.
Golpe Inesperado
.
.
POV Haruka
.
En unos días tengo la reunión con los empresarios de mi padre para serle de traductor. Tanta gente que tiene a su disposición y me elige a mí, qué idea. Me dijo además que llevara a alguien en caso de necesitar a otra persona. La única que se me ocurrió fue Marina, bueno, más bien la primera en la que pensé. Ella conoce a mi padre y no fue muy difícil convencerla.
Además la paga es buena la cual para ambos será la misma, mi padre es un ser justo, gracias a eso conserva mi admiración.
― He terminado… ― pero qué le pasa, esta vez ni siquiera se detuvo a descansar como normalmente lo hace. Pudiera ser que le han ayudado bastante los ejercicios. No, parece ser otra cosa, se le nota extraño.
― Kobayashi…
― ¿Si?
― Nada, ve a descansar.
― Claro.
Ni siquiera contesta con su característico "Sí señor dictador". Eso es un poco raro. Si es como pienso, es mejor que continúe con sus actividades normales.
.
― ¿Ya conseguiste a alguien más?
― Como lo pediste.
― ¿Cómo le atreves a hablarle así de esa forma tan fría a tu padre? Insensible ―hace un gesto como si fuera un niño, no puedo evitar reír. ¿Qué hice para tener un padre como él? He de haber hecho algo muy bueno en mi vida pasada. No me le parezco nada en su sensibilidad.
Es el mejor empresario que conozco por ser transparente, honesto y leal. Tiene la estima de gran parte de las personas que trabajan con él. Y aunque de niño difícilmente pasábamos tiempo juntos, nunca he renegado de ello. Gracias a eso forjé mi propio carácter y él fue una buena influencia.
Mi madre, qué puedo decir de ella. Es una dama carismática, aunque más exigente y estricta que mi progenitor (como le llamo). De pequeño me envió a un internado a pesar de los esfuerzos de mi padre por evitarlo. Si, así como se oye, él le rogaba que no me enviara, que no me separara de su lado. Tenía la idea de educarme él mismo en casa, presiento que él quiso tener alguna profesión diferente, no parece empresario.
Al internado mandaron junto con mi hermano Diamante. Él es mayor que yo, por cuatro años. Y se jacta de decir que es más guapo. Aunque siempre nos la hemos llevado bien, casi no coincidimos ni en tiempo ni en gustos. A pesar de ser yo el actor, él es más sociable y le gusta más acudir a las fiestas que mis padres organizan de vez en cuando. Después de que decidí salirme del internado, yo pasé por varias escuelas y él continúa ahí al día de hoy.
― ¿Cuándo quieres que vayamos con ustedes? ―cuestiono.
― Los señores quieren que vayan en cuanto puedan, ellos son los interesados, tú decides. Sólo que no pase de esta semana.
― Muy bien padre… ― no sé si pudiera ir esta semana, Kobayashi no se ha comportado como normalmente lo hace y no quiero dejarlo sin actividades ahora que se ha ido su amigo, el borrachito. Temo que mi pupilo tenga una de esas enfermedades que dan cuando estás lejos de casa.
― Mi querido hijo, siempre tan cariñoso. ― ¿Por qué dice eso? ¿Escuchó lo que dije?
― Igual que mi madre ―tal vez solo lo dijo por mi costumbre de contestar solo con palabras simples.
― Sí, algo así. Bien, si no le vas a dar un beso en la frente de despedida a tu padre, entonces puedes irte ― Éste progenitor mío es un caos, como ofendido voltea hacia un lado. No puedo evitar hacer lo que pide, si me voy sin antes darle un beso de despedida, hará un escándalo. ¡Lo ha hecho! Aunque parezca difícil imaginarlo, cuando llego con mi madre, me acusa de ser indiferente a las peticiones de él.
Volteo hacia dos lados, no hay nadie. Naturalmente, es una oficina a puerta cerrada ― ¿Feliz?
― Mucho ― contesta esbozando una sonrisa.
― Por cierto, tu hermano va a asistir a la reunión, ya que pronto deseo retirarme él necesita estar involucrado ya en todos los procesos. Siempre lo ha estado claro, pero ahora con más razón.
― Como lo decida mi progenitor.
― Si por mi fuera te dejaba el cargo de presidente a ti, eres aún más responsable y firme que Diamante, él es más emocional y sensible, temo que lo quieran hacer tonto. Pero tú no quieres el puesto.
― Cómo desearía algo que le pertenece a él por jerarquía. Además, ustedes son similares y si ha sobrevivido tanto tiempo en este puesto, eso quiere decir que él también puede.
― Estoy seguro que te pertenece más a ti… Pero como prefieras.
― Nunca he entendido porqué siempre me dice eso padre, pero lo tomaré como si fuera solo un deseo suyo.
― Siempre hablándome de usted ― y él siempre esquivando esa duda ― ¡qué no te dije que soy tu padre y tu amigo!
― Bien, perdóname. Pero yo no viviría entre cuatro paredes, tengo otros designios.
― Vaya, bien… bien ¡largo pues!
― Me voy entonces ― le saludo y me retiro.
.
― ¿Qué es lo que piensas hacer? ― no entiendo por qué me habla, normalmente es con Nícolas con quien tengo el trato, aunque malo, pero ha sido solo con él.
― ¿Acerca de qué?
― Mizu ha estado muy desanimado, no es probable que no te hayas dado cuenta.
― Sí, pero no puedo detener el entrenamiento por eso.
―Siempre tú y tu competitividad, en eso te pareces a Nícolas ― responde molesto el musiquillo, o no sé qué sea, algo así me parece.
― Si detengo el entrenamiento, eso lo hará enfocarse en lo que le está incomodando y provocará que caiga en depresión, no puedo permitírselo.
― Vaya, creo te juzgué mal, a pesar de todo te preocupas por él. No creí que vieras por nadie más que no fueras tú. ―y porqué tiene que decírmelo, ni siquiera me interesa saber lo que opina de mí. ― Aunque creo que tienes razón―en que eres un entrometido, sí ― en que no debe dejar sus actividades, ―ah, en eso ― pero aun así le vendría bien un día de descanso.
Cómo se atreve este hombrecillo a palmearme el hombro, ¿acaso piensa que somos amigos?, sonríe y se va. Como el fantasma de alguna mala película de terror o algún espectro, se va. Me da escalofrío. Ni hablar. Incluso lo había contemplado pero… tendré que pensarlo, no sé si pueda ser bueno para él. Aprovecharé de una vez para ir a la reunión que me pide mi padre. Espero que esto te ayude entonces Kobayashi.
.
― Marina, me alegra que hayas aceptado trabajar con nosotros ― a mi igual.
― Así es, me encantaría ayudarles en lo que pueda.
― Muy bien, me parece excelente que vengas con nosotros. Justo ahora estamos por irnos a la oficina, Haruka me pidió que viniera a la escuela para agendar nuestras reuniones aquí y que ustedes no tuvieran problema por trasladarse pero hoy si necesitarían ir al edificio. Vayan primero, solo tengo que firmar unos documentos para el rector y tendré todo listo en unos minutos. Los veo en el estacionamiento.
― No hay problema, así será. ― responde cortésmente mi hermosa profesora.
― Nos retiramos entonces.
― Vayan ― le abro la puerta para que ella salga primero.
― Voy a entregar estos documentos Tenoh.
― Claro ― ahí está Mizu, espero que haya entregado sus documentos. Se le ve más extraño de lo normal, contempla el paisaje como si nunca lo hubiera visto, aunque la verdad a mí también me gusta mucho contemplar por esa ventana cuando vengo aquí las veces que mi padre visita la escuela. ― ¿Decidiste tomar hoy tu descanso? ― por qué me da por hablarle siempre que lo veo, tal vez porque es el ideal de chico que a veces quisiera ser. Sin preocupaciones, con una vida común y corriente.
― ¿Eh? ― Bueno, en cuanto a preocupaciones creo que me equivoco si pienso que no las tiene, se le ve distraído.
― Al parecer si te hace falta, tu distracción lo amerita.
― Supongo que sí, ¿qué haces tú aquí en dirección?
― Vine por… unos asuntos.
― Ah… ― y resurge ese silencio incómodo que resulta cuando no conoces del todo a la persona y no sabes de qué hablarle.
― Señor Kobayashi ― Marina, siempre tan oportuna.
― Profesora Marina.
― ¿Cómo se encuentra?
― Mejor, gracias. Aunque nunca me sentí mal ― Kobayashi, ¿por qué se le ve tan triste? Voltea a la ventana y parpadea varias veces, como cuando quieres contener el lagrimal ― creo ― sonríe sin mucho ánimo.
― ¿De verdad? ― cuestiona Marina preocupada. Y con razón.
― Seguro ― asiente.
― Muy bien ― oportuna, bonita y prudente, al saber que si le pregunta algo más a Kobayashi puede ser que se ponga mal. No le falta nada ― Señor Tenoh ―excepto por eso, no entiendo por qué me habla de esa forma tan lejana ― ¿nos vamos? ― ya qué, no he podido hacerle cambiar.
― Sí. Hasta pronto Kobayashi ― por alguna razón me siento incómodo al dejarlo ahí de pie tan triste. No, no debería pensar que es mi amigo… aunque… aun así no quisiera dejarlo solo, me preocupa.
― Nos vemos. ― no tengo remedio, le di el día y espero que lo disfrute.
.
― Parece que te has vuelto cercano a Kobayashi, Tenoh ― a pesar de lo que me gusta y de que esta es una buena oportunidad por conversar, es ella quien comienza a hablar. A mí no se me da mucho el articular palabras con los demás, y por extraño que parezca, con ella tampoco, que debería ser todo lo contrario.
― Nada de eso, es solidaridad solamente. No puedo ignorar cuando alguno de mis compañeros esté en problemas.
― Así como intercediste por uno de los alumnos cuando no querían enviarlo a Alemania por su problema con el alcohol.
― Lo de él no es problema de adicción, es una alergia. Las personas que son alérgicas a algún medicamento no tienen la culpa de serlo. Es lo mismo que le pasa a él.
―Tus compañeros deberían de saber lo que haces por ellos. Así como abogaste porque no cerraran el club de teatro cuando no había alumnos que se inscribieran.
― Ahí hay dos alumnos que aman el teatro, y ellos dan todo por su actividad. La falta de personas que se inscriban en ese tipo de teatro solo es por prejuicios, no porque en realidad no les guste. De lo contrario habría varios alumnos inscritos.
― Y por eso pusiste como opción que entraran ahí los que eran castigados.
― Bueno, una cosa remedia otra. Los que eran castigados eran puestos en actividades fuera de la escuela que en realidad no hacían, solo pagaban para que les firmaran como si hubieran cumplido.
― No tienes remedio Tenoh.
― Y tú continúas sin hablarme por mi nombre a pesar del tiempo que nos conocemos.
― Yo no… no puedo tener el trato que me pides contigo. Eso sería incorrecto. Lo siento… Tenoh ― algún día Marina, aceptarás salir conmigo.
― Está bien. Acepto tu rechazo ―por ahora.
― En tema diferente, fue bueno que cambiaran el horario que tengo que impartirles. Ahora ya solo son lunes, miércoles y viernes. De lo contrario no habría podido asistir con ustedes.
― Precisamente…
― Un momento, ¡seguro que no fuiste tú el que…! ¡Ah!, ahora entiendo por qué tan de repente lo cambiaron.
― Una cosa remedia la otra… Pero tengo confesar que no fui yo, solo se lo sugerí a mi padre.
― Eres todo un caso Tenoh. ― sonrío, aun fingiendo molestia se ve bonita. Y por fin me habló sin cortesía.
.
― Pues es cuestión de que revisen esos términos que les comentamos para poder decir que se cumplió con todos los requerimientos.
― Es verdad, el ofrecimiento es bueno pero aún faltan medidas por cumplir.
― Diamante no pudo venir a la reunión, pero dijo que lo esperáramos. Al parecer quiere decirnos algo. Bueno, en realidad a tu madre y a mí ya nos dijo en cuanto ha regresado del internado, pero como a ti te cuesta tanto ir a casa…
― No es eso…
― Ep, ep, ep… ― levanta una mano silenciándome ― déjame terminar.
― Dijo que aprovecharía para decirlo ahora que estamos aquí los tres juntos.
―Como… ¿los tres? ― antes de que pueda contestarme, entra Diamante por la puerta, reluciente como su nombre.
― Padre, ¡Haruka! Te he extrañado tanto tiempo hermanito. No te dignas a venir con nosotros. ¿Qué te hemos hecho para que nos esquives tanto? ― Me pongo de pie para saludarlo, en verdad me agrada mucho verlo.
― Diamante, siempre tan efusivo. Qué gusto verte hermano ― a mí me cuesta más trabajo expresarme que a él, no sé cómo lo hace.
― Marina… ― ¿Por qué él le saluda de esa manera…? esto, es extraño. ¿Cómo es que la besa en la mejilla? Él nunca hace… espera…― ¿Es tu prometido? ― no sé por qué sentí que dije eso como si fuera un reclamo, se me salió no pude contenerlo. Pero… no, no creo que sea así.
― ¡Haruka! ¿Cómo lo adivinaste? ― demonios…
― Solo… solo sabía que estaba comprometida, pero no sabía con quién. ― Aunque quiera no puedo tener cordura, me siento como si me hubieran traicionado, aunque en realidad no sea así.
― Lo sabrías de haber asistido a la fiesta que me hicieron por mi regreso.
― Cómo iba a saber que era la fecha de tu compromiso.
― No, sólo fue la presentación de Marina con ustedes, jamás haría la fiesta de compromiso sin ti presente ― para mí sería preferible que así lo fuera.
― Entiendo, bueno… envíame la invitación. Tengo que irme.
― No, no te vayas. Acabo de llegar ― aunque él no tiene la culpa de que yo me enamorara de su novia, no me siento bien de continuar aquí. Parezco tonto, y ella… ni hablar. Hubiera sido más fácil que me lo hubiera dicho. Me siento un poco estúpido.
―Perdón Diamante, debo continuar con mis grabaciones, ya casi terminan y no quisiera retrasarlas.
― Está bien, nunca he podido detenerte.
― Bueno, con permiso y… bueno, con permiso ― no tengo nada que hacer aquí, desearle felicidades no sería muy alineado a lo que siento. ¿Por qué ella nunca me lo dijo? ¿Por qué de tantas personas tenía que ser con ella? Sabía que era mi hermano y nunca me dijo quién era. Bueno, realmente nunca le pregunté quién era, realmente no sé si tenía la responsabilidad de hacerlo. ¿Cómo es posible? Mi querido hermano casado con la mujer que me ha gustado toda la vida.
Ella no dijo nada… claro, no tenía nada que decirme, nada qué explicarme. Qué ridículo suena eso.
.
Estén o no bien las cosas, siempre caigo en el mismo lugar para reflexionar y para aislarme. Ya debería controlar mejor mis impulsos, no debí salir de ahí como si fuera un adolescente. Un dolido adolescente. No les mentí, en realidad si tenía una escena que grabar. Me salió tan bien, que podría decirse que soy el mejor actor. Incluso Alan no supo qué decir. Cuando me han tocado escenas en las que tengo que mostrar con lágrimas mis sentimientos, me esfuerzo tanto que tenemos que repetir las escenas varias veces, pero esta vez… el que lloró no fue mi personaje…
Llanto, tan indispensable para sentirse bien. No es que del todo me haya calmado pero… es tan difícil…
― ¡Qué rayos! Qué fue eso… ― por… porqué se escuchan esos sollozos. No, tal vez ha de ser algún animal. ¡Maldita sea! ¿por qué llora como humano? Es posible que… ¿ya no sea un humano? ― ¡Qué miedo!, ¿qué es eso? ― ¿será un espectro o algo así? ― esa sombra oscura… No te alteres Haruka, mantén el equilibrio mental… Sería más fácil si mis manos no temblaran tanto.
― Qui… qui… ¿quién es? ― o qué, mejor dicho. Si no me contesta salto del edificio. Me voy acercando más ― Te pregunté… ― al parecer si es humano, vaya, qué susto… mi corazón aún está exaltado.
― Tonto de mí... ―esa voz… Al parecer no me escuchó, ¿estará hablando con alguien? ― No debí haberme enamorado de mi mejor amigo…
― ¡Kobayashi! ― ¿qué demonios dijo?, que su amigo qué… maldita sea, porqué tenía que estar aquí, porqué tenía que escuchar eso…
― ¡Tenoh, ¿qué haces aquí?!
― Te pregunto lo mismo… ― Afortunadamente no era ningún fantasma, creo que es la primera vez que me alegro de verlo.
― Yo… ― al parecer tenía rato en llanto. ¿Por qué a mí? ― sólo vine a pasar el rato
― ¿A llorar? ― en reflejo se voltea hacia un lado, como si de repente algo le hubiera dolido y no quisiera verme la cara.
― ¡No me juzgues! ― Es lo mismo que me dijo el musiquillo ese.
― No…no… no lo hago, pero me sorprendí, normalmente la gente no viene aquí… ― qué extraño, no sé cómo comportarme ahora que sé que es… bueno, que tiene otras preferencias… distintas preferencias ― ¿hablabas con alguien?
― ¿Eh? No, ¿a qué te refieres?, ¿por qué lo dices? ¿Hablar? ¡No! No estaba hablando con nadie… es más, que yo recuerde no dije nada… ― está muy nervioso, será mejor que deje las cosas como están, si no quiere que haya escuchado eso, entonces así será.
― No, sólo me pareció haber escuchado una voz, creí que era la tuya.
― Pues ya ves, que estoy aquí solo. Sin compañía, ¿cómo podría hablar conmigo mismo? ― en el poco tiempo que llevamos de conocernos, me parece extraño verlo así. Vaya pero ni cómo consolarlo, parece ser que estamos en situaciones similares, no demasiado pero… al parecer con el mismo tema en discordia.
― No es malo hablar solo, hasta de vez en cuando podría ser terapéutico. Siempre y cuando no roce los síntomas de la locura, claro. Este lugar es bueno para ello, para pensar. Hablando de eso… ¿se puede saber quién te dejó pasar?
― ¿A dónde?
― A este lugar ― le indico con mi cabeza― está restringido ― abre los ojos muy sorprendido. Quizá parezca fuera de lugar, pero de pronto me pareció como si se los viera de otro color, quizá solo fue el reflejo de la luz.
― ¿Por qué? ¿No se puede? ― cómo puede verse tierno aún después de esos ojos hinchados y cristalizados. Parece haber llorado un poco. Además, tal vez yo haya dejado la puerta abierta, después de todo tampoco estoy en mis cinco sentidos.
― Bah. Olvídalo, en tu estado no lo entenderías ― ¿en tu estado? Eso no sonó ofensivo ¿cierto? No quiero que piense que lo estoy discriminando, aunque es la primera vez que tengo un amigo… con diferentes preferencias… A ver Haruka de nuevo, ¿qué dije?, ¿amigo?, éste chico no es mi amigo… además Ja ja, cómo puedo decir que es la primera vez que tengo un amigo con distintos gustos, a decir verdad, si acaso lo fuera posible, él sería mi primer amigo.
― Perdón, pero creí que este lugar era para toda la escuela.
― A decir verdad, nadie excepto Nícolas y yo sabemos de su existencia. Y ahora tú claro.
― ¿Cómo es eso posible?
― Cuando supo que mi padre construiría esto para mí, no quiso que yo tuviera tantos privilegios, así que a cambio de eso se le otorgó permiso exclusivo para una parte del terreno que se encuentra en la parte de atrás de la escuela, ahí tampoco pueden ingresar los alumnos, excepto él. ― además se logró la ausencia de los alumnos con la leyenda de que asustaba una mujer aquí arriba, ni siquiera han tenido el valor para retarse entre ellos. Cosa mía, colgué una muñeca vestida de novia para cada vez que no esté yo aquí. Hasta hace rato yo mismo me estaba creyendo mi propia historia. Pero eso no tiene porqué saberlo Mizu. Ahora entiendo por qué pudo entrar, yo la había quitado ya cuando entré y dejé la puerta abierta.
― ¿Tu padre? ¿Tu padre tiene alguna autoridad en esta escuela? ―ah, cierto. Dije esa parte.
― Él es el cofundador ― sus ojos hinchados se abren tanto como pueden, pero esta vez no percibo ese color extraño que me pareció ver hace unos momentos.
― ¿El fundador? ¿De verdad? ― asiento ― Vaya…
― Pero no lo comentes. Hasta ahora creo que nadie lo sabe, o eso me parece. A excepción de Nícolas que es el único que lo conoce y prefiero mantenerlo así.
― Pierde cuidado.
― Vine aquí porque era la única escuela donde pude sentirme… protegido. Gracias a la autorización de mi padre.
― ¿A qué te refieres con protegido? ― No debí haberlo mencionado, no tiene por qué saberlo, no lo había mencionado anteriormente, no fue necesario hablarlo, mis compañeros solo habían firmado el contrato por órdenes del rector.
― En mis anteriores escuelas era bastante el acoso de mis compañeras conmigo, vaya de repente resultaba desgastante, incluso el de mis compañeros. No me refiero a que ellos me acosaran pero cuando se hacían cercanos a mí utilizaban esa cercanía para tomarme fotos para las chicas de la escuela, con tal de que salieran con ellos ― lo último que toleré, fue que una chica se hizo pasar por uno de mis compañeros y cuando entré a mi habitación, ahí estaba ella en mi cama, pero si le cuento eso a Mizu, tal vez mal entienda que no me gusten las mujeres quizá.
― Ahora te comprendo, creí que eras un misógino, creído, patán, infeliz. Pero entiendo por qué te sientes tan ofuscado.
― ¡Ja ja! No me ayudes. Aunque no me molesta ¿sabes? tener fans y que se preocupen por mí, pero llega un momento en que sientes que no tienes privacidad, de repente quieres… quieres… no sé.
― Sentirte solo, desaparecer. Tantas personas buscándote y mirándote, queriendo saber de ti todo el tiempo, todo el día siguiéndote, como si fueras un muñeco de trapo que siempre tiene que verse bien y estar bien. Hasta a los muñecos de trapo se les rompen los hilos o se les acaba la batería.
― Cómo…
― En mi antigua escuela era parecido, era muy… muy perseguido y eso también me acarreó acoso y celos de las personas alrededor. Como si pensaran que lo tengo todo y que no… y que no me hace falta nada ni nadie ― tan diferentes que somos y tan similares nuestras vidas. Después de todo no creo que sea tan común como pensé. Aunque supongo que por sus preferencias fue perseguido y no quiera mencionarlo, lo respeto por eso.
― Y en realidad, a veces deseas ser como los demás, sabiendo que si cometes un error no lo va a saber todo el mundo. Y que ese error no te va a marcar o etiquetar por tanto tiempo.
― Mantener un bajo y perfecto perfil, un modelo a seguir. Como si ser perfecto fuera lo más importante.
― Cuando en realidad lo más importante es lo que sabes, lo que no sabes, lo que aprendes. El conocimiento.
―… y lo que enseñas.
―Vaya Kobayashi, tenemos cosas en común. Hasta de pronto quise ser como tú, un chico promedio, normal, sin nada que le preocupe más de las cosas cotidianas. Pero ahora… creo que me retracto… ya no quiero ser como tú porque somos parecidos…. Bueno… solo en ciertas cosas ― aunque parezca feo pero… de ninguna manera soy como él.
― Eres extraño Tenoh, creí que eras inalcanzable, ― a que se refiere, cómo que quiere alcanzarme, alcanzarme en qué ― ese aire de superioridad se esfuma cuando hablas con sinceridad.
― Yo siempre hablo con sinceridad, solo que, a veces no tengo nada que decir… o no hay nada que quiera decir.
― Lo cual es la mayoría del tiempo ― lo mejor es que ya no se le ve tan triste ― ¡oye! ― su cabello se ve tan despeinado, que me dieron ganas de alborotarlo más.
― Te escucho ― hace una mueca de desagrado pero sonríe. Se le ve mejora así. No de una forma extraña, sino porque es un buen compañero, me agrada.
― Por cierto, ¿mañana también aplica mi descanso? ― por unos breves instantes olvidé por lo que había llegado aquí y cuál era el motivo que me hizo sentir de esta forma, parece que el llanto de este muchacho me resultó prioridad. No quiero que se sienta discriminado de ninguna forma.
― No ― espeto ― hoy fue bastante descanso, mañana regresaremos al entrenamiento.
― Siempre de dictador.
― Aprovecha mis conocimientos ― me pongo de pie ― Ahora te dejo, tengo que irme, cierra la puerta cuando te vayas.
― No, espera… yo también me voy ― de pronto siento un poco de incomodidad que me vean con él, aunque los demás sean indiferentes, me siento un tanto desconcertado, pero no debería, no es de mi incumbencia… bueno tendré que cumplir con lo que dije: hacer parecer que no escuché nada. Y aunque no me cae mal, no quiero que sepa que lo considero mi amigo.
― Bien… vamos.
.
.
Al salir olvidé poner de nuevo la muñeca de la llorona, espero después regresarla para volver a colocarla. Mejor voy de una vez, no sea que les dé por entrar a mi santuario.
― Nos vemos entonces, aún tengo que ir a hacer algunas cosas a la enfermería.
― Además de bien parecido, trabajador, estudioso y cotizado, eres voluntario. No te falta nada Tenoh, justo como lo dicen tus fans. ― no debería aceptar ese cumplido sabiendo que no voy a la enfermería justo ahora. Pero iré después de acomodar la muñeca.
Espera no debería tomar esos comentarios como insinuantes ¿o sí?, no, creo que no. He escuchado a varios chicos hablar así entre ellos. ―Ja, estás loco Kobayashi.
― No te emociones, la única desventaja es que tienes esa presunción que no se te quita. ― ¿qué debería hacer contra este muchacho insolente?
― Voy a golpearte Kobayashi ―cierra los ojos, casi casi quiere hacerse bolita ¡Ja, Ja! ―lo ves, y tú eres un miedoso. Después de la competencia te enseñaré a pelear.
―No… no… no es miedo… solo que me tomaste desprevenido.
― Como digas… nos vemos entonces.
Ese Kobayashi, es un muchacho sin juicio. Le hace falta pelear, de lo contrario podrán hacer de él lo que quieran. ― Rayos, olvidé decirle que el entrenamiento de mañana será a distinto horario ― tendré que volver ― Kobayashi ― intento no gritar con fuerza, al ser ya noche podrían molestarse los prefectos ¿Qué es esa sombra? ― Por qué dem… ¡KOBAYASHI! ― lo empujo con fuerza.
― ¿Kobayashi estás bien? ― Maldita sea, espero que la fuerza con la que lo haya apartado no le causara más daño de lo que le hubiera causado lo que le que arrojó…
― ¿Qué pasó? Qué…― ¡qué bien, ya se levantó! Que bueno que está bien― ¿¡Qué pasó!? ¡Tenoh!, ¡Tenoh!... ¡HARUKA!
¿Por qué de pronto me pareció escucharlo con una voz más aguda?, vah, no importa. Me reincorporo sentándome ― ¡No grites Kobayashi! ― ya no puedo levantarme más, mi pie fue el que recibió el golpe ― estoy consciente.
― ¿Tenoh te encuentras bien?
― ¡Ah! Creo, que no lo sé. Mi pie… es difícil moverlo.
― ¡Voy a la enfermería por Allen!
Lo halo del cuello antes de que se levante y miro mi reloj ― son las 12:00 a.m ― Con la caída agradezco que no se quebrara ― Ya no debe estar ahí, su habitación está a dos pasillos de la enfermería, ve… ― que rápido, se fue antes de que terminara. Le voy a enviar un mensaje también al entrenador, a Allen también le pude haber enviado uno pero es mejor que Mizu haga algo, lo vi muy asustado. Y eso que soy yo quien está caído ― Está comenzando a dolerme más ¡diablos!
.
Michiru POV
.
Así estuvo el asunto, no sé cómo fue ni cómo pasó. Haruka terminó en el suelo antes de que yo volteara. Me alarmé cuando lo vi tirado en el suelo y al lado de él una maceta de metal grueso, como las que se usan para las decoraciones de plantas artificiales. Afortunadamente no le dio en la cabeza.
Cuando llegué con Allen al lugar donde estaba Haruka, ya estaba el entrenador con él. Entre los dos se lo llevaron al Hospital. No me dejaron acompañarlos. He estado intranquila, no he podido dormir. A pesar de que al momento supe reaccionar con tranquilidad y firmeza, justo ahora estoy casi temblando. Espero que no haya sido tan grave la fractura, si no, ¿qué va a hacer Tenoh? Él vive para correr, no sé qué va a suceder. Espero se recupere pronto.
Ya pasaron 4 horas y todavía no me dicen nada, le mencioné a Allen que enviaran mensaje para saber su estado. Y hasta ahora no he recibido ninguno. Debí empeñarme en acompañarlos.
Lo que más me inquieta es lo que en realidad pasó ― ¿Por qué demonios cayó una maceta desde ahí? ― No hay una lógica positiva que lo afirme. Ese golpe iba específicamente para uno de los dos ―aunque pensándolo bien ― creo iba… ¿para mí? El que Haruka anticipara el golpe y me empujara… supongo que confirma mi duda.
― Pero ¿por qué? ― Los que podrían odiarme serían los amigos de Tigre o él específicamente. Pero después de recibir golpes de Haruka y de Nícolas no creo. Además no parecen tan estúpidos como para dejar evidencia en sus atracos. Pero quién más… no se me ocurre nadie. Tendré qué preguntarle a él directamente.
Pobre Tenoh, salió lastimado ― su pie ― Él es tan feliz con su deporte ― y si no puede volver… ― ¡No! No pienses eso Mizu, no seas negativa. ― ¡Una llamada! ― es de Allen.
― ¡Allen! ¿Cómo está Haruka? ¿Ya reaccionó?
― Tranquilo Mizu, Haruka nunca estuvo inconsciente, así que está bien. En cuanto a su pie... tiene una lesión de primer grado. Tendrán que colocarle una férula de yeso durante algunas semanas Posteriormente acudirá a rehabilitación.
― Pero sabemos lo que es el deporte para Tenoh ―diablos, eso solo quería pensarlo, no quise decirlo.
― Aún fuera de este accidente, un deportista sabe que en cualquier momento puede sufrir alguna lesión por ello tienen que cuidarse, sin que eso les exima de que pueda ocurrir.
―Entiendo.
―Su entrenamiento no es solo corporal Mizu, también es psicológico.
― Eso suena bien ―no sé si me creyó. Quizá porque soné muy forzada a decirlo. Tal vez Tenoh esté preparado… preparado psicológicamente para una lesión así pero… he de suponer que siempre y cuando sea en sus entrenamientos. Fuera de ello… no estoy muy segura.
― Me voy Mizu, tengo que colgar.
― Espera, ¿ya regresarán?
― Si, en unos momentos más saldremos.
― ¿Cuánto más? ¿Puedo ir?
― El que tengamos que durar, quédate en c…ma― no sé si dijo en calma o en cama.
― Está bien.
― Duerme Mizu, o mañana no estarás atento a tus clases.
― Claro ― pero ya es sábado, no tengo que asistir a clases.
― Adiós, ya vamos para la escuela.
― Está bien Allen. Nos vemos.
.
Por supuesto que no pude dormir, no concilio el sueño, ―ya casi ― cada 5 min he estado viendo el reloj para ver si ya se acerca la hora en que lleguen. De acuerdo a lo que calculé, como en media hora estarían llegando, o quizá en menos.
O pudiera ser que ya hayan llegado―No creo… no se ve nada en la enfermería ― he estado aquí desde que colgué con Allen ― pero no dan indicios de…
― Se te está haciendo costumbre el hablar solo.
― ¡Tenoh! ― es la primera vez que me da gusto escucharlo y verlo, bueno… haciendo memoria, creo que la segunda.
― Kobayashi, te dije que durmieras.
― Disculpa Allen ― hago una leve inclinación disculpándome y vuelvo con Haruka ― ¿Cómo estás? ¿Estás bien?, qué gusto me da.
― Creo que… ya contestaste a todas tus preguntas ― me muerdo la lengua. No termino de decir una pregunta cuando ya estoy dándome la respuesta. Pero en verdad me alegra verlo bien.
― ¿Quién es el alumno? ― parece que en serio estaba preocupada, no me había dado cuenta de que otras dos personas acompañaban a Haruka; una de ellas el entrenador y la otra persona… no sé quién podría ser.
― Es uno de mis alumnos, Haruka lo entrena para que sea el mejor en las competencias venideras.
― Ah, ya veo ― no sé si fue mi impresión o noté un leve recelo de su parte.
― El chico es extranjero… casi no conoce a nadie de esta ciudad, del país siquiera ¡Je, je! ― ¿por qué el entrenador mencionaría eso…? ¡Ah! Ya entiendo. Podría pensar que soy como esos chicos que acosaban a Haruka. ¡Rayos! y el que estuviera aquí esperándolos a esta hora no me ayuda mucho.
― Bueno… me alegro que estés bien Tenoh ― me apresuro a recobrar la cordura y actuar con normalidad (si es que eso es posible) ― Regreso a mi habitación. Nos vemos en el entrenamiento.
― Gracias Kobayashi, nos vemos.
― Claro, nos vemos ― levanto mi mano para saludar y me voy. Hubiera preferido quedarme más tiempo y preguntarle cómo se siente. Por lo menos lo vi un momento y al parecer está mejor. Pero tendré que hablar con Allen más tarde.
.
Haruka POV
.
Ese Kobayashi, ¿qué hace a esta hora despierto? Es posible que se haya levantado temprano. Afortunadamente lo interrumpí de estar hablando solo. Aunque eso no lo libró de que Alan creyera que era uno de mis acosadores.
― Yo tengo que retirarme, Haruka vendré a verte más tarde.
― Gracias profesor.
― Nos vemos ―Se retira y me quedo con Alan y Allen. Alan se ve aún inquieto.
― Tranquilo, sólo duraré con esto algunas semanas.
― No me preocupa tu lesión… ¡bueno sí! ―se apresura a responder cuando Allen y yo levantamos las cejas sorprendidos ― es prioridad tu salud pero… ¿cómo fue que ocurrió tu accidente? ¿Seguro que el muchacho de hace unos momentos es confiable? ― No sé cómo podría contestar a su interrogante, incluso yo me lo pregunté constantemente en mi camino y mi regreso al hospital. ¿Por qué tendrían intenciones de dañarlo? De tantos estudiantes que hay en la escuela… Por qué él… le arrojaría esa maceta. Es un buen estudiante, por qué le haría eso a Mizu, tal vez… será que Mizu le hizo algo… No, creo que sería muy apresurado pensar algo como eso. ― Tenoh.
― Estaba pensando. Pero ya les dije, la maceta… iba justo en su dirección. Se hubiera lesionado la cabeza de no ser porque alcancé a arrojarlo. Eso hubiera sido algo más difícil de procesar. Mi pie se recuperará pronto.
― ¿Procesar? ¡Tienes muchos eventos a los que tienes que acudir! Él es un simple estudiante, no hubiera sido relevante, quién dice que le iba a hacer daño el golpe.
― ¡Ja! Relevante… que le hubiera pasado algo grave a alguno de mis compañeros, sobre todo a él que es mi estudiante a cargo, ¿Crees que no sería relevante?
― Lo siento Haruka, no fue mi intención decirlo de esa forma.
― Esta no es una lesión que me impida continuar con mi trabajo… ― lo noté dar una respiración― podría haber acudido a mis compromisos, pero… ― lo miro sin pestañear, ¡¿cómo se atreve a decir que la vida de mis compañeros es menos valiosa que la mía?! ― prefiero quedarme reposando y entrenando a mi pupilo ― me voltea a ver furioso ―el que él cumpla con sus compromisos, para mí es más importante.
― Está bien Haruka. Pero considera que tendrás más trabajo que todos los demás. Trabajarás largas horas en la madrugada si es preciso.
― ¿No lo he hecho ya en otras ocasiones?
― ¡Aish este muchacho contestón! ― levanta la mirada y después posa una mano sobre su frente ― Lo siento Tenoh, de verdad. Sé lo importante que es tu equipo. Estoy seguro que pronto te recuperarás.
― Es bueno que lo comprendas.
― Me voy entonces… tengo que poner al tanto a mucha gente del suceso. A tus padres…
― Ya les mandé mensaje.
― Bien, unos menos ― Alan no es una mala persona, pero si es ocurrente, espontáneo e imprudente. No me cuesta mucho dejar de estar enojado con él ― Nos vemos entonces.
― Nos vemos
.
Michiru POV
.
―Allen.
― Mizu, de nuevo tú. Hace rato que debiste regresar a tu habitación.
― Disculpa Allen. Pero necesito preguntar a Tenoh…bueno…
― Si es acerca de su pie, puedes confiar en mí. Él está bien.
― No… es acerca de cómo sucedieron las cosas, si él pudo haber visto algo.
― ¿A qué te refieres?
―Acabo de venir del lugar donde ocurrió, y arriba no hay una sola maceta, ¡ninguna! No es posible que se haya caído por accidente.
― Entonces ¿estas mencionando que pudo haber sido alguno de tus compañeros?, lo que dices pudiera ser algo difícil de afirmar.
― Lo sé, por eso no estoy acusando a nadie. Solo cuento lo que sé y lo que representan los hechos ¿Tenoh cómo pudo saber que caería esa maceta? ¿Por qué no cayó cuando estuvimos los dos caminando por el mismo pasillo? Bueno, lógicamente si pudiera haber caído sola, pero… en ese lugar no debe haber nada, me lo acaba de confirmar el personal de intendencia. En ese lugar nunca ponen macetas porque siendo pasillo y la pasada de los estudiantes, podría ocurrir un accidente si alguien tropieza desde arriba y choca con alguna de ellas. Menciona, que aún si hubiera caído por sí sola, no habría caído a esa distancia, ya que por su peso, fue lanzada desde una distancia más alejada de la barandilla. Y recuerdo no haber caminado pegado a la pared, si no a un metro más o menos de esta.
― Entiendo… ahora que lo dices, Haruka no ha dicho nada del accidente, solo dijo que les cayó algo encima y él te empujó para que no cayera sobre ti.
― No estoy seguro, pero me parece que Tenoh pudiera encubrir a alguien.
―Vaya, ¡sí que tienes mucha imaginación Kobayashi! ― su risa me sobresaltó, hasta parece que no cree lo que le estoy diciendo. Bueno… incluso a mí me parece extraño, pero así puede ser que haya sucedido. Pero… ¿por qué Tenoh encubriría a alguien? Me dijo que no tenía amigos, entonces…
― Bueno, más tarde intentaré preguntarle.
― No, déjamelo. Si piensa que estás acusando a algún compañero sin pruebas, puede molestarse.
― Es verdad. Muy bien, me voy entonces Allen.
― Bien, yo también tengo que entrar.
.
Haruka POV
.
Antes de que salga Alan, Allen quien se mantenía al margen de nuestras conversaciones por fin se acercó, al parecer estaba fuera de la enfermería.
― Haruka, es primordial que me digas qué sucedió ¿por qué Kobayashi estaba tan preocupado? ― ¿por qué tan de repente habla de ello? Bueno, a decir verdad él siempre va a lo principal.
― Kobayashi ¿por qué estaría…?
― Es normal, él estuvo en la escena. Y como lo mencionas, lo empujaste para que no cayera sobre él. Ahora… ¿Cómo es que te dio tiempo para reaccionar? Si hubiera sido como lo dices… ni siquiera habrías alcanzado a quitarlo.
― Fue pura suerte.
― ¡Ja, Ja! Jamás creí escuchar eso de ti. Haruka Tenoh hablando de suerte. No es algo que repitas a diario, sobre todo cuando mencionas que la suerte no existe.
― Tienes razón, no fue suerte. Solo estuve en el momento preciso y volteé en el momento justo antes del impacto. Pero aun así lo confirmo, ese Kobayashi tiene mucha suerte.
― Si acaso cubrieras a alguno de tus compañeros, estoy seguro que no se te permitiría seguir aquí.
― Lo sé, por eso no estoy encubriendo a nadie.
― Eres difícil. Aunque por tu bien y por el de tu compañero, espero sea cierto.
― ¿Kobayashi? De qué debería estar seguro.
― Si bien no estás encubriendo a nadie, no tendrían nada que tomar en cuenta. Podremos decir que la maceta cayó por si sola. Aunque en realidad es una imprudencia. Pero si fue alguno de tus compañeros, el objetivo no eras tú, era tu compañero Kobayashi, lo cual si están en contra de él, no será esta la primera vez que ocurra. Lo estás poniendo en riesgo, tómalo en cuenta. ― tal vez tenga razón, pero… cómo podría decir quién fue en realidad.
― Yo… confirmo los hechos. La maceta se cayó sola. Quizá alguno de los estudiantes, corriendo la llevo hasta ese lado y de tiempo en tiempo fue cayéndose.
― Intentaré creerte. Por ahora te acompañaré a tu habitación, aquí están tus muletas, y te puedes sentar en la silla, te llevaré a tu cuarto.
― Estoy seguro que puedo ir solo ―no debería, pero estoy contestando como si fuera a mí a quien estuvieran acusando: con leve recelo.
― Estoy seguro que sí, pero no siendo en la planta baja tu habitación, estoy seguro que tendrás que pasar por las escaleras.
― ¿Y los elevadores?
―Hubo una falla eléctrica, así que se perdió la señal de los elevadores y de las cámaras de seguridad. Hasta en eso tuvo suerte.
― Ya he mencionado que no fue ninguno de mis compañeros.
― Quizá tú lo afirmas pero no los hechos, ya que cerca del lugar que mencionas no hay macetas en la orilla de la barandilla ni cerca de ella. ―A su afirmación no puedo contradecirlo y es mejor que no lo haga para que no siga cuestionando ― Ya que no sabemos cuándo activarán los elevadores, te pondremos por el momento en alguna habitación disponible de tu edificio en la planta baja, así que tendrás que recoger algunas cosas de tu habitación para llevarlas a las de tu compañero actual.
― De acuerdo ― Pero cómo fue que investigó todo tan rápido ―por cierto, ¿no habrá problema con los estudiantes que estén en la planta baja?
― No, ya envié unos mensajes. De acuerdo al departamento de vinculación, algunos estudiantes de la planta baja se fueron a Alemania. Así que sus habitaciones están disponibles. Por la tarde me enviarán en qué habitación vas a alojarte, así que ten preparadas tus cosas para cuando tengas que cambiarte. Tus actividades fueron suspendidas por el día de hoy, así que tómate tu tiempo.
― Comprendo ― no me gusta parecer como si estuviera enfermo. Pero podría decirse que tengo cierta confusión, no sé cuál de mis sentimientos es más intenso: el que Marina se case con mi hermano, el que no pueda entrenar por un tiempo, la duda acerca de por qué ese estudiante quería hacerle daño a Mizu, o la investigación de Allen para saber qué sucedió. Vaya, a decir verdad las dije en orden, aunque las dos primeras, creo que se juegan el primer lugar.
Tomo las muletas y comienzo a subir a mi piso ayudado por Allen. No es tan complicado como creí que sería, lo difícil es atinarle al escalón.
Por fin llegamos a mi habitación, por fortuna ya no está Rubeus ya ha de haber ido a entrenar, por un momento creí que era más temprano, pero falta poco para las 7.
― Me voy entonces Haruka, marcas en caso de necesitar algo.
―Gracias. Bueno, solo una cosa ¿podrías mantener esto solo entre nosotros? ― me mira incrédulo, seguro que quiere seguir la investigación y para eso tendrá que cuestionar a los demás estudiantes acerca de quién faltó a su revisión nocturna ― solo para que no se comience a hablar de mí y se generen nuevos rumores ― respiro ― Quiero que se dé la versión que me lastimé corriendo, eso es todo lo que se dirá ― menciono un poco más firme, para que no quede lugar a cuestionamientos.
― Nos vemos Tenoh ― cierra la puerta tras de sí. No me gusta que no me conteste, él siempre mantiene sus promesas si sabe que va a cumplirlas, pero cuando no sabe si puede cumplirlas, prefiere no contestar como ahora.
― Demonios.
Acomodo todas mis cosas en una maleta que utilizo para ir al gimnasio. De todos modos en un tiempo no voy a utilizarla ― ¡vaya! ― Quién lo diría, siempre me cuido para no tener una sola lesión, y ahora estaré días sin practicar nada. Parece que si existe la mala suerte: se atreve a presentarse todo en uno. Bueno, por lo menos sufriré todo al mismo tiempo ― ¡Ja, ja, ja! ¿Sufrir? ― Que profundo se escuchó eso.
Una llamada… quién ― Diamante ― no creí que algún día escucharlo me causaría una mezcla de tristeza y disgusto.
― ¿Haruka estás bien? Mi padre nos dijo que habías tenido un accidente. ¿Qué sucedió? Cuéntame, ¿puedo ir a ayudarte con algo? ― basta con que diga unas cuantas palabras para que olvide el disgusto. Quién podría enojarse con este tipo de hermano. Entonces, ya no ocurre una mezcla de sentimientos, ya solo queda uno.
― Tranquilo Diamante, estoy bien. No debes preocuparte…
.
Después de varios intentos y varias súplicas, por fin logré convencerlo de no venir. Mis padres son más conscientes, también me han marcado ya. Pero comprenden más fácil al escucharme bien, sobre todo porque ya les marcó Alan.
Un mensaje ― es Allen―.
"Tehon enviaré a un estudiante para que te ayude en el cambio, a uno de tus compañeros le dio alergia y necesito atenderlo. Cualquier ayuda que pueda ofrecerte me llamas".
― Le dije que no le comentara a nadie. Al parecer no me escuchó.
Tocan la puerta ― que eficiente ― tomo mis muletas y abro la puerta.
―Tú… ¿Qué haces aquí?
.
Michiru POV
.
― ¿Hola?
― Mizu, no recordaba que era sábado por eso te enviaba tan constantemente a tu habitación. Pero si tienes tiempo disponible ¿podrías ayudar a Tenoh a cambiarse de cuarto? El número que le toca te lo envío por mensaje, para que no haya confusiones.
― Claro Allen, cuenta con ello.
― Gracias, justo ahora está acomodando sus cosas, ¿puedes ir para que le puedas ayudar en lo que necesite?
― Ya estoy yendo… ― bueno aún no, intenté dormirme pero no me llegó el sueño. Así que me puse a leer y después me quedé dormida. Espero que no se escuche mi voz adormilada. Tal vez por eso dijo "si puedes".
― Te lo agradezco. Cualquier cosa que necesiten me llaman.
― Tenlo por seguro.
― Nos vemos entonces.
― Saludos ― me aseguro de colgar ― rayos, apenas que comenzaba a conciliar el sueño ― ¿Qué habitación me dijo que era la de Tenoh? Creo que no lo mencionó.
Veamos, ¡ah sí! Envió las dos en un mensaje.
― ¡¿Qué?! A Tenoh le toca la habitación…
.
Nícolas POV
.
Demonios, tengo que entregar el archivo y no quiere cargarse, tendré que ir a la biblioteca para subirlo desde ahí. De lo contrario va a bajar mi puntaje.
Afortunadamente a estas horas casi no hay nadie. Y el escandaloso de Seiya no se ha despertado. Mejor para mí, de lo contrario con su melodiosa voz despertará a todo el mundo.
― Veamos, espero que aquí si pueda cargarse bien el archivo. ― ¿Qué…? Es mi imaginación o escucho voces. Doy unos golpecitos a mi cabeza ―no ― seguro que si son voces externas. Ya me estaba asustando.
― ¡No sé qué hacer! En el momento que iba a darle a él, Tenoh se atravesó y terminé golpeándole el pie. No fue mi intención lastimarlo a él pero en primera no debió haberse entrometido ― ¿Qué está diciendo? ¿De qué demonios hablan, qué le pasó a Tenoh? ― Por lo menos Kobayashi ya no será entrenado por Tenoh y Nícolas terminará ganando la apuesta.
― No tenemos que hacer nada, nadie nos vio. Pero vaya que ese Kobayashi es bueno, nosotros que creíamos que no iba a avanzar mucho y ha tenido bastante progreso en poco tiempo.
― No nos dio otra opción, no podíamos dejar que perdiera Nícolas. Aunque no debemos dejar que Kobayashi siga investigando, si nos descubre seremos expulsados.
― ¡Ja, ja! A fin de cuentas son unas ratas.
― Nic… nic… Nícolas…
― ¡¿Cómo se atrevieron?! ― tomo un libro de la estantería y los golpeo a ambos. ¿Y se dicen los más inteligentes de la escuela? Que estúpidos.
― No fue nuestra intención lastimarlo a él.
― Aún si no fue a él, sí fue a Kobayashi.
― ¡Perdónanos Nícolas! Fue porque no queríamos que perdieras ― juntan sus manos suplicantes. ¡Bah! Imbéciles.
― ¿Creen que necesito de su miserable ayuda?
― Nooo…. ― comienzan a gimotear ― sabemos que no. Pero si tú te vas de la escuela, Tigre y los demás comenzarán a hacernos sus novatadas como antes lo hacían.
― Síiiii, ¡y a molestarnos siempre!
― Es por eso que no queríamos que perdieras. Si renuncias a esta escuela, perdemos seguridad. Y no sólo nosotros. Todo el colegio.
― ¡¿Me están tomando por su niñera?!
― ¡No! Lo sentimos, no fue así… perdónanos Nícolas… ― tan tontos, ponen en riesgo la vida de los demás solo por unos estudios. Que se vayan si los molestan tanto. Pero su estúpido objetivo es terminar en una escuela de renombre, aunque no sea tranquila la estancia.
― Somos unos tontos… No merecemos tu perdón…
― Que súplica tan excesiva. Es ridículo.
― ¡No nos acuses Nícolas!
― Yo no seré quien lo decida. Tendrán que disculparse con Tenoh y jamás intentar volver a hacerle daño a Kobayashi. De lo contrario no solo serán expulsados de esta escuela.
― No… no… te lo prometemos. No les haremos daño… Pero… ¿Qué vas a hacer con nosotros?
― Tienen que hablar con Tenoh. Él será quien decida ― no les pido que hablen con Kobayashi, ese sujeto por alguna razón no confío en él ― Vamos, caminen ― les golpeo de nuevo con el libro. Cuando ya caminan adelante, me aseguro de dejarlo en su lugar.
.
Haruka POV
.
― Ridículo, pensé que eran más inteligentes. Los consideraba de las personas más listas que conocía. Me retracto.
― Por favor Tenoh, no nos entregues a los prefectos. Haremos cualquier cosa.
― Sería estúpido de mi parte si los dejo que continúen aquí ―entonces si era él. Aunque al principio no estaba seguro, por eso dudé mucho en confesarle a Allen, además de que él es de los mejores estudiantes que conozco, es una pena. Por lo menos fueron inteligentes en venir a confesar que fueron ellos, no creí que lo harían por voluntad propia. Aun así siguen siendo unos estúpidos ― no vuelvan a intentar lastimar a Kobayashi o a cualquier otro estudiante que interrumpa sus planes.
― Ya te hemos dicho las razones de por qué lo hicimos.
― Ningún motivo justifica lo que…
― A ti no se te complica, porque tú sabes pelear. Pero nosotros no, no sabemos defendernos, si Nícolas se iba, perderíamos toda protección…
― Tendré que pensarlo bien… Por el momento salgan.
― Gracias Tenoh.
― Gracias de qué… aún no he decidido que hacer. Así que no pueden agradecerme todavía. ― cierran la puerta y les arrojo una de las muletas ― ¡Estúpidos!
¡Qué tontería, qué estupidez…! Cómo se les ocurre hacer eso? Por lo menos de los brabucones lo espero, ¿pero de ellos? Por su culpa no podré entrenar, maldita sea. No sabía que me estaba jalando el fleco de mi cabello, es una reacción inconsciente.
No estaba equivocado, era Baek aunque a Kitaro no lo ví. Es un alivio que los dos confesaran lo que hicieron. Tal vez merezcan una segunda oportunidad, pero no sin castigo. Qué será bueno…
Tocan de nuevo la puerta ¿regresarían?
.
Mizu POV
.
― ¡¿Qué sucede?! ― ¡diablos! ¿Qué le pasa? Me asustó, casi aviento mi celular ― Ah, eres tú ― ¿Por qué está tan molesto? Tal vez ya le pasó el shock y ahora está consciente de la situación.
― Me envió Allen, a que te ayudara con el cambio.
― Si, ya me dijo. Lo siento, por gritarte ― entonces… ¿por qué lo hizo? ¿Acaso pensó que era el coco?
― Podría decirte que lo entiendo.
― ¿Podrías? ¿Qué significa eso?
― ¡Nada! Sólo fue una expresión ― ¿por qué está una de sus muletas tirada cerca de la puerta? ― Qué carácter de veras ― digo por lo bajo y cierro la puerta.
― Mira muchachito… ― menciona como si intentara con fuerza recobrar la calma, ¿querrá parecer civilizado? Aun así intenta apaciguarse, pero no parece que lo consiga ―… no ha sido un buen día, así que procuraré no hablar, intenta lo mismo ¿podrías?
― Me parece bien…― no hables Mizu, no hables ― que te quedes calladito… calladito… ― me agacho para recoger la muleta tirada.
― Escucha muchachito, ya me cansaste ― antes de levantarme, siento un suave golpe en la espalda, ¿quién se cree para golpearme?
― ¡AHH! ¡¿Cómo te atreviste Tenoh?! ― tomo con rapidez la almohada que me lanzó. No lo voy a perdonar.
― ¡No te atrevas Kobayashi!, estás a punto de golpear a un herido de guerra.
― ¡Ahh! ¡Tóma! ― ¡no, rayos! creo que la lancé muy fuerte…
― ¡NO!, ¡me voy a caer! ¡Mizu!
― ¡Tenoh! ― ¡uy qué bien! alcancé a tomarlo de la mano ― ¿ya te equilibraste?
― Algún día Kobayashi, algún día.
― Qué exagerado, ni siquiera la arrojé tan fuerte ― me aparto de él antes de que idee otra cosa.
― ¡Eres un…! ¡Aish! este muchacho desconsiderado ― estira la mano― Pásame mi otra muleta.
― No si no prometes que no me intentarás golpear de nuevo.
― Kobayashi, abusas de un inválido.
― No estás inválido, sólo es temporal, no es para exageración.
― ¡Qué no es…! ― rayos, no debí decir eso. Siendo que le debo una ― mi muleta ― estira de nuevo la mano para que se la dé.
― Promételo.
― Primero dámela y después ya veremos.
― ¡Lo ves!
― Kobayashi…
― En ese caso mejor me voy… tu no aceptas que nadie te ayude.
― ¡Te parece ayuda el negarme mi objeto en el cual puedo sostenerme!
― ¡Sshh! Lo haces parecer como si fuera algo malo ― volteo mi cara ofendida ¿quién se cree?
― ¡Aish! Dame mi muleta.
― Está bien, está bien… toma ― la estiro para que la agarre sin que tenga yo qué acercarme.
― ¡Ahora sí! ― Tenoh jala la muleta con fuerza, mientras yo sigo manteniéndola agarrada con fuerza del otro extremo. No sé por qué demonios no puedo soltarla, es como el instinto de saber que si la suelto Tenoh se irá hacia atrás, cayéndose irremediablemente.
― ¡No! Tenoh nos vamos a caer… ― ya no puedo… sostenerla…
― Esta es mi revancha Mizu. No te atrevas a dejarme caer…
― No me jales… ¡No!... Te voy a soltar…
― ¡..NO!
― ¡..Sí! ― suelto la muleta y cierro los ojos, no quiero ver el golpe. Pero qué… ― …suéltame…
― ¡Noooo!
¡Ay mi cara!, me golpee con algo. ¿Qué? ¿qu…é? ¡¿Qué es esto?!
.
Haruka POV
.
Qué es este peso… ay me dolió el golpe… por..po.. por qué… ¡No! No quiero abrir mis ojos… ¡no quiero abrirlos…! porque siento los labios de Mizu… unidos a los míos.
.
.
.
.
AAAhhhh ¡qué emoción…! del final de este capítulo (que me encantó por cierto) y de que regresé antes! A decir verdad me gustó muchísimo escribirlo. ¡Por fín hay un acercamiento más amistoso e intenso entre Haruka y Mizu! ¡Ya quiero saber qué pasará en el siguiente! Espero que ustedes también. SillyWriter430 muchas muchas muchas gracias por tus reviews, ¡me encantan! Y a los que siguen dejando, se los agradezco mucho mucho. Dejenme saber qué les parece ¡porfis! Espero con ansias sus comentarios que me hacen el día.
¡Sean felices siempre sin importar las circunstancias…!
Ciao, besitos.
