-¡Malditos idiotas! ¡Me dejaron atrás y las chicas del club de tenis casi me matan!- Decía un maltratado Issei, quien acababa de reencontrarse con sus dos amigos fuera del edificio antiguo de la academia
-¡No nos eches la culpa a nosotros!- Gritó Motohama, quien parecía querer recuperar el aliento después de haber corrido por toda la academia
-¡Es cierto, Issei! ¡Tú fuiste el que se quedó atrás mientras veía a Ravel Phoenix!- Continuo Matsuda, quien se encontraba en un estado peor al de su amigo con lentes
-¿Ella era Ravel Phoenix?- Preguntó Issei un tanto sorprendido
-¡Por favor, Issei! Toda la escuela la conoce, es una preciosura extranjera hija del Director principal de la empresa multinacional Phoenix- Dijo Matsuda con una sonrisa tonta en su rostro al pensar en uno de sus ángeles, después de todo al chico de cabeza rapada le gustaban las chicas más jóvenes que él, después de todo tenia tendencias loliconeras
-Pechos 85cm, cintura 59cm, caderas 84cm- Dijo Motohama mientras se acomodaba los lentes haciendo que brillen con el reflejo del sol –Un espécimen digno de apreciar si me lo preguntas-
Issei escuchaba los comentarios de sus compañeros, el castaño ya había escuchado hablar de Ravel Phoenix, así como comentarios de su belleza. Pero jamás imaginó que verla por primera vez le produciría un cosquilleo extraño en todo el cuerpo, ni siquiera se molestó en apartar la mirada de sus hermosos ojos azul marino. Era algo extraño para él, algo en su interior le decía que se acerque a esa chica, mientras un sentimiento de nostalgia golpeaba fuertemente su corazón
Sin darse cuenta, Issei comenzó a mirar con más frecuencia a Ravel Phoenix, sin llegar al punto de un acosador o un extraño que la seguía. Sus ojos se enfocaban en ella siempre que la veía caminar o descansar y no se apartaban hasta que desaparecía de su campo de visión
Con el paso del tiempo, Issei creyó que esos sentimientos eran interés, admiración o hasta amor... Pero nunca estuvo completamente seguro, hasta el día en que se convirtió en su siervo, su peón, el primero de su nobleza. Issei comprendió que lo que sentía por Ravel Phoenix, eran absolutamente todos esos sentimientos
Aun así, algo no acababa de resolverse en la mente del castaño
¿Cuándo nació esta cercanía entre nosotros? Desde el momento que la conoció y habló con ella, Issei podía sentir que hablaba con su amiga de toda la vida o la persona que lo había acompañado por muchos años
Pero no era similar a las veces que jugaba con su amiga de la infancia, parecía que su relación iba más allá de eso
El castaño concluyó que se trataba de sus sentimientos hacia la Phoenix, ahora que están mucho más claros, deben jugar con su cabeza en ese tipo de situaciones... Pero... ¿Por qué Ingvild transmite las misma emociones que Ravel, si acaba de verla en persona hace solo unos segundos? Tal vez no era tan acertado su veredicto y sea algo más lo que produce en Issei ese cosquilleo al estar con una de estas dos jóvenes
ー〇●〇ー
-¡Es Asia Argento, atrápenla!- Gritó la Reina de Diodora mientras corría tras el alfil Phoenix, mientras llamaba a sus demás compañeras para retener a la rubia ex-monja -¡No la asesinen, el amo debe reclamarla!- Dio una orden mientras las demás piezas de Diodora intentaban acercarse a la rubia, pero
-¡Raisse, ataca!- Gritó Asia con miedo mientras corría de las siervas Astaroth y un pequeño dragón azul volaba hacia las jóvenes vestidas como sacerdotisas o monjas, solo que las prendas portaban los colores de la casa Astaroth
-RAAAAAAAAAAH- El dragón de rayo abrió sus fauces para expulsar de allí una gran lluvia de relámpagos, que hacían retroceder a las siervas
-¡Tenemos que salir de aquí!- Decía Asia con miedo mientras buscaba la salida del templo
-Rah- Dijo el dragón en confirmación, mientras volvía a disparar su magia para retener a las siervas de Diodora
-Por ahí esta el puente- Dijo Asia con felicidad al ver la salida, pero –Kyaaa- El templo se sacudió de golpe y como si de un terremoto se tratase, todo el lugar comenzó a temblar con fuerza, haciendo que todos caigan al suelo y Asia se aferre a un columna para no caer, mientras Raisse la ayudaba a equilibrarse
-¿Pero qué?- Asia observó como el cielo comenzaba a distorsionarse y a cambiar el color, hasta que se detuvo dejando a la vista un hermoso cielo nocturno
-Rah- Dijo Raisse en señal de que era su oportunidad de correr, al ver que todas sus perseguidoras aún permanecían en el suelo
Mientras que en la sala principal del templo dorado
-Relajarte pequeña pajarita- Dijo Nyx mientras preparaba los cirulos mágicos con los que pensaba inducir la enfermedad del sueño a Ravel
La heredera Phoenix comenzaba a entrar en pánico al pensar en que podría caer en un sueño eterno del que ningún demonio ha logrado despertar por más de mil años, los rostros de sus hermanos y sus padres llegaban a su cabeza ¿Su familia la rescataran algún día? ¿Pasaran siglos para que la encuentren? ¿Qué sucederá con la escuela, sus compañeros de clases y sus amigas de Kuoh?... ¿Qué sucederá con Issei? ¿El la buscará junto a su familia o la olvidara y seguirá su vida con otra ama?... ¿Qué sucederá con Asia?... Ella...
Ravel comenzó a temblar al recordar lo que Diodora pensaba hacer con su tierna y bella alfil
-Issei... Por favor salva a Asia- Susurraba Ravel mientras sentía que comenzaría a llorar
"Un Phoenix jamás llora, nuestras lagrimas son sagradas" Esa era la frase que su padre le repitió toda su vida, casi como un lema familiar. Ravel intentaba mantener la postura mientras pensaba en sus dos queridos siervos
-Quiero pasar más tiempo junto a ellos- Decía mientras se mordía los labios
-Nyx- La voz de un joven hizo eco en la sala, mientras Diodora Astaroth entraba al lugar acompañado de una de sus siervos -¡Exijo respuestas! ¿Quién es la joven que tienes bajo cautivo en ese templo? ¡¿Cómo puede tener un aura demoniaca tan aterradora?!-
-¡Tú!- Ravel miró furiosa a Diodora -¡Maldito asqueroso hijo de perra! ¡Te asesinare a ti y a todas esas putas tuyas si piensas tocarle un solo pelo a Asia, desgraciado egoísta retardado!- Ravel gritó con furia mientras olvidaba todos los modales que una dama debía tener, "Perdóname Madre" decía en su cabeza, pero sin negar de que se sentía bien al gritarle al heredero Astaroth
-¡Lárgate Diodora! ¡Ya no eres parte de mis planes, espera a que Shalba venga por ti y desaparece antes de que me enfurezca!- Dijo la diosa mientras miraba con hostilidad al hermano del Maou
-Escucha Nyx, sé que no debo meterme en tus asuntos, pero no puedo negar lo que sentí al estar junto a esa joven... Ese poder demoniaco es igual al de un demonio de clase suprema, incluso podría rivalizar a la clase Maou- Dijo Diodora mientras veía con seriedad a la diosa
-¿Qué? ¿De qué está hablando?- Preguntó Ravel confundida, cuando de repente todo comenzó a temblar, mientras la dimensión se distorsionaba
-¡¿Pero qué rayos?!- Diodora perdió fuerzas y cayó al suelo mientras su alfil intentaba acercarse a él pero el temblor se lo impedía
-¡¿Qué sucede?!- Dijo Nyx confundida, nunca antes había sucedido algo así y no sabía que estaba sucediendo con la dimensión, de repente todas las antorchas del lugar se encendieron iluminando con una llama dorada –¿Acaso?- Solo una respuesta llegó a su cabeza –El leviatán ha despertado- Tal vez esto sea una reacción de la dimensión al tener a dos de las rencarnaciones de los cuatro seres supremos aquí
-¿Leviatán?... Imposible ¿Ellas están aquí?... ¿Hablas de la Maou o de Katrea-sama?- Dijo Diodora confundido
-¡Claro que no, maldito idiota! - Dijo Nyx molesta mientras el terremoto cesaba -¡No hablo de esa Mocosa infantil o de la estúpida resentida!- Dijo mientras se ponía de pie y fruncía el ceño –Hablo de la verdadera y legitima portadora de ese nombre-
El heredero Astaroth estaba confundido ¿Había alguien más aparte de Katrea que merezca portar el nombre de Leviatán? Eso es imposible, los antiguos Maous han muerto y las pocas familias de herederos se mantienen vigiladas en el inframundo ¿De qué estaba hablando Nyx?
Antes de poder seguir con la discusión, un círculo de comunicación apareció en la oreja de Diodora
[Diodora-sama, Asia Argento está intentando escapar del templo... Ella tiene ayuda de un familiar muy poderoso, no podemos acercarnos a ella] Quien hablaba era su Reina, las palabras dichas por ella fueron oídas por todos los presentes, haciendo que Nyx mirara molesta a Diodora y Ravel sonría al saber que Asia aún se encontraba bien
-Reténganla hasta que llegue, me voy a enfurecer si se les llega a escapar- Dijo en un tono molesto e irritado –Nuestra discusión no ha acabado, Nyx- Dijo para mirar con seriedad a la diosa, pero esta le dirigió la misma mirada
-Yo creo que si... Mi parte del trato está cumplida y no pienso dejar que un asqueroso demonio como tú, me insulte al creerse que puede hablarme de esa forma- La diosa se cruzó de brazos y camino hasta donde se encontraba el demonio, Diodora retrocedía asustado mientras comenzaba a sentir como Nyx liberaba su aura divina –Te asesinaría ahora mismo... Pero tengo planes para que te redimas ahora mismo- Dijo la diosa mientras hacía que su aura oprimiera a Diodora y su alfil contra el suelo –Tal vez no lo hayas notado debido a tu tendencia de pensar con ese miserable pene tuyo y tu mentalidad mediocre que solo abarca para tener la idea de violar a esa monja... Pero desde que el temblor comenzó he sentido dos presencias más dentro de los templos- Dijo para pisar la cabeza de Diodora, mientras este luchaba para no caer inconsciente ante el abrumador poder de la diosa
-Escúchame... Lo más probable es que alguien haya venido con planes para salvar a la chica Phoenix, así que vas a encargarte de ese alguien... O me molestare si interrumpen mi ligero ritual de sueño- Nyx retiro su pie de la cabeza de Diodora –Hazlo, o no solo te matare... También me llevare a esas lindas monjitas que tanto amas follarte-
-... S-s-si- Dijo con dificultad el heredero Astaroth mientras miraba con ira a la diosa, pero no podía hacer nada ante tan semejante poder. Estaba completamente en otra liga
-Retírate de aquí... Y llévate esa cosa contigo- Dijo Nyx mientras señalaba a la inconsciente sierva de Diodora. Para que el demonio de clase alta, cargue con dificultad a su alfil y se retire de la sala del templo a un paso débil
-¡Si alguien vino por mí, créeme que ese idiota no podrá derrotarlo en el estado en que se encuentra!- Dijo Ravel, con su actitud arrogante de nuevo en pie, ya que al escuchar las palabras de la diosa comenzó a sentir más esperanzas de que alguien la liberara
-Tal vez no... Pero lo que siento es un demonio de clase baja y a una Youkai... Por más que ese idiota caiga, ellos no son rivales para mí- Dijo Nyx con normalidad mientras comenzaba a formar círculos oscuros en el aire
-¿Un demonio de clase baja y una Youkai?- Dijo Ravel confundida... ¿Tal vez...? –Issei y K...- Ravel no pudo acabar ya que comenzó a sentirse estúpida
"¡No puedes simplemente rendirte y desear que todo pasé como si nada! ¡Siempre hay una manera de al menos intentar detener todo esto!"
Recordó las palabras que Issei le había dicho en su habitación, ella rara vez discutía con su peón, ya conocía la personalidad agresiva y expresiva de Issei, algo muy similar ocurrió cuando él conoció a Asia. Odiaba cuando las personas importantes en su vida sufrían y odiaba ver cuando nadie hacia algo para remediar las cosas... Ravel comprendía los sentimientos del castaño, por eso se sintió feliz de ver como él se preocupaba por ella, pero a la vez se sintió inútil de no haber intentado nada antes
"¡Está robando tu felicidad e impidiendo tu sueño!"
¿Acaso ella actuaria de esa forma cuando aparezca el primer obstáculo en su camino? Se rendiría si estuvieran a punto de arrebatarle todo lo que le importa
"¡Podría perderte a ti!"
Eso fue lo que le dijo a Issei en ese momento, solo eran sus miedos y frustraciones saliendo a flote... Pero ahora... Se aferraba a esas palabras como su única esperanza para poder volver con sus amados siervos
-No... voy... a dejar... que eso pase- Susurro Ravel, mientras miraba a la diosa diseñar los círculos del ritual. Ella no era buena en el combate como su hermano Ruval, no poseía talentos mágicos al nivel de su hermano Reinner, tampoco tenía el coraje y las agallas de su hermano Riser... Su mejor arma era su cerebro... Pero si hablamos de su clan... Sin duda, lo que más destacaba... Eran sus llamas
"¡Siempre hay una manera de al menos intentar detener todo esto!"
-Tienes razón, Issei- Dijo Ravel mientras creaba llamas en las palmas de su mano y en las plantas de sus pies –Incluso Asia está luchando en estos momentos... No puedo abandonar a mis siervos cuando sufre- Las llamas de Ravel comenzaron a ser consumidas por la oscuridad que la retenía
"Perdón Issei, otra vez estaba mostrando mi lado más débil"
-¿Qué es lo que intentas?- Dijo Nyx confundida al ver los intentos de Ravel por escapar –La oscuridad devora todo poder mágico que utilices, ni siquiera tus llamas se salvan de eso- Dijo Nyx como si recalcara lo obvio
-No puedo ser la damisela en peligro que espera por su rescate... Mis siervos me necesitan, ellos luchan por mí... Yo debo luchas por ellos- Ravel comenzó a liberar muchas más llamas, mientras sacaba sus alas de fuego
"Te amo, maldito pervertido"
-Que torpe gasto de energía- Decía Nyx, mientras se decepcionaba de ver a una joven intelectual como Ravel, actuar de una manera tan precipitada y estúpida
-Esto... Aun... no es nada- Dijo Ravel, para qué círculos mágicos con el emblema Phoenix, aparecieron en sus extremidades atrapadas. Segundos después; lo que antes eran escasas llamas apunto de apagarse, ahora se había convertido llamaradas similares a la de una hoguera, con la peculiaridad de que estas eran de color azul
-Increíble- Nyx hablo con honestidad y muy sorprendida –Había escuchado sobre las peculiares llamas que son capaces de generar el Clan Phoenix, pero esta información siempre es opacada por su poder de regeneración- Dijo Nyx mientras analizaba las llamas de Ravel –El calor que emana es suficiente como para rivalizar a la lava, pero... Aun así eso no es rival para los poderes de absorción de mi oscuridad- Dijo con una sonrisa mientras veía como las esferas de oscuridad que retenían a Ravel se habían vuelto más chicas, pero aun no tenían señales de desaparecer
-No estoy intentando superar a la oscuridad- Dijo Ravel con una sonrisa –Solo necesitaba más movilidad en mis muñecas- Lo siguiente que se oyó fue un sonido similar al de un tronco de un árbol quebrándose, o más bien... El sonido de un par de huesos quebrándose
-KYAAAAAAAAAAAAAAH- Con un grito, Ravel jaló con fuerza sus dos manos atrapadas, mientras lentamente la piel de sus muñecas se rasgaba y cortaba, dejando parte de sus dedos y muñeca en esos orbes de oscuridad
-¡¿Qué carajos?!- Gritó Nyx sorprendida
-KYAAAAAAAAA- Ravel gritó nuevamente, pero ahora con más fiereza y determinación, digno de un grito de guerra. La Phoenix, ya con sus manos libres, cubrió el hueso mutilado de sus muñecas con fuego y de un veloz movimiento, cortó sus pies desde sus tobillos, de una forma limpia y prolija, como si hubiese sido la katana del mejor samurái del mundo
Utilizando sus alas de fuego para mantenerse en el aire, Ravel Phoenix tenían ambas manos destrozadas y sus pies apuntados; comenzando a cubrir con fuego esas extremidades faltantes, para que el mismo fuego comenzase a tomar la forma y color de las partes faltantes del cuerpo de Ravel
-Me has dejado asombrada pequeña- Dijo Nyx con una sonrisa coqueta –Eres la princesa más valiente y atrevida que he visto en mi vida, supongo que era de esperarse de la rencarnación del Ave Fénix original, pero...- Nyx comenzó a reunir la oscuridad a su alrededor y miró con los ojos completamente negro a Ravel –No creas que no será fácil atraparte, pequeño pajarito-
-Sé que no solo bastará con liberarme- Dijo Ravel mientras tocaba sus nuevas muñecas -Pero puedo hacer el tiempo necesario para que todos vengan por ti –Ravel creo los círculos mágicos de nuevos y pequeñas llamas azules flotaron en sus manos
-Necesitaras más que eso para detenerme- Dijo Nyx manteniendo su sonrisa
-Nunca dije que esto era lo único que sabía hacer- Los círculos mágicos en la insignia del clan Phoenix comenzaron a brillar a tal punto que perdieron el color, para luego detenerse y quedarse en un reluciente color blanco
ー〇●〇ー
-Ingvild... ¿Eres tú?- Pregunte, aún confuso, a la chica que estaba bostezando enfrente de mi
-¿Issei?... ¿Cómo llegaste aquí?... ¿Dónde estoy?- La joven parecía confundida, mientras miraba a su alrededor con tranquilidad y algo de pereza
-¡Así que si eres tú!- Dije algo emocionado –No sé en donde estamos, pero es un templo antiguo donde la Diosa Nyx secuestró a mis compañeras-
-¿Nyx?- Dijo ella con intriga, para que luego sus ojos se abrieran -¡Es cierto!... ¡Nyx me secuestro!- Dijo con algo de terror en su hermosa voz
-¡¿Te secuestró?!- Antes de poder decir otra palabra, sentí como Kuroka me rasguñaba una mejilla
-¡Ya para de una vez, Isse-nya!- Dijo Kuroka con algo de irritación -¡¿Acaso puedes oírla nya?!- Preguntó confundida
-¡AY! ¡¿A qué te refieres?!- Dije confundido
-¡Estas manteniendo una conversación solo mientras miras a esta chica nya!- Dijo Kuroka molesta
-¿Qué?- No entendía a qué se refería
-¡Issei-san, ayúdame! ¡Tengo que volver con Ddraig-sama! ¿Tú lo conoces cierto?- Ingvild parecía desesperada, tanto su voz como su mirada demostraban pánico. Pero... Ahora que tengo en cuenta lo que dijo Kuroka, note algo en esta ocasión que no había notado antes... Ingvild no mueve la boca al hablar, solo la abre ligeramente, pero de todas formas puedo oír su voz
Más importante, lo que dijo no tiene sentido
-¿Volver con Ddraig?... ¿Hablas del Sekiryuutei?- Dije confundido, confundiendo mucho más a Kuroka, quien lo demostraba en su mirada –Eso es imposible-
-¡Si no vuelvo con Ddraig-sama, el Hakuryuukou lo asesinara!- Dijo ella con lágrimas en los ojos mientras su cuerpo temblaba
-Ingvild... Ddraig lleva muerto más de dos mil años- Ingvild dejó de temblar y abrió sus ojos al oír eso –Tú no puedes verlo, porqué él es solo un alma sellada dentro de mí- Ingvild se quedó congelada en su lugar, parecía que se había desmallado de pie
-Eso... No puede... ser posible- Por primera vez Ingvild movió su boca para hablar, su voz apenas pudo oírse y parecía estar muy gastada, como si antes hubiese estado gritando. Intente decir algo más, pero Ingvild se desmayó por lo que solo pude sostenerla para que no cayera al suelo
-¡¿Ingvild?!- Dije su nombre mientras la sostenía, parecía estar durmiendo
-Lamento interrumpir este muy extraño encuentro nya, pero siento la presencia de Asia correr nya, seguida de 7 demonios de clase baja y a otros 7 muy cerca de ella nya- Dijo Kuroka mientras se paraba en la cama de piedra -¿Qué harás con ella nya?- Me preguntó mientras enfocaba sus felinos ojos en Ingvild
Luego de mirar por un segundo a la joven dormida en mis brazos, dije –La llevare conmigo... Dijo que también fue secuestrada, tal vez sepa más que nosotros y pueda ayudarnos-
-Bien nya, lleva a la extraña chica que has visto en tus sueños nya- Dijo Kuroka con sarcasmo mientras se acercaba a la puerta de la habitación –Sígueme nya, hay que ir por las demás nya- Dijo mientras comenzaba a correr por el pasillo
Cargue a Ingvild de caballito y la asegure en mi espalda, gracias a que ahora soy demonio mi fuerza y mi resistencia han aumentado mucho, sumado a los entrenamientos de Ruval-sama, puedo soportar mucho más peso y poder correr sin ninguna dificultad, tanto que mi velocidad no se verá afectada. Así sin más, con una hermosa chica en mi espalda, comencé a perseguir a la extraña gata negra de dos colas; Kuroka me guío hasta la entrada principal del templo, todo alrededor estaba pintado de azul, los murales en las paredes, los adornos y las reliquias, hasta las llamas de las antorchas eran de color azul
Desde la entrada pude ver con más claridad en donde me encontraba, parecía ser de noche, pero no nos encontrábamos en el mundo humano. Lo sabía gracias a que pude ver que las estructuras de los templos estaban suspendidas en la nada, lo único que unía a los enormes edificios flotantes eran puentes que daban en un inmenso altar, esos puentes eran el único método de salir de los templos sin caer al vacío. No sé si esta dimensión tendrá final, pero si lo tiene no me gustaría verlo.
-¡¿Dónde están Asia y Ravel?!- Le pregunte a Kuroka
-La monja esta en ese templo con banderas blancas nya, la Phoenix está en de banderas y antorchas doradas nya- Dijo ella mientras señalaba a los templos ubicados en nuestra izquierda y luego al frente –Déjame a Asia Argento a mí nya, tu ve por la chica pollo- Dijo mientras un círculo mágico, con runas que nunca antes había visto, aparecía debajo de ella
-¡Espera! ¡Hay 7 demonios detrás de Asia y 7 más se aproximan! ¡¿Estás loca?! ¡Si vas sola te asesinaran!- Dije en shock por la idea que propuso la gata
-De hecho me estoy quedando con el trabajo fácil nya, 14 demonios de clase baja se oyen mejor que 1 demonio de clase baja sumado a un demonio de clase alta, multiplicado por una diosa nya... Tú deberías preocuparte por ti mismo nya- Dijo mientras sonreía –Además... En este lugar puedo usar todo mi poder sin miedo a llamar la atención de alguien nya- Dijo para que el círculo comenzara a brillar, haciendo que cubriera mis ojos por la intensidad del brillo, el raro círculo se extendió y comenzó a subir, recorriendo el cuerpo de Kuroka
Cuando el brillo se detuvo, pude a partir mi mano y ver con claridad, solo para notar que el círculo había desaparecido. Pero eso era el cambio menor importante de todos.
Junto a mí ya no se encontraba la gata completamente negra y de dos colas. Oh no...
En su lugar, había una joven mujer que aparentaba los 19 años, estaba usando un kimono tradicional japonés de color negro, aunque este estaba un poco desarreglado y desajustado, con un lazo de ceda grueso de color amarillo en su cintura.
Tenía el cabello largo de color negro, atado de la misma forma en el que lo usaría una Miko (Sacerdotisa de los templos japoneses); Ojos de color ámbar, rasgados con una línea negra que simulaba la pupila de un gato.
Dos hermosas orejas negras y dos colas del mismo color mucho más largas que su cabello
Sin mencionar, el hermosos cuerpo que tenía. Su piel era blanca brillante, como el de una súper modelo; tenía unos hermosos pechos que rivalizarían a los de Akeno-senpai y un trasero de burbuja un poco más grande que sus pechos, estos eran casi visibles en su totalidad gracias a la forma en la que tenía su kimono, solo unos centímetros y podría ver sus pezones
-No te preocupes por mi... Después de todo, soy una criminal buscada de Clase SS- Dijo mientras se llevaba una de sus elegantes manos de porcelana a su boca y sonreía mientras se lamia los dedos, de tal forma que provoco incomodidades en mi pantalón
-No sé qué has hecho, pero desde que salimos de la casa de Fay, tu aura ha cambiado débil mente y tu presencia se intensifica por cada segundo... Espero que puedas enfrentarte al demonio de clase alta, pero si te encuentras con la diosa debes huir... Buena suerte, Issei-nya- Dijo para luego volverse niebla y dejarme encantado con la belleza que resulto ser. Y pensar que esa gata durmió en mi cama y sobre mí en más de una ocasión. Dios bendiga a lo sobrenatural y a las chicas neko
-¡AAAAAAY!- Tuve de golpe un intenso dolor de cabeza, similar a una jaqueca. Esto debe sentir Asia cuando se pone a rezar –No es momento para esto- Dije mientras acomodaba nuevamente a Ingvild en mi espalda -... Jamás creí llegaría el día en que dejara las coas pervertidas para después-
Con esas palabras comencé a correr hacia el templo donde Kuroka me dijo que tenían a Ravel
Corría por el puente que correspondía al templo al que aparecimos, me dirigía hacia ese enorme altar con antorchas de tres colores diferentes. Este lugar era realmente extraño, Ravel me había comentado sobre las dimensiones que existen ligadas al mundo humano, el olimpo e Iggdrasil son algunas de ellas. Pero también existían dimensiones como estas, creadas por seres muy poderosos e inteligentes, según mi ama, estas dimensiones eran creadas por un grupo de personas que están al nivel de los Maous
Quienes crearon esta dimensión debieron ser personas muy asombrosas
-Ddraig- Escuche un susurro a mis espaldas, Ingvild había despertado
-¿Ingvild, te encuentras bien?- Le pregunte mientras continuaba corriendo por el enorme altar cuadrado
-¿Issei-san?... Yo...- La voz de Ingvild comenzaba a quebrarse, gotas de llanto cayeron en mi espalda mientras escuchaba como la chica hacia lo posible para ahogar sus sollozo
-Tranquila...- Le dije con seriedad –Sé que todo esto es una locura tanto para ti como para mi... Me gustaría que pudiéramos hablar más tarde, pero ahora debo sacarte de aquí junto con mis compañeras- Dije mientras corría sin mirar hacia atrás –Pero te prometo que no te dejare sola-
Ingvild dejó de llorar mientras colocaba su cabeza en mi espalda y respiraba para relajarse. Ella suspiro y luego dijo –Eres muy parecido a Ddraig-sama... Él me dijo las mismas palabras cuando se enfrentó a Albión-
-Ddraig esta sellado dentro de mí... Yo soy el nuevo Sekiryuutei, si el Antiguo Dragón Celestial te dijo eso... Entonces es mi deber cumplir con su palabra- Dije mientras comenzaba a correr por las escaleras del templo dorado
-¿El nuevo Sekiryuutei?-
Finalmente llegamos a la entrada principal del templo, este era exactamente igual al templo anterior, en el que encontramos a Ingvild junto a Kuroka
-¿Puedes caminar?- Le pregunté a Ingvild, mientras ella negaba con la cabeza en silencio y comenzaba a apreciar la arquitectura del templo a más detalle
-¿Por qué todo es tan dorado?- Preguntó ella con inocencia, como lo haría un niño curioso
-No lo sé, toda esta dimensión es demasiada extraña... Aunque nunca antes estuve en otra que no sea la del mundo humano- Dije mientras bajaba a Ingvild de mis hombros y lela comenzaba a caminar mientras apreciaba los murales del templo –Es muy parecido a los templos de Saint Seiya- Susurre mientras veía las columnas de piedra
-¡Solo se trata de un asqueroso clase baja!- Una voz masculina se oyó de la nada mientras Ingvild y yo nos sorprendíamos de oírla de la nada -¡Esa maldita Nyx! ¡Me las pagara por tratarme de esa manera!- Desde uno de los pasillos, apreció con una caminata lenta y un rostro desagradable...
-Diodora Astaroth- Dije su nombre mientras lo miraba con furia, él fue quien se llevó a Asia y Ravel... ¡Voy a matarlo!
-Eres el siervo de la Phoenix- Dijo mientras me miraba como si no fuera nada –Debes ser el chico que me alejo de mi Asia... ¡El idiota que la enamoro, cuyo nombre ella ha estado murmurando!- El maldito de Diodora parecía estar molesto de verme
-¡Ya veremos quién el idiota cuando te arranqué la cabeza!- Dije mientras me ponía en pose de pelea -¡Ingvild, retrocede!- Le dije a la chica de cabello lila mientras ella me miraba extrañada pero luego se colocaba detrás de una columna -¡Matarte es poco comparado a lo que te mereces!- Dije con ira
(Ddraig ¿Cómo está mi cuerpo para pelear?)
[Tranquilo Mocoso, el intercambio se ha hecho antes de que siquiera apareciéramos en esta dimensión... Pero recuerda que solo puedes usar mi poder por 10 minutos]
(Entendido)
Después de un intercambio mental de palabras con Ddraig, me coloque en una pose de batalla mientras esperaba que Diodora Astaroth comenzara con nuestro combate
ー〇〇ー
-¿Cómo va el proceso, Ajuka?- Preguntó Sirzech Lucifer a su compañero Maou, Ajuka Belcebú
-Acabare en 5 minutos- Dijo el Rey Demonio Belcebú sin apartar su vista de su trabajo –Lamento decirles que no todos podrán usar el portal-
-¿A qué se refiere, Maou-sama?- Preguntó Ruval confundido
-Usaremos el poder de la pieza de Rave Phoenix para forzar una tele-transportación hacia ella, como Ravel es un Rey, el poder ella no es lo suficientemente grande como para soportar el viaje de más de 4 personas-
-Entonces solo debemos decidir quiénes irán- Dijo Lord Phoenix mientras miraba a todas las personas que se encontraban en su oficina
-Cariño, creo que tú y nuestros hijos deberían ir por Ravel- Dijo Roseline mientras veía a su esposo –Estoy seguro que traerás de regreso a nuestra pequeña-
-Madre, creo que tu deberías ir en mi lugar- Dijo Reinner mientras veía con seriedad a Lady Phoenix –No soy tan bueno como Ruval o Riser en el combate y tus conocimientos mágicos superan a los míos... Creo que es mejor que tú ocupes mi lugar-
-¿Estás seguro, Reinner?- Dijo Roseline viendo a su segundo hijo
-Sí... quiero ver a Ravel tanto como ustedes, pero sé que es mejor que vayan los más fuertes en mi lugar- Dijo con una ligera sonrisa. Lady Phoenix sonrió ante las palabras de su hijo y miro a su esposo que también le sonreía
-Disculpen- La voz de una mujer llamó la atención de todos, ahora Grayfia había captado la atención de todos los presentes en esa oficina –Sé que podrá sonar atrevido e irrespetuoso, considerando que este es un asunto delicado para toda su familia, pero... Me gustaría ir con ustedes al rescate de Ravel Phoenix-sama- La Maid se inclinó ante la matriarca y el patriarca Phoenix –Por culpa de mi debilidad su hija fue secuestrada, déjenme enmendar mi error–
-Está bien...- Dijo Riser Phoenix –Puedes ir en mi lugar- afirmo con seriedad mientras veía a los ojos a la Lucifuge
-Riser ¿También quieres ceder tu lugar?- Preguntó Ruval, ante la acción de su hermano menor
-También deseo ver a Ravel, quiero pedirle disculpas y enmendar mi error a como dé lugar... Pero es como dijo Rainner-Ni-san- Dijo mientras veía a toda su familia –Si deseamos recuperar a Ravel, deben ir los más capaces... La reina de Lucifer es mucha mejor opción que yo, sería estúpido no cederle mi lugar-
-Lucifer-sama ¿Está de acuerdo con esto?- Preguntó Roger Phoenix mientras veía al Maou pelirrojo
-Por supuesto, incluso me gustaría ir en lugar de mi reina... Pero el poder de mi pieza de Rey es exageradamente mayor al que puede soportar la joven Ravel, lo mismo es para Ajuka... Si puedo ayudar enviando a mi reina, lo hare sin dudarlo- Dijo el hermano mayor de Rias Gremory, mientras sonreía
-Grayfia-san... Le estaré eternamente agradecida- Dijo Roseline mientras tomaba las manos de la maid
Grayfia negó con la cabeza en silencio, luego dijo –No debes agradecerme, hago esto para enmendar mi fallo y porque también soy madre y comprendo el dolor que debes estar sufriendo- Dijo la Maid mientras le sonreía gentilmente a la matriarca Phoenix
-Ajuka-sama... Estamos listos- Dijo Roger Phoenix mientras miraba al Rey demonio Belcebú
-Los enviare en un minuto- Dijo el Maou mientras comenzaba con la última parte del ritual
ー〇〇ー
-¡Maldición! ¡¿Cómo un dragón tan pequeño puede ser tan poderoso?!-expresaba su descontento una de las siervas de Diodora Astaroth, su peón para ser exactos
Las siervas del heredero Astaroth estaban persiguiendo al alfil de Ravel Phoenix, Asia Argento, quien intentaba huir del templo en el que la tenían cautiva. Con el corazón a mas no poder, la joven Asia corría aterrada de sus perseguidoras, ella no podía luchar y si no fuera porque invocó a su familiar, el bebe dragón Raisse, ella sin duda hubiese sido atrapada hace mucho tiempo
Con lágrimas en los ojos la pobre joven corría mientras repetía en su mente una y otra vez el nombre del joven demonio castaño del que se había enamorado
-No subestimen al bebe dragón, recuerden que es parte de la raza más poderosa del mundo sobrenatural- Dijo la Reina del heredero Astaroth
-El grupo de Abigail ha cubierto la salida... Ella ya no podrá escapar- La Torre que acompañaba el grupo de persecución, notificó sobre sus demás compañeras de nobleza
-¡¿Has escuchado eso, Asia Argento?! ¡No tienes por donde escapatoria, ríndete y entrégate en cuerpo y alma a Diodora-sama!- Gritó la Reina mientras Asia se cubría en una de las columnas para poder tomar aire, mientras Raisse impedía que las siervas Astaroth se acercaran
-Raisse, por favor resiste un poco mas- Decía Asia mientras intentaba recuperar aire, ella se sentía mal al hacer que su familiar luche por ella, aunque el pequeño dragón estaba lejos de estar cansado y seguiría protegiendo a su querida ama hasta el final –Issei-san- Susurro el mismo nombre de nuevo
Asia sabia como se sentía Issei con respecto a lo sucedido con los ángeles caídos, sabía que su querido compañero se culpaba de no haber podido salvarla en aquella iglesia; a pesar de que ella no se lamenta por haberse convertido en demonio, Issei cree que le arrebató algo importante a la joven Argento y gracias a eso ella siempre intenta estar feliz a su lado y no dejar que él se sienta miserable de nuevo
Con esos pensamientos en mente, hace tiempo Asia tomó una gran decisión "Me volveré más fuerte para estar a su lado y no hacer que se preocupe o sufra por mí"
Tatuándose esas palabras en el fondo de su mente y corazón, Asia comenzó a practicar sus hechizos y a entrenar su cuerpo... Pero solo ha entrenado por una semana, su resistencia no había aumentado y aún no había perfeccionado los hechizos que su ama le enseñó
-Tengo que ser valiente- Dijo ella para sí misma mientras miraba a lo lejos el pasillo por el cual podría dirigirse hacia la salida de este lugar "Si tan solo tuviera más control de sus alas" pensaba la ex-monja, lamentándose de no poder salir volando por el espacio entre las columnas gracias a su falta de control y experiencia utilizando sus alas demoniacas. Tampoco podía contar en Raisse, ya que su querido familiar dragón era muy pequeño para poder cargar con ella hasta el altar en medio de los templos
-Ríndete, Asia Argento, ahora estar rodeada- Desde el otro lado del pasillo, opuesto a donde se encontraban las perseguidoras de la joven rubia, Asia pudo escuchar una nueva voz femenina. Esta estaba acompañada de otras cuatro mujeres más, por su apariencia no parecían estar todas entre los 18 y 25 años de edad. Al igual que las otras siervas de Diodora, estas usaban prendas similares a las de las monjas de los conventos o las sacerdotisas japonesas, con los colores verde y negro de la casa Astaroth
-Dos de nuestras hermanas están vigilando la única salida, no podrás salir de aquí- Dijo la misma mujer mientras invocaba dos círculos mágicos en la palma de su mano
Asia estuvo a punto de entrar en un ataque de pánico, cuando una voz se oyó desde detrás del nuevo grupo de demonios
-Te refieres a ellas nya...- Era una voz seductora y juguetona, digna de alguien con una personalidad agresiva y algo pervertida. Antes de poder observar a quien le pertenecía esa voz, la vista de todos se dirigió en el centro del pasillo, en donde cayeron los cuerpos de dos jóvenes mujeres. Ellas parecían ser siervas de Diodora, pero era difícil decirlo, ya que las ropas características de estas estaban completamente destruidas, dejando a la vista múltiples cortes en todo sus cuerpos; parecían provocados por las garras de un animal salvaje, con la diferencia de que la profundidad de estos, era mayor a la que cualquier animal podría generar, en lugares como las articulaciones podían verse los músculos desgarrados y los huesos expuestos, dando a entender lo feroz del ataque
-Hgggg...- Las siervas parecían estar con vida, pero esas señales eran tan leves que era difícil decirlo con seguridad. Asia no pudo evitar horrorizarse al ver a las jóvenes de demonios de esa forma, por más que sean sus enemigas, la pobre ex-monja no podía evitar sentir pena al ver a alguien en un estado como ese
"Tap" "Tap" "Tap" "Tap" "Tap"
Antes de que alguien pueda decir algo ante tan sorprendente escena, el sonido de unas sandalias de madera impactando levemente en el suelo blanco del templo, comenzó a asustar a todos, como si se tratara de una tonada mortal. Claramente era el andar de la persona responsable de tal daño a las demonios
-¿Serían tan amables, las perras demoniacas...- "Tap" "Tap" "Tap"-... Y se alejarían de la pobre niña sin causar problemas nya?- Atrayendo la atención de todas, una joven mujer que aparentaba entre 18 a 20 años, apareció caminando tranquilamente detrás del segundo grupo de siervas de Diodora. Esta mujer vestía un quimono japonés negro, suelto, con unas sandalias tradicionales y dejaba a la vista rasgos felinos como garras, orejas y dos colas negras con la punta blanca
-Ku... Ku-kuroka Hellcat...- Susurro en Shock la reina de Diodora Astaroth, mientras veía sorprendida a la nueva presente en el lugar –La criminal de Clase SS que asesinó a su amo al dejarse llevar por la locura de los usuarios de Senjutsu-
-¡¿Qué hace alguien como ella aquí?!- Gritó una de los peones de Diodora, mientras no podía evitar temblar al ver a uno de los demonios más buscados del inframundo en los últimos 3 años
-Estoy aquí porque cierto chico castaño estaba muy preocupado por la linda monja de allí nya...- Dijo Kuroka mientras paraba en frente del grupo de siervas y cruzaba sus brazos por debajo de su voluptuoso pecho, haciendo que este se resaltara más. Mientras inclinaba uno de sus pies, pisando únicamente con la punta de sus dedos
-¿Issei-san?- Susurro Asia en duda al escuchar lo que la criminal había hecho -¡¿Conoces a Issei-san?!- Dijo Asia con algo más de esperanzas
-Tranquila, Asia-nya- Dijo Kuroka mientras miraba por encima de su ojo –Tu noviecito vino conmigo nya, aunque le dije que fuera a enfrentarse a ese demonio que te secuestro junto con tu ama nya- Kuroka sonreía mientras veía a la joven rubia sostener sus manos a la altura de su pecho
-No toleraremos esa insolencia hacia Diodora-sama- Dijo la reina Astaroth, mientras invocaba varios círculos mágicos a lo largo de todo su brazo -¡Tú y ese hombre del que hablas morirán bajo los deseos del heredero de la poderosa casa Astaroth!-
-Si claro nya... Veamos cómo te va intentándolo nya- Kuroka se preparó para luchar, ella abrió sus manos mientras sus uñas comenzaban a crecer y eran rodeadas por un aura blanca y gris
-¡¿Ella también puede usar Touki?!- Dijo la alfil de Diodora -¿Cuántas artes conoce esta Youkai?-
-Muchas... Es una de las mejores usuarias de Ki en todo el mundo, posiblemente solo sea superada por Yasaka-sama- Respondió una de las torres de Diodora
-Sin mencionar su aterradora magia espacial... ¡Estén atentas y no pierdan su vista de ella!- La Reina del grupo gritó su orden, para que luego de un segundo se sorprendiera al sentir una cálida caricia en su cuello
-Buen plan nya- Kuroka había aparecido detrás de la reina de Diodora y restregó una de sus colas con delicadeza alrededor del cuello de esta –Tal vez deberías apegarte más a él nya- Kuroka dio una voltereta hacia atrás mientras pateaba hacia arriba a la reina Astaroth, realizando una especie de movimiento muy rítmico y flexible, volvió a ponerse de pie, mientras apoyaba una de las puntas de su sandalias dejando una de sus piernas inclinadas de manera sexy
-No eres muy buen ejemplo para las demás nya- Dijo Kuroka mientras sonreía de manera picara y divertida, a la vez que agudizaba su mirada felina
-¡¿En qué momento se movió?!- Una de las siervas Astaroth quedó impresionada por el ataque de Kuroka, aquellas que anteriormente estaban en frente de Kuroka no pudieron evitar mirar hacia atrás sorprendidas, al ver el lugar en donde antes había estado parada
Ahora la criminal Youkai se encontraba en medio de ambos grupos, a solo un par de pasos de la joven Argento
-¡¿Utilizó su magia espacial?!- Preguntó una de las peones
-No... Eliminó su presencia con Senjutsu y utilizó Touki en sus piernas para acercarse con velocidad- Dijo la alfil al no sentir el uso de magia durante todo ese ataque
-Asia-nya- Dijo Kuroka llamando la atención de la sierva Phoenix –Deja que yo me encargue de ellas nya... Apártate un momento y luego te llevare con Issei-nya- Dijo Kuroka mientras esperaba a que las siervas Astaroth comenzaran a atacar. Pero ninguna se movió, parecía que estaban reteniendo la respiración, luego de un suspiro, Kuroka las observó nuevamente y dijo –Son unas cobarde molestas... Acabemos rápido con esto- Kuroka extendió sus manos enseñando sus palmas y unas ligeras llamas que iban desde lo azul hasta lo blanco comenzaron a emanarse
-¡¿Llamas sagradas?!... ¡Cor...!- La Reina Astaroth, quien se había parado luego del golpe de Kuroka, se horrorizó nuevamente al ver a la criminal, quien había creado llamas sagradas, la reina intento dar una orden, pero la llamas mortíferas para los demonios impactaron en su cuerpo –¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!- Gritó mientras sentía uno de los dolores más intensos y agonizantes que había experimentado en toda su vida
-Nya ja ja ja- Se reía de forma aterradora la nekomata, mientras se preparaba para enfrentar a todas las enemigas presentes –Esto será increíble- Dijo para lamer sus labios de manera sensual y saltar hacia el grupo de demonios Astaroth
ー〇〇ー
-HYAAAA- Issei lanzaba un combo de golpes y patadas hacia su enemigo, mientras esta hacia todo lo posible para esquivar, mientras usaba unas botas plateadas en sus piernas y corría con velocidad para luego lanzarle ataques mágicos al castaño
El peón Phoenix se encontraba batallando contra la sierva de Diodora, mientras este miraba a la distancia con una expresión de ira dirigida hacia Issei, por otro lado, Ingvild se encontraba detrás de un pilar de piedra mientras veía la batalla del castaño con algo de preocupación por la seguridad del nuevo Sekiryuutei
-¡Pelea tus batallas, cobarde!- Gritó Issei molesto, el castaño se había limitado a cubrir su extremidades con fuego y optaba por la lucha ofensiva de la forma en la que Ruval Phoenix le enseñó. Issei luchaba contra una alfil, por lo que tenía la clara ventaja física
Pero la sierva Astaroth invocó su Sacred Gear, el cual consistía en las botas plateadas de una armadura, con alas en la parte posterior, similar al diseño de las botas del dios Hermes. Esto le permitía al alfil moverse más rápido de lo normal, simulando la velocidad de un caballero; lo que le era útil para esquivar los ataques de Issei, tomar distancia y atacar con magia
Issei comenzó su lucha con seriedad y serenidad, no iba a menospreciar a su rival por ser una chica y mucho menos por ser un alfil. Pero el castaño se estaba cansando de no acertar ningún golpe y jugar básicamente al gato y al ratón. Mas sabiendo que podría derribar a su rival de un buen golpe certero, la rabia de Issei se fue acumulando mientras veía como el responsable del secuestro de sus compañeras se limitaba a ver todo de brazos cruzados
-No pienso ensuciarme las manos contra un clase baja como tú, dejare que mi sierva se encargue de limpiar la basura- Decía Diodora mientras veía con odio al Sekiryuutei
La demonio lanzó una ráfaga de ataques mágicos hacia Issei, los cuales el castaño apenas alcanzó a esquivar flanqueando alrededor de la Alfil
-Pagaras por arrebatarle lo que le pertenece a Diodora-sama-
"Otra vez con eso... ¿A qué rayos se está refiriendo?"
Issei sabía que Diodora deseaba a Asia, gracias al comentario del heredero Astaroth antes del combate, pero no comprendía el por qué este decía que Asia era una más de sus pertenencias
-Issei-san- Issei escuchó la voz de Ingvild de nuevo, esta parecía sonar dentro de su cabeza
-Retrocede Ingvild, no te acerques o saldrás lastimada- Decía Issei para evitar involucrar a la joven de cabello lila
"Tch... Esto no está funcionando, si invoco mi sacred gear ellos sabrás sobre la Boosted Gear y comenzará el contador de Ddraig"
Issei luchaba con inteligencia, su As bajo la manga era el Sekiryuutei. Debía estar seguro de derrotar a sus enemigos si este usaba el poder de Ddraig, de no ser así gastaría torpemente el poder que el Dragón Emperador Carmesí le prestaría por solo 10 minutos
"Piensa Issei, piensa... debe haber una forma de deshacerte de ella sin gastar más energías"
"Recuerda, Issei... En una batalla tu mente y tu cuerpo deben estar atento a todo a tu alrededor, trata de conocer a tu adversario y has lo posible para que este no lea tus movimientos... Eres bueno en los combates cuerpo a cuerpo y horrible en la magia, pero eso no significa que no puedas utilizarlos a ambos para sorprender al enemigo... Es por eso que debes desarrollar tus propias técnicas para que se te sea fácil y natural el utilizar magia mientras luchas con tus puños" Issei recordó lo que Ruval Phoenix le dijo en una de sus tantas prácticas de combate
"Mis reservas mágicas con un asco y no puedo idear un hechizo aunque la magia demoniaca se base en la imaginación, no puedo pensar en magia mientras me concentro en la lucha" Issei sentía que sus habilidades eran limitadas y era imposible para el hacer dos cosas a la vez al ser solo un principiante en el combate y el mundo paranormal
"Basa en tu imaginación en algo en que seas bueno, eres bueno con los ataques de fuego, pero la magia se limita a tus capacidades y tu imaginación... ¿Qué es en lo que siempre piensas?"
"[En cosas pervertidas]" Ddraig respondió en lugar de su portador, Issei se molestó por eso, pero antes de poder quejarse el dragón continuo "[Esta constantemente pensando en traseros, pechos y mujeres desnudas]" Issei pudo ver como la mirada seria de Ruval se transformaba en una de decepción "[Tiene la facilidad de imaginar a cualquier mujer como si estuviera desnuda... Es todo un pervertido... Aunque aún así mantiene su respeto por las mujeres muy en alto, para él son como seres divinos]"
"¿Podrías parar de asesinarme socialmente?" Dijo Issei mientras sentía que estaba a punto de llorar
"B-bueno..." Ruval intento recuperar la compostura y hacer como si aún mantuviera algo de respeto por el siervo de su querida hermana menor "Intenta trasladar esa pasión a algo más y te será fácil crear hechizos"
Luego de eso, Issei estuvo mucho tiempo tratando de controlar sus pensamientos y enfocarlos en otra cosa. Pensó en los seres poderosos de las series que veía, trato de enfocarse en los distintos tipos de magias que había en los juegos que jugaba... Pero... No importa cuanto lo intentara... Cuanto se concentrara... Su mente siempre regresaba a pensar en mujeres hermosas... No ayudaba el FasService de las series o los personajes sexy dentro de los videojuegos
Issei era un caso perdido, su mente estaba perdida en las perversiones con las que había crecido imaginando por toda su vida. No fue su culpa aprender de su abuelo acerca del amor que las mujeres podían dar y la belleza que ofrecían. No fue su culpa que desde pequeño jugara con su amiga de la infancia y hasta se bañaran juntos. Desde que era un niño Issei creció en un ambiente que alimentaba sus pensamientos pervertidos
El actual Sekiryuutei finalmente se rindió, no podía cambiar quien era, podía controlar su perversión para no mirar como bobo a las Onee-samas de la escuela o perderse en la belleza de Ravel y Asia. Pero aun así no podía detener su imaginación... Lo que finalmente abrió sus ojos
Su afiliación era con el fuego y su imaginación estaba perdida en la perversión. Solo debía sacar el máximo provecho de esta para finalmente crear una técnica que lo ayudara a pelar
"Nunca antes pude probar esto, pero debo derrotar a esta demonio con mi propio poder... El verdadero enemigo es Diodora, debo reservar el poder de Ddraig para enfrentarme a el"
Con esos pensamientos, Issei se preparó para acabar con la batalla contra la Alfil Astaroth
Un círculo mágico de color rojo, con el emblema de la casa Phoenix, apareció en su mano. Issei sonrió mientras esperaba a acercarse a la demonio. Solo necesitaba tocarla y la dejara sin posibilidades de luchar
-¡Ven aquí!- Gritó Issei con determinación, pero a la vez sonreía de forma muy pervertida, esto extrañó a la sierva de Diodora, quien bajó la guardia y permitió que Issei se acerara
Issei se colocó en frente de ella e intento tocarla, ya había intentado golpearla antes, pero ésta siempre esquivo sus puños. Ahora el alfil estaba confundida al ver que el castaño no parecía querer golpearla o patearla, por lo que intento utilizar su Sacred gear para alejarlo y propinarle un buen golpe
De esa manera, la sierva Astaroth logro darle con mucha facilidad una patada en la boca del estómago al castaño, lo que hizo que Issei se quedara sin aire, haciendo que su mano cayera sin fuerza sobre la pierna de la demonio, sin poder reaccionas a la siguiente patada que impacto con velocidad en el rostro del peón Phoenix
-Idiota- Dijo sin emociones –Has bajado la guardia... Eso es un error fatal en un combate- Aunque la demonio no se valiera por su fuerza física, la alfil aun así tenía mucha más experiencia que Issei a la hora de luchar. Por lo que supo aprovechar la oportunidad que este le dio para atacarlo
-Ay ay ay- Issei se sostenía su nariz, al esta aun dolerle gracias al ataque "Si ella hubiese tenido mayor fuerza física, ese golpe me había noqueado... Pero... Se distrajo al creer que podía vencerme..." Dijo Issei para sonreír al saber que había logrado su cometido
Un círculo mágico, similar al que Issei había generado antes en su mano, apareció en la pierna con la cual la demonio Astaroth le había quitado el aire de un golpe; en el momento en que su mano cayó sobre esa pierna, Issei había completado los requerimientos para hacer esa técnica
-Te equivocas...- Dijo Issei mientras se ponía de pie de nuevo –Tal vez me haya distraído, pero eres tú la que se ha confiado y ha caído ante su enemigo- Dijo el castaño para levantar su mano izquierda, mientras juntada sus dedos; pulgar, índice y mayor; mientras el mismo círculo mágico se formaba en la punta de estos
Fue entonces que la demonio Astaroht, notó el detalle en su pierna
-¿Cuándo...- Antes de poder reaccionar, Issei sonrió de manera divertida/pervertida y dijo
-¡Dress Burn!- Para luego chasquear sus dedos y que en ese mismo momento, la alfil de Diodora comenzará a arder en llamas
-AAAAHHHHH- La demonio gritó, mientras sentía... bueno... En realidad no sentía nada... Las llamas no estaban quemándola -¿Qué?- Ella reacciono confundida, hasta que las llamas comenzaron a apagarse, dándose cuenta de que sucedía -¡KYAAAAA!- Gritó asustada al ver que se había quedado completamente desnuda, cubriendo sus partes íntimas con sus manos y sentándose en el suelo para evitar que se viera su piel al natural
-¡Genial, sabía que era Copa B!- Issei no pudo ocultar su felicidad, su técnica había funcionado
Con la facilidad que tenía para imaginarse a las mujeres denudas, Issei ideo una técnica con la cual podía incendiar toda vestimenta que las mujeres llevaban puestas. Eso también incluían Sacred Gear y Armaduras. Solo necesitaba de dos requisitos, Issei necesitaba imaginarse a su víctima desnuda y luego tendría que tocarla para ser capaz de producir las llamas en ella
Esto haría que por la vergüenza ellas no pudieran luchar, haciendo que este gane el enfrentamiento, sin necesidad de matarla y de paso poder apreciar la obra maestra que dios hizo con las mujeres. Claramente esta técnica no funciona en hombres, ya que Issei no desea el tener que imaginarse a sus oponentes desnudos
-¡LO LOGRÉ!- Grito con felicidad
-Eso fue asqueroso- Issei escucho la voz de Ingvild en su cabeza, haciendo que se sienta muy juzgado por la chica de ojos dorados, lo que provocó que agachara la cabeza al haber sucumbido a sus instintos pervertidos
-¡Maldito clase baja!... ¡¿Cómo te atreves a profanar a una de mis mujeres así?!- Dijo Diodora molesto mientras veía a Issei con sus ojos aun cerrados, cosa que hizo que el castaño se preguntara como era eso posible
-¡Diodora-sama!- Gritó la chica preocupada y aterrada, ella sabía de los caprichos de su amo y comprendía en la peligrosa situación en la que se encontraba
-Lo siento tanto Evangeline- Dijo Diodora mientras caminaba hacia la chica, quien ahora temblaba en el suelo con miedo –Has dejado de ser "pura" frente a mis ojos- Dijo el heredero Astaroth para extender su mano hacia la joven
-¡Diodora-sama! ¡Por favor...!- La demonio ahora conocida como Evangeline comenzó a llorar mientras veía como Diodora generaba una esfera de poder verde y la apuntaba hacia la cabeza de su alfil
Issei comprendió lo que estaba por suceder y corrió hacia donde estaba Diodora
-¡Detente, estúpido!- Dijo para intentar darle un golpe con su puño cubierto de fuego, pero este solo impacto en una especie de escudo mágico de color verde claro -¿Qué?-
Diodora abrió los ojos lentamente en dirección a Issei
-¿Crees que dejare que un ser asqueroso como tú me toque?- Dijo como si mirara a la cucaracha más horrible de todas
-¡¿Cómo diablos que atreves a intentar asesinar a una de tus siervas?!- dijo Issei, mientras se colocaba en frente de la joven desnuda.
Él estaba molesto, con el tiempo que paso junto a Ravel, Sona y Rias. Comprendió lo importante que era para un rey los miembros de su nobleza y él se sintió feliz al saber que su Rey siempre lo trataría con cariño. Todos sus compañeros demonios seguían fielmente a sus respetivos reyes, es que... Conforme Issei fue conociendo a la nobleza Sitri y Gremory, se dio cuenta de que todo ellos habían sufrido antes de convertirse en las piezas de Rias y Sona... También tenía de ejemplo a Asia, quien no llevaba una buena vida antes de convertirse en demonio
Issei no comprendía como Diodora estuvo a punto de asesinar a una de las mujeres que lo siguen con devoción y amor
-¿A caso Ravel no te enseñó a no meterte en los asuntos de otras noblezas?- Dijo Diodora mientras se acercaba más a la pared de magia que había generado. La familia Astaroth poseía la fama de poseer los mejores hechizos defensivos en todo el inframundo y Diodora amaba presumir de ser "Intocable", gracias a eso, no temía en que su barrera jamás se rompería
-¡Diodora-sama! ¡Él no me ha tocado, mi cuerpo sigue siendo solo suyo!- La demonio estaba aterrada, pero esta aun deseaba estar al lado de su amo
-Cállate, ser impuro- Diodora dijo esas palabras con un tono neutro, sus ojos de nuevo cerrados y una sonrisa falsa en su rostro
Toda la nobleza de Diodora tenía grandes detalles en común, todas sus piezas eran mujeres, sí. Pero eso no es nada extraño en el mundo demoniaco, donde la poligamia en natural y los demonios de clase alta utilizan su nobleza para formar harems, sean de hombre o mujeres. Sin embargo, Diodora tenía cierta excentricidad a la hora de elegir a sus mujeres. Primero, todas debían haber pertenecido a algo relacionado con lo santo antes, ya sean monjas, guerreras exorcistas o guardianas de templos religiosos y/o mitológicos; el heredero Astaroth tenía el deseo de corromper la santidad de sus mujeres. Segundo, ellas deban mantenerse "puras" según su criterio, no solo debían mantenerse vírgenes antes de que él las tomara de todas las formas posible, ellas no debían haber tenido ninguna relación con el sexo opuesto, ni siquiera un simple beso; así como también, nunca nadie debía tocarlas donde solo él podía... O en este caso, él debía ser el único que pudiera verlas desnudas
-Primero intentas robarme a mi Asia y ahora... Ensucias a mi querida Evangeline... Te arrancare cada extremidad de tu cuerpo- Dijo Diodora de una forma calmada, pero aun así Issei pudo sentir la mayor hostilidad y deseos asesinos que nunca antes habían sido dirigidos hacia él... Y era uno de los chicos más odiados en su academia, por no decir el más odiado de todos –Pero primero- Diodora levantó su mano derecha a la altura de su cintura y extendió su palma para que el círculo de la familia Astaroth apareciera en él
-KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHH- Issei volteó aterrado al ver como la joven desnuda detrás de él comenzó a gritar de forma desesperada, mientras su cuerpo se sacudía de lado a lado. Venas verdes comenzaron a dibujarse por todo su cuerpo, mientras comenzaba a salir sangre de sus ojos, oídos, nariz y boca. Sus dientes se apretaron mientras intentaban callar el horrible grito de agonía
Cuando, desde el centro de su pecho se comenzaba a dibujar, con una luz esmeralda, la figura de un alfil. Para que segundos después, comenzara a salir de allí, una Evil Piece de la misma forma y color. Cuando esta salió por completo, el cuerpo de Evangeline cayó inerte al suelo, completamente pálido y con un enorme hueco en el centro de su pecho
-De todas formas necesitaba una pieza más para lograr convertir a Asia- Dijo Diodora mientras la pieza se tele-transportaba hacia su mano extendida
-... Tú...- Dijo Issei horrorizado. El castaño notó como Ingvild veía todo de la misma manera
Eso había sido la extracción de una Evil Piece, similar a un Sacred Gear, las Evil Piece estaban ligadas al alma de demonio rencarnado, con la diferencia de que estas fueron implantadas en el cuerpo, haciendo que su extracción se sintiera como si estuvieran arrancándote a la fuerza un órgano con las manos
Issei recordó la vez que Asia fue secuestrada por los ángeles caídos y estos le arrancaron su Sacred Gear de su alma. Un recuerdo que no es muy placentero tener presente
(Ddraig... Preparate...) Dijo Issei mentalmente, mientras veía a Diodora con ojos repletos de ira
-Dime una cosa...- Susurro Issei, con un tono oscuro que parecía haberse tragado al idiota pervertido de antes -¿Por qué estás tan obsesionado con Asia... A tal punto que asesinas a una de tus siervas por ella?...-
Issei era alguien mayormente estúpido que desde muy pequeño deseaba tener un harén de mujeres hermosas. Tal vez sea un pervertido, pero este deseaba amar a esas mujeres por toda la eternidad y brindarles todo lo que necesiten para que sean felices... Después de todo, sus padres y abuelos siempre le enseñaron que una mujer se respeta sobre todo, no se la maltrata ni se la desprecia... Si... Existen mujeres malvadas en el mundo, como también hay hombres... Pero Issei, jamás tolerara ningún tipo de maltrato y mucho menos cuando ve que es dirigido hacia alguien que no se lo merece, he incluso ama hasta al final a su maltratador... Sin lugar a dudas...
-¿Por qué amo a Asia?... ¿Bromeas verdad?- Dijo mientras veía a Issei como un loco –Asia es la monja más pura e inocente que he visto en mucho tiempo, antes de conocerte, ella ni siquiera había tomado a un hombre de la mano- Diodora hablaba con admiración, no... hablaba con obsesión –Era perfecta... Debía hacer que estuviera a mi lado y tenía que hacerla mía a cualquier costa- La sonrisa que Diodora mostraba era asquerosa ante los ojos de cualquiera que pudiera verlo –Lamentablemente, era tratada como una santa y la vigilaban todo el tiempo, por lo que tenía que hacer que la expulsaran de la iglesia-
-... ¿A qué te refieres?- Dijo Issei confundido, pero aun molesto por las palabras de Diodora... Es más, cada silaba que salía de la boca del Astaroth, avivaba más la ira del actual Sekiryuutei
-¿Es que aún no lo captas?... Yo soy el demonio que Asia sanó para que luego sea tratada como bruja-
"Utilizar el poder de dios para sanar a un demonio, nadie estaba contento con eso..."
¿Qué?...
-Asia era tan buena que me sorprendió que no haya sido expulsada de inmediato... Tuve que hacer algo mucho más arriesgado y tuve que asesinar a un viejo sacerdote del lugar y transformarme en el para hacer que la expulsaran... Gracias a los Maous los seguidores de la iglesia son estúpidos y jamás se molestaron en sentir mi aura-
"Este la engaño para luego intentar violarla, toco el cuerpo de la joven monja mientras se masturbaba viendo su cuerpo desnudo..."
-Te matare...- Susurró
Sin lugar a dudas... Diodora estaba a punto de ver la ira de un dragón
-¿Cómo dices?- Diodora se sorprendió al ser interrumpido, pero aun así no pudo escuchar lo que Issei intentaba decir
-Te matare...-
-¿Qué dices? ¿Qué me mataras?... ¡Jajajajajaja!-
-Te matare...-
-Jajajaja ¡Y dime! ¡¿Cómo piensas hacer eso?!- Diodora se reía al ver a un demonio de clase baja en ese estado, mientras lo amenazaba a él, un demonio de clase alta
Issei miró con ojos llenos de ira a Diodora, mientras su pupila se rasgaba como la de un reptil, para que un brilló carmesí saliera de su brazo -¡Juro por DIOS que te matare!-
[BOOST]
Issei transformó toda su ira en energía, la cual rápidamente se acumuló en su guantelete y este luego duplicó esa energía, para luego darle un golpe a la barrera protectora que Diodora había generado
-¡¿Pero qué?!- Diodora dio un paso hacia atrás, mientras veía sorprendido como el brazo de Issei, con el Boosted gear, golpeaba y fragmentaba a cada segundo, aquella barrera que el heredero Astaroth había creado
[BOOST]
-Esa Sacred Gear...-
[BOOST]
-¡¿Es una Longinus?!- Diodora no salía de su sorpresa
[BOOST]
-¡Imposible!- la barrera continua fracturándose -¡¿El Sekiryuutei?!-
[BOOST]
-¡Esto tiene que ser un chiste! ¡Solo eres un clase baja pervertido!- Gritó Diodora, mientras veía con más odio a Issei, sin poder creer que estaba ocultando este poder
-Soy más que un demonio de clase baja...- Decía Issei mientras resistía el dolor de haber jurado por dios
[BOOST]
-¡YO SOY...!- Issei libero toda la energía aumentada con su golpe, logrando romper la barrera mágica e impactando su puño con fuerza en el rostro del heredero Astaroth -...¡EL SEKIRYUUTEIPERVERTIDO!-
[EXPLOSION]
