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Posteriormente de haber invitado a salir al pequeño Nivans, una pequeña culpa lo invadió pensando en los comentarios que harán los ciudadanos de Raccoon cuando vean al capitán de los STARS salir con un niño en una cita romántica, además tomando en cuenta el tema de la homosexualidad. Todavía hay grupos de personas dispuestas a luchar para impedir que dos personas del mismo sexo tengan una relación de pareja y pueden formar una familia.

No obstante, Chris no iba a permitir que las personas tomaran decisiones en su futuro a sus cuarenta años y estaba decidido a conocer a Piers después de haber ignorado el sueño del muchacho.

—Chris, ¿te encuentras bien? —preguntó Jill con voz preocupada

Redfield parpadeo repetidamente regresando a la realidad. Terminó perdiéndose en sus pensamientos cuestionando el hecho de tener una cita con alguien bastante joven a pesar de que siempre deseó conseguir una pareja de su misma edad.

—Lo siento, me distraje por un momento —se disculpó

Jill bebió su vaso de café para continuar la plática que estaban teniendo acerca de un asesino serial que apareció repentinamente en una ciudad pequeña. La mayoría de los casos ocurrieron en ciudades grandes donde existe un amplio perfil de víctimas y variedad de lugares para esconder los cuerpos de las víctimas.

—Fue notable —aseguró Valentine—, estuviste con la mirada perdida por varios segundos, ¿tienes problemas económicos otra vez?

Chris enfrentó una crisis económica en el 2008 cuando Estados Unidos se enfrentó a la problemática de la burbuja inmobiliaria provocando un aumento en los precios en los productos tangibles e intangibles, un fuerte desempleo y afectando a los diferentes sectores productivos del país. Y la consecuencias para Chris fue que su sueldo desapareció de sus manos en un día pagando las deudas y comprando alimentación para su hogar.

—No, tengo un buen sueldo —respondió—. Invité a salir a un muchacho después de años sin tener una cita.

A Jill le tomó por sorpresa la noticia dada nunca consideró que Chris tomaría aquella cita sin la necesidad de apoyo dado que, hace meses atrás intentó llevarlo a citas a ciegas con mujeres de 35 a 40 años que tuvieran una compatibilidad con el hombre, sin embargo Chris rechazo a todas las mujeres porque todavía en su corazón conservaba un ligero espacio dedicado a Ada Wong.

Chris no tiene secretos con la señorita Valentine por el fuerte lazo de amistad formado desde hace más de 10 años. Ambos confiaban mutuamente y platicaban de temas sin sentir vergüenza por sus opiniones tenidas, además se consideraban hermanos lejanos.

—No sabía que te gustan menores —bromeó Jill—, ¿puedo saber su nombre? Debe ser un afortunado en tener el privilegio de salir contigo.

Chris bebió un trago de café mezclado con whisky. Un mal hábito que ha ido creando con el pasar de los años para mitigar sus problemas temporalmente, el sentir la presión social de tener una familia y una estabilidad en todos los ámbitos le genera conflicto al no cumplir con las perspectivas que la sociedad tendría hacia una persona de su edad.

—No me gustan los niños —se quejó Chris—. Salir con personas jóvenes es un problema. Tienen diferente estilo de vida por la rutina que llevan. Entre la universidad, fiestas de facultad y su primer empleo son etapas que ya viví y no pienso revivirlo es cansado.

—¿Entonces por qué lo invitaste? —cuestionó

Chris enfocó su mirada hacia la entrada de la cafetería local intentando esquivar la pregunta incómoda que no puede responder porque no sabía el motivo que lo llevó a invitarlo a salir, debe ser una simple idea que pasó por sus pensamientos y salió de su boca de la nada.

De pronto, observó que Piers iba bajando de un coche viejo acompañado de una chica con un parecido hacia el chico. Debía ser Paige Nivans, una muchacha que ha tenido varios problemas con la justicia tras estropear investigaciones.

—No lo sé —dijo, en tono nervioso

Chris tomó la carta del menú para ocultarse, negaba la idea de ser saludado por el joven después de compartir varios mensajes durante media semana, los cuales solo hacen referencia a temas actuales.

—¿Qué sucede contigo? —preguntó Jill

Chris ignoró a su compañera e intentó seguir escondiéndose de Piers, aún no deseaba dar a conocer a su potencial novio, aunque eso quedó en el olvido cuando el muchacho decidió acercarse a la mesa con una sonrisa y mostrando buena educación.

—Hola, Chris —saludo

Chris apretó los dientes y paulatinamente fue quitando el menú de sus ojos para poner su atención al muchacho, quien hacía señas a su hermana para hacer el pedido de bebidas.

—Piers, nunca imagine que nos encontraríamos antes del gran día —dijo

Jill dejó de revisar su celular para poner atención a cada gesto hecho por Chris durante la conversación con el hijo varón de los Nivans. La mujer había escuchado rumores entre los ciudadanos que Daryl Nivans, se volvió un padre controlador en las relaciones interpersonales de sus hijos para evitar que consigan a un novio tóxico, después de que su hija mayor terminó fracasando en su matrimonio y cayó en una inestabilidad emocional.

Sin duda, Chris tenía serios problemas en convencer al veterano de guerra para tener una oportunidad romántica con Piers. No sería sencillo hablarlo claramente teniendo una plática sana sin caer en golpes e insultos aunado a que, el señor padece una enfermedad.

—La ciudad continúa siendo pequeña —comentó Piers—. Me gusto verte por tercera ocasión en esta semana y ansío tener esa cita pronto.

Chris se sintió apenado enfrente de Jill puesto que, nunca había ligado con un muchacho frente a su amiga. A varias personas les parecía incomodo ver a dos personas del mismo sexo teniendo coqueteos y en momentos romanticos.

—También a mí —dijo Chris—. Una disculpa, estoy siendo un maleducado. Te presento a Jill Valentine, es mi compañera de trabajo.

—Es un placer —dijo la mujer, y estrechó su mano contra la del joven—. Saludame a tus padres y cuando ocupen ayuda no duden en llamarme.

—Por supuesto —replicó Piers —. Me gustaría seguir la plática contigo, pero tengo que ayudar a mi hermana.

Chris se quedó sin comentarios cuando escuchó que su amiga era soporte de apoyo para los Nivans, así que no dudo en responder una bobería para no hacer notar su ausencia en la conversación.

—Si, estamos en contacto —dijo Redfield

Piers se despidió de Chris con una ligera sonrisa para desaparecer entre el mar de personas dentro de la cafetería. Le pareció agradable encontrarse por tercera ocasión con el muchacho notando una relación inocente.

—¿En serio, vas a salir con Piers Nivans? -cuestionó Jill

Volvió a beber un sorbo de su café mezclado con alcohol. También, Chris estaba sorprendido de tener una cita con el chico porque hace años atrás evitaba a cualquier costo las salidas con el menor.

—Ni yo mismo puedo creerlo —aseguró

Jill se cruzó de brazos y se recargo sobre el respaldo de aquella silla negando la decisión elegida por su amigo. Por otro lado, Chris analizó la mirada de su amiga para deducir que un sermón largo lo esperaba acerca de salir con niños que todavía viven con sus padres.

—¿Qué estupidez cometí?

—Salir con el hijo de Daryl Nivans —respondió la rubia

Chris no encontraba ningún inconveniente en tener una cita con el muchacho porque los Nivans son una familia tranquila y apoyan las decisiones de sus integrantes sin ocasionar problemas.

—¿Por qué lo dices? —argumentó Redfield

La señorita Valentine terminó de comer su pie de calabaza y dejó el tenedor sobre el plato antes de responder la pregunta de su amigo. Ella no sabía cómo decirle lo especial que resultaba Daryl en las relaciones de sus hijos porque Chris puede malinterpretar todo creyendo que su amiga se volvió una egoísta.

—Daryl, con los años se ha vuelto un viejo gruñón y sobreprotector con sus hijos —replicó Valentine

—Lo noté cuando recogió a su hijo de mi apartamento.

Chris no le tomaba importancia al reto que implicaría tener una salida con Piers al conocer la manera de pensar de los Nivans, aunque no le preocupa estar solo para siempre después de todo, estuvo varios meses sin conocer y entablar una relación amistosa o sentimental, acostumbraba a tener conquistas de una sola noche para satisfacer sus necesidades sexuales, pero esto no implicaba que fuera un hijo de puta cuando estuviera enamorado sino todo lo contrario se involucra completamente en la relación con su pareja.

Así que, Chris eligió tomar el riesgo que implica salir con un Nivans, estaba cansado de ser el típico hombre soltero.

—No va a permitir que su hijo salga con un hombre maduro, pero sin importar cual sea tu decisión estaré ahí para apoyarte —dijo Jill

—Estoy dispuesto a tomar el riesgo —afirmó Chris—, me cansé de lamentarme cuando tengo bajones emocionales de haber dejado a Ada y tuve la corazonada con Piers. Tal vez, su sueño deba cumplirse.

Otro impulso estupido cometido por Chris. En ocasiones se dejaba llevar por sus emociones y sentimiento volviéndose un ciego, pero nadie puede quitarle esa cualidad que lo convierten en una persona entregada en una relación, así que nada puede complicarse en el cumplimiento de su nuevo objetivo que apareció en su cabeza cuando tuvo un bajón emocional.