Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi

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La Venganza de Mousse

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Capitulo XV

Legítimos esposos.

Advertencia: lemon.

Nagano.

La puerta se abrió dejando ver a un Ranma bastante sonriente y de sonrisa perversa.

-¡HO-Hola mi amorr!-dijo con sarcasmo y un tono extraño-

-¿Ranma?-la chica con temor retrocedió un paso-¿Estas… borracho?-pregunto incrédula-

La típica camisa china del chico fue desabotonada, más bien abierta se sopetón dejando a la vista el pecho bien trabajado del artista marcial por el mismo.

-Vine para ¡hip!...conssumar nuestra noche de bodas…esposa mía-

-¿Qué?-con horror vio como el chico se abalanzo encima sin darle tiempo de nada-

Ambos cayeron a la cama. Ranma arriba de Akane con sus piernas entremedio de las de ella. Tomo sus brazos y los dejo arriba de su cabeza. El olor a trago le llego de lleno a su rostro.

-¡Vas a ser Mía!-

-¡No Ranma! ¡E-Espera!-

Déjate querrer!-hablo embriagado besando y lamiendo el cuello de la chica-

-¡NO!-

Forcejeó con el chico tratando de detenerlo.

¡Noo!

Grito su mente.

Su Ranma no podía hacerle eso por mucha rabia que tuviera.

Con más fuerza peleaba, pero era imposible. El siempre sería más fuerte que ella.

-¡BASTA!-

Ante el grito Ranma reacciono y vio el horror inyectado en los ojos de su mujer.

Akane…yo…

Dijo para sus adentros de forma clara…ahí al menos sus palabras no estaban mal dichas.

-Creo que…bebí…mussho-dijo para luego cerrar los ojos-

Todo se volvió negro.

-¿Ranma?-pregunto temerosa, pero luego vio dormido y roncando-

La chica suspiro, pero le costaba horrores sacarse al chico de encima. El peso muerto era demasiado. Espero unos segundos dándose fuerzas. Tomo impulso y lo arrojo hacia un lado. Se levantó y sintiéndose asustada salió de la suit de la cabaña.

Se quedó un momento a fuera recargada en la puerta. Respiro fuerte, contando hasta diez…y luego avanzo. Llegando a fuera contemplo el lugar con los ojos vidriosos y una lágrima se le escapo.

Mirando el bello cielo susurro-¿Cuándo acabara esto?… ¿Cuándo sabré que es lo que realmente te duele para que me trates así Ranma?…

Te di la oportunidad de dejarme y hacer tu vida.

-No sé cuánto más lo soporte…no lo sé-

Sollozo fuerte. Gesticulando en su rostro la angustia de lo que sucedía.

Al calmarse limpio más lágrimas desobedientes y quiso conocer un poco el lugar.

Camino por dos horas hasta que retorno a su habitación. Agradeció mentalmente que su marido continuara dormido. Desvió su vista hasta el cómodo sillón y decidió que ahí descansaría.

Minutos después luego de toda la tensión junto sus parpados.

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Nerima.

Dojo Tendo.

-¿Cómo dijo que se llamaba el hotel tía?-

-Kokusai. Pero es con cabañas. De hecho se quedaran en una de esas que son muy bellas. Muchas parejas las prefieren y quise darles ese regalo-respondió risueña la señora Saotome.

-Es muy considerado de su parte-sonrió-Bueno. Tengo que ir a hacer unas cosas a mi cuarto. Nos vemos tía-

-Si querida. Ve-

En su nueva computadora portátil, comprada gracias al pago de Kuno por unas fotos calientes de Akane y la pelirroja, Nabiki abrió el sistema operativo y se puso a navegar para averiguar el número del hotel. Necesitaba comunicarse con Akane.

Tenía un mal presentimiento. Algo pasaba. Eran 5 días allá y ni una llamada. Según la única matriarca de la casa no debían de molestar a los recién casados porque estaban muy "ocupados" consumando su matrimonio, pero eso no la convencía. Su hermana no dejaba pasar ni un día para comunicarles donde estaba cuando salía de casa, incluso cuando iba solo a quedarse una noche en casa de alguna amiga.

Quería saber que pasaba y lo iba a averiguar.

Anoto varios números y ya mañana llamaría. Esperaba dar con el número adecuado.

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Cologne daba miles de excusas para cubrir a su bisnieta.

Las cosas en la tribu se estaban complicando. Faltaban pocos meses para que el límite de Shampoo acabara. Las amazonas llamaban seguido a la anciana para hablar con la joven y siempre salía con excusas creíbles justificando su ausencia.

-Mocosa irresponsable…ya vera cuando la encuentre-

Se sentó y encendió su pipa. El fumar la calmaba, pero ahora no estaba surgiendo mucho efecto. De pronto una presencia la alerto.

Cerró los ojos ignorando al intruso en su café gato.

-Hace tiempo no te veía tan afligida-

-¿Qué quieres Happi?-

-Solo saber porque estas tan preocupada. Son pocas veces las que te he visto así-

La señora hizo una mueca de disgusto y respondió-No es tu problema-

-Pero tiene que ver con mi discípulo-explico sentado en una de las mesas del cerrado restaurant-

-¿Eh?-

-Se del libro-

Entrecerró los ojos.

-No sé de qué hablas-volvió a aspirar el humo-

-El libro del chico pato. Sé que lo alteraste para mentirle a Ranma-

La vieja frunció el ceño.

-¿Y que con eso?-

-Puedo descubrirte-

-No lo harás. Tu solo vives por ti-dijo dándole la espalda dispuesta a irse a su habitación- Lo que pase con los demás no te importa-

-Tienes razón. Solo quiero una cosa-

-¿Qué?-pregunto sin voltear. Esperaba que no fuera algo complicado. No siempre veía esa seriedad en su antiguo ex novio.

-¡LA ROPA INTERIOR DE SHAMPOOOO!-salto con intenciones de ir al cuarto de la desaparecida joven-

La vieja bruja mando a volar con su pipa al anciano libidinoso rompiendo parte de su techo.

-Imbécil-tosió y luego carraspeo sintiendo rabia por ese pequeño hombre que en algún momento amo-

-Si mis sospechas son ciertas Shampoo tendrá un problema muy grande si pasa eso que… estoy segura es verdad ¡Rayos! A puesto que ni siquiera se lo imagina-

Muchacha tonta.

-Nos meterás en un problema enorme Shampoo-

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Nagano.

Cuando despertó volvió a recordar lo que estuvo a punto de hacer esa anoche.

Su noche de bodas.

Aunque habían pasado cinco días estaba latente esa situación que lo hizo sentirse ruin. Por eso los días siguientes ignoró a Akane por tal hecho. No tenía cara para verla. Incluso no durmió en la cama matrimonial.

Uso la sala.

Se sentía mal.

Muy mal.

Por mucha rabia que sintiera jamás forzaría a Akane, porque para mal o para bien aún amaba a la chica. No por nada su dolor frente al engaño fue tan grande.

Debo calmarme…si quiero hacer de su vida un infierno tengo ser más precavido…lo que pasa es que…

al estar solos…sin que nadie nos interrumpa es…es algo que siempre he querido… ¡Rayos! Estuvo a mi disposición. Y ahora también.

Toda para mi…y…y…basta.

No…no puedo dejar que sepa que aun la quiero…

¡NO!

Hace una hora se había levantado. Había ignorado a la joven que pidió el desayuno para ambos como lo estuvo haciendo en la semana. Habían comido en silencio y luego se había encerrado en el baño. Tenía que controlar sus impulsos. La hostilidad no podía perderse solo por ver su linda sonrisa. No. Ella no podía manejarlo por algo que ya no era relevante luego de los últimos acontecimientos.

Escucho el teléfono sonar y a Akane responder.

-¡Nabiki!-

No le importo mucho. Ya le había advertido a su esposa no abrir la boca, pero aunque eso había sido solo para que la boda se llevara a cabo… de todas formas no estaba en sus planes que su ahora legítima cuñada se enterara de la verdadera situación.

La oyó hablar muy normal y tranquila con su familiar.

Es una buena actriz…

Al salir la vio de espaldas sentada en la cama matrimonial de aquella habitación.

-Si.- T-Todo es muy bonito-Claro te avisare. De acuerdo-Aha-si hermana está bien-su mirada se encontró con la de él.

La mantuvieron unos segundos al mismo tiempo y luego la desviaron.

-Mándales saludos a todos de mi parte…si-Lo vio de reojo-Ranma también les manda-Ok. Si adiós-colgó.-

El silencio se instaló nuevamente. Ranma salió del cuarto hacia la sala a beber algo. Akane lo siguió.

Lo vio sentarse en la sala muy tensionado con un vaso de jugo. Ella temerosa se armó de valor para enfrentarlo. Se sentó al frente.

-Oe…Ranma…-

-Supongo que no vienes a ofrecerme cocinar. No quiero morir tan joven-rio de medio lado-

-Ranma…-

-¿Qué?-pregunto sin verla-

-¿Por qué…porque actuaste así-al fin tuvo el valor de preguntar algo que la tenía intranquila hace días- esa anoche?-inquirió con ojos tristes y eso él pelinegro lo noto-

-…-no pudo alzar la mirada. Se sentía avergonzado-

-Sé que me detestas por lo que pasó con Ono y…-

-¡No lo nombres!-grito alterado-

-Ranma…es obvio que no quieres estar conmigo por eso, pero… ¿Cuál es la idea de casarte por obligación? ¿Qué pretendes eh? ¡Respóndeme!-alzo la voz-

-Sacaste tus garras-dijo cruzado de brazos-

-¡No se trata de eso! ¡¿Si me repudias cual es la idea de este matrimonio?!-

-Me gusta verte así ¡Ja!-rió cínico tratando de mostrarse bien con el malestar de la chica-

-Ranma…-su respiración se agito- dime de una vez que buscas…-se acercó y arrodillo delante de su marido-

Este la miro a sus ojos tratando de controlar sus sentimientos y queriendo demostrar desprecio-Yo…-

Por un momento…

…pondero dejar de lado su rabia y disfrutar del matrimonio ¿Qué tenía de malo?

No…no puedo.

Claro que no.

-Yo no quiero que te me acerques mujer-masculló levantándose. El portazo que se oyó fue lo suficientemente fuerte para entender la molestia que cargaba.

-Huyo otra vez…otra vez…sin respuestas claras-

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Un mes después.

Honshū.

-Gracias a que estas aquí tengo más clientela niña-dijo feliz mientras terminaba de secar la loza que Shampoo lavaba-

-De nada Yanase-san. Shampoo feliz-

La china era observada por la dueña del restaurante. Tenía una actitud que muy bien conocía. Imaginaba que le pasaba y en el corto tiempo que llevaba tratándola se hacía una idea segura de lo que sucedía, pero no estaba de más preguntar.

-Y cuéntame… ¿Quién es ese chico que te tiene así?-

-¿Eh?-giro su rostro nerviosa-

-Soy más vieja. Tengo experiencia hija-Shampoo desvió la vista algo incomoda-Suspiras mucho. A veces te quedas mirando la luna y tienes una mirada nostálgica. Incluso…-

-¿Qué?-

-bueno…-la miro curiosa-Mousse-

-la peli morada se sonrojo-

-Has dicho su nombre ¿Quién es?-

-yo…-

-Disculpa por ser entrometida-

-No es que…ser…ser alguien a quien Shampoo mucho daño hacer-confesó apenada-

-Shampoo-Tomo su mano- eres joven y los jóvenes cometen muchos errores que puedes enmendar-la alentó-En serio-

-Gracias…Shampoo pensar en ello-

-Si-

Guardaron todos los cubiertos en los muebles de cocina del local. Ambas se dirigieron a la habitación que correspondía a cada una, pero de pronto en el camino la amazona se mareo.

La señora Yanase pudo tomarla del brazo estabilizándola.

-¿Hija estas bien?-

-Si…No saber que pasar-

-¿Te sientes mejor?-

-Asintió-

-Bueno, ve al cuarto. Te llevare un vaso de agua-

Asintió nuevamente. Llego a la habitación que desde un mes y poco mas era su hogar. Al sentarse en la cama una sensación extraña llego a su cuerpo. Distinta. Así se sentía desde hace algunas semanas y no entendía el porqué. Más de alguna especialidad culinaria propia le provocaba rechazo, pero solo por su trabajo lo soportaba.

¿Qué pasar con Shampoo?

¿Porque Shampoo sentirse así?

No entender.

Mousse…Abuela…

Shampoo extrañarlos mucho.

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Nabiki iba pasando por un conbini en Tokio cuando este abrió sus puertas mostrando a un joven de cabellera larga negra con dos bolsas de la tienda. La castaña al chocar levemente con el chico lo reconoció de inmediato.

-¿Mousse?-

-¡Nabiki Tendo!-

-Vaya…hace un tiempo que no te veo por el café gato. Ahora lo entiendo.

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Akane suspiro aliviada.

Dejo en el lavamanos la última de las tres pruebas de embarazo que había comprado. Todas salieron negativas. Un peso menos fue lo que sintió. Ya no lidiaría con esos nervios de tener una consecuencia por la intimidad que tuvo con Ono. A pesar de que la píldora del día después la ayudo quiso estar completamente segura de ello. No descartaba ir al hospital de Nagano para hacerse una prueba de sangre y tener otra confirmación, pero ahora solo quería disfrutar de la buena noticia.

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Medianoche.

La cama que compartía el nuevo matrimonio Saotome era ocupada por ellos. Ranma al fin se había atrevido a usarla luego de los cinco primeros días después de la situación nefasta sucedida en la noche de bodas. El poco tiempo transcurrido se transformó en un mes. Y este fue complicado. Ambos ignorándose, pero comunicándose con la familia para no levantar sospechas y hacerles creer que se llevaban bien. Hasta compartieron llamadas juntos para que fuera creíble.

Y se lo creyeron.

Por otra parte El clima estaba caluroso, por lo tanto ambos con la vergüenza que los caracterizaba estaban con pijamas bastante ligeros, por lo menos la chica. Un camisón de seda con escote que Nabiki le había regalado y solo ahora se atrevía a usar. El en tanto traía puesto solo sus boxers. El atuendo era tentador a los ojos del otro. Ranma veía a Akane sintiéndose deseoso de tocar y probarla. Cada uno tenía las hormonas a mil por estar solos.

Sin interrupciones.

Quisiera que…me tocaras…Ranma.

Luego de pensar en eso se mordió el labio al verlo de reojo y apreciar la musculatura el muchacho. Se veía apuesto.

El pelinegro observaba con vehemencia las curvas de Akane. Sus manos cosquilleaban por tocarla. Su miembro estaba reaccionando. Un mes era mucha resistencia. Rayaba en la locura. Incluso había visto videos para saber qué hacer, pues su inexperiencia lo había hecho sentir inseguridad en no satisfacer a la chica, ya que en ámbitos sexuales Tofu le ganaba en experiencia, pues la de él era nula.

¡Rayos!

Estoy muy caliente…

¡Como la deseo!

¡Por un demonio como la deseo!

Miro nuevamente encontrándose con su mirada que también mostraba…

¿Deseo?

No me mires así Akane…o si no, no responderé.

No puedo.

No puedo soportarlo más.

El nuevo cruce de miradas acabo con la cordura del artista marcial al ver el tirante del camisón ceder y mostrar parte del pecho y aureola del mismo.

-R-Ranma-jadeo-

Su cordura se fue en segundos.

El solo se lanzó encima de la chica. Se perdieron en los ojos del otro y para no demostrar lo obvio en su mirada enamorada, el chico empezó a acercar sus labios y finalmente besarla obteniendo una respuesta rápida de la joven. Estaba muy ansioso y con nerviosismo subió sus manos para tocar los pechos de la muchacha. Lamio su cuello. Ella gustosa y excitada lo recibió tomando su cara besándolo de vuelta y siendo correspondida de forma desesperada e inmediata desbordando pasión. La chica podía sentir la dureza de su hombre dentro de los boxers chocar con su intimidad.

Siguieron enredando sus lenguas. Se besaron como si no hubiese mañana. Los pezones duros de ella bajo el tacto de sus manos endurecieron más el miembro de Ranma. El cual no pudo soportar más su encierro.

Le apretaba demasiado.

Con algo de agilidad se lo quito lanzándolo al suelo.

Su mano derecha divago por los muslos femeninos levantando el camisón y por instinto su mano quedo en la húmeda intimidad de ella la cual rozo y froto muchas veces escuchando los gemidos de Akane.

-Ahhh…Ran…ma-

-Akane...ngh…-

Se vieron nuevamente.

El amor estaba allí.

La pasión. La lujuria.

Ranma la puso de espaldas. Vio la tanga que la chica usaba mostrando su buen trasero calentándolo más. Lo toco a su gusto lamiendo y mordiendo. Su timidez se fue por un tubo al verla tan receptiva a su toque.

Tomo la cintura de la chica restregándole su miembro en las nalgas. Esta acalorada y excitada comenzó a responder moviendo su trasero contra el pene del chico. No falto mucho para que ella se volteara y Ranma comenzara a besarla. Con hambre bebió de sus labios. Sintió todas las emociones hacia ella nuevamente. Se separó y la vio. Tenía los labios abiertos y estaba muy sonrojada. Su belleza lo absorbió por completo. Por un momento se desconectó del mundo y disfruto de la mujer que era suya. Sin esperar bajo los dos tirantes. La miro desnuda de sus pechos. Los cuales chupo y saboreó apretándolos también. Toco sus muslos. Haciendo a un lado la prenda interior sus dedos llegaron nuevamente a sus pliegues abriéndolos y sintiendo la humedad. Su boca se perdió allí.

-¡Ahh! ¡Mph!-jadeaba por el placer de aquella acción-¡Ra…nma!-

Este siguió lamiendo y chupando esa sensible parte femenina.

Una vez terminando su labor en la entrepierna de Akane, ansioso tomo su miembro y lo froto en la entrada vaginal de Akane. Ella lo abrazaba y acariciaba su espalda.

-¡Ranma…mi Ranma!…-

Este solo la miro con muchos sentimientos.

Al fin serás mía…solo mía.

¡Mía!

Torpemente busco la entrada de la chica, al hacerlo solo con su mano envuelta en su miembro le costaba hasta que ella lo ayudo y al fin…se introdujo en ella gimiendo ante la exquisita sensación de su pene aprisionado por la húmeda intimidad de su mujer. Arremetió como desesperado una y otra y otra vez. Era espectacular.

-Ahhh…es…ah…Mngh…

-Ran…Ranma…Ahhh-

Estar encima de ella era la gloria. Sus apretadas paredes lo volvían loco de pasión y desenfreno. El amor que sentía en su pecho por ella mezclado con aquellas sensaciones lo llevaban a un momento de goce extremo.

Separo más las piernas de la chica y las subió a sus hombros. Salió y entro en ella muy fuerte jadeando con la boca abierta. El estar casado era genial. Hacer el amor con ella lo era.

-Akane…a…Ah…eres…ah…deliciosa…mi amor-

Sus ojos se humedecieron de emoción al escucharlo. Al fin después de tanto tiempo, le decía algo positivo.

La cama rechinaba y golpeaba con la pared. Las embestidas continuaban muy rápido.

-Ranma…aaa…Ahhh-

-¡Ngh…Ahhh…argh…A…kanee!-

La embistió más de una docena de veces tan fuerte que luego salió y la voltio dejándola de espaldas a él. La siguiente penetración se sintió más profunda una y otra y otra, más veces y… la cúspide llago para ambos al mismo tiempo. Akane casi grito al sentir el orgasmo, al igual que su compañero. Ranma se corrió dentro de su mujer dejando fluir toda su semilla. Pero no dejaba de penetrarla.

-Akaneeee…-

-Ahhhh-

Se detuvo tomando las caderas de la chica sintiéndola respirar muy fuerte y viendo como su imagen lo volvía a poner duro.

-Akane-

Salió de ella y volvió a tomarla nuevamente teniéndola de frente. Estuvieron moviéndose juntos. Con los ojos cerrados, pero abrazados y besándose. El vaivén era interminable…hasta un nuevo termino de éxtasis que lo dejo al descubierto en sus sentimientos.

-Ranma te amoo-lo vio sonriendo y emocionada-

-Yo tambieeen…-

Respondió al momento de abrir sus ojos devolviéndole la sonrisa dejándose ir y acabar nuevamente dentro de ella.

-Ahhhh…-cerro los ojos disfrutando su venida-

Segundos después se dio cuenta de su error.

Abrió sus lagunas azules mascullando mentalmente su queja.

¡Mierda!

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Fin capítulo 15

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¡Hola!

Ha sido mucho tiempo. Lo siento :( Espero sus críticas, buenas o malas.

Gracias por leer.

¡Saludos!