Hey que tal les va, reportándome con mi actualización sin fecha ni hora apropiadas, de nuevo nuestra Volpina favorita ocupa el escenario, sé que el señalar una referencia como plagio es tentador, pero por favor no lo hagan, aclaro de antemano que esto tiene inspiración en cierta escena que también tuvo un impacto inmenso en mi hace años, ahora le hago un mini tributo en este fragmento, recuerden si quieren contexto tienen que leer mis otros One-shots, sin más que empiece la tomatiña.

Shirou no era de renegar de las labores que conllevaba el ser un trabajador social, esa parte de sus funciones en la ciudad eran un compromiso a pecho sin importar que tan mundanas fueran, había hecho hasta hoy día todo tipo de tareas y una de ellas era mostrar los alrededores a los recién llegados, aun si era preferible dejarlo en manos de Melissa o Gem, este no se negaría al ver a la amable pareja con las manos llenas, esto podría ser una extensión de dicha tarea.

Para entender la situación actual habría que volver dos días atrás, cuando cierto dúo de chicas hizo una solicitud a la alcaldesa de la ciudad de las bestias, Barbara podría ser una mente brillante y una vieja confidente, pero su sentido común cuando había emociones de por medio dejaba mucho que desear al lobo, traer a los padres de las chicas era arriesgado aun si solo eran los de una...

Nazuna había recuperado repentinamente el contacto con su madre y esta había sugerido una visita a la ciudad, eso era todo, era una solicitud sencilla pero también controversial, la ciudad se estaba preparando para dar la bienvenida a posibles residentes humanos, anticiparse tanto y dejar entrar a un civil era una movida arriesgada en más de un sentido, fue su exceso de preocupación el que lo condeno...

"Me alegra ver lo comprometido que estas en el caso señor Ogami, estoy seguro que la señora Hiwatashi estará bien bajo tu protección, contamos contigo" La sonrisa de Barbara reflejaba lo que decía, pero Shirou sentía que había sido atraído a un pozo lleno de estacas...

Esto nos lleva a la situación actual, pues Shirou se encuentra junto a la chica de cabello blanco con luces rosadas en la caseta de recepción de la ciudad, usualmente los visitantes prefieren el muelle, pero parece que la señora Hiwatashi tenía sus propios medios.

Para el aire usual de Nazuna, esta se veía muy ansiosa... o mejor dicho impaciente.

Su lenguaje corporal era legible incluso en su forma humana, su roce constante de manos y el cómo jugaba con los mechones de su cabello, hacía calor así que la chica usaba una blusa azul celeste sin mangas y una falda blanca veraniega, Shirou por su parte... bueno, nada como los clásicos.

Eso parece molestar a la chica que le dedico una mirada problemática por decima vez "Ugh... Enserio... no encontraste nada mejor para usar?" Shirou no sabía si tomar eso como desagrado o consternación, quería ser lo más comprensivo posible por los nervios de la chica, pero aun así...

*Tsk* "Que tiene de malo?" El hombre albino miro en otra dirección intentando no pecar de ser un patán, pero el contener su sarcasmo y su navaja verbal era difícil

"Nada, es solo que... usas eso todo el tiempo, si quiera lo lavaste? La última vez tenía un agujero en el costado recuerdas?" La chica podía tener buena memoria.

*Hmp*Por supuesto que no es el mismo, este es reciente" Mostro el interior de su abrigo revelando la ausencia de un recuerdo bastante áspero, la tela interior también se veía en buen estado, no lo había notado hasta ahora, aunque eso impresiono a la chica en inicio, esta cambio su impresión por una de redundancia.

"Tienes más de un conjunto igual?" No era una pregunta despectiva pero la chica de tez blanca lo miraba como a un bicho raro.

"Ehm sí? De nuevo, que tiene de malo?" El hombre albino inquirió un tanto ofendido, pero la chica solo rodo los ojos en frustración

"Enserio... yo quería que... Ugh" La chica miro a otro lado antes de terminar la oración "Nada..." se resignó pues sabía que ese deseo era solo una delusión personal, el hombre la vio confundido.

Habían pasado "Cosas" entre ellos las cuales los descalificaban de ser solo desconocidos cuya única cosa en común era su amistad con Michiru, aunque días después de cierto suceso en una azotea, la chica zorro se había vuelto evasiva con el lobo por motivos que la había hecho ocultarse bajo su cama y gritar contra la almohada con la promesa de nunca dejarse ver por el tipo en lo que le restaba de vida, Nazuna no mostro el rostro en la cooperativa o sus cercanías por un tiempo, sin embargo todo tiene su momento y con el tiempo ambos tuvieron que verse las caras de nuevo, para sorpresa de la chica, Shirou demostró no guardar ninguna reserva por lo ocurrido ese día, su trato hacia ella no siguió igual pero por el contrario parecía una mejora considerable, no lo habían hablado pero ese trato silencioso le permitió a la chica volver a interactuar con el normalmente, incluso ahora podían tener cierta aspereza entre ellos sin miedo a llegar a un punto sensible, aun si no había salido como ella quería, ahora estaba en su mismo canal.

La estación de registro era una de las paradas menos conocidas de la ciudad, muy pocos Beastman se arriesgaban a transitar la carretera, sin embargo, el flujo de nuevas residentes era sustancial, la mayoría de los nuevos solían tomar el ferry u optar por vías más clandestinas que les permitan eludir a los cazadores en la carretera.

Ambos individuos estaban de pie en la salida de la estación esperando el arribo del visitante esperado, un visitante humano de todas las cosas.

Había muchas cosas que mortificaban a Shirou, una de ellas era el que Michiru no se hubiese prestado voluntariamente a acompañarlos para evitar dejar todo en sus manos sobre todo la parte que conllevaba tener tacto y ser comprensivo, siendo ella pensó que sería la primera voluntaria, pero había denegado por otro pendiente, Shirou la había visto... evasiva.

Lo segundo era el hecho de que la madre de Nazuna era cien por ciento humana... probablemente Michiru le daría una reprimenda por aterrizar en ello como un motivo, pero que más podía hacer? Se había esforzado por cambiar, quería ser la mejor versión de sí mismo y eso no cambiaría sin dejar atrás sus demonios, pero era... difícil, su tiempo viviendo en el exterior le había enseñado a actuar frente a los humanos, podía ser cordial y educado de ese modo seria tratado de la misma manera, pero eso solo sería mientras fingía ser un humano, en el momento que se retirara la máscara ellos también lo harían para recordarle el cómo eran las cosas entre las dos especies, Michiru lo había convencido de que no todos los humanos son basura, pero él tenía antecedentes de conocer a muchos que si lo son, el estómago se le revolvió por un mal recuerdo, pero no tenía sentido lamentarse tendría que tragarse el orgullo y ser el mejor Beastman que podía ser.

El sol estaba en su punto más alto por lo cual debía ser la mitad del día, punto donde la madre de la chica debía aparecer... y así fue.

Un automóvil negro con las ventanas polarizadas se detuvo frente a ellos, el conductor era un hombre mayor, sin embargo, la que se abrió fue la puerta trasera, de ella finalmente la persona esperada hizo acto de presencia.

Una mujer pelirroja anaranjado, ojos verdes, piel blanca decorada elegantemente con maquillaje, vestida con lentes de sol y un traje formal para mujer compuesto por una camisa blanca y un saco y pantalones color rojo sangría, aun si la palabra nunca paso por la mente del chico la mujer se le podía considerar "atractiva" por sentido estricto de la palabra.

Las palabras se ausentaron por algunos largos segundos, sin embargo, estas no fueron necesarias, Nazuna empezó a caminar en sus primeros pasos para luego abalanzarse sobre la mujer, quien la recibió con los brazos abiertos "Bueno, hola a ti también, te pintaste el pelo?" la mujer pelirroja pronuncio desde su llegada con un tono un tanto humoroso, Nazuna restregó su rostro contra su saco intentando estar tan cerca de ella como fuera posible.

"Solo estoy feliz de que estés aquí, ha pasado tanto, te extrañe un montón" Nazuna miro hacia arriba donde el rostro de su madre, la mirada de Nazuna era de puro contento y adoración, la expresión de la madre era similar.

La escena provocó sentimientos encontrados en Shirou quien las miraba con cierta melancolía, empezó a tener recuerdos propios, recuerdos que lo hicieron mirar atrás en el tiempo, sin embargo, su presencia se hizo evidente para la mujer en traje, sin soltar a Nazuna esta dirigió su atención a él.

"Uhmmm, nooo... hemos tenido el placer?" Esta parecía extrañada, era de esperarse, el hombre en cuestión había estado de pie ahí sin decir nada por largos segundos, sin embargo, Shirou sabia como entablar con otras personas aun si su porte usual sugería lo contrario, en los adentros de su mente suspiro, era tiempo para involucrarse con humanos como un igual.

"En efecto no, mi nombre es Shirou, soy el trabajador social del departamento de bienvenidas, seré su chaperón y guía por la ciudad" Nazuna miro al hombre como a un completo desconocido, aun si técnicamente eso era verídico, Shirou había sonado cordial? Casi educado en cierto sentido.

"Oh no no no no, no creo que necesitemos un acompañante, estaremos bien por nuestra cuenta no es así linda?" se dirigió a Nazuna, aun si había sonado amable al denegarlo, Shirou oculto sus expresiones, pero no negaba que eso podría ser problemático, la posibilidad de que ocurriera un accidente eran bajas, pero no inexistentes, un incidente envolviendo a un humano en la ciudad podría llamar atención no deseada, no podía darse el lujo de no estar ahí si eso se daba

"En realidad, es un requisito de la alcaldesa para la visita, además Shirou es un buen amigo así que no habrá problema" Nazuna explico tímidamente soltando brevemente a su madre, esta no se veía del todo segura

"Le aseguro que no notara que estoy ahí, esa una medida solamente provisional" Shirou aseguro sin dejar su tono de protocolo, la mujer delibero un poco, pero al final no era algo que fuese a cambiar o por lo que valiera la pena armar un escandalo

"Oh bueno, entre más mejor no?" esta se encogió de hombros mientras sonreía en un intento de disipar la tensión de hace un momento, la mujer se acercó a al hombre y le extendió la mano, un flash de cierto recuerdo invadió al hombre pálido, como un mal habito (Dale la mano) que Shirou pateo dentro de sí para extenderle la mano a la persona frente a él "El nombre es Shion por cierto, Hiwatashi Shion" esta sacudió la mano del tipo para después dirigirse al automóvil, esta presento a un hombre mayor con un porte bastante severo, tenía una cabellera rubia pálida bastante corta con entradas, ojos color negro, este usaba un traje azul marino "este es Yamada, es mi chofer, nos llevara a donde queramos, puedes hacerle compañía en el asiento delantero" Shion indico obteniendo un gesto afirmativo del hombre albino, por su parte ella abrió la puerta trasera dándole entrada a la chica de pelo blanco y rosa, siguiendo entro ella, Shirou se invitó al asiento de copiloto, al menos no tendrían que caminar.

El auto partió de la estación de registro directo al centro, Así inicio el largo día para estos tres... cuatro.

Esto se originó como una sola escena que podría haber colocado en un solo capitulo, pero luego me di cuenta de que, si quería que tuviese sustancia tendría que poner todos los eventos anteriores a ese, esta será una historia corta probablemente tres capítulos, espero que "Shion" sea un personaje que los deje satisfechos... también a mi espero, recuerden que mi más grande critico soy yo jajaja, no sé si sea pertinente poner datos del nuevo personaje en un chismografo, lo dejare para luego cuando pueda desahogar tanto del personaje y su información como pueda, también podría hacer un perfil para ella al final de la historia.

También estoy usando nuevos elementos en mi estructura de texto, quiero establecer mi estlo asi que usare varias cosas.

Recuerden darle fav y follow, también son bienvenidos comentarios o críticas, recuerden que quiero saber si estoy escribiendo para un alguien y no solo para mí, aunque también estoy bien con eso, los veré en el siguiente capítulo.