08

Piers se encontraba en su habitación arreglándose para tener una cita después de una temporada ausente del amor al tener una pérdida fuerte que aún no logra reponerse y superar el dolor sentido cuando consiguió la novedad en una noche lluviosa.

La muerte de una persona puede impactar en nuestra salud mental o física al descuidarnos en ciertos ámbitos que necesitamos desarrollarnos como seres humanos debido a la tristeza sentida reviviendo cada momento a lado de esa persona especial que nos hizo sentir una conexión.

—Qué guapo está mi hijo —comentó la mamá de Piers

El joven dio un salto de susto al no esperar a su madre espiando, mientras se acomodaba la corbata en aquel traje de sastre que por cierto, se lo obsequio Matt.

La señora Nivans sostenía un canasto de lavandería en sus manos y hacía el recorrido en cada habitación para asegurarse que no hubiese ropa sucia en los muebles dado que, sus hijos tenían la costumbre de botar la ropa en el suelo dando una mala imagen personal.

Se detuvo en el dormitorio de su primogénito al notar una puerta semi abierta donde pudo escuchar la radio encendida creyendo que nadie estaba ocupando la energía eléctrica.

—Me has sacado un susto, mamá —se quejó Piers

La señora se encogió de hombros y dejó el canasto en el suelo para ayudar a su hijo en ajustarse la corbata usada con el traje.

—Deja te ayudo —dijo su madre

Piers recordó una escena similar hace años atrás cuando se había graduado en la facultad de Ciencias forenses y criminales fue un momento inolvidable donde su madre lo ayudaba a arreglarse.

—Gracias, mamá —agradeció Piers

La mujer sonrió al ver arreglado formalmente a su pequeño. Las únicas ocasiones en verlo vestido elegante han sido: eventos familiares, celebraciones del trabajo y citas con potenciales prospectos a novios.

—Puedo saber, ¿a dónde va mi hijo vestido con traje? —preguntó su madre

Piers bajo la mirada. No puede mentirle a su madre en cuestiones de relaciones interpersonales, sin embargo no tenía las palabras adecuadas en la lengua y platicarle lo sucedido con Matt, aún debe zanjar una herida vieja del pasado.

—Tengo una invitación con Chris Redfield por motivos laborales —mintió Piers.

En parte estaba siendo sincero tenía una cita con su antiguo amor platónico, pero no por motivos laborales sino sentimentales aparentemente

—Iré a cenar para pedir una transferencia de Chicago a Raccoon —finaliza Piers, mientras se acomodaba el cabello

La señora Nivans parpadeo varias ocasiones. Toda la familia Nivans conocían los sueños e ilusiones de Piers, por lo que, le sorprendió la novedad de regresar a Raccoon después de asegurar que buscaría un camino fuera del pueblo mejorando sus probabilidad de crecimiento personal y aplicar sus conocimientos aprendido en la Universidad.

Sus metas habían cambiado poco tiempo después de la muerte de Matt, no soporto sentirse solo en una ciudad grande cómo Chicago, alejado de su única familia sobreviviendo a los retos impuestos por el destino que debía seguir.

—¿Seguro que deseas regresar? —intervino su madre—, sabemos que tu sueño era vivir en Chicago resolviendo crímenes, ¿te sucedió un incidente?

Piers tragó saliva.

Su madre casi lo atrapa en una mentira, y no sucede es la primera vez que pasaba. Durante su estancia su madre descubre sus mentiras pidiendo una explicación con sinceridad sin caer en un regaño por ocultar la verdad debido a que, comprenden sus motivos personales; un ejemplo fue su salida del closet todos en su casa sabían cuál era su sexualidad aceptando sin problemas esperaban la confirmación por parte de su hijo siendo un paso de acepción.

Empezó a jugar con los nudillos de sus dedos nerviosamente al sentir una presión. Nunca debió mentir en casa desde un principio, su mentira piadosa estaba saliendo a la luz, le dolía no haber cumplido con las expectativas que tenían sus padres acerca de su persona, se consideraba una decepción y vergüenza para la familia.

—Yo… —pronunció tímidamente

⟪Comeme tierra y escupeme a Chicago con Jamie⟫, pensó el jovén expolicia. Se le dificulta sincerarse con su madre al sentirse nervioso y al creer que sería criticado a sus espaldas asegurando su caída personal. Los padres pueden crear inseguridad en sus hijos con sus comentarios erróneos y críticas destructivas que pueden dejar de hablar en relación a temas similares frustrantes que enfrentan.

Su madre se sentó en el borde de la cama y miró a su hijo con una expresión de preocupación. Ella, tenía la sensación que su hijo ocultaba un secreto oscuro tras elegir el camino de la oscuridad dentro del ramo donde se desempeña diariamente, pero era todo lo contrario Piers había sido despedido de su empleo sin motivo justificado.

—Puedes contarme, no voy hablar con nadie del problema —prometió su madre

Piers soltó una risa nerviosa.

—No tengo una cita por motivos de trabajo —comentó—, es algo más… personal le debo por ayudarme cuando el coche se apagó en la tormenta de hace una semana y quedamos en salir un día para hablar.

Piers habló con sinceridad, la cual debe ser siempre con los padres, no merecen tener mentiras de sus hijos al demostrar un fuerte sacrificio durante su crianza y estancia en casa deben valorarse sin tapujos y ni pensamientos juveniles impuestos por la sociedad haciendo quejas.

Aunque ocultaba su desempleo, mientras sobrevivía con su finiquito del gobierno de Chicago. Desconocía cuando poseía en su cuenta bancaria porque no puede gastar demasiado conociendo su situación financiera actual.

—Fue fácil decirme la verdad —replicó su madre—, sabemos que las mentiras no llevan a nada bueno. Recuerda al tío Nathaniel con el problema dentro del ejército fue despedido por ocultar información relevante—. Solo me preocupa que sea partícipe de una infidelidad.

Piers puso los ojos en blanco. Nunca cometería aquel acto de adulterio con su pareja actual al ser una falta grave de respeto hacia persona que amaba porque no merecía un trato despiadado sino todo lo contrario.

—Mamá, no te preocupes —replicó Piers

Un nudo en su garganta sintió cuando debía hablar sobre Matt. Debía sincerarse con su familia del tema para evitar problemas a futuro, pero todavía no estaba listo para darle el último adiós.

—Chris y yo solo somos amigos —dijo

Su madre aún dudaba de las palabras de su hijo, pero debía darle el beneficio de la duda hasta que fuera el momento apropiado para someterlo a un interrogatorio al reunir las suficientes pruebas y asegurar que no existía ningún cabo suelto en las palabras de su hijo.

—Vale, no dudaré —aseguró su madre—. Solo cuidate, pequeño no quiero ver tu foto en las noticias por ser víctima de la homofobia.

Piers le dedicó una sonrisa tímida a su madre. Sus padres cuando tuvieron la noticia de que su hijo salió del armario decidieron mantenerlo un poco oculto para evadir cualquier situación que pusiera su vida en riesgo en una comunidad retrógrada y rechazan los nuevos pensamientos acerca de los tapujos impuestos.

—Lo sé, mamá —replicó Piers—. He aprendido a cuidarme después de escuchar la experiencia de Jamie en la universidad.

—Fue desgarrador verlo en esas condiciones —añadió la señora Nivans

Jamie Park, había sido víctima de la violencia durante su estancia en la escuela después de que fue hallado besándose con su actual pareja en el armario del conserje. La mayoría de los muchachos no dejaban de lanzarle huevos al cuerpo y a su casillero; lo empujaban en los pasillos y por último lo golpeaban cada dos semanas saliendo de clases sin darle la oportunidad de sanar sus heridas físicas.

A Piers le preocupaba tener una experiencia identica porque la homosexualidad en los años 2000 no era bien vista. Las personas mayores se oponían a su aceptación al creer que son relaciones antinaturales que no cumplen con los estándares sociales, pero al carajo con ello, nadie crea estándares sino cada persona es libre de seguir su camino sin problemas.

—¡Mamá, papá se volvió a salir! —gritó Paige, mientras bajaba las escaleras a una velocidad impresionante

—Al parecer debes de ayudarme a traer a papá de regreso —afirmó su madre

—Por supuesto, cuenta conmigo —dijo Piers

Piers y su madre salieron de la habitación a toda prisa ideando un plan para convencer a Daryl de regresar a casa sin tener que usar la fuerza bruta o llamar a la policía para tranquilizarlo al formular ideas equivocadas de la realidad que vive en la actualidad.

Miró la hora en su reloj de mano, aún conservaba minutos para solucionar un potencial problemas antes de que Chris decidiera recogerlo a domicilio, así llevarlo a su cita planeada con anticipación.

Se detuvo en la puerta principal al hallar a su padre en posición de ataque militar, debe tener alusiones nuevamente después de la guerra. Piers tomó aire antes de enfrentarse con su padre, quien puede tornarse violento al perder la memoria temporalmente.

—Papá, no puedes salir —insistió Piers ciegamente, y sin percatarse que su cita estaba siendo amenazada con una escopeta de caza—, ¡Papá, baja el arma!

Chris tenía las manos arriba y trataba de calmar al señor Nivans después de tener una crisis debido a la demencia padecida en estos meses. Su salud mental se iba deteriorando con el pasar de los días convirtiéndose en una persona irreconocible frente a los ojos de su familia.

No era una situación incómoda para Chris, ya que la pequeña ciudad conocía el padecimiento y apoyaban en el cuidado del señor impidiendo que provocara un accidente del cual se arrepienta en un futuro.

—Señor Nivans, puede tranquilizarse, no soy una amenaza —insistió Chris, mostrando su placa de los STARS—. Recuerde que pertenezco a su equipo y no podemos dejar que el enemigo gane.

El señor Nivans bajó el arma y todos los presentes soltaron un suspiro de alivio al creer que Chris recibiría un disparo. En el pasado tuvieron un incidente parecido con un empleado del supermercado, quien terminó lesionado al creer que era un enemigo del campo de batalla.

Por otro lado, el capitán Redfield acompañó a Daryl hacia la sala de estar para ayudarlo a tomar su tratamiento impidiendo la repetición de una locura similar a esta, era lo suficiente común tener escenas montadas en cualquier punto de la ciudad cuando escapaba de casa, pero siempre llevaban al departamento de policía.

—Gracias, Chris por ayudarnos —dijo la señora Nivans

Paige no dejaba de sonreír, mientras golpeaba en el codo a su hermano. Su hermana menor lo emparejaba con Chris después de todo, siendo cómo en los viejos tiempos cuando asistía a la preparatoria.

—Yo que tú, rompes con Matt y me vuelvo novio de Chris —aseguró Paige—. Es tan servicial y educado.

—Paige, ¿escuchas lo que dices? —se quejó Piers

Su corazón le pertenecía a Matt a pesar de que perdiera la vida y no puede entregarse a otro hombre sin sanar sus heridas, una relación no puede darse cuando una de las partes no puede contribuir sanamente, así que por el momento puede ser un simple amigo del capitán Redfield.

—Sí, pero prefiero que tengas un novio cercano a la familia y no un novio que no quiere conocernos —añadió Paige

Piers rodó los ojos. Y debe de hallar el día adecuado para hablar con su familia acerca de Matt y su desempleo antes de ocasionar una guerra familiar por cada mentira.

En el living se encontraban Chris y la señora Nivans calmando a Daryl evitando el pensamiento de los enemigos estaban en Raccoon. Se ha vuelto una especialidad para la policía tratar con un ciudadano con demencia provocada por una lesión cerebral a consecuencia de un combate tenido en una guerra en África hace tiempo atrás.

Daryl ingiere sus medicamentos siguiendo las indicaciones de su médico. La enfermedad lo estaban consumiendo las lagunas en sus memorias se hacen notables durante todo el día, olvida a su familia y crea situación en su mente irreales de la realidad que vive. Para un soldado tener una carrera extensa puede generar problemas en su salud mental sino asiste a una revisión psicológica y física después de estar en un periodo prolongado en guerra.

—Piers, me comentó que tendrán una cita, ¿no es así? —preguntó la señora Nivans, al dejar un vaso de agua sobre una mesa de madera

Chris se sonrojó al escuchar la palabra "cita", no lo consideraba una cita sino una salida entre dos viejos conocidos que deben ponerse al día con novedades y asuntos de sus vidas personales, además Redfield buscaba tener una conexión sentimental con el muchacho si aún existía aquella chispa del pasado.

—En realidad, no es una cita sino una salida de amigos —afirmó Chris—. Tuvimos una buena amistad durante nuestra juventud, y sentí una felicidad al reencontrarnos después de años sin vernos.

La señora Nivans sonrió pícaramente.

—Hijo, no debes mentirme, yo sé que vienes por mi pequeño y estoy de acuerdo —añadió la señora Nivans—. No me gusta que Piers salga con un hombre de dinero, siento que lo estoy perdiendo al cambiar su personalidad.

Chris había escuchado por malas lenguas que Piers Nivans consiguió un novio mayor con suficiente dinero para sobrevivir toda una vida, pero la consecuencia ha sido perder a su familia dejándola en el olvido para continuar con su crecimiento personal.

—Te pido que me ayudes a convencerlo de que es una mala influencia, ¿qué hombre quiere que un hijo se pierda los momentos familiares en las fiestas? —pidió la señora Nivans

El capitán se sintió incómodo con la petición de la señora Nivans, pero no puede decirle un no de respuesta porque se notaba la preocupación en sus ojos, su única alternativa era conversar con Piers acerca de lo sucedido y dando consejos cómo un buen amigo haría.

—No puedo prometer nada, Meghan —dijo Chris—. Haré un intento de preguntarle a su hijo que sucede, pero no puedo intervenir cómo su familia puede hacerlo.

—Comprendo, solo pido que averigues que oculta Piers con Matt —dijo

—Por supuesto.

Chris miró la hora en su reloj de mano marcando las 7:30 de la noche, tenían el tiempo justo para llegar a la reservación hecha en el restaurante que le prometía a Piers llevarlo en su primera cita de novios. Todo cambiaba ahora son dos completos desconocidos que deben volverse a conocer a pesar de tener una distancia.

—Piers, debemos marcharnos —dijo Chris

El joven se despide de sus padres y hermana.

Ambos salieron del domicilio sin hablar del momento incómodo de esta noche con Daryl.

A Chris le daba igual el padecimiento del señor porqué comprendía lo sucedido, él también estuvo en un ramo del ejército participando en misiones durante su juventud; al contrario Piers se preocupaba por su padre nunca lo había visto tan mal en su salud, por lo que, sería necesario preguntar al médico un tratamiento de mejoría.

—Una disculpa por el susto —pidió Piers

—No hay problema, siempre apoyo en los reportes y trato de calmarlo —dijo Chris

Prendió el motor del coche para dirigirse al restaurante de Raccoon, un sitio dedicado a los adinerados, pero ser empleado al servicio de la ciudad le daban beneficios en los establecimientos.

—Gracias, Chris —agradeció Piers

Chris deseaba que la cita saliera sin problemas después de la petición de la señora Nivans que dio un giro inesperado a la noche que tendrán. Nadie puede arruinar su noche conociéndose después de todo, ambos son adultos que pueden decidir sin tomar en cuenta las opiniones ajenas.