Hola a todos, de nuevo bienvenidos a un nuevo capítulo.

Citrus, ni sus personajes me pertenecen.


Mei y Yuzu disfrutaban de una hermosa cita en el centro comercial, el periodo de exámenes había terminado, por eso decidieron que sería una buena idea salir un rato y descansar de tanta presión que eso les había causado.

"¿A qué otro lugar te gustaría ir Mei?" Yuzu le preguntó alegremente a su esposa mientras caminaban despreocupadamente tomadas de la mano.

"Cualquier lugar que decidas estará bien" contestó Mei un tanto nerviosa.

Aunque ya llevaban mucho tiempo estando juntas aún se sentía así cada vez que salía con la rubia en una cita, Yuzu lo encontraba muy adorable y amaba la idea de que los sentimientos que tenía su esposa hacia ella nunca cambiaban ni con el paso del tiempo.

"Vamos Mei, debe de haber algo que quieras hacer, se supone que hoy tenemos que divertirnos juntas, no es justo que sólo yo lo haga. Además tú eres la que más trabajo ha tenido de las dos, por lo tanto necesitas mucha más diversión"

"Yuzu, no creo que…"

"A menos que ya tenías planeado hacer otras cosas en tu día libre, y yo te arrastre a esta cita sin preguntarte antes si querías salir. Tal vez hubieras querido pasar el día descansando en casa leyendo un libro."

Mei fue testigo de como la típica burbujeante actitud de su esposa se transformaba en una un tanto abatida.

Bien ahora era tiempo de poner en practica los ratos que pasaba ensayado para ser un poco más extrovertida y abierta con sus sentimientos. No era por presumir pero ya era un terreno donde estaba avanzando.

"Me gusta que pasemos tiempo juntas y no podría elegir mejor cosa por hacer en mi tiempo libre que ir a una cita contigo"

Yuzu se detuvo para besarla en la mejilla y darle un fuerte abrazo, cada vez que Mei se expresaba de esa manera, su corazón se hinchaba de alegría.

"Yo también, ahora mismo no quisiera estar en ningún otro lugar. Sólo teniéndote a ti es perfecto; y por eso mismo quiero que tú también te la pases excelente hoy"

Mei soltó un suspiro, ahora tendría que complacer a su esposa o sino no tardaría en ponerse en modo insistente y obligarla a divertirse. La verdad no tenía muchas energías para combatir contra eso.

"Podríamos ir a la librería que está en la planta alta, quisiera ver si ya tienen el libro que buscaba la otra semana...tal vez, después podríamos ir a probarnos un poco de ropa en la tienda que acaban de inaugurar "

Mei sabía que su esposa amaría esto último.

"Me parece una estupenda idea, seguro hasta habrá muchos descuentos por ser apertura, si quieres cuando terminemos buscamos algo de comer, también ya me muero de hambre"

"Seguro"

Yuzu sonrío intensamente mientras dirigía a su esposa hacia las escaleras eléctricas. Mei también soltó una leve sonrisa mientras era arrastrada por ella. Sin duda no cambiaría el estar con Yuzu por nada en el mundo.


Del otro lado del centro comercial otra pareja se encontraba pasando momentos igual de agradables…o bueno, más o menos.

"Dime otra vez porqué estamos aquí" dijo Harumi un tanto irritada mientras seguía a la pequeña pelirrosa.

"Porque hemos estudiado demasiado este par de semanas, prácticamente es lo único que hacemos juntas, merecemos o merezco un descanso por todo el esfuerzo que hago"

Harumi rodó los ojos.

" En primer lugar, tú tienes la culpa, ya nos atrasamos demasiado por tus castigos, como para que ahora te quejes de que nos la vivamos estudiando"

"No tienes qué recordármelo. Por un día que use para relajarme no se va a acabar el mundo"

"Bueno ¿Pero por qué tengo que acompañarte yo? Si querías salir podrías hacerlo sólo tú, tengo muchos proyectos acumulados por terminar"

"Hey , es aburrido pasear por el centro comercial sola, a pesar de ser tú y de la actitud gruñona que tienes para conmigo, eres una compañía decente."

"¿Qué significa eso? No sería tan gruñona si no me hicieras enojar cada cinco segundo"

"¿Ves? a eso me refiero, no aguantas nada"

"Si es así ¿no podrías usar a alguna de tus noviecitas para distraerte? Seguro te la pasarías mejor con ellas"

Harumi intentaba que eso no sonara como un reclamo, pero a decir verdad aun estaba molesta por presenciar la cita que Matsuri había tenido con esa chica de la academia y peor aún, el beso.

Matsuri se detuvo y le lanzó una mirada enojada a Harumi.

"Eres demasiado irritante ¿lo sabías? Realmente pensé que tú también merecías tener algo de diversión, no sé ni siquiera porqué me molesto"

Harumi vio la expresión herida que se formó en Matsuri y se sintió culpable. No debería desquitarse con ella por los sentimientos confusos que la atormentaban, aún se preguntaba cuál era el siguiente paso que debía tomar con esta chica y los juegos provocadores en los que se metían no ayudaban mucho.

"Ya, lo siento, olvidemos todo eso ¿está bien? Creo que sí necesito relajarme un rato después de todo"

Matsuri no le dio importancia y siguieron caminando hasta que la más joven, después de un rato, habló de nuevo.

"Sabes que no son en serio ¿cierto?" Dijo con una voz seria.

"¿Eh?"

"Lo de las citas, ninguna es enserio" se volteó para ver nuevamente a su compañera " Esas chicas no significan nada para mí, sólo son negocios ¿Por qué elegiría desperdiciar mi día de descanso con chicas huecas y superficiales, si puedo pasar el rato con alguno de mis amigos? Ya deberías conocerme mejor Harumi"

Matsuri tenía razón, ella siempre ponía en primer lugar estar con sus amigos, lo había demostrado incontables veces; cuando organizaba salidas al parque de diversiones, pijamadas e incluso ella tuvo la idea para aquél campamento donde invitó a todo el mundo.

Entonces ¿Por qué seguía saliendo con esas chicas de la Academia?

A Matsuri le sobraba dinero.

'Tal vez se sentía más sola de lo que en un principio imaginaba' pensó Harumi.

Sin duda hablaría con ella más tarde.

"Disculpa" fue lo único que pudo decir la castaña en ese momento.

Matsuri negó con la cabeza.

"Olvídalo ¿Qué tal si vamos a los videojuegos y así puedo patearte el trasero como se debe? Con eso podre desquitarme"

Harumi le dedico una sonrisa.

Haría lo posible por no arruinar las cosas de nuevo.

"Me gustaría ver eso Mizusawa"

Pasaron la próxima hora y media desafiándose en todo tipo de arcades, Harumi olvidaba lo buena que era Matsuri para los videojuegos y al parecer los años la habían hecho mucho mejor.

Aunque en realidad Harumi no se preocupaba del todo en ganar, realmente se estaba divirtiendo mucho jugando como si aún fuera adolescente.

Había extrañado esto.

Tal vez, también la compañía de Matsuri la hacía sentirse de esa manera.

Estaban jugando otro juego más, cuando el estómago de Harumi anhelaba algo de comida, bajó el arma que estaba usando y pausó el juego.

"Oye tengo hambre, ¿qué tal si vamos a comer algo? Podemos regresar más tarde si quieres, aún tenemos muchas fichas"

"Sólo lo dices porqué te estoy aplastando en este juego"

"No, lo digo porque me sacaste del departamento cuando aún no había almorzado, además agotas mucho mis energías"

"Mmm puedo pensar en mejores formas para dejarte exhausta"

Últimamente las insinuaciones de Matsuri se habían avivado un poco más y aparecían con más frecuencia. Muchas veces Harumi respondía de igual manera y otras en cambio trataba de ignorarla.

Como ahora.

"No digas eso aquí Matsuri, las personas podrían malinterpretar las cosas" decía jalándole las mejillas mientras la sacudía.

"¡Ya vale! Está bien, pero tu pagarás por ello"

"¿Qué? ¿Por qué?"

"Duh, porque no pudiste ganarme ni una sola vez, ese será mi gran premio de hoy"

La pelirrosa sonreía con gran satisfacción.

"Ni siquiera recuerdo haber apostado algo contigo. No, no pienso hacerlo"

Su pequeña disputa fue interrumpida por un extraño sujeto, de esos tipos que parecían sólo buscar problemas.

"Oigan ustedes dos ¿Van a discutir todo el día como un viejo matrimonio o jugaran con la estúpida máquina? "

"¿Disculpa? No nos interrumpas" Matsuri volteó molesta.

El sujeto se enfureció por la forma en que Matsuri le había hablado ¿quién se creía esa mocosa?

"¿Sabes con quién estás hablando? Soy el Rey de este lugar, este arcade me pertenece"

"¿Tengo cara de que me importe?"

Matsuri se veía desafiante, había enfrentado muchos tipos así a lo largo de su vida, no habría problema con uno más. En cambio a Harumi no le gustaba como se veía esto.

"Tú y tu noviecilla están estorbando aquí, si no van a jugar lárguense a otro lado."

"Nosotras podemos estar en donde queramos y ningún tonto cara de simio como tú nos va a decir lo que debemos hacer"

"¿Me dijiste cara de simio?"

"Eres el único cara de simio que veo, cara de simio"

Uff eso no se escuchó bien.

"Matsuri, por favor" Harumi se veía preocupada. De repente otros chicos más se reunieron con el otro sujeto, ella para nada quería problemas, ni que lastimaran a la menor.

"Deberías retirarte de mi camino, no te gustará verme molesta"

"Tienes una boca muy floja niñita, yo te podría enseñar mejor donde ocuparla"

El tipo intentó sujetar a Matsuri del hombro pero Harumi fue más rápida y alcanzó a detener las sucias manos de aquél hombre.

Nadie tocaría a Matsuri mientras ella estuviera presente.

Él la miro furioso por primera vez desde que había comenzado a molestarlas.

Estaba dispuesto a enfocar su coraje en la chica más alta, cuando Matsuri le dio un fuerte golpe en el estómago y el sujeto calló sofocado.

"¡Matsuri, mierda!"

Antes de que el tipo se recuperara, Harumi tomó la mano de Matsuri y ambas salieron disparadas del arcade; esperando que el sujeto y sus amigos no decidieran seguirlas.


Las chicas atravesaron el centro comercial corriendo sin parar.

Mei y Yuzu estaban saliendo de una tienda de zapatos cuando vieron a las chicas pasar a toda prisa.

"¿Yuzu?…¿Esas no son…?" Comenzó Mei mirando en dirección donde habían corrido las chicas.

"¿Harumin y Matsuri? Sip...o eso parece" Yuzu hacía lo mismo un poco más confundida.

La pareja se miró antes de salir tras sus amigas.

Harumi y Matsuri pararon antes de llegar al otro extremo del centro comercial.

"Diablos ¿Por qué hiciste eso?" Dijo Harumi intentando recuperar su respiración normal, no fue buena idea salir con sus botas de tacón n° 12 el día de hoy.

"Sabes que odio cuando los chicos se comportan como cerdos"

"Lo sé, pero aun así fue muy peligroso, esos tipos podrían hacernos daño ¿no viste cuantos se juntaron?"

"Lo siento ¿pero qué querías que hiciera?"

"Oye no lo sé, déjame pensar ¿No responder a sus provocaciones? ¿Evitar decirle simio? ¿No golpearlo?"

"El tipo era un idiota, no me iba a quedar de brazos cruzados dejando que nos lo demostrara. Además no iba a permitir que te lastimara por mi culpa"

Bueno, esa fue por la misma razón que Harumi se iba a meter en la pelea en un principio.

"Yo tampoco" Harumi revolvió el cabello rosa delante de ella. "Dejemos de discutir y escondámonos un rato en una de estas tiendas. No sabemos si nos estén buscando o no, pero es mejor no arriesgarnos"

Las chicas se metieron discretamente a una tienda de ropa y se escondieron cautelosamente en uno de los estantes de ropa.

Yuzu y Mei entraron justo detrás de ellas preguntándose porque se veían tan sospechosas.


"¿Sabes? Esto me recuerda la primera vez que me encontré contigo a solas"

Harumi recordaba perfectamente lo que sucedió esa vez.

Ella saliendo de compras, Matsuri rodeada de tipos peligrosos obviamente metida en algún problema, terminando por "salvarla" e "invitándole "una hamburguesa con papas fritas. Peleándose al final en el restaurante, terminando hechas un desastre.

"Es verdad, cuando me salvaste de unos sujetos como esos, que suerte que pasaras por ahí"

"Parece como si hubiera sido ayer" Harumi suspiró. "Siempre buscando problemas ¿No, Mizusawa Matsuri?"

"Bueno, siempre estas cuidando mi espalda ¿No, Taniguchi Harumi?"

"Algún día no tendrás tanta suerte y terminaran por patearte el trasero"

"Y a ti no te gustaría eso ¿cierto? Ya que me defendiste hace rato cuando me iban a dar una paliza ¿Te molesta que otras personas que no sean tú me hagan gritar?"

Harumi sonrió, ahí va de nuevo.

"Nah, ¿qué te puedo decir? Tu rostro dejaría de parecer lindo todo magullado"

"Extraña forma de decir que te parezco atractiva"

La otra pareja estaba escondida observándolas, tratando de escuchar su conversación.

"¿Por qué se están escondiendo aquí?" Se preguntó la rubia.

"Y además estaban corriendo hace unos momentos, como si estuvieran huyendo de algo…" la secundó su esposa.

"Tomadas de la mano ¿Estarán en una cita secreta?¿Crees que estén saliendo? ¿Por qué no me han dicho nada? Se supone que soy su mejor amiga…de ambas"

Yuzu miró desesperada a Mei en busca de respuestas. La pelinegra realmente no sabía qué decir, antes hubiera pensado que algo así pasaría; pero desde que esas dos dejaron de compartir el mismo espacio y veían a cada una por separado, supuso que todo eso que había entre ellas terminó antes de comenzar.

"Realmente no lo sé, pero no saques conclusiones a la ligera, hay una y mil cosas que pueden estar sucediendo"

"Pero míralas, se ven supersospechosas escondidas ahí y no me lo puedes negar. Incluso parece como si estuvieran coqueteando"


"No sé de lo que hablas" Harumi se encogió de hombros fingiendo ignorancia.

"Vaya, y yo que pensé que habías dicho que no te gustaban las chicas ruidosas"

"Y no me gustan, son un dolor de cabeza"

"Es eso, o tan sólo son mucho para ti y te cuesta seguirles el ritmo"

"Puedo contra ellas, no son un desafío para nada"

La tensión entre las dos había cambiado rápidamente, combinada con la adrenalina que aun sentían por estar huyendo y la reacción en sus cuerpos que les provocaba la mínima insinuación. Ninguna podría negar que amaban cuando la situación se ponía de esta manera.

Solían lanzarse inofensivas indirectas, una tras otra, sin ninguna intención aparente. Aunque la verdad, bien sabían que querían averiguar quién llegaría a su limite primero.

Tal vez pasaría algo realmente interesante cuando la bomba explotara.

"Oh ¿en serio?" La pelirrosa sonrió burlona.

"De verdad. Te diré porqué no me gustan las niñas ruidosas; se meten en problemas, son fastidiosas e infantiles, siempre quieren manipular la situación, creen que tener el control de todo y de todos"

Harumi tomó de los brazos a la chica ejerciendo presión sin lastimarla, aprovechando para juntar sus cuerpos pecho a pecho.

"Y tú quieres ser quien tiene el control ¿Cierto Harumi?"

No respondió nada, sólo siguió manteniendo su agarré y mirándola cada vez con más intensidad.

"En cambio yo te había mencionado que me gustaban las chicas inteligente ¿Sabes porqué?"

Harumi negó con la cabeza automáticamente.

"Porque son difíciles e impredecibles, saben cuando es el momento preciso para actuar, aprovechan las oportunidades que se les presenten y pueden tomar el mando si la situación lo requiere"

Matsuri se zafó del agarré de Harumi sólo para rodear el cuello de la castaña con sus brazos. Aunque ahora era más alta, la chica mayor aún le llevaba buenos centímetros de ventaja, así que tuvo que levantarse de puntitas para quedar cara a cara.

Harumi ni pareció inmutarse con el cambio.

Eso animó un poco más a Matsuri.

"Podrías tomar el mando ahora, si quisieras"

¿Realmente podría? Estaban en un lugar publico, sin olvidar que se encontraban huyendo; pero la fuerza de atracción que Matsuri estaba ejerciendo sobre ella era más poderosa, sería tan fácil sólo inclinarse y tomar lo que tanto estaba pidiendo ese demonio.

Bueno, no le haría daño arriesgarse por una vez en su vida…

"Yuzu espera" Escucharon decir a alguien muy cerca de ellas y después apareció su mejor amiga justo enfrente, junto con Mei llegando unos segundos después.

"Harumin, Matsuri ¿Qué coincidencia encontrarlas aquí?"

"¡Yuzucchi"

"¡Yuzu-chan!

"¡Mei-san!"

"¡Mei-san!"

La pelinegra sólo asintió y saludó con la mano.

Yuzu las miro escéptica.

"Es raro verlas aquí juntas ¿Se han encontraron de casualidad, o…?"

Harumi y Matsuri no sabían que decir, aún estaban agitadas por lo que sea que acabara de interrumpir la rubia.

"En realidad nosotras venimos juntas, a pasar un rato en los arcades ya saben"

Habiendo recuperado la compostura contestó Matsuri encogiéndose de hombros. En realidad no tenían porqué mentir sino estaban haciendo nada malo.

"Oh...eso suena bien…"

Mei notó la incomodidad de su esposa, estaba segura de que ella quería saber más sobre la situación y estaría inquieta hasta no saber la verdad. A Mei también le parecía muy sospechoso que ellas estuvieran saliendo a pasar el rato como si nada; además hace algunos momentos estaban apunto de…bueno…se encontraban en una posición comprometedora.

"Pensé que ustedes dos no…"

Mei interrumpió a Yuzu.

"¿Han comido ya? Estábamos apunto de buscar algo para nosotras ¿Por qué no nos acompañan? Y nos cuentan como ha ido su día. "

La otra pareja estaba confundida. Era demasiado extraño que Mei les ofreciera algo así, por lo general a ella parece incomodarle mucho que otras personas intervinieran en sus citas con Yuzu.

"Mmmn no quisiéramos molestarlas" respondió Matsuri insegura.

"Hace mucho que no estamos las cuatro, sería divertido ir a comer algo juntas como en los viejos tiempos" Yuzu también intentó hacer lo posible para que sus amigas aceptaran.

"Bueno a decir verdad ya le había dicho a Matsuri que deberíamos ir a comer, supongo que está bien que vayamos todas"

Matsuri le lanzó una mirada interrogante a su acompañante.

"Pero...Harumi…" replicó la pelirrosa.

Para Yuzu y Mei no pasó desapercibido el uso del nombre de pila por parte de Matsuri hacia Harumi, no cabía duda que esas dos tenían algo.

"Vamos Matsuri, pasamos mucho tiempo jugando y además ya que me hiciste correr por el centro comercial necesito un descanso"

"¿Yo te hice correr? Pero si tu me jalaste"

"¿Pero quién golpeó a ese sujeto?"

"Bien, no importa, haz lo que quieras, pero recuerda que tú estás pagando"

Harumi sólo suspiro.

"No tienes remedio. Está bien, yo voy a pagar ¿vamos?"

"Eh, sí, vamos" Mei y Yuzu aún estaban muy extrañadas por la interacción que acababan de ver, sin duda esto era interesante.


Sin duda Harumi nunca había pensado encontrarse en una situación como esta, todas estaban sentadas en la cafetería comiendo sus respectivas ordenes pero en realidad ninguna estaba haciendo conversación alguna.

Sabía que Yuzu algo tenía en mente, conociéndola tan bien como lo hacía, seguro quería saber qué estaba pasando entre ella y Matsuri, sería una tontería no pensar en que vio perfectamente lo que estaban apunto de hacer en esa tienda.

Pero Harumi no sabía si estaba lista para hablar de eso aún, incluso con ella. De todos modos, la rubia no podría quejarse del todo si ella misma le había ocultado su relación con su hermanastra durante mucho tiempo.

Harumi tenía derecho a mantener sus propios secretos, por lo menos hasta que decidiera que hacer con ellos.

La chica le echó un vistazo a Matsuri quien había cambiado por completo su semblante mientras se sentaban en la mesa, parecía preocupada, pensó que a ella le gustaría revivir los viejos tiempos, pero al parecer no era así.

En estos momentos le gustaría poder tener un poco de privacidad para preguntarle si algo pasaba o tratar de reconfortarla, y no estaba segura si podría hacerlo delante de sus amigas.

¿A caso fue por lo que sucedió en la tienda?

¿Había sobrepasado algún limite o algo así?

Ahora no estaría tranquila hasta que pudiera hablar con ella.

Entendía un poco a Mei cuando ella y Matsuri las encontraban de improviso en algunas de sus citas; recordaba que tan rígida se ponía intentando controlar sus acciones y sentimientos. Algo así le pasaba a Harumi ahora.

Harumi supuso que debía cambiar la atmósfera de la situación, por el bien de su cordura y de Matsuri.

"¿Qué tal te fue en los exámenes, Yuzucchi?"

La pregunta tomó de sorpresa su mejor amiga, quien también se encontraba muy pensativa.

"Bueno, fueron muy difíciles, gracias a Dios tuve mucho tiempo para estudiar. Estoy segura que tendré notas altas en la mayoría de las materias"

"Eso es genial, yo también pienso que no me irá tan mal en este periodo, aunque aún tengo trabajo que entregar para que me den la calificación final."

"En cuanto recibamos nuestras notas deberíamos salir a festejar por ello.

El ánimo de Yuzu comenzaba a regresar rápidamente. Sería mejor enfocarse sólo en disfrutar el encuentro con sus mejores amigas, que el pensar en cómo se dieron las cosas para que esto ocurriera. Ella las extrañaba mucho de todas formas.

"Por supuesto ¿Qué opinas Mei-san, te unirás a nosotras?"

"Supongo, alguien tiene que cuidar que no se metan en problemas…de nuevo"

"Ya aprendimos la lección Mei, nunca más nos volverán a vetar de un bar, te lo prometo"

Yuzu tomó la mano de mano de su esposa y le dio un fuerte apretón.

"No sé porqué no puedo confiar en eso, a veces ustedes suelen extralimitarse en su consumo de alcohol"

"Esta vez es en serio Mei-san" sonrió Harumi "Además, ahora buscaremos un lugar más tranquilo, Matsuri nos acompañará, debemos darle un buen ejemplo como sus mayores."

Harumi se dio cuenta que Matsuri aún no había estado prestando mucha atención a la conversación. Parecía más atenta a observar cómo se estaba desarrollando la interacción de esas tres.

Yuzu también comenzó a preocuparse por ella.

La rubia decidió llamarle pero no respondía.

"¡Matsuri!" le gritaba Yuzu para que le pusiera atención.

"¿Eh? ¿Qué pasa, Yuzu-chan? No necesitas gritar"

"Has estado muy callada tan de repente, y es extraño porque siempre pareces animada, más si estamos haciendo planes para salir ¿Te sientes mal? ¿Pasa algo malo?"

"¿Qué? No, para nada, de hecho es todo lo contrario one-chan, me siento muy feliz"

Matsuri sonrió ampliamente como hace mucho no lo hacía, a pesar de sus preocupaciones internas no podía negar que este era un grato momento para ella. Estar todas juntas como hace mucho no lo hacían, parecía que siempre debía ser así.

"Vaya, me alegro, yo también me siento excelente el día de hoy, con Mei y mis dos mejores amigas"

Yuzu le devolvió una alegre sonrisa, Mei quien se mostraba inexpresiva también parecía muy a gusto estando con ellas; Matsuri se giro para ver la expresión de Harumi y se encontró con una cálida mirada que la hizo sonrojarse. Parecía que todo estaba bien.

"Por cierto Matsuri, la otra vez me dijiste que planeabas entrar a nuestra universidad, me preguntaba de dónde había venido esa idea o quién te la había dado, pero ya me quedo claro"

Yuzu miró con sospecha a Harumi, quien ya suponía que la rubia iba sacar una conversación como esta tarde o temprano.

"Oye no, no comiences con eso" Harumi le suplicó.

"Bueno, no fue del todo idea de Harumi, yo…"

"Oh así que ahora es Harumi ¿Desde cuándo se han vuelto tan cercanas?"

"Yuzucchi, no tengas ideas equivocadas, recuerda que apenas y la tolero. No es como si estemos pasando mucho tiempo juntas o algo así."

Matsuri al ver la resiente incomodidad de su senpai, superó la propia y decidió seguirle el juego a Yuzu sólo para molestarla un rato.

"Creo que es hora de dejar de esconder nuestra relación Haru-chan ¿o vas a negar que he pasado mucho tiempo en tu departamento este par de meses teniendo lecciones privadas?" dijo en un tono meloso y recargándose en Harumi.

"Cállate niña, no digas las cosas de esa manera" dijo Harumi tratando de separarse de Matsuri.

"Vamos no le hables así Harumin, ya no tienen porque esconderlo, nosotras no las juzgaremos"

Yuzu soltó una risa, sabía que había otro trasfondo en la historia, pero ver así de nerviosa a su siempre cool Harumin, le resultaba bastante divertido .

"Así es, incluso hacen una pareja interesante" dijo Mei aún inexpresiva.

"¿Tu también Mei-san? Ugh, no puedo creerlo"

"Anda, anda, no estés de mal humor mi Haru-chan"

"Aléjate de mí"

"Cierto, hacen una pareja muy adorable" decía Yuzu entre risas.

Así las cuatro chicas pasaron el rato, hablando y divirtiéndose como hace mucho no lo hacían. Harumi a pesar de que era blanco de las burlas de Yuzu y Matsuri, se sentía mucho más relajada al ver que la menor ya no parecía abatida o preocupada como antes, suponía que entonces tantas burlas valían la pena.


Unas horas después, las parejas se despidieron y cada una tomó sus respectivos caminos.

Yuzu y Mei se dirigían a su propio departamento y Harumi acompañaría a Matsuri a la estación.

"Fue muy divertido" soltó Matsuri de repente mientras seguían caminando por las calles.

"Lo fue" contestó Harumi con una sonrisa "aunque por un momento me preocupaste"

"¿Eh?"

"Al principio parecías muy incómoda con Mei y Yuzu, pensé que te pasaba algo malo"

"Oh eso. La verdad es que sólo estaba preocupada por ti, de igual manera."

Eso confundió mucho a la chica más alta.

"Por mí ¿Por qué?"

"Bueno, no sabía si tú te sentirías a gusto estando con Mei y Yuzu"

"¿Por qué no? Somos amigas, suelo pasar mucho tiempo con ellas a veces"

Eso parecía muy extraño, a menos que Matsuri sospechara que Harumi se sentía incómoda por no poder acercarse más a la pelirrosa estando las dos cerca.

"Mira Harumi, no sé si sea este el momento para discutirlo, si dices que estás bien es suficiente para mí"

Matsuri obviamente quería cortar el tema, pero la verdad Harumi se estaba cansando de las actitudes tan misteriosas de la enana.

"Oye no me vas a salir con eso ahora, dime lo que quisiste decir"

"No tengo ánimos de hablar de eso ahora, no empieces a ponerte de insistente, no arruines este día por favor"

"¿Arruinarlo yo? Pero si eres tú la que tiene esos comportamientos tan extraños y bipolares de repente. ¿Y sabes qué? De hecho, me están empezando a hartar.

"Pues si estás tan harta, no tienes porqué seguir un segundo más conmigo. Continuare caminado sola"

"Oye tú, vuelve aquí. No actúes como una niña"

Matsuri, molesta caminó más deprisa, ignorando los gritos de Harumi detrás de ella.

"Tú no puedes darme ordenes, déjame en paz"

"No voy a dejar que te vayas sola y mucho menos sin aclararme las cosas"

"Pues ni muerta voy a hablar contigo un segundo más, te estoy ignorando a partir de ya"

Matsuri terminó su caminata rápida para comenzar a correr lejos de Harumi, lo cuál esta lo tomó como un reto y empezó a correr. No iba a dejar que se escapara tan fácilmente..

Las dos chicas corrieron por las calles unos cuantos minutos, ignorando todas las miradas extrañadas que recibían de los transeúntes que aún pasaban por ahí.

Incluso pasaron por una casa donde Harumi recibió una fuerte rociada de agua por parte de una ansiaba que se encontraba limpiando su patio.

Y aunque eso no la detuvo del todo ese demonio rosa se las pagaría.

"Matsuri, lo juro por Dios que si te alcanzo…te daré tu merecido"

Lastimosamente para la chica menor, se encontró acorralada en un callejón sin salida. Podría haber apostado que la estación quedaba por ahí.

"Te tengo, no tienes escapatoria ahora. Empezaremos con tu disculpa por haber hecho que me mojaran y después hablaremos."

Harumi tomó de los hombros a Matsuri y la acorraló hacia la pared, lastimándola un poco en el proceso. La pelirrosa intentaba librarse de su agarre, pero a diferencia de antes, la fuerza que Harumi estaba aplicando era demasiado.

Tal vez si la había hecho enojar de verdad.

"¡Basta Harumi! Me estás lastimando."

"No te vas a ir tan fácil, no después de todo lo que me has hecho pasar. Tengo que tolerar siempre tus caprichitos, en la tarde casi somos golpeadas por un idiota, me hiciste correr tras de ti a la vista del publico y en tacones ¿tienes idea de cuanto me costaron estas botas? Luego esa anciana me ha mojado toda y se arruinó mi maquillaje."

En otras circunstancias Matsuri se hubiera negado, pero pocas veces había visto a Harumi enojada de esta manera y además también ya se encontraba muy cansada después de todo lo que tuvo que correr.

Además Harumi se veía terrible con su maquillaje escurriendo por su cara, combinando con su expresión furiosa la hacían parecer aterradora.

"Ok, lo lamento Harumi, entiendo. Todo esto ha sido mi culpa, lo siento, te he hecho pasar por muchas cosas hoy y no es justo para ti, discúlpame"

"¿Crees que con una disculpa se arregla todo?"

"Bueno, tú dijiste que…"

"¡Silencio!"

Harumi golpeó con fuerza la pared detrás de Matsuri y se apoyó para que sus labios quedaran a centímetros de los de ella.

"Tienes una habilidad increíble para sacarme de quicio…"susurró en voz baja"…para ponerme tan furiosa. Pero no sólo me haces sentir molesta…y eso es lo peor de todo. Pero vas a pagar ahora."

Harumi cerro la brecha entre sus labios y los de Matsuri. Era un beso tan hambriento y desesperado, Harumi quería desahogar toda esa frustración y enojo que llevaba acumulado prácticamente desde que la conoció.

Matsuri, que en un principio se encontraba sorprendida, no tardó en responder con la misma intensidad, acercando sus cuerpos para que estuvieran completamente pegados y enredando sus manos en el cabello de la mayor para acercar más sus bocas.

No sabía como habían llegado a esta situación, pero no estaba en posición de cuestionar nada.

Harumi prácticamente la tenía clavada en la pared, con una mano libre recorrió con sus dedos, su cuerpo, los pasó por su clavícula y luego subió delicadamente hasta su cuello, tomó la mandíbula de la niña en sus manos y la presionó con fuerza.

Estaba 100% segura, por los ruidos que estaba haciendo y por la forma en que se aferraba a su cabello, que a Matsuri le encantaba que fuera agresiva con ella.

Antes de retirarse por falta de aire, mordió agresivamente el labio de Matsuri, sacando un audible gemido de la pelirrosa.

Con respiración agita volvió su mirada a la chica, que prácticamente se encontraba temblando y tratando de controlar su respiración.

"Espero que hayas tenido suficiente" Dijo Harumi con dureza.

Los ojos de Matsuri eran intensos y sólo había necesidad en ellos.

"No lo creo".


N/A:

Hola, ojalá hayan disfrutado este capítulo. Gracias por los Rewies que han dejado y por su apoyo para con la historia.

Probablemente tenga dos o tres capítulos más, o eso planeaba. Anque no sé muy bien si pueda resolver todas las incógnitas tan rápido (No tengo el Don de Sabu) .

El capítulo de hoy fue escrito al mismo tiempo que el capítulo anterior, sólo tenía que ser revisado, por eso estuvo tan rápido. Espero hacer lo mismo con los próximos 2 y tenerlos en algún momento próximo.

Tal vez luego escriba una serie de One-shots Harumatsu, tengo algunas ideas en mente, dependiendo de qué tan rápido termine mis deberes escolares estará el primero por ahí.

De nuevo muchas gracias por sus cometarios, me alegra saber que hay más personas que les gusta este ship y que les agrada mi historia.


Eso es todo por ahora. Nos leemos pronto.