Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi
.
La Venganza de Mousse
.
Capitulo III
Tortura Saotome
Inicio
De pronto noto que el chino ya no se encontraba. Eso lo dejo más tranquilo, pero dudaba, ¿Porque justamente después de traerla ella había perdido la memoria?
Era muy extraño todo.
¿Tendría algo que ver ese pato?
De cualquier forma…
Lo averiguare.
Si era así, se las vería con él. Lo haría pagar, pero todavía no estaba confirmado. Además...ahora solo le importaba ver a Akane...porque no estaba seguro que con tantas interrogantes pudiera aguantar verla hasta mañana.
Necesito verla…
Necesito verte a los ojos otra vez Akane…no puede ser que ya…
No me recuerdes.
¡No!
Con un hueco en estomago…Recordó otra vez la sonrisa que le dio al doctor…
No…no debo preocuparme…
Dudo…
¿O…O sí?
Suspiro resignado. Por el momento no vería a su prometida…giro sobre sus talones de camino a su habitación.
.
-¿Akane-chan? ¿Está todo bien?-pregunto su hermana luego de ver como se terminaba la cena-
-Si hermana-respondió cordial, pero su mente estaba ocupada-gracias -
-Me alegro que te haya gustado-se levantó llevándose la bandeja, pero noto que su pequeña hermana la miraba demasiado-
Kasumi es bonita…lo sé pero…también lo soy…además…aunque el doctor le guste…ella nunca le ha correspondido…eso quiere decir que tengo oportunidad…Si…debo hacer que me vea y…
Volteo su cabeza fijándose en el reflejo en el espejo. Noto que su pecho estaba más grande, al igual que sus caderas. En realidad siempre fue una chica con bastante trasero y caderas, pero ahora se veía más mujer.
Mi cuerpo está más desarrollado…debo aprovecharlo…ponerme ropa más adulta…tal vez…Con menos ropa…puede ceder.
Sonrió con picardía. Ella sabía que a comparación de su hermana era más brusca y violenta, pero era mujer, sabia como usar sus tácticas de seducción con los hombres, claro, no las sacaba a relucir por su acostumbrada timidez, pero ahora…no sabía por qué, pero sentía una seguridad que antes ignoraba. Recordó como le coqueteo a su amado doctor, y como este se sonrojaba.
Me miro lo se…y estoy seguro que le gusto lo que vio.
-Akane iré a dormir. Ahí te dejo la pastilla para el dolor, otra para lavar tus dientes, que descanses-le deseo su hermana mayor-
-De acuerdo-respondió agradecida, pero con algo de incomodidad. Una que no entendía del todo. Detestaba tanta perfección de su hermana-
Será por eso que el doctor gusta de ella…
Dejo de pensar en cosas que no le eran agradables. Al verla salir la joven se levantó con cuidado. Se paseó por su habitación y noto ciertos cambios en esta, pero al fijar la vista en el muro que estaba arriba de la cabecera vio fotos. Unas que no lograba entender porque estaban allí, más bien, las personas que aprecian eran lo que la inquietaba.
¿Y Estos quiénes son?
Vio al sujeto de hace rato. A otras chicas que tomaban sus brazos. Se vio a ella misma con un lindo vestido y con el cabello corto sonriendo. Dos chicos más. Uno de cabellera negra y larga con gafas. Otro más con una bandana. Bastante guapos los dos. Admitió. Solo reconoció a su familia, a Kuno-sempai y a su sirviente.
No entiendo nada.
Se tomó la cabeza volviendo a sentir su corta cabellera. Ella tenía el cabello largo ¿Porque estaría corto? Era una incógnita.
-Mejor me duermo. Son muchas preguntas-decidió que así seria. Se acostó y tapo. Mañana seria otro día. Lo aprovecharía muy bien yendo a ver a su doctor.
Ay…doctor Tofú…que ganas tengo de besarte.
Se mordió el labio. Era una buena idea.
.
El pelinegro de cabellos largos caminaba por la calle hacia el café gato. Una sonrisa de victoria surcaba sus labios.
Esto es solo el comienzo…falta para ver la verdadera tortura que te espera Saotome Ranma.
Entro al negocio chino por la puerta principal con su llave. Estaba todo oscuro. Se encamino luego a su cuarto. Casi llegando a la puerta noto una conocida presencia. Giro su cabeza encontrándose con una enojada mirada color carmesí.
-Mousse llegar tarde ¿Dónde estar día entero?-dijo la china cruzando los brazos. Noto que el joven la miro de forma muy seria para su gusto cosa que la puso nerviosa. Era poco habitual-
-No me di cuenta de la hora-respondió escrutando toda la figura de la joven. Llevaba un pijama muy ajustado y corto. Sabía que aún no era inmune a la mujer que tenía en frente. Sus ojos se desviaron solos. De pronto recordó a la joven de cabellera azulada y el cuerpo de esta-
En realidad…Akane no tiene nada que envidiarle…
Trago saliva. Ambas eran muy atractivas. Miro la exuberante delantera de la china. Akane también era bien dotada de esa parte, se había encargado de mirarla muy bien mientras la tuvo en brazos, solo que en la amazona era más acentuada.
Akane…
Ah…debo estar pensando en ella por lo que paso hoy…por el beso…que le di…aun puedo recordar sus labios…
-¡Mousse! …¡Shampoo estar hablando!-grito la chica sacándolo del embobamiento-
-¿Eh?...yo…estuve ocupado con algunos asuntos-dejo saber ya abriendo la puerta. Entro en la habitación, pero entes de cerrar la peli-morada no dejo que terminara la acción-
-¡Pato tonto estar muy raro!-dijo con enojo-
-No es algo que te importe Shampoo!-se defendió este de manera hostil-
La joven se sorprendió por la respuesta y fría mirada que recibió del chico.
¿Que estar pasando?
En cambio el hombre de gafas recordaba la última vez que había mostrado sus sentimientos por la chica.
Un mes atrás.
Era un día caluroso. Estaban en mayo. El chino había estado todo el día ocupado atendiendo el local, limpiándolo, sacando la basura. Hizo mucho esas dos semanas.
Había estado trabajando horas extras para juntar dinero. El motivo: el aniversario de los dos años que vivían en Nerima. Compraría un obsequio a su amazona. Termino de trapear el suelo de la cocina, pasando su mano por la frente quitándose el sudor.
Estoy muy cansado…pero vale la pena. Mi Shampoo se pondrá feliz al ver el regalo que le comprare. Me esmere mucho para conseguirlo. Ojala y con esto entienda la magnitud de mis sentimientos…que sepa lo mucho que la amo.
Pensó con ilusión el joven. Cuatro meses atrás la Boda de su rival había sido arruinada por su amazona y los demás detractores, pero en cambio él solo fue para que esta se llevara a cabo. Solo que las cosas no resultaron. Aun así había quedado más tranquilo porque Ranma al confesarse en Jusenkyo por lo menos los que presenciaron ese acontecimiento les quedo claro lo que pasaba en el corazón de Saotome. Eso era bueno. Para el pelinegro de largos cabellos se había abierto una pequeña puerta. Sabía lo orgullosa que era Shampoo, por eso tal vez al escuchar esa confesión pensó que cedería un poco, aunque al impedir la boda mostró todo lo contrario, pero creyó que recapacitaría, además hace unos días que había dejado de ir a visitar a su "Airen".
Sé que puedo conquistarla…lo se…
Acabo con todo su trabajo saliendo en busca del regalo. Una hora después regreso muy contento. Era tarde. Entro ansioso. Agradeció que ya era hora del cierre, así le daría tiempo de estar a solas con la joven.
-Mousse llegar tarde-dijo la china cuando lo vio entrar-
-Tuve cosas que hacer-explico, pero la poca información dada enojo más a la peli-morada-
-¿Shampoo poder saber qué cosas?-pregunto muy interesada-
-Sha…Shampoo… ¿En verdad estas preocupada por mí? ¿Te interesa saber?-pregunto con ojos de enamorado-
-¡Estar delirando! Solo preguntar porque terminar todo yo sola, abuela estar ocupada-dijo cerrando los ojos restándole importancia a lo que creyó Mousse-
-Lo, Lo siento Mi Shampoo-se disculpó con desilusión, pensó que al fin la chica mostraría algún atisbo de interés por él-
-¡HUmp!-se dio media vuelta para seguir en lo suyo-
Siempre se molesta conmigo, pero aun así…le daré mi obsequio…a lo mejor cambia su actitud.
Se acercó hasta llegar estar a su lado. Esta lo volteo a ver manteniendo con su ceño fruncido-
-¿Que querer ahora pato tonto?-
-Yo…-saco de un bolsillo muy escondido un regalo envuelto. No era muy grande, pero tenía una cinta rosa. Era una pequeña caja-esto es para ti-
-Mousse-dijo sorprendida. Después de cómo le había gritado no imagino que le diera algo-
-Es…esto demuestra lo mucho que te amo Shampoo. No sabes cuánto y…es por nuestro aniversario-
-¿Aniversario?-
-Por el tiempo que llevamos aquí-ella lo tomo en sus manos-
-¿Que ser?-
-ábrelo por favor-ella lo miro insegura, pero le hizo caso-
Al abrirlo vio un hermoso conjunto de oro. Una cadena con un dije en forma de rosa con una perla roja. La chica admitió que era hermoso el regalo-
-Ser…ser hermoso Mousse-dijo algo conmovida. Esto hizo que el corazón del joven latiera rápido-
-¿Realmente te gusto mi bella Shampoo?-pregunto embobado-
La china iba a responder, pero vio que la flor se abría, Ahí había una foto de ambos. Una que se habían sacado hace unos días. En realidad salían los tres. Cologne estaba, pero él se las arregló para quitarla, reducirla y dejar a Shampoo y él. Eso molesto demasiado a la amazona.
-¡Porque poner foto de pato estúpido y Shampoo!-reclamo-
-es que…Shampoo-trataba de explicar-
-¡Ser Idiota! ¡Yo amar a Airén! ¡Poner foto de esposo y Shampoo!-dijo gritando la joven-
-p…pero te lo compre yo. Es para que te des cuenta de que nadie te amara como yo. Él no te ama-trataba de hacer entender una gran verdad a la obcecada chica-
-¡Callar! ¡No entender que Shampoo nunca corresponder! ¡Shampoo no ser ciega! ¡Jamás amara a un estúpido hombre como Mousse!-espetó enardecida-
-Shampoo, no me digas eso. Te acabo de hacer este obsequio y tú…-le recrimino mientras la veía con suplica-
-¿Acaso condicionar a Shampoo por insignificante baratija?-esta miro la cadena y la arrojó al suelo. De la caja salieron también los pequeños pendientes que venían a juego con la cadena-
-¡Shampoo!-dijo el joven al ver todo su esfuerzo en el suelo-
-¡No poder ganar a Shampoo por esta basura!-escupió con desprecio-
-¡Como puedes decirme esas cosas!-expreso con voz temblorosa. No entendía que era lo que había hecho mal-
-¡Imbécil ser!-la chica sonrió con malicia cruzando los brazos en un gesto de superioridad-Shampoo ni en un millón de años fijarse en un hombre tan idiota como Mousse. Solo ser ayuda para Nekohanten y Abuela. Nosotras sacar provecho de pato tonto. Así que de esa nube bajar. Shampoo tener a Airén que ser mil veces mejor que pato inútil en todo, ¡Shampoo despreciarte!-
El hombre sintió como su corazón se rompía en mil pedazos por los dichos y la acción de la fría mujer. Apretó los puños. No podía creer tanta crueldad de su parte. Si bien más de una vez lo había despreciado, en esta ocasión había sido muy cruel con las palabras utilizadas.
Es…es un monstruo.
Pensó el chico abriendo los ojos.
La china vio los ojos llorosos del hombre, pero no se inmuto. Esa constante y fría mirada que le dirigía a su pretendiente la sostuvo hasta que se giró para largarse de la cocina, eso sí, pasando por encima del regalo que yacía en el suelo. El consternado y herido pelinegro se agacho recogiendo todo su amor simbolizado en ese dije.
-¡Me duele amarte Shampoo!…eres…eres mala…mala de verdad…-dijo sintiendo dos lagrimas salir de sus ojos, pero enojado los cerro. Tomo lo que con tanto amor le había dado a esa mujer que aun amaba. Se levantó derrotado. Entendió amargamente que esa ella nunca le correspondería. Al menos eso le demostró.
Luego de ese cruel episodio se alejó de la amazona. Ya no le hablaba mucho, ni le hacia esas muestra de afecto. Estaba herido, pero aun sentía celos al escuchar la devoción que le dirigía a Saotome.
Volvió al presente. En el que tenía a la chica de frente pidiéndole explicaciones.
-Si me disculpas tengo sueño. Descansare-dijo entrando ya a su habitación y cerrando la puerta en la cara de la chica que abrió los ojos en grande. Sintió el impulso de arrojarse y abrir para golpearlo por su grosera actitud, pero de pronto… sintió una punzada en el corazón por la actitud de Mousse.
Estaba temblando.
P…Porque sentir así…no importarme lo que sujeto inútil hacer…no…
Contrariada se fue a su propio cuarto haciéndose una mil preguntas para entender porque Mousse ya no actuaba como antes lo hacía con ella…
.
No entiendo porque actuó así conmigo…retrocedió sí, pero… ¿Porque ese cambio de actitud?
La pequeña Akane nunca había sido así conmigo…p-pequeña
Recordó como hace una hora la "pequeña Akane" mostraba sin pudor su atractivo cuerpo coqueteándole…para nada era una niña. Tenía que aceptar ya que era una hermosa mujer. Se turbo al no poder sacar de su mente las actitudes de la muchacha. ¿Sería posible que ella gustara de su persona?
Eso no puede ser…Akane no…
Lo pensó un momento. Ato cabos. Cuando la chica tenía 12 siempre le preguntaba por sus intereses, si le gustaban las chicas de cabello largo como Kasumi, el ignorando el motivo de la pregunta de la jovencita, respondía afirmativamente. Recordó como a los 14 años, ella le decía que su cabello estaba creciendo porque había alguien que le gustaba y este quería que así lo tuviera. Ahora pensó que ella podría haber estado hablando de él.
¿Será posible?
No, no puedo ser yo ese amor imposible del que me hablaba…
¡Rayos! No pude haber sido tan ciego...
Bastante tenso, quiso pensar en la salud de la joven.
…pero ahora, esta así…con ese problema mental.
No estoy completamente seguro pero…ella no está bien. No puede haber olvidado todo por un simple golpe. Aquí hay gato encerrado. Creo que alguien altero sus recuerdos. Se aprovechó de su inconciencia y la trabajo. Lo averiguare, pero no le diré a Ranma. Con lo impulsivo que es puede hacer una tontería. Eso debo pensar. Akane es una hermosa mujer y no…no debo recordar cómo se comportó conmigo…ella debe volver a la normalidad.
Se ajustó los lentes.
A pesar de todo era hombre y bastante solitario.
Por eso se sintió tan vulnerado cuando la chica, hermana de la mujer de la que estaba enamorado, le coqueteo descaradamente.
Debo olvidar eso.
Cambio de pensamiento.
Se fue a preparar la última taza de té del día.
.
-¡Kuso! Uhm...-resoplo molesto-No puedo dormir-
Necesito verla…
El chico estuvo dando vueltas en su futon unas cuantas horas sin lograr el objetivo de la noche. En este caso la madrugada.
-No consigo dormir-dijo frustrado con el brazo levantado haciendo un puño en su frente-
Todo lo acontecido hace unas horas con su prometida lo tenía de los nervios. No sabía que hacer para calmar la ansiedad de verla y pedirle explicaciones de su nueva actitud, pero sin nadie cerca. Solo él entendía la manera de llevar su relación o extraña relación con Akane.
-Iré…además, nadie se dará cuenta…-decidido se levantó. Camino hasta su puerta. Anduvo por el pasillo y se detuvo frente a la entrada de la habitación de su prometida.
Entrare…no creo que lo note…lo haré con cuidado.
Tomando la manilla de la puerta entro sin hacer mucho ruido. Noto la oscuridad del lugar, pero había una tenue luz proveniente de la ventana.
Se acercó hasta llegar al lado de la joven. La observo. Se veía tranquila. Feliz. Estaba sonriendo.
Hermosa. Pensó.
Como siempre
-…hum…t…u…-murmuraba la chica, cosa que no entendió-
-¿Qué estará diciendo?-se agacho tratando de escucharla-
La chica se dio vuelta y quedo de costado. Abrió los labios y con una sonrisa dijo…-
-Oh…Tofú…Doctor Tofú…ahh-la expresión que salió de sus labios termino con una leve gemido de satisfacción acompañado de una sonrisa. El impactado oyente no cabía en su asombro. Se puso rígido. Se levantó. Ella estaba soñando con ese…no podía creerlo.
No.
No…no…
Po…porque…
Ella no puede…n-no…
El pelinegro de trenza tan conmocionado se encontraba que comenzó a caminar hacia atrás hasta toparse con el closet de la muchacha. Sintió unos celos enormes, una desagradable sensación subió desde su estómago hasta su garganta. La cual se encontraba apretada. Empuño sus manos. Además estaba asustado. Ella soñaba con su primer amor. Él. Ese hombre perfecto. Un rival con el cual no podía competir. Pensó temeroso.
No…no…
Esto no está pasando…no está pasando.
No…
Su corazón latía desesperado, por eso tratando de salir de su estado de conmoción lo único que pudo hacer es huir del cuarto, pero esta vez por la ventana.
.
Día siguiente.
-AHrg-bostezo una linda jovencita de cortos cabellos-
Su despertar fue genial, ya que había soñado algo hermoso. Algo que quería hacer realidad, y se encargaría de ello.
-ahora a vestirme para ir a la escuela-dijo feliz con un muy buen ánimo-
Después de haberse bañado y arreglado miro su atuendo. No le gusto que la falda fuera "tan larga".
-parezco una nerd-critico su vestuario. Miro la hora. Tenía tiempo-haré unos pequeños ajustes-dijo sonriente-
.
Bajo a desayunar. Ahí estaban todos. Su padre, sus hermanas y…ese hombre con turbante.
¿Quién será?
Sin prestar mayor importancia saludo a todos.
-Buenos días-dijo amablemente-
-Buenos días-respondieron-
Todos vieron algo diferente en la joven. Su falda estaba más corta. Eso no lo entendían para nada.
-Akane, veo que arreglaste tu falda-opino Nabiki gratamente sorprendida-
-Si hermana. Creo que tenías razón al decirme en ciertas ocasiones en que debo cambiar un poco mi manera de vestir-respondió feliz comenzando a comer su desayuno-Solo espero que mi cabello vuelva a crecer. No sé porque esta tan corto-bufo-
Los presentes entendieron que aún estaba con la falta de sus recuerdos.
-Hija, no creo que sea apropiado…-iba a criticar la vestimenta de su niña, pero no lo dejaron acabar con su comentario-
-Papá, come una galletas-lo corto su hija mayor. No entendiendo el porqué, obedeció sacando algunas de las que estaban en la mesa-
-Sí, gracias-
-Ranma no se ha levantado-dijo Genma para ver alguna reacción en su nuera, pero nada paso-eh…Akane-
-Señor, creo que no nos han presentado-dijo al verlo ahí comiendo con mucha confianza-
-Ah…si-carraspeo terminando de pasar el arroz- soy Genma Saotome el padre de tu pro…-
-Tío, no es necesario hablar de eso-objeto Kasumi-
-pero…-quiso hablar pero la dulce voz ella lo volvió a interrumpir-
-Akane, Ranma y el Tío Genma llevan viviendo aquí dos años. Ellos son nuestros amigos, Ranma es el joven que viste anoche. Del que te asustaste-explico calmada su tranquila hermana-
-¡Si me asuste es porque es un extraño!-se justificó levantando la voz. Al ver su arrebato se calmó avergonzada-etto…saben que soy muy valiente-dijo firme, detestaba verse débil-…Entiendo. Un gusto señor-dijo educadamente-
-El gusto es mío Akane-respondió al saludo-
-Bien, pero en todo caso me tendrán que explicar eso del compromiso que hablo anoche el doctor Tofú. Debe de haberse equivocado-
Los demás se tensaron. No sabía cómo abordar el tema.
-Será mejor que te vayas a la escuela. Se hace tarde-aconsejo Kasumi-
-La acompañare-dijo Nabiki levantándose-
-¿Acompañarme? ¿Es que no vas?-
-Ya te explico en el camino-
-¿Pero, no será peligroso que vaya en su estado?-pregunto preocupado su padre en tono grave-
-No es bueno que pierda clases, además puede que al ver a sus amigos comience a recordar-
-Estoy muy bien-aseguro la chica-
-Cuida de tu hermana-pidió su exagerado padre tomándola de los hombros-
-Claro papá-Quiero ver que tan divertido puede ser este día-dijo con una gran sonrisa. A lo mejor y sacaba provecho de esta situación-
.
La luz del sol le pico los ojos, por eso estuvo obligado a despertar.
-Ah… ¡Kuso!-Abrió sus orbes algo desorientado. Con un dolor en el cuello y espalda. Sintió que su futon era demasiado duro. Se inclinó hasta quedar sentado y notar que estaba en el techo de la casa-
Maldición…me quede dormido…después de…
A su mente vino la razón del porque había terminado ahí.
Akane.
-¡Esa Tonta! ¡Cómo pudo!-exclamo muy molesto-pero ya me va a oír-salto del tejado hasta el jardín, además recordó que tenía clases. De seguro era tarde-
Bajo. Fue a su cuarto, saco su ropa y se fue directo al baño. 7 minutos después salió vestido con su camisa china roja de mangas largas. Camino hacia el salón. Todavía no sabía la hora. Entro. Tenía unas ojeras notorias.
Todo por culpa de la boba de Akane…
-Buenos días-saludo sentándose en su puesto-
-Buenos días Ranma-kun-respondió sonriente Kasumi-
Noto que en el lugar estaba ella, su padre y tío jugando shogi-
-hijo, al fin despertaste-dijo su padre al notar su presencia-
-Si-respondió con desgano-
No veo a Akane… ¿dónde se metió?
-Anou…Kasumi-
-Aquí está tu desayuno, cómelo rápido. Ya es muy tarde-
-¿Qué?-pregunto, pero tomo sus palillos para comer. Volteo. El reloj marcaba las 8.15-¡Kuso!-exclamo soltando el tazón-es tardísimo-
-Si, Akane ya se fue-
-¿Qué?-No me espero- Pero…ella…Esta mal de la memoria, ¿Cómo es que se fue?-estaba realmente sorprendido. La chica no estaba bien de salud, según su juicio.
-No te preocupes. Ella se levantó muy feliz. Dijo que se iría sola, aunque la acompaño Nabiki. Bueno… Ranma, en realidad no recordó que tenía que esperarte-le informo al chico sabiendo que a lo mejor heriría su orgullo-
-¿Eh?-ella lo olvido…n-no me recuerda-pensó con gran pesar-N-no importa Kasumi. Esta mal de la cabeza-eso sin querer a todos los presentes les sonó como si la chica estuviera loca-
La chica asintió.
-Me voy-dijo levantándose y poniéndose la mochila-
-pero tú desayuno-
-Nos vemos-dijo despidiéndose. Salió rápido del dojo.
Eso no importa. Debo estar al pendiente de ella. No sea que se quieran aprovechar de su estado ¡Esos malditos acosadores!
Ah…bueno, nadie sabe de su pérdida de memoria.
Aun.
.
-¡Como no sabe quién soy señorita Tendoooo!-grito llorando la pequeña maestra-
-No. Pero ahora nos estamos conociendo Hinako Sensei, ya le dije. Mi familia dice que me golpee la cabeza y por eso no la reconozco, es todo-explico tranquila la bella joven entregándole un dulce a su profesora. A esta le brillaron los ojos. Fue a su escritorio engullendo el chocolate -
-Está bien. Puede pasar-
Akane asintió, pero alzo su vista al ver el letrero indicando el grado que cursaba.
De acuerdo…estoy en dos cursos más arriba. Debe ser verdad que he olvidado cosas. En fin, me pondré al corriente.
-gracias-se dirigió a sus intrigadas amigas-
-Akane, ¿Que fue todo eso?-pregunto una de ellas-
-Ya lo escucharon, mejor vayamos a sentarnos ¿Quieren?-no presto atención a las interrogantes de sus amigas-
-No llegaste con Ranma-dijo Sayuri luego de estar todas en sus puestos-
-¿De quién hablas?-realmente no tenía la menor idea-
-Akane, otra vez te olvidaste de tu prometido-reprendió Yuca-
-No tengo prometido. Están locas-dijo muy enojada. Es que aún no comprendía eso del compromiso. Lo último que recordaba era que estaba muy soltera-
-¡Entonces lo que le dijiste a la maestra es cierto! Perdiste la memoria-dijo apenada su amiga-
-Pobre de ti amiga-
-Ya basta-dijo harta. Ella estaba muy bien. No entendía por qué ellas pensaban que lamentaba el hecho de no recordar un compromiso que en realidad era inexistente para ella-Deben saber que estoy bien así. No sé por qué me compadecen-
-bueno amiga es que…-
-¡Akane!-grito una voz muy conocida para el salón interrumpiendo la plática de las jóvenes-
El chico de ropas chinas entro con el ceño fruncido. Camino hasta llegar a una desconcertada chica de cabellera azulada y ojos marrones que lo vio con sorpresa y algo de fastidio.
¿Este tipo otra vez? Que querrá.
-Se puede saber… ¡¿Por qué demonios no me esperaste?!-pregunto hecho un energúmeno golpeando la mesa con sus manos asustando a las amigas de su prometida-
Venia decidido a ser más cordial con la joven, pero al verla tan despreocupada hablando con las chicas se molestó. Sobretodo cuando lo mencionaron y ella volvió a negarlo. Su paciencia se fue lejos alterándolo.
-¡No me grites! ¡Ni siquiera te conozco!-le grito de vuelta-
-¡Deja de decir eso!-reprocho. No quería que lo siguiera tratando como un extraño, incluso delante de todos sus compañeros-Soy tu prometido-ya se escuchaban algunos murmullos-
-Yo digo lo que se me dé la gana. Te digo que entre tú y yo no hay nada. ¡¿No se porque eres tan insistente?!-
-Akane…-estaba realmente asustado. No. Esto no podía seguir así. Debía hacer algo-chicas, díganle que no estoy mintiendo-dijo suplicante-
-Akane, Ranma tiene razón-apoyo su amiga-
-¿Quién es Ranma?-
-iYo!-respondió indignado al otra vez no conocerlo. Trato de tranquilizarse-
-Me importa poco quien seas-la joven se levantó de su asiento y se acercó hasta encararlo.
Solo en ese momento el chico noto que la falda del uniforme de su prometida estaba un poco más arriba de las rodillas. Los demás muchachos la vieron y no pararon de admirar las piernas de la jovencita. Ella había llegado muy temprano, por eso los otros compañeros no la habían visto bien. Ranma enojado la tomo del brazo.
-¿Se puede saber? ¿Porque demonios te acortaste la falda?-pregunto con un gruñido. Trataba inútilmente de controlar sus celos-
-¡Porque si!-su respuesta fue tajante empeorando el mal humor del oji-azul-
-¡Eres una descarada! Solo quieres lucirte. Ni siquiera me tienes respeto al ser tu prometido-grito criticando su actuar, el cual le estaba causando un gran dolor de cabeza-
-¡Ya basta!-dijo soltándose de forma brusca-No te debo nada, ¡Porque no somos nada!-
En ese momento Ukyo venia llegando. Noto como todos estaban mirando fijamente a los prometidos más famosos de furinkan. Había alcanzado a escuchar las últimas palabras de la joven.
¿Qué pasa aquí? ¿Akane negando a Ranma?
-¡Cállate! Aunque nuestro compromiso sea un acuerdo de nuestros padres ¡Me debes respeto!-exigió el exaltado muchacho-
Esa demandante petición para nada amable irrito bastante a la joven.
Así que…es por nuestros padres…interesante
-No respeto a alguien que no conozco. Porque para mí no eres nadie… ¡Nadie!-grito fuerte siendo escuchado por cada estudiante del salón-
Las palabras de su prometida lograron calar hondo en Ranma. No solo en su corazón, sino que en todo su ser. Jamás pensó sentir un dolor tan grande en ese momento. Era como si todo estuviera al revés. Cuando era él quien decía palabras hirientes, ahora las sentía de vuelta. Sus hombros se tensaron. Estaba mal.
Muy mal.
-...- No sabía que responder. La conmoción lo tenía en jaque.
-Si no tienes algo más que agregar será mejor que dejes a la Sensei comenzar la clase- dijo despectiva viendo a la profesora-
-EH…-la pequeña maestra había estado muy al pendiente de la discusión, de hecho estaba curiosa por la pelea de esos prometidos que tan bien le caían, pero al ver como la señorita Tendo había tratado a su prometido ya la consideraba una delincuente, pero lo dejo pasar por el estado mental por el que pasaba su alumna- Tomen sus asientos por favor-
Akane hizo caso de inmediato sin inmutarse del estado depresivo del muchacho, que tenía la vista gacha. Sus amigas la miraron muy sorprendidas, al igual que los amigos de Ranma. Jamás se imaginaron que ella lo tratara así. Todos estaban murmurando. Entretanto la cocinera amiga del chico fue hasta él para ver cómo estaba. No era tonta, sabia del interés tan grande que tenía por Akane. La que ahora lo había despreciado delante de todos. Tenía claro que las palabras de ella le afectaban de sobre manera-
-¡Ran-chan!-dijo. Este reacciono. Solo en ese momento se permitió salir del trance en que lo había dejado Akane-
-A…anou…yo…-controlo sus nervios. Al no poder hilar palabra…cerro la boca. Le dio la espalda y se fue a su puesto bajo la preocupada mirada de su amiga de la infancia. Al verlo desanimado. La castaña dirigió una gélida mirada a la causante del actual estado del joven.
Estúpida Akane…no entiendo porque trato así a mi Ran-chan, pero me las pagara.
Tenía rabia por lo sucedido. Vio cómo su amigo y prometido se sentaba y mantenía esa triste actitud.
Entretanto, la desmemoriada chica no entendía que esa joven con una espátula en la espalda vestida con el uniforme masculino, que no conocía, parecía odiarla al verla. Definitivamente había muchas cosas que no entendía. Parecía que realmente había perdido la memoria o esa tipa estaba loca.
Y esa… ¿Por qué me mira así?
¿Yo que hice?
.
.
.
Fin capítulo 3.
.
.
¡Hola!
Mil disculpas por la tardanza, pronto tendré mi nuevo computador, o computadora, u ordenador, como quieran llamarlo XP, y así podré escribir más seguido, pues varias cosas me lo impidieron. Mi actual pc esta malísimo, leeeento. Una de las tantas razones del no actualizar antes.
Gracias por sus preciados comentarios a:
susyakane, nancyricoleon, akaneyamileth17, Minako Sakurai, azucenas45, G dragn, naty, Kikko, ilkane, rosi, Gris, bry, Chikibell, guest, gero,
Subiré el siguiente pronto.
(Que espero sea antes, por estos días) Aunque necesito actualizar mis otras historias primero, para así quedar más conforme y no alargar tanto el tiempo de actualización. Estar en dos fandom es cansador. U_U. pero uno nunca sabe, a veces la inspiración está más en un fic nuevo. XD.
Ahora sí, me despido esperando sus opiniones, que son muy importantes.
Ah, y como se titula el capítulo. Es el inicio. Falta muucho mas.
(ñaca, ñaca)
Un saludo grande.
Disculpen los errores ortográficos.
Nos vemos en el siguiente.
Atte.
Akane Tsukino de Kou
