Aquí con un capítulo más.

Citrus no me pertenece.


Las clases con Matsuri iban surgiendo muy bien, a pesar de Harumi en un principio tenía sus dudas al respecto, habían pasado poco menos de un mes desde que iniciaron y aún no se habían devorado sus cabezas la una a la otra.

No es que tampoco hubiera ocasiones en las que la chica mayor no deseara eso, especialmente cuando Matsuri llegaba de un humor irritante y se negaba a cooperar mucho en las clases, prácticamente le era imposible prestar atención, esos eran los días más difíciles para Harumi.

Pero también eran muy buenas oportunidades para probar la tolerancia que intentaba tener a hacia Matsuri para así lograr que se llevasen un poco mejor. Pero muy típico en Matsuri, se negaba a contarle a Harumi que la había hecho molestar esta vez y se enfocaba más en desquitarse con ella.

Conociéndola seguro seria por una tontería.

De hecho, la pelirrosa, se negaba muchas veces hacer conversaciones de su vida privada; eso dejó un poco confundida a Harumi, porque en el momento de su reencuentro, Matsuri estaba muy interesada en compartir lo que había hecho de su vida en todo ese tiempo en el que no se habían visto. Ahora extrañamente se había cerrado a cualquier tipo de platica que no involucrara bromas/insultos, asuntos verdaderamente relevantes o académicos.

Sí esto seguía así, ella nunca podría acercarse a la chica.

Además, había otro problema, Matsuri no había vuelto a llamarla "Harumi" ni una sola vez, ya ni siquiera usaba el "Taniguchi-senpai" a menos que fuera para provocarla. Solamente se dirigía a ella como "senpai" y eso era muy molesto.

Pareciese que Matsuri quería mantener las cosas estrictamente profesionales, una piedra más en los planes de Harumi. Tal vez estaba siendo demasiado sutil y no se estaba involucrando en su meta lo suficiente.

Harumi tenía que reformular su plan lo más pronto posible, antes de que lo "estrictamente profesional" provocara una brecha irreparable entre ellas dos.

Matsuri llegó un viernes por la tarde, y por el semblante que tenía al entrar Harumi supuso que era uno de esos días en los que la niña se sentía de mal humor, este sería un buen momento para implementar su plan maestro.

"Oye Matsuri ¿te parece si hoy cancelamos las clases?" Soltó de repente Harumi, cuando vio que la otra chica estaba apunto de sacar sus libros.

"¿Qué? ¿Es enserio?" Matsuri no dudo en externar su molestia.

"Discúlpame" Harumi intentaba sonar apenada "pero me siento algo indispuesta hoy"

"Bueno pudiste habérmelo dicho y así no hubiese venido hasta acá" dijo lanzándole una mirada molesta.

"Lo sé, en realidad iba a avisarte pero luego en un instante creí haberme sentido mejor, aunque parece que no es así, me duele mucho la cabeza"

Harumi se dejó caer en el sillón justo a lado de Matsuri intentando parecer enferma y muy agotada.

"Si quieres puedes retirarte ahora, lamento haberte quitado el tiempo, seguro tienes muchas otras cosas qué hacer"

Matsuri no se movió para nada, se quedó analizando sus opciones y luego lanzó un suspiro.

"No, no me iré, viéndote de cerca realmente luces terrible, más que de costumbre. Además vives sola, sería muy irresponsable de mi parte dejarte aquí por tu cuenta"

"No te preocupes por mí, seguro tienes otros planes"

Harumi se acurrucó en el lado opuesto del sillón casi haciéndose bolita.

"No tengo muchos planes desde que empecé a tomar estas clases, y además…no quiero llegar a casa aún"

No pasó desapercibido para Harumi la mirada triste de Matsuri.

"Como sea ¿Sólo te duele la cabeza?"

La pregunta tomo por sorpresa a la chica mayor.

"Ammm no, me siento muy agotada y me está empezando a doler la espalda"

"No veo síntomas de gripe, así que puede ser estrés ¿Has trabajado mucho últimamente? Tal vez no has estado descansando como se debe"

"Bueno he tenido algo de presión en mi trabajo de medio tiempo, además Mitsuko y sus expectativas en mi futuro no me ayudan mucho a relajarme"

"Mmmm entiendo eso, la familia a veces puede ser muy invasiva y sofocante"

Su familia, por supuesto ¿ Por qué no lo había pensado antes?

"¿Tus padres también están sobre ti todo el tiempo?"

Por fin había dado en el clavo, ahora solo era cuestión de preguntar sigilosamente.

"Algo como eso"

Esa fue la única respuesta que obtuvo de la pelirosa, Matsuri le tomó la temperatura con su mano y se dirigió a la cocina por un paño húmedo sin decir ninguna otra palabra.

Harumi no podía entender lo rápido que perdía la conversación con esa chica, era muy desesperante a decir verdad. De todos modos se recostó completamente en el sillón y esperó.

Matsuri volvió después de un rato y colocó el pañuelo en la cabeza de Harumi aún con una expresión seria.

"No tienes fiebre, pero el paño puede ayudarte a que te refresques un poco"

Harumi suspiro, tan sólo de pura frustración en verdad le estaba comenzando a doler la cabeza, cerró los ojos y escuchó como la pequeña trajo una silla del comedor y se sentó justo a lado de ella.

Tenía que pensar de qué hablar ahora, sino este sería un rato algo incómodo, entre ella tratando de fingir que está enferma y Matsuri siendo completamente indiferente no había mucho que decir.

"Mis padres…ellos de repente han estado presionando mucho sobre lo que haré cuando me gradué de la Academia Aihara"

Ok, eso la tomó realmente por sorpresa, la verdad ya no esperaba nada a este punto, pero sin duda no se quejaba de que Matsuri decidiera hacer el siguiente paso.

"¿Aún no les has comentado que piensas en estudiar la universidad con nosotros?"

"Mis padres quieren que los acompañe en sus viajes de negocios después de la graduación, ser como su asistente o algo así, pagarme profesores privados para aprender sobre administración y llevar en algún momento los asuntos de la familia.

Bien, esa era una situación más compleja de lo que en realidad pensaba.

"Obviamente tú no quieres eso"

"Por supuesto que no, ellos creen que incluso no tengo las capacidades para entrar en alguna universidad decente, que sería más fácil que sólo siguiera sus pasos así como así. Yo merezco la oportunidad de ver por mi futuro por mi cuenta.

Harumi abrió los ojos y miró fijamente a su invitada. "Deberías decirle eso a tus padres"

"Lo he intentado pero parece que ellos sólo quieren pensar en lo que más les conviene, tenerme encadenada a ellos todo el tiempo e incluso evitar así que me meta en más problemas"

"Ellos están fuera casi toda la semana y claro con el tiempo que ha pasado ha dejado de molestarme; aun así es absurdo que quieran meterse en mi vida cuando ni siquiera han estado presentes en ella. Escucharon de la chica de limpieza que yo estaba yendo a asesorías para pasar el examen de admisión, inmediatamente me pidieron que parara con eso, que ya lo tenía cubierto con su decisión. Y que no era como si en serio pudiera entrar por mi cuenta de todos modos."

"Cuando están en casa sólo hablan de cómo estoy desperdiciando mi tiempo, es muy estresante compartir el mismo espacio con ellos."

Harumi estaba molesta. Prácticamente dejan abandonada a su suerte a la pobre niña todo el tiempo, y cuando por fin están en casa con ella se dedican a molestarla con sus tonterías; si los tuviera en frente les diría un par de cosas muy desagradables.

"Matsuri…ellos no saben de lo que están hablando, por lo tanto no debes dejar que lo que digan te afecte"

"Lo sé, es sólo que me molesta mucho que tengan cero fe en mí y que quieran manipular mi vida como se les de la gana"

"Así que tienes de donde sacarlo…"

"¿Qué?"

"Nada sólo me refiero a que tal vez sea su naturaleza el querer manipular la situación y querer tener control sobre ti, el punto es que no les des la oportunidad y luches por lo que en verdad quieres conseguir"

"Se escucha muy fácil, pero cómo podría tener ánimos de hacerlo, si las personas que se suponen deben de estar siempre conmigo apoyándome no lo hacen "

Odiaba ver a Matsuri de esa forma, ahora mismo extrañaba a la chica fuerte, ambiciosa y segura de sí misma que era, sólo veía a la chica y solitaria y necesitada de cariño que albergaba por dentro; y eso no le gustaba para nada.

"No los necesitas, y nunca lo has hecho, has hecho cosas increíbles por ti misma Matsuri y lo sabes, eres tan inteligente y astuta que me es increíble no pensar en que puedes lograr todo lo que te propongas. Además, ya te he dicho que no estás sola, nos tienes a Yuzuchii, Mei y a mí, somos tus amigas y siempre te apoyaremos. No sólo sirves para dar problemas."

Harumi entrelazó sus dedos con los de Matsuri y le dedicó una enorme sonrisa.

"¿Sabes? Tal vez sí tienes una enfermedad grave o algo por el estilo, estás diciendo cosas muy tontas"

Esas palabras ni siquiera sonaron mal intencionadas, Harumi incluso podría apostar que había un poco de vergüenza en ellas.

"Hey, sólo estoy diciendo la verdad, no es agradable verte enojada y gruñendo por todas partes, a menos que sea porque te estoy molestando."

"Ahí está, y yo que pensaba que por fin Taniguchi-senpai había madurado, sabía que tu fachada amable se te caería en cualquier momento"

"Claro que he madurado, cualquiera tiene que hacerlo tarde o temprano"

"Yo no, nunca lo haré, me gusta ser tal como soy ahora"

"Ja, no me creerás cuando te lo diga, pero estoy muy segura que ya eres una persona madura"

Matsuri sólo rodó los ojos.

"Eres imposible Taniguchi-senpai"

"Por cierto de eso también quiero hablarte, ya te dije que me digas Harumi, no necesitamos que haya tanta formalidad entre nosotras"

"Pero si entro a la Universidad con ustedes, seguirás siendo mi senpai y…"

"Nunca que vi que te dirigieras a Yuzuchii y a Mei como tus senpais"

"Porque Yuzu, es Yuzu, y Mei, es Mei, prácticamente somos como hermanas, estamos a otro nivel de confianza"

"Vaya, quiere decir entonces que no soy gente de tu confianza"

"No es eso…"

"A pesar de que nos conocemos desde hace tanto tiempo…"

Matsuri de repente tenía el rostro sonrojado, extrañamente Harumi no se había dado cuenta de que aún sostenía la mano de Matsuri hasta que ella se movió con nerviosismo y la soltó.

"Ugh…sólo me gusta como suena, es divertido ¿entiendes?…tener un nombre sólo para ti"

Harumi sonrió con suficiencia, porque había logrado poner de esa forma al demonio rosa, aunque eso no duró por mucho.

Si algo sabía perfectamente es a Matsuri no le gustaba ser avergonzada ni que la vieran vulnerable, debió saber mejor lo que se avecinaba.

"Además siempre he tenido la fantasía de joder con una superior ¿has visto todos esos mangas donde el senpai somete a su kohai y lo hace hacer todo tipo de cosas obscenas?"

Harumi se llevó la palma al rostro.

"No puedo creer que hayas dicho eso"

"Sólo piénsalo, tu y yo, escondidas en una bodega, yo gritando: 'Espere Taniguchi-senpai, no podemos hacer eso aquí'. Suena demasiado estimulante."

Sí, suena muy estimulante.

Ahora no podía creer que ella hubiera pensado eso.

"Olvida lo que dije sobre que eres una persona madura"

"Vamos Taniguchi-senpai, dime cuál es tu fantasía…"

Harumi vio una expresión maliciosa en Matsuri que le provocó un escalofrío que le bajó por la espina dorsal.

"O tal vez…tu fantasía es que sólo te llame Harumi…"

Como podría pasar de estar toda gruñona y deprimida a actuar de esa manera tan descarada y molesta, Harumi nunca entendería como funciona el cerebro de esa chica.

Matsuri acercaba su rostro lentamente.

"Te gusta eso ¿no es verdad, Harumi? ¿Te gusta como suena cuando lo digo?"

Sí.

Oh por Dios ¿Qué rayos le estaba sucediendo? ¿Como una conversación tan inocente llegó a este punto?

Todo era culpa de Matsuri. De hecho, ¿como incluso ella se atrevía a burlarse de su amabilidad y sus buenas intenciones, jugando con ella de esa manera?

"Haru-chan también se escucharía mejor…aunque eso debería guardarlo para cuantos estemos a solas…justo como ahora"

La pelirosa estaba a milímetros del rostro de Harumi, su cabello incluso le provocaba cosquillas y su boca estaba posada prácticamente en su oreja.

"¿Qué es lo que quieres Haru-chan? ¿Por qué la insistencia en ser amable conmigo?"

A Harumi no le gustaba esto, no le gustaba que Matsuri dudara de que lo hacía solo con el propósito de ser buena con ella, no le gustaba que su cuerpo estuviera reaccionando a esos avances tan sugestivos.

Mucho menos le gustaba que estaba viendo claramente como eran las cosas en realidad.

Odiaba ese estúpido mecanismo de defensa que hacía actuar a la menor de esa manera.

A pesar de todo necesitaba hacerle entender a Matsuri de cualquier manera posible que no estaba siendo doble intencionada, pero sólo parecía que entendía a base de estos juegos raros a los que estaba acostumbrada.

Por estar sumida en sus pensamientos ni siquiera había notado como Matsuri pasaba delicadamente sus delgados dedos sobre su cuello.

Necesitaba combatir fuego con fuego, aunque eso implicara otras cosas.

Harumi tomó entre sus dedos los de Matsuri que se encontraban en su cuello, y con la otra mano volteó su cara para observarla fijamente a los ojos, ahora ella pasando sus dedos por su mandíbula y susurró:

" ¿Por qué es tan difícil creer que lo hago porque me preocupo por ti?"

Matsuri la miró sorprendida, pero un nuevo fuego brotó en sus ojos.

"No necesito que nadie se preocupe por mí, no quiero"

"Sabes que sí lo haces, todos necesitamos a alguien que vea por nosotros, que confíe en nosotros"

"Basta de eso Harumi, no somos como Mei y Yuzu, esta historia no va así"

En una sola maniobra Harumi se sentó completamente en el sillón, quedando frente a Matsuri.

"Lo sé, nosotras no somos tan aburridas"

Matsuri sonrió con todos sus dientes. Harumi aprovechó para volver a tomar su mandíbula entre sus dedos, acercándose un poco más .

"Hablo en serio cuando te lo digo y espero que quede bien grabado en esa cabeza tan necia que tienes. Soy amable porque me importas, porque me preocupo por ti, porque me molesta que sólo te estés lastimando a ti misma "

Se miraron fijamente, y Harumi no podía negar que encontraba extrañamente atractiva la expresión de desconfianza de la pelirrosa, el cómo aún trataba de descubrir sino se trataba de una trampa, analizándola minuciosamente .

Hace años realmente le hubiera molestado estar en una posición como esta con esa chica, pero ahora era algo que no le podía importar menos.

De hecho le dio oportunidad de darse cuenta de lo pronto que el rostro de la chica había cambiando, convirtiéndose en uno más maduro, su rostro de niña casi había desaparecido completamente.

Se preguntaba su insistencia en ser más cercana a ella sólo se limitaba a lo personal, o también podía hacerlo en la cuestión física.

Bueno, eso podría pensarlo más tarde.

"Está bien"

Dijo Matsuri sacándola de sus pensamientos.

"¿Está bien qué?" Pregunto Harumi, esperando escuchar otra tontería de ella.

"Te creo Harumi…como sea si eso te hace feliz está bien, pero eso no significa que dejaré que te entrometas en mi vida"

Harumi suspiró en derrota, suponía que eso era más de lo que podía obtener.

"No lo haré, yo también tengo cosas más importantes que hacer que ocuparme solo de ti"

"Ok, ahora que el punto está claro ya puedes soltarme"

De nuevo no se había dado cuenta que aún sostenía el rostro de la chica, pero lejos de quitar su mano mantuvo su agarre. Matsuri colocó su mano en el hombro de Harumi para apoyarse de algo.

"Pensé que eso era lo que te gustaba"

"No participes en juegos que no estés segura de ganar Harumi"

"¿No es lo que siempre haces tú? ¿O no es divertido cuando eres la acorralada?"

"La diferencia es que a mí me van bien estos juegos, pero el tuyo ya se me está haciendo aburrido, tal vez luego te de unas clases de como someter correctamente a las chicas. Parece que tienes la iniciativa, pero no te atreves a avanzar"

¿Por qué Harumi sentía que Matsuri se estaba refiriendo a otra cosa?

Matsuri manteniendo su mano en el hombro de Harumi dibujaba círculos distraídamente, esperando la respuesta de la otra chica.

"No tengo idea de a qué te refieres"

"Exacto" Matsuri se zafó de su agarré y se levantó para recoger su mochila.

"¿Te estás yendo?"

"Parece que ya te sientes mejor así que te dejaré sola"

"Pensé que no querías estar en tu casa"

"No iré a casa Harumi, tengo otros lugares donde pasar el rato"

Harumi iba a decir algo, pero recordó que Matsuri le pidió no interferir en su vida. Aunque mentiría si dijera que no le interesaba saber a dónde iba.

"Te veré mañana para continuar con las clases"

"No creo que sea posible, deberíamos descansar, ambas lo necesitamos y aún pareces agotada de todos modos"

"Está bien ¿qué te parece si el Lunes continuamos después de clases?"

"Bueno, nos vemos hasta entonces"

"Adiós, Matsuri"

Matsuri dejó la habitación e inmediatamente Harumi volvió a recostarse en su sofá, está charla había sido la más intensa que había tenido desde hace mucho tiempo.

Parecía tan irreal.

Hablando con Matsuri sobre su familia y luego estando en ese estúpido juego que más bien parecía un coqueteo entre ambas, por un momento parecía como si estuvieran al mismo nivel.

Poder retar de esa forma a Matsuri se sentía excelente, la hacía sentir viva.

Por supuesto que ella seria la única que la haría sentir esa clase de cosas , ponerla tan extasiada y al mismo tiempo tan molesta.

Con su actitud tan burlona e insolente, y a la vez tan necesitada de cariño y comprensión.

Sólo le daban ganas de golpearla en la cara y abrazarla después de eso.

Y la forma que dijo su nombre para provocarla...

Tal vez ya era inútil negar que se sentía atraída por la estúpida de Matsuri, aunque no sabía exactamente si quería hacer algo al respecto o no.

Harumi no se había sentido atraída por alguien desde…bueno, desde Yuzu. Y ella no hizo nada por extender ese sentimiento hacia su amiga, aunque en ese tiempo lo que obviamente la detenía fue el evidente amor que ella sentía por su hermanastra.

Y realmente no se arrepiente de nada, Yuzu era muy feliz con Mei y hacían una pareja asquerosamente adorable.

Además no conocía los verdaderos sentimientos de la pelirrosa, si bien ella no perdía la oportunidad de provocarla y hacerle cualquier insinuación sugestiva, no estaba muy segura si iba en serio o no.

De todas formas no se atormentaría con eso ahora, aún tenía muchas cosas que trabajar con Matsuri como para pensar en tener alguna relación con ella.


El día lunes llegó y temprano por la mañana, Harumi le mandó un mensaje a Matsuri para confirmar sus clases de ese día, pero no recibió una respuesta inmediatamente.

Harumi no se preocupó mucho por eso.

Pero fue ya hasta llegando la tarde cuando recibió su respuesta, y era una que no esperaba.

Matsuri: Disculpa Harumi, pero no voy a poder hacerlo hoy.

Eso extrañó mucho a la castaña.

Harumi: Y ahora ¿por qué?

Matsuri: Hey, no te enojes. La presidenta del consejo estudiantil me sorprendió saltándome las clases y jugando bromas en el baño de maestros, voy a estar en detención por dos semanas :(

Harumi: Vaya Matsuri, no está bien que te metas en problemas, más aun siendo de ultimo año, puede ser perjudicial para tu ingreso a la Universidad.

Matsuri: Bueno, lo hecho hecho está, ya no se puede hacer nada para resolverlo

Matsuri: Aunque podría intentar un par de cosas para minimizar mi castigo

Matsuri: Te avisaré si hay algún cambio, nos vemos Harumi.

Esta chica.

Harumi: Suerte

Después de eso, ya no recibió ningún otro mensaje de la pelirrosa, Harumi intuía que no había logrado persuadir a la presidenta y tuvo que afrontar su castigo como debería.

El tiempo libre que estaba teniendo ahora, lejos de relajarla, la tenía súper aburrida. Debía admitir que extrañaba pasar tiempo con Matsuri, ya que se había acostumbrado, después de todo un mes, a su presencia y a sus tonterías.

Toda la semana no podía sacar a la niña de su cabeza, esperaba que el castigo que le pusieron no fuese tan severo.


El miércoles de la siguiente semana, para despejar su mente y evitar hacer una tontería, como llamarle a Matsuri sólo para preguntarle que estaba haciendo, decidió darse un tiempo y consentirse yendo al centro comercial, había invitado a Yuzu y a Mei para que se unieran, pero declinaron cortésmente porque esa noche tendrían que cenar con sus padres.

Así que ahora estaba ella, caminando por las tiendas, intentando pasar un buen rato sola.

Todo hubiera salido perfecto sino hubiera vislumbrado una cabellera rosada que perfectamente conocía.

Al principio pensó que era una confusión de ella, pero no tardo en darse cuenta de que no se trataba de eso.

En efecto, era la mismísima Mizusawa Matsuri, saliendo de una tienda departamental justo enfrente de ella, en compañía de una chica pelinegra que no la soltaba ni un momento del brazo, mientras Matsuri parecía encantada diciéndole quién sabe qué tontería y haciéndola sonrojar.

Harumi no sabía que hacer ahora.

Podía pasar de largo y fingir que no vio nada.

O ir directamente hacia Matsuri y reclamarle por haberle mentido ¿No se suponía que estaba en detención o algo así?

Ella no pensaba que lo correcto era hacer una escena, pero no podía negar que se encontraba molesta.

¿Además quién demonios era esa chica?

Entonces captó la mirada de Matsuri quien también se vio sorprendida, como venado ante algún faro de automóvil antes de ser atropellado.

Harumi no lo sabía pero sus piernas se estaban moviendo hacia la chica y su cita sin darle oportunidad de escapatoria.

Bueno ahora tenía que actuar.

"Matsuri ¿te estás divirtiendo?" Salió automáticamente de sus labios.

"Harumi…"

"Me preguntaba si lo estás, porque estar en detención a Yuzu y a mí nos parecía difícil, me alegra que hayan cambiado los métodos de corrección en la Academia Aihara."

"Hey eso no es…"

"No tienes que explicarme nada, te prometí que no me inmiscuiría en tu vida y no lo haré. No me importa en lo que gastes tu tiempo libre después de clases, pero no me hubieras mentido con la tonta excusa de estar en detención, sino querías las clases extra sólo me lo hubieras dicho".

" Tú no entiendes…" Matsuri tenía una mirada molesta y herida, pero eso no detuvo a Harumi.

"Claro que lo entiendo, siempre es mejor salir en una tonta cita y coquetear con niñas que ocuparse de otras cosas importantes, debí saber que seguías siendo tan superficial"

Al no recibir otra respuesta Harumi se disponía a irse.

"Bien tienes razón, como dices mentí porque no quería más asesorías, es tan aburrido estar solamente estudiando, tengo otra vida y otros planes alejados completamente de estar perdiendo el tiempo contigo...vámonos Tsukiyomi-san"

Matsuri prácticamente arrastró a la chica en cuestión lejos de una Harumi completamente perpleja.

¿A caso el pequeño Gremlin había dicho que estar con ella era una pérdida de tiempo?

No se porqué creyó en un principio que esa chica estaba cambiando, obviamente no lo hizo porque actuó de la misma forma miserable como cuando la conoció.

Después de unos minutos Harumi decidió salir del edificio, su día estaba completamente arruinado y ya no tenía ganas de seguir comprando.

Justo cuando iba una a calle siguiente del centro comercial casi se cae de espaldas.

El demonio rosa prácticamente estaba devorándole el rostro a la misma chica con la que estaba momentos atrás, sino estuviera apunto de estallar en cólera estaría completamente asqueada.

Incluso la cínica de Matsuri se atrevió a mirarla desafiante mientras seguía besando a la pelinegra.

Con todo el coraje que pudo reunir decidió a dejar la escena antes de cometer asesinato doble.

Al llegar a su departamento decidió reprenderse a sí misma por todo lo que había pasado, fue su error darle una oportunidad a Matsuri, ella insistió en que se volvieran más cercanas, se ofreció a ser su ayuda para los exámenes de admisión.

¿Cómo fue tan tonta para no darse cuenta de que era una mala idea desde el principio?

Se trataba de Matsuri, una chica egoísta que sólo se molestaba en ocuparse de ella misma.

¿Como incluso se permitió llegar a tener sentimientos por esa rata?

Harumi no podía darse el lujo de perder los estribos por ella, era Taniguchi Harumi, una ex-gyaru súper genial por Dios, ella nunca pierde el tiempo llorando por la leche derramada.

Se metió en un relajante baño caliente para sacarse toda la mala vibra que había acumulado en el día, después se concentró en hacer sus ya de por sí atrasados deberes escolares y en tratar de ignorar los pensamientos que la llevaban en recordar lo que había pasado hoy.


Eran las 10 de la noche cuando aún continuaba con sus tareas y de repente el timbre de su departamento había sonado.

Con suerte y era la pizza que había ordenado minutos atrás, ahora si lo felicitaría por fin entregarle su comida a tiempo.

Pero lo que encontró en la puerta no fue pizza, sino 154 cm de maldad de color rosa, le hubiera cerrado la puerta en la cara si la pierna de Matsuri no se lo hubiese impedido.

"¿Puedo hablar contigo?"

Preguntó la chica con una mirada molesta.

"No, no puedes, y ahora quítate de la entrada"

"Tenemos que hablar de lo que pasó hoy"

"No, no tenemos, dejaste todo muy claro el día de hoy, no volverás a perder el tiempo conmigo, debí saber que seguías siendo la misma Matsuri de siempre"

"¿Por qué siempre estás pensando lo peor de mí? Y ni siquiera me escuchas, en serio lamentó lo que te dije esta tarde"

"Sí, claro…"

"Te lo digo en serio, tan sólo estaba molesta porque no me dejabas explicarte, justo como ahora, no quise decir nada de lo que dije, de hecho me gusta pasar tiempo contigo incluso si tengo que estar estudiando"

"No te creo, parecías completamente segura de lo que decías. Además porqué mentiste con respecto a la detención"

"No mentía, en serio me castigaron dos semanas"

"Pero aun así estabas a fuera, y en un cita"

"No negaré que lo estaba, pero las cosas no son como te lo estás imaginando. Ella es la presidenta del consejo estudiantil"

"¿Qué? ¿Y por qué salías con ella? Ah ya entiendo, seguro es de las tantas chicas con las que sales y juegas "

Matsuri parecía avergonzada.

"Sí, pero no. Ella me ha visto salir con otras chicas, a escuchado cosas, y también quería experimental lo que era salir con una chica antes de su matrimonio arreglado; ella me pidió que saliera con ella y a cambio ese sería el ultimo día que iría a detención"

"¿Por qué debería creer una tontería así?"

"Porque hace días me llenaste con un estúpido monólogo sobre como te importaba y de cuanto confiabas en mí. Créeme que si no estuviera interesada en arreglar las cosas ni siquiera te daría explicaciones, no me divierte estar con esas chicas tanto como crees"

Bueno eso sonaba convincente pero aún había una cosa que necesitaba saber.

"¿Y el beso?"

"¿Estás celosa?"

"Matsuri"

"Lo hice porque me molestó que sacaras conclusiones a la ligera y que no me dieras la oportunidad de explicarte. Quería expulsar toda esa frustración que sentía por tu culpa"

"Vaya forma de hacerlo"

"Me conoces, sabes como trabajo ¿De casualidad no te sientes frustrada ahora?"

Matsuri dio un paso cerca de Harumi, ella no retrocedió para nada y también dio un paso cerca de la chica más joven.

Cara a cara.

"Sí lo estoy, pero yo lo resuelvo de una manera más violenta ¿quieres que te golpee en la cara?"

"¿Vengo desde tan lejos para disculparme y así es como me vas a tratar?"

"Yo no te pedí que lo hicieras, pero de todos modos lo aceptaré en honor al esfuerzo que has puesto"

"Vaya me siento halagada…"

"Sólo no vuelvas a hacer nada de eso de otra vez"

"¿Te refieres a la parte de mentir, o de besar a alguien de nuevo?"

Harumi sonrió, cada vez era más fácil mantenerse al ritmo de su juego. Harumi se inclinó para susurrarle en su oído con la mejor voz ronca que pudo hacer.

"Prueba tu suerte"

Antes de que la pelirrosa reaccionará y pudiera actuar, ya estaba alejándose de ella.

"Ya es tarde Matsuri, vete con cuidado y nos vemos el viernes para continuar con tus clases"

Matsuri soltó una risita y se miraba divertida.

"Está bien, lo entiendo. Te veo el viernes Harumi"

"Trata de no mantenerte en problemas hasta entonces"

Harumi cerro la puerta cuando perdió de vista a Matsuri por el pasillo.

"Este fue un día terrible" dijo antes de dejarse caer por el piso.


Nos veremos en la próxima para otro capítulo, si lo hay.

Por cierto sean felices por las recien casadas Yuzuchii y Mei Mei-san.