Citrus no me pertenece...


"¿Así que invitaste a Misuzawa-san a tu departamento?" La voz de Mitsuko Taniguchi se escuchaba del otro lado de la línea.

"Mhm sí, algo como eso, pienso ayudarle a estudiar para su examen de admisión" Harumi no sabía porqué de repente se sentía incómoda al hablar de eso con su hermana mayor.

"Que noble de tu parte hacer eso por Misuzawa-san, pensé que ustedes dos no se llevaban bien"

Harumi soltó un largo suspiro.

"Nuestra relación siempre ha sido complicada, pero no quiere decir que la odie o algo así, ella es mi amiga…por así decirlo, y está pasando por una situación difícil ahora"

"Bueno, mientras no te distraiga de tus deberes escolares y del trabajo puedes hacer lo que quieras, aunque recuerda que el examen selectivo ya de por sí es difícil, necesitan mucho tiempo para abarcar todas las asignaturas que vienen ahí, y luego enfrentarse al verdadero examen de admisión"

"Lo sé, tenía planeado estudiar dos días entre semana y los fines también, de todos modos Matsuri es muy lista, creo que eso es suficiente"

"Entonces les deseo suerte a ambas, ahora me tengo que ir, debo recoger a Maruta del trabajo"

"Ok, y discúlpame con Maruta-san por cancelar el desayuno del sábado"

"No te preocupes por eso, nos vemos luego"

"Nos vemos"

Harumi había cancelado todos su planes para ocupar ese tiempo en estudiar con Matsuri, para estos momentos la chica estaba actuando en automático y dejó de cuestionarse los verdaderos motivos que la estaban orillando a tomarse tantas molestias por la pelirrosa.

Y realmente no debería haber un motivo externo más que el brindarle apoyo a una amiga que lo necesita; como el apoyo que Yuzu necesitó cuando Mei la abandonó o el apoyo que la misma Matsuri había requerido cuando estaba preocupada por la situación de Yuzu.

Sin duda tampoco Harumi quería pensar en esos días ahora, a pesar de que se había disculpado con la rubia por haberse mantenido al margen mientras ella estaba sufriendo por Mei, había días que aún se sentía culpable por no haber estado ahí para ella.

Pero tenía sus propios motivos al fin de cuentas.

Motivos de los cuales tampoco quería pensar ahora.

Antes de colapsar por tantos recuerdos y pensamientos que le venían a la mente, decidió mejor irse a dormir, había sido un día largo y la aparición de Matsuri ya le estaba ocasionando más dolores de cabeza de lo que pensaba.

Aun así no se arrepentía de haber hablado con ella hoy.


El sábado llegó más rápido de lo esperado; entre el trabajo y la escuela había perdido la noción del tiempo, como siempre y para la llegada del fin de semana ya tenía un mensaje de confirmación de Matsuri sobre su cita de estudio del sábado.

Ellas no habían hablado en todo el transcurso de la semana, su situación ahora era muy distinta por lo visto.

En aquellos días cuando solían pasar el rato juntas, por lo general eran muchos los mensajes que recibía de la chica durante la semana, todos llenos de trivialidades o invitaciones sugestivas.

Ahora sólo había recibido un "Nos vemos mañana a la hora que acordamos"

Y ella sólo le había contestado un igual de frío "Bien"

Era un gran inicio para recuperar su amistad.

Matsuri llegó puntual por la mañana, con una pequeña sonrisa y una bolsa con comestibles.

"Hey" saludó Harumi al abrir la puerta.

"Buenos días" respondió la chica.

Ninguna de las dos se movió de su lugar, Harumi volvió a sentir el aire incómodo que tanto le molestaba, no entendía porqué era tan difícil conectar con Matsuri de nuevo.

"¿Me vas a invitar a pasar o planeas que estudiemos en el pasillo?" Preguntó Matsuri algo confundida.

"Es raro" Harumi no sabía si lo había pensado o lo dijo en voz alta.

"¿Qué es raro?"

"Antes irrumpías abruptamente en mi casa y ahora…¿Estás esperando a que te invite a pasar?"

Matsuri bufó molesta.

"Con permiso" dijo empujando a Harumi fuera de su camino y entrando como si nada al departamento.

"¿No tuviste problemas para encontrar el departamento?" Preguntó casualmente Harumi mientras seguía a Matsuri a la sala.

"No, en realidad vives en una zona muy accesible, estoy impresionada"

"Mitsuko lo consiguió, yo sola no hubiera podido encontrar mejor lugar que este"

"Por cierto ¿Qué tal está tu hermana? ¿Sigue junto a gafas-chan?"

"Sí, aún siguen saliendo juntas, a pesar de que mi hermana también tiene trabajo que hacer, tienen tiempo de salir a citas y cosas así"

"Eso suena bien, tu hermana y gafas-chan son agradables ¿Y qué tal tú? ¿Has salido con alguien en este tiempo? ¿Cuántas chicas has traído a este departamento?"

Tomaron asiento en el sofá, Harumi había acomodado el centro de mesa para que pudieran dejar ahí los libros que necesitaran y poder hacer apuntes.

"Hugh ¿A qué viene eso?"

La verdad es que no era sorprendente que eso viniera de Matsuri, ni siquiera era sorpresa la mirada de poker que le estaba dando como si no fuera la gran cosa y en realidad sólo preguntaba para joder.

Típico de Matsuri.

"Mmm no lo sé, realmente tu situación se presta mucho para ese tipo de cosas; una chica atractiva, universitaria y con un departamento para ella sola, imagina las posibilidades"

"Oye deja de pensar cosas raras, definitivamente yo no salgo a citas ni mucho menos traigo gente extraña a mi departamento ¿por qué clase de persona me tomas?"

La realidad era que muy poca gente había entrado a su departamento, las únicas que habían estado ahí eran su hermana y Maruta cuando iban a visitarla, aunque eso no ocurría tan frecuente como se creería.

Y también están Yuzu y Mei, que por lo menos habían entrado unas 4 veces en todos estos años que había estado viviendo ahí.

Así que bien en retrospectiva, salvo ellas, Matsuri era la única chica a la que Harumi había "llevado" a su departamento.

Ese pensamiento le revolvió el estomago, no de una mala manera por cierto.

Y no es que Matsuri necesite saber eso de todos modos.

"Bien, bien…supongo que hay personas que se rehúsan a descubrir los placenteros beneficios que te trae el contacto íntimo con otro ser humano"

Matsuri parecía de repente muy experta en el tema.

"¿Tú has estado saliendo en citas?"

"Sí, en algunas; hay muchas chicas en la Academia Aihara que les encanta la idea del romance prohibido antes de atarse a un matrimonio arreglado, son patéticas"

Harumi tenía que procesar la idea de Matsuri teniendo citas como una persona normal, era extraño pensar que incluso alguien en su sano juicio querría tener una cita real con ella de todos modos.

Y no, no eran celos los que hablaban por ella, no, para nada.

Además ¿por qué Matsuri tenía que hablar tan despectivamente de esas pobres y desesperadas chicas?

"Eso no suena muy lindo de tu parte"

"Eso no importa, no es como si se los dijera en su cara; yo sólo les doy esa emoción que buscan antes de arruinar su vida , me divierto un rato y nadie sale herido, es una cuestión de ganar-ganar realmente."

Harumi no estaba segura si era verdad que nadie salía herido metiéndose con algo así.

A decir verdad aún le frustraba que Matsuri hiciera cosas que a la larga la terminarían lastimando, como cuando le enviaba videos sugestivos a pervertidos sólo por dinero; era un mal hábito de ella, un habito que ahora se encargaría de desaparecer.

Para evitar una confrontación con Matsuri decidió no reprenderla como seguramente antes lo haría, si quería ayudarla tendría que empezar con ser más cercana a ella y tener un poco más de tolerancia a sus tonterías.

Pasos pequeños, se repitió a sí misma, pasos pequeños.

"No importa, sólo ten cuidado con lo que haces ¿está bien?"

Matsuri la miraba como si le estuviera creciendo una segunda cabeza, sin duda la reacción tranquila de Harumi y la falta de comentarios la había confundido.

"Ok" dijo la pelirrosa un tanto insegura.

"Bueno, ahora vamos a comenzar a estudiar, y después podemos seguir hablando"

"Sí claro, para que otra cosa desperdiciaría mi precioso sábado sino fuera para estudiar"

"Para tu información yo también podría haber tenido planes para este día, pero heme aquí"

"No trates de engañarme, por lo que sé ahora lo más interesante que te puede ocurrir en tu aburrida vida es pasar tiempo conmigo, prácticamente te estoy haciendo también un favor"

Matsuri le dirigió una sonrisa burlona, de esas que le hacen desear quitársela a golpes, aun cuando estaba tratando de ser una persona civilizada con ella, siempre la pelirrosa estaría buscando probar los límites de su paciencia y hacerla enojar.

"Empecemos ya de una maldita vez" dijo Harumi rechinando los dientes de frustración, ella sólo sonrió más amplio.


El día transcurrió sin más detalle, se concentraron mucho en su trabajo, ocasionalmente salía una que otra broma, pero volvían a retomar sus actividades inmediatamente.

Le daba gusto que Matsuri se tomara enserio todo este asunto de entrar a la universidad, Harumi se dio cuenta de que era fundamental para ella el tener por lo menos metas que la motivaran a esforzarse.

En los descansos comían los refrigerios que Matsuri había traído de camino al departamento, Harumi no pudo evitar notar que a veces la menor la observaba discretamente, como si sospechara que Harumi tramaba algo.

Otras veces, por ejemplo, cuando Harumi intentaba explicarle algo importante, recibía miradas de las cuáles no podía descifrar exactamente su significado, sólo sabía que eran muy intensas y que la hacían sentirse un poco extraña.

Todo se sentía pesado de repente y Harumi tenía que levantarse a tomar un poco de agua fría.

Se preguntaba si Matsuri sabía lo intensa que era su mirada, o si había notado que de alguna forma causaba un efecto en ella. Esto último lo dudaba, esa chica no estaría desperdiciando una oportunidad como esa para burlarse de ella.

Harumi debía admitir que estudiar con Matsuri no era tan difícil como pensaba que sería, por lo menos la chica se mostraba muy receptiva a estudiar y hacer todo bien.

Era más fácil incluso que estudiar con Yuzu, regularmente si estudiaba con su mejor amiga todo era risas y diversión, la mayoría del tiempo era 15% estudiar y el 85% estar perdiendo el tiempo con otras cosas.

Ahora tenía sentido porqué Mei prefería que su novia mejor estudiara con ella. ¿Y quién era ella para negarle la oportunidad a Yuzu de tener notas sobresalientes sabiendo que ellas juntas no lograban mucho cuando estudiaban en el mismo espacio?

Cuando el día termino aún no podía creer que el tiempo se fuera volando, extrañamente cuando se trataba de Matsuri el tiempo solía dejar de ser relevante.

Le provocó nauseas cuando se dio cuenta lo estúpidamente cursi que sonaba eso.

"Muchas gracias por la ayuda" Matsuri se inclinó cortésmente despidiéndose en la puerta.

"No sé porqué te niegas a que te acompañe a la estación"

"Estaré bien, no es necesario, ya hiciste lo suficiente por mí hoy"

"Ugh, haz lo que quieras entonces"

Realmente no valía la pena discutir con esa chica.

"Bueno, entonces nos vemos mañana"

"Sí, hasta mañana"

"Ten buena noche, Harumi"

Al decir esto Matsuri desapareció del pasillo.

Harumi se sentía confundida y la realización la golpeó en la cara.

¿Por qué Matsuri no había dicho su nombre hasta este momento? ¿Y por qué rayos Harumi no lo había notado en el transcurso del día?


N/A: Espero poder escribir más capítulos en estos días.