Shake the Disease- Depeche Mode

Here is a plea
From my heart to you
Nobody knows me
As well as you do
You know how hard it is for me
To shake the disease
That takes hold of my tongue
In situations like these

Understand me...


Hospital Necker - Una hora después del incidente en el congreso de París.

Relena abrió los ojos lentamente viendo borroso el techo blanco. Algo aturdida miró una habitación que parecía ser un box de urgencia de algún hospital. Levantó su mano dando cuenta que su brazo estaba conectado a un cable que llevaba a una bolsa de suero que goteaba suministrando medicación.

- No... - susurró quejándose

Escuchó que alguien corría la cortina divisoria bruscamente. Lady Une apareció frente a ella con una expresión enojosa.

- Vice Ministra, ha despertado al fin.

- ¿Qué me pasó?

- ¿Quiere su estado médico? ¿la descripción de su desmayo o la versión de los medios?

Relena notó la frialdad de su tono de voz. Une estaba molesta sin duda, supuso que por todo el estrés de abordar la situación.

- Todo, por favor.

- Partiré por lo médico -dijo Une- Tuvo un desmayo por su alto estrés hace un par de horas, a eso hay que sumar concentraciones de modafinilo en su sangre ¿ha estado tomando medicamentos de concentración?

- Algo así.

- Me sorprende de usted señorita Darlian, como sea al menos lo peor está descartado.

- ¿Y que sería lo peor?

- Un embarazo, por ejemplo.

Relena se sonrojó, evitó mirarla volteando su cuello directamente hacia la pared. Supuso que ella estaba siendo estricta con ella por venganza a lo ocurrido.

- ¿Que más se sabe? - apresuró a preguntar cambiando el tema.

- La prensa no deja de especular ya que vieron llegar la ambulancia al lugar y usted no alcanzó a subir al escenario para dar su discurso de cierre.

- Entiendo, lamento haber causado tantos problemas - agregó Relena apesadumbrada.

- Pasará toda la tarde aquí hasta que esté estabilizada. Su seguridad está al pie del cañón y nadie vendrá a molestarla.

- Gracias Une.

Relena se quedó pensando en su pregunta "¿qué sería lo peor?" la respuesta de Une no le agradó. Aunque ahora no era la edad ni el momento idóneo para concebir un hijo creía que había situaciones mucho más inconvenientes. Ideas pasaron por su cabeza y las alejó rápidamente para no ilusionarse con tonterías.


La nave preventiva estaba bajando hacia el mar. El plan era ocultarse bajo las aguas marinas mientras durara la investigación de la fábrica de suits enemiga. Además habían contactado a Mike Howard para que fuese a la base asteroide del espacio y examinara las instalaciones con su equipo.

- ¿Como viste el lugar? - preguntó Miliardo a Howard por video llamada.

- El lugar está impecable. No es cualquier lugar de ensamblaje, se nota que sabían lo que hacían. definitivamente una joya de instalación a la que puede sacarse mucho partido Zechs.

- Ya veo. Así que no son amateur.

- Claro que no, es más encontré planos interesantes sobre todo del mobile suit que ustedes se llevaron. Con perfeccionamientos podría llegar a tener la potencia de un Gundam.

- Interesante...

- ¿Que planean hacer con el asteroide Zechs?

- Lo común según la política vigente sería destruir todo ese lugar..pero...

-¿"Pero"?

- Estamos evaluando algunas cosas protocolares -aclaró Miliardo.

- Oh... entiendo.

Noin entró a la sala de mandos interrumpiendo la conversación.

- ¡Zechs! ¿En qué momento te levantaste de tu cama? Estas convaleciente.

- No me trates como un niño, conozco mis límites - dijo Zechs quejándose al levantarse del asiento- Howard por favor mantenme informado de lo que ocurre en el asteroide. Nosotros nos quedaremos definitivamente en el mar del norte.

- Entendido - exclamó el mecánico finalizando la conexión.

- Eres obstinado, para la próxima vez ya no seré amable - advirtió Noin cruzando los brazos.

- ¿Cuales son los planes? - preguntó Miliardo.

- Que te recuperes primero.

- ¡Noin! Hablo en términos estratégicos. Mi salud está bien y puede esperar.

Ella que conocía su carácter prefirió hacerle caso y continuar hablando de la investigación.

- La posible base podría estar ubicada en las costas de Dinamarca. Es todo lo que manejamos por ahora. Como no es seguro esperamos que la investigación en el asteroide nos envíe más certezas.

- ¡Maldición Noin, estamos actuando lento!

- Sabes que no podemos hacer nada sin autorización gubernamental, Zechs.

Dúo entró a la sala de comandos con los brazos relajados sosteniendo su cabeza, su trenza se movía con el vaivén de sus pasos.

- ¿Donde están todos? al llegar desaparecieron .

- Seguramente todos están en la cubierta antes que nos hundamos, muchos de nuestros ayudantes no conocen el mar ya que solo han vivido en el espacio.

- Pero el inepto de Heero y Wufei si han estado en la tierra antes - recordó Dúo.

Noin subió los hombros para dar a entender que no sabía del paradero de los jóvenes mientras veía a Zechs moviéndose con dificultad hacia la salida de la sala.

Alejándose de la costa, un auto 4x4 era manejado por Sally. Acompañada de Wufei y Heero, se dirigía a hacer los reportes pertinentes a la dirección de prevención. Ella prefirió adelantarse debido a la gravedad de los hechos ocurridos en el espacio e incluso plantear a Une la posible estrategia conversada con el equipo.

- Sabes que no es necesaria tu presencia - comentó Wufei tecleando una computadora y viendo a Heero de reojo.

El piloto 01 advirtió el vistazo molesto de su compañero y lo ignoró viendo por la ventana el paisaje.

- Wufei - dijo Sally suspirando - si fuese así podría haber venido sola también... como antes.

-Mujer ¿lo defiendes?

- No todo es un campo de batalla, compañero - guiñó el ojo la conductora.

Rezongó mientras seguía en su trabajo en la computadora. Sabía que había una doble intención en la salida del ex piloto 01 hacia la ciudad de Bruselas.

- No te preocupes - agregó Heero y frío - en la capital los dejaré tranquilos.

El vehículo avanzaba a 120 kms /hr. Sally aceleró aún más mientras preguntaba:

- Acaso ¿irás a Francia, Heero?

El guardó silencio ante la pregunta. Era lo más probable.

- Si es así espera un poco - aclaró Sally -quizás ella venga hacia acá muy pronto. No me extrañaría que esta tarde ya esté en Bruselas.

Heero no quería esperar cinco horas más, había aguantando demasiado las ganas de tomar el mobile suit desde la atmósfera hacia París. Prefirió no hacerlo para ser más discreto aunque admitía que tuvo que contener las frenéticas ganas de llegar antes a la tierra.

A un par de horas de lo ocurrido el hospital estaba revuelto, Relena en su apartado privado de urgencias ya estaba aburrida de tanto esperar. Se sentía más recompuesta luego de su estabilización, no deseaba más caos a su alrededor ni dar más problemas. Une era quien entraba cada cierto tiempo a decirle "pronto saldremos de aquí" pero sin ningún resultado concreto.

En un momento el médico de confianza del palacio de Bruselas entró a revisar su semblante y la joven se avergonzó ante la testarudez que presentó en su anterior chequeo con él.

- Ahora sí será momento de descansar...sin objeciones - dijo serio anotando en su planilla.

Ella solo se amurró apoyando su cabeza en la camilla sin chistar. Ahora se vería obligada a hacer caso.

Justo en ese momento, cuando salía el médico del pequeño cuarto y caminaba por el pasillo, se cruzó con una enfermera que llevaba un bouquet de flores que entregó un repartidor con destino a donde estaba la viceministra.

Heero entró al hospital por un acceso trasero, optó por esa idea al ver reporteros apostados en la entrada del edificio. Igualmente le fue difícil acceder al expediente para saber en que pasillo y sala estaba la viceministra, seguramente la jefa de prevención tomó medidas drásticas referente a la seguridad y la ubicación de ella en el lugar.

Entró al ascensor cruzándose con un repartidor que notoriamente ocultaba su rostro bajo una gorra roja evitando mostrarse hacia las cámaras de seguridad. Lo examinó detenidamente de arriba a abajo y cuando pasó por su lado este ajustó su gorra saliendo apurado hacia la salida.

Al llegar al séptimo piso escuchó una voz conocida que gritaba hacia el mesón.

-¡Quién permitió eso! ¡Nadie puede entrar sin mi permiso! - gritó Une que sostenía desde el cuello a una enfermera de forma violenta.

Heero tuvo un mal presentimiento comenzando a correr por el lugar hasta la habitación donde estaba la viceministra.

Al llegar al final del pasillo, abrió la puerta de golpe advirtiendo una extraña nubosidad amarilla en el lugar que se dispersaba. Corrió la cortina que tapaba la cama, allí la vio yacente y pálida por haber inhalado ese humo que provenía desde unas flores que estaba junto a la ventana. Rápidamente se dio cuenta que además el objeto tenía en su macetero una pequeña luz parpadeante. Reconoció de inmediato que tipo de dispositivo era.

En un segundo se cubrió su cara, fue hasta el objeto y lo lanzó por la ventana. Este explotó a metros de distancia haciéndose añicos en el aire con gran estruendo. Luego fue hacia la camilla y tomó a Relena en sus brazos saliendo hacia el pasillo.

Se abalanzaron paramédicos a ellos, por lo que no tuvo más opción que dejarla en el suelo tendida para que hiciesen su trabajo de reanimación. Une no alcanzó a hablar cuando Heero exclamó:

- ¡Busquen un repartidor de chaqueta azul y gorra roja!

- ¡MUEVANSE BUSCANDO UN DELIVERY! - gritó Une a seguridad - Hagan lo que dicen ¡Ahora! ¡accedan al control del edificio y de la manzana completa!...No puede estar lejos.

Heero estaba en un dilema en ese momento. Había ido allí por Relena y ahora tenía que irse en busca del maldito que trató de atentar contra su vida. Al notar que la joven entre abría sus ojos parpadeando, sintió un alivio inexplicable. Estaba recobrando la conciencia.

- Ve - agregó Une a Heero - no me separaré de ella en ningún momento.

El tono de la jefa de preventivos no era de orden, más bien de comprensión. Heero sintió ese apoyo y echó a correr hacia la salida.


Nave LAM - tres horas más tarde del incidente en el hospital de París.

Relena despertó en una sala muy distinta a la del hospital. Al contrario de la anterior, esta no tenía ventanas, estaba decorada e incluso era más cálida.

Se sentía somnolienta con una sensación de mareo terrible y un dolor de garganta que ardía en su cuello. Tenía una especie de quemazón molesta al tragar, también le costaba respirar. Se incorporó lentamente sentándose en la cama, pasó su mano por su rostro forzando a su mente recordar que había sucedido antes de llegar ahí. Su cabello enmarañado como nunca caía en sus hombros desordenando en comparación a su habitual protocolaridad.

Rememoró su desmayo antes de subir al escenario, los médicos atendiendo, el bouquet de flores que la enfermera dejó en la ventana, la cara preocupada de Heero observándola mientras varios doctores tocaban distintas partes de su cuerpo palpando signos vitales y le ponían una mascarilla de oxígeno.

"Seguramente fue un delirio" - pensó respecto a ver el rostro del piloto en sus recuerdos.

Se sentó en la orilla de la cama, al correrse la manta notó que solo estaba vestida con su blusa liviana y sus pantaletas. Cuando sus pies descalzos tocaron el suelo la puerta se abrió repentinamente. Noin apareció en el cuarto esbozando una sonrisa al verla revitalizada.

- Señorita Relena.

Relena movió los labios para nombrarla, pero ningún sonido salió de su boca. Llevó las manos al dolor de su garganta que ardió al momento de querer volver a hablar.

- !Por favor no se esfuerce! - exclamó Noin al verla asustada y acercándose para tranquilizarla.

Relena expresó angustia en su mirada. Su rostro se desanimó al darse cuenta que cada vez que quería decir algo no podía hacerlo.

- Al parecer uno de los efectos secundarios por inhalar este gas es la pérdida temporal de la voz, no se preocupe lentamente irá volviendo y en un par de días podrá comunicarse.

-"¿Gas? ¿Un par de días?" - pensó Relena mirándola severa. Agitó sus manos para que su cuñada la entendiese.

- Tranquila - respondió Noin - está todo bien. Imagino que sigues cansada y quieres dormir.

Relena negó con la cabeza e impotente buscó alrededor algo donde pudiera escribir. Fue hasta un librero cercano y rasgó la última página de un libro. No vio ningún lápiz, pero Noin entregó una pluma que usualmente llevaba consigo. La viceministra comenzó a escribir.

Por favor cuéntame todo desde que estuve en el hospital - leyó Noin.

Noin le contó que luego de llegar al hospital por su desmayo corrió peligro por un atentado contra su vida. Mediante un gas intentaron intoxicarla y como si eso fuera poco, el bouquet de flores que contenía el veneno guardaba un explosivo.

Relena atónita se llevó la mano al pecho. Por primera vez en mucho tiempo sintió miedo real de haber muerto. Impactada por lo que escuchaba se sentó en la cama tambaleando.

- Si no fuese por el preventivo 01 que llegó a tiempo, la situación sería terrible.

Relena se sorprendió girando su cuello bruscamente hacia Noin. Es decir que no había sido un delirio o visión, él de verdad la observó en el momento que tuvo un atisbo de conciencia. Relena escribió en el reverso de la hoja.

¿Donde estoy?

- En estos momentos está en la base crucero LAM de preventivos que está de paso en la tierra debido a una misión muy importante, ahora nos ubicamos hundidos en el mar del norte, frente a las costas de Bélgica y nos nos dirigimos a Dinamarca. La trajimos aquí porque creemos es el lugar más óptimo para resguardar su seguridad en estos momentos. Mientras no tengamos claro quiénes son los que quieren tomar su vida, estará aquí con nosotros.

Relena no sabía si estar agradecida o inquieta por esa decisión. No le agradaba desaparecer de la agenda pública luego del alboroto. Impulsivamente fue por su ropa que estaba doblada en una silla.

- ¡Señorita Relena!

Ella tomó sus pantalones, se puso su chaqueta y sus tacones.

- Lo mejor es que se mantenga aquí... de todas maneras no podrá salir de este lugar, estamos rodeados de mar.

Relena la ignoró y salió del cuarto ordenando una coleta improvisada. Se encontró de frente con un gran ventanal que daba hacia una oscuridad azulada profunda. Se detuvo al maravillarse con el entorno con algunos peces que revoloteaban por el alrededor de la nave.

- ¡Señorita Relena! - llamó Noin - como ve es casi imposible que pueda irse ...todos en este lugar tenemos como orden número uno mantenerla a salvo.

-Relena - dijo una voz profunda interrumpiendo a Noin.

Ella, que miraba las criaturas submarinas, sintió un escalofríos al escuchar la voz de su hermano luego de mucho tiempo. Volteó contemplándolo, él estaba como la última vez que lo vio en la nave libra: pelo largo rubio y ojos profundos. La única diferencia era que llevaba una chaqueta de preventivo esta vez.

- Zechs, tú también estás convaleciente - dijo Noin-.

Relena miró extrañada a Noin cuestionando en su cabeza:

- ¿Convaleciente? ¿Por qué? ¿Qué es lo que no sé?

- Ya estoy recuperado Noin. Lo importante ahora es ella.

La viceministra movió sus labios, pero de su boca no salieron palabras hacia su hermano. Miliardo entendió lo que ocurría al ver el rostro apenado de la viceministra que no sabía como expresarse. Se acercó a ella y le dio contención con sus brazos. Al ser más alto miró hacia abajo mientras hablaba.

- Relena, veo lo que te han hecho...corriste mucho riesgo hoy. No quiero ni imaginar lo que pudo ocurrir...

-No deseo tu lástima, Miliardo - pensó cuando estaba apoyado en él.

- Supongo que querrás saber que ocurrió y los detalles de por qué esta gran nave decidió anclar en la tierra.

Relena asintió. Quería saberlo, era sumamente sospechosa la presencia de gran contingente de preventivos en la tierra, quería antecedentes de todo.

- Lo mejor es que te cuente en un lugar más tranquilo. Ven conmigo.

-Zechs, Relena está débil - agregó Noin.

Relena negó con la cabeza.

- Señorita Relena, usted es muy fuerte, yo que la conozco me preo...

La viceministra fue hacia Noin y juntó sus manos para agradecerle su preocupación dedicando una expresión conciliadora. Asintió para indicar que deseaba tener esa conversación con su hermano.

Ambos Peacecraft se fueron por el pasillo a una sala de reuniones.

- Esos hermanos son tal para cual - dijo Noin molesta entrando al puente - Dúo ¿hay novedades?

- Quatre y Trowa investigaron lo de sus cargadores con el nombre de su empresa. No son realmente de él, bajo la marca de las empresas Winner movían material hacia el asteroide y quiere unirse a Howard en el espacio para visitar el lugar si lo autorizan.

- Que lo haga - respondió pensativa - ese lugar podría sernos de utilidad.

- Así que también ustedes lo pensaron.

- Estoy segura que Zechs tiene esa idea en la cabeza. Y ya sabes como es cuando algo se le mete entre ceja y ceja.

- Ni que lo digas.

- Somos vulnerables en estos momentos, desconocemos si el enemigo tiene alguna flota preparada o que nivel de armamento cuentan. Tenemos que defendernos, con el suit que tiene Heero y un par de Taurus no será suficiente.

- ¿Se lo dirán a la señorita?

- Por lo ocurrido en el pasado seguramente Zechs querrá ser transparente.

Una alerta en el radar alertó a ambos y un mensaje breve llegó de parte de Wufei diciendo que habían capturado al sospechoso.


Una octava cachetada se le dio al chico que vestía gorra roja y chaqueta azul. Estaba sentado en una silla amarrado de pies y manos en una de las salas que improvisaron como interrogatorio. Une se acercó más al hombre tomándolo por el mentón mirándolo a los ojos. Suspiró. Era un tipejo de no más de 17 años

- No tienes por qué seguir - dijo Heero a Une - no lo dirá aún. Por el hecho de haber fallado ya se ve lo suficientemente miserable.

Si fuera por Heero ya habría apuntado con un arma la sien del individuo, pero sabía que para ese sujeto eso no era más que un trabajo por dinero. Alguien más estaba detrás del intento de asesinato de la Vice ministra Darlian.

Se sumó al equipo Sally Po y Wufei para ver la cara al acusado. Ella tomó una silla sentándose al revés con las piernas abiertas hacia el respaldo.

- Escucha pendejo - dijo brusca - acabas de ser partícipe de un delito que compromete la seguridad de la persona que es el rostro visible de la paz, no solo en la tierra, si no del espacio ¿ te das cuenta de lo que pudiste provocar? - Sally sacó un arma apuntándole a la frente - ¡te das cuenta!

El chico no reaccionó incluso cuando ella lo jaló del pelo. A Heero se le escapó una leve sonrisa al ver que procedía como él lo hubiese hecho. Entendió que el sujeto confesaría pronto así que se movió desde la pared que estaba apoyado dejándolos trabajar solos. Por otra parte, sabía que Relena estaba en la nave y deseaba saber cómo estaba.

Se encontró con Noin y Dúo en el pasillo afuera de una sala privada.

- Hey, supe que ya lo tienen- saludó Dúo - ¿confesó?

- No, pero pronto lo hará... ¿están allí adentro?- preguntó Heero serio.

- Así es, Zechs está contándole a la señorita Relena sobre lo ocurrido en los últimos días en el espacio y nuestra labor aquí en la tierra. Ella no quiso esperar a recuperarse completamente, es demasiado enérgica como su hermano - dedujo Noin.

- ¿Crees que le propondrá su idea de la fábrica? - sospechó Heero.

- Seguramente.

- Relena rechazará hablar sobre eso.

- Mmm... verás amigo... - intervino Dúo forzosamente delicado - no es que ella pueda decir mucho ahora que digamos.

Heero extrañado ante el comentario prefirió entrar para constatar directamente que le estaba ocurriendo a Relena.

Al entrar la vio sentada frente a Zechs. Notó su mirada intensa puesta en él y Heero no pudo evitar cruzar sus ojos azul prusiano con los turquesa de la joven que lo miraron profundamente. Esperaba que ella lo llamara por su nombre como habitualmente lo hacía al verlo, pero no dijo nada.

- Heero - dijo Zechs - espero al menos tu puedas con la testarudez de los Peacecraft, ni yo que pertenezco al linaje puedo con eso.

Relena lanzó una mirada molesta hacia Miliardo comenzando a mensajear en el cuaderno rápidamente. A su lado tenía hojas acumuladas escritas con su letra y los últimos dos tenían un "NO" gigante. Mostró el cuaderno en el cual escribió:

"Heero, gracias por salvarme"

El piloto reparó en que ella no podía comunicarse, comprendió que el gas que respiró en el hospital dañó temporalmente sus cuerdas vocales. Percibió rabia en si mismo al saber que ese maldito había logrado hacerle daño.

- Los dejaré solos - dijo Zechs yendo a la salida - de seguro tienen mucho qué decir...sin ofender.

Relena detectó la leve ironía de Miliardo respecto a su condición. Tomó uno de los papeles que decían "NO", lo arrugó en sus manos haciendo una bola y se la tiró a su hermano directamente a la cabeza, quién solo lanzó una ojeada estricta antes de desaparecer por la puerta automática.

La viceministra tratando de comunicarse con el piloto 01, apuntó a sus propios labios y negando con su índice dando a entender que no podía hablar. Esbozó una leve sonrisa de resignación hacia Heero sin dejar de mirarlo con ternura. Tomó el cuaderno y la pluma.

"Me alegra verte y saber que estás bien" - expresó ella mostrándole la plana.

Heero no concebía la idea de que hubieran podido hacerle algún tipo de daño, para colmo ella se preocupaba por él aún después de todo lo que había pasado ese día. Él se acercó con una expresión grave sin quitarle los ojos de encima, la vio delicada y vulnerable cómo nunca antes. Acarició la suave mejilla de Relena, quién se tomó con sorpresa ese gesto respondiendo con una suave curva en sus labios y apreciando la dura mano del piloto gundam en el rostro.

- Relena...

Tomó unas delicadas hebras de cabello dorado de la joven y las acomodó detrás de su oreja.

- No puedo soportarlo.

Relena advirtió el tono de molestia de Heero junto a su cambio de expresión. Él apartó sus manos bruscamente y se dirigió hacia la puerta. Ella trató de detenerlo tomándolo de su brazo, pero se fue rápido saliendo del lugar.

Heero corrió hacia la sala de interrogación por el corredor. Entró bruscamente dónde no encontró al sospechoso en su silla. Solo Sally estaba ahí.

-¡¿Dónde está?! - gritó Heero .

- Si te refieres al sospechoso, se lo llevaron a una celda...¡Heero pero que te...!

El preventivo 01 tomó una pistola glock G19 que vio arriba de la mesa antes de salir de la sala en dirección al calabozo. Corrió por un par de pasillos hasta ahí y divisó que Wufei estaba cerrando la puerta de la zona. Entró rápidamente a la prisión, velozmente tomó al reo desde el suelo por el cuello de su camisa empujándolo con violencia hasta el muro y apuntando con el arma bajo su mentón en medio de la oscuridad.

- Yo no soy suave como mis compañeros - advirtió Heero amenazante - me dirás todo lo que sabes o te volaré la cara.

El sujeto hizo una mueca de miedo al ver la presión del preventivo y notar que iba en serio. Los ojos azules llenos de ira de Heero destacaban en la penumbra del encierro

- ¡Responde! ¿quién está detrás de ti?

El reo hizo otra mueca de miedo al sentir que su opresor movía su dedo en el gatillo. El preventivo estaba tentado a matarlo, con dificultad buscaba resistirse a disparar. Wufei observaba desde más atrás la actitud de su compañero, si esos eran sus métodos no lo iba a interrumpir.

- Tienes tres segundos para salvarte... - advirtió Heero decidido- Comienzo a contar...Tres...

El sospechoso cerró los ojos sudando y apretando sus dientes.

- Dos...

- ¡Becker! ¡Fue Frank Becker! - soltó el sospechoso.

Se escuchó un disparo en la celda que retumbó en todo el lugar que fue oído por todos los tripulantes de la nave. Había apuntado a la derecha del sujeto para descargar la rabia. El victimario se encogió con sus brazos en la cabeza asustado ante el ruido del arma.

- No...no.. me mates - balbuceó.

Llegaron a la celda Sally y Relena seguidas por Noin que escucharon el tiro. Heero lanzó el arma al suelo normalizando su respiración y calmándose.

- Ahí lo tienen, confesó - dijo Wufei calmado - por cierto ¿quién es Frank Becker?

Relena se llevó sus manos a la boca por la sorpresa. Ella comenzó a escribir en su blog de notas y cuando puso " mi ex ...", tachó rápidamente la frase pensando en que no sabía como denominar esa relación, pero Wufei curioso alcanzó a captar lo que la viceministra había comenzado a redactar.

- Acaso escribirías ¿Ex novio? - preguntó en voz alta.

Relena negó con la cabeza apresurada. Heero prefirió irse antes de ver a Relena a los ojos, ya que nuevamente lo había visto empuñando un arma. Él pasó por su lado ignorándola, pero ella lo tomó de la esquina de su manga de la chaqueta para detenerlo con una mirada de regaño.

- Estaré solo - comentó apartándose de todos.

La viceministra respetó su intención aunque no ocultó su cara de preocupación por él al verlo irse.


Momentos más tarde todos se encontraban en el puente a excepción del preventivo 01. Estaban informados de la confesión del sujeto forzada por la presión de Heero en el lugar. Al menos gracias a él tenían avanzado por dónde podían comenzar a investigar. Une que coordinaba la investigación dijo:

- No me extrañaría que los caminos del atentado contra su vida tengan que ver con nuestro gran objetivo, viceministra Darlian.

- ¿Así que ex novio eh? - bromeó Dúo - ahora entiendo la molestia de mi amigo.

Relena dirigió un vistazo molesto hacia él.

- Ups ¡Lo siento!

Ella resignada suspiró. Lo único que quería en esos momentos era estar a solas con Heero y poder "conversar".

- Atracaremos frente a Dinamarca y saldremos a flote en minutos - dijo Une - sobre Becker se ha iniciado el seguimiento y está desaparecido. Respecto a la fábrica de suits, se estima que hacia el interior dela zona Slagelse está la base principal

- Y bien - concluyó Zechs mirando a su hermana - esta también es tú decisión. Ya te di a conocer las opciones, para destruir este enemigo y para preservar la paz tenemos que recurrir a la fuerza. En la base allanada en el meteorito tenemos disponible una cantidad suficiente de suits que podrían ayudarnos en esta misión. Si se autoriza que bajen a la tierra podríamos acabar con esto de raíz.

Relena tomó su blog para expresar nuevamente su opinión:

¿Eso significará iniciar un conflicto? si es así, no tienes mi aprobación

Ella volvió a escribir en la siguiente hoja vacía, esta vez se dirigió hacia Une:

Une, como jefa de la unidad de preventivos ¿qué piensas de todo esto?

- Yo opino que estamos entre la espada y la pared viceministra Darlian, como jefa del departamento, teniendo todos los riesgos sobre la mesa puedo decir que la mejor opción es actuar rápido ya que podemos arriesgar que ese lugar abastezca otros lugares o peor aún quieran iniciar la posesión estratégica para tomar control de la tierra. Ya tenemos como antecedente lo ocurrido la navidad anterior. Estoy segura que si el presidente ve que hemos prevenido un conflicto mayor avalará nuestra decisión como área.

Relena entendió el punto. Hace casi un año había impulsado a la gente a defender la paz, a no entregarla y debía optar por ese camino también. Se acercó solemnemente hacia Miliardo a punto de tomar una difícil decisión. Escribió nuevamente:

- Hagan lo que crean correcto, tienen mi consentimiento.

Notó los ojos triunfantes de su hermano ante la autorización formal. Tragándose el orgullo la viceministra se alejó del centro de comandos de la nave dudando si estaba actuando correctamente. Quiso creer que sí.

- Debió ser una decisión difícil para ella - comentó Noin a Zechs al verla irse.

- Lo tengo claro, seguramente pensará que traiciona la ideología de los Peacecraft, pero muy en el fondo sabe que no tenemos opción. Por un lado me alegra tener su apoyo y actuar como aliados en este procedimiento.

Une se acercó a la pareja

-Noin por favor contacta a Howard dile que coordine todo para el descenso de las máquinas y que nos deje los mejores a la primera línea de preventivos.

- ¡Así será!

Dúo que estaba en conversaciones con Quatre a la distancia dijo:

- ¿Oíste eso? ¡más vale que no te quedes con el mejor!

- Jamás lo haría amigos, de todas formas Howard dice que el que ustedes tienen en la tierra es el mejor prototipo - respondió Quatre- es más sabemos que no importa lo que manejemos, siempre el gran ingredientes es el pilo...

- Piloto, si si ya lo sé. Aunque para Heero es un cachivache si lo comparas con su antiguo gundam.

Wufei se acercó a la pequeña pantalla:

- Si lo cotejas así, claro nuestros antiguos suits son incomparables.

El acceso a la sala de comandos de abrió, Heero entró a unirse al resto del equipo viendo gran algarabía en los asuntos frente a las pantallas e incluso a Mike Howard apareciendo en el gran monitor recibiendo instrucciones. Alcanzó a chequear que Zechs decía que estaba autorizado el descenso de todos los suits del meteorito a la tierra.

-¡Hasta que apareces! - exclamó Dúo - parece que al Sr. antipático se le quitó la molestia.

-No es para menos - comentó Quatre ya que estaba enterado de lo sucedido - ¡Hola Heero! tanto tiempo sin verte.

- Lo mismo digo...- respondió sin mirarlo por la pantalla.

- Vaya, sigue fastidiado - Advirtió Quatre desconcertado.

Zechs vio al piloto acercarse al monitor. Howard que analizaba su tabla de chequeos dio cuenta que él apareció en la comunicación a distancia.

- Vaya Vaya pero si es Heero, cuéntame muchacho. ¿Cómo va ese suit que usaste?

- Bastante mal ¿puedes mejorarlo?

- Mmm te cobraré las refacciones - respondió el hawaiano - ¡Es broma! ya he llegado a buen trato con el área de prevención. Tómenme como su aliado y haré maravillas con toda esta chatarra.

- Eso significa que se ha autorizado todo este plan - concluyó Heero.

- Así es - respondió Zechs - Relena a dado el pase para poder avanzar. Admito que ella debe sentirse algo disminuida al verse obligada a admitir que no había otro camino en pos del bien de todos.

- No Zechs, disminuida jamás. Desconfiada quizás - aclaró el piloto Gundam - Relena seguirá pensando en su decisión incluso luego de ver resultados favorables.

- En eso nos parecemos bastante... y veo que la conoces bien...

Heero se sintió un poco incómodo con ese último comentario. Había estado olvidando quién era Zechs; en el pasado su enemigo, hoy su aliado en cuestiones preventivas y además el hermano de la mujer con la que se había involucrado abiertamente a través de los medios de comunicación. Esperaba que él no estuviese al tanto de esas noticias.

Hablando de Relena, miró a su alrededor buscándola. No estaba en la sala.

- Estoy seguro - agregó Zechs mirando sus notas - que aunque se haga la fuerte, no debe estar pasándola bien. Han sido horas agotadoras.

Relena vio como el crucero preventivo salía a flote sobre el mar a través de un ventana. Presenció como algunos subordinados fueron entusiasmados a abrir una compuerta que daba hacia una pequeña cubierta dónde podían disfrutar de los rayos del sol que se asomaban entre las nubes de invierno. Ella se acercó al acceso percibiendo la brisa marina y las gaviotas que señalaban que estaban cerca de algún puerto.

Meditativa, cruzó el espacio y se acercó al límite de la orilla admirando las ondas del mar que se levantaban por la velocidad de la nave. Apoyó sus codos en la baranda contemplando el horizonte aún dándole vueltas al asunto de la autorización. Creía que habían sido las últimas ocho horas más caóticas del último tiempo, que se coronaron con una resolución que era inadmisible en el pasado.

No pudo evitar sentirse culpable al pensar que si no se hubiese desmayado en la conferencia no hubiese terminado en ese hospital, por ende no habrían atentado contra su vida y menos quedar sin voz. Lamentó que su auto exigencia irresponsable fuese parte de todo el desorden.

Repentinamente una voz conocida la sacó de su auto crítica.

- Si sigues dándole vueltas al asunto, solo conseguirás agobiarte.

Ella volteó sorprendida. Heero caminaba hacia su lado ubicándose junto a la baranda.

El sonido del mar los acompañaba junto al graznido de algunas aves. La joven tomó su cuaderno para escribirle un mensaje.

"Acabo de tomar una resolución importante"

- Si, ya me enteré ¿Ha sido suficiente no crees? basta de mortificarte.

Relena expresó un rostro de cuestionamiento hacia él. Lo apuntó en su pecho levantando sus hombros preguntándose que opinaba de todo el asunto. Heero la entendió.

- ¿Me preguntas si acaso estoy de acuerdo?, si lo estoy. Sabes que creo en el camino de la lucha para proteger la paz.

Ella conocía esa respuesta, pero su dilema iba más allá. Miró el horizonte con pesadumbre, no tenía caso sin su voz no podría dar a entender el planteamiento.

- Y sí, estoy de acuerdo que tú, como Relena Peacecraft hayas tomado ese camino. También como viceministra de relaciones exteriores.

Ella levantó su rostro hacia él. Había comprendido su dilema interno.

- Apoyo tu decisión, Relena.

Esa línea fue como una inyección de energía. De un segundo a otro lo observó más animada, su corazón se aceleró y eso le hizo escapar una leve sonrisa. Se le escapó una frase que moduló y que por suerte él no pudo escuchar.

- Tú también a mi... - respondió él.

Relena llevó las manos a la boca. Había olvidado que él podía leer los labios de las personas, una habilidad que muy pocos poseían. Se sintió avergonzada desviando su rostro hacia el suelo acomodando su cabello detrás de la oreja. Cuando el viento hacía de las suyas desordenándole la cabellera aprovechó la habilidad de Heero a su favor.

Sin mirarlo y mientras veía el mar volvió a mover sus labios diciendo una frase.

- Entendido - murmuró él como respuesta.

Heero se acercó, juntó sus labios con los de ella haciendo caso a su petición. Ese beso apasionado lo llevó a sentir la sensación única que solo Relena producía cuando estaba apegado a sus curvas. Si hubiese sido por él, la hubiese calmado con otros métodos en un lugar más privado de la nave.

Mientras la besaba, recordó que tenía bastantes preguntas respecto a su salud y el desmayo de la conferencia. Se separó de ella para reprenderla

- Une dijo que tu desmayo fue estrés y que encontraron concentración de neuro-estimulantes en tu sangre

Relena asintió a su pesar entendiendo que se venía un llamado de atención, sin embargo bastó con la mirada severa de Heero como regaño. Ella hizo un gesto con sus manos que se interpretaba como "nunca más voy a tomar esas cosas"

- Eso espero - respondió él acercándose de nuevo.

Pero, Relena hizo un gesto de detención con su mano antes que él volviera a besarla. Para ser clara en su mensaje prefirió escribir en el cuaderno:

"Prométeme que no volverás a apuntar a una persona con una arma de esa manera"

-No te lo prometo, pero haré el esfuerzo.

La joven pensaba que parecía idílico que después de tanto desbarajuste se encontrara en la cubierta de un barco, frente a una hermosa vista, sabiendo que se podían venir días oscuros que podrían poner en peligro sus por alto esa respuesta que no la satisfacía, se acomodó en su hombro mientras él pasaba su mano por la cintura de Relena atrayéndola aún más.

Mientras disfrutaba de la calidez de la corporalidad del piloto, sintió muchas ganas de tenerlo más cerca, pero se percató de algo importante. Los inminentes disturbios que se vivieron ese día la llevaron a encontrarse muy lejos de sus artículos personales, entre esas cosas estaban sus píldoras anticonceptivas.

- ¿Qué sucede? - preguntó él al verla tensa.

Ella negó con su cabeza volviendo a acomodarse. Definitivamente no podría verse envuelta en la tentación entregándose por completo. No sabía como tocar el tema con Heero y ni estaba el tanto si él conocía de esas "cosas de prevención masculinas" que no fuesen ligadas a la paz. Seguramente tendría que hablar de ello si es que se presentaba la oportunidad de volver a estar enredados.

***** Continuará*****

Nota aparte:

-¿Qué moduló Relena la primera vez? - "Por eso me gustas, Heero".

-¿Qué dijo la segunda vez? - "Entonces bésame."