Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi

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La Venganza de Mousse

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Capitulo XXIII

Ya no hay forma de pedir perdón

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Mientras una vida era bienvenida a este mundo…

…la de Cologne llegaba a su fin.

Adiós mi querida Shampoo.

Fue su ultimo pensamiento antes de sentir como un corte certero acababa con su vida.

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Una punzada grande la traspasó.

¿Qué ser esto?

Se pregunto al poner su mano en su pecho.

Sus latidos aumentaron, pero al no entender lo que le sucedía asumió que era por estar viviendo por primera vez esta experiencia como madre.

Mientras ignoraba todo lo que sucedía fuera de allí, el cansancio y la preocupación por su bebé tenían su completa atención.

Pero no dejaba de sentirse preocupada.

Así que bien podía preguntar.

─Mu chang─ le hablo a la joven que custodiaba la entrada de su carpa.

Esta puso atención.

─ ¿saber dónde estar matriarca Cologne? ─

La mandíbula de la chica se apretó.

Negó con la cabeza.

─ ¿Segura estar? ─

Asintió.

Rayos.

Shampoo no saber nada desde ayer. Solo dormirme por cansancio y no tener noticias de ella.

Espero que castigo no ser tan grave.

Aun Shampoo no entender porque no decirme.

Porque sabía el suyo.

Seria expulsada de la tribu.

Lo extraño fue que podían haberlo hecho cuando recién habían llegado, cinco meses atrás. Desconocía el que su bisabuela permitiera que la dejaran en la aldea hasta el termino su embarazo. Su instinto le dijo que era por algo grande, pero hasta que no pudiese levantarse lo averiguaría.

Sintió a su pequeña moverse. La tomo para darle de comer.

─ ¿Mi bebita, que nombre ponerte? ─

─pensar luego, porque al recuperar fuerzas salir de aquí, pero dejar criatura─

─ ¡Nian Yin! ─ dijo asustada, pero luego proceso sus palabras─ ¿Q-Qué decir? ─

─lo que oír. Bebé será de la aldea, pero tu salir de aquí sin nada─

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Al pasar unos cuantos días Shampoo pudo salir de la carpa. Su recuperación fue rápida. Si bien no había respondido a la matriarca su dura sentencia, no quería argumentar nada, pero no estaría dispuesta a irse sin su hija. Era suya y si ya no la querían como parte de su tribu, pues se largaría. Pero por derecho justo se llevaría a su bebé. La registraría en Japón, cuando lograra juntar dinero para volver allí.

Lo único que faltaba era saber de su abuela. No sabia de ella hace dos semanas y nadie le decía nada.

Se dirigió a la casa que le pertenecían a ella con su abuela mientras había vivido, y crecido en la aldea, lugar al que no iba hace mas de dos años.

Llevaba a su hija atada a su cuerpo.

Al llegar al cuarto de ellas vio una carta sobre la cama.

Su nombre estaba escrito con la letra de Cologne.

Sin saber porque una angustia se apodero de su corazón.

Su temblorosa mano tomo el papel.

Rompiendo el sobre desdoblo su contenido.

Comenzó a leer.

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Japón.

Nerima.

Cuatro meses antes.

Cuando las familias llegaron a casa, se sintió el tremendo cansancio en todos. Los desvelos y trasnoches les pasaron la cuenta.

Luego de eso unos treinta días pasaron desde que habían vuelto al dojo, y desde que Akane estaban en el hospital de Tokio.

Si bien en ese tiempo nada había cambiado mucho, algunas cosas pasaron. Ranma había salido en libertad luego de comprobar que su actitud había sido producto del shock de saber que su joven esposa había sufrido un accidente. Genma lo trajo de vuelta.

Nodoka en tanto lo recibió con mucho cariño a pesar de que este le decía que no se merecía nada, pero ella en vez de objetarlo, solo lo abrazo.

Pero Ranma no era el mismo. Estaba callado. Desaparecía y volvía a aparecer. Sus padres sabían que trataba estar el menor tiempo posible en el dojo, pues Soun ya no lo estimaba como antes y eso se olía en el aire.

Una tarde cualquiera hablaron de lo que sabían sobre el asunto de sus hijos. Quisieron que hubiese transparencia. Nada ya se podía ocultar. Los Saotome y Tendo finalmente supieron todo. La venganza de Mousse, lo de Akane y Tofu relacionado a esta. Lo de Ranma al descubrirlos.

Sus reales motivos para casarse.

La mentira de Cologne.

Esa que había perjudicado al primogénito de los Saotome.

Lo que este había hecho para vengarse.

Todo salió a la luz.

Fue una larga conversación que les llevo horas.

Kasumi solo prestaba atención, su hermana en tanto dijo todo lo que sabia del tema y su participación.

Al escucharla, la mujer de Genma dio su opinión ─No es bueno tomar la justicia por tus propias manos hija─

─lo sé, pero… ─ los miro a todos con pesar─ … no pude detenerme, sentía tanta rabia qu─

Al estar casi al lado en la mesa, su mano fue tomada por Nodoka ─siempre podemos. Si a veces buscamos culpables para calmar nuestro dolor cuando también sentimos que es nuestra culpa, tarde o temprano te arrepentirás de haberte involucrado─

Nabiki asintió.

En algo tenia razón, pues luego de no saber mas de las amazonas creyó que se sentiría feliz de según ella vengar a su hermana, pero no fue así. Su propia venganza le dejo un gusto insípido, pues había metido sus narices más de lo necesario.

─de todas formas Saotome, Sra. Nodoka─ hablo el patriarca Tendo. A los demás les pareció fuera de lo común su calma al oír tantas barbaridades que envolvían a su hija─ la relación de nuestros hijos cambiará, Akane será dada de alta pronto. Por eso existe la posibilidad de…─

─un divorcio─ completo Kasumi.

─así es─

El silencio después de esa amarga declaración les peso.

Siempre habían querido unir sus familias, pero bajo las circunstancias en los que eso se había dado, no les gustó. Solo que ahora debían asumir esa posibilidad.

─Sé que…─la mujer de Saotome tomo la palabra─ al saber todo lo sucedido, entiendo que Akane-chan no quiera saber más de mi hijo, pero ─los miro detenidamente a cada uno─ él no es el culpable de todo. Mi hijo es un adolescente. Es un chico que no conoció el cariño de una familia, de un padre como se debía ─fue inevitable para algunos mirar a Genma. Ese se cohibió─ también tiene a una madre…que llego tarde a su vida, sin guardarle rencor…y saben ¿Por qué? ─

Los demás negaron.

─porque no me conoce lo suficiente para llorarme. Y asumo mi culpa. Jamás me ha reprochado nada, y no lo ha hecho por respeto, pero si me quisiera como quiere a Akane, claro que me guardaría rencor─

─ ¿Está tratando de decir ─ la castaña de cabello corto tomo la palabra─ que mientras más quiere…más daño hace? ─ pregunto irónica.

La mujer negó ─ solo estoy dando las razones del actuar de mi hijo. No las justifico, pero todo tiene un por qué. Nada es así, porque sí. El comete errores por ser tan impetuoso. Tan apasionado y no piensa antes de actuar, o si lo hace…no es bajo los argumentos más confiables─

─ se que intenta disculparlo, pero su hijo─

─ ¡No he terminado! ─grito callando la interrupción de Nabiki.

─Lo siento─

─No supongas que tu actuar con tu hermana y mi hijo haya sido el mejor. Porque sé que tienes culpas que solo son tuyas y nadie te las echara en cara─ Kasumi asintió estando de acuerdo con lo que la mujer decía─ No te sientas juez porque no lo eres─ la chica acepto el regaño─ Créeme que mi hijo ya se siente lo bastante miserable como para que se lo recuerdes. El estará acá un tiempo más y luego se ira, pero no pretendo que se siga hundiendo. Su clara depresión es muestra de su arrepentimiento y nadie que este libre de errores tiene derecho a juzgarlo.

─usted es su madre…siempre lo defenderá─

─ ¡Nabiki! ─reprendió su hermana mayor.

─Justamente, porque soy su madre, y porque he vivido más, se lo que es equivocarse, hacer daño. Se que ser el verdugo es una de las posiciones mas espantosas que puede existir. Por eso no debemos dar por sentado que jamás lo seremos, porque vivir con una culpa te rompe el alma─ declaro firme con ojos brillosos por las lágrimas retenidas─ No se trata de justificar o defender las malas acciones, pero si lo piensan bien, Ranma también fue víctima como Akane. Lo fue al confiar en las mentiras de esa anciana que debió darle razones para que le creyera y sí. Se equivoco en eso. Pero ¿Quién no lo hace? ─inquirió con obviedad ─ mira hija─ se dirigió a Nabiki─ Cuando madures entenderás que nada esta dicho en esta vida. Solo queda seguir adelante y no cometer los mismos errores─ explico la sabia mujer.

─Tiene razón Sra. Saotome─ apoyo Soun.

─Solo les pido eso. Solo déjenlo en paz─ dijo mirando directamente a Nabiki sin poder retener más sus lágrimas─ porque sería muy cruel decirle a Ranma que es culpable de la pérdida del bebé. Nadie en el mundo tiene el derecho de decir tan grande atrocidad a mi hijo ─los demás se sintieron mal por ese hecho, claro que al tener todas las versiones de los acontecimientos lo pensaron, pero había sido una culpa indirecta.

Estaba claro que él jamás hubiese querido que algo malo le sucediera a Akane y al bebé.

─Mi niño no tiene la culpa…el no haría ese daño a Akane-chan…─su esposo tuvo que abrazarla para que pudiera dejar salir su dolor.

Los demás callaron para dejarla llorar sin restricciones.

─De acuerdo─ Nabiki limpio una lágrima de su mejilla.

Algunos minutos pasaron para calmar los ánimos.

El timbre los hizo salir de esa burbuja.

─yo iré─ aviso Kasumi.

Al abrir la puerta y ver a la persona del otro lado le sorprendió un poco, pues no sabían de ella hace bastante ya.

─Ukyo─ hizo el además de dejarla pasar─

─Hola─

─pasa─

─gracias ─ la cocinera se quedó en la entrada.

─hace tiempo que no venias, no supimos más de ti─

─bueno─ la expresión de la joven era de tristeza ─luego de que Ranma decidiera casarse ─ sus palabras se detuvieron un momento ─… y no tener la delicadeza de decirme siendo su prometida pues ─la chica ahogo el sollozo─ no me quedaron ganas de volver a Nerima, llegue hace poco, y pensé que tal vez Ranma quisiera saber cómo estoy ─la miro esperanzada ─a fin de cuentas…soy su amiga de la infancia─

La castaña de coleta no quiso decirle que realmente nadie había notado su ausencia, menos Ranma, lejos estaba este de tenerlo presente justo en estos momentos después de todo lo sucedido.

─ ¿Quieres pasar? ─ invito con educación.

─Si─

Comenzaron a caminar rumbo al comedor.

─Kasumi─

Se giro para atender lo que quería─¿Si? ─

─él… ¿Esta? ─

Sonrió con cariño.

─Ven. Tenemos cosas de las que hablar─

─ ¿En serio? ─

─Si. Será una larga conversación─

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Mousse estaba trabajando.

Luego de averiguar que las amazonas se habían llevado a Shampoo y a la vieja bruja, decidió que las seguiría. El pertenecer a esa tribu y sus descabelladas leyes, como también conocer de primera fuente los castigos que otorgaban era lo que lo mantenía con el alma en un hilo. Eran conocidas por eso. En la antigüedad se contaba la reputación que tenían como guerreras despiadadas y fuertes. Sus hazañas eran contadas de generación en generación.

No solo las positivas.

Por eso temía por Shampoo.

No quería que esas viejas locas le hicieran daño.

─debo ir por ti─

Había quedado con muy poco dinero, por eso estaba juntando el necesario para ir a China.

No importaba el tiempo que le llevara.

Llegaría hasta ella.

Espérame Shampoo

Solo espérame.

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Días después.

Hospital de Tokio

Kasumi admirada el dormir de su hermana.

Ella era una mujer tranquila, que no les veía el problema a las cosas, pero lo sucedido a su familia si había sido un fuerte remesón que no dejo de afectarle. Agradecía que su querido padre pudo sobrellevar el dolor de ver a una de sus hijas herida. Pero a parte de eso ella misma también tenía otras preocupaciones.

Ahora quería hablar con su hermana. No había encontrado el momento oportuno para tocar el tema que le correspondía, pero aun así sentía que tenía que hacerlo.

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Horas más tarde.

Una pequeña figura irrumpía en la habitación de Akane.

Luego de ver las noticias sobre accidentes en la isla de Honshu, y ver a un Ranma desesperado captado desde lejos por una cámara, supo que su Akane-san estaba en peligro, por eso decidió dejar de lado su viaje de meditación para ir en busca de ella.

Le había tomado todo un mes llegar al lugar, pero finalmente lo había logrado.

Cuando arremetió contra la ventana sonrió al sentir como el seguro cedía.

Entro con cuidado.

A pesar de que la noche no dejaba ver muy bien, pudo distinguir a la chica que descansaba en cama, pero esta estaba despierta mirando justamente en su dirección.

─¡Cui, cui! ─

Akane noto la presencia del cerdito.

─ P- chan─

Ya no sentía entusiasmo en decir ese nombre.

Ya no más.

Momentos antes su hermana mayor le había dado la dura noticia de que a causa del accidente era posible que…

…no volviera a tener hijos.

Un duro golpe que se agregaba a su lista.

¿En qué momento su vida se había vuelto tan difícil?

Sentía que estaba atrapada en una pesadilla.

En una de la cual no lograba despertar.

Ahora, al tener a esa criatura frente a ella, más dolor le causaba, pues en los días de soledad en el centro de salud, tuvo tiempo de sobra. Tiempo para recordar todos los detalles, o por lo menos la mayoría de los que habían formado parte en sus desmemoriados días a causa de la técnica de Mousse.

Uno de ellos era este secreto.

Recordaba lo celoso que se había puesto Ranma al verla con Ryoga en el baño. Y no se veía sorprendido, por eso tenia claro que todos los celos por el cerdito eran porque estaba enterado. Siempre lo había sabido y no se lo dijo, aunque también tenía presente todas las pistas que le había dado no entendiendo el por que de no decirlo directamente.

Claro.

Otra decepción que el pelinegro le daba.

¿Quedará algo más?

No lo sé…pero ya nada más puede hacerme daño

El cerdito salto hasta los pies de su cama, pero la voz de su dueña lo detuvo.

─Ryoga…─

─C-cu-i…arw…─su sorpresa fue grande al oírla. Ella lo sabia.

Akane-san

Con temor y sintiendo sus ojos brillosos estaba atento a lo que le dijera─

─Vete…no quiero verte─ sollozo─ Solo vete─

El pequeño cerdito agacho la mirada volteando. Se dirigió hacia la ventana, pero al ver una taza de té caliente en la mesa de noche no lo pensó.

Se lanzo a ella.

El sonido de la taza quebrándose la hizo saltar.

Akane vio como el cerdito se transformaba en el hombre que estaba desnudo a sus ojos.

Ryoga no se intimido.

Dando la cara quiso decir solo unas ultima palabras antes de partir.

─Perdóname Akane-San ─ sus lágrimas mostraron su arrepentimiento ─ te amo…─los marrones mostraron sorpresa frente a esa declaración─ por eso me aproveche de ti…pero…si algún día puedes hacerlo…perdóname─

Ryoga...así que era eso

Ella cerro los ojos.

Asintió.

Dándose por pagado el chico salió por donde mismo había entrado.

Al verlo partir, esa revelación no provocaba un dolor comparable a lo que le había sucedido conectado a su accidente y pérdida.

Me duele el corazón

Me duele tanto

Quisiera no sentir…ya no hacerlo

Y quisiera no pensarte…

No pensarte más…

pero no puedo…

No puedo maldita sea…Ranma…

¡Ranma! Vete ya

Vete

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Mas días pasaron.

La revelación de la posible incapacidad de Akane para concebir alargó su estadía en el hospital un mes más. Pues era difícil asimilar aquello para alguien tan joven.

La última semana en el hospital llegaba a su fin.

Los Tendo y Saotome tenían todo preparado para el retorno a casa de la chica. Mientras Nabiki pagaba los últimos gastos, Kasumi en casa acomodaba las cosas en la habitación de Akane y los padres de familia hablaban con los médicos, Ranma deambulaba por el lugar.

Quería de una vez por todas verla.

Sabía que, si le preguntaban, su respuesta sería la misma, pero se abstuvo de insistir.

Lo haría a su manera.

Quiero verte Akane

Te veré

Necesito pedirte perdón

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¿Como voy a lograr que aún me quieras?

Decidido a cumplir su cometido llego.

¿Como lograr que quieras escuchar?

Con temor entro al cuarto que ocupaba su conocida ex prometida y aun esposa.

cuando este fuego me desvela

La vio de pie junto a la ventana admirando el día.

pero despierto solo una vez más

Llevaba puesto un pijama blanco de dos piezas y pantalón.

¿Cómo lograr verte de nuevo?

Akane

¿Cómo he de recobrar tu corazón?

Su perfil le pareció hermoso.

¿Cómo aceptar que todo ha muerto?

Estaba nervioso, no la veía hace casi dos meses y su ultimo recuerdo de ella era el peor de todos al ser el mismo el causante de ello.

¡Y ya no hay forma de pedir perdón!

Al avanzar lentamente noto como ella se estremecía abrazándose a sí misma.

Ella sabia que estaba allí.

Qué mal

Ranma también sintió como su cuerpo comenzaba a temblar.

─d-detente─

Lo hizo de inmediato.

Qué mal

Su corazón latió fuerte al ver como ella volteaba, pero no lo miraba. Solo se dirigió a su cama sentándose y poner su atención a la vista que daba la ventana.

─Akane…─

Esta absurda y triste historia

Para Akane no era fácil saber que lo tenía allí.

Ignoraba por qué lo habían dejado entrar.

Que se pone cada vez peor

Ranma… ¿qué haces aquí?

El solo escuchar su nombre de sus labios altero sus palpitaciones, pero se obligo a mantener la calma.

Cerro sus ojos y se concentro en el paisaje bello de la tarde. Pronto vería el atardecer.

Se dio impulso para hablar.

Pero no quería mirarlo.

Qué mal,

─creí…─

qué mal,

Ranma sentía su corazón en la garganta.

─creí haberte dicho…que no quería volver a verte─

Él también lo recordaba.

Cada maldita acción hecha ese fatídico día.

No la podía sacar de su cabeza.

─si…se que eso m-me dijiste, pero yo…Akane yo ─la miro con los ojos anegados.

Ella no lo hacía.

Le negaba su mirada.

¿Por qué ni puedo hablarte?

Eso lo lastimaba, pero tal vez no se podía comparar a como él lo había hecho.

─ ¿Por qué? ─

El la miro expectante.

Temo que es así,

─ ¿Porque te cásate conmigo? ─vio como esa pregunta se la hacía mientras seguía mirando hacia la ventana─ ¿Por qué me obligaste a hacerlo? ─aunque ella trataba de no demostrar nada en sus gestos, su voz no ganaba esa batalla.

No sabía que responder.

Cada acción había sido errada.

Pero prefirió por primera vez en su vida soltar todos sus miedos sin esconderse.

Ya nada tenía que perder.

que ya no hay forma de pedir perdón

─lo hice porque… ─ Akane presto más de la debida atención. Esa siempre había sido una pregunta sin respuesta. Ahora, después de tanto podía saber la verdadera razón─ al creer que habías fingido tu pérdida de memoria…y estabas realmente interesada en el doctor─ ella abrió los ojos con asombro ¿Porque ella fingiría? ¿De dónde había sacado eso? ─…creí que estando atada a mi odiarías tu vida y de paso, no estarías con el─ explicó con celo.

Procesando sus palabras, volvió a saldar dudas─ ¿quién…quien te dijo que yo fingía? ─

Ranma la miro con pesar ─la vieja, la abuela de Shampoo, me mostró un libro con el hechizo de Mousse, donde decía que la técnica tenia un tiempo limitado, entonces por el tiempo tu─ se sentía estúpido ─ ya no la tenías, supuestamente ─rió negando con la cabeza─ caí como un idiota─

Akane cerro los ojos conteniendo el líquido que quería salir─ le creíste.

Afirmo con su cabeza ─el seguirteel ver cómo te tocaba y besaba el doctor, terminó por volverme loco ─dijo cargado de resentimiento. Akane lo pudo notar. Además, sentía un estupor al saber esos detalles que había ignorado bastante tiempo.

─entiendo…y…─la chica volvió a abrazarse─ saber eso me hace entender muchas cosas, solo que no logro…comprender…porque seguiste junto a mí, si podías decírmelo y abandonarme en Nagano, todo habría sido menos doloroso─

Ranma solo acepto esas palabras, pero no podía cambiar lo hecho.

Akane bajo los pies aun sentada en la cama inclinándose hacia delante. Toda esta conversación la descomponía.

Que mal

Por inercia puso la mano en su vientre, para soportar el peso que sentía al saber las razones del desafortunado actuar de Ranma.

Este al ver ese gesto se rompió.

Que mal

─ ¡Perdón! ─ solo en ese momento Akane se dignó a mirar al chico que estaba arrodillado ante ella sosteniendo sus manos en el suelo mientras sus ojos botaban una cantidad enorme de lágrimas. Sus ojos inquietos lo presenciaban. Verlo así era nuevo. Algo tan nuevo que le llegó al corazón.

Y esta absurda y triste historia

─Ranma─

Sonrió tontamente al escucharla una vez más pronunciar su nombre.

Fue una caricia para sus oídos.

que se pone cada vez peor

─p-perdóname Akane…─su sollozo le dificultaba formular palabra ─ mil veces perdón─

Que mal

Akane no pudo dejar de imitarlo, pero sí de mirarlo. Su vista volvió al frente, aunque sus lagrimas salieron sin permiso, no hizo nada para secarselas, pero evitaba sollozar como él.

Que mal

No frente a él.

Sabía que no solo ella había salido lastimada en toda esta venganza en la que había sido involucrada, pero siempre era lo mismo. Solo Ranma conseguía lastimarla más que cualquier otra persona. Solo él había ultrajado su corazón al rechazar a su hijo creyendo que era de otro.

Porque ni puedo hablarte

Se tomo el pecho. Porque dolía recordarlo.

Temo que es así

Su hijo

Nuestro

El que no quisiste

Ni siquiera la única vez que supiste de su existencia

Pero no podía olvidar todo el daño que le había hecho.

que ya no hay forma de pedir perdón

─perdóname…n-no quise que lo perdieras Akane…─casi podía gritarle esa verdad─

─ ¡Cállate! ─

¿Como lograr que aún me quieras?

Ranma levanto su nublada vista para ver lo iracunda que se veía la chica al mencionar a su criatura.

─No te atrevas a hablar de mi bebé…n-no te atrevas─

Ranma avanzo hasta tomar las rodillas de la chica y llorar en ellas. Akane, en tanto, no teniendo el valor de quitarlo de allí solo dejo que pasara.

─perdóname… ¡perdón! ¡Mi amor…perdóname! ─

¿Como lograr que quieras escuchar?

Ranma

No me llames así…no soy tu amor

Mentiroso

Cuando este fuego me desvela

El hablar de su perdida casi le había quitado el aliento.

Era tan doloroso, porque de todo lo malo que vivía en ese momento en Nagano, excepto sus sinceros encuentros amorosos con Ranma, y el descubrimiento de que esperaba a ese hijo había sido su única esperanza en que él y ella resolvieran sus problemas. Por eso ese día al llegar a la cabaña estaba tan ilusionada.

Luego, ese malogrado accidente que no quería traer a su cabeza.

─Suéltame... ─ le dijo apenas con voz─ por favor…suéltame…déjame en paz ─ sollozo sin poder controlar los dos siguientes─ déjame en paz Ranma─ pidió con solo un poco más de voz─ solo me haces daño─

Ranma ya no podía describir más dolor del que sentía. Su petición lo rompía cada vez más.

─déjame en paz…para siempre─ decir aquello la estremeció por dentro─ sal de mi vida─

¿Qué es lo que voy a hacer?

De a poco fue soltando las rodillas de la chica hasta darse el impulso de dejarla por completo. Se quedo sentado en el suelo con sus piernas dobladas. Pero se dio el gusto de volver a mirarla, notando como se habían encontrado sus miradas apreciando en detalle ese marrón que lo había enamorado.

Akane en tanto quedo atrapada unos segundos en esos azules de los cuales todavía era presa, aunque se negara admitirlo. Unos minutos más pasaron en donde los jóvenes desahogaron su aflicción mientras se observaban.

─solo vete─ Akane desvió la mirada nuevamente.

Ranma lo hizo también, pero pensó que ella tenía razón.

El solo le hacía daño.

Solo te hago daño Akane…perdón

Pero al menos la había visto. No quería verla por ultima vez sin haberle pedido perdón

─está bien Akane…─tomo valor para continuar ─saldré de tu vida─

¿Qué es lo que voy a hacer?

El mentón de la chica se contrajo al entender esa aceptación. Cerro sus ojos apretando fuerte sus parpados.

Ranma

El chico se levantó caminando lentamente con la vista baja hasta la entrada.

Akane tuvo el presentimiento que sería la última vez que vería esa característica camisa roja de su otrora prometido.

De espaldas el chico de trenza le hablo por última vez.

─soy un idiota ─ admitió derrotado ─soy un idiota por equivocarme… y dañar lo más preciado de mi vida… ─ella quiso saber que era─ que eres tú Akane… ─la chica trato de no soltar otro quejido, ya no soportaba las ganas de llorar, porque lo conocía y sentía que estaba siendo sincero, pero ella no podía aceptarlo ─ ¡Te amo marimacho! …y mi castigo será perderte─

¿acaso crees que a mí no duele baka?

¿Crees que yo no te amo?

Idiota…mil veces idiota

─perdón… ─volvió a escuchar del joven─ pero…por favor─ tuvo la última esperanza.

Si ya no hay forma de pedir perdón

─¡No Ranma!─el artista marcial dejo de respirar─…lo siento, pero no puedo ─sintió rabia consigo misma al verse vulnerable por él ─ya vete ─

"No puedo"

"Vete"

Me lo merezco

─Akane ─

La chica se mantuvo firme.

─Akane…─ su expresión demostró que había perdido la batalla─ …no dejare de amarte ─

Ella junto sus dos manos, que estaban en su corazón calmando los fuertes latidos que amenazaban con salir de su pecho al comprender que esta

era su despedida.

Ranma

Sintió como los pasos de él se alejaban.

Adiós Akane.

Ranma sintió su pecho arder al decir esas palabras en su cabeza, porque no seria capaz de decirlas con su voz.

Ranma…yo

también te amo

Adiós.

Adiós mi amor.

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Genma y los demás vieron como Ranma salía de la habitación de Akane. Su rostro empapado dio por sentado que su conversación había sido dolorosa, que nada habían arreglado, tal vez solo hubo recriminaciones.

Caminó como alma en pena, pero solo se detuvo para ver si alguien criticaba su osadía.

─Lo lamento…─dijo dirigiéndose a los Tendo─ tenía que verla…por última vez─

─ ¡Ranma! ─

El joven no quiso escuchar nada más.

Solo quería salir de allí.

Corrió lejos.

Hasta donde sus pies se lo permitieran.

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Seguía caminado. Perdió la cuenta de los días que habían pasado. Solo sabia que estaba nuevamente en el lugar que quería.

Siendo media tarde en la región, llego hasta la cabaña que había sido su hogar con Akane. La que guardaba un gran significado para él.

Con cuidado llego hasta allí. Tuvo suerte de que no tuviese ocupantes. Sin mucho esfuerzo utilizando solo un poco de su fuerza logro dar un golpe que aflojo la cerradura.

Abrió la puerta. Se quedo un momento en la entrada recordando lo último que hizo al salir de allí. Sacudió su cabeza. Se concentro en volver a fijar su vista en el lugar. Lo recorrió completo. Cada espacio.

Cada rincón.

Al llegar a su habitación todos los recuerdos de las noches en los que olvidaba su rencor y disfrutaba solo verla dormir cuidando su sueño casi toda la noche le regalaron una sonrisa.

Akane.

Cuando llego a la parte trasera reconoció el barril tirado en el suelo, pero con su tapa asegurada puesta todavía.

El agua

Ya no le importaba.

No quería su cura.

Era por Akane que quería ser un hombre por completo y ahora…

…ahora…ella no estaría a su lado.

No tenía nada.

No la tenía a ella.

Viendo como las horas pasaban dando paso a la noche alzo la vista apreciando la media luna.

─Realmente te perdí─

Abandono el lugar tratando de calmar su joven corazón.

No sé dónde ir.

No lo sé.

De pronto sintió unos pasos tras suyo.

Al sentir la presencia volteo dispuesto a atacar.

Pero no tuvo que hacerlo.

Solo vio como en medio de las sombras de la noche su padre hacía su aparición. Lo había seguido, quizás desde cuándo.

─ ¡Viejo! ─

─Ranma…eres un representante de una de las mejores escuelas de combate libre─Su voz era de reprimenda.

El chico desvió su atención, claro. Tal vez criticaría que estuviese depresivo por haber perdido a la mujer que amaba. De seguro su padre le diría que no era digno de un Saotome, o por lo menos de un artemarcialista como él.

─pero primero que todo ─Ranma lo miro ─eres mi hijo ─y si…─a Genma le costaba decir las palabras que pronunciaría─ si quieres un hombro donde llorar…acá está este hijo mío─

El chico solo se quedó quieto.

Con pequeños espasmos en sus brazos, las piernas separadas y manos empuñadas no lograba moverse por lo extraño de la situación, no porque no le gustara, sino porque su padre jamás se tomaba la molestia de preocuparse por él, más que por mero interés. En cambio, ahora escuchaba ese soporte que necesitaba. Y por lo nuevo que era este lado paternal de su viejo, no lograba hacer ningún movimiento. Fue su padre quien le abrió sus brazos llegando hacia donde estaba envolviéndolo.

El llanto de su hijo no tardo mucho en surgir logrando conmoverlo, pero escucho disculpas.

─No se deja de ser hombre al llorar por una mujer Ranma─ dijo dándole golpecitos en la espalda─ todo lo contrario, aceptarlo te hace mas hombre.

─l-la perdí papá…─gimoteó─ soy un idiota─ decía mientras lloraba en el cuello de su padre.

─pues somos dos, hijo, somos dos─

El cielo crujió.

Y desde este unas gotas comenzaron a caer con intensidad.

Desde lejos un panda y una chica pelirroja se abrazaban sin importar ser cubiertos por la lluvia.

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Cinco meses después.

Joketsuzoku.

Mousse sentía como los latigazos dañaban su espalda.

─ ¡Ahhhhhhrgh! ─

Eran cien, por lo tanto, quedaban cincuenta que tendría que seguir recibiendo. Sus muñecas estaban atadas a unas cuerdas gruesas que sostenían su peso a cada azote al que era expuesto. Sus brazos estaban separados y su trabajado pecho estaba al descubierto.

Las gotas de sudor escurrían por su frente.

Las amazonas estaban presentes, pues era el castigo que merecía por su venganza, la que había traído tantos eventos desafortunados.

R-Resistiré

Lo haré por ti Sh-Shampoo.

El joven había podido llegar a China luego de su arduo trabajo, pero ella ya no estaba allí.

La condición dada por las matriarcas fue que si recibía el castigo del que era merecedor le darían noticias de la chica. Acepto sin titubeos, pero estaba tratando de resistir todo lo que podía. Sentía la carne viva en su lacerada espalda. Era una tortura insoportable, pero le haría frente.

La sangre salpicaba.

Soportaba cada uno.

Faltaba poco.

Shampoo

Estaba por perder la conciencia.

Sintió el último golpe llegándole unas gotas color carmesí a su mejilla.

─Ella ya no está en este mundo─

Escuchó desde lejos antes de perder su conciencia.

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Un año y medio después.

Dojo Tendo.

En la conocida mesa que daba frente al estanque koi, Kasumi servía tres Tazas de té, acompañándolas con galletas.

─¡Familia a comer! ─

Soun, Nabiki y la misma Kasumi ocupaban los lugares para merendar.

En tanto, la ya no tan avara chica conocida anteriormente por esa característica, no despegaba la vista de un documento legal estaba sobre la mesa.

─Akane, ya es hora─le recordó.

La aludida luego de unos minutos bajo sentándose con un bolígrafo en sus manos, mientras se preparaba para firmar los papeles que había esperado tanto.

Los tomo con cuidado.

Sintió como su garganta se apretaba.

Acuerdo de divorcio.

Ninguno de los espectadores quiso entrometerse.

Era duro, pero tenia que dar ese paso.

Noto que era la primera de los dos cónyuges en firmar.

Vamos Akane

Tú puedes

Su mano, temblorosa, logro poco a poco llegar al espacio hecho para ella.

Bien…aquí vamos

Dándose fuerza hizo el trazo que la identificaba.

Ahora era oficial.

Nuevamente volvía a ser Akane Tendo.

Al fin.

Aunque sonrió por ese hecho concreto, sus dos hermanas notaron las dos gotas tibias que bajaron de sus ojos.

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China.

─vamos Cologne─ Dijo a su pequeña hija.

Shampoo caminaba junto a ella cargándola mientras iba al aeropuerto, finalmente volvería a Japón después de meses trabajando arduamente. Se había escondido para no ser hallada por las matriarcas, pero luego de un tiempo supo que ya se habían dado por vencidas. Había sido difícil huir con su bebé, pero su agilidad y astucia como amazona la había ayudado a salir de la aldea.

Se sentía libre.

Libre para vivir su vida y empezar de nuevo, pero con un gran dolor en su corazón por la pérdida de su amada abuela.

En memoria de su ella seguiría adelante. Estaba agradecida de que la anciana mujer se sacrificara por su hija, para así también pagar por sus errores, pero tenía la certeza de que hasta el último momento su abuela había sido valiente

Bisbuela…cuidar siempre de Shampoo

Pidió mirando el cielo.

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Akane sentía que ya no quería estar en Nerima.

Su vida tenia que dar un cambio. Si bien estaba terminando la preparatoria por los atrasos que le dejo su matrimonio y hospitalización, quería un cambio. Un cambio que dejara atrás todo su reciente pasado.

Así quería verlo.

Como un amargo episodio que le había enseñado valorarse y no dejar que nada, ni nadie la pisoteara.

Merecía al menos comenzar a curar sus heridas teniendo la cabeza en otros asuntos, como estudiar.

Ir a la universidad.

Independizarse.

En el camino vería.

Luego de su resolución salió a comprar unas cosas que su hermana le había pedido.

El cielo se ve raro

De pronto una inesperada lluvia irrumpió sus pensamientos. Era leve, pero a medida que avanzaba, iba siendo más fuerte.

Lluvia

En un día lluvioso lo había conocido

Como mujer

─Ranma…─sintió un apretón en el estomago al decir después de tanto tiempo su nombre─ ¿Qué será de ti? ─

Sus palmas se abrieron, sintiendo en estas las frías gotas.

Ranma

Su corazón se acongojaba cada vez que lo recordaba.

Cerro los ojos dando gracias a las gotas de lluvia, ya que estas al mezclarse cubrían las suyas.

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Fin capitulo 23.

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Fin.

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Notas:

Gracias a absolutamente a todos por leer.

Estoy decepcionada. No cumplí mi promesa.

Tenia que actualizar antes de que acabara el año, y no alcance.

Bueno. Este es mi final.

Nuevamente disculpen si les molesto el songfic entre medio, pero se tenia que justificar el título.

Se que es una historia odiada y amada, pero causar revuelo, que comenten sobre ella, sea para bien o para mal con fuertes criticas no me desagrada, pero no puedo dejar conformes a todos. Es imposible.

Se que muchos detestan a Tofu, pero no le di mas importancia, no creí necesario incluirlo en el capitulo y no lo iba a matar por acostarse con la protagonista. Creo que eso es exagerar. No todas las personas que actúan mal en la vida reciben castigo, se muy bien porque lo digo. Tampoco mataría a Mousse. Lamento si querían eso, pero no. Creo personalmente que arrepentirse de corazón es un acción que hay que valorar, independiente de las consecuencias. Ademas es uno de los personajes principales, así que eso no ocurriría.

Tampoco dejaría sin madre a la pequeña Cologne, no soy tan maldita. Y jamas mataría a Shampoo, si es que alguien quería eso, a pesar de que nunca me ha caído bien, pero en mi historia si, no tenia pensado castigarla tan feo. También es un personaje principal, así que no pretendía hacerle cosas malas a la bella niña.

Pero reconozco que soy mala, separe a las dos parejas.

Ahora pasemos a los protagonistas.

Amados, detestados.

La pareja principal.

Muchos los querían separados, o juntos. Las opiniones eran variadas.

Al sacar a luz ese tema, quiero hacerles una pregunta.

¿Que final querían para ellos?

Ustedes querían que Ranma y Akane:

A) Quedaran separados.

B) Quedaran juntos.

¿Pueden responder? Es que tengo curiosidad de saber. Puede que algunos acertaran y otros no. Se que la historia ya termino y no tendría mucha relevancia, pero para mi si. Sus opiniones lo son.

Gracias a los que estuvieron estos 5 años conmigo en esta aventura.

No pensé que me tardaría tanto en terminar.

¡Ay no! Me dio nostalgia.

Nos leemos en una próxima actualización de mis otros fics.

Akane Kou.