momento en que visualice la figura de una joven sobre una cama de piedra, la razón de mi sorpresa... Fue el hecho de que ya conocía a esa persona -¿Ingvild?- Susurre confundido

-¿La conoces nya?- Dijo Kuroka con intriga

-No... Yo... La he visto en mis sueños- Dije mientras me acercaba a la cama donde ella dormía, me era imposible no reconocerla, su cabellos color lila, su vestido antiguo y elegante, su cuerpo joven y aun en crecimiento. Era la misma persona que aparecía en mis sueños -¿Pero qué?-

Todo esto resultaba más confuso para mí, siempre que ella parecía podía oír una voz angelical y luego ella me hablaba mientras mantenía su expresión dormida...

Dos poderosos dragones se enfrentaban en los cielos de aquella cordillera nevada, mientras el impacto de sus golpes despejaba las nubes del cielo a la redonda en un radio mayor a 100km2, estos dos dragones eran conocidos por todo el mundo como los Dragones Celestiales.

Albion, el Dragón Emperador Celestial Blanco, el Hakuryuukou conocido como el dragón de la supremacía

Y Ddraig, el Dragón Emperador Celestial Carmesí, El Sekiryuutei conocido como el dragón de la dominación

Ambos dragones se detestaban el uno al otro, hace miles de años ellos han luchado a muerte por un propósito que ya ni siquiera recuerdan. Pero gracias a sus despiadadas y devastadoras batallas, los dragones se ganaron el temor de las facciones y el reconocimiento como parte de los seres más poderosos del mundo

Pero en esta ocasión, la batalla estaba inclinada en contra del Sekiryuutei

Ddraig estaba conteniéndose con tal de proteger a la joven mocosa que ha estado protegiendo la última década, el Sekiryuutei sabe que la diosa Nix desea el poder que la pequeña posee. Ophis lo asesinara si se entera que alguien ha secuestrado a esa niña... No... Eso no es lo único... Ddraig no dejará que alguien se lleve a su pequeña y la utilice, ella debe encontrar su propósito para vivir... Y NADIE SE LO VA A IMPEDIR

-¡¿Qué sucede, Ddraig?!... ¡Te has vuelto débil!-Dijo Albion mientras utilizaba su habilidad debilitaba mucho más al Sekiryuutei

-¡Acabalo de una vez!- Dijo la diosa montada en la espalda del dragón blanco

-¡No interrumpas, larva!- Dijeron ambos dragones para rugir al mismo tiempo y liberar una disparo de energía de color esmeralda y zafiro

-¡¿Goch-sama?!- La joven de cabello lila miraba desde el suelo mientras veía a su guardián luchar contra dos seres de extremo poder

-¡Acércame a ella y te dejaré luchar!- Dijo la diosa de la noche mientras veía como la joven que había venido a atrapar se encontraba indefensa

-¡No te dejare!- Gritó Ddraig -¡BOOST!- El dragón carmesí utilizó su habilidad característica mientras

-¡Ya has perdido, Ddraig!- Dijo Albion mientras extendía sus alas -¡HALFDIMENSION!- Un brillo de color celeste cubrió todo a su alrededor mientras la materia comenzaba a distorsionarse y la energía de la zona de dividía toda a la mitad

-¡Ddraig-sama!- La joven gritó mientras era rodeada por una gran cantidad de sombras

-¿Mocosa? ¡Mocosa!- Ddraig voló hacia donde la joven se encontraba, pero Albion lo embestiría y lo inmovilizaría mordiéndolo desde el cuello -¡BOOST! ¡BOOST! ¡BOOST! ¡BOOST!- El Sekiryuutei comenzó a duplicar su poder para comenzar a liberarse con fuerza bruta

-¡Ayudeme, Ddraig-sama!- Gritó la niña mientras comenzaba a hundirse en la oscuridad debajo de ella, para que luego aparezca Nix detrás de ella y le colocara un círculo mágico en la cabeza

-¡Duerme!- Dijo Nix para que la joven cayera inconsciente y sea completamente tragada por la oscuridad

El Sekiryuutei se quedó inmóvil al ver el lugar donde la diosa había desaparecido con la joven. Ddraig no pudo evitar ver el rostro de la niña de 4 años que había recibido de la Diosa Ophis, la niña que creyó una carga y pensó abandonar en más de una oportunidad. Pero fue el temor de su diosa por lo que siguiera soportándola día a día, haciendo que con el paso del tiempo comenzara a encariñarse con la mocosa. Ya sea por su alegre personalidad, su inocencia o sus hermosos cantos que inconscientemente lo relajaban

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!- El Sekiryuutei gritó mientras comenzaba a emanar llamas rojas que comenzaron a consumir toda la nieve del lugar, luego las hiervas y los árboles, mientras las rocas se derretían y las montañas comenzaban a destruirse con erupciones volcánicas -¡INGVILD!- Gritó el nombre de su pequeña mientras sus alas brillaban en una luz esmeralda

... Issei miraba detenidamente el cuerpo dormido de Ingvild, mientras sentía un extraño cosquilleo en todo su cuerpo, era una sensación muy difícil de describir, con una gran variedad de sentimientos mezclados que con solo mirarla hacia que Issei sintiera un bucle de emociones confusas.

Lo que más extrañaba al castaño era el hecho de que todo esto no era nuevo para él. Issei ya había experimentado todo esto antes en una situación similar

Issei experimentaba la misma sensación que cubrió su cuerpo el día en que conoció a Ravel Phoenix, en aquel pasillo de la academia Kuoh, en una tarde normal de un día normal de colegio. Fue el día en que Hyoudou Issei comenzó a interesarse en Ravel Phoenix al no poder apartar sus ojos de ella, pero no era gracias a su belleza, lo que le impedía apartar su mirada de esos ojos era ese pensamiento o voz en su cabeza que le decía lo especial que era esa persona frente a él

-¿Has soñado con esta persona sin nunca antes haberla visto nya?- Dijo Kuroka trayendo de regreso a la realidad al Sekiryuutei –Eso sí que es peculiar y lo es mucho más si consideramos el extraño espécimen que es esta niña nya- Dijo la gata mientras miraba con seriedad a la joven de cabello lila

-¿A qué te refieres?- Preguntó Issei sin comprender a que se refería la gata negra

-¿Es que no puedes sentir su aura nya?- Al escuchar a Kuroka, Issei se concentró en comenzar a sentir el aura que el cuerpo dormido de Ingvild desprendía. Solo bastó un segundo para que Issei se sintiera abrumado

-¡¿Pero qué...- Issei casi cae al suelo al sentir su aura -¡¿Ella es demonio?!- Preguntó Issei al reconocer el tipo de aura que desprendía

-Es algo más que eso nya, ella...- Kuroka no logró terminar cuando fue interrumpida por un repentino temblor

Todo el templo, no... Toda la dimensión en la que se encontraba comenzó a temblar, haciendo que cada uno de los templos comenzaron a sacudirse con furia

-No la asesinen, Diodora-sama debe reclamarla- Dijo una de las siervas del heredero Agares mientras ella y sus compañeras perseguían a Asia Argento, cuando todo el templo comenzó a temblar, haciendo que la joven demonio Phoenix se aferrara a una de las columnas del templo

Mientras en la sala donde Nix retenía a Ravel, la diosa de la noche lidiaba con un molesto Diodora, cuando los temblores comenzaron, extrañando al demonio y a la diosa. Pero luego de unos segundos, la diosa comprendió lo que sucedía

-El Leviatán despertó- Dijo la Diosa, sorprendida de que por primera vez en la historia, alguien superaba la enfermedad del sueño

La dimensión comenzó a alterarse, mientras las luces del vació se distorsionaban y cambiaron hasta simular el cielo nocturno del mundo humano. A la vez que en el altar central se encendía una gran fogata en el centro de esta, cuyas llamas comenzaban a variar entre los colores azul, rojo y dorado, con una gran cantidad de antorchas en tres de los cuatros lados del altar, con llamas del color correspondiente de los templos a sus espaldas

-¡¿Qué sucede?!- Preguntó Issei mientras se sostenía de la cama de piedra en la que estaba durmiendo Ingvild

-¡No lo sé NYA!- Dijo Kuroka mientras clavaba sus uñas en la espalda de Issei para no caer

-¡Kuroka! ¡Me lastimas, suéltate!- Gritaba el castaño mientras sentía como sus sangre comenzaba a brotar de sus heridas

-¡NYAAAAA!- Kuroka solo gritó fortaleciendo su agarre

Cuando el temblor se detuvo, la gata cayó al suelo mientras respiraba con dificultad mientras Issei exhalaba agitado por las heridas en su espalda, cuando

-Issei...- Ambos presentes oyeron una voz angelical llamar al castaño, tanto Issei como Kuroka voltearon la cabeza lentamente hasta la dirección de la hermosa voz -Tengo sueño...- Dijo Ingvild mientras bostezaba