Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi
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La Venganza de Mousse
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Capitulo XIX
La venganza de Ranma
Su expresión se endureció y dio el último sorbo tomándose de una lo que quedaba en su vaso.
─Voy a jugar igual que tu Akane. Ya nada importa. Este matrimonio es basura─ mascullo dolido pidiendo otro trago más.
Desvió la mirada. Busco entre las mujeres del bar y se detuvo. Habían dos chicas que lo miraban coquetas.
Sonrió seductor.
Usaría el encanto Saotome.
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Nerima.
Dojo Tendo-Saotome
La bella mujer miraba las estrellas que adornaban la noche desde la cocina.
─Nodoka–San ¿Sucede algo? ─
La mujer dejo de secar el plato que tenía en sus manos.
─ ¿Por qué lo preguntas Kasumi? ─
La amable joven sonrió dulcemente como siempre lo hacia─ porque ha estado muy pensativa desde la llamada que tuvo con Akane─
La mujer asintió. Era cierto. Esa llamada la había hecho pensar más de lo debido. La actitud de Akane que noto era…
…diferente.
Algo más había allí que no le quiso decir.
Su mente tenía algunas ideas las cuales la ilusionaban.
─es cierto…es que tu hermana se oía tan…─
─ ¿Tan qué…tía Nodoka? ─
─tan emocionada…ella….no lo sé, es que─
Kasumi la miro muy atenta.
─ ¿Hay algo que te inquiete? ─
─a lo mejor me creerás loca, pero tengo la sensación de que esa energía positiva de ella es por…algo que la unirá para siempre a mi hijo─
La joven la miro con expresión de no entender.
─sé que el matrimonio de los chicos ha sido muy precipitado por haberlos encontrado como recuerdas ¿cierto? ─la chica asintió con su cabeza─ pero Akane nunca había hablado de una manera, tan, tan cercana a la de…─
Una madre
Pensó.
─Tia Nodoka usted…se refiere a…─
Nodoka se acercó a la entrada de la cocina cerciorándose que no hubiese nadie cerca. Nabiki se había ido en la tarde y los patriarcas estaban jugando una partida de shogi en el salón.
─Dime querida, ¿Qué pasaría si los chicos estando allá dieron rienda suelta a su amor y… tal vez …por lo inexpertos que son hayan engendrado a…el heredero que tanto soñamos? ─
Kasumi tapo con sus dos manos su boca. Ese claro convencimiento en las palabras de la madre de su cuñado la dejó estupefacta.
─puede que me digas que no es así y…no hayan avanzado tanto, pero ¿Por qué no? ─ambas mujeres se hicieron la misma pregunta─ Acá no tenían intimidad, ni estaban libres para ser ellos mismos. No sé si me equivoque, pero…desde que colgué esa llamada…no he podido quitar esa idea de mi cabeza─
─Si usted lo cree…y tiene ese presentimiento pues, no podemos descartarlo─
─Así es Kasumi, pero…que esto quede entre nosotras. Quien quita y solo me estoy inventando cosas─ dijo negando con su cabeza.
La chica tomo sus manos y la miro fijamente─ no se preocupa Nodoka-san…no le diré a nadie lo que cree. Menos a papá─
─Ni a Genma─ rió.
─a ninguno de los dos─
Ambas asintieron.
Aceptando el acuerdo siguieron ordenando la vajilla usada en la cena.
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Akane estuvo bastante rato buscando a Ranma. Llevaba dos horas en eso. Agradecía haberse puesto el sweater, pues ya era tarde. La oscuridad del cielo lo evidenciaba. El blanco vestido hasta un poco más arriba de la rodilla para esa hora no era el adecuado al ser delgado, pero eso a ella francamente la tenía sin cuidado. Solo ansiaba ver a su amado artista marcial.
Había ido a los lugares que sabía el visitaba, pues juntos habían ido allí como paseo en ese mes. También fue a uno de los restaurantes que frecuentaban.
Camino cerca del templo Zenkoji, lugar al cual habían ido en más de una ocasión.
Uno de los últimos lugares que visito fue el bar.
Sabía que Ranma había hecho amistad con el dueño del lugar. Al verlo se acercó de inmediato sin notar las miradas curiosas que se posaron en ella. Algunas bastante lujuriosas.
─Hola señor Kazuya─
─Hola señorita Akane─
─em…me preguntaba si─ estaba algo avergonzada. No quería verse como una esposa metiche que no dejaba salir a su marido─ ¿ha-ha visto a Ranma?─
─A…bueno, si─ el caballero no sabía cómo decirle que el joven se había ido con dos mujeres muy coqueto y abrazándolas.
─creo que iba de vuelta a su casa─ dijo rascándose la nuca.
─ ¿En serio? ─el aludido asintió─ mm… ¿Y fue hace mucho? ─inquirió preocupada.
─como hace dos horas─
Entonces debe estar en casa.
La chica vio el reloj en la pared.
Ya son casi las 10 de la noche.
─bien, muchas gracias señor Kazuya─ dijo alegre la joven para irse de prisa.
─ ¿Señorita? ─carraspeo─ ¿Señora Saotome? ─corrigió.
Akane volteo para saber que quería decirle.
─el señor Saotome─ ella frunció el entrecejo ─no iba solo─
─ ¿Qué? ─
─se fue con dos chicas─
Akane sintió una bofetada directo en el estómago.
Miro asombrada al caballero que sabía no le mentiría. Su mirada de decepción se lo dijo.
Ranma y…y ¿Otras mujeres?
No.
No puede ser.
Sin poder creerse lo que le habían dicho se giró muy contrariada hasta huir corriendo camino a su cabaña.
─pobre chica. Con que se ira a encontrar─
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Shampoo ya estando en Nagano llevaba las entregas al hotel Kokusai. Este que era conocido por sus famosas cabañas. El que tanto le había encargado Yanase-san.
Luego de llegar hace algunas horas había almorzado en la pensión que su jefa le había recomendado por si se le hacía tarde y debía quedarse allí. Merendó bastante rato. Su apetito había aumentado por eso pudo satisfacer con su dinero los antojos que había tenido ese día.
En ese lugar la cocinera preparo unos platillos deliciosos, y siendo amable se ofreció prestando ayuda en la cocina.
Sin duda era una joven muy cordial. Opinaron de ella en aquel lugar.
Ya casi llegando vio un teléfono público.
Recordó a su abuela y quiso saber cómo estaba.
Eran casi tres meses que no hablaba con ella y a pesar de que entendía que estuviese molesta por su cobarde huida tenía que enfrentarla.
Dejo en el suelo su indumentaria y tomo el auricular.
Marcó el número y esperó.
Esperó.
Y esperó.
Nadie contestó.
─Ser raro. Abuela siempre estar a estas horas de la noche─se fijó que su reloj de muñeca marcaba las diez con cinco minutos.
Shampoo tener que llamar mañana.
─abuela tener que saber estado de Shampoo. No poder ocultar por mucho tiempo─
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Se había alejado bastante de su ahora casa, por eso le costaba llegar.
Iba nerviosa.
Eran tanto sus nervios que ni siquiera notó que a la distancia una joven china de cabellera larga muy conocida por ella llegaba a la administración de su estancia.
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Pasaron varios minutos hasta que llegó.
Sus manos temblaban. Se quedó quieta unos momentos dándose valor.
Toco su vientre. Lo acarició.
─Vamos bebé. Dale fuerza a tu madre ─
Esa palabra dirigida a ella misma se le hacía…
…tan insólita.
No estaba en sus planes serlo, pero ya no importaba.
Un pequeño ser se estaba formando dentro de su cuerpo.
Mi bebé…nuestro bebé Ranma.
Solo esos pensamientos detuvieron un poco sus nervios, los cuales estaban tan altos que no podía calmarse.
Eso le estaba provocando un pequeño dolor en su bajo vientre.
─tranquilo bebé─
Saco de su bolso la hoja del diagnóstico de su estado.
Respiro unas tres veces.
Ranma debe estar dormido.
Si.
Eso que dijo el señor no me lo creo.
No.
Al tomar el pomo de la puerta y meter la llave supo que algo pasaría, pero ignoro ese sentimiento.
Cuando cerró la puerta se sintió extraña, pero no quiso dar más vueltas.
Avanzo directo hacia su alcoba.
Al abrir la puerta todo su mundo cambio.
Lo que sus ojos le mostraron hizo que se ensancharan a más no poder.
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Camino a la cuidad de Nagano en el tren subterráneo Mousse y Nabiki iban en él.
Esta última presentía algo. Lo mismo que le sucedió en la tarde cuando quedo con el chico de las artes ocultas. Esa sensación de que algo malo iba suceder no se iba.
Y eso le daba miedo.
Intuía que todas las mentiras que comenzaron con la pérdida de memoria de su hermana tendrían un fatal desenlace.
¿Porque siento que será así?
─ ¿Estas bien Tendo? ─
─No hasta que vea a Akane. Tengo un mal presentimiento de todo esto─
El joven miro hacia la ventana preocupado por la seguridad de esas palabras. Luego volvió a ver los castaños ojos de su acompañante.
A ambos los embargo la zozobra.
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─N-no, no puede s-s-ser…Oh─ sus labios comenzaron tiritar.
Una presión más fuerte se asentó en su vientre. Su pulso se aceleró. Todo le daba vueltas, sus manos se afirmaron de la fría pared, tenía nauseas, pero se contuvo.
La imagen que veía no la terminaba de asimilar.
Ranma estaba boca abajo en la cama dormido con dos mujeres a cada lado rodeándolas con cada brazo la espalda baja de ambas.
Era obvio que estaban desnudos.
El olor a sexo le llego de lleno a sus fosas nasales.
Su cuerpo comenzó a temblar y un sollozo audible se escuchó despertando a las tres personas que ocupaban la habitación.
─huh…oh…R…Ranm…ma…─la chica no paraba de sentir desagradables espasmos─ ¡RANMA! ─
El aludido al oír su voz despertó aturdido.
Su cabeza estaba algo pesada.
De pronto comenzó a recordar rápidamente todo lo sucedido. La dolorosa llamada de Akane con su amante. El bar. Su flirteo con las chicas, con las cuales coqueteó hasta invitarlas a su casa. Sus vengativos sentimientos resurgieron. Escuchó la voz de su esposa, la cual lo había atrapado. Vio a sus dos acompañantes abrir los parpados y sonriendo ante aquello río fuerte.
Ahí está tu paga traidora
Se enderezo aun teniendo sus manos en el trasero de ambas chicas. Dándole la cara se dio impulso y giro viendo como Akane temblaba derramando lágrimas por cascadas. Estaba claro que su venganza estaba hecha.
Las mujeres se enderezaron y taparon son la sabana su desnudo pecho.
─ ¡Miren chicas! ¡Mi esposita! ¡La traidora que llora lágrimas de cocodrilo!─mascullo mordaz sin detenerse.
Las chicas se miraron entre ellas y vieron con pena a la joven mujer que los veía petrificada.
─ ¡C-Como pudiste Ranma! ─su sollozo no pudo detenerse.
El pelinegro se levantó dejando al descubierto su desnudez. Bajo de la cama mientras se agachaba poniéndose sus boxers. Enojado le respondió sin un ápice de piedad.
─ ¡QUE ME VIENES CON REPROCHES MALDITA TRAIDORA! ¡TÚ Y TÚ AMANTE SE SIGUEN HABLANDO A ESCONDIDAS! ─la miro con desprecio.
Esa llamada horas atrás le supo a amantes que hablaban a escondidas. Tenía una versión tan distorsionada de lo acontecido que su dolor no le permitía ver lo equivocado que estaba─ ¡De seguro te pensabas largar con él!─
Akane no entendía de qué hablaba.
─ ¡Eres un maldito malnacido! ─acusó entrando ya a la habitación en la cual ambos se habían entregado.
─ ¡TÚ lo Eres! ¡Tú me traicionaste! ¡Así que cállate zorra! ─escupió nuevamente envenenado por todas las mentiras de las cuales el creía que era víctima.
─ ¡CÁLLATE POCO HOMBRE! ─este la miro indignado por su ofensa─ ¡P-Pensé que lo habíamos superado! ¡Tú ya no lo mencionaste y jamás me dijiste el porqué de acusarme como si yo hubiera perdido a propósito la memoria! ─
Ranma respiraba agitado.
¡ASÍ QUE YA BASTA! ¡NO TE PERMITO NI UN INSULTO MÁS! ¡NO TE PERDONARE JAMÁS! ─terminó de gritar. Pero tuvo que sostenerse de la muralla. Un fuerte mareo la desestabilizo.
Ranma por instinto corrió en su ayuda, pero al llegar se detuvo retrocediendo dos pasos.
Ella ya no debe importarme
─ ¿Qué te pasa? ─inquirió preocupado. Toda la situación lo tenía alterado. El estado de Akane no le estaba siendo indiferente.
Verla llorar lo tenía de los nervios. Pero ella se lo merecía. Claro que sí.
Se maldijo por sentir todavía esa preocupación innata por ella.
La hoja que Akane aun con su mano derecha sostenía termino cayendo frente a los ojos del artemarcialista que al verla recogió leyendo su contenido.
Resultado de análisis de gravidez.
Positivo.
Akane Saotome. Cuatro semanas de embarazo.
¿Qué?
Quedo pasmado.
Su mente no lo pidió creer. Akane estaba embarazada.
Alzo la mirada viendo como la chica tenía una mano en su boca calmando sus fuertes sollozos que no lograba contener y la otra en su…
…vientre.
─ ¿Estas…?─preguntó con las manos temblorosas en la hoja. No podía ser para menos.
¿U-un hijo?
Ella asintió mirándolo con decepción y dolor. Estaba destrozada.
El errado joven volvió a recordar todo el dolor y las mentiras que según su entendimiento eran culpa de Akane. Su amarga careta volvió a apoderarse de sus razonamientos.
Recordó como nombraba a ese…con una confianza que lo enfermaba. Ese "Ono" de los labios de Akane le hacía hervir la sangre.
¡Claro!
…e-este embarazo…esa llamada…esa felicidad al hablar con ese maldito
Debe...debe ser de él… ¡Dios!
Es de ese
─ No me harás caer marimacho mentirosa, sé bien que ese mocoso no es mío. De seguro es de tu Ono –lo último lo dijo con burla.
Esas palabras tan ácidas volvieron a quebrantarla. Ya no daba más. Ranma la creía culpable. Él era un monstruo.
─ ¿c-como…puedes p-pensar que─
─ ¡Me has mentido todo este tiempo! ─ aulló sin importarle nada─ ¡JA! Y como la mujerzuela que eres es obvio que me quieres meter a tu BASTARDO q─
PLAF.
La escasa fuerza que le quedaba por todo lo que estaba viviendo la concentró en esa bofetada que dio vuelta la cara de Ranma.
Akane
Pensó el chico que sentía arder su mejilla. De a poco volvió a tener su cabeza de frente luego del golpe.
La joven sintió tanto desprecio por la persona que tenía frente a ella que no pudo detenerse. Algo irreparable se acababa de romper. Eso le dijo su herido corazón.
¿Este era el joven que le dio una nueva esperanza en el amor hace un tiempo atrás?
¿En este hombre tan desalmado se convirtió el chico que amaba?
Si.
Y no.
Ya no lo quería amar.
Y no.
No lo haría más.
Ya no más.
N-no lo soporto más.
Ya basta.
¡Bastaaaa!
─¡Bastaa! ─gritó.
Era más que suficiente.
Apretó sus anegados parpados para darse aliento y formular palabra. Luego de dar una fuerte bocanada de aire abrió sus lagunas avellanas, las cuales mostraban un vacío enorme. Ya no había brillo.
─Te has convertido…en el ser…más despreciable que he conocido─ lo atravesó con esos marrones que desde el primer día en que la conoció lo dejaron prendado─...este…este hijo es tuyo─ toco su vientre ocultando el terrible dolor que allí sentía─ Lamentablemente ─dijo con desprecio hiriendo a su esposo─ Y si no me quieres creer allá tú─ la chica se giró quedando de espaldas a Ranma ocultando los mareos que estaba sintiendo. Quería vomitar─ y-y esto es en serio─ avanzo hasta llegar al marco de la puerta afirmando su cuerpo allí. Creía que en cualquier momento se desplomaría─ No quiero volver a verte…─su quebrada voz demostró su profundo dolor. Giró su rostro para decirle lo último viéndole a los ojos─…en lo me queda de vida─
Ranma sintió como una daga lo atravesaba.
Su estómago recibió una agria sensación de desesperación que quiso ignorar.
─ ¡Pues yo tampoco estúpida! ¡Vete! ¡Me arrepiento de haberte conocido! ─le replicó con lágrimas contenidas.
Sus palpitaciones eran altas. Sentía que había perdido a Akane para siempre, pero todavía creía que él era el que tenía la razón. Debía ser así de lo contrario…
…su vida estaría acabada.
Respiraba agitado mientras veía como la mujer que amaba se iba corriendo.
Escuchó el portazo.
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Mientras tanto en la carretera cerca de las cabañas.
─ ¡Este maldito Bus! ─
─Cálmate Tendo. Estamos a minutos de llegar─
─ ¡Por eso! Tenemos que apresurarnos─
─Estas muy alterada.
Ella lo miro enojada.
─te dije que tengo un mal presentimiento y no puedo parar de sentirlo ¡Quiero llegar ya! ─
─de acuerdo, de acuerdo, entiendo─ Mousse se cruzó de brazos cansado del enojo de la chica. Parece que estaba en la sangre de las hermanas Tendo ser así de irritables.
─ ¡Mira! Parece que ahora partiremos de nuevo ─
El chico le dio la razón con su cabeza.
Los jóvenes miraron como el conductor luego de echar bencina volvía a subirse luego de 30 minutos detenidos.
El motor arranco dándoles la satisfacción.
Al fin llegarían a su destino.
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Cerró los ojos mordiéndose tan fuerte el labio que sangró.
Las chicas que habían escuchado y visto todo estaban muy incomodas con la situación. Una de ellas se levantó.
─Nosotras también nos iremos─ comenzaron a vestirse.
─De acuerdo. Déjenme pagarles por sus servicios─
─Deja. Al final no nos acostamos contigo. Solo te masturbaste al frente de nuestro porque somos lesbianas y viste como lo hicimos entre nosotras. Querías desfogarte para aparentar este teatro que le vendiste a tu mujer─
Ranma bajo la mirada.
Era verdad.
Aunque quiso tener una aventura prefirió la segunda pareja de mujeres que había en el bar cuando noto como estas se besaban. Así era mejor. Una perfecta venganza para su esposa. Se había excitado viendo a dos mujeres teniendo relaciones, lo que lo ayudo a planear y darle su ojo por ojo a Akane aunque ella no supiera que no logro tener sexo con otra mujer que no fuese ella.
Las chicas vieron con rencor al tipo. Lo que habían escuchado de su parte hacia la joven era muy vil, pero como no era su problema hicieron vista gorda.
─De acuerdo. Pueden usar el baño si quieren. Yo iré a fuera─
─Okey, gracias─
Ranma salió de la habitación muy alterado.
El papel cayó de su mano en el piso de la sala.
Camino hasta detenerse y extender sus brazos para apoyar sus dos manos en la ventana. Su cabeza bajo ayudándose a respirar. Tenía el estómago revuelto con todas las recientes emociones negativas.
Pasaron unos minutos.
Aspiro aire con la boca abierta hasta que alzo la vista topándose con la oscuridad de la noche.
La luna estaba hermosa.
Luego de lo ocurrido no se sentía para nada bien.
Su venganza lo había consumido.
Akane…
─Todo terminó─
Sus ojos estaban muy abiertos viendo el paisaje que daba el gran ventanal.
─yo…acabe con todo─
Estaba intranquilo.
La había tratado muy mal. Además estaba embarazada.
Recordó los últimos días en que el semblante de la muchacha no estaba como siempre, esas náuseas y vómitos lo habían hecho pensar en que podía estarlo, pero no quiso ahondar en ese tema y ahora que era un hecho eso lo hizo sentir un maldito.
Se había pasado.
¿Akane…dónde estás?
Estas embarazada…y es…es
El dolor de creer que ese hijo era de Tofu lo devastaba. Por eso pensó en salir a buscarla. Por muy herido que estuviese no podía dejarla a su suerte. Ella era una mujer que esperaba un hijo y eso era suficiente para protegerla.
─Tendré que hacerlo─
Escucho que las mujeres salían del cuarto. Solo se habían vestido. No usaron su ducha.
En realidad ellas le daban lo mismo.
Se sentía mal por todo lo que hace poco había hecho y estaba preocupado por la mujer que todavía era su esposa.
─Nos vamos─
─Si. Váyanse─ las mujeres lo miraron con desagrado.
Tengo que ir a buscarla.
Vio que una cartela estaba botada en el suelo y la recogió para dársela a cualquiera de las mujeres. No quería nada de ellas.
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Corrió tan despavorida por todo lo sucedido que tampoco volvió a notar que unos pocos pasos una conocida chica de melena castaña y un pelinegro de cabellera larga llegaban al hotel.
Solo quería desparecer.
Pero alguien que también venia saliendo del hotel la vio.
¡Chica violenta!
Se sorprendió al reconocerla, pero más fue el hecho de verla llorando. Al ver el estado tan deplorable de la chica decidió seguirla.
Algo malo le había pasado.
Por muy enemiga suya que haya sido Akane Tendo, esta nunca le había hecho daño. Ella sí. Por eso se preocupó. Vio como llegaba a la esquina de la entrada y se iba por allí.
Dejo de lado el bolso vació que traía yéndose tras la chica que ahora era la esposa de su ex – airén sin ella saberlo.
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La pareja de aliados avanzo rápido a la cabaña número 15.
Ahí se encontraban el matrimonio Saotome.
A pesar de lo tarde que era la astuta chica consiguió que le dijeran donde estaba su hermana y cuñado. No quería perder tiempo buscando y gracias a un pequeño soborno logró su objetivo.
─ ¡Esta es!─ dijo Nabiki cuando llego al frente de la cabaña.
─Si─ aseguro El chico─
Cuando la castaña alzo la mano para golpear la puerta, esta se abrió dejando ver a dos mujeres.
Una morocha y otra rubia, pero…
…ninguna era su hermana.
─ ¡¿Pero qué demonios─
─ ¡Se les quedo una cartera! ─Ranma salió con el objeto en manos, pero este se resbalo de sus manos la ver a su cuñada delante de él─
─ ¡QUE CARAJOS PASA AQUÍ SAOTOME! ─
Trago saliva al verla. Aunque detrás de ella estaba el causante de todas sus pesadillas.
─ ¡¿QUE MIERDA HACE ESTE ACÁ?! ─
─ ¡Vine a abrirte los ojos imbécil! ─
─Pato desgraciado─ masculló con rencor.
Nabiki no era estúpida. Ver a Ranma tan tenso, con una mejilla roja y las mujeres nerviosas le dio una sola respuesta. Se desharía de esas tipas.
─ ¡Váyanse de aquí! ─bramo la castaña ¡LARGO! ─
Ese grito de la castaña fue suficiente para que las mujeres salieran corriendo asustadas.
Ranma estaba en boxers, pero con una camisa china roja desabotonada.
Nabiki lo tomo de las solapas.
─ ¡¿Dónde está Akane?! ─
─ ¡No me hables de esa traidora! ─
─ ¡¿DIME QUE PASO AQUÍ?! ¡PORQUE SI LE HICISTE ALGO A MI HERMANA TE ARREPENTIRÁS TODA TU VIDA CUANDO ESCUCHES LO QUE TENEMOS QUE DECIRTE! ─le rugió en la cara desencajando al artista marcial que en su vida había recibido ese descargo de parte de Nabiki.
Además las palabras inquietaron al joven esposo. Algo muy malo descubriría.
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Akane había doblado la calle de la residencial llegando a otras que estaban más adelante hasta que llego a una que limitaba con la carretera.
Detrás de ella venia Shampoo, pero unas personas habían tapado a su ex rival y cuando la volvió a tener en vista estaba muy lejos de ella. Se apresuró, pero con cuidado por su estado. No entendía que hacia la chica Tendo acá.
Lo último que había sabido era que ella había engañado a Ranma al estar bajo el hechizo de la técnica que uso Mousse, pero después de su huida perdió todo contacto.
¿Qué pasara con chica violenta? ¿Porque verse tan mal?
¿ex -airén tener que ver?
Mientras tanto Akane ni siquiera notaba la presencia de la china.
Estaba cansada.
Sentía que estaba en una pesadilla.
Su mente empezó a salirse de la realidad. Todo a su alrededor era lejano, pero el motivo de su malogrado estado era lo único que entendía.
Sollozo nuevamente.
─ ¡AHHH! ─se arrodillo por el dolor tan intenso en su bajo vientre─
M-Mi bebé
¡No!
No puedo perderlo.
Sintió una horrorosa humedad entre medio de sus piernas. Su vestido al no ser tan largo le permitió ver un delgado hilo de sangre.
─ ¡NO! ¡Ahh! ¡M-mi bebé! ─quiso ir hacia el otro lado de la avenida para pedir auxilio, pero su estado mental no ayudaba. Estaba desorientada, desesperada. Su mente no tenía una coherencia en su actuar. Su dolor era tan inmenso, tanto emocional como físico que este no le permitía usar su juicio sano, negándole entonces saber lo que tenía que hacer para tomar decisiones de forma consciente y correcta.
Tan mal se encontraba por todo lo acontecido que cruzo la calle sin fijarse. Las imágenes, los hechos recién vividos estaban en su cabeza.
Las hirientes palabras de Ranma, como su actuar motivado por una venganza hacia ella despedazaron su corazón.
Avanzo más cuando de pronto escucho un grito.
─ ¡Chica violenta! ¡Cuidado! ─
Esa advertencia alertó a una pequeña anciana que había seguido a los jóvenes aliados.
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Fin capítulo 19.
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Notas:
¡Hola! Em…sé que me odiaran por lo que acaba de pasar, pero eso ya estaba decidido hace bastante rato. Tengo los sucesos post adelantados. Por eso no podía cambiarlo. Lo siento, pero no se preocupen…nadie morirá… ¿Creo? ... em… *Huye como cobarde*
Agradecimientos:
A.R. TENDO
Kariiim
Juanyrdz0
Ibetzia
Llek BM
Kris
Guest
Sailordancer7
LindaAkane
SakuraSaotome
DeileRus (aunque no entendí casi nada de lo que me escribiste, gracias)
Guest
Akame Taisho
Gracias por su apoyo, sus favs, alerts, todo, también a los silenciosos.
El siguiente está a la mitad, no creo que me tarde un mes. Me estoy enfocando en este primero, luego en Con ella, les pido paciencia, a pesar de que han tenido bastante ya.
Los que me piden por SIN COMPROMISO y Baka y Marimacho, de a poco iré actualizando todo.
Referente a "Sin Compromiso", con este tengo algo de vergüenza. Hay errores garrafales que me han dado ganas de quitarlo, pero como fue el primer fic de Ranma 1/2 le tengo cariño, es que lo dulce que hay en algunas cosas ahí me dan ganas de vomitar, pero bueno, es parte de mí, así que ya que. Además por respeto a los lectores no podría. Solo les confieso lo que se me pasó por la cabeza.
Les cuento que una de las razones para volver fue que estoy de vacaciones, no por mucho, así que puedo aprovechar de escribir. Tratare de adelantar lo que más pueda. En mis metas tengo el ser más regular. Perdónenme por no serlo. Tener fics sin actualización del 2015 realmente es demasiado y me pesa, pero ya no puedo cambiar ese hecho. Solo me queda remediarlo.
Si se tomaron la molestia de leer hasta aquí gracias a cada uno/a.
Un beso y abrazo.
Akane Kou.
