En el jardín de la academia de Kuoh, detrás del antiguo edificio, un grupo de jóvenes demonios visualizaba un pequeño combate entre dos demonios y dos guerreras de la iglesia. Los clanes presentes eran Sitri, Gremory y Phoenix, ellos veían al Caballero Gremory y al Peón Phoenix enfrentarse a una guerrera Católica y a otra Cristiana. Por un lado, el rubio Gremory chocaba frenéticamente su espada contra la poderosa Excalibur de la chica de pelo azul, los espectadores habían perdido la cuenta de la cantidad de veces que él príncipe de Kuoh había creado espadas demoníacas con su Sacred Gear, todas se fracturaban al instante en que paraba el ataque de la Excalibur...
Y por el otro lado...
-JAJAJAJAJAJAJA ¡PARA! ¡PARA, POR FAVOR! ¡ISSEI-KUN!- La joven cristiana, Irina Shido, era víctima del Sekiryuutei, Hyoudou Issei y las constantes cosquillas en la zona de su ombligo y cuello -¡POR FAVOR! JAJAJAJAJA ¡ESTO NO ES... JAJAJAJAJA... UNA PELEA... JAJAJAJAJA!-
En el momento en que la castaña intentó atacar a su amigo para iniciar el combate, está cayó víctima ante las cosquillas que este comenzó a hacerle en los puntos más sensibles de su cuerpo. Puntos que el castaño recordaba, ya que años atrás está misma escena era común entre ellos, las constantes cosquillas en esas zonas eran una tortura que Issei le hacía pasar a Irina cuando está hacía algo malo o si él se enojaba con ella
-Te soltaré si le pides perdón a Ravel- Dijo el castaño con malicia, mientras continuaba con su mortal ataque
-¡YO... FUFUFUJAJAJA... LO... LO SIE.. JAJAJAJA!- Irina movía sus manos y pies con locura mientras intentaba detener a su amigo, pero este lograba esquivar sus golpes, después de todo había logrado mejorar sus reflejos con su Sacred Gear, pero no contó con algo
-¡AAAAAAAAHHHHH! ¡Aaah! ¡AAAAAHHH!- Irina también conocía sus debilidades
La castaña había logrado capturar fuertemente con sus dedos, una porción de piel del castaño, en la zona del aductor mayor, ella lo estaba pellizcando mientras comenzaba a rotar su agarre
-¡Suéltame! ¡Aaaaah! ¡SUÉLTAME!- Issei perdía fuerzas mientras el dolor se intensificaba
La castaña recuperaba el aire con dificultad, sin soltar la pierna del chico, para luego sonreírle con tal malicia en sus ojos que hizo saber al castaño que ya estaba perdido -¡Si logras silbar te soltare!- Dijo mientras apretaba con su otra mano, seguido de un fuerte grito del Peón Phoenix
-Aaaaaah... Fiiihhhg.. Fiihh.. Fiuooaaahh- Issei intentaba juntar sus labios para silbar, pero el dolor del pellizco hacia que gritará o se quejara involuntariamente, por lo que no podía realizar la acción que la chica de coletas le pedía, para diversión de está misma
-Son muy cercanos ¿Eh?-
-Siiiiiii-
Ravel hizo una pregunta con una actitud un tanto sombría, para recibir una respuesta de Asia y Momo al mismo tiempo. Estás últimas tenían unos extraños ojos negros muy aterradores
[BOOST]
[EXPLOSION]
Issei golpeó con fuerza el suelo logrando hacer que temblara ligeramente en donde él e Irina se encontraban, cosa que la castaña no se esperó y acabó por soltar su mortal agarre, lo que el castaño aprovechó y logró tomar distancia
-Aaaaahh... Ahhh...- Issei exhalaba tratando de recuperar aire mientras se acariciaba la pierna en la zona donde aún le dolía
-¡Eres un tramposo!- Irina gritó como si hiciera un berrinche -¡¿Sabes lo difícil que fue mentalizarse para poder enfrentarme a ti?! ¡Y luego tu haces esto!- Dijo tomando su katana, la cual brillo y se convirtió en un látigo
-Oye, no me culpes por intentar terminar con esto rápido- Dijo Issei mientras se ponía de pie, aún un poco adolorido
-¡Ahora déjame a mí terminarlo rápido!- Ella corrió alrededor de Issei e intentó golpearlo muchas veces con el látigo, el castaño lograba esquivar los ataques gracias a su mejora anterior, pero ahora la situación era un tanto difícil. Un látigo no puede ser tan letal como una espada, pero es perfecto para pelear a distancia manteniendo seguro al portador, a la vez que permite atacar en muchas más formas que una lanza o un bastón. Normalmente bastaría con solo tomar el látigo, pero este era muy escurridizo e Issei solo podría agarrarlo con su mano izquierda, de lo contrario su poder sagrado podría dañarlo como el Demonio que es. Podría usar sus poderes como dragón, pero eso requeriría el poder de Ddraig y no era algo de lo que quería depender en el momento
-Lo siento- dijo Issei mientras corría alrededor evitando a como podía que el látigo lo dañara -Pero si pierdo no entenderás que Ravel es una buena persona- Dijo saltando ante los intentos de su amiga de atrapar sus piernas con su nueva arma
-¡Solo intento salvarte!- Dijo para correr directamente hacia el castaño, su arma brilló nuevamente y ahora se transformó en un martillo gigante con forma de cruz, ella intentó golpear a Issei con este, pero el Sekiryuutei se cubrió de golpe, poniendo fuerza en sus pies para que se aferraran en la tierra y de esa forma resistir el impacto con su brazo izquierdo
-Sé que no tienes malas intenciones, así como sé que haces esto porqué te preocupo y también deben preocuparte mamá y papá, pero tienes que escucharme y entender- Dijo Issei con gentileza, a lo que ella bajó la cabeza mientras apretaba con más fuerza su agarré al martillo
-Aun eres así...- Susurro -Eres tan amable y te preocupas por proteger a los demás sin importar la situación en la que te encuentres- Irina habló con nostalgia mientras se mordía el labio -¡¿Qué es lo que hizo ella para convertirte en demonio?!- Irina le gritó a la cara mientras pequeñas lágrimas traicionaban sus acciones, de repente retiró el martillo con fuerza y golpeó el suelo, haciéndolo temblar y levantando mucho polvo en el proceso
-Rin- dijo el castaño mientras corregía su postura ahora que no tenía que cargar contra el martillo, antes de que la nube de polvo se disipara, Irina corrió con su katana de regresó y atravesó la nube sorprendiendo a Issei, edte logró esquivar el golpe a duras penas, usando su Sacred Gear para desviar la aguja -¡Tonta! ¡Me cortas con eso y me muero!- Dijo Issei asustado, ya que era consiente de que no tendría las fuerzas para resistir una reliquia con un poder sagrado como Excalibur
Irina no dijo nada y se preparó para correr rápidamente hacia el Sekiryuutei de nuevo, Issei cargó otro aumento y se centró en mejorar su velocidad, su amiga era mucho más rápida, por lo que debía mantenerse al margen
-Rindete y acabemos con esto- Issei intentó detener a Irina, pero ella lanzó una ráfaga de golpes para intentar atacar al castaño. Este notó como sus golpes eran menos veloces y pocos certeros, estaba claramente fallando a propósito o dejando que pueda cubrirse con el guantelete con mucha facilidad
"¿Acaso ella...?"
-Dime, Irina...- Issei esquivaba los golpes de Irina que cada vez se volvían más torpes
(¡Issei-san, cuidado!) La voz de Ignvild resonó en la cabeza del castaño, fue entonces que sus sentidos se agudizaron y la punzada detrás de su nuca regresó
Issei ignoró los débiles ataques de Irina y volteó de golpe sobre su eje, extendió su mano izquierda con su Sacred Gear y con su dedo índice señaló a otra Irina más, que miraba sorprendida la reacción del castaño, para luego notar una pequeña bola roja, del tamaño de una canica, flotando en la punta del dedo extendido
-¿Crees que mí manera de ser cambiaría solo por ser un demonio?- Dijo para sonreírle
Irina se detuvo al ver la pequeña esfera de energía frente a ella, podía sentir que era poderosa y que el castaño no disparó solo para hacerle entender que había ganado. La joven se concentro en ver a su amigo ahora, mientras la "Irina" que había estado atacando al castaño detenía sus golpes
-Sigo siendo yo y tu sigues siendo tu- Respondió Issei mientras deshacía su ataque y al Boosted Gear -Es cierto que no elegí convertirme en demonio, pero no me arrepiento de serlo... No son tan malos como imaginas y si me lo permites, quiero hablar contigo para contarte todo-
Irina miró unos segundos a Issei en silencio, luego sonrió y extendió las manos -Me rindo, tu ganas- Dijo para que la falsa Irina brillará y se convirtiera en una liga blanca, que ella se colocó en el brazo. A su vez, la verdadera Irina guardaba un revolver plateado y el mango de una espada, Issei recordó a cierto Sacerdote con un conjunto de armas muy similar -Aun no acepto tu situación, pero te escucharé solo porque eres testarudo y no pareces estar mintiendo- Dijo mientras veía con un poco de seriedad a Ravel
-¿Tan rápido me crees?- Dijo Issei mientras se rascaba
-Es que cuando mientes tu labio se inclina levemente hacía la izquierda- Dijo ella mientras sonreía y señalaba sus propios labios en la zona a la que se refería
Los dos amigos notaron como Kiba y Xenovia aún no acaban su combate, todo lucía como si la derrota del caballero llegaría en cualquier momento, Issei se sorprendió de eso, ya que sabía muy bien lo capaz y fuerte que era el rubio para el combate
-Tu amiga es muy buena- Dijo Issei mientras veía a Xenovia evitar todos los ataques de Kiba
-Es un monstruo hasta para nosotros- Dijo con una sonrisa sincera y sin nada de maldad
-Ella insultó a Asia- La expresión de Issei cambió al recordar la propuesta de la guerrera Católica de acabar con la vida de la ex-monja
-Es... Bueno, Xenovia no sabe cómo tratar a los demás, sin duda solo vive para la iglesia y ha visto casos como los de Asia Argento antes... No defiendo lo que hizo, pero tranquilo, esa chica es como una hija para Miki-oba-san, por lo que no dejaré que le haga daño- Respondió Irina en su clásico tono alegre
-Tu también fuiste grosera con mí ama ¿Sabes?- Issei la miró de manera discriminadora, la cual se encogió de hombros algo apenada
-Aun no sé que tipo de Demonio es, me disculparé con ella pero le daré el beneficio de la duda- Dijo algo orgullosa mientras se cruzaba de brazos y aparentaba ser más sería
-Parece que todo salió bien- Dijo Asia que ahora veía como Issei y su amiga charlaban amigablemente mientras veían el otro enfrentamiento
-Creo que Hyoudou solo intentaba liberar la frustración de su amiga y hablar con ella- Dijo Saji mientras veía el intercambio de palabras entre ambos castaños
-¿Por qué lo dice, Gen-chan?- Preguntó Momo
-Bueno, es algo que suelo hacer con mí hermana cuando está molesta, de esa forma es más fácil reconciliarme con ella- Respondió el peón Sitri
(¿Qué fue esa especie de clon que atacaba a Issei?) preguntó Ingvild, telepáticamente
-Eso fue la Excalibur Mimic- Respondió Ravel, llamando la atención de todos, ella notó que parecía estar hablando sola y continúo -Mimic, como dice su nombre, le permite al tesoro sagrado imitar la apariencia y características de las cosas. Esa chica es hábil no sólo al lograr cambiarla a la forma de tantas armas, también parece ser un experta en todas ellas, por si fuera poco puede imitar la forma de las personas y controlarlo ligeramente a la distancia- Acabó de explicar Ravel
Mientras tanto el otro enfrentamiento estaba por llegar a su fin. Kiba exhalaba agotado, normalmente tendría las fuerzas suficientes como para luchar contra sacerdotes por un par de horas, pero sin lugar a dudas su oponente estaba a otro nivel. No importaba que tan fuerte y resistente creara las espadas o que tan gruesas sean, estás acaban hechas pedazos en cuestión de dos a tres golpes contra la Excalibur, eso agotaba demasiado al rubio, quien inmediatamente creaba otra espada similar a la anterior. Por si fuera poco, este tenía el presentimiento de que ella había estado conteniéndose desde el inicio
-¿A qué estás jugando? Dime- Dijo Xenovia mientras clavaba la gigantesca espada en el suelo -Retas a un duelo y en ningún momento has intentado atacarme directamente- Kiba miraba a la guerrera para luego centrar su vista en la espada de está, intentó crear una espada más pero sus manos solo brillaron por unos segundos y nada se materializó -Ya no tienes la energía suficiente como para usar tu Sacred Gear, he ganado la batalla-
-Eso no importa...- Kiba intentaba recuperar el aire -No pararé hasta destruirlas-
Xenovia observó al rubio por una segundos y luego se dio a vuelta -Esta batalla no tiene sentido- Dijo mientras cargaba su espada al hombro e iba en búsqueda de los vendajes con los que cubría a la Excalibur -Irina, debemos iniciar la búsqueda de los sacerdotes y lo caídos, despídete de Hyoudou Issei y vámonos-
-Espera un momento, Xenovia- Dijo Irina mientras recogía del suelo tu túnica blanca, tomó la mano de Issei y lo llevó de regreso con el resto de demonios que comenzaban a acercarse al ver qué ambas peleas habían terminado, claro que los Gremorys se dirigían hacia el caballero que miraba al cielo rendido en el suelo
Los Clanes Sitri y Phoenix se encontraban frente a la chica de coletas castañas, está miró a una tímida rubia que sostenía el uniforme del peón castaño -Asia Argento- Dijo Irina, la mencionada miró un poco asustada a la amiga de Issei, pero está se inclinó hacia adelante y juntó sus manos frente a ella
-Me disculpó por lo que Xenovia dijo, ella es un tanto insensible y lenta cuando no sé trata de batallas- Asia se sorprendió de recibir una disculpa y luego sonrió gentilmente
-No es necesario que te disculpes de esa manera- Dijo la rubia mientras hacía que la cristiana levantará la cabeza
-No queríamos ofenderte, prometo que no dejaré que les pase algo malo a ti o a Issei-kun, a cambio... Por favor cuida de él- Irina le sonrió y tomó las manos de Asia, la rubia miró al castaño, quien le sonreía, luego volvió a Irina y le sonrió
-Claro- Respondió feliz
-Entonces debo irme- Irina se colocó su túnica y saludo con la mano a todos -Hablaremos luego, Issei-kun...- La castaña cambio su expresión y vio con algo de seriedad a Ravel -Por ahora lo dejo en tus manos, no te perdonaré si algo malo le sucede- Sin esperar repuesta de la Phoenix, Irina se marchó caminando detrás de Xenovia
Mientras más guerreras se marchaban de los terrenos de la academia, los demonios se agruparon para regresar de nuevo a la sala del club, pero el clan Gremory estaba preocupado por el estado físico y psicológico de Kiba Yuuto. La reunión entre los demonios de Kuoh y las guerreras de a iglesia acabó en un pequeño combate y el acuerdo de dejar actuar a ambas jóvenes dentro de los terrenos pertenecientes a las hermanas de dos reyes demonio; por otro lado, Hyoudou Issei logro volver a ver a su amiga de a infancia, dejando de lado los prejuicios que podrían haber al pertenecer ambos a bandos distintos. Al mismo tiempo, Kiba Yuuto sintió en carne propia el largo y duro camino que debe recorrer para cumplir su objetivo
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Me encontraba en la sala de mí casa luego de haber regresado de la academia, en cuanto Rin y su amiga Xenovia se marcharon los Gremorys se retiraron al instante, cargando a un inconsciente Kiba, que había agotado toda su energía durante la batalla y ante la baja de adrenalina acabó por desmayarse. Ravel y Sona-kaicho nos dieron órdenes de mantenernos lejos del centro y de las guerreras de la iglesia, nos pidieron que en lo posibles no recorramos las calles sin compañía, si sacerdotes exiliados estaban en la ciudad de nuevo, podríamos ser emboscados por Freed Sellzen y sus hombres
Conociendo el comportamiento de ese lunático, tengo miedo de que Rin pudiera ser atrapada por él, sin dudas ella es alguien fuerte y muy capaz, eso me quedó claro luego de nuestro pequeño combate, pero sé que ella puede ser algo confiada y un poco torpe por como es su personalidad. Me gustaría poder ayudarla pero ellas están reacias a recibir ayudas de los demonios
"Somos entrenadas desde pequeñas con tal de dar nuestra vida por la iglesia si con ello salvamos a la humanidad y servirmos a nuestra fe"
-Tonta ¿Has pensado en como nos sentiríamos si murieras?-
-¿Cómo dices, Issei-san?- Asia, quien estaba sentada en el sillón frente a mí, me miró y me preguntó al escucharme balbucear
-Ah, no es nada Asia, solo pensé en voz alta- Dije para explicarme y luego verla, ella se había quitado el unirme escolar y vestía una de las tantas prendas que mamá le compraba casi todos los días, al parecer estaba leyendo mientras se sostenía la cabeza y mostraba una expresión agotada -Por cierto ¿Qué estás leyendo?- Dije en un tono un tanto acusador al haber visto esa actitud de ella antes
-Ahm... Solo un libro que me prestó Kiryuu-san- La tapa del libro realmente parecía ser una especie de novela de fantasía o algo por el estilo... Pero nunca había visto una Novela ligera tan gruesa
-¿Ah sí?... Es raro, nunca había visto leer algo a Kiryuu que no sea erótico- Dije mientras mencionaba a esa amante de las historias eróticas Yaoi
-Ajajajaja- Asia se rió de una manera un tanto nerviosa, me puse de pie y caminé en frente de ella, me miró y sonrió cómo si fuera un ángel
-¿Puedo verlo?- Dije cerrando los ojos mientras extendía mí mano, ella es capaz de afectarme si me sonríe de esa forma, no verla a los ojos es lo único que puedo hacer para evitar caer en su trampa de ternura
-Ehmm...- antes de que pudiera responder tomé el libro y le quite la portada que lo cubría. Mire el título del libro sin la cubierta, era tal como pensaba... "La Bíblia" -Yo...- Asia me miró nerviosa
-Asia... Sabes que leer esto hace que te duela la cabeza- Dije regañandola en un tono gentil, no estaba realmente enojado con ella, de hecho no puedo enojarme con ella -Sé que te gusta mucho, pero podrías lastimarte con gravedad si no tienes cuidado-
-Lo Siento- Dijo mientras me miraba con ojos de cachorros, desvíe la vista sabiendo que podría perder ante esa mirada. Me aparté de ella sabiendo que me encontraba en una zona muy peligrosa, me acerqué a la mesa de la sala y dejé el libro ahí
-Ise, Asia... Ya está el baño- Mamá bajó las escaleras mientras se secaba el cabello y vestía prendas un tanto arrugadas -¿Quien quiere ir primero?- Preguntó mientras se sentaba en el sillón al lado de Asia
-Ve tú, Asía- Le dije mientras me dirigía hacia mí habitación
-De acuerdo- Dijo ella para salir corriendo y subió rápido las escaleras, la miré confundido y luego miré la mesa de la sala... Ella se había llevado el libro de nuevo...
Suspiraba derrotado mientras subía las escaleras, acercándome a la puerta de mí habitación, pensaba en alguna forma de poder ayudar a Asia con sus costumbres de la iglesia, debería hablar con Ravel o las Senpais para encontrar un modo de que pueda disfrutar de eso de nuevo
-¿Tendrá el mismo efecto si lee la biblia en su teléfono o algún otro método digital?- Me preguntaba mientras abría lentamente la puerta de mí habitación -¡¿PERO QUÉ?!- Reaccioné sorprendido al terminar de abrir mí puerta y ver a un individuo parado sobre mí cama
-Buenas tardes, Issei-senpai- Koneko-chan me miraba con su rostro inexpresivo, mientras estaba parada de forma rígida, con las manos en el cuerpo
-¡¿KONE...?!- Me di cuenta de que estaba gritando y tape mí boca -¡¿Que haces aquí?!- le susurré molesto mientras cerraba la puerta detrás de mí
-Necesitaba hablar con Senpai de algo importante, pero no podía de dejar que Rias-Buchou o la niña caprichosa de tu ama se enteraran- Dijo ella como si nada mientras miraba a su alrededor -¿Hay algún lugar que no esté ensuciado por tus asquerosidades?- Preguntó con un tono ofensivo
-¿Cómo llegaste aquí? ¡¿En primer lugar, como sabes dónde vivo?!- Le Pregunté, molesto por su actitud
-He estado siguiéndote hace más de cinco meses- Mí sorpresa fue enorme al escucharla, ella vio mí reacción y luego se explicó -Rias-buchou pensaba que podías ser un buen candidato para su nobleza, ya que desprendías el aura de un Sacred Gear, pero en cuánto ese pollo se interesó en ti fui libre de mí vigilancia y ella comenzó a observarte en mí lugar- Dijo con indiferencia para luego mirarme con más seriedad.
-Senpai, necesito su ayuda para que podamos salvar a Kiba-senpai- Dijo con su tono habitual, pero podía notar mucha más seriedad y sinceridad en sus palabras -Por favor ayudame a salvar a mí familia-
-¿Ayudar a tu familia?- No sabía a qué se refería por lo que le pedí más detalles
-Kiba-Senpai ha decidido abandonar el Clan Gremory y la Nobleza de Rias-Buchou hace dos días atrás- Sus palabras hicieron que abriera mí boca sin poder creerlo -El objetivo de la venganza de Kiba-senpai está aquí y él se ha cegado a si mismo con tal de conseguirlo-
¿Kiba dejó a su ama? Suena algo imposible del príncipe y caballero perfecto que él suele ser, Incluso fácilmente podría tomar esas palabras como broma, pero que sea Koneko-chan quien me diga esto y de esta forma hace que me des imposible pensar en que es una mentira
-Espera, Kiba estaba con ustedes hace solo una hora ¿No pueden hablar con él o al menos ayudarlo?- Le pregunté confundido
-Es cierto que Kiba-senpai ahora se encuentra junto a Rias-Buchou y Akeno-senpai, pero aún está inconciente, las tres sabemos que es cuestión de tiempo para que se vaya o libre una disputa con tal de que lo dejemos ir... Es por eso que recurro a ti, Senpai- Explicó sin dudas o mostrar emoción alguna
-¿Por qué yo?- Dije mí más grande duda
-Es cierto que desprecio el lado pervertido de Issei-senpai, sin mencionar que aún no he perdonado el hecho de que me hayas espiado en los vestidores- Su mirada se volvió muy filosa al decir eso último, claramente me asesinaba en su imaginación
-Lo-lo siento- Dije apenado y arrepentido
-En mí primer día en la academia- Su tono fue mucho más severo y pesado
-Realmente lo siento- Dije ya con la moral muy baja
-Pero... A pesar de todo eso, he logrado ver qué Senpai es más que un asqueroso idiota pervertido- Su mirada cambio pero su tono no tanto -Actuo para proteger a Hanakai-san contra Freed Sellzen, fue al rescate de Asia-san luchando contra los ángeles caídos, incluso lucho contra un demonio de clase alta... Sin mencionar tu ayuda con la subyugación de renegados hace los trabajos más fáciles y eres un buen amigo de Kiba-senpai-
-Aun no entiendo que sucede- Dije para sostenerme la cabeza, jamás creí que Kiba tuviese un problema tan grande como para que abandonara a Rías-senpai
-Haaaa- Ella suspiró con pesadez -Supongo que sería justo contártelo si es que quiero tu ayuda- Ella se sentó en la ventana de mí cuarto y me señaló el suelo para que me sentará allí y la escuchara
ー〇●〇ー
Al día siguiente, me encontraba en una banca en medio del centro mientras hablaba por teléfono. Estaba desobediendo la orden de no salir sin compañía, o al menos eso parecía
-Espero que no sea una molestia, viejo- Dije mientras hablaba con un cliente frecuente, mientras miraba al rededor en búsqueda de una persona
[Supongo que estoy algo desilusionado, últimamente he estado practicando con esos juegos que me mostraste antes... Pero no puedo enojarme ya que te tomaste la molestía de avisar temprano] El viejo millonario que solía buscar compañía, habló sinceramente sin abandonar su personalidad digna de empresario
-Lo lamento, pero surgió este imprevisto- Antes de llamar a este hombre, quien fue mí primer cliente como demonio, ya había contactado con mis otros clientes frecuentes, debido a la situación en la que acabé metiéndome no podría trabajar con normalidad, por lo que debí informarcelo a ellos
[¿Es una situación peligrosa? Suenas mucho más serio en lugar del pervertido que sueles ser] este viejo de mierda, es el último del que quiero oír esas palabras
-Su-supongo que sí es algo peligroso- Dije algo molesto por su comentario -Es solo un pequeño inconveniente con la iglesia y angeles caídos- Dije inconcientemente, solo repasaba en mí cabeza toda la información que Koneko-chan me dio la anterior
[Oye, Oye... ¿Iglesia, Ángeles caídos? Suena como una película ¿Debería preocuparme por mí vida?] El viejo sonaba nervioso y a la vez parecía divertse un poco
-Deberias preocuparte por tu vida, pero en aspectos completamente ajenos al mundo sobrenatural- Hice una broma cruel mientras pensaba en lo estúpida que era su vida como millonario encerrado en casa
[Jajajajajajaja, muy buena respuesta niño] parece que solo lo tomo con buen humor [Bueno, debería buscar algún otro servicio de demonios, solo como remplazo si es que mueres o algo por el estilo]
-Tan amable como siempre, viejo- Dije con un ligero dolor de cabeza gracias a esa burla molesta, fue entonces que noté como alguien se acercaba a mí -Oh, debo irme, adiós- Dije mientras colgaba y me ponía de pie para acercarme a la persona con la que iba a reunirme
-Lamento llegar tarde Issei-kun- Dijo ella con una sonrisa mientras parecía tener el rostro ligeramente sonrojado
-No, lamento haberte llamado tan tarde anoche, más sabiendo que estarás ocupada por tu misión- Dije mientras le sonreía a mí amiga de la infancia -Te ves bien, Rin- Dije halagandola por su vestimenta. Ella ya no usaba su túnica de la iglesia ni ese leotardo de lucha, en su lugar usaba ropa moderna que la hacían verse más linda de lo usual
Ella usaba unas zapatillas de cañas altas negras, con pantimedias/calzas del mismo color, una falda tipo escoses de color turquesa oscuro, un sueter blanco que dejaba descubiertos sus hombros y las ligas de su sostén negro, junto con una chamarra/campera de color índigo y una boina blanca sobre su cabeza
-No es nada, me sorprendió que me llamaras, sabía que Miki-oba-san te daría mí numero, pero jamás creí que llamarías tan rápido- Dijo mientras jugaba con sus dedos detrás de su espalda -¿Sucede algo?- Me preguntó al notar que quedé en silencio en cuánto ella se paró en frente de mí
-Ah... Eso solo que he notado que te has vuelto mucho más femenina- Dije con una sonrisa un tanto burlona, a lo que ella se sonrojo molesta e hizo un puchero
-¿A qué te refieres con eso? Soy una chica después de todo- dijo mientras inflaba infantilmente sus mejillas
-Si ya lo sé, me refería al hecho de que antes solías vestir más como chico e incluso acababas sucia todo el tiempo, con tierra, barro y mocos- Dije buscando molestarla de nuevo
-Aaaaaaah ¡Callate! Eso fue hace tiempo y era porque tu eras un bruto para jugar con una niña-
-Me dices bruto y eras tu la primera en comenzar las peleas- Dije divirtiéndome de hablar con ella con normalidad
-Puedo hacerte comer polvo de nuevo si sigues molestándome- Me dio una amenaza mientras hacía sonar sus puños, luego de eso comenzó a reír y yo me contagié de su risa -Vayamos por un helado ¿Quieres?- Ella inclinó tiernamente su cabeza mientras me hacía esa pregunta, yo solo asentí mientras comenzábamos a caminar hacia el parque. Miré hacia atrás y noté a una pequeña niña cargando a un joven mientras se movía entre escondite a escondite, decidí ignorarlos y caminar junto a Rin
Llegamos al viejo parque en el que salíamos jugar antes, no destacaba mucho, era una pequeña zona verde con pocos árboles y solo un par de juegos clásicos como columpios, barras y caballos de madera, era pequeño comparado a lo que te podías encontrar en una zona más urbanizada, pero para un par de niños en un barrio de residencias familiares era más que suficiente
-Han cambiado los juegos- Dijo Rin con algo de nostalgia, los viejos columpios oxidados y demás materiales antiguos, habían sido remplazados por unos similares pero más modernos -Es algo triste- Dijo con una sonrisa mientras sostenía su brazo derecho
-Pero el puesto de helados sigue ahí, mira- Dije señalando un pequeño local familiar, en donde podía verse calcomanías de distintos postres helados pegadas en la ventana -Vamos- dije tomando su mano y caminando dentro del local -Buenos días- Dije mientras abría la puerta
-Bienveni...- El dueño aprecio, un hombre de edad avanzada con un uniforme de vendedor de helados similar a los que solían usarse desde hace décadas. El señor detuvo su saludo y nos miró con atención y sorpresa -Por Dios- Dijo sonriendo con mucha felicidad -Hace mucho que no veía a este par- Dijo con algo de emoción
-Buenos días, señor- Dijo Rin con una sonrisa avergonzada
-Miren como han crecido, han puesto a este viejo muy nostálgico- el señor nos miró a ella y a mí -Parecen mucho más maduros a diferencia de los revoltosos que salían ser... Esperen aquí, aún recuerdo sus favoritos, se los daré de regalo- Irina y yo nos miramos y sonreímos al ver la emoción del viejo vendedor de helados
El hombre no entregó nuestros helados y platicamos durante unos minutos, sería más correcto decir que le hizo un par de preguntas a Irina sobre su vida en Londres, pero luego se eso regresamos al parque y nos sentamos en una banca a un lado del sendero
-¿Está bien? Es solo un helado de vainilla simple- Dije al ver si helado
-¿De que hablas? No es necesario ser muy extravagante para ser bueno, además... El blanco es un buen color- Dijo sonriéndome mientras me extendía su helado
-Si como digas- Dije sin darle mucha importancia
-Es increíble que hayan pasado diez años- Ella se acercó más a mí -Me alegro que no te haya olvidado de mi todo en ese tiempo- Dijo en un tono juguetón mientras se apoyaba sutilmente en mí hombro. Fue entonces que sentí un fuerte ardor en el mismo lugar y rápidamente me aleje por reflejo
-¡Aaah!- Me puse de pie, alejándome de ella, Rin me vio sorprendida y rápidamente entendió que sucedía, metió su manos a través del escote de su suéter y sacó un collar que tenía puesto, una cruz latina
El ambiente cambio luego de eso, ella sostenía la cruz fuertemente entre sus manos mientras yo mantenía mí mano en el sitio donde me había herido. Irina me miró con los ojos un poco cristalizados y me susurro
-Issei-kun... ¿Podrías decirme cómo te convertiste en un demonio?- Aunque solo fue una pregunta, la expresión de Irina suplicaba saber la verdad detrás de mí cambio de naturaleza, sabía que tenía que contárselo y creo que esté es el mejor momento. Me senté a su lado nuevamente y comencé a explicarle todo; le conté sobre Raynare y el caído que me asesinó, le hablé de como Ravel me revivió y me convirtió en su primer siervo, explique sobre mí Sacred Gear y de mí trato con Ddraig. Ella solo me escucho, más de una vez las lágrimas se formaron en sus ojos, cuando escuchó sobre mí muerte, sobre Asia y acerca del trato de mí nuevo cuerpo. Irina lloró y tomó mí mano con fuerza mientas escuchaba
-Yo... Lo siento tanto- Dijo ella mientras mantenía el agarre con una de sus manos y con la otra tapaba su boca para evitar sollozar aún más -No sé... No sé que habría hecho si me enterará que un ángel caído te asesinó, Siento... Siento que habría enloquecido si hubieras muerto de aquella manera- Ella retuvo sus lágrimas y se quitó su collar para luego abrazarme -Lamento haber actuado de esa manera, me hubiese gustado haberme enterado antes y haberte ayudado-
-Tranquila, Rin- Dije mientras acariciaba su cabeza para calmarla, una vieja costumbre que adopté hace tiempo para hacerla sentir mejor -Tu no tienes que sentirte responsable o lamentar nada, ahora soy feliz con la vida que tengo- Dije para que ella se apartará mucho más tranquila
-Oye... Sin importar que estemos en bandos distintos, te ayudaré en lo que sea cuando sea, lo prometo- Dijo ella sería y determinada, cosa que me divirtió, ya que es muy raro ver esa actitud en ella -Mantendré en secreto lo de tu Sacred Gear y haré que Xenovia también lo haga, lo prometo-
-Sabes... Hay algo que quería pedirte, es la razón por la que te llame en primer lugar- Dije a lo que ella se sorprendió, apartó la vista por un instante y se sonrojo, luego asintió y volvió a su expresión sería pero ahora sonrojada
-¿Q-que... Qué sucede?- dijo nerviosa mientras se arreglaba el cabello sobre sus ojos y me miraba con ojos tiernos
-Bueno... Irina, yo...-
-Senpai, ya ha pasado una hora, está tardando demasiado en decir algo simple y solo se la pasa coqueteando- Irina y yo nos sorprendimos de escuchar una voz a un lado nuestro, ambos míramos hacia nuestra derecha y notamos a una joven de cuerpo un tanto pequeño, cabello blanco y muy inexpresiva
-¡Koneko-chan!- dije molesto por su interrupción, ella me miró molesta mientras tenía sus manos sobre su cabeza, ya que cargaba a alguien completamente atado
-Lo siento, pero he estado esperando mucho y ya comencé a sentirme impaciente desde que entraron en la tienda de helados- seguro que eso es porqué también quería un helado -Además es molesto tener que sostener a Saji-senpai- Dijo mirando al joven completamente amarrado
-MmmmmmMmmmmmm- Saji se quejaba, ya que además de inmovilizado, también estaba amordazado
-¿Qué está sucediendo, Issei-kun?- Me preguntó Rin, completamente confundida
-Tengo que pedirte algo... ¡Quiero ayudarte a encontrar las Excaliburs!-
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Issei y compañía caminaban por el pequeño bosque de Kuoh, siendo guiados por la joven cristiana. Los ánimos de Irina se habían ido por completo en cuánto supo que Issei la llamó para hablarle sobre la misión que le fue encargada y solo quería hablar con ella para poder participar, aunque no puede negar haber pasado un buen rato comiendo helado y platicando
-Oye, Rin ¿Estás segura que es por aquí?- Le preguntó el siervo Phoenix mientras camina detrás de su amiga, quien solo asintió con la cabeza
-¡Ya sueltenme! ¡Aún no sé por qué me han secuestrado de esta manera! ¡No quiero involucrarme con la iglesia, eso es lo que nos pidieron a todos!- Decía Saji, quien ya no estaba atado, pero era arrastrado por Koneko con facilidad. Cosa que le desagradaba, ya que la idea de ser un Demonio joven que es arrastrado como si de un saco de papas se tratase; por una niña, no solo un año menor que él, sino que también dos o tres cabezas más baja de estatura que él; le resultaba algo muy, muy humillante
-Ya te explicaremos todo, pero estás aqui porque hacemos esto por el bien de Kiba- Dijo el castaño mientras la sierva Gremory asentía sin decir o transmitir nada más
-¡¿Y que tengo que ver yo con esto?! ¡Harás que nuestras amas se enojen con nosotros!- El peón Sitri intentó safarse del agarré de la chica de primero de preparatoria, pero aún aplicando fuerza no hacía que la albina desistiera, Saji comenzó a ver a Koneko Toujo como un monstruo dentro del cuerpo de una tierna joven
-Estas exagerando, además eras tú quien decía que debíamos ayudarnos como jóvenes hombres demonios- Dijo Hyoudou mirando con seriedad al otro peón
-¡Solo lo dije para pretender que podía formar parte de un grupo! ¡Las chicas del consejo se juntan casi todos los días en "salidas de mujeres"! ¡Quería formar un pequeño grupo para presumirles que podía ser amigos y actuar genial frente a ellas!- La mirada de Issei cambió a una de asco al escuchar las palabras de Saji, aunque si se lo notaba nervioso por la situación y triste de confesar su soledad -¡Y no creas que exagero sobre lo de nuestras amas! ¡Tu podrás recibir un trato especial de tu rey!- Saji pensaba en como Issei es capaz de llamar por su nombre a su ama, de charlar con ella con normalidad, hasta en las veces que la princesa de fuego defendía al castaño ante las acusaciones que esté recibía en la escuela -¡Pero Sona-sama es completamente distinta! ¡Soy el único que saldrá perdiendo!- la imagen mental de la buena, dulce y elegante ama que tenía de Ravel, cambió a una sombría, fría, sería y aterradora imagen de Sona, incluso se la imaginó en un traje de cuero y con una fusta de castigos -¡Voy a morir!- gritó asustado, para que luego Koneko lo noqueara de un golpe
-¿En serio es tu amigo?- Preguntó Irina al castaño, quien solo bajo la cabeza algo apenado
Finalmente llegaron a la vieja iglesia de Kuoh, la misma iglesia que meses atrás fue utilizada por los sacerdotes y ángeles caídos para arrebatarle a Asia su Sacred Gear
-Lamento que todo esté destruido, al parecer hubo una batalla aquí- Dijo Irina para que Issei y Koneko desviaran la vista al ser responsables de dicha destrucción
-Ko-koneko-chan ¿Por qué no dejas a Saji aquí y traes a Kiba?- Dijo Issei mientras la pequeña albina asentía, ahora que sabían dónde reunirse debían traer al rubio Gremory antes de que desaparezca de nuevo.
Koneko soltó a Saji mientras esté caía sentado en el suelo, para que luego se marchara en dirección de la residencia Gremory
-Por favor, Hyoudou, realmente no quiero traicionar la confianza de mí ama- Dijo Saji como súplica hacia el castaño, Issei solo lo vio con un rostro serio
-Espera, Saji... Solo escucha lo que Koneko-chan y Kiba tienen que decir- La seriedad del peón Phoenix convencieron al Sitri, pero este aún se encontraba incómodo cerca de una mujer que podría exorcizarlo en un instante
-Vengan, vamos adentro- Dijo Irina abriendo la puerta de la iglesia mientras le sonreía a ambos. Esa sonrisa provocó un fuerte latido dentro de Saji, odiaba que su enemigo fuera una chica y mucho más que está sea atractiva
-Vamos, camina- Issei lo empujó desde atrás para que entrara al edificio, el castaño estaba molesto por la forma en que su amigo miraba a Irina, para él era como si estuviera viendo con malas intenciones a su hermana, por lo que no pudo evitar irritarse un poco
-Lamento no podes ofrecerles algo, este lugar estaba abandonado, ni siquiera había comida y disponemos de pocos recursos- Dijo con gentileza mientras colocaba en su lugar una de las bancas de madera y luego le quitaba la tierra para que se sentarán
-Es cierto, no nos brindan los fondos suficientes como para poder alquilar habitaciones en las que dormir- Una sombría voz hizo eco en el lugar -Es por eso que recurrimos a las iglesias con las habitaciones necesarias para viajeras como nosotras- Issei y Saji se miraron para luego notar como Irina bajaba la cabeza mirando hacia el suelo, a la vez que comenzaba a temblar con algo de terror -Nosotras debemos encargarnos del alimento y otras necesidades básicas, con el poco dinero que nos dan para completar la misión- Xenovia apareció enfrente de ellos, su expresión demostraba su ira contenida, lo que provocaba temor en los otros tres presentes -Dime Irina ¿Esa ropa es nueva? Oh, por cierto ¿No has visto el dinero que nos dieron? Iba a comprar comida y no lo encontré en el lugar donde lo guardamos-
-Bu-bueno, verás Xenovia-chan... Ehmm... Issei-kun me invitó al parque está tarde y no, este, no podía ir usando los mantos de la iglesia- Irina jugaba con sus dedos mientras le respondía a Xenovia sin verla a los ojos
-¿Gastaste todo nuestro dinero en ridiculeces de nuevo?- Xenovia parecía molesta pero su expresión también transmitía decepción
-¡Jamás lo he gastado en ridiculeces! ¡Una chica puede vestirse bien si lo desea! ¡Solo es que tu, alguien que solo usa la misma ropa deportiva para todo, pueda entender!- Irina respondió a la defensiva, buscando herir a su compañera en el proceso
-¡Eso no viene al caso ahora! ¡Prometiste que está vez no lo harías! ¡Dijiste haber aprendido la lección con ese cuadro tonto con el que te estafaron!- Ambas comenzaron a gritar
-¡Dijo que era un retrató de San Pedro! ¡Se veía muy creíble para mi!- Irina sentía que debía defenderse ante las acusaciones de Xenovia
-Es lo que me pasa por no vigilar a alguien de la iglesia protestante-
-¡¿Que dijiste, Hereje?!-
-¡¿A quien llamas hereje?! ¡Hereje!-
Saji e Issei se abrazaron en el momento en que la discusión se intensificó
-Oh-oigan- Issei intentó llamar la atención de ambas
-¡¿Qué?!- Gritaron ambas al unísono, mirando molestas a ambos demonios
-¿Po-podrían contarnos sobre algún avance en su búsqueda?- Dijo el Sekiryuutei muy nervioso
-...- Xenovia miró a ambos peones por un segundo -Creo que necesitó una explicación ¿Por qué has traído a dos demonios a un iglesia, aún sabiendo que tenemos órdenes de no relacionarnos con ellos?-
-También te pidieron no comenzar ningún combate sin sentido de nuevo, te lo dijo Griselda-sama especialmente a ti- Dijo Irina echándole en cara lo sucedido ayer -Además, Issei-kun no es como los demás demonio, no es malvado ni asqueroso-
-Yo también estoy aquí ¿Sabes?-
-¡Ellos se ofrecieron en ayudarnos ya que tienen sus propios motivos en contra de nuestros enemigos!- Dijo Irina parándose con firmeza en frente de su compañera
-Sin duda es la locura más grande que has dicho en tu vida, no podemos permitirnos acudir a demonios en una situación tan perjudicial para la iglesia-
Issei escuchó las palabras de Xenovia, luego soltó su abrazo junto a Saji y se puso de pie mientras materializaba su Boosted Gear -¿Y que hay de un dragón y sus amigos?- Xenovia miró sorprendida y confundida al castaño, este continuó hablando -Puedes decirle a tus superiores que fueron ayudados por un dragón y las personas que lo acompañaban, no es necesario que menciones nuestros nombres o verdaderas naturaleza, al mismo tiempo dices la verdad por lo que no debes preocuparte en estar traicionando algún votó o ideal- Dijo este para hacer sonreír con orgullo a Irina y sacar una sonrisa divertida de Xenovia
-Ya veo... Sin duda eres un idiota más- Dijo mientras veía a Issei a los ojos -Pero he aprendido a llevarme bien con los idiotas- Dijo para luego ver a Irina
-No quiero oír eso de una cerebro de músculo que no sabe hacer otra cosa que atacar de frente- Dijo mientras hacía un puchero para molestar a la peli-azul, logrando que a está se le marcará una vena en su frente
-¡Koneko-chan! ¡Bajame! ¡¿A dónde me llevas?! ¡No tengo tiempo para esto!- Todos oían la voz de un hombre joven acercandose, Issei y Saji reconocieron la voz mientras que Irina ya supuso quien era, por otro lado Xenovia miraba confundida hacia la puerta, hasta que está se abrió de golpe dejando entrar a Koneko quien cargaba en sus hombros al caballero de Rias Gremory, quien miró sorprendidos a los presentes
-Bien, ya estamos todos- Dijo Irina mientras se sentaba en una de la bancas
-Esta bien, Irina ¿Cuál es el plan?- Preguntó Xenovia a su amiga
-Aun no lo sé, Issei-kun dijo que explicaría todo una vez estemos todos- Dijo la castaña de coletas mientras veía a su amigo
-Bueno, Koneko-chan fue la que pensó en todo, ella sugirió una gran idea para que todos salamos beneficiados en esta misión- Dijo él Sekiryuutei mientras se enderezaba en la banca -Simplemente les daremos nuestro apoyo para buscar y destruir las espadas sagradas- Un gran silencio se apoderó del lugar, Issei comenzó a sentirse incómodo hasta que Saji lo salvó
-¿Quieres destruir las espadas sagradas Excaliburs?- La pregunta hacia ver a Issei como un demente
-Sé que lo más óptimo para la iglesia sería recuperar los fragmentos sagrados, pero solo destruyendolas todo saldríamos ganando- Esas palabras llamaron mucho la atención de Kiba, quien hizo un rostro mucho más serio -Pero Incluso ustedes tienen órdenes de destruir sus Excaliburs y las demás si la situación lo amerita-
Irina y Xenovia se miraron por un segundo, comenzando a pensar en lo que propuso el peón Phoenix
-Es cierto que desconocemos las capacidades del enemigo y el como han podido poseer Excaliburs siendo que estás eligen a los portadores lo suficientemente capacitados. Sin saber que trucos pueden utilizar, tirar a destruir las Excaliburs es la opción más fiable- Explicó Xenovia
-Issei-kun ¿Tú... Cómo es que sabés sobre...?- Kiba no continúo su pregunta cuando Koneko lo interrumpió
-Yo le conté a Issei-senpai sobre Kiba-senpai y su objetivo- Todas las miradas fueron instantáneamente hacia la torre Gremory -Estoy igual de preocupada por Kiba-senpai como Rias-Buchou y Akeno-senpai lo están, no puedo quedarme esperando mientras veo como mí familia se aleja de nuevo, hablé con Issei-senpai porqué sabía que él estaría dispuesto a ayudarnos y creo que sería su participación aumentará las probabilidades de triunfar- respondió la alumna de primer año de preparatoria mientras su compañero de clan se ponía de pie y caminaba a su lado, para acariciar con gentileza la cabeza de la pequeña
-Ya veo...- Dijo el príncipe de la academia de vuelta con su clásica sonrisa -Koneko-chan ha sufrido por mí culpa, Rías-Buchou y Akeno-Senpai debieron pasar un muy mal momento por mí culpa- Dijo mientras bajaba la cabeza
-Si realmente lo sientes, entonces disculpate como tal en cuanto vuelvas a verlas- Issei se puso de pie y colocó su mano en el hombro de su amigo -Después de escuchar toda la historia estoy dispuesto a ayudarte, además... No pienso dejar morir a mis amigos- dijo para ver a Kiba y luego a Irina quién también lo vió a los ojos
-Discúlpenme, pero aún no entiendo todo lo que sucede, parece ser importante y realmente me molesta ser el único que no sabe porqué está aquí- Dijo Saji mientras veía a los demás demonios presentes
-Tranquilo, Saji-jun, creo que debí explicarlo todo- Dijo Kiba mientras tomaba asiento en una de las bancas disponibles y todos lo veían con atención, a lo que el rubio colocó un rostro serio para empezar a hablar -Quiero destruir las Excaliburs porqué representan todo el dolor, sufrimiento, terror y odió que he tenido que soportar y he cargado por tantos años, todo por culpa de la iglesia-
-Oye, Demonio ¿A qué te refieres?- La guerrera cristiana habló en un tono que representaba fácilmente su molestia y disgusto hacia el comentario del caballero Gremory
-Rin, espera un segundo y por favor escucha- Issei fue quien habló para calmar a su amiga, él sabía muy bien que tanto Irina como sus padres eran personas muy leales y serviciales a la iglesia, ha visto esa fascinación que ellos tienen desde pequeño. Así también, sabe cómo pueden molestarle esos comentarios, pero está vez debía estar de lado de Kiba
-Explíca, Kiba- Pidió Saji un tanto nervioso por lo que podría escuchar
-La verdad es que soy alguien muy parecido a Asia-san- Dijo con una sonrisa brillante que luego se volvió triste -Fui abandono de pequeño en una iglesia de Italia, como todo humano con Sacred Gear, fui tratado de una forma especial- Issei recordó lo que Asia le dijo tiempo atrás, ella también revivió un trato especial de parte de la iglesia, aunque eso conllevó a pasar mucho tiempo sola y sin ningún amigo -En cuento vieron mí talento con mí Sword Birth, creyeron que podría ser un usuario de Excalibur-
-La iglesia suele elegir entre sus mejores guerreros para que prueben su compatibilidad con los tesoros sagrados y los fragmentos de Excaliburs, si el alma del guerrero es poderosa, la Excalibur lo eligiera como su portador - Explicó Irina
-Ninguno de los seis fragmentos me eligió y no solo a mi, otro gran grupo de niños como yo acabó con el mismo resultado, normalmente dejarían ese problema de lado y continuarían con nuestro entrenamiento para convertirnos en guerreros exorcistas-
-¿Pero no fue así?- Preguntó Saji, para que Kiba hiciera una expresión mucho más lamentable
-Decidieron que el poder de nuestras almas, por más de no ser suficiente, no debería de ser ignorado y gracias a eso de inicio un proyecto cuyo objetivo sería el formar a guerreros de almas tan poderosas que podrían utilizar sin ningún problema cualquiera de la Excaliburs-
-¡¿El Proyecto de las Espadas Sagradas?!- Xenovia miró sorprendida a Kiba y no pudo evitar exaltarse al ver cómo el rubio asentía a su pregunta
-¡¿Eres un sobreviviente del Proyecto perdido?!- Irina no podía creer las palabras que escuchaba, pero tampoco podía negar la sinceridad del caballero Gremory
-¿Proyecto Perdido?- Issei fue el qué preguntó con curiosidad y sin saber sobre a que se refería su amiga
-Fue un antiguo sistema de pruebas y entrenamiento que buscaba creer a guerreros de almas "perfectas" propuesto por el obispo Vasper Galilei, sometía a niños en esos entrenamiento con tal de "fortalecer" sus almas y cuerpos- Explicó Irina, claramente coincidía con lo que Kiba había dicho, lo que volvía a Kiba uno de esa niños que fue parte de los experimentos. Pero la parte de Sobreviviente inquietaba a Saji
-Se lo clasifica como "Proyecto Perdido" ya que todo rastro de él desapareció de la noche en la mañana, el obispo a cargo fue suspendido mientras se llevaba una investigación sobre lo sucedido- Explicó la guerrera Católica
-Vasper Galilei es el principal sospechoso como mente maestra detrás del robo de las Excaliburs- Dijo Irina en un tono un tanto desanimado, mientras veía con tristeza al caballero Gremory
-Ese Hombre...- La voz de Kiba expresaba el odió y rencor que sentía hacia el obispo -¡Experimentó con nuestros cuerpos, siendo nosotros solo niños! ¡Torturas físicas disfrazadas de prueba! ¡Nos dejaba días sin comer o dormir! ¡Mientras sufríamos de frío en una celda oxidada sin una sola ventana o fuente de aire!- Kiba comenzó a expresar todo el dolor que había retenido -¡Llevaron nuestro cuerpo y nuestras mentes a un límite al punto que comenzábamos a quebrarnos! ¡Nos arrebataron nuestras necesidades básicas, viviendo entre nuestra mierda y los cuerpo muertos de nuestros hermanos!- Lágrimas comenzaban a formarse en los ojos de Kiba dándole un brillo cristalino a sus azules pupilas
-Kiba-san-
-Ya... Ya no puedo resistir más-
-¿Vamos a estar bien?-
-Extraño a la hermana Isabella, quiero volver a la iglesia-
-¡¿Por qué nos hacen estás cosas?! ¡Dijeron que nos convertiríanen héroes! Yo... ¡Ya no quiero pruebas! ¡Ya no más!-
-Kiba-kun, tu eres el único que puede ayudarnos, incluso cuando llegas débil te aseguras de que todos nos pongamos mejor-
-¡Tienes que salir! ¡Eres el único que puede! ¡Luego sacanosde aquí! ¡Tu tienes que salvarnos!
-El experimentó no desapareció, ellos lo borraron- Kiba apretó sus puños mientras hacía rechinar con fuerza sus dientes -Destruyeron cada documento, cada registro, hasta el mínimo avancé que habían hecho hasta ese entonces, incluyendo los sujetos de prueba-
Kiba aún recuerda a los sacerdotes exorcistas llegando con sus armas y como comenzaron a matar a sus "hermanos" -Cortaron las extremidades de los mayores para evitar que escaparan o protegieran a los menores, a los que estaban más cerca les dispararon a quema ropa y comenzaron a incinerar sus cuerpos con tal de solo dejar cenizas de lo que antes fueron sus conejillos de indias-
-¡Kiba-kun!- Cuando uno de esos Sacerdotes estaba a punto de dispararle al rubio de solo nueve años, una niña de cabello plateado atado en una larga trenza y de ojos azules, se interpuso en el camino y logró taclear las piernas del hombre, haciendo que caiga al suelo -¡Tu tienes que salir de aquí!- La niña gritó mientras se apresuró a tomar el arma de fuego del sacerdote
-¡Eres el único capaz de salir, Kiba!- Un niño de cabello castaño lacio y largo se apresuró para inmovilizar el brazo en el que exorcista llevaba su espada
-¡Solo tú puedes sobrevivir!- Un niño más salto para intentar arrojar al suelo a otro sacerdote que se acercaba a ellos. Pero las palabras de este chico hicieron que Kiba notará las heridas y el lamentable estado en el que se encontraban sus compañeros, se había vuelto tan común verlos de esa forma que nunca se había percatado que no podrían escapar o pelear por mucho tiempo
-¡Al menos uno debe sobrevivir! ¡Solo promete que no nos olvidarás!-
-Gracias a mis compañeros pude escapar de allí, ellos se sacrificaron para que solo yo escapara... Jamás supe en donde nos tenían cautivos o cuánto tiempo pasamos allí, en cuento salí... vi por primera vez la nieve
-Todo esto es por las Excaliburs... La Iglesia acabó con nosotros... Todo por culpa de esos fragmentos-
-No sabía dónde estaba, solo corrí con la idea de alejarme de allí, avance todo lo que pude... hasta que mí cuerpo no pudo más y me desplome en el suelo mientras perdía la conciencia gracias a la falta de sangre-
-Tosca, Reese, Noah, Joss- Susurro los nombres de sus hermanos, de todos los que dieron su vida por él... ¿Su muerte sería en vano?... ¿Todo lo que le hizo la Iglesia sería borrado así como si nada? -¡Juro que las destruiré! ¡A todas y cada una de ellas!- Con ese gritó sus conciencia lentamente se desvaneció y todo de volvió negro, llegando a oír solo un par de palabras
-Si aún no quieres rendirte, entonces vive para mí-
-Voy a vengarme de la iglesia... destruiré todas y cada una de las Excaliburs, para que así mis compañeros puedan descansar en paz- Dijo el rubio mientras miraba con enojó a las guerreras
-Tu objetivo es destruir las Excaliburs- Dijo Issei viendo al rubio, quien asintió -Y ustedes deben detener al enemigo sin importar que deban sacrificarse o sacrificar sus Excaliburs, Incluso si para lograrlo deben destruir las demás espadas- Irina asintió mientras que Xenovia solo observó al castaño con seriedad
-Permítanos ayudarlas, destruiremos las Excaliburs y de esa forma ambos cumplirán con su cometido- Dijo Issei mientras se ponía de pie
-Issei-kun, no es tan fácil como...-
-Esta bien- Xenovia interrumpió a Irina, dejando a la cristiana sorprendida por lo rápido que tomo una decisión
-¡Espera, Xenovia!- Irina se puso de pie mientras miraba sorprendida y confundida a su compañera -¡Tu sabes lo importante que son las Excaliburs para la Iglesia! ¡Nuestras órdenes especificaban que solo actuáramos de esa forma ante la peor situación!-
-Irina, entiendo que sacrificar una de las reliquias de la iglesia sería una gran pérdida para esta, pero permitir que nuestro enemigo mantenga en su poder cuatro de los fragmentos es un peligro para toda la humanidad- Xenovia hablo con mucha seriedad y sabiduría -Destruirlas sería el camino más óptimo en nuestra situación, si nuestro enemigo actúa bajo las órdenes de los ángeles caídos, entonces debemos suponer que al menos un líder de estos está directamente relacionado... No tendríamos oportunidad contra ninguno de ellos... al menos no nosotras- Dijo la peli-azul para lego dirigir si mirada hacia el castaño de ojos dorados
-Sekiryuutei, Hyoudou Issei- Xenovia caminó hacia el peón de Ravel Phoenix -Tengo entendido que la noticia sobre tu despertar se dio a conocer en cuanto vieron la Scale Mail de tu Balance Breacker- Issei entendió a lo que se refería Xenovia, el peón apenas conoce la joven Católica, pero con solo verla en muy pocas ocasiones puede suponer, gracias a su actitud y su manera de actuar, que ella es una guerrera por naturaleza. Fácilmente notó que Issei se contuvo demasiado en el enfrentamiento contra Irina, al punto en que logro evitar todos los ataques de una gran esgrimista como Irina
-¿Qué hay con eso?- Dijo Issei un tanto nervioso, la chica estaba muy cerca de él
-¿Por qué nos prestas este poder sin pedir nada a cambió?- Issei estaba por responder pero ella continuo -El caballero de Rias Gremory logrará su venganza, su compañera desea ayudarlo cómo parte de la misma nobleza y ese chico baboso de allí fue traído en contra de su voluntad... ¿Tu que ganas con esto?-
Issei se cruzó de brazos mientras daba un lado atrás, alejándose un poco de Xenovia -Yo solo lo hago por Kiba y Rin, ellos están muy decididos en seguir con esto, al punto en que no les importaría morir por ello... No quiero perder a mis amigos- Respondió con sinceridad y algo de vergüenza, recibiendo una sonrisa de gratitud y cariño de parte de ambos amigos que mencionó
-Ahhhhhh, maldición... No puedo largarme luego de oír todo eso- Dijo Saji mientras se secaba un par de lágrimas que habían caído de sus ojos al escuchar y ver a Kiba contar sobre su pasado -¡Está bien! ¡Los ayudaré como hermanos Demonios que somos!- Dijo aún con lágrimas mientras se ponía de pie y extendía su puño hacia Kiba
-Hermanos Demonios- Dijo Kiba con una sonrisa divertida e inocente mientras juntaba su puño, luego ambos miraron al castaño
-...- Isse se sonrojo al ser el centro de atención de algo tan vergonzoso, pero las miradas de sus dos amigos fueron demasiado para él y termino cediendo -Esta buen, solo esa vez- Dijo con una actitud que parecía haber adoptado de su ama, mientras juntaba su puño con los otros dos en silencio
-¡Asi no! Tienes que decirlo- Dijo Saji con una sonrisa
-¡Estás abusando del momento!- El castaño respondió molesto
-Issei-kun, por favor- Dijo Kiba con su clásica sonrisa
-... Hermanos Demonios- Dijo en un susurro mientras gritaba por dentro
-¿Qué es eso?- Preguntó Xenovia muy confundida
-No lo sé, es la primera vez que lo veo- Dijo Koneko mientras miraba al igual que Xenovia el pequeño momentos de hermandad que demostraban los hombres de los clanes de Kuoh
-Suena genial- Dijo Irina con inocencia y diversión
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-Entonces ¿Qué es lo que saben hasta ahora?-
Todos nos juntamos en la parte trasera de la iglesia, allí habían algunas habitaciones que eran comúnmente usada por el personal. Irina y Xenovia se habían establecido allí al llegar a la ciudad, ahora que decidimos trabajar juntos, nos dispusimos a hablar sobre como proseguir en un lugar más cómodo que unas simples bancas
Xenovia le hizo una señal a Irina y está contestó la pregunta de Kiba -Investigamos la muerte de nuestro compañero, tal como dijiste ayer fue asesinado por Fredd Sellzen y este se robó su Excalibur, no sabemos cómo es capaz de utilizar la espada siendo que esté no había mostrado compatibilidad con ningún fragmento del tesoro sagrado-
-Suponemos que eso es gracias al Obispo Genocida Galilei- Agregó Xenovia
-¿Ese Obispo Genocida es el mismo que lideró el Proyecto de la Espada Sagrada, no es cierto?- Preguntó Saji a lo que Kiba y las dos guerreras asintieron
-¿La iglesia no sabía sobre los experimentos de ese hombre? ¿Cómo es que a logrado salir ileso hasta ahora?- Pregunté confundido por el hecho de que una persona tan horrible como para ser apodado "El Obispo Genocida" haya trabajado tantos años para la religión
-Bueno...- Irina miró avergonzada había el suelo
-No cabe dudas de que Vasper Galilei es un genio, uno horrible, retorcido y muy malvado, pero sigue siendo un genio- Xenovia habló con molestia al mencionar a ese hombre -Por lo que sé, se lo ha mantenido bajo vigilancia por mucho tiempo, nunca se le dio una condena ya que sus objetivos podrían haber sido de gran ayuda para la iglesia... Tal vez por esa razón...-
-Nunca castigaron sus acciones... O al menos posponían su sentencia- Dije deduciendo el final
-¡Pero!- Rin levantó la voz -¡La iglesia nunca llegó a tener la información suficiente como para sentenciarlo! ¡Estuvo bajo sospecha por más de 10 años, pero siempre que creían estar cerca de una prueba...!-
-La información de sobre él desaparecia o era clasificada como falsa- Fue Koneko-chan quien acabó la oración, recibiendo un asentamiento de cabeza de parte de Irina -Un método muy utilizado para prevenir la seguridad o identidad de alguien, sin duda fue alguien muy importante para los planes de la iglesia-
-¿Fue?- Saji miró con curiosidad a Koneko-chan
-Bueno, si estaría bajo protección ahora mismo no sería el principal sospechoso del hurto de las espadas- Dije, para luego mirar a Xenovia -Es posible que hasta se les haya ordenando acabar con él-
-Así es- Xenovia asintió -Ese hombre representa todos los males de la iglesia-
-No sabemos cuáles son sus planes, pero hemos reunido suficiente información como para hacer nuestro primer movimiento- Rin se puso de pie y sacó un gran sobre de un pequeño mueble, ella se acercó a Saji y a mí, dejando el sobre en medio de nosotros para luego apoyarse en mí hombro -Sabemos que ha estado asesinando Sacerdotes, posiblemente aquellos que no han querido unirse a su causa, pero hay un patrón extraño, ya que todos ellos eran portadores de espadas sagradas-
-Creí que solo habían tres portadores de espadas sagradas- dijo Saji confundido
-Tal vez hayan asesinado a los otros portadores de Excaliburs- Dedujo Koneko-chan
-No, solo habían tres portadores de Excaliburs conocidos- Dijo Xenovia -Ahora solo quedamos Irina y Yo-
-¿Eh, pero...?-
-Rin no se refería a las Excaliburs cuando dijo espadas Sagradas- Le expliqué a Saji y Koneko-chan, quienes parecían haber malinterpretado la información
-Así es- Irina tomó la palabra mientras rodeaba mí cuello con sus brazos desde atrás de mí, puedo sentir sus pechos en mí espalda, por lo que estoy comenzando a ponerme nervioso -Las Excaliburs califican como espadas sagradas, pero no son las únicas que hay-
-Una espada sagrada es toda aquella que fue forjada por la iglesia o creada por sus alquimistas, a la hora de matar demonios son más eficientes que las espadas de luz. Muchas de estas llegan a ser legendarias por los logros que han obtenido sus portadores a lo largo de la historia, es lo más parecido a un Sacred Gear que la iglesia pudo crear- Xenovia habló con seriedad mientras se cruzaba de brazos -Incluso sobrepasan el poder la mayoría de Sacred Gears-
-Excalibur fue la espada más poderosa que pudo forjarse y fue entregada a la realeza de Inglaterra hace siglos atrás hasta que está se rompió en los siente fragmentos, pero aún así hay espadas con un poder muy similar a está como Calibur, que es la más poderosa en la actualidad. También están Durandal o Ascalon, no tienen nada que envidiar a la Excalibur original- Explicó Irina mientras seguía apoyada en mí espalda, me fe difícil escucharla ya que me centraba en mantener un recuerdo de este tacto
-¿Entonces, estos sacerdotes asesinados portaban estás espadas?- Preguntó Kiba interesado en el asunto
-No, esas espadas requieren una compatibilidad mucho más aterradora de las que exige las Excalibur actuales, las espadas que ellos portaban eran simples espadas sagradas que la iglesia es capaz de otorgar con una simple fabricación hecha por expertos, algo mucho más fácil de crear y utilizar, es parecido a tu Sacred Gear, solo que con procedimientos tradicionales- Explicó Xenovia mientras le sonreía divertida a Kiba
-Ahora que lo mencionan- Mí mente regreso por un momento, mientras hacía hacia atrás mí cabeza para mirar a Rin -Tu padre solía tener una espada a la que nunca nos dejó acercarnos- Dije recordando las veces que fuimos regañados por solo poner un dedo en la funda de la espada
-¡Oh! ¡Hablas de Hauteclere!- Dijo feliz mientras se apartaba, adiós a esa bella sensación -¡Esa es la espada de papá y es una muy importante!-
-En efecto, no entra entre las 4 espadas sagradas más poderosas pero sin dudas sería la numero cinco- Dijo Xenovia con una sonrisa. Increíble, el viejo si que debe ser fuerte
-Pero... ¿Por qué atacan a los sacerdotes si ya tienen 3 Excaliburs?- Preguntó Saji mientras miraba los documentos
-No lo sabemos... Tal vez tenga que ver con el siguiente punto- Dijo Rin mientras hacía una expresión complicada, como si está pensando en lo que dijo
-Sabemos que no podrán reunir todas la Excaliburs, por lo que su plan ya no se centra en seguir robándolas- Explicó Xenovia
-¿Cómo estás tan seguras?- Pregunté ante la declaración que ella hizo
-La iglesia solo tuvo en su poder 6 Excaliburs hace más de 500 años, una de ellas lleva desaparecida siglos- Explicó la peli-azul
-¡¿Una Excalibur desapareció?!- Kiba reaccionó sorprendido y molesto, su personalidad de niño bueno desapareció en ese momento
-Excalibur Ruler... Se desconoce su paradero- Dijo la guerrera Católica mientras se dejaba caer más relajada, ignorando los gritos de Kiba -Sin duda la más peligrosas de la Excaliburs, pero por más que se la ha buscado nadie sabe en donde está, es posible que Galilei haya ido por esos Sacerdotes en búsqueda de información sobre está-
-No la encontró y asesinó a aquellos que no quisieron unírsele- Dijo Saji mientras se ponía a analizar toda la información
-¿Cómo sabes que ya no buscan tu espada o la de Irina?- Le pregunté a Xenovia ya que aún no explica ese detalle
-No lo sé con seguridad, solo sé que su plan no está centrado en obtener todas... Pero aún no han venido por nosotras, incluso tras haber encontrado y asesinado al otro portador de Excalibur-
-¿Y si ya tiene lo que buscan?- Preguntó retóricamente Saji, mientras todo lo veíamos -Quiero decir, robaron ya tres Excaliburs y obtuvieron otra más al asesinar a su compañero, si poseen la forma de utilizar las espadas como creemos, sería fácil el que acabarán con ustedes sabiendo que estarían por aquí... Pero lo más extraño ¿Por qué ellos están aquí?-
-¿Tienes alguna idea, Saji?- Le pregunté al ver qué parecía estar llegando a algo
-Irina-san y Xenovia-san recibieron órdenes de venir aquí al igual que el difunto portador, ellas llegaron a Kuoh juntas y rápidamente se establecieron ya que Irina-san es oriunda de aquí, pero el portador asesinando no lo era, además de venir solo-
-Le tendieron un trampa- Dije entendiendo lo que quería decir Saji -Además, fue Freed Sellzen quién lo asesinó, alguien que había logrado escabullirse de nuestra vista antes... Pero ¿Por qué arriesgarse a tener a dos portadoras de Excaliburs y tres clanes de demonios al mismo tiempo solo por conseguir una sola Excalibur?-
-Porque han avanzado tanto en su objetivo que poseen la confianza suficiente como para no temer enfrentarse a nosotros- Dijo Kiba -o tal vez ya han completado su plan-
-No solo eso- Koneko-chan llamó la atención -Lo que sea que estén intentando, lo están haciendo aquí en Kuoh por alguna razón, no es simple coincidencia que se hayan presentado aquí meses atrás, o que hayan engañado a Asia-senpai para que viniera aquí antes-
-¿Qué puede haber aquí que sea tan importante para ellos?- Me Pregunté mientras veía a todos los presentes
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En una oscura habitación ubicada en algún lugar de Kuoh, un hombre vestido con túnicas blancas con aspecto religioso veía un gigantesco tanque que emitía una luz zafiro, el tanque estaba completamente llenó de un muy extrañó líquido y dentro de este parecía haber una persona pequeña flotando suspendida
-¡Oye! ¡Viejo!- Una grosera y muy ruidosa voz se oía bajando por una escalera -¡¿Ya vas a terminar con ese renacuajo de ahí?! Estoy muy impaciente de poder probar mí nueva Excalibur ¡Créamela, ya!- La persona ruidosa se mostró muy divertida y emocionada mientras jugaba con su tono de voz
-Paciencia, Freed, debes ser paciente- Dijo el hombre viejo mientras se acomodaba sus lentes y peinaba los ligeros mechones de cabello que se escapaban de su solideo blanco
-¡Deja a esa mocosa morir y dame la espadota que prometiste!- Su tono fue mucho más agresivo
-No podemos hacer eso, por más que tu nueva espalda vaya a ser la más poderosa, los caídos necesitaran de un guerrero como ella en el futuro-
-Por fis- Dijo en un tono infantil mientras sonreía, pero el viejo no se digno a voltear -¡Estúpida perra, te robas toda la atención de papi!- Dijo lleno de sarcasmo mientras gritaba hacia el techo
-Vamos, Freed... Sabes que tu y tus hermanos no son más que fracasos con severos problema en su cabeza- Dijo el hombre mientras sonreía de una manera retorcida para que sus lentes se deslizaran por su nariz
-Jajajajaa- El sacerdote comenzó a reírse mientras se sostenía su estómago -Eso es cierto, salimos defectuoso de fabrica ¡Espero que tus nuevos dos sean mejores que ese traidor y el renacuajo!-
-Por cierto ¿Aún tienes la joya que te dí?- Dijo con seriedad al ver al sacerdote lunático
-Oh, si...- Dijo mientras le arrojaba lo que pedía -Con ella podremos poner el mundo boca abajo y comenzar una nueva guerra...- Freed sonrió de oreja a oreja para luego mirar a la persona sentada en un pequeño trono, o más bien, un silla muy elegante -¿Estás ansioso por eso Líder de la Caídos-sama?-
Un hombre de saberlo largo negro que llegaba hasta la altura baja de su espalda, piel grisácea que lo hacía parecer medio muerto, ojos delgados y afilados como los de un depredador y una sonrisa puntiaguda. Observó a Freed y sonrió mientras dirigía su vista a la persona dentro del tanque -Por supuesto, está vez le demostraré a todos que se equivocaron hace dos mil años atrás- El hombre se puso de pie y extendió diez alas de plumas negras, caminó hasta una pequeña caja y allí observó una pequeña cruz cubierta por vendas -Es momento de usar la reliquia de la iglesia en su contra-
