15 - Las Espadas Sagradas Excaliburs

Las horas habían pasado en la ciudad de Kuoh, la noche era mucho más oscura que antes y ya no podían verse personas en las calles. Issei finalmente llegaba al departamento de lujo de uno de sus clientes para cumplir con el segundo trabajo que tenía en el día de la fecha. El castaño había logrado llevarle a Mil-tan el juego que tanto quería y de paso le explicó a Ingvild más cosas importantes acerca de los contratos, también notó como la reina Phoenix se había vuelto mas cercana al hombre amante de las chicas mágicas, al punto de no tener miedo de pronunciar un par de palabras frente a él, sin mencionar que en cuanto volvió ella estaba cantando el Opening de la serie que a Mil-tan tanto le gusta. Debo admitirlo, jamás oí una versión tan hermosa de esa canción.

Completando ese trabajo, Issei le entregó a Ingvild la paga que el cliente les dio y ella se tele-transportó de regreso al departamento de Ravel, mientras el peón era invocado al siguiente trabajo. Hacerle compañía a ese extraño hombre multimillonario

-Es un gusto verte de nuevo, Demonio-Kun- Dijo el hombre de cabello castaño y barba de chivo, este no vestía elegante como de costumbre, sino que en su lugar usaba una extraña ropa de verano

-Es bueno verlo, Viejo- Dijo Issei con normalidad mientras saludaba amistosamente a uno de sus clientes frecuentes -¿En qué puedo ayudarte hoy?- Preguntó el castaño más joven

-Bueno, hablé con unos compañeros de trabajos y ellos comentaban lo divertido que era hacer cierta actividades en grupo, por lo que creí que sería bueno intentarlas- dijo mientras sonreía con diversión y algo de arrogancia, o eso pensaba Issei, ya que era común ver estos gestos en personas adineradas

-Ya veo ¿Entonces... que haremos?- Preguntó con curiosidad

-Vamos a pescar- Dijo el hombre sonriendo de oreja a oreja mientras se colocaba un gorro de pesca

Mientras Issei se marchaba al lago con el hombre, a fueras de la ciudad los Gremorys de encontraban en frente de la depósito dónde se había estado escondiendo un renegado

-¿Te sientes mejor, Koneko-chan?- Preguntaba Akeno mientras vendaba algunos golpes y cortes que había sufrido la torre durante el combate contra el demonio

-Estoy bien, las heridas no son serias- dijo la joven relajada mientras miraba las vendas de su cuerpo, cuando...

[Slap]

El sonido de un golpe seco sorprendió a las siervas Gremory, voltearon hacia donde provenía este, ambas vieron a su ama con la mano extendida mientras miraba sería al caballero, quien mantenía a cabeza baja

-Espero que eso haya sido suficiente para ayudarte a despertar- Dijo con algo de molestia -Sino hubiese sido por Ajeno y su rápida intervención, podrías haber muerto y dejar en un peligro mortal a Koneko- Dijo regañándolo mientras esté mantenía la cabeza baja -¿Qué está sucediendo, Yuuto? Tu no eres así... ¿Hay algo que te molesta? Sabes que puedes hablar de eso conmigo- Dijo en un tono más comprensivo logrando que el rubio la mirara a la cara

-Finalmente he encontrado una pista que me lleve a las espada sagradas- Dijo en un tono serio y sin emociones, Rias abrió los ojos sorprendida al oír eso, incluso sus manos temblaron un poco, ella intentó hablar pero Kiba continuó -Después de tanto tiempo, finalmente encuentro algo que puede guiarme a ellas... No puedo dejar pasar esta oportunidad, si lo hago... sería como fallarle a ellos- Dijo mientras apretaba sus puños

-Pe-Pero... ¿Qué hay de...?-

-Aprecio mucho todo lo que ha hecho por mí, Rias-sama...- Dijo el rubio inclinándose frente a ella, mientras la heredera Gremory no podía decir nada ante el miedo de la llegada de un momento que jamás pensó que ocurriría -Le estoy completamente agradecido por la oportunidad que me dió, pero todo este tiempo he dedicado mí segunda oportunidad de vivir para vengar a las personas que me brindaron dicha oportunidad- Dijo mientras volvía a enderezarse para luego darse la vuelta -Pero debo seguir solo a partir de aqui... Fue un orgullo para mí el haber sido su caballero- Dijo mientras comenzó a caminar alejado de del lugar

-¡Espera! ¡Yuuto!- Rias comenzó a llamarlo algo confundida -¡Yuuto!- Ella lo siguió hasta perderle el rastro por culpa de la increíble velocidad del príncipe de la academia

Kiba corrió a gran velocidad hasta llegar de regreso a la ciudad de Kuoh, debía hablar con Hyoudou Issei y preguntarle acerca de la espada de la foto y la familia que antes solía vivir en la residencia a un lado de la casa Hyoudou. El rubio sabía que estaba actuando de forma precipitada, pero no podía detenerse a pensar y dudar de sus acciones en un momento como este, caminó por las calles con tal de no llamar a atención y evitar que algún miembro de los Gremorys comience a buscarlo, este tenía muy en mente el poco tiempo que tenía para actuar, ya que conocía la sorprendente habilidad de Koneko para sentir el aura de las personas

Se movió entre las sombras en dirección a la casa del Peón Phoenix, pero una vuelta del destino detuvo su andar. Cuando vio un llamativo rastro de sangre que guiaba hacia un callejón oscuro, algo de esa situación lo inquietaba; no podía tratarse de un renegado porque estos nunca habían logrado entrar en la ciudad, podría tratarse de un simple asesinato más, pero algo dentro de él le decía que investigara ese callejón, como si una fuerza mayor lo impulsará a entrar y ver lo que había allí

-...- Kiba se mantuvo alerta y lentamente caminó siguiendo la sangre, en cuestión de un par de pasos divisó al responsable del líquido carmesí, frente a él se encontraba un hombre en el suelo, en un estado al borde de la muerte, pero lo más extraño de todo... -¿Un sacerdote de la iglesia?- Dijo confundido al ver las prendas que vestía el hombre

-¡Querrás decir, un guerrero vestido de sacerdote! ¡LALALALAAAA!- De las sombras de lugar salió una persona vestida de la misma forma que el cadáver, este era un hombre de cabello lacio gris y ojos rojos, cargaba en sus manos una espada dorada y un revolver. Kiba reconoció al asesino

-¡Freed Sellzen!- Dijo al ver qué se trataba de uno de los sacerdotes que se infiltró en la ciudad hace meses atrás, quien atacó al peón Phoenix y la Alfil Sitri y fue un responsable de la muerte de la actual alfil Phoenix

-¡Así es! ¡Soy el chico sacerdote! ¡el asqueroso sacerdote!- Comenzó a cantar mientras sonreía con locura -¡Castigo a quien se me plazca!... Y ahora...- Sonrió con malicia mientras enseñaba su espada -Soy el portador de una Excalibur- Dijo mientras lamía el filo de la espada y se cortaba ligeramente la lengua, para luego mirar con éxtasis al espadachín -¡¿Sorprendido?!... ¡Senpai!-

Kiba miró con mucho asombro a la espada, todo su cuerpo tembló mientras no podía evitar sonreír -Asi que eso era lo que me llamaba- dijo mientras sentía como su corazón palpitaba con mucha más fuerza

ー〇●〇ー

Ravel cargaba un par de cajas llenas de revistas y libros, llevándolas desde la sala principal del Penhouse hasta su habitación, todo mientras Ingvild observaba como su ama sonreía. La reina se acercó a la pequeña mesa que había en el centro de la sala, en esa misma habían muchas revistas y libros, ella tomó uno de ellos y lo leyó

-"Como hacer que se fije en ti"- Ella tomó una novela -"El dragón que podía amar"- la joven Leviathan miró confundida a su ama -Ravel-san- La llamó haciendo que está volteara a verla -¿Te gusta Issei-san?- Preguntó haciendo que la joven de cabello dorado soltara las cajas y sus rostro se pusiera rojo

-¡¿Qué?! ¡YO NO...!- La Phoenix comenzó a tartamudear mientras fruncía el ceño con su rostro colorado -¡Jamás podría!- Ingvild miró con neutralidad a su rey

-Es que has estudiado sobre los dragones y ahora compras novelas románticas sobre dragones- Dijo mientras veía rápidamente algunas páginas -Además, he visto la mirada con la que observa a Issei-san, parece tenerle más afecto que una simple relación de amo y sirviente-

-¡¿Cómo que mí mirada?!- Dijo ella preocupada por su forma de actuar

-Bu-bueno... Hay veces en que su mirada se parece mucho a la de Asia-san, es como si desearan estar a su lado- Dijo para que la princesa de fuego cubriera su cara de la vergüenza

-¡Eso no es cierto!- Dijo mientras cubría su rostro con sus coletas

-Oh, Entonces lo lamento, fue un malentendido de mí parte- Dijo para dejar el libro y tomar su bolso de la academia -Aunque creo que tu y él harían buena pareja- Dijo mientras se colocaba sus zapatos y se preparaba para salir, no sin antes tomar su pizarra

-¡Oye, espera!- Ravel dejó los libros en su lugar y tomó sus cosas -¡¿Realmente lo crees?!- Preguntó mientras seguía a su reina de camino a la academia y ellas no eran las únicas, ya que Issei y Asia partían desde la residencia Hyoudou hacia la escuela, mientas la rubia pedía al castaño poder tomarle la mano, para diversión y alegría de este

-¿Te encuentras bien, Asia?- Preguntó el castaño ante la timidez de su amiga, este notó como ella había estado algo distraída desde la mañana, incluso se negaba a despertar y salir de la cama. Issei había notado como la alfil se notaba mucho más decaída desde que la reunión de demonios de ayer había finalizado -¿Estas preocupada por los guerreros de la iglesia que vendrán?- Ella pegó más su cuerpo al de Issei en ese momento

-Me es difícil a mí dejar de lado mí Fe y mí vida en la iglesia, desearía poder rezar como antes y olvidar los tratos que recibí cuando me acusaron de bruja... Pero, cuando estoy con mamá y papá, con Issei-san, Ravel-san e Ingvild... hacen que eso ya no importe y vea lo bendecida que fui al final- Dijo mientras sonreía y una pequeña lágrima se escapaba de sus ojos

-No te preocupes, Asia- Dijo el castaño mientras le sonreía -Ahora estas con nosotros... Papá, Mamá y Ravel, no dejaremos que nada malo te pase- Ella sonrió mientras se abrazaba más a Issei, el castaño imitó el gesto de la rubia, cuando de repente volteó alerta

-¿Issei-san?- Preguntó Asia al ver cómo este miraba hacia la nada con una expresión de molestia

Issei sentía que alguien lo observaba a lo lejos, no parecía ser hostil, el castaño miró en dirección al tejado de una de las casa a su alrededor, solo para ver a un pequeño gato blanco con el que cruzó miradas un segundo y luego se marchó tras maullar

-¿Está todo bien, Issei-san?- Preguntó Asia con curiosidad

-Eso creo- Respondió el castaño mientras mantenía sus mirada por dónde se había marchado el gatito

Le restaron importancia a esa situación y finalmente llegaron a la academia, Se encontraron con sus compañeros y amigos, para que luego iniciarán sus clases

-Wuaaah... Asia-tan se ve muy linda en su uniforme de deportes-

-La belleza de su cuerpo inocente puede apreciarse con más facilidad en esos bloomers deportivos-

Matsuda y Motohama miraban a las chicas calentando para iniciar la clase de Deportes, sus palabras llamaron la atención de Issei, quien...

-¡¿A quien creen que miran, Malditos?!- Gritó el castaño para golpear las cabezas de sus dos amigos, suprimiendo a gran escala su nueva fuerza, para no matarlos o lastimarlos en gravedad

-¡Ahhhhhh! ¡MALDICIÓN, ISSEI!-

-¡ESO DUELE! ¡NO TENÍAS QUE SER TAN RUDO!-
Gritaron molestos, a lo que el castaño solo se cruzó de brazos molestos

-¡Callénse! ¡No crean que los dejaré ver a Asia de esa forma!- dijo para luego mirar hacia donde estaban calentando las mujeres de su clase. Asia estaba ayudando a Kiryuu a esterirarse mientras que su uniforme de pegaba un poco a su cuerpo. Está notó como Issei la observaba y le sonrió mientras lo saludo con un gesto de su mano

-¡No nos regáñes si luego vas a ver tu!-

-¡Maldito hipócrita!-

Dijeron ambos pervertidos mientras intentaban golpear al Sekiryuutei pero este los retenía con sus manos, haciendo que comenzaran una lucha de fuerzas de dos contra uno, cosa que no resultaba difícil para Issei

-¿Qué están haciendo esos tres?- Dijo Kiryuu con molestía mientras veía hacia donde se encontraban los chicos de su clase y dónde el trío de pervertidos de la academia desataba una ridícula batalla

-¿Estarán jugando?- Preguntó Asia mientras veía como Issei retenía con un agarre al cuello a Matsuda mientras mantenía lejos a Motohama empujándolo desde su cabeza

-No son más que unos bárbaros- Dijo con enojó Kaori, la chica castaña de coletas y presidenta del club de Kendo, una de las constantes víctimas del espionaje de los tres jóvenes que hacían el ridículo

-Aunque Hyoudou-kun no ha estado junto a los otros dos desde hace un tiempo- Dijo Katase recordando que las últimas veces que han perseguido a los pervertidos, el castaño no se encontraba con ellos. Luego centró su vista en Asia, quien se puso nerviosa al ver qué la peli rosada la observaba -Desde que Asia-chan llegó, para ser exactos- Ella se acercó a la rubia italiana y la sujeto desde sus hombros -¡No importa que haya cambiado un poco, Asia-chan! ¡No dejes que él se te acerque de más y no dudes en golpearlo si intenta algo contigo!- Asia se avergonzó al tener a la chica tan cerca de ella y quería explicarle que el castaño no era una mala persona

-Hablando de Hyoudou- Quien llamó la atención fue Kiryuu -¿No se ve mucho más grande que antes?- Preguntó la castaña de lentes

-Ahora que lo dices... Si se ve mucho más robusto que antes, incluso luce más fuerte- Dijo Kaori mientras miraba al castaño contra sus dos amigos, no solo se veía más alto sino que también lucía ligeramente más musculoso ya que su ropa deportiva se pegaba más a su cuerpo y daba a notar una musculatura saludable y entrenada

-¡E-eso es porqué... Issei-san se la pasa entrenando en casa!- Dijo Asia mientras intentaba justificar el evidente cambio corporal de su compañero, sabiendo que era gracias a la nueva sangre que corría por su cuerpo

-Bueno, da igual como se vea, no es más que una bestia- dijo Katase mientras se cruzaba los brazos y luego hacia una expresión de enamoramiento -Los hombres deben ser más como Kiba-kun, un verdadero caballero de sonrisa brillante- dijo con anhelo para luego deprimirse -Pero, es una lástima que hoy no haya venido a la escuela- ella miró en dirección a la que se encontraba la clase del rubio, con la evidente ausencia de este

-Justo tenía que ser hoy, yo que solo esperaba poder verlo en esta clase- Dijo Kaori también deprimida, está era la única clase que compartía con el salón de clases del rubio

-Hmmm...- Kiryuu continuaba mirando al castaño -Volviendo al tema... No me refería el aumento de tamaño de Hyoudou cuando hablaban de su crecimiento antes- Dijo para luego sonreír con malicia, juntó sus manos y solo extendió sus dedos índices para luego llevarlos a la altura de su pelvis -Hablaba de su "cosa"- las dos miembros del club de Kendo se sonrojaron al entender a que se refería, Asia miró confundida a su amiga

-¡Kiryuu, no digas esas cosas!-

-¡No se debe hablar de eso en la escuela!-
Dijeron avergonzadas

-¿Su cosa?- Preguntó Asia ignorante al tema

-Sin dudas puedo decir que es mas grande que antes- Dijo mientras se acomodaba los lentes

-¡¿Cómo rayos puedes saber eso?!- Preguntó Kaori impactada

-No es difícil, con solo darle una mirada atenta puedo deducir su tamaño natural y el tamaño en su máximo esplendor. Es raro que algo así suceda y no creo estar equivocándome, pero Hyoudou ha crecido- Dijo con una pose analítica

-¡No hables de eso con tanta seriedad!- gritaron las dos jóvenes

-Asia ¿Tu sueles dormir junto a él, no es cierto?- Preguntó con normalidad, sorprendiendo a las otras dos, quedándose más impactadas al ver a la inocente rubia asentir dos veces sin problema alguno -¿No has sentido nada fuera de lo normal, no sé, algo duro presionandose contra...?-

-¡¿Cómo puedes hablar de eso con tanta normalidad?!- Dijo Katase tapando la boca de su compañera de trenzas

-¡Asia-chan!- Ahora fue Kaori quien sujeto a la joven -¡ALÉJATE DE ÉL! ¡NO CAIGAS EN SUS TRAMPAS! ¡NO DEJES QUE SI QUIERA TE MIRÉ! ¡Y SI INTENTA VOLVER A DORMIR CONTIGO, MÁTALO!- La joven de coletas estaba preocupada por la seguridad de la estudiante de intercambio que se hospeda en la residencia Hyoudou

-Pero, Kiryuu-san dijo que hiciera eso para acercarme más a él- Dijo Asia con normalidad para luego sonrojarse -Además, es relajante dormir junto a él y puedo sentirme segura-

-¡NO HAY NADA SEGURO AL ESTAR CERCA DE ÉL!-

-¡¿TÚ QUE LE ENSEÑAS A ASIA-CHAN?!-

Las chicas de la clase 2-A comenzaron a gritar mientras discutían entre ellas o se regañaban por sus acciones

-¿Qué les sucede?- Preguntó Matsuda

-Comenzaron a actuar raro de repente- Dijo Motohama mientras limpiaba sus lentes que ensuciaron por la pequeña pelea

-No lo sé, es difícil entender a las mujeres- Dijo Issei mientras se rascaba la cabeza

Mientras la clase continuaba, desde el segundo piso del edificio principal de la academia, Ravel Phoenix observaba a sus siervos desde una ventana, mientras tomaba jugo de un cartón

-¿Disfrutas la vista?- Escuchó una voz detrás de ella y se sorprendió

-¡Sona-sama!- Dijo Ravel asustada al ser agarrada desprevenida por la heredera Sitri -¡Yo no estaba...!-

-Esta bien, solo te molestaba- Dijo Sona con una ligera sonrisa amistosa -Solo quería saber si todo estaba bien contigo y tus siervos- dijo con normalidad pero Ravel pudo ver algo de preocupación en ella

-Todo está bien ¿Sucede algo?- Preguntó con curiosidad ante la actitud de la heredera Sitri

-Rias y su nobleza no ha venido a clases hoy, lo habrás notado con Koneko- Ravel asintió a eso, después de todo ella era compañera de clases de la torre Gremory -Al parecer tuvieron un inconveniente con un renegado ayer, lo subyugaron con éxito, pero parece que algo sucedió en ellos... Rías no me ha querido dar detalles-

-No he hablado con Koneko desde la última reunión, tampoco recibí alguna notificación de que se habían encargado de un renegado, mucho menos un mensaje de lo que sea que sucedió- Ravel comenzó a pensar en lo que pudo sucederle a la Nobleza Gremory

-No te preocupes de esto, yo me encargaré de ayudar a Rias, tu ya debes encargarte de la reunión no puedes sobrecargarte de trabajo- Dijo la presindenta del consejo estudiantil para luego cruzarse de brazos -Solo mantente alerta de cualquier noticia... y no obstruyas el pasillo por ver a tu peón-

-Si, lo siento yo... ¡Espera! ¡TE DIJE QUE NO ERA ESO!-

ー〇●〇ー

-Buenas tardes a... ¿Todos?- Entré en la sala del club esperando encontrar al resto del CIO, en su lugar solo encontré la sala del club completamente vacía, con los elegantes muebles de madera y el tapizado rojo oscuro que le daba un toque refinado y antiguo al lugar

-Parece que no hay nadie- Asia entró detrás de mí mientras veía la sala oscura

Las clases habían terminado y como era costumbre visitamos el club de investigación de lo oculto para cumplir con algunos de nuestros deberes demoniacos o estudiar. Al llegar nos sorprendimos de no haber encontrado a nadie aquí, lo normal era ver a Rías-senpai y Akeno-senpai encargándose de los trabajos del club, aveces Koneko-chan llegaba antes que nosotros y se quedaba sentada mientras comía dulces, si es que Ravel no estaba aqui, de ser así solo discutían por alguna pequeñes

-Buenos días- Escuchamos una voz detrás de nosotros, volteamos y vimos a nuestras compañeras restantes, nuestra rey y reina

-Buenos Días, Ingvild-san, Ravel-san- Dijo Asia con una sonrisa saludando al resto de la nobleza Phoenix

-Buenos Días, Asia-san, Issei-san- Respondió Ingvild Leviatán, la legítima heredera del Clan Leviatán y la portadora del Nereid Kyrie

-Buenas- Dije saludando

-Ha pasado un tiempo desde la última vez que hemos estado los cuatro solos- Dijo Asia con una sonrisa

-Rias-sama y sus siervos no vinieron a la escuela hoy, al parecer han tenido algo que hacer, pero aún así podemos usar el club para estudiar- Dijo nuestra ama mientras se sentaba en uno de los sillones del lugar y dejaba una gran cantidad de libros sobre la pequeña mesa

-Entonces prepararé el té- Dijo Ingvild con una sonrisa mientras se acercaba a un haberte que guardaba un juego de te y hojas que Akeno-senpai siempre utiliza para preparar té para todos. Ingvild ha tenido tutorías de como ser una reina con Akeno-senpai y Tsubaki-senpai, entre muchas otra cosas ella le enseñaron a preparar el té lo suficientemente bueno para que sea agrado de otros demonios de clase alta. Ingvild ha puesto mucho empeño para mejorar en todas las cosas que le enseñan

-Issei-san ¿Puedes ayudarme con esta palabra?- Me preguntó Asia, quien ya había sacado sus cuadernos de estudios

-Si, claro- dije mientras me sentaba a su lado y ella se acercaba a mí con una sonrisa -Significa "Espada" en el idioma de los angeles- Respondí al leer el texto que Asia estudiaba

-¡increíble! incluso con estudios de la iglesia jamás aprendí este idioma, pero Issei-san parece dominarlo- Dijo mientras me miraba

-Jejeje... es solo que ya estudié todo eso antes- Respondí algo feliz de ser halagado -¡Ay!- Sentí una fuerte pisada sobre mí pie

-Oh, lo siento Issei, no te vi- Dijo mí ama como si nada mientras continuaba su lectura -También deberías centrarte en tus propios estudios, aún te cuesta aprender las runas egipcias y sigues teniendo fallos con el nórdico antiguo- Dijo con algo de seriedad mientras levantan la vista ligeramente para mirarme a los ojos

-S-Si... ahora mismo comienzo- Dije con nervios, por alguna razón siento algo de molestia en su mirada

-Creo que Ingvild-san es igual de sorprendente, me superó en los estudios en unos cuantos días, aprendió todo a una velocidad impresionante- dijo Asia mientras la reina llegaba y le entregaba una taza de té a cada uno de nosotros

-No es la gran cosa- Dijo Ingvild con una sonrisa sincera

-A este paso superará a Issei en solo un par de dias- dijo Ravel para luego beber de su taza -Aun así, todos han aprendido bien en estos días, estoy orgullosa de su avance-

-¿Eso significa que podemos bajar la intensidad del estudio?- Pregunté para recibir una mirada que me heló por completo -Ya decía yo-

Una hora después decidimos terminar para irnos antes de que cerrarán la puerta de la escuela, nos despedimos de Ravel e Ingvild y caminé junto a Asia de regreso a casa

-Espero que Rias-sama y los demás no hayan tenido un problema serio- Dijo Asia mientras caminaba a mí lado

-Tal vez tuvieron un asunto familiar o hablaron con los líderes del clan con respecto a la frecuencia de renegados- Dije pensando en algo positivo para no preocupar a Asia -Luego le escribiré a Kiba para preguntarle que sucedió-

-Si, estoy segura que ellos estarán bien- dijo para tomar mí mano y seguir nuestro rumbo a casa

Lentamente llegábamos a casa, pero por alguna razón las luces de las calles aún no eran encendidas, podíamos ver con normalidad gracias a nuestros ojos de demonio, pero un ambiente ligeramente tétrico comenzaba a inquietarme. Al ver nuestra casa me sorprendió el que no hay ninguna luz encendida, ya que mamá debía haber regresado del trabajo hace una hora, pero todo continuaba apagado, con excepción de la sala principal

-Que raro ¿Mamá no regresó?- Preguntó Asia confundida, caminamos hasta la reja principal y entramos al jardín delantero, dimos un solo paso cuando...

(¡¿Qué es esto?!)

Pude sentir un escalofrío en mí cuerpo, como si una fuerte ventisca helada me hubiese golpeado de repente. Sentí como Asia temblaba mientras tomaba mí mano

-E-es-esto es... Poder sagrado- Dijo mientras sujetaba con fuerza mí mano -Esta es en aura que emanan lo guerreros de la iglesia- La voz de Asia temblaba, ella veía con miedo hacia nuestra casa

Es cierto, no es exactamente la misma, pero sentí algo similar antes. La noche que junto a Momo nos encontramos con ese sacerdote lunático durante un trabajo demoniaco, la casa también se encontraba en un estado similar y en la sala...

-¡Mamá!- Dije preocupado -¡Asia quédate aquí! ¡Prepárate para correr a mí señal y llamar a Ravel!- Dije mientras me apartaba de ella y entraba dentro de la casa, por más de que pudiera ver en la oscuridad, no había ninguna señal de forcejeo o pistas de que alguien haya estado aqui, tal como se veía desde fuera la única luz presente venía de la sala

-¡¿Mamá?!- Llamé a mí madre, tal vez alertaria al enemigo, pero algo dejtro de mí me decía que confirme la seguridad de mí madre

-Ah, Issei... ¿Ya estas aquí? ¡Ven, estamos en la sala!- Escuché su voz con normalidad

¿Estamos? ¿Qué sucede aquí?

Mire a Asia y le hice una seña con mí cabeza para darle a entender que entraría a la sala, ella asintió y comenzó a caminar con seriedad. Por más que la situación nos haya sorprendido, Ravel nos ha hecho practicar distintos simulacros por si situaciones así se deban. En caso de una situación de rehen como está, debo entretener al enemigo para que Asia se marchara con la víctima del agresor

Caminé lentamente hasta llegar a la esquina que separaba el pasillo de la sala, dude si invocar mí Sacred Gear o no, el factor sorpresa es nuestra ventaja por lo que debo mantener la Boosted Gear como un recurso bajo la manga, tomé aire y giré para entrar por una vez de todas a la sala

-¿Mamá?-

-Bienvenido Issei ¿Quieres algo de comer?... ¿Dónde está Asia-chan?- Mí mamá hablo sin problema alguno, ella estaba sentado en un sofá de la sala mientras tenía en frente de ella algunas galletas que sobraron de la reunión de ayer y comía con tranquilidad, pero lo que más me sorprendió fue ver a dos personas encapuchadas con batas blancas sentadas frente a ellas, por el diseño de dichas batas era fácil deducir que eran parte de la iglesia, al lado de una de estas personas había un enorme objeto con forma de cruz completamente cubierta por vendas

-Oh por dios ¿Ya anocheció?... Cómo pasa el tiempo cuando charlas- Mamá se veía feliz

-¿Mamá, todo está bien?- Pregunté tratando de lucir normal, pero aún estaba alerta

-Oh bueno, regresaba del trabajo cuando encontré a este par parados frente a la casa, me lleve una sorpresa al ver de quién se trataba- dijo señanaldo a una de las personas encapuchadas, la que estaba en el extremo del sofá frente a mamá

-Me alegra poder verte de nuevo...- La persona que mamá señaló comenzó a quitarse la capucha -Issei-kun- resultó ser una chica que aparentaba mí edad, de cabello castaño claro atado en dos grandes y largas coletas, ojos violetas y usaba una cruz plateada en su cuello

Miré detenidamente a esta persona, fue cuestión de un par de segundos para que mí mente la reconociera

-¿Rin?... ¡Rin!- Dije sorprendido -¡¿Eres tú, Irina?!- caminé hasta estar en frente de ella

-Han pasado tantos años ¡Me alegro tanto que me recuerdes!- Dijo ella poniéndose de pie y abrazándome. También la abracé

Shido Irina, la chica que vivía en la casa de al lado, fue mí primera amiga y la responsables de muchas desgracias de mí niñez, antes era un chica un poco masculina que solía pelearse con todo el mundo, solíamos jugar juntos, ver series de televisión y hacer pijamadas, hasta que se fue hace unos 10 años atrás

-Vaya, ha pasado tanto tiempo que me sorprende verlos juntos de nuevo- dijo mamá con una sonrisa

Continué abrazándola por unos segundos más, hasta que sentí como ella tembló ligeramente, para que luego su abrazo aumentará la fuerza y se apretara un poco más a mí, ella se apartó lentamente mientras sus manos temblaran de manera sutil

-Sin dudas... Ha paso mucho- dijo, con una sonrisa un tanto forzada, mientras cerraba sus ojos; por alguna razón, sus labios temblaron mientras que ella se sujeto la cruz que colgaba de su cuello, luego volteó hacia la salida de la sala y miró con una ligera sorpresa

-Issei-san- Asia estaba para ahí con sus manos a la altura de su pecho, parace que vino a chequear al ver qué no había dado ninguna señal

-Ara, ella era de quién les hablaba- Dijo mamá muy feliz mientras se ponía de pie y caminaba hasta estar de lado de Asia -Ella es Asia, ha estado viviendo con nosotros hace unos meses, es mí linda hija- expresó con orgullo. Asia miró confundida la situación, lucía algo nerviosa -Ella es Shido Irina, una amiga de Issei desde pequeños, se mudó a Inglaterra hace unos años y ahora está de visita-

-Es un gusto conocerte, Asia-san- Irina saludó gentilmente a Asia -Espero que Issei-kun no haya sido malo contigo, suele ser un poco torpe para algunas cosas- Me quejé sobre ese comentario pero ella solo se rió y luego señaló a la chica que aún estaba sentada -Ella es mí compañera de la iglesia, su nombre es Xenovia Quarta, lamento que no sea muy afectiva es alguien bastante reservabada- Dijo mientras la otra chica se sacaba la capucha. Dando a conocer un delicado rostro como el de una muñeca, con una mirada seria y hasta sombría, tenía el cabello corto de un color azul oscuro con un mechón de su frente de color verde

-Es un gusto- dijo ella en japonés con simpleza, por su asentó claramente se trataba de alguien europea, pero se comunicó de esa manera para que pudiéramos entenderla, aunque solo mamá no podría entenderla al ser ella una humana normal

-¿Compañera de la iglesia?- Pregunté con curiosidad

-Si, somos enviadas como sirvientes de dios a distintas partes del mundo para ayudar en las iglesias o en lugares con falta de necesidades básicas, es una especie de servicio que hacemos como trabajo especiales- explicó ella con una sonrisa

-Vaya, veo que te has enfocado mucho en la fe los últimos años, tus padres siempre quisieron que seas alguien importante dentro de la iglesia, estoy seguro que están muy orgullosos- Dijo Mamá

-Si, espero que lo estén... Papá ha estado atendiendo asuntos en el mismo vaticanos los últimos años, espero algún día estar a su nivel- Dijo Irina con determinación

-¿Entonces, cuales son sus asuntos aquí? Creo que la Iglesia de la ciudad lleva abandonada unos cuantos años- Preguntó mí madre con curiosidad

-Bueno... Tenemos que reunirnos con alguien para tratar un problema reciente de la iglesia- Respondió Irina con algo de incomodidad

-Irina- La chica llamada Xenovia llamó la atención de Rin e intercambiaron miradas entre ellas por unos segundos para que luego ella se pusiera de pie

-Oh es cierto, Lo siento Miki-Ba-san, pero tenemos que irnos ahora para llegar temprano al lugar donde vamos a quedarnos- Dijo Rin mientras se inclinaba frente a mamá

-Las acompañaré a la salida- Dije mientras caminaba hasta la puerta, la chica llamada Xenovia tomó el objeto completamente vendado y se lo colgó en la espalda

-Lamento tener que marcharme en cuanto llegas, Issei-kun- Dijo Rin mientras caminaba detrás de mí y yo habría la pequeña reja que daba a la calle

-No tienes por qué preocuparte, podemos vernos algún otro día mientras estés aquí- dije con sinceridad mientras ella cruzaba la reja hacia la calle y se detenía para darme una sonrisa algo forzada

-Si... Algún día- Dijo ella para luego bajar la cabeza

-Bueno, si necesitas algo puedes venir a buscarme- hice una seña de saludó con mi mano y me di la vuelta, pero ella tomó mí brazo deteniendome, la miré confundido y ella mantenía su cabeza mirando hacia el suelo

-Realmente ha pasado mucho en estos años- Dijo casi susurrándome

-¿Irina?- La miré preocupado

-Yo... Lo siento tanto...- Continuó -Hubiese dado todo para que los cosas no terminarán asi-

-... Irina- La miré y levanté su rostro para mirarla a los ojos

-Realmente me alegro de poder verte de nuevo- Dijo mientras mostraba una sonrisa enorme mientras cerraba sus ojos y ligeras lágrimas se escapaba en contra de su voluntad -Adiós, Issei-kun- Dijo ella para luego alejarse junto a su compañera

Me quedé mirando hacia la dirección en la que se marcharon mientras pensaba en las palabras de Rin, sin poder comprender a que se refería

-Issei-san- Asia apareció parada en la puerta de la casa -Debemos llamar a Ravel-san- Dijo ella con algo de nervios, pero entendía bien a que se refería. Irina y su compañera son dos de los guerreros de la iglesia que estarán visitándolos mañana

ー〇●〇ー

Las guerreras de la iglesia, Irina Shido y Xenovia Quarta, caminaban en silencio por las oscuras calles de la ciudad de Kuoh. Ya habían ganado una buena distancia de la residencia Hyoudou, pero ninguna tuvo las intenciones de dirigirle las palabras a la otra, hasta que finalmente llegaron a una pequeña arboleda que rodeaba a la antigua iglesia de la ciudad, se perdieron entre los espesos árboles y finalmente Xenovia volteó mirando hacia atrás.

-Ya estamos fuera de su área de control- Dijo al no sentir la presencia de un campo de control o seguridad, después de todo los clanes demoniacos que controlaban la ciudad colocaron esas barreras que ayudan a sentir las presencias de quienes la atraviesen luego del incidente con cierto sacerdote. Pero está barrera se mantenía lejos de tierra sagrada como la iglesia y el pequeño bosque que la rodeaba -Aqui no podrán vigilarlos ni escucharnos... Irina- Dijo ahora viendo a su compañera, quien al escuchar eso se puso de cuclillas en el suelo mientras parecía retener mucha angustia

-¿Por qué?... ¿Por qué?... ¿Por qué?...- Repetía una y otra vez mientras sujetaba con fuerza su crucifijo

-...- Xenovia miró en silencio a su compañera mientras mantenía la seriedad en su rostro

-¿Tu también lo sentiste, verdad Xenovia?- Dijo mientras intentaba calmarse pero se notaba que su respiración estaba agitada

-Por supuesto- Dijo asintiendo y manteniendo sus ojos cerrados -Hyoudou Issei, el amigo de que me has estado hablando... Es un demonio de clase baja- Dijo mientras entrecerraba sus ojos -Y uno fuerte-

-Tch- Irina apretó sus puños de la frustración -No puede ser... ¡No puede ser verdad!- Dijo molesta y en negación mientras tocaba una pequeña liga que usaba en su mano

-Di todo lo que quieras, pero tú lo sentiste en carne propia... Su presencia desprende la maldad de los demonios, incluso por más gentil y amable que seas... Hasta pudo actuar con normalidad mientras se mantenía alerta de cualquier ataque, se mantuvo en una posición en la que podía impedir que atacaramos a su madre o a su compañera y se estaba atento a todos mis movimientos... Tiene experiencia en batallas o al menos está bien entrenado, parecía notar mis habilidades físicas al ver mí cuerpo incluso bajo los mantos de la iglesia- En realidad Issei la observaba porque podía notar buenas proporciones debajo de la túnica, aunque si se mantenía alerta ante cualquier hositilidad

-¡HYAAAAA!- Irina se puso de pie de repente y realizó un corte al aire con una Katana larga que apareció desde la nada, las ondas de viento que generó con las espada de mezclaron con energía Santa y produjo grandes cortes en muchos de los árboles alrededor de ella, sin mencionar que logro derribar una docena

-Haaah- Xenovia suspiró muestra veía como Irina comenzaba a lanzar muchos ataques con rabia, sabía que solo se estaba desahogando ante la noticia de que alguien muy importante para ella acabó volviéndose parte de un bando enemigo

-¡ISSEI-KUN NO ES UNA MALA PERSONA!- Atacó con la Katana -¡SIEMPRE FUE ALGUIEN AMABLE, PROTECTOR, CONSIDERADO!- la katana se convirtió en un martillo gigante y continúo golpeando las árboles -¡NUNCA SE CONVERTIRÍA EN DEMONIO! ¡NUNCA SE DEJARÍA ENGAÑAR POR ELLOS!- El martillo brilló y tomó la forma de guantes de lucha de acero, mientras Irina continuaba golpeando todo lo que encontraba -El... no pudo... jamás... no...- Irina comenzaba a cansarse mientras caía de rodillas de nuevo -No sería un demonio-

-¿Ya te calmaste?- Preguntó la chica de cabello azul mientras caminaba por los. Escombros que su amiga dejó y se colocó detrás de ella -Este no es el comportamiento que debe tener una portadora de Excalibur-

-¿Y eres tu quien me lo dice?- Dijo Irina con molestía

-Uhg- Xenovia se molestó al oír eso, pero comprendía que la chica no se encontraba bien emocionalmente por lo que dejaría pasar ese comentario. Aunque realmente no se equivocaba, de la dos, Xenovia era la más temperamental y cabeza hueca; siendo duro tratar con ella gracias a sus constantes pensamientos y dedicación a la batalla y entrenamiento

-...- Irina se mantuvo en silencio mientras en su mano sostenía la misma liga que luego se volvió a colocar en el brazo

-Escucha... Es cierto que esto suena bastante extraño, por lo que me has dicho de él antes y viendo el comportamiento de este y de su madre, no parece del tipo de persona que se volvería un demonio de la noche a la mañana... Debe haber algo que lo haya llevado a servirle a algún clan de alguna hermana de los Reyes Demon- Dijo las intentar darle ánimos a su amiga

-... Es cierto- Dijo mientras lentamente se ponía de pie -Debe haber algo que no le haya dejado otra opción... ¡Incluso puede encontrarse bajo amenaza!... ¡Oh dios!- Irina se puso a rezar -¡Me has mostrado que mí querdio amigo se encuentra en problemas! ¡Entiendo el mensaje y daré lo mejor de mí para salvar a Issei-kun! ¡Amén!-

-Bueno... Puede ser otra cosa además de una amenaza o una extorsión-

-¡No importa lo que sea, salvaré a Issei-kun!-

-Te digo que...-

-¡Lo salvaré la próxima vez que lo vea!... ¡No puedo permitir que ese malvado demonio le genere mucho más daño!-

ー〇●〇ー

-¡¿Se encuentran bien?! ¡¿Tienen alguna herida?! ¡¿Les dijeron algo malo?!- Ravel nos revisaba de arriba a bajo buscando alguna herida o cualquier malestar que pudimos haber pasado con las guerreras de la iglesia

-Ya te dije que estamos bien, no tienes por qué preocuparte- Dije mientras la detenía sujetandola de los hombros

-¡¿Quien está preocupada por ti?! ¡Solo busco alguna trampa o algo que pudieron dejarles!- Dijo ella sonrojada y nerviosa mientras evitaba mirarme a los ojos

-Issei-san, por favor suelte a Ravel-san o se puede alterar- Dijo Ingvild mientras me daba cuenta de que estaba muy cerca de ella mientras la retenía

-Oh, lo siento- Dije algo avergonzado mientras me alejaba y me sentaba en mi silla

-Ravel-san ¿Que debemos hacer?- Dijo Asia preocupada

Ahora mismo nos encontramos en mí habitación, en cuanto Irina y Su compañera, Xenovia, se marcharon. Junto a Asia llamamos a nuestra ama y le contamos sobre nuestro encuentro con las guerreras de la iglesia, Ella rápidamente se tele-transportó, junto a Ingvild, hacia mí habitación y muy preocupada pidió que le explicarnos todo en detalle

-Haaaah... Justo en el momento en que recibí el informe de ellas- Dijo mientras pensaba -Podemos estar tranquilo de que no se tratara de una visita hostil ni nada por el estilo, al parecer esa chica Irina solo quería volver a ver a Issei y sus padres-

-No sabía que conocías a gente tan influyente en la iglesia, Issei-san- Dijo Asia mientras me veía

-Tampoco sabía sobre esa influencia, recuerdo que amaban ir a la iglesia y solían comprar una gran cantidad de cosas que se relacionen con esta. Pero jamás escuché sobre visitas al Vaticano... de hecho, recuerdo muy bien el que eran cristianos-

-¿Un protestante con asuntos en la iglesia católica?- Asia me miró impresionada y confundida

-Bueno... Sin duda ha venido un par bastante interesante- Dijo nuestra ama mientras se sentaba en mí cama, Ingvild hacia lo mismo mientras Asia se mantenía de pie a mí lado -Luego de recibir el nombre de las personas enviadas, comencé una investigación acerca de estás- Ravel creo un círculo mágico y de allí sacó dos papeles que parecían documentos y nos los enseñó

-Ya conocen a Irina Shido- señaló un papel con una foto y datos de Irina -Oriunda de Japón, pertenece a la fracción Cristiana de la iglesia o iglesia protestante, se mudó a Londres a los 7 años y se unió a la iglesia de allí juntó con su familia, su padre destaca como un gran guerrero gracias al control de sus aura sagrada, ella llamó la atención de todos al poseer el mismo talento, incluso con un aura mucho más poderosa, se caracteriza de los demás gracias a el fuerte amor que tiene por la fe y su hiperactiva personalidad-

-Wow...- Dije mientras chequeaba el expediente -Sus pechos ya miden 87cm, su cintura 59... ¡Oh, y su trasero 89!- Sin dudas Irina ha crecido bendecida -¡AY, AY, AY!-

-¡Concéntrate! ¡Esto es serio!- Mí ama pisaba con furia mí pie, una y otra vez

-Jamás oí hablar de ella- Dijo Asia mientras miraba el expediente -He conocido pocas personas con grandes rangos y hazañas, no me dejaban ver a los guerreros-

-Aun así, tu eras parte de la iglesia Católica- Dije mientras Asia me asentía con una sonrisa

-Es alguien que ha comenzado a destacar hace poco, principalmente por el arma que porta... Pero quien si es increíble- Ravel tomó el otro expediente -Es Xenovia Quarta, criada y entrenada por la iglesia desde que aprendió a caminar, parte de la iglesia ortodoxa o Iglesia Católica, se desconoce su nacionalidad genética, pero fue criada en Italia. Demostró un talento inimaginable a temprana edad y se ha convertido en un símbolo para la siguiente generación de guerreros, su tutora legal es Griselda Quarta-

-¡¿La gran hermana Griselda Quarta?!- Asia se puso de pie muy impresionada, Ravel asintió a la pregunta de ella

-¿Quién es? Nunca oí de ella-

-Yo tampoco- Pregunté sin saber de quién hablaban e Ingvild levantó su mano con las mismas dudas que las mías

-Es una de las más grandes monjas de la historia, una leyenda viva- Dijo Asia mientras juntaba sus manos en su pecho como si rezará -Fue mí más grande ejemplo a seguir, solo tuve una oportunidad de conocerla antes y fue tan impresionante que casi me desmayo de solo verla- Ella parecía muy feliz de hablar de una de sus ídolos

-Es la humana con mayor poder sagrado con vida... créeme, es un título increíble- Dijo Ravel seriedad -Pero no solo eso es increíble de Xenovia-sama- Ravel volvió al expediente -Es una espadachín de gran renombre y una bestia en el combate, la han apodado Berserk y ha sido entrenada por otra leyenda de la iglesia-

-¿Otra leyenda de la iglesia?- Pregunté con curiosidad
-Si... es la discípula y se rumorea futura heredera del Cardenal Sacerdote, Vasco Strada- Asia y Yo abrimos la boca al escuchar ese nombre, Ingvild nos miró con signos de interrogación en su cabeza

-¡¿"El arma violenta de la iglesia"?!- Dije asombrado

-¡¿"La violencia del cielo"?!- Dijo Asia sin poder creerlo

-¡¿"El gran asesino de Demonio de la iglesia"?!-

-¡¿"El Límite de la Humanidad"?!-

-¡¿"Portador de la Durandal"?!-

-¡¿"ESE" VASCO STRADA?!- Dijimos Asia y Yo al mismo tiempo

Ingvild nos miró a todos al mismo tiempo y mientras hacía un puchero dijo -Ahora soy la única que no sabe de qué hablan-

Me dirigí hacia ella -Es un anciano de la iglesia que es un guerrero desde hace décadas, tiene más de 90 años y aún está al nivel suficiente como para derrotar con facilidad a Demonios de Clase Suprema, una leyenda viva que tiene la fuerza suficiente como para derrotar a todo un ejército de Demonios sin sudar... Una de las personas que fue y ahora compite por mantener su título como "El humano más fuerte que existe"-

Escuché de él mientras estudiaba sobre la iglesia junto a Ravel, es alguien que se grabó en mí cabeza por dos razones; por los increíbles logros que ha conseguido a lo largo de toda su vida y por ser una de las personas con las que jamás quiero toparme

-Ella es sin duda un caso especial entre las excentricidades- Dijo Ravel mientras nos entregaba el expediente -Aunque no hay información sobre que es lo que la hace tan especial, si hay algo que la relaciona con tu amiguita, Issei- Dijo ella mientras se cruzaba de brazos

-Fiuuh.. 87, 56, 88- Dije con una sonrisa boba, luego de silbar -Ambas están bastante equilibradas- Dije para luego sentir como me pisaban nuevamente, pero está vez mí ama ignoró mi pie y fue mucho más cruel... pisoteándome la entrepierna -¡AHHHHHHHHHHH! ¡NO, POR FAVOR! ¡LO SIENTO! ¡LO SIENTO!-

-Parece que voy a tener que corregir con mano dura esa maldita perversión tuya- Dijo con una voz de ultra tumba, que me produjo mucho más miedo que la primera vez que oí la voz de Ddraig, ella movía su pie ligeramente para que la presión se esparciera, como ella estaba sin zapatos podía sentir la tela de su media

¡Maldición! ¡Esto hasta podría despertar un fetiche en mí!... ¡SI TAN SOLO NO DOLIERA TANTO!

-¿Qué es eso que las relaciona, Ravel-san?- Preguntó Ingvild mientras Asia asentía en señal de que también quería saberlo

¡NO SE QUEDEN AHÍ! ¡AYUDENME!

-Bueno...- Ella retiró su pie, acabando mí tortura -Las dos sin dudas son un par extrañó, es la primera vez que hay un grupo de guerreros que pertenezcan cada uno a una facción de la iglesia distinta, su propósito es públicamente combinar sus talentos únicos para brindar más seguridad y fe de parte de la religión, pero en realidad son un símbolo de unión entre la iglesia católica y la cristiana-

-¿Cu-Cuál... Cuál es ese talento... del que hablas?- Dije mientras intentaba recuperar aire

-Las dos fueron elegidas ya que ambas demostraron el mismo talento- Dijo ella sacando otro papel de un nuevo círculo mágico -Cada una demostró ser compatible con una espada Excalibur- Dijo mientras extendía el papel para que lo viéramos

-Cada una... porta una de las 7 espadas Excalibur- Dije muy asombrado, Irina fue elegida por una de esas espadas

-Leí de ellas hace poco- Dijo Ingvild levantando su brazo -La espada sagrada Excalibur, que ha portado cada heredero de la familia Pendragon, fue destruida hace cientos de años atrás por la espada demoniaca Gram. La poderosa espada se dividió en 7 fragmentos y los alquimistas de la iglesia lograron forjar 7 nuevas espadas con esos fragmentos, las Excalibur actuales- Dijo ella feliz de poder participar

-Exacto, Ingvild... Tal como la espada Excalibur original, no todos pueden usarla, solo aquellos dignos con almas puras y fuertes pueden empuñarlas, la familia Pendragon elegía a su heredero con esta espada, solo quien pudiera usarla merecía ser el siguiente líder- explicó Ravel

-Pero desde que construyeron las nuevas espadas, fue la iglesia que se hizo cargo de protegerlas- Dijo Ingvild mirando nuestra ama

-Las siete Excalibur; Rapidly, Nightmare, Destruction, Transparency, Mimic, Blessing y Ruler... Todas están bajo protección de la iglesia, se dice que las guardan en distintas cedes alrededor del mundo y las mantienen allí hasta que algún guerrero de la iglesia sea elegido por una de estas-

-Entonces... Rin fue elegida por una de esas espadas- Dije mientras veía el expediente
-Sabemos bien quienes son nuestras visitantes, pero aún no tenemos ningún indicio del motivo de su visita- Dijo la princesa mientras se cruzaba de piernas como tal

-Supongo que es algo que sabremos mañana- Dijo Ingvild juntando sus manos con dulzura

-Así es- Dijo Ravel para luego suspirar -Lo mejor será ir a descansar de una vez y esperar a la junta de mañana para acabar de una vez con esto- Ella se puso de pie y se preparó junto a Ingvild -Espero contar con todo su apoyo mañana- dijo con una sonrisa, a lo que Asia y yo respondimos con un "Si"

Ravel e Ingvild desaparecieron, dejándonos a Asia y a mí en mí habitación, luego de unos minutos comenzamos a prepararnos para dormir, Asia como todas las noches llegó con su pijama para que pudiéramos dormir juntos, ella vestía una camisa manga corta rosada con rayas verticales blancas y un pantalón largo con el mismo diseño. Se acostó a mí lado y me miró con algo de curiosidad, sus ojos verdes parecían brillar en la oscuridad, delicadamente susurró

-Issei-san... ¿Tu crees que Irina-san es nuestro enemigo?- Me preguntó, sorprendiéndome por sus palabras, ella debió notar mí reacción y colocó un rostro algo nervioso -¡Lo siento! No quería...- negué con la cabeza

-Tranquila, solo me sorprendió la pregunta- Dije calmándola, miré hacia al techo de mí habitación. Años atrás ella y yo hicimos muchas pijamas y jugamos mucho bajo este mismo techo, ella siempre fue una chica muy activa y divertida, hasta el último día que ella estuvo aquí fuimos buenos amigos. Incluso con más de 10 años aún recuerdo esos días con una sonrisa

-No creo que ella sea nuestra enemiga...- La imagen de Raynare llegó a mí cabeza ¿Podría perder a mí amiga de toda la vida solo por ser un demonio?

- ¿Y si es mandada a matarnos a todos?- Asia sonaba muy preocupada, su rostro me daba a entender que esa preocupación iba dirigida había mí

¿Qué sucedería si alguna vez la mandan a matarme? ¿O si alguna vez lucho a muerte contra un guerrero de la iglesia que sea su amigo? ¿Y si ella es mandada a asesinar a alguno de nuestros amigos?

-Si tuviese que luchar contra Irina... yo...-

ー〇●〇ー

En un departamento de lujo en un hotel de la ciudad, Rías Gremory veía la noche del mundo humano iluminada por el brillo de la ciudad. La heredera del Clan Gremory, conocida como la Princesa de la Destrucción, miraba con preocupación en su mirada

-Rias- Su mejor amiga y reina, Akeno Himejima se acercó a ella con preocupación -Debes dormir, mañana debemos asiste a una reunión importante- Dijo racionalmente pero la chica de cabello largo oscuro se sentía de la misma forma que su líder

-Lo sé... Lo sé- Dijo algo decaída mientras se ponía de pie y dejaba en la silla donde antes estaba sentada, el libro que había estado leyendo -Es solo... Que aún estoy preocupada- Dijo mientras miraba en una pequeña mesa un juego de ajedrez con piezas rojas en el que habían piezas faltantes

-Aun puedes sentir la pieza de caballo en Kiba-kun, sabes que aún se mantiene en la zona por lo que debes relajarte un poco- Dijo Akeno intentando calmar a Rias, pero está no respondió y Continuó mirando la ventana -Puedes pedirle a Sirzechs-sama que nos ayude, si Ajuka-sama contacta con su Evil Piece podremos saber en donde esta- Sugirió una idea

-No puedo molestar a Onii-sama con los problemas personales de mí Nobleza- Dijo en un tono desanimado -Es una consecuencia que acepte cuando le dije que me encargaría de Yuuto-

-... ¿Cuándo el se unió a ti... Creías que este día nunca llegaría?- Preguntó para que su rey finalmente volteara y la mirara a los ojos

-Siempre pensé que cuando esté momento llegue, él actuaría de otra forma... Creí que dejaría todo eso odio de lado y simplemente seguiría con su vida- Dijo mientras apretaba sus puños -Sé muy bien que todo lo que sucedió dejó una marca muy grande en él, por eso intente darle un vida más alegre... En donde jamás le faltaría nada y lo apoyé para que siguiera hacia adelante... Trate de sanarlo, pero no fui lo suficientemente buena para borrar esa herida- Dijo mientras mordía su labio

-Rias...- Susurro Akeno

-Ni siquiera nos pidió ayuda...- Lágrimas comenzaron a caer del rostro de la princesa Gremory -Me agradeció... Pero... Yo solo quería poder estar al lado de mí hermanito- dijo mientras comenzaba a llorar. Akeno abrazo a su mejor amiga mientras acariciaba su cabeza, la reina sabía que el rubio tenía sus motivos para actuar, pero eso no le quitaba la preocupación ante peligro que podía correr en el camino y sabía que quien más sufría por la seguridad de todos ellos era Rias
Desde la puerta, Koneko veía mediante una pequeña abertura, ella sabía muy bien el dolor se uno siente cuando puede a alguien cercano y mucho más cuando esté solo te abandona, ella no quería pasar por lo mismo de nuevo y no quería que su ama sintiera algo parecido

-Debí hablar con Senpai- Dijo mientras se armaba con determinación con la idea de proteger a su familia
Incluso si para conseguirlo tiene que bajar la cabeza frente a la bestia pervertida o esa molesta princesa mimada, ella lo hará con tal de no perder a nadie de nuevo

ー〇●〇ー

Finalmente el día de la reunión llegó. Sona y Rías se reunieron en la entrada de la casa club del CIO, ambas herederas se miraron con pesadez, la joven Sitri estaba muy preocupada por el estado de ánimo de su amiga de la infancia

-¿Estás segura de querer hacer esto?- Dijo Sona mientras entraba en el antiguo edificio de la academia, luego de una llamada. Rias finalmente le comentó sobre la desaparición de su caballero, más bien, sobre la renuncia de este a los servicios como siervo y parte del clan

-Aun puedo sentir su pieza activa, por lo que sé que está seguro- Dijo mientras llevaba su mano hacia su pecho en donde se ubicaba su pieza de rey -Sé que no ha salido de la ciudad, pero no sé porqué no ha aparecido y mucho menos que planea- dijo un poco decaída -Debemos terminar con los asuntos de la iglesia cuánto antes y así retomar su búsqueda- Dijo mientras miraba hacia una bloqueada y muy asegurada puerta ubicada en el primer piso. Sona notó como la atención de la princesa de la Destrucción se dirigía hacia allí

-Entiendo que te sientas mal por tus siervos, más cuando para ti son tan importante como si fueran tus propios hermanos... Pero no llegarás a nada culpandote- Dijo sin delicadeza -En una situación así, lo que menos debes hacer es dudar de ti misma, tanto por tu bien, como para el de tus siervos y el bien de Yuuto-kun- Dijo para luego acomodar sus lentes y mirar con seriedad -No cometas la estupidez de cargar todo por ti sola, sabes que puedes contar conmigo, con Ravel y con todos nuestros siervos- regañó Sona a Rías

-L-Lo Siento- Dijo algo tímida y asustada por la filosa mirada que le dedicaba su amiga

-Pero ahora, debemos encargarnos de lo que sea que esté sucediendo con estos guerreros de la iglesia- Dijo para luego volver a ver la puerta bloqueada

-Si...- Rías se acercó a la puerta y la golpeó dos veces, una extraña, oscura, inquietante y muy inestable niebla comenzó a emanarse en el lugar, todo originado por lo que sea que esté del otro lado de la puerta -Gasper... Lamento interrumpirte, solo vengo a darte un pequeño aviso así que no temas- Rias comenzó a hablar en un tono gentil y sensible -Hoy tendremos una reunión con un grupo de guerreros en la iglesia, no creemos que sean hostiles, no correrás peligro, te lo prometo... No te asustes si sientes una o más presencias sagradas- Dijo mientras colocaba su mano sobre la puerta con delicadeza

Sona miraba está interacción en silencio, dentro de unos pocos minutos, guerreros de la iglesia entrarían en el centro del territorio demoniaco que ellas controlan y ninguna de los tres reyes de Kuoh, sabe cómo podría llegar a terminar esta reunión

En esos momentos Xenovia e Irina entraban por la cerca principal de la academia, se detuvieron un segundo para observar el enorme edificio

-Una academia muy hermosa- Dijo la castaña, mientras miraba con seriedad a su alrededor

-¿Segura que quieres hacer esto? Sabes lo importante que es nuestro trabajo, no voy a permitir que los asuntos con tu amigo de la infancia perjudiquen a la iglesia- Advirtió Xenovia mirando a su compañera con ojos amenazadores

-Tranquila- Irina la miró realizando una amplia sonrisa -Sé muy bien lo que hago- llevó su mano hacia la liga que siempre usa en su brazo

-Solo recuerda que la misión es primero- la chica de cabello azul comenzó a caminar dentro de los terrenos de la academia mientras era seguida por su compañera protestante, ambas se dirigían al edificio principal cuando su camino se vio interrumpido por dos jóvenes, una chica de cabello castaño atado en dos trenzas y un chico de cabello claro con ojos azules, ambos usaban un uniforme escolar. Las guerreras los miraron algo confundidas hasta que estos se inclinaron haciendo una pequeña reverencia tradicional, Irina realizó el mismo gesto, notando que Xenovia aún estaba confundida, la castaña jaló de la túnica de está para que imitara el saludo de cortesía tradicional de su país

-Sean bienvenidas, señoritas de la iglesia- Dijeron los dos jóvenes al mismo tiempo -Somos siervos de Sona Sitri-sama, estamos encargados de llevarlas a la sala donde se disputará la reunión- Dijo la chica mientras se daba la vuelta junto a su compañero -Por favor, síganos- dijo el chico para que comenzarán a caminar siendo seguidos por ambas guerreras

Todos llegaron a un edificio ubicado en la partes más lejana de la entrada de la academia, a simple vista podía notarse la antigüedad de este, a la vez que se sentía el aura de muchos demonios reunidos en el mismo lugar

Las jóvenes de la iglesia se miraron al mismo tiempo en señal de mantenerse atentas a cualquier amenaza

-Es aquí- Dijo la chica demonio que los guiaba

-¿Es en este lugar donde veremos a las hermanas de los Maou?- Preguntó la joven Quarta mientras veía con atención la primera planta del edificio

-Nuestra ama y Rias-sama nos esperan en la sala ubicada en el nivel superior- respondió el chico mientras comenzaba a subir la escalera frente a la puerta. Irina y Xenovia quisieron seguir a los dos demonios que las guiaban, pero en cuento dieron un paso más dentro del edificio, ambas sintieron una sombría, muy oscura y aterradora presencia muy cerca de ellas. Las guerreras de la iglesia voltearon al mismo tiempo en dirección al pasillo de la primera planta, más concretamente, había una puerta doble de madera con muchas cintas de advertencia, cadenas, candados y sellos tradicionales

-¿Xe-xenovia, puedes sentirlo?- Preguntó Irina un tanto nerviosa, la peli azul asintió con la cabeza mientras retenía sus instintos para no desenfundar su arma en ese mismo instante

-Lo que sea que esté ahí, parece estar sellado... Por lo que no debemos preocuparnos, pero aún así hay que tenerlo en cuenta si se dan la peor situación- Dijo la guerrera católica mientras retrocedía alejándose del pasillo y se calmaba para poder subir las escaleras, ya un poco más calmadas y de nuevo enfocadas en cumplir su trabajo, llegaron junto a los demonios a una habitación elegante y con un estilo muy rústico, donde se encontraron con un pequeño grupo de personas con apariencia de estudiantes de preparatoria

-Es un gusto recibirlas, señoritas. Mí nombre es Rías Gremory, soy la heredera del clan Gremory y hermana menor del Rey Demonio Lucifer- Dijo una de las jóvenes que parecía mayor en comparación al resto de presentes, mientras sonreía con educación y delicadeza

-Mi nombre es Sona Sitri, heredera del Clan Sitri y hermana de la Reina Demonio Leviatán- otra de las jóvenes que parecían mayores habló, pero está demostró un semblante mucho más serio y una personalidad fría -Espero que mis siervos las hayan recibido cómo se debe- Dijo a lo que Saji Genshiro y Kusaka Reya se inclinaron nuevamente frente a las invitadas y luego caminaron hacia el lado de la habitación en la que se encontraba su rey y el resto de sus compañeros

-Es un gusto, Mí nombre es Xenovia Quarta y pertenezco a la Iglesia Ortodoxa- Dijo mientras asentía en señal de un saludo, quitándose la capucha de su túnica y mostrando su rostro a todos

-...- Al acabar de hablar miró a su compañera, pero está se mantenía en silencio mientras parecía mirar con sumo detalle a todos los presentes, a la vez que apretaba sus puños al ver qué alguien no estaba presente

-Shido- Dijo Xenovia llamando por el apellido a su compañera de equipo, está se quitó la capucha con algo de brusquedad y miró con una expresión algo molesta a los demonios

-Mi nombre es Irina Shido, soy parte de la iglesia protestante- Dijo para luego centrar su atención en las dos herederas presentes -¿Podrían decirme si todos sus siervos están aquí ahora mismo?- Dijo casi como si ordenará que le respondieran, ambas herederas se extrañaron al sentir algo de hositilidad en las palabras de la joven cristiana, cosas que sus siervos también notaron y adoptaron una expresión más sería, en caso de que la joven de coletas intentara algo extraño

-No...- Respondió Rias, llamando la atención de todos -No todos mis siervos están presentes- la heredera de cabello carmesí habló en un tono tranquilo pero autoritario, para hacer entender a los demás demonios que ella resolvería este ligera tensión en el aire

-¿Y?... ¿Donde están?- Preguntó Irina con mucha más seriedad que antes

-Irina- Xenovia llamó a su amiga con un tono de regaño

-Mi caballo ha estado recorriendo la ciudad desde hace dos días, no lo he visto desde entonces, tampoco hay señales de que haya regresado a casa- Dijo con firmeza tragandose la angustia que sentía por Kiba Yuuto -Y mí Alfil se encuentra en la planta inferior, en una habitación en la que nadie puede acceder- Irina parecía querer decir algo, pero Rías continuó, interrumpiendola -Sin embargo no puedo dejar que ustedes lo miren o se acerquen a esa sala- Dijo con algo de hostilidad para hacerle entender que era una declaración firme que no iba a cambiar

-¿Lo tienes encerrado?... ¡¿Y dices que no puedo verlo?!- Dijo la castaña sacando rápidas conclusiones de lo que había escuchado

-¡Dejemos esa charla irrelevante e iniciemos la reunión de una vez por todas!- Dijo la joven de cabello azul, molesta por la pérdida de tiempo

-¡Pero, Xenovia...!- Irina intento quejarse

-¡Debemos completar la misión cuanto antes!- Dijo en un tono un poco más elevado, haciendo que la castaña se quede callada

-Estoy de acuerdo contigo, Señorita Quarta...- Dijo Sona Sitri mientras señalaba un sillón para que las chicas se sentarán -Pero lamentablemente no podremos comenzar la reunión aún- Dijo para que ambas la miraron confundidas -Falta un grupo más, que será el supervisor de la reunión, así que les pido paciencia hasta que ellos lleguen-

Issei caminaba por el segundo piso de la academia de Kuoh, ya todos los alumnos se habían retirado dejando al edificio casi vacío, el castaño podía oír sus pasos haciendo eco en el pasillo mientras esté solo continuaba su camino en silencio. Finalmente llegó a su destino, una puerta de madera similar a las demás que habían en todo el lugar, lo único que hacia destacar esta puerta de las demás, era el cartel de "biblioteca"

El Sekiryuutei de la generación actual miró el cartel por unos segundos y finalmente decidió entrar, el salón era mucho más grande que las demás, podía verse grandes mesas distribuidas en el lugar y alrededor de encontraban y una gran cantidad de librerías y estantes repletos de libros, novelas, enciclopedias y algunas revistas. Issei buscó con la vista por el lugar, aún había un par de alumnos de otros cursos que rápidamente reconocieron al castaño gracias a su mala fama, este los ignoró y encontró a la persona que buscaba, sonrió y camino en dirección a ella

-¿Estás lista?- Preguntó llamando la atención de una chica un año menor a ella, una joven rubia que tenía el cabello ondulado atado en dos coletas que tomaban la forma de dos taladros. La chica reconoció la voz del castaño detrás de ella y sonrió mientras se quitaba un par de lentes se usaba para leer, comenzó a guardar los papeles frente a ella

-Supongo que la hora a llegado- dijo mientras se daba la vuelta y le sonreía con determinación a su peón, Issei vio los ojos azules brillantes de su ama y también sonrió -Vamos, no los hagamos esperar- Dijo para luego ponerse de pie y retirarse junto a Issei, toda esta pequeña interacción fue vista por un pequeño grupo de alumnos de la academia, en cuanto ambos se retiraron se reunieron con las otras dos miembros del grupo faltantes, Asia Argento e Ingvild Leviatán

El grupo Phoenix ahora reunido comenzó a caminar hacia el antiguo edificio de la academia que era usado como casa club por el CIO, luego de relajarse y repasar los documentos sobre las guerreras de la iglesia, Ravel finalmente estaba lista para encargarse de la importante reunión entre los demonios y los guerreros de la iglesia

La tensión dentro de la sala del club era muy grande, las guerreras creyentes tomaron asiento en uno de los sofas grandes del club, en el sofá en frente de ellas estaban sentadas las herederas demoníacas y parados detrás de ellas se se encontraban todos los siervos presentes. El lugar estaba en un intenso silencio y todos miraban con molestia a la joven cristiana que había mostrado una actitud muy hostil hacia las princesas, más concretamente a la princesa de la destrucción

-¿Cuánto más debemos esperar?- Preguntó Irina molesta

La actitud de la castaña era completamente diferente a como era normalmente, la joven alegre parecía haber desaparecido y eso inquietaba un poco a Xenovia, que la actitud positiva e hiperactiva de Irina haya desaparecido podría significar problemas para la misión y la moral de la joven cristiana. Irina aún conflictuada consigo misma con respecto a la actual condición de su mejor amigo, ella esperaba poder hablar con él antes o luego de la reunión, pero al llegar y no encontrarselo junto a los demás demonio, avivó su teoría sobre un posible abuso o intimidación que el castaño podría estar sufriendo.

Por si fuera poco, las palabras de la hermana de lucifer lograron molestarla, al escuchar que ella retenía a uno de sus siervos en un habitación aislada y por si fuera poco, no quería dejar que si quiera se acercará a este siervo

¿Habrán descubierto la relación entre ambos y gracias a eso lo encerraron? ¿Lo mantienen vigilado solo por qué son amigos? Irina estaba muy preocupada por Issei a la vez que deseaba deshacerse de quién sea la líder de la nobleza a la que pertenece

-Lamento la espera, pero no deben tardar más de un minuto- Dijo Sona mientras miraba con atención a Irina, la actitud de está mantenía alerta a la heredera Sitri
-Entiendo que quieran esperar a ese grupo que mencionan, pero ya no nos podemos dar el lujo de perder más tiempo- Dijo Xenovia mientras se enderezaba para hablar con ambas herederas

[Tock Tock]

El ruido de alguien golpeando la puerta del club hizo que todos volteara para ver en dirección a la única salida

-Justo a tiempo- Dijo Rias mientras suspiraba

La puerta de abrió lentamente y de allí se asomó una joven rubia de ojos verde esmeralda -Buenos días a todos, lamentamos la tardanza- dijo Asia Argento para luego abrir ambas puertas y que de allí entrarán otras tres personas más, acompañando a la rubia. Xenovia e Irina se quedaron mirando algo confundidas a la joven italiana en cuanto apareció, la reconocieron fácilmente como la chica de la que había estado hablando Miki Hyoudou el día anterior; y junto a ella...

-Es un placer tenerlas aquí, Quarta-san, Shido-san... Mí nombre es Ravel Phoenix, cuarta hija de Lord Phoenix y Lady Phoenix- Ravel entró detrás de Asia siendo escoltada por sus otros dos siervos -Pido sinceramente que me perdonen por mí ligero retraso, pero podemos dar por iniciada la reunión- Dijo para que Issei e Ingvild cerrarán la puerta luego de que ambos ingresarán a la sala

-...- Irina se puso de pie al ver al castaño, los ojos de ambos se cruzaron, la joven parecía estar mucho más relajada al ver que su amigo se encontraba bien, mientras que el castaño le sonrió con algo de pena -Issei-kun- susurro está llamando la atención de los demás demonios presentes

-Buenos días, Rin- Dijo el castaño algo nervioso, encontrarse en bandos distintos sin duda era complicado para ambos -Supongo que ambos sabemos la situación en la que nos encontramos- Dijo mientras se rascaba la mejilla

-S-Si... Parece que no podemos guardar apariencias como antes- dijo mientras sonreía de una manera un poco forzada, como si intentara convencerse a sí misma

-¿Shido Irina?- Saji habló atrayendo la atención por haberse mantenido en silencio hasta ahora -¿Ese no era el nombre de la niña de la que nos hablabas hace unos días?- Eso hizo que todos recordarán la última reunión disputada en la residencia Hyoudou, donde el castaño hablo de su infancia y la amiga con la que solía jugar

-Entiendo que tienes una buena relación con mí peón, pero antes de platicar sobre eso, sería mucho más producente el tratar el tema que nos concierne a todos- Dijo Ravel para caminar con elegancia hacia el sofá de Sona y Rías, donde se sentó en medio de ellas

-Estoy de acuerdo- Dijo Xenovia poniéndose de pie y tomando a Irina del hombro en señal de que debían iniciar la reunión de inmediato. Los siervos de Ravel se posicionaron detrás del sofa junto a los demás siervos, entre los Sitris y Gremory. Al ver eso, Irina se sentó y comprendió que debía resolver sus asuntos luego

-¿Ella es tu amiga?- Preguntó en un susurró Momo Hanakai, alfil de Sona, que se acercó al castaño en cuanto esté se posicionó a su lado

-Si... Desde que tenía cuatro años- Respondió Issei en un susurro. La albina recordaba que él le había hablado de una amiga con quién había ido a la iglesia de chico, Momo comprendió que esa chica ahora se había convertido en una guerrera de la iglesia

-Tenia entendido de que vendrían tres guerreros de la iglesia- Dijo Ravel mientras cruzaba una de sus piernas adoptando una pose de princesa

-No hemos recibido un reporte de él o de la sede de la que partió- Dijo Xenovia mientras miraba con seriedad a Ravel, sabiendo que era a esta a la que debía dirigirse -Pero debemos cumplir con nuestro encargo cuánto antes, por eso solo vinimos nosotras dos-

-Entiendo, en ese entonces ¿Podrías decirnos el por qué solicitaron esta reunión?- preguntó Ravel, para que Xenovia mirara a Rias y Sona

-Solicitamos una reunión formal para pedirle a las hermanas de los Reyes Demonios y legítimas administrsdoras de los terrenos de la ciudad y cercanos a estás, un permiso para recorrer e investigar los alrededores y la ciudad en búsqueda de traidores de la iglesia y ladrones de tesoros- dijo la chica de pelo azul, haciendo que las tres reyes se sorprendan

-¿Traidores y Ladrones?- Preguntó Rías confundida
-Es ridículo, no hay manera de que las personas que buscan se encuentren aquí, la protección y seguridad de la zona ha aumentado desde hace tres meses- Dijo Sona con severidad, explicándole a Xenovia lo absurdo que sonaban sus palabras

-Es entendible de que confíen tanto en su seguridad, pero eso es porqué no conocen el poder de nuestro enemigo- El tono de la joven católica denigraba las palabras de la princesa de hielo

-Pero ¿Por qué estarían aquí? ¿Cuáles pueden ser su motivos?- Preguntó Rías

-No sabemos cuál es su objetivo final, pero sabemos que están haciendo ahora- tomó la palabra Irina, sin la hositilidad que mostró en un inicio, pero aún así se veía sería y algo molesta -No es solo un permiso, debemos pedirle que tampoco interfieran en este asunto... Los problemas de la iglesia deben ser resolvimos solo por esta-

-¿Nos están pidiendo que les dejemos recorrer el territorio demoniaco en el que viven dos hermanas de los Reyes demonios actuales y a la vez nos alejemos de sus asuntos y de ustedes durante el tiempo en que busquen a estos presuntos traidores?- Ravel se cruzó de brazos mientras le preguntaba eso a las dos humanas, el modo en que lo dijo expresaba lo ridículo que me parecía la petición que les estaban haciendo

-No esperamos que alguien como tu lo entienda- Dijo Irina en un tono de desprecio hacia la princesa Phoenix, esto no paso desapercibido para nadie, por lo que todos miraron algo asombrados a la castaña

-¿Disculpa?- Dijo Ravel algo molesta mientras enderezaba su postura

-Una demonio extorsionista y retorcida jamás entendería de una simple necesidad para un bien común- La lengua de Irina fue mucho más filosa que antes, está vez dejo a todos en silencio mientras el rostro de Ravel enrojecía de enojo

-¡¿Cómo te atreves a hablarme de esa forma?!- Dijo Ravel exasperada

(Ravel-san) Ingvild habló en un tono de algo alterado pero con el objetivo de calmar a su ama

-¡Pero es ella quien está siendo grosera!- Gritó Ravel en dirección a Ingvild

(Recuerde que debe mantenerse firme y calmada en las reuniones... Además está peleando con la amiga de Issei-san)

-En ningún momento intenté pelear- Dijo Ravel de nuevo, todos miraban extraño al ver qué mantenía una conversación con solo ver a la chica de pelo lila

(Están llamando mucho la atención) Dijo Issei para que Ingvild lo oiga y acabara el pequeño espectáculo

-Lamento si no simpatizo con su causa y menos si la exigen de esa manera- Dijo Ravel ya un poco más calmada, a lo que Irina se preparaba para responde -Sin embargo... Confiaré en ustedes si me demuestran que puedo hacerlo- Dijo suspirando

-Igualmente- Dijo Rías

-Supongo que todas pensamos lo mismo- Exclamó Sona

-Aceptamos, solo si nos dan los detalles de su misión- Dijeron las tres demonios de clase alta al mismo tiempo

-Tch- Irina miró molestas a las tres

-Esta bien- Dijo la chica del mechón verde -Solo así podremos seguir- Dijo para calmar y hacer entender a su compañera -Fuimos enviadas por la iglesia para buscar y recuperar las espadas sagradas Excalibur- Todos los presentes se sorprendieron al oír eso, pero los Gremorys sintieron un escalofrío

-¿R-Re-Recuperar?- La heredera Gremory sentía como sus labios temblaban, el nombre de esas espadas era lo que menos quería escuchar en estos momentos

-Se sabe que la iglesia resguarda las 7 espadas que fueron creadas de los fragmentos de la Excalibur original, 3 espadas ya han sido robadas de las sedes en las que estaban resguardadas, los mismos sacerdotes y guerreros que la protegían cometieron traición y huyeron con las espadas, quienes intentaron detenerlos acabaron muertos- Todos escuchaban atentos las palabras de Xenovia, está comenzó contando el motivo de su misión -Sabemos que buscan encontrar las 4 Excaliburs restantes y creemos que buscan realizar un golpe de estado contra los líderes de la iglesia, o en situaciones peores provocar una guerra-

-¡¿Una guerra?! ¿Te refieres a una guerra interna?- Preguntó Sona, pero recibió una respuesta negativa, de parte de Ravel

-No ganarían nada generando una guerra entre ellos y arriesgarse a que otras razas acaben con ambas bandos al estar desprotegidos, lograr acabar con el cristianismo, catolicismo y judaísmo sería un sueño hecho realidad para otras religiones. Si buscarán una guerra, sería una lo suficientemente grande para que evite la intervención de otras deidades... Una guerra tan grande como la Guerra Sagrada- Dijo la Phoenix mientras miraba a sus compañeras Reyes -Hacer que la facción bíblica entre en confrontaciones provocaría desastres a nivel mundial como hace dos mil años atrás-

-¿Ahora entienden la seriedad de nuestra misión?- Dijo Irina mirando con seriedad a las demonios

-¿Cómo es que la Iglesia solo mando a tres guerreros para encargarse de algo tan importante?- Preguntó la presindenta del consejo estudiantil

-Decidieron no enviar un grupo muy grande para evitar alertar a las personas, el robo de los tesoros sagrados es algo que solo saben algunos de los líderes más importantes y la razón de que nos elijan a nosotras es gracias a los tesoros en sí- Dedujo la princesa Phoenix

-Para derrotar a quienes poseen Excaliburs enviaron a los guerreros capaces de usar Excaliburs- Dijo Ravel para que ambas guerreras asintieran

-Yo soy portadora de la Excalibur Destruction- Dijo Xenovia señalando el enorme objeto repleto de vendas

-Y yo soy la portadora de Excalibur Mimic- Dijo Irina mientras se tocaba el brazo debajo de su túnica. La manera de ver a las guerreras cambió completamente de parte de los demonios, en especial de los Gremorys que saben el objetivo que el caballero de su clan desea cumplir

-Los ladrones que huyeron con las espadas no son portadores seleccionados, por lo tanto no pueden utilizar el tesoro sagrado en su máximo esplendor, aún así pueden estar buscando un modo de aprovechar su poder, de no ser así no serviría en absoluto el haber tomado las Excalibur... Es por eso que fuimos enviadas nosotras, como verdaderas portadoras, tenemos más posibilidad de acabar con ellos-

-Además, sospechamos que un líder de los ángeles caídos es la mente maestra detrás de todo- Dijo Irina atrayendo la atención -Los sacerdotes exiliados fueron ayudados por pequeños grupos de caídos, para lograr controlar y hacer colaborar a grupos así se debe tener la influencia de uno de los altos mandos de Grigory-

-¿Un grupo de Sacerdotes y Angeles caídos trabajando juntos?- dijo Asia, recordando el engañó y secuestro del que fue víctima por culpa de un grupo igual

-Es igual que lo sucedido hace tres meses- Issei se molestó al escuchar y recordar a los caídos que lo asesinaron, las personas exiliadas de la iglesia que engañaron a Asia y la caída que arrebató el Twilight Healling de Asia

-Eso es porqué ellos han regresado- Una voz que provenía de la puerta de la sala del Club, hizo que todos voltearan en esa dirección, la sorpresa general llegó en un instante al ver al rubio Gremory apoyado sobre está de brazos cruzados

-Kiba-

-¡Yuuto!-

Issei, Saji y Rías nombraron al recién llegado, la última con anhelo y algo de ilusión

El rubio miró a ambos y luego se dirigió hacia Xenovia e Irina -¿Ustedes son las compañeras del portador de la Excalibur Rapidly?- preguntó, para que ambas asintieran algo confundidas

-¿Está aquí?- Preguntó Xenovia

-Murió... Fue atacado por Freed Sellzen y este tomó su espada dejándolo para que se desangrara- Explicó Kiba, sorprendiéndo a las guerreras

-¡¿Freed Sellzen?!- Dijo Issei molesto de oír de nuevo ese nombre, con reacciones evidentes de Momo y Asia, la rubia se acercó a Issei y lo tomó de su camisa con algo de miedo

-El Sacerdote Demente- Susurro Irina
Kiba continuo hablando - Su compañero estuvo moribundo los últimos dos días, hasta que finalmente me dijo que debía pasar este mensaje a sus compañeras que vendrían a esta reunión, no quiso soltar información sobre las demás Excalibur, pero ahora ya lo sé gracias a ustedes-

-¡Espera, Yuuto! ¿Qué es lo que piensas hacer?- le preguntó Rias preocupada por el rubio

-Pienso buscar a esos Ladrones- dijo con seriedad y por primera vez ante los ojos de la mayoría de los presentes, el príncipe de la academia no tenía una sonrisa en su rostro, si expresión de seriedad y molestía incomodaba a muchos de sus compañeros demonios

-Espera... Como dije antes, este es un asunto de la iglesia, no podemos permitir que los demonios interfieran en esto, es nuestro trabajo recuperar las espadas o morir en el proceso- Dijo Xenovia autoritariamente

-Si ellos buscan las demás Excaliburs ¿No creen que sería estudio de su parte enfrentarse a ellos dándole la oportunidad de que pierdan los tesoros en el proceso?- Dijo el príncipe muy molesto

-Ante la peor situación, tenemos la orden de destruir nuestras espadas para evitar que el plan del enemigo se lleve a cabo... Incluso si nos cuesta la vida, no podemos permitir que los tesoros de la iglesia caigan en manos de los caídos- Dijo Irina con tranquilidad mientras veía de reojo a Kiba

-¿Prefieren morir que aceptar la ayuda de los demonios?- Preguntó Ravel, mirando a las guerreras como ingenuas

-Somos entrenadas desde pequeñas con tal de dar nuestra vida por la iglesia si con ello salvamos a la humanidad y servir a nuestra fe- Exclamó Irina, demostrando la determinación con la que se movía

-Rin- Susurró Issei al escuchar las palabras de su amiga de la infancia

-Ya les hemos informado lo suficiente como para cumplir con sus exigencias, espero sepan comprendernos- Xenovia se puso de pie, acompañada por Irina -Nos marcharemos de la ciudad en cuánto logremos completar la misión- Dijo mirando a las tres líderes y luego miró a los siervos detrás de ellas, deteniendo su mirada en una de las siervas - Creí que solo era una coincidencia de nombre, pero al ver tu rostro estoy más segura con lo que pensabas ¿Tu eres Asia Argento, no es cierto?- La rubia miró tímida a la chica de pelo azul, está retrocedió un paso y tímidamente asintió

-Oh ¿Eres la santa sanadora?- Preguntó Irina conociendo el alias de Asia -Creí que ella había sido destituida de su nombre por la iglesia-

-Asi es, gracias a sus poderes para sanar demonios se convirtió en una bruja y fue exiliada tras un incidente en la sede donde vivía...- Asia comenzó a temblar ligeramente ante las palabras de Xenovia

-Tch- Issei miró muy molesto a la joven católica luego de que dijera eso

-Pareciera que finalmente abandonaste a Dios y te convertiste en un demonio ¿Pero aún eres fiel a él no es así?- Dijo eso último en un tono un tanto amenazador.

-Oye- Issei miró a Xenovia con el ceño fruncido y llamó su atención como una ligera amenaza, cosa que la joven de cabello azul decidió ignorar, pero la amiga de Issei no

-Hey, Xenovia... No creo que debamos- Irina habló en un tono mucho más gentil y preocupado que antes

-Espera, Irina...- Dijo levantando su mano en señal de que guardara silencio -Aun siento su fe, es evidente que la palabra de Dios aún vive en ella- Miró a Asia una vez más en señal de que esperaba su respuesta

-Y-yo...- El alfil Phoenix tartamudeo y evitó mirar a los ojos a la joven católica -Ja-jamas podría abandonar todas mis creencias y mí fe... Aún creo en el señor y...-

-Entonces déjame ayudarte- Dijo Xenovia interrumpiendola, está tomó el objeto vendado que cargaba siempre en su espalda -Si aún sigues la palabra de Dios, lo mejor que puedes hacer ahora es morir para ser perdonada por tus pecados- Xenovia apuntó con la punta de la Excaliburs a Asia

-¿Eh?- La rubia se aterró

-Tranquila, estoy segura de que Dios te perdonará- Xenovia se preparaba para atacar a la antigua monja y cortarle la cabeza, pero sintió como alguien sujetaba con fuerza el otro extremo de su arma

-Ponle un solo dedo encima... Y te juro que te arrancaré la cabeza, sin importar que seas la amiga de Irina- Issei tenía su mano apretando el extremo de la Excalibur, haciendo que el ruido de un metal bajo presión saliera desde el tesoro vendado

Xenovia miró sorprendida aquella acción "¿Está tocando una Excalibur directamente sin recibir daño alguno? ¿Qué clase de demonio es él?" se preguntó Xenovia al ver qué el castaño no sentía daño alguno al tocar a una de las armas con más poder sagrado en el mundo, hasta que notó algo "¿Esas son... Escamas?" la guerrera Católica logro divisar un muy ligero cambio en las manos de Issei

-Seguiremos las condiciones que propones- Ravel se puso de pie y se acercó a Xenovia -Pero si te atreves a tocar un solo mechón de mí sierva, te incinerarse por completo, junto con tú Excalibur - El tono de Ravel fue arrogante y vio muy por encima a Xenovia, está miró con seriedad a la Phoenix y lentamente retiró su espada, en cuanto Issei decidió soltarla

-Ahora que hablas de tus siervos...- Irina se dirigió a Ravel, regresando a su tono hostil -Quiero que liberes a Issei-kun de tu nobleza- ordenó la castaña mientras miraba enfadada a la princesa de fuego

-¡¿Cómo dices?!- Ravel se molestó al escuchar la castaña

-¡Tu has convertido a Issei-kun en un demonio! ¡No sé que métodos rastrearo habrás utilizado, pero no dejaré que lo utilices bajo tu antojo para que cumpla tus codiciadas ordenes!- Dijo Irina mientras se posicionaba sin miedo alguno frente a la Phoenix

-¡No hables de Issei y nuestra relación de amo y sirviente si no tienes ideas de lo que sucedió!- Ravel se enfureció al escuchar a la cristiana y la conversión del Sekiryuutei en demonio, un evento que molesta a Ravel y produce un mal estar en ella siempre que recuerda el cuerpo moribundo del castaño en aquel día

-Oye, Rin... En realidad yo...- Issei intentó hablar

-No te preocupes, Issei-kun... Ahora te protegeré y protegeré a Oba-san y Oji-san-

Todos los demás presentes veían la escena sin saber cómo reacciona, hasta Sona Sitri miraba perpleja la situación sin poder mantener su seriedad y en su lugar se alejaba lentamente junto a Rías hasta que cada una se acercó a sus siervos

-¡Ya detenganse!- La voz armoniosa de Ingvild detuvo a todos, ella libero un poco de su aura, lo que produjo un fuerte escalofrío a todos ante semejante poder -El objetivo de la reunión es arreglar pacíficamente un trato para evitar confrontaciones- dijo para dejar a todos en silencio por casi un minuto. Ya sea por la sorpresa de escuchar su voz o el increíble poder que hizo temblar a algunos como Saji, Koneko, Ruruko y Meguri

-Comprendo lo que piensas, Ingvild-san... Pero la tención del asunto no puede desaparecer y pretender que todos estamos de acuerdo luego de esto- Dijo Kiba caminando hacia el centro de la habitación -Propongo algo... En nombre de ellos, yo me enfrentaré contra ti en una batalla frente a todos-

-¿Yuuto?- Rias miró a su siervo preocupada

-¿Quieres una batalla?- Dijo Xenovia con una ligera sonrisa

-Emm... Xenovia, no creo que...- Irina se acercó a su compañera

-Acepto- Dijo antes de que su compañera le hiciera cambiar de opinión

La castaña suspiró agotada -Eres una cerebro de músculo-

-Puedo enfrentarme a ambas si así lo desean- Kiba habló manteniendo su seriedad. Xenovia miró a su compañera como si dijera "¿Y tu qué harás?". Irina miró con el ceño fruncido a Ravel

-¿Tienes asuntos conmigo?- Dijo Ravel mientras se cruzaba de brazos y miraba de la misma forma a la guerrera

-Luchare- Dijo para mirar a la Phoenix -Voy a liberar a Issei-kun-

La princesa de fuego estaba a punto de responderle, pero sintió una mano en su hombro, volteó y vio como era Issei quien la había detenido

-Ravel... Por favor, deja que yo me encargué de esto- Dijo el castaño para luego caminar hacia un lado de Kiba -Yo me enfrentaré a ti, Rin... Tenemos una charla pendiente después de todo-

ー〇●〇ー

Todas las personas que antes estaban en sala del club de investigación de lo oculto se trasladaron hacia la parte trasera del antiguo edificio de la academia, en donde se hubicaba un gran jardín rodeado de árboles que se extendían desde el mismo jardín hasta el límite de los terrenos del establecimiento

-La barrera ya ha sido colocada- Akeno y Tsubaki acababan de colocar la protección necesaria en la zona, para que los humanos no se percataran de un combate en los terrenos de la academia

-Perfecto, Momo, te encargo el resto- Dijo Sona mientras miraba a su alfil, quien asintió e invocó unos brazaletes azules en sus brazos, para que luego la barrera brillará

-¿Esto está realmente bien?- Preguntó Tsubaki Shinra a su rey, Sona miró a su reina, comprendiendo su preocupación

-Una riña entre los demonios y la iglesia puede ocasionar conflictos, pero esto fue un combate acordado por lo que no habrá daño socio-políticos sin importar el resultado- Explicó Sona mientras veía como las guerreras de la iglesia se posicionában de un lado del jardín, esperando a sus oponentes. Xenovia se veía un tanto ansiosa por la batalla, mientras que Irina se mostraba un tanto dudosa sobre la idea de batallar contra su mejor amigo

-¿Está seguro de esto, Issei-san?- Preguntó Asia que recibía la camisa y saco del uniforme del castaño, que se ponía cómodo para luchar

(Vas a enfrentarte a tu amiga ¿Crees que eso saldrá bien?) Ingvild le preguntó telepáticamente al castaño, la cual de extrañaba al ver el comportamiento del castaño, ya que siempre demostraba una actitud sobre protectora sobre sus amigos y compañeros. Era extraño de él querer luchar contra personas importantes para si mismo

-Tranquilas- Dijo el castaño mientras se acomodaba la camiseta roja que suele usar bajo el uniforme escolar -Luego de pensar mucho ayer, llegue a una respuesta con respecto a esa situación- Dijo el Sekiryuutei, haciendo comprender a sus compañeras que se refería al conflicto entre bandos a los que pertenecían él y su amiga

-Esa niña no dejó de ser grosera en ningún momento de la reunión ¿Qué se cree que es?- Ravel ignoraba a sus siervos mientras de concentraba en ver a la guerrera cristiana

-Le dices niña y ella es mayor que tú- Dijo Issei con una sonrisa un tanto tensa, a lo que su ama lo miró un poco molesta

-¡Cállate, sabes a lo que me refiero!- Dijo un tanto avergonzada por el comentario de su peón -Además, debería ser yo que le enseñé una lección a ella- Dijo cruzándose de brazos regresando a su actitud de noble

-Tal vez, pero eso no solucionará nada...- Dijo el castaño mientras caminaba lentamente -Debo aclarar muchas cosas con Rin y explicarle que no eres una mala persona, mucho menos una mala ama- Dijo acercandose más y más al rubio Gremory

Ravel mantuvo su mirada en su siervo y se sonrojo un poco al escucharlo, al recordar que estaba frente a los demás, intento inútilmente regresar a su actitud seria -Has lo que quieras- Dijo mientras desviaba la cara y jugaba con un mechón de su cabello

[Supongo que podemos esperar algo bueno de Issei-san] mostró su pizarra, Ignvild, mientras sonreía

-Wuaah, Momo-chan, estás dando miedo de nuevo- Comentó Ruruko, que miraba a su compañera alfil, quien se puso celosa ante la conversación del castaño con su ama

-No tienes que hacer esto, Issei-kun- Dijo Kiba con seriedad al tener al castaño al lado

-Ah, No te preocupes, Kiba, solo lo hago para arreglar algo- Dijo el castaño despreocupado

-No entiendes... No debes interferir en esto- Dijo el Rubio mirando algo molesto al peón

-Es momento de comenzar- Xenovia camino hasta estar a unos metros enfrente de ellos -Irina se enfrentará a Hyoudou Issei y tu te enfrentarás a mi- Dijo viendo al príncipe de la academia

-Rin... Piensa en esta batalla como uno esos viejos juegos- Dijo Issei refiriéndose a la época en que ambos jugaban juntos todos los días

La castaña miró al demonio y notó su rostro relajado, no sentía hostilidad en él y mucho menos parecía estar molesta con ella -Su-supongo que puedo mostrarte lo que he hecho todos estos años- dijo con una ligera sonrisa mientras comenzaba a olvidarse de las personas que los observaban y se concentraba en su viejo amigo -Espero que no termines llorando como antes- Bromeó con él y las veces en que se iba llorando de sus peleas

-El combate se acabará en cuanto uno se rinda o quede inconciente- Explicó Xenovia mientras comenzaba a quitarse de encima la túnica blanca con adornos religiosos que cubría todo su cuerpo y retiraba las vendas de la reliquia que siempre cargaba

-Prepárate, Issei-kun... Si te rindes tienes que prometerme que abandonaras la nobleza de esa niña- Dijo Irina con su actitud positiva de regreso, mientras también procedía a quitarse el manto

Ambas guerreras lanzaron los mantos blancos al aire y mostraron la ropa que utilizaban debajo de estas, ellas vestían un atuendo de combate tradiciónal de la iglesia, consistía en un leotardo negro sin mangas, hechos de un material parecido al cuero pero notoriamente más resistente, ambas tenían guantes del mismo material que cubrían desde sus manos hasta por encima de sus codos, botas de combate negras altas que llegaban hacia por debajo de sus muslos.

Irina tomó una pequeña liga que tenía en uno de sus brazos y al sacársela está se transformó en una Katana tradiciónal japonesa, mientras que Xenovia tomó su ya descubierta arma

Una espada grande y ancha, tenía un mango lo suficientemente grande como para ser usado por hasta tres manos, este tenía una forma de cruz gracias a dos cuchillas de hacha pequeñas hubicadas antes de la hoja de la espada; la hoja misma era del triple o hasta cuádruple de grande que el mango, era plana pero ancha solo en la punta se divida en tres extremos que la hacían parecer un tridente de grueso

-Excalibur Destruction y Mimic...- Dijo Kiba mientras activaba su Sacred Gear y creaba una espada gruesa y grande para rivalizar el tamaño de "Destruction", está tenía unas runas extrañas que Issei reconoció como escritura demoniaca y leyó en ellas "Gremory" -Hoy las destruiré y luego iré por las demás- Xenovia se mostró extrañada por el comentario, mientras los dos castaños no parecieron haberlo escuchado

-Muéstrame de lo que eres capaz, Caballero Gremory- Dijo Xenovia mientras levantaba la enorme espada con una sola mano y señalaba al cielo, para luego ponerse a rezar

-Espero que no te contengas por verme mucho mas femenina- La castaña se posicionó en frente del castaño mientras sonreía divertida y desenfundaba su espada

el castaño miró a las dos guerreras con atención, analizó de arriba abajo sus cuerpos y lo bien que lucían en esas prendas, claramente justificaban los documentos y las proporciones que él había revisado la noche anterior, no pudo enviar imaginarse a muchas más guerreras usando esos mismos trajes

-¡Maldición! ¡la iglesia es tan genial!- dijo Issei mientras se cuestionaba si había elegido el bando correcto, aunque él no eligió nada, pero en estos momentos no pensaba con claridad

(Issei-san, por alguna razón muchas aquí están molestas... Dicen que no pueden saber que piensas pero no debe ser nada bueno) Ingvild se comunicó con el castaño y este miró hacia atrás, efectivamente, no solo sus compañeras de Nobleza, sinó todas las presentes miraban de manera muy estricta y decepcionante al pobre Sekiryuutei. Algunas deban mucho más miedo de lo normal, como las miradas se Ravel, Momo y Koneko, Issei puede jurar que Koneko le decía con sus labios "eres asqueroso, muere"

El Sekiryuutei decidió concentrase en la batalla que estaba por disputar, tenía que acabar rápido y hablar con su amiga

[¿Vas a utilizarlo?] Una voz sonó dentro de su cabeza, algo a lo que el castaño ya se había acostumbrado, era la voz de Ddraig, el Sekiryuutei original. El dragón de la dominación. Uno que fue de los seres más poderosos en el mundo[Solo lo has practicado con el Phoenix mayor, sería una buena oportunidad de probarlo en otra batalla real] Ddraig habló con Issei, esperando una respuesta del Demonio

(No, no será necesario... Podemos arreglarnos con la Boosted Gear) Respondió para luego señalar a Irina con su mano izquierda

-Aqui voy... ¡BOOSTED GEAR!- Gritó Issei para que su brazo izquierdo brillará emanando una luz esmeralda que luego se convirtió en carmesí. Amabas guerreras se sorprendieron al ver cómo el castaño exclamaba el nombre de su Sacred Gear, siendo este una de las 13 Longinus conocidas

-¡¿Issei, tu...?!-

-El Sekiryuutei... Así que realmente había despertado-
Irina estaba impresionada, orgullosa, alegre y nerviosa al ver el guantelete rojo en la mano de su amigo de la infancia, una extraña avalancha de sentimientos que se les dificultaba progresar. Mientras que Xenovia solo se asombró al inicio, pero comenzó a comprender porqué pudo resistir el toque de su Excalibur siendo un demonio

-Aqui te espero, Rin- Dijo Issei mientras se ponía en una posición de ataque

[BOOST]