Todos los créditos y personajes pertenecen a Mizuki e Igarachi… la siguiente historia es de mi autoría con una finalidad de solo entretener… esperando le den la oportunidad.

CON TODA EL ALMA

CAPÍTULO 6

LA PRUEBA

Días más… días menos… cada miembro de la familia tocaba ya el día en el que ese par de rubios pudieran hacer realidad el sueño y deseos de sus corazones, Annie, Patty y Dorothy se encontraban en la recámara de Candy arreglándose para las pruebas de vestidos.

Oh Dorothy te ves tan hermosa – tomándola de las manos y dando vueltas como niñas

¡Candice… Dorothy! Compórtense por favor – les decía con impaciencia la tía Elroy mirándolas con reproche.

Tía abuela ¡soy tan feliz! – se acercó a darle un beso en la mejilla

Mademoiselle… es su turno por favor…- le decía una de las asistentes de la modista que en aquellos tiempos hizo voltear más de un rostro con desaprobación por sus atrevidos diseños, dirigiéndose a Annie y a Patty.

Madame Gabrielle – decía la tía Elroy - ¿será posible que pueda hacer los tocados para las damas?

Madame… previendo a sus gustos y modelos de los vestidos… me permití diseñar – hizo una pausa – Jeannette apporte les boîtes s´il vous plait… y por petición de la señorita Candy traje éstos tocados

¡son bellísimos mademoiselle! Dorothy, Annie, Patty necesito verlas a las tres con los accesorios.

Todo iba saliendo conforme lo planeado solo faltaban algunos ajustes en el vestido de Patty pues durante el ultimo año adelgazó borrando de si misma el cuerpo rollizo ya que parte se lo debía a la ausencia de su querido Stear… habían pasado mas de dos años desde ese fatal día… y a partir de ahí la comunicación entre Candy, Patty y Annie se hizo más estrecha…

Chicas ¿Qué les parece si vamos al jardín? Hace un clima agradable – proponía Annie.

¿Por qué no se adelantan tú y Patty? y en unos momentos las alcanzamos… Dorothy quédate un momento por favor.

Ya que todas se retiraron Candy y Dorothy se quedaron en la antesala de la recámara.

¿Qué pasa Candy?

¿Qué pasa? Que soy muy feliz Dorothy y en parte te lo debo a ti… siempre has sido la amiga que a la distancia me consuela en mis tristezas y me alienta a ser mejor cada día, has sido testigo de mis alegrías y estoy tan feliz de que estés conmigo… a parte de Annie eres la hermana que hubiera deseado tener – se lo decía tomándola de las manos.

Gracias Candy… gracias por permitirme y compartir tú felicidad al nombrarme tú dama de honor… - sus palabras quedaron en su garganta por la emoción asomando en sus ojos castaños un par de lágrimas.

Dorothy… no encontré a alguien mejor que tú para que seas testigo de mi felicidad y es por eso y porque ante todo eres mi amiga deseo que de hoy en adelante tengas un lugar en la mesa…

Pero Candy… yo no…

Déjame terminar Dorothy… eres alguien muy importante para mi y quiero compartirlo contigo – en su rostro había ternura

Pero Candy… la tía abuela te retará – Candy movía su cabeza de un lado a otro.

No Dorothy… he hablado con ella y con Albert y me han permitido disponer los cambios que deseo para mi vida después de casada… dime que lo aceptas Dorothy - observándola con reserva.

Candy… una vez te dije que podría ser tú amiga el tiempo que tú quisieras… pero también sé cual e mi lugar y que simplemente no podría Candy ¿me entiendes verdad?

Pero…

Créeme Candy… estando a tu servicio podré estar contigo cuando me necesites y para mi no hay ni habrá mejor trabajo sabiendo que estoy con mi mejor amiga.

Sin querer las lagrimas se asomaron a sus ojos… - había tristeza – Dorothy yo te quiero mucho… eres… aunque tus palabras me hacen sentir bien… aun así… insisto…

Y tantas veces insistas Candy… mi respuesta será la misma… sé de la nobleza de tu corazón hacia los demás… pero sabiéndome apreciada por ti me es más que suficiente.

Pero eso si Dorothy… ¡de que serás mi dama de honor… lo serás! - Ambas rompieron el silencio con una carcajada.

Anda Candy limpia esas lágrimas de tu rostro… te esperan en el jardín y yo tengo cosas que hacer – Candy ladeo su boca con inconformidad y cuando salieron de la recámara iba llegando Albert.

Hola… desde abajo se escuchan sus risas ¿hay algo que compartir?

Oh amor – lanzándose a sus brazos – le he comentado a Dorothy sobre lo que platicamos.

Permiso señor… señorita – decía mientras se retiraba.

Dorothy – la llamó Albert.

¿si señor? – regresó sobre sus pasos.

Considera por favor lo que te ha propuesto Candy, para mi también es importante contar con las personas que apreciamos.

Dorothy abrió los ojos sin dar crédito a lo que escuchaba – oh Dios el sr. Andley me está pidiendo… - pensó

Gracias sr… pero como le he dicho a la señorita…

Que aceptarás – interrumpió Albert abrazando a Candy por la cintura – muy bien… ya que todo se ha solucionado.

Pero señor…

Desde mañana… no… desde hoy te esperamos en la cena ¿vamos al comedor amor?

Mi vida ¿ porque no te adelantas? Enseguida te alcanzo.

Dorothy aprovechó ese momento para hablar con la rubia – Candy… por favor

¡oooh Dorothy! ¿no es maravilloso?

Con el rostro agachado – Candy… sabes que no es apropiado.

Dorothy hay muchas personas a nuestro alrededor… pero a muy pocas depositaría mi confianza como lo hago contigo… nunca te he considerado como parte del servicio… eres y seguirás siendo mi amiga… por favor Dorothy... - los ojos y corazón de Dorothy se regocijaron de alegría.

¡Oooh Candy gracias!

Dorothy la tía abuela ha dispuesto una habitación para ti ¿no te parece increíble? Hasta a mi se me hace tan inusual su actitud… y pensar que cuando yo llegué ella… - hubo tristeza en su rostro.

Ya no pienses en eso Candy… pronto serás la esposa del sr. William.

Tienes razón…Dorothy ahí encontrarás lo que necesites, no tienes que regresar a los cuartos de servicio, déjame que te acompañe y así dispongas de lo que hemos elegido para ti… si algo no te gusta ¿me lo dirás verdad?

¡claro que si Candy!

Caminaron por el largo pasillo y junto a la recamara de Candy se encontraba la de la castaña.

Muy bien ésta será tu habitación… nos vemos en la cena.

En el comedor.

Familia… - decía Albert – les informo que mañana salimos a primera hora a Lakewood – desde el otro lado del extremo de la mesa la tía Elroy preguntaba.

Pero William ¿y la salud de Candy?

Tía Elroy he hablado con el Dr. Bínett y le ha permitido a mi prometida viajar y créame tía nada impedirá que me case con Candy.

En un muy inusitado y poco común Archie, Annie, Patty y George volteaban a cada extremo a la conversación que tía y sobrino sostenían.

Hijo de eso estoy muy segura… pero también espero que la salud de Candice esté completamente bien… considero que es muy pronto regresar… acuérdate que estuvo enferma.

¿Quién está enferma tía? – preguntaba Candy entre divertida y preocupada.

Amor estábamos esperando por ti – mientras le retiraba la silla para que se sentara.

Les pido disculpas tía…

No te preocupes Candice… llegaste a tiempo y francamente y como lo saben ustedes cualquier replica de mi parte es caso perdido.

Oh tía… lo siento – agachando la cabeza.

Hija no lo digo como reproche… es solo que después de tanto tiempo de intentar hacer que tú y William respeten mis reglas…

Tía – la miraba con reproche tomando la mano de Candy.

Hijo no estoy diciendo nada que cualquiera de los presentes no sepan incluyéndole a usted también George que fue el aprendiz de mi hermano… y como futura matriarca ella debe saber que pertenecer a ésta familia es un constante entrenamiento… aún hoy… mírenme a mi… pese a todo estoy aprendiendo a tolerar sus locuras y falta de buen juicio y lo digo por todos – señalando a cada uno – Candice… hija seca esas lágrimas…

Pero tía…

Pero nada hija… ahora si me lo permiten – tomó la campanilla para llamar al servicio – a propósito no veo que haya venido Dorothy.

La esperamos para la cena tía – dijo Candy

Muy bien – todos se miraban entre si ignorando los planes de Candy.

Oh… disculpen… olvidé decirles que a partir de hoy la tía Elroy, Albert y yo hemos decidido que Dorothy ya no será parte del servicio… será un miembro más de nuestra familia.

Amor… fue tú idea – acariciaba su mejilla.

Si pero ustedes me apoyaron.

¡perfecto Candy! Después de tantos años es bueno saber que Dorothy será una aliada más ¿no lo crees así George? – dijo con entusiasmo Archie.

¿disculpe joven? Sabiéndose observado y preguntando con incredulidad

Nada George… empecemos a comer… gracias Sophie – le decía a la joven de servicio y mostrando una sonrisa de lado a George - por cierto Candy… estuvimos esperando por ti en el jardín

Lo siento chicos… estuve platicando con Dorothy pero les prometo que tendremos nuestro paseo.

Hablando de paseos… amor ¿quieres dar un paseo conmigo después de la comida?

Claro que si Albert.

Chicos hay muchas costumbres que no tienen por que cambiar y uno de esos es comer en silencio… - los observaba desde su lugar sintiéndose satisfecha de que aún sus palabras tenían efectos sobre los miembros de su familia, y no pudiendo evitar recordar y añorar en ese y muchos otros momentos a Anthony y a Stear sus ojos grises se enrojecieron – William… antes de que den su paseo… necesito hablar con Candice en privado

Por supuesto tía.

¿Candice?

Si tía… como usted ordene

Es ese caso George aprovecharemos en revisar los pendientes

En la biblioteca

William… a partir de hoy y mañana… Lakewood recibirá y alojará a tu familia de Escocia… ya se ha dispuesto personal para que los reciban.

Gracias George… ¿y el consejo?

Ellos estarán un día antes de la ceremonia… William con respecto al contrato ¿haz considerado tomarlo en cuenta?

George lo mismo que te dije hace unas semanas te lo reitero hoy… por ningún motivo, dinero u otra persona expondré mi relación con Candy, tú más que nadie sabe como he tratado de esquivar las dificultades que el mismo consejo me ha puesto en el camino y priorizar los intereses de otros no es mi objetivo… al menos no en éstos momentos, además hay algunas clausulas de ese contrato que no me queda claro… dime George ¿Qué tan activa es la participación de Leegan en ese documento? – George miró extrañado a Albert sin saber que responder

Veo que no tienes idea de lo que te quiero decir mi buen amigo… hace unas semanas me llegó éste informe – pasándoselo a George – he investigado por mi cuenta y éstos nombres – señalándoselos – hasta donde sé y conozco no pertenecen a ninguna de las corporativos que tenemos en Europa, Asia y Sudamérica… George es imperativo que investigues el propósito de éste contrato… es demasiado bueno y atractivo y supongo que eso es lo que te llamó la atención – George lo observaba con cierto mohín de vergüenza.

William… yo

No tienes por que avergonzarte George… todo lo que sé lo aprendí de ti.

William… no puedo siquiera imaginarme las consecuencias que hubiera acarreado de haberte convencido que firmaras éste contrato.

Así es como funcionamos George… si te equivocas yo te cubro… y si caigo… bueno tú siempre haz estado para mi… y esto es parte del juego y la estrategia que vamos a utilizar… George…

Dime William

Cuando pase lo de la ceremonia y la fiesta ¿podrías investigar quien está detrás de todo esto? Es nada más para saber que corresponde hacer.

Dalo por hecho

Por cierto los papeles ya los he firmado en caso de que sea necesario.

Pero William ¿no crees que te estás precipitando con ésta decisión? – Albert lo miraba con esos ojos tan azules que le recordaban a su predecesor

Solo estoy siento precavido… ¿sabes? Ya va siendo hora de que Archie esté más activo en la empresa

Por eso no te preocupes madame Elroy en tu ausencia hizo que el joven Archie estuviera más presente en el corporativo así como en sus estudios.

Bien,,, en ese caso no tengo que recordarte que mañana salimos a Lakewood y entre mi más ferviente plan está que seas tú quien me entregue a Candy.

¿Cómo olvidarlo? La señorita Candy es muy persistente.

En la recámara de madame Elroy

Candice… ya que mañana salimos a Lakewood no quiero posponer ésta plática contigo, pues lo que menos tendremos será tiempo y es muy importante para mi lo que tengo que decirte.

¿Qué sucede tía? – había angustia en su rostro

Verás hija… hace 25 años si mal no recuerdo ésta misma plática la tuve con Rosemary antes de que contrajera nupcias con el Capitán Brown… y desde el momento en que William renunció y anuló tú adopción como su protegida, y al sustentar la misma como mi hija tengo la obligación y el compromiso de ponerte en conocimiento las obligaciones que tendrás como esposa del patriara, como sabrás hija la vida no me permitió trascender con hijos pues aunque estuve casada mi obligación como miembro de la familia Andley tenía responsabilidades y esas eran apoyar a mi hermano William… pero ahora me ha permitido tener la oportunidad de elegirte como hija de los Andley… mi hija.

Tía…

Déjame hablar Candice y cuando termine te escucharé… Candice para nadie es secreto que cuando llegaste a Lakewood tu presencia enamoró a mi familia y aunque de mi parte no hubo afecto hacia ti quiero que sepas que no ha pasado un solo día en el que me sienta arrepentida por darte el trato que tuviste siendo apenas una niña y después una adolescente… pero hoy sé que tengo la oportunidad de redimir mis faltas y culpas al convertirme en tu madre y como tal decirte las obligaciones que tendrás al ser esposa de William… refiriéndome por supuesto a tu noche de bodas – las mejillas de Candy se adornaron en un hermoso color rojo que acentuaban parte de su inocencia y personalidad – Candice… es muy importante que sepas como complacer a tu esposo en ese momento… hija… eres enfermera y supongo yo que sabes como se conforma el cuerpo de un hombre y de una mujer ¿no es así? – Candy asintió – muy bien… cuando llegue ese momento William buscará la manera de preparar tu cuerpo para cuando se unan en una sola carne, Candice… es muy importante que confíes y te dejes guiar, él sabrá que hacer y en lo sucesivo después de esa noche te corresponderá complacerlo, así como también es responsabilidad de los dos preservar el apellido Andley, hija… al principio para muchas doncellas es doloroso la primera vez pues sangrarás como prueba de que eres virgen… pero también es el pacto de fidelidad y entrega que tendrás con tu esposo… la comunicación es indispensable para evitar malos entendidos y como la paciencia no es una cualidad que se te dé… no dejes que por ningún motivo la opinión de otros se interponga en tu matrimonio, también quiero que sepas que tus obligaciones y responsabilidades se extenderán a la sociedad, como sabes William tiene un lugar ante los ojos y la opinión pública y hay que mantenerla como hasta hoy ¿alguna pregunta hija? – Candy negó con la cabeza

No tía… ¿Qué tan doloroso es?

Candice… eso lo sabrás en tú noche de bodas – le dijo secándose la frente – en que aprietos me pone esta niña – pensó – muy bien Candice… cuando el viaje de bodas concluya haz de saber que el manejo y administración de ésta y otras de las propiedades o donde tú y William decidan establecerse te corresponderá tomar decisiones… y supongo yo que lo que aprendiste en el colegio San Pablo dio un efecto positivo en ti – Candy la miraba asustada parpadeando sus ojos verdes.

Tía… la verdad…

Levantó la mano para que guardara silencio – lo suponía hija… y por lo tanto he dispuesto de mi tiempo antes de irme a Escocia para enseñarte el manejo y la administración de lo que serán del personal a tu servicio y tus propiedades.

Gracias tía… gracias… gracias no sé que sería de mi sin su apoyo le decía mientras la abrazaba y daba besos en la mejilla

Candice… ¡Candice! Contrólate niña.

Disculpe tía… es que estoy emocionada.

Bueno hija… me parece que tienes un paseo pendiente con William y supongo que pedirte que me acompañes a tomar el té no entra en tus planes

Tía si gusta…

No hija ve con William nos vemos en la cena, pero antes pasaré con Dorothy.

Gracias tía

Mientras caminaba por el pasillo que lleva a la escalera Candy pensaba acerca del cambio tan significativo que la tía abuela manifestaba… apenas podía creer que hace apenas unos años no prodigaba ninguna clase de sentimientos hacia ella o cualquier otra persona ajena a la familia "supongo que son otros tiempos y ustedes los jóvenes tienen su manera de actuar… algún día… a lo mejor lo entenderé… pero no lo practicaré, demasiado arraigadas tengo mis tradiciones" eso fue lo que alguna vez la tía abuela le dijo en sus innumerables ocasiones en que compartían un té.

¿amor? – la llamó Albert pero Candy no le escuchó, alcanzándola por atrás abrazándola por la cintura provocando que que la rubia diera un brinco por el susto.

¡0h Albert! Me asustaste – mientras brazos se aferraban y apretaban el abrazo.

Lo siento amor jajajaja… no pude evitarlo… es mas… no puedo creer que no me hayas escuchado ¿en que pensabas? – Candy se volteó para ver el rostro de Albert.

Curioso… - acariciando su mejilla – en la tía abuela, en ti, en mi ¿no es increíble todo lo que nos está pasando?

Absolutamente – se acerca al oído – y no puedo esperar el día en que seas mi esposa… te amo Candy – haciéndola sonrojar.

Amor – lo toma de la mano halándolo hacia la entrada – vamos al lago antes de que aparezca la tía abuela y nos haga tomar el té.

Jajaja… ¿tan malo es?

Sacando la lengua de lado – no amor… es solo que quiero estar contigo jajaja.

Tengo una idea ¡vamos a cabalgar!

¡excelente! ¿me esperas? Voy a ponerme un traje de montar. – dando la vuelta cuando Albert la detuvo por el brazo.

No Candy… vámonos así

Pero… - la calló dándole un beso en los labios.

Ven.

Iban corriendo los dos por el jardín que conduce a las caballerizas.

Albert… no tan rápido que el vestido no me ayuda.

¿Desde cuando un vestido te detiene? – Candy se detuvo en seco.

¿desde cuando? ¡ja!... desde que la tía Elroy hace que me ponga el corsé – mientras trataba de tomar aire – esto de ser una dama me está agotando las energías, si la tía nos viera no perdería la oportunidad de decirme "una dama ante todo no pierde la compostura y no anda como cabra corriendo por el jardín"

Los ojos de Albert se abrieron al doble y sin poder evitarlo no pudo reprimir una fuerte carcajada, la tomó de las manos llevándoselas a los labios – amor… mientras estés conmigo podemos prescindir de la etiqueta.

¡oh! – con fingida admiración - ¡que considerado! Muy agradecida estoy con usted tío abuelo – soltándose de su agarre y corriendo hacia las caballerizas.

Caaaandyy ¡pequeña tramposa!... ¡de ésta no te me escapas!

Le llevaba casi dos metros de distancia para poder alcanzarla y entre risas volteó a verlo… cuando uno de sus zapatos prensó el fondo interior de su vestido.

¡oh por Dios! – decía Candy metiendo sus manos para amortiguar la caída.

¡candy!... ¡amor! ¿te lastimaste?

Muy seria observaba el rostro de Albert cuando de la nada un ataque de risa se hizo de ella, cuando más intentaba Albert de levantarla más fuerte era la carcajada.

Amor jajaja – no paraba de reír.

Candy… no es gracioso… pensé que te habías lastimado.

Candy lo miraba con lágrimas en los ojos tratando de ahogar la risa viendo lo serio que se ponía Albert – estoy bien Albert es solo que me acordé de la caída en la biblioteca… ¿me ayudas a levantarme?

Candy… - halándola hacia él dibujando una sonrisa en su rostro – presiento que mis días contigo serán todo menos aburrida… amor he pensado y me gustaría saber si estás de acuerdo con lo que te propongo de disfrutar de nuestra relación antes de que tengamos nuestro primer hijo ¿Qué dices?

O hija – tocando la punta de su naríz – mmm la tía abuela me ha dicho que espera que le demos un heredero lo más pronto posible.

Amor… - iban caminando tomados de la mano – todas las decisiones que concierne a nuestra relación y vida de casados quiero que sea entre tú y yo… sé que tía Elroy en su afán de que todo se lleve a cabo según las reglas de la sociedad puede aconsejarte sobre como llevar nuestro matrimonio, y conociendo como es ella lo que menos deseo es tener roces en tu afán de querer quedar bien ya sea con los demás o conmigo – se detuvo para tomar entre sus manos el rostro de Candy – te amo tal y como eres y no quiero que cambies – acercó sus labios a los de ella besándolos con ternura e intensificando y demandando entrega en un solo beso… muy a su pesar rompió el beso y siguieron caminando – Srita. White hemos llegado – se adelantó a las caballerizas – Louis ensíllame un caballo por favor.

Como usted ordene sr. William – pocos minutos después le entregó el caballo.

Gracias Louis… ¿amor? Tomándola de la cintura para subirla al lomo del caballo – dirigiéndose al caballerango – envías a alguien a que recoja a Black a la mansión.

Si joven.

De un solo salto subió tomando las riendas para empezar a galopar… sentir el cuerpo de Candy tan cerca al suyo lo hacía estremecer pensando en la felicidad que le esperaba… se acercó a su oído depositando un beso en su cuello y con voz trémula y deseo le dijo – te amo Candy.

Aferrada a la cintura de él Candy observaba su rostro una mandíbula finamente cincelada por la herencia de sus padres lo hacía verse sumamente guapo… miró hacia al frente y no pudo evitar recordar que en algún momento de su vida se encontraba en un pasado en una situación similar con Anthony y Terry – pero hoy eres tú mi amor… eres tú Albert… tú eres mi presente – pensó.

Te amo Albert.

CONTINUARÁ…

Chicas un nuevo capítulo para ustedes espero lo disfruten… por si encuentran alguna falta ortográfica háganmelo saber… espero sus opiniones que con gusto son tomados en cuenta.

GRACIAS…

Elbroche

Alebeth

Ana Isela Hdz.

Kecs

Loreley Ardlay

Guest.