Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi

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La Venganza de Mousse

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Capitulo XVII

Antes de la tormenta

─ ¿Ser posible que…aquí…─sintió una calidez en su abdomen─…haya una vida?─se preguntó increíblemente emocionada. Sus ojos estaban cristalinos. Su sensibilidad estaba muy alta─

Shampoo tener que saber.

Luego de aquella aseveración personal la joven estaba en una farmacia. Los nervios le impedían ir donde el empleado y preguntar. Sería la primera vez que usara esas pruebas caseras, pero según había escuchado, efectivas.

¿No ser mejor que Shampoo ir a ver a médico?

No estar segura.

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─ Entonces Ranma ─lo vio muy penetrante ─si has hecho conmigo lo que hiciste imagino que… es solo porque tenía ganas o ¿me equivoco?─ a pesar de ser ella la que planteaba esa posibilidad y se arriesgaba a salir herida necesitaba una respuesta por muy cruda que fuera.

─ Si─

Los músculos cercanos a su pecho se contrajeron dolorosamente.

Disimuló.

─ ¡Vaya!…me lo temía─ sus aguados marrones hirieron su corazón. No estaba feliz, claro que no. A pesar de todo cada entrega para un inexperto como el en lo que era sentir por una mujer significaba mucho. Por ende estaba más enamorado de la joven, aunque eso no le gustara del todo al creer que no era correspondido.

─ No es solo por eso Akane─ ella lo vio dudosa dejando escapar una lágrima.

─ ¿Qué? ─

─ Yo…─su mirada estaba fija en sus rodillas─ siento muchas cosas, cosas muy fuertes por ti─ al escucharlo no pudo evitar emocionarse, tal vez era poco, pero lo suficiente como para entender que la amaba aunque no se lo dijera con claridad. El orgullo del chico era grande y a pesar de que este creía que no lo amaba, estando molesto con ella admitiendo sentimientos, era algo grande. Por lo menos para Akane.

─ Ranma yo…no sé si me creas, pero t- te amo─ le dijo viéndole a los ojos.

Sostuvieron ambos la mirada.

Quisiera creerte Akane

─ A-Akane─ esas palabras lo alegraron, pero trato de no demostrarlo.

─ Pero a pesar de eso, no puedo justificar el cómo me has tratado, humillado, insultado ¡Después de lo que hicimos por primera vez! ─se avergonzó al recordar. Sus mejillas se tornaron más rosas, al igual que las de su joven marido. Ambos desviaron la mirada ─esa primera vez…─trago para continuar─ fuiste muy ruin─

Ella se refería a las palabras desafortunadas que Ranma dijo la primera vez que lo habían hecho. Esas que la habían herido y ofendido.

"¡Solo eres carne fresca que tenía que probar! y no fue la gran cosa"

─… ─no pudo defenderse. Era cierto. Su mirada mostro arrepentimiento. La joven lo noto.

Había sido más que descortés con ella. Sino también grosero y poco hombre. Si su madre supiera estaría muy decepcionada.

Tomar a una mujer, disfrutar de ella y luego ofenderla no era digno de un Saotome. Ni de ningún hombre que se jactaba en serlo.

Ambos recordaron ese episodio con dolor. Akane además trato de olvidar sus nervios por recordar la noche anterior y continuo.

─ No quiero seguir recibiendo malos tratos. No quiero porque…algo debe significar el que tú…─se avergonzó, pero debía abordar el tema─…y-y yo…nos…nos entregáramos─

─ b-bueno yo…─sus palabras quedaron atascadas. No sabía que argumentar. Los nervios lo tenían alterado, por lo tanto su falta de respuesta en los siguientes minutos que pasaron frente a ese tema tan delicado irritaron a su interlocutora─

Al parecer solo me uso por necesidades básicas. Parece que esas cosas que siente por mí son excusas.

No me dice nada.

¡Idiota!

─ Ranma…si tanto me detestas…entonces─ cerró sus parpados, pero prosiguió─ puedes anular nuestro matrimonio, no quiero que─

─ ¡Eso no! ─

Me cuesta mucho darle una buena razón, pero…se supone que tengo que fastidiarla, pero…

La miro.

Se ve tan ansiosa de que arreglemos todo que…no sé…

no lo sé.

─pero Ranma, si lo único que haces es tratarme mal ¿Para qué quieres seguir casado conmigo eh? ─de verdad quería que se sincerara. Claramente su rabia no era simple ego. Lo sabía, pero tenía que al menos evidenciarlo con su propia boca. No podía seguirse basando en supuestos.

Se levantó del asiento muy molesto─ Ya veo─

─ ¿Qué? ─ pregunto al no saber. Tuvo que alzar la vista.

─ Quieres utilizar esa excusa para separarte de mí e irte con el doctorcito ¿Eh? ¡Estúpida marimacho!─

Su respuesta la enojo tanto que lo miro con una gran impotencia que no pudo controlar. Sus manos se cerraron en puños y su mirada lo atravesó.

─ ¡BAKA! ─exclamó─ ¡BAKA! ¡ERES UN PERFECTO BAKAAAA! ─

Casi desgarro su voz al insultarlo y por primera vez Ranma sintió que de verdad se lo decía. Que lo había sentido.

─ ¡Idiota! ─

Como puede arruinar una conversación tan importante con esa estupidez que piensa.

─ ¡RANMA NO BAKA! ─

De un momento a otro saco su olvidado mazo y lo estrello en la cabeza dura de Ranma dejándolo noqueado y enterrado en el suelo.

La joven se fue echando humos dejándolo solo.

Segundos después de recuperar la conciencia el pelinegro bufó.

─ ¡ESTUPIDA MACHORRA! ─

Grito molesto, pero se dio cuenta que había estropeado esa tranquila conversación.

─ ¡Yo y mi bocota! ─

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Nerima.

La familia Tendo y Saotome estaba tranquila, pero con las inquietudes de ver al joven matrimonio.

─Saotome ¿No siente ganas de ver a los chicos? ─

─Si Tendo. Han pasado varias semanas ya del matrimonio─

─Van para el mes y medio ─corrigió Genma─

─ Dejen que los chicos se tarden todo lo que quieran ─opino feliz Nodoka─ quien quita y viene pronto mi nieto en camino─

Al escucharla los patriarcas se abrazaron llorando como chicas.

─¡TENDO! ─

─¡SAOTOME! ─

─¡WUAAAA! ─ Sus ojos brillaron de emoción sin contener sus lágrimas que caían a cascadas.

─Tía, no los emociones tanto que se lo creerán─

─Hay que ser positiva querida Nabiki─

─Sí, claro─ la chica rodo los ojos con cansancio─

Es raro que hayan pasado tantos días, semanas y nada, ninguna llamada reciente

Creo que mi corazonada no es en balde

¿Qué hago? A ver…

Piensa Nabiki, piensa…

Después de unos segundos lo supo.

¡Lo tengo!

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Nagano.

La semana paso sin que Akane hablara con Ranma después de lo que este le insinuó en la terraza. Realmente estaba molesta. Llena de ira.

El joven por su parte no se había querido acercar, aunque todavía estaba dolido por la traición de Akane, ya no sentía tanta rabia como al principio. El hecho de haber consumado su matrimonio lo tenía más involucrado emocionalmente a ella. Sus sentimientos eran un caos. Se había acostumbrado a dormir con ella en la misma cama, hacerla suya, tenerla en sus brazos. Todo lo que había pensado para vengarse de la chica se estaba escapando de sus manos, pues su joven corazón experimentaba por primera vez vivir el romance aunque fuera en medio de engaños y traiciones.

Los días siguientes pasaron lentamente.

Akane aprovecho de llamar a casa y ponerse en contacto con todos. Hubo varias llamadas mientras no se hablaban en días e incluso en un momento los obligaron a hablar a los dos juntos, cosa que no pudieron negar a sus padres y sobre todo a tía Nodoka, la cual fue más insistente. Fingieron como un matrimonio muy a su estilo.

─Si mamá─

─Adiós Tía─

((Tengan muchas noches de pasión hijos míos))

Los chicos se miraron sonrojados.

Ranma cortó la llamada mirando muy penetrante a su esposa. La contemplaba y veía lo hermosa que lucía con ese vestido hasta la rodilla pero con cierto escote de mangas cortas. Sus manos sentían un hormigueo al querer tocarla.

Akane le devolvió la mirada sintiendo su corazón latir aceleradamente. Se sentía cómoda y tranquila después de la llamada, pero los ojos fijos de Ranma en ella la tenían nerviosa y no sabía qué hacer.

─Ranma…yo─

─Akane…─

Sentados en el mismo sillón sintieron como si una energía los empujara y sin medirlo se lanzaron a besarse chocando sus labios torpemente.

La caricia fue breve, pero lo suficiente para encender la llama y sentimientos que ambos albergaban. Ranma salto encima de la chica haciendo que callera de espaldas al sillón.

La beso como un hambriento invadiendo su lengua y tocando sus pechos sin pedir permiso. Sus manos acariciaban sus suaves piernas encendiendo su libido a más no poder. Por su parte Akane metió sus manos bajo la camisa china roja del artista marcial. Se la quito de inmediato sin vacilar, mientras el chico ya lamia su cuello, bajaba el escote y sumergía su cabeza entre medio del sostén que con ayuda de la chica, luego de luchar con este, sacara.

Sin perder tiempo comenzó a succionar sus pechos algo brusco, pero ante los quejidos que demostraban algo de dolor por lo brusco de sus actuar bajaba la intensidad y el gemido de la chica indicaba que iba por buen camino. Quito toda la ropa que pudo de la joven dejándola solo con las braguitas. La humedad de Akane tanto como la dureza de Ranma eran evidentes. Ambos no esperaron mucho. La joven abrió las piernas y el comprobando los fluidos de esta, moviendo hacia un lado la prenda interior para poder meter su miembro lo impulsaron a bajar y sacarse por completo sus pantalones y boxers quedando desnudo.

No espero.

Acomodo su miembro en dirección correcta y…

…la penetro rudo hasta llegar a lo más profundo de su mujer.

─¡Ahhhhhh! ─exclamo Akane─

─ ¡ARghhh! ─ Ranma cerró los ojos ante esta deliciosa sensación─

Ella lo recibió algo incomoda, pero las penetraciones constantes cesaron el dolor que sintió al principio por la rudeza, y ella en cierto modo entendía que Ranma al ser tan inexperto no controlara mucho sus instintos y el cómo tratarla en la intimidad, pero disfrutaba de su energía, la cual ella compartía.

Ambos estaban teniendo relaciones de forma ruda, pero jamás sintió que carecieran de amor.

Sabía que el chico la deseaba y amaba.

No era tonta. La evidencia de sus emociones en este momento las palpaba. La conexión era completa evidente. Ambos estaban embargados por la pasión, la lujuria y el amor tan intenso. Por eso aunque la lengua del chico hace días había sido cruda, no coincidía para nada lo que ahora le trasmitía el corazón del chico combinado con el suyo.

Las embestidas continuaron unos largos y extenuantes minutos en los cuales cambiaron de posición y Akane ahora arriba del chico lo sentía llegar mientras ella hacia lo mismo. Ambos explotaron en un potente orgasmo. Ranma una vez más se corría dentro de Akane con las manos en las caderas de la chica. Segundos continuaron con los ojos cerrados sintiendo sus sexos vaciarse, para luego ella caer encima del chico.

Se besaron y luego de unos minutos continuaron unas 4 horas.

Fue una agotadora noche.

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Nerima

─Al fin me dirás que paso─

─Nabiki Tendo, no tengo nada que decir─

─Si, si tienes─

─te he dicho que─

─ ¡Me importa un carajo! ─La joven se acercó al chico y lo tomo de su traje con cara amenazadora─¡Te espere un mes! ─

El joven de lentes quedo sorprendido por la actitud de la avara chica, por lo que decidió contar todo lo que sabía.

─De acuerdo, lo hare─

A medida que contaba su versión la joven calmadamente escuchaba, sintiendo un poco de lastima por su hermana y cuñado.

Claramente todo había sido un episodio desafortunado.

¡Que idiota es Ranma!

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No sabía qué hacer.

Las cosas entre ella y su esposo estaban mejor.

No hablaban mucho, pero estaba diferente.

Se notaba que él estaba dispuesto a cambiar. Habían pasado dos semanas más en ese lugar estando con Ranma siendo un matrimonio al menos en lo que era entregarse como marido y mujer, pero no pensó que algo así pasaría.

Los últimos días se había sentido fatal. Un estado que nunca había vivido. E incluso Ranma se había mostrado preocupado al verla correr al baño con arcadas y devolviendo la comida.

Era novata en el tema, pero se conocía.

La única razón cercana a su actual estado podía ser una sola. Creyó.

Por eso tomo cartas en el asunto.

─ ¡No me lo creo! ─

Una noticia como esta era demasiado importante.

Jamás pensó que pasaría, pero desde que comenzaron a tener intimidad nunca se cuidó, o mejor dicho se cuidaron, por lo tanto en todos los días que pudo tener en cuenta peligrosos y los que no se fueron al olvido. Además lo habían hecho muy seguido, pues todo fue inesperado, absolutamente todo.

El matrimonio, la luna de miel y ahora…

…ahora.

─E-estoy ─ trago saliva para decir lo siguiente─ embarazada de Ranma─ dijo sosteniendo el papel médico que lo confirmaba. Había tenido una cita con un ginecólogo días antes y en la mañana le habían dado el resultado.

No puedo creerlo.

Un mes paso desde que comenzaron a tener relaciones de nuevo y no habían parado. Eran prácticamente todos los días viviendo un sueño extraño del que no hablaban mucho. Solo disfrutaban el estar abrazados, aunque veía al chico soltarla de manera brusca y dejarla sola en la cama, imaginando por qué y cuándo Akane quería hablar del tema Ranma no la dejaba. Quería saber si estaba enojado todavía.

Movió nerviosa su mano derecha dejándola descansar en su vientre.

Se lo acaricio un par de veces soltando unas lágrimas de emoción al saber que sería madre.

─Tengo casi un mes de embarazo ─se mordió el labio─ todo esto es una locura bebé ─Había interrumpido sus estudios por el matrimonio y llevaba casi 2 meses en Nagano. Era obvio que regresando a Nerima tendría que ordenar su vida y retomar las clases el próximo año o terminarlo en exámenes libres. Pronto se preocuparía de eso.

Ahora necesitaba procesar todo.

Ranma todavía no le decía que la amaba luego de todo el mes de estar juntos. Sabía que el chico era orgulloso y complicado, pero su mirada había cambiado. Algo le decía que ya no la detestaba. Se había vuelto un poco más afectuoso aunque trataba de ocultarlo.

─Ranma…quiero que sepas esto─ ahora sus dos manos acariciaron su barriga─…saber al fin porque me dijiste que me hice la desmemoriada esa vez. Es algo que todavía no logro comprender─ se dijo dudosa de esa acusación que después olvido.

Ya más repuesta de su descubrimiento se levantó del retrete.

Saliendo del cuarto de baño, se encontró cara a cara con el joven Saotome.

─Ranma─

─Akane─

La chica estaba nerviosa. No estaba segura si era un buen momento para darle a su esposo la noticia. Lo miro angustiada, cosa que no pasó desapercibido en Ranma.

Este por su parte quería saber que le pasaba, pero su timidez no se lo permitió.

Se miraron unos segundos y luego cada uno se fue por su lado.

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Ranma con sus fantasmas mentales no sabía qué hacer, tenía una lucha interna. Recordaba a Cologne diciéndole la mentira de Akane y tenía el recuerdo de ella con poca ropa luego de haber estado con el doctor.

Eso lo perturbaba cada noche.

Pero algo cambiaría.

Estaba decidido.

Dejaría todo atrás.

Porque se había dado cuenta de que…

…a pesar de todo…la amaba.

─Akane…te amo─ dijo en voz alta sabiendo que ella no estaba para escucharlo.

La amaba.

No podía seguir negándoselo a sí mismo.

No.

Por eso si amaba a la chica debía decidirse de una vez.

Pero no era fácil, su personalidad inexperta en el trato a una mujer era muy poca, por lo que salió temprano para buscar la manera de solucionar sus problemas con Akane y al fin tener la oportunidad de estar juntos como correspondía, pero estaba consciente que había sido muy duro e hiriente con ella, por eso estaba comprando unas flores, para al menos tener una prueba física de su amor y ella al verlo sabría de inmediato lo que significaría.

Si.

Eso haré.

Me disculpare con ella y…

y estaremos bien.

Si.

Trato de infundirse valentía para enfrentar sus sentimientos por ella porque…

…amaba a Akane Saotome.

Su mujer.

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Honshu.

─ ¿Todo claro querida? ─

─ Si Yanase-chan, Shampoo entender─

─ Bien, entonces ve con cuidado, Nagano queda algo lejos, pero llámame ante cualquier cosa sí, llevas el dinero suficiente. Si debes quedarte allá me avisas─

─De acuerdo, pedido ser bastante. Tardar en pasarlo─

─por eso lo digo querida, solo llámame para saber ¿Si? ─

─Shampoo avisar─

La chica con dos meses y medio casi tres de embarazo salió camino a su destino pensando en que iría con cuidado. Si bien aún no le contaba a su jefa su estado, pensaba en hacerlo pronto.

Shampoo estar bien.

Y bebé también estarlo.

Se dijo tocándose el vientre.

Sonrió pensando en el padre de su hijo.

Mousse

Shampoo extrañar a Mousse

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Nagano.

Ranma llegaba de su salida.

Estaba ansioso por ver su mujercita.

Aunque no sabía cómo abordar bien el tema le haría frente a su timidez.

Vamos…sé que puedo

De pronto escucho risas de su esposa.

Creyó que estaba hablado con su familia.

─parece que su conversación esta entretenida ─dijo a punto de cerrar la puerta.

Aunque era así para él no lo seria.

Porque lo que salió de los labios de Akane se lo confirmo.

Lamentablemente lo que sus oídos oyeron lo dejaron congelado.

Lo devasto.

─No te preocupes Ono, yo estaré bien─

Su estómago se retorció y una bilis se asentó dentro de él sintiendo una amargura que le quemo las entrañas de rabia, reviviendo un dolor que casi había olvidado.

¿Acaso seguía en contacto con ese a sus espaldas?

¿Lo quería todavía?

Tenía que ser una pesadilla.

─A pesar de todo sabes que te quiero mucho y te voy a extrañar─

Sus manos comenzaron a temblar convirtiéndose en puños y a pesar de que en una traía las flores a causa del movimiento las soltó.

Estas cayeron al suelo.

Pero no hicieron el ruido suficiente para desviar la atención de Akane. Esta seguía hablando animadamente con el quiropráctico.

Ranma aprovecho esa situación para irse de allí sin ser notada su fugaz presencia.

Bajo la mirada concentrándola en el obsequio que no sería dado a su destinataria, por lo tanto retrocedió a punta de pie arrastrando hacia a fuera el regalo que traía. Cerró la puerta con cuidado. Pateo más fuerte el arreglo floral hasta que este se perdió detrás de un basurero.

Luego se largó.

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Fin capítulo 17.

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He vuelto después de mucho tiempo.

Siento la taaan larga ausencia. Me han pasado bastantes cosas, es una de las razones. No he estado por aquí después de cuanto ¿1 año? La última actualización fue el 31 de diciembre de 2017. Hace bastante ya. Sé que se ha extendido mucho el tiempo de espera en actualizar. Se supone que a este fic le quedan como 3 capítulos y termina, pero todo depende de cómo mi cabeza trabaje en hilar todas las ideas además de arreglar la ortografía y errores de argumentación. De eso dependerá si será los que queden para poner punto final a uno de mis fics.

Cada persona que me ha dejado comentarios en mis diferentes historias pidiéndome que actualice se los agradezco. Me alegra que todavía recuerden a esta tipa que le queda grande el título de escritora.

Cada review lo agradezco de corazón. Muchas gracias por tomarse ese tiempo.

Gracias por leer.

¡Saludos!

Akane Kou.