Todos los créditos a las autoras de los personajes de Candy Candy a Misuki e Igarachi.

CON TODA EL ALMA

Capítulo 35.

POR AMOR

Cada día se levantaba más asustada superando al miedo del día anterior, en sus sueños veía a su hijo en sus brazos, la veía caminar como si no le faltara una pierna… con palabras amenazantes ella ordenaba que le fuera arrebatada la vida, se acurrucaba en su lado de la cama abrazando la almohada, sabía que Albert reforzaba continuamente la seguridad de todos pero sobre todo de ella y de su hijo, pero esa mañana la sintió tan cerca… tan real que ya no pudo conciliar el sueño, se levantó y se puso sobre sus hombros una capa de lana, se acercó al moisés de su hijo y lo tomó en sus brazos arropándolo con el tartán de los Andley y caminó por los correderos del castillo… conforme pasaba el tiempo se sentía más confiada andar por los oscuros pasadizos y sin siquiera proponérselo llegó a las almenas de la parte superior… el frío y gélido aire fue a su encuentro haciéndola consiente del lugar donde se encontraba… la luz de la luna llena le iluminaba el camino del angosto mirador, no podía creer que halla caminado tanto, abrazó más a su hijo hasta el punto de querer fundirlo a ella, darle la seguridad y cobijo de su vientre... en su mente se jugaban muchas imágenes… "no soportaría separarme una vez más de ti mi amor" un sollozo le reclamó llenar una vez más su pequeño estómago y le ofreció lo único por lo que ella no renunciaría… la cercanía y su amor por ese pequeño cielo que le fue encomendado.

Mami está aquí mi amor… mami no dejará que te pase nada malo – lo acunaba en sus brazos cantándole una nana… la tenue luz de la luna le mostraba desde esa altura la magnitud de su amor y en su sueño el pequeño Anthony le correspondía con una sonrisa, sentía como las pequeñas manos del niño palmeaban su pecho mientras satisfacía su hambre, estaba tan calientito… tan protegido por el frío.

Mientras tanto en la recámara Albert alargó su mano para abrazar a Candy y sintió vacío su lado… se levantó yendo al cuarto de baño y no la encontró y pensó que estaría en el cuarto de su hijo pero tampoco la encontró, agitó el hombro de la joven que cuidaba al niño y le preguntó y no supo que decir porque el sueño la venció

Descansa… yo iré a buscarla – pero la joven no lo hizo y salió detrás de él para hacer lo mismo… el corazón de Albert palpitaba pensando en una y mil posibilidades… algunas tan improbables, sacudió su cabeza y bajó a la cocina pero tampoco estaba ahí… hizo acopio de todo su autocontrol para no gritar su nombre y despertar a todos y subió hasta la tercera planta – ¡Candy! ¡Candy! – sentía que el aire llegaba hasta él y subió corriendo otro piso más, abrió del todo la pesada puerta de madera y ahí la vió, sus rizos rubios bailaban junto con el aire, la luz de la luna le regalaba la mejor de las imágenes… caminó hacia ella atraído por el mágico hilo invisible que se tejió años atrás sin que ellos lo supieran, se acercó y los abrazó a ambos… ella se sobresaltó pero no dijo nada y eso lo asustó un poco, la tranquilidad la sintió en su corazón al saberla junto a él – ¿Candy? ¿Qué pasa mi amor?

Albert… ¿Qué posibilidades hay de que Sarah se acerque a nosotros? – el rostro de Candy miraba aún el horizonte que se coloreaba de añil y algunas partes anaranjadas

¿Qué te preocupa mi amor?

He tenido pesadillas… Albert no podemos permitir que se acerque a nuestra familia… mi amor… se que te pedí que tuviera las mejores de las atenciones… pero no dejo de pensar en las posibilidades de que Sarah venga y me quite nuevamente a mi hijo… preferiría morir antes de que eso pase…

No mi amor… yo no lo permitiré – en su abrazo sentía como Candy se aferraba a su bebé – dime que quieres que haga.

Debo… debemos reconsiderar la situación de Sarah… ¿podrías hacer que la internen en un lugar donde tenga que pagar con su libertad? A éstas alturas el lugar en el que esté no me interesa… no puedo y tampoco quiero exponer a nuestro hijo, Albert por favor…

Te lo prometo mi amor… si eso te hace sentir más segura, haré que refuercen la vigilancia… no te lo quería decir pero Sarah ha sido recluida en una institución de alta seguridad…

Albert… tía Elroy también la envió a un convento y mira lo que pasó – le dijo con reproche.

Ese es un error que no podemos volver a cometer… y dado a su situación dudo que lo haga… Me asusté cuando no te encontré en la cama… cuando fui a ver a nuestro hijo y no estaba – su voz sonaba más ronca.

Perdóname mi amor… no fue mi intención preocuparte.

Mi hijo y tú son mi vida… no te alejes de mi a causa de tus pesadillas Candy – ella se volteó sin poder abrazarlo dejando a merced del calor de ambos al fruto de su amor – ya está amaneciendo – besándole la coronilla.

Es hermoso amanecer así contigo… quedémonos así hasta que salga el sol…

¿está abrigado? – ella asintió

10 MESES DESPUÉS…

¡Albert! ¡Albert! – le gritaba con alegría.

¿Qué pasó? – llegó corriendo y se paralizó en el umbral de la puerta bebiéndose y disfrutando de ese gran logro que su hijo les estaba regalando, se acercó a ellos sentándose sobre la alfombra – ven mi amor… ven con papá – animándolo con aplausos – el cielo de sus ojos se humedecían a causa de las lágrimas de alegría que en ese momento sentía – lo abrazó acercándolo a su pecho escuchando el grito de emoción de su hijo, lo puso de nueva cuenta sobre el suelo – ve con mamá hijo – Candy emocionada como una niña agitaba sus manos llamándolo a sus brazos y cuando el niño llegó a ella se abrazó a su cuello posando su cabeza sobre su hombro emitiendo un bostezo prolongado.

¿tienes sueño mi amor? – con ayuda de Albert se levantó y los tres subieron las escaleras hasta llegar a sus aposentos, le quitó la ropa y lo llevó a bañarlo, cuando terminó de cambiarlo caminó hacia la chimenea y sentándose sobre el sillón lo colocó sobre su regazo, Anthony agitaba su cabeza guiado por el aroma de la leche buscando el pecho de su madre sobre la ropa y al no lograr su objetivo comenzó a llorar – ya mi amor… no llores… mami tiene que – no terminó la frase cuando Albert ya la estaba ayudando a descubrirse el pecho.

Amo verte así con mi hijo – sentándose frente a ella en un taburete mientras acariciaba la cabeza de su hijo.

Margareth dice que pronto dejará de hacerlo – el pequeño Anthony no dejaba de palmear su pecho mientras se alimentaba – voy a extrañar no tenerlo cerca de mi.

Es por que ya está creciendo amor – se quedaron un rato más así hasta que su hijo se durmió del todo, se levantó y extendiéndole los brazos se lo pidió a Candy – a dormir mi niño… mamá y papá tienen que descansar – besándole la frente, lo llevó al anexo que había a lado de sus recámara, cuando regresó encontró a Candy frente al tocador quitándose las cintas de su cabello – tienes el cabello más hermoso que jamás nadie halla tenido – ella volteó a mirarlo.

¿nada más el cabello? – Se levantó acercándose a él encerrando sus brazos por el torso, se puso de puntitas para alcanzar sus labios carnosos – en cambio tú – abandonó sus labios para marcar un camino de besos en su mandíbula – Dios… eres tan bello – haciéndolo sonrojar… lo llevó hasta el cuarto del baño y ahí se despojaron de sus ropas y dentro de la tina se amaron como otras tantas veces y así sobre su regazo la abrazó regalándose ambos el placer de sentirse correspondidos y en el vaivén de las aguas el orgasmo llegó haciendo temblar el cuerpo de Candy – te amo tanto… que mi cuerpo ya no podría vivir sin ti ¿Qué me haz hecho Albert Andley?

Amarte… amarte hoy y por siempre.

4 MESES ANTES CD. DE NUEVA YORK

Iba tomada del brazo de su padre… la marcha nupcial marcaban sus pasos hasta el altar, el velo que cubría su rostro nublaba su vista, deseaba con todo su corazón controlar sus lágrimas pero verlo ahí le era tan imposible… como imposible le era ya estar sin él… su vestido blanco se enmarcaba suavemente a su figura, por años esperó éste momento, y mientras caminaba hacia él recordaba la primera vez que lo vió… nunca se imaginó que él ña estaría esperando al fondo de la iglesia, volteaba a cada lado mirando a las personas que estaban congregadas en la catedral, la majestuosidad del recinto le era tan irreal que por un momento se sintió empequeñecida, pero Elroy Andley le dio esa seguridad de merecer eso y mucho más… y entre más se acercaba vió a Candy con su eterna sonrisa y a Albert tan apuesto y gallardo como lo eran los Andley parados a cada extremo.

¿estás segura Dorothy?

Si papá – la ilusión y felicidad que vió en los ojos de su hija le convencieron de estar haciendo lo correcto – haz sido una buena hija… estoy seguro que serás muy feliz… pero si acaso no es como lo deseas… sabes que tienes a tu familia.

Gracias papá… lo sé – una última plática con su padre le aligeró esa tensión que sentía y cuando llegaron a él Dorothy abrazó a su padre con inmensa ternura y cuando se separaron George fue por ella no sin antes ofrecerle sus respetos a su suegro.

La ceremonia comenzó dando importancia a la Fe… esperanza… amor y lealtad que debe haber en un matrimonio… el párroco enalteció los valores de responsabilidad que tienen los padrinos por hacer que se cumplan tales mandamientos, Albert y Candy asintieron en conformidad.

Dorothy Johnson te tomo como mi esposa para amarte… honrarte… respetarte y serte fiel… para estar contigo en la salud y en la enfermedad… en la riqueza y en la pobreza… apoyarte y ser tu igual hasta que la muerte nos separe.

George Johnson… te tomo a ti como mi amado esposo para amarte, honrarte, respetarte y serte fiel comprometiéndome y haciendo la promesa de estar contigo en la salud y en la enfermedad permanecer a tu lado en la riqueza y en la pobreza… hasta que Dios decida separarnos.

Los anillos por favor – pidió el párroco… Annie y Archie se acercaron a ellos para entregarles las alianzas.

Dorothy Johnson te entrego éste anillo como prueba de mi amor y como un símbolo indisoluble de nuestra unión.

George Johnson con este anillo te desposo y como prueba de mi amor te entrego mi corazón, cuerpo y alma.

A petición de George y Dorothy la recepción fue íntima donde solo estuvieron las personas más cercanas a ellos… por mucho que Elroy Andley insistió todo salió como ellos lo deseaban.

Gracias tía Elroy… todo fue hermoso – se abrazaron ambas mujeres.

Sé feliz Dorothy – mientras le quitaba el velo de su cabeza – he pedido que preparen tu maleta – tocaron a la puerta y después de que le permitieran la entrada Annie y Candy entraron y se acercaron a Dorothy.

Hay que hacerte otro peinado – las tres estaban muy emocionadas - ¿sabes a donde irán de luna de miel? – las mejillas de Dorothy se sonrojaron y negó con la cabeza, cuando bajaron los invitados los esperaban para despedirlos y así emprender el viaje de luna de miel, ambos recibieron abrazos y algunos rostros como el de los padres de Dorothy se asomaban las lágrimas sin poder evitarlo.

Días después se estaban registrando en uno de los hoteles del consorcio Andley… Albert se encargó de que recibieran la mejor de las atenciones quien los recibió fue Neal… poco quedaba de aquel joven inmaduro que no pensaba en las consecuencias de sus actos les entregó personalmente las llaves pidiendo al personal que los llevaran al Penthouse, y sin que ella lo esperara George la levantó entre sus brazos sorprendiéndola gratamente.

Desde hoy y por el próximo mes… éste será nuestro hogar… bienvenida amor – Dorothy se abrazó a su cuello besando con dulzura sus labios, cuando traspasaron el umbral, se adentraron al lujoso apartamento y la puso sobre sus pies.

Esto es hermoso George… ¿no crees que es demasiado?

Es un regalo de bodas amor… disfrutémoslo ¿te parece? – ella asintió besando una vez más sus labios – dime que quieres hacer y lo haremos.

Bueno fueron varios días de camino ¿no te sientes cansado?

Descansaremos entonces – ambos recorrieron tomados de la mano la estancia y previendo el nerviosismo de Dorothy George se quedó en una pequeña barra preparándose una bebida – adelántate mi amor en un momento te alcanzo… haré algunas llamadas, después de casi una hora llegó a la recámara y la encontró dormida, entró al baño para asearse… después de varios días ambos lo necesitaban y cuando salió se puso ropa cómoda y se acostó junto a ella, la atrajo a él y se gozo aspirando su fresco aroma de jazmines… ambos estaban muy agotados… pocas horas después él se levantó y pidió que le subieran el servicio de cena, estaba entre llevarle la cena a la cama o esperarla en el comedor… se sentía nervioso… muy nervioso – "Dios estoy actuando como un adolescente" – fue a la cocina a traer unos cerillos para prender las velas cuando la vió ahí parada… nunca antes la había visto con el cabello suelto y era imposiblemente largo y de un hermoso color cobre, le llegaba casi a la cintura – estaba… quería – ella se acercó dándole un beso en los labios.

¿sorprenderme? Lo haz hecho mi amor.

¿Quie… quieres tomar algo? – ella asintió, sirvió dos copas de vino y le entregó una a ella para hacer su brindis – por ti Dorothy… por nuestro matrimonio

Por nosotros – ella bebió de un solo sorbo el contenido de la copa… él sonrió al verla con las mejillas sonrojadas.

Mi amor…

Es que… estoy nerviosa – entregándole la copa.

No eres la única mi amor – y dejando las copas sobre la mesa, se acercó un poco más a ella y abrazándola por la cintura la besó como nunca lo había hecho, la levantó entre sus brazos y la llevó a la recámara – te ves tan hermosa… tu cabello - se sentó en la cama y la puso frente a él y hasta ese momento reparó de la prenda que la envolvía, se levantó una vez más y la tomó del rostro y sin prisa desató el lazó de la bata que la cubría, y aún con el camisón de seda ella se cubrió con sus brazos la parte superior de su pecho – no lo hagas mi amor… no te cubras de mi – ambos se despojaban de sus ropas y al calor de los besos y caricias toda pena quedó de lado hasta que ambos quedaron totalmente desnudos – te amo Dorothy… te amo tanto – la colocó sobre la cama y él fue tras ella para reclamar lo que derecho y amor le correspondía – deja que te bese toda mi amor – Dorothy acercó sus labios a los de él entrecerrando sus dedos en el cabello de George, besó y reverenció cada parte del cuerpo de su esposa y cuando ya sentía que su cuerpo no podía aguantar más se colocó sobre ella y puso una rodilla entre sus piernas y la abrió para él, tocó su vagina y supo por su humedad que ella ya estaba preparada para recibirlo, tomó su pene colocándolo en la entrada de su vulva y se adentró poco a poco hasta que la tensión de ella lo detuvo – no te muevas mi amor – mordió su labio tratando de contener el dolor que le producía alargar ese momento y de un solo empuje entró completamente en ella acallando a besos el dolor de ella, y así en medio de ese tormento tan placentero que brinda la primera vez comenzó la danza amatoria entregándose todo el amor que habían contenido por años – te amo Dorothy – y momentos después se lavaron, cenaron, regresaron a la cama y se quedaron dormidos abrazados hasta el amanecer

Hola chicas un nuevo capitulo para ustedes y asumiendo que todas rebasamos de los 18 se me ha pasado intencionalmente no poner ADVERTENCIA con respecto a las escenas sexuales de la historia por no mencionar parejas, dicho ya lo anterior GRACIAS una vez más a cada una de ustedes por sus mensajes es lindo leerlas…. Si Dios lo permite nos leemos hasta la próxima… mil GRACIAS.

Matty78

Carol Aragón.

Yagui.

Saryfan.

Sayuri1707.

Camila.

elbroche

krilu.

Ana Martínez.

Chrisalmi acebon.

Hellen Alvarado.

Loreley Ardlay.

Guets1.

Guets2.

Lili.

chidamami.