N/A: No hago muchas notas de autor seguido, pero al ser este el último capítulo me gusta dar las gracias a quienes leen mis fics. Habrán notado que en todos siempre dejo a la protagonista esperando hijos. Es porque en eso veo la concreción de la felicidad de Heero ❤ simplemente me gusta verlo feliz después de una vida de sufrimiento y por sobre todo que Relena sea parte de eso. Por favor siempre que puedan dejen comentarios, me animan a seguir imaginando universos alternativos para la pareja que tanto amamos. ^^


Thinking out loud - Ed sheeran

So honey now...

Take me into your loving arms
Kiss me under the light of a thousand stars
Place your head on my beating heart
I'm thinking out loud
Maybe we found love right where we are.

Siete semanas después.

Oficinas del área preventiva, Bruselas.

La jefa Une salió de su auto gubernamental para comenzar una nueva semana de trabajo. Confiaba en que sería un gran lunes, ya que su agenda por primera vez en varios días, estaba liviana. Solo tenía punteados un par de llamados a distancia con el presidente de ESUN, el cual de vez en cuando pedía reportes de la investigación en curso.

Todo marchaba bien respecto a eso, el juicio contra el presidente de Dinamarca Anders Rasmussen estaba en curso, bajo el cargo de conspirador y desestabilizador de la paz mundial. A su vez todos sus secuaces fueron detenidos la siguiente semana de su detención, por lo que los ánimos de las indagaciones habían bajado. Había lidiado con las quejas del proceder en la fiesta de año nuevo, hasta la viceministra reclamó por aquello, pero sabía lo que hacía y esperaba que luego de haber entregado un informe con razones de peso, ella no volviera a cuestionarle.

Une sonrió pensando en su café favorito, vestida elegantemente con su falda azul y tacones negros, fue a la cafetería en busca de su frapuccino perfecto con su planificador bajo el brazo. Saludó a todos amablemente desde la entrada, pasillo e incluso fue más animada que nunca con su secretaria Tina. Le pidió unos cuantos documentos para entretenerse durante esa mañana y de paso le sugirió que, debido a la baja carga laboral, se tomara un día libre de la semana.

Bebiendo su café entró a su despacho sonriente, casi tarareando una canción que escuchó en el trayecto. Se lanzó a su acomodado asiento acolchado disfrutando mucho que su teléfono no sonara a primera hora. Suspiró aliviada.

Pensó en su amo Treize Khushrenada otra vez, cada cierto tiempo él venía a su mente para darle paz. Rememoró aquellos momentos juntos que si bien fueron en la guerra, eran memorables. También recordó que Mariemaia le había pedido juntarse pronto, como estaba a cargo de su tutela, resguardaba todos los intereses de la hija de Treize y especialmente deseaba verla lo antes posible.

"Pero que tranquila mañana" - dijo levantándose hacia la ventana - "amo Treize como deseo que siempre sea así".

De forma repentina, su laptop envió una notificación. La musiquita de contacto de la llamada a distancia rompió el silencio de su oficina. Ella pudo distinguir la imagen de Sally Po y su código de preventivo que pedían la contestación. Desconcertada ante la solicitud, apretó el botón verde.

Sally Po apareció frente a ella. Al parecer seguía en la tierra, ya que se escuchaba el sonido del mar de fondo y un notorio tono tostado era notorio en su piel. Todo indicaba que la llamaba desde una playa mientras tomaba el sol.

- Creí que no sabría de ti hasta un par de semanas - saludó Une.

- Si, tampoco creí que te llamaría tan pronto - dijo Sally.

- ¿La estás pasando bien? ¿donde andas?

- En una isla llamada Bora Bora. ¿Y tú?, te ves relajada...

- Podemos decir que la intensidad ha bajado. Pronto cerraremos el caso de la Fábrica de Dinamarca, eso me tiene muy tranquila - Une bebió de su café - todo está en curso según lo proyectado.

- Ya veo, entonces también tienes a los medios controlados - concluyó Sally percibiendo demasiado relajamiento en su compañera.

- Así es, los mantengo a raya como siempre.

Sally sonrió suspicazmente ante la declaración de Une. Esta última advirtió de su faz de preocupación.

- Entonces me imagino que aún no te has enterado - lanzó Sally con cuidado bebiendo de su trago paradisíaco.

-¿Enterarme de qué? - preguntó desconcertada. Hizo un check en su mente de sus quehaceres por si algo se le había escapado, en su orden nada estaba fuera de lugar.

- Creo que debes revisar el suplemento rosa del Le Soir. Sé que no te gustan ese tipo de medios de farándula, pero de vez en cuando sería óptimo darles unas miradas. Por cierto ¿creo que te lo sugerí antes? ¿no?

Une abrió rápidamente una ventana del diario online. Comenzó a buscar la sección que tanto importaba. Bajó rápidamente quedando en shock al leer el titular "Oh no" susurró al entender a donde iba direccionado el articulo

Viceministra Darlian: ¿Espera un hijo?

Nuestra fuente secreta del palacio de Bruselas afirma que la ex reina de las naciones mundiales está embarazada a su corta edad.

¡Entérate de todo en nuestra nota exclusiva!

Une no dijo nada por algunos segundos. Las comisuras de sus labios se tensaron de forma inmediata desde que leyó el titular. Continuó leyendo. A medida que avanzaba con el artículo su cara se iba deformando poco a poco.

Nada hacía presagiar que una gran bomba podía caer en nuestro palacio gubernamental. Se nos ha informado de forma

certera que la actual viceministra Darlian está a la espera de su primogénito o primogénita,

heredero(a) futuro del Reino Sanc.

El relato de nuestra fuente nos ha indicado que ella solicitó de forma secreta

la compra de un test de embarazo en una de las farmacias de la ciudad.

La información fue corroborada con el vendedor del lugar, quien no negó la compra por parte de un miembro del palacio.

Respecto al futuro padre, se rumorea que corresponde a un guardia del palacio que ha frecuentado a la viceministra desde hace unos meses.

Ambos fueron vistos juntos en algunos paseos por la ciudad hace un tiempo y esta semana

volvieron a frecuentar algunos lugares turísticos de Bruselas

¡Al parecer esta pareja disfruta de su mejor momento!

La nota estaba acompañada por varias fotos paparazzi que mostraba a Relena en un paseo peatonal paseando de la mano del preventivo 01, en lo que parecía un día de descanso dominical. La primera imagen eran ambos de la mano viendo un escaparate, la segunda ambos viéndose de forma cariñosa mientras ella tomaba un helado y la última era Relena riendo mientras él daba un seductor beso en su mejilla.

Todo indica que pronto veremos a Relena Darlian dando vueltas entre los quehaceres políticos y la vida maternal.

Aún estamos a la espera de la confirmación oficial de nuestra noticia por parte del área de comunicación del palacio.

¡Esperamos pronto llegar a ustedes con la exclusiva!

¡Felicitaciones a los jóvenes padres!

La tonalidad de su faz se comenzó a poner roja lentamente. Puso las dos manos en su escritorio para afirmarse. Su cabello caía en su rostro, mientras pensaba rápidamente cómo podía controlar el asunto. No había forma, lo que causó más molestia. Une lanzó un grito de rabia que retumbó en toda el ala del palacio.

- ¡ESOS DOS! - exclamó indignada- ¡NO PUEDO CREERLOOOOO0000000OOOOO!


HORAS MÁS TARDE

Heero tocó la puerta de la viceministra antes de abrir. Esperó su "adelante" antes de entrar. La viceministra fue a recibirlo a la puerta entusiasmada de que fuese a buscarla como cada tarde. Durante esas semanas de febrero, él aparecía en su oficina al terminar la jornada e incluso enviaba constantes mensajes de textos para saber cómo se sentía.

En particular, ese día era especial, Heero asistiría por primera vez a la ecografía de su futuro hijo, tenían una hora agendada hace un par de días la cual no debía ser pospuesta bajo ningún motivo. Anteriormente, la viceministra había asistido a la primera acompañada de su asistente dando cuenta que todo marchaba en orden, pero él no quiso acompañarlas. Ella entendió deduciendo que tal vez tenía miedo, pero la segunda era un imperdible a la cual no debía faltar.

Relena fue hacia él para plantarle un beso. Heero recibió abrazándola por la cintura apegándose más a ella.

- Creo que me estoy acostumbrando a esto - dijo ella volviéndolo a besar - ¿debo hacerlo?

- ¿A que venga por ti? mmm no - respondió mordiendo su exquisito labio.

- ¡Heero! - nombró en tono de reproche a su sinceridad.

- Habrá días en que quizás no pueda hacerlo - dijo sin despegarse de ella. "¿Qué perfume se puso hoy?" "Creo que este es mi favorito" pensó. Aunque cada día decía que le gustaba su aroma, no se cansaba de memorizar en su memoria olfativa las esencias que usaba entre manzanilla, jazmín y perfume francés.

- ¿Viste la nota de hoy en "Le soir"? - preguntó ella como si nada, yendo por su cartera comenzando a ordenar sus cosas.

-Si la leí... ¿de verdad quieres que todo el resto del mundo se entere de esa manera?, creí que deseabas formalidad - Heero se apoyó en la pared mientras esperaba que la viceministra recogiera sus últimas cosas. No desconfiaba del criterio de Relena, sabía que ella podía manejar los medios como deseara.

Relena fue por su abrigo rosa colgado en el perchero. Se lo puso acomodando su cabello, luego tomó la bufanda celeste para cuidarse del gélido frío que enfrentarían.

- Formalidad entre nosotros, Heero. Pero no deseo dar mayores explicaciones al mundo. Además comenzarán a preguntar cuando noten mi panza y que mejor que los medios informen por nosotros con anticipación.

Relena fue hacia la salida tomando su pequeño bolso y entrelazando su mano con su pareja. Le gustaba caminar con él al salir del trabajo. Los primeros días fue extraño ver que las miradas se posaban en ellos, pero con el correr de los días, todos los funcionarios empezaron a acostumbrarse.

- Entiendo. Si eso es lo que quieres, pero tengo veinte llamadas perdidas de Une el día de hoy.

- Si, mi teléfono tampoco dejó de sonar. Une debe estar como una fiera. Cuando descubra que fui yo quién filtró todo, querrá deshacerse de mí - respondió calmada.

- No si puedo evitarlo - dijo Heero dándole un beso en la mejilla - ¿estás lista?

- Lista y dispuesta - sonrió la joven.

Ambos cruzaron el Ala del palacio silentes. Relena entre ansiosa y nerviosa disfrutaba como los vistazos llegaban. Dedujo que el interés nuevamente estaba sobre ellos por la nota de aquella mañana. Era parte de la reacción inicial que esperaba, su estrategia comunicacional era mantener informado al mundo de su relación actual y futura maternidad hasta donde quisiera. Después de todo, había aprendido que si daba ciertas píldoras al periodismo rosa, podría estar consiente de los límites de la información. Además deseaba una buena relación con los medios, así los tendría de su lado siempre que quisiera.

Al salir estaba lloviendo. Heero acomodó la bufanda de Relena a su cuello. La viceministra disfrutaba de este gesto que se estaba volviendo común cada vez que cambiaban de ambiente. El Heero preocupado que había conocido ese último tiempo, ahora salía más a la luz. Si antes era cariñoso en privado, ahora lo era también ante la gente, sin reservas. El mundo desaparecía cuando ambos estaban juntos, centrándose el uno en el otro. Podían caminar por la calle o ir a por un chocolate caliente Vroom Vroom Coffee si se les antojaba o quedarse en la habitación de Relena del palacio compartiendo. Todo lo que jamás pensaron, estaba ocurriendo y se sentía bastante bien para los dos.

Ambos subieron a la limusina que los esperaba. Ella señaló la dirección a su chofer y este se introdujo por las calles alborotadas de tráfico. Revisó su teléfono por última vez en el día, mientras su compañero parecía pensativo mirando por la ventana. Desde que salieron de la oficina no había hablado. Relena dedujo que estaba nervioso, no era para menos, lo había invitado a la ecografía y el pobre no sabía con qué se podía encontrar. Aunque presentía que todo seguía de maravillas, quería que él estuviese tranquilo también.

Relena le tomó la mano.

- Hey - susurró para llamar su atención.

Heero solo le dio un breve vistazo volviendo a concentrarse en las gotas de lluvia que golpeaban la ventana. La joven se acercó apoyando la cabeza en su hombro. Él inclinó la suya también para que sintiera que estaba escuchándola.

-¿Qué piensas? - preguntó Relena.

- En que llegaremos tarde - dijo cortante.

- Vamos con cuarenta minutos de adelanto, seremos puntuales.

- Hnm.

Otro momento silente pasó entre ellos. El tráfico se intensificó y las bocinas del embotellamiento de la tarde se escucharon afuera. Por supuesto todo iba más lento por la lluvia que cada vez era más torrencial.

- También pensaba - continuó Heero - que deberíamos buscar un lugar donde vivir, los tres.

A Relena se le dibujó una sonrisa inmediata. También lo había pensando, pero que él lo dijera significaba demasiado. Eso significaba crear un hogar, en un lugar estable, donde podían comenzar a formar algo serio. Se entusiasmó de solo pensarlo y aún más por él. Sabía que Heero no tuvo eso en toda su vida, sin duda que lo quisiera la hacía demasiado feliz.

- Heero - dijo acurrucándose en su pecho emocionada.

Tal como predijo la viceministra, llegaron puntuales a la cita. Esperaron pacientes en la sala de espera por eternos minutos. Relena pidió a Heero si podía ir a la máquina expendedora en busca de unas galletas, moría de hambre y todo estaba demorando más de lo que esperaban. En ese instante sonó el teléfono de Relena.

-¿Hola?

- Relena - dijo la voz de Miliardo en tono molesto.

- Hermano ... - saludó esperando la tormenta.

-¡¿Cuándo planeabas decirme todo?! ¡¿Crees que es ético que me entere por la prensa?! - por detrás se escuchaba la voz de Noin diciendo: "Zechs, esa no es la forma" ,"calma" "baja la voz"

- Miliardo, fue algo imprevisto para nosotros también - intentó explicar la joven.

-¿Entonces es real? ¡¿es, es... verdad?! - balbuceó.

- Si hermano es real, ahora estamos con Heero en...

- ¿Está Heero ahí? ¡necesito hablar con él! - exclamó enojado.

Relena suspiró. Deseaba ahorrarse todo tipo de disputas, cuestionamientos y explicaciones. "¿Acaso nadie puede felicitarme y desearme lo mejor?" se dijo. Luego de un chasquido en la línea, Noin tomó la palabra.

- Señorita Relena, Zechs está alborotado, acaba de leer la prensa, comprenderás que la noticia es sorpresiva para él.

- Lo comprendo Noin. Parte de nuestra reserva es evitar ese tipo de expresiones - dijo Relena amable - espero lo entiendan.

- Señorita Relena, cuente conmigo para lo que necesite. En unos días partiremos al espacio, pero espero que la distancia no sea impedimento para hablar con su futura cuñada.

-¿Cuñada?

- Si ya es oficial, nos casaremos pronto - comentó orgullosa - aunque admito que mi bomba noticiosa no es tan grande como la suya. Por cierto, felicidades a los dos. Le pido que nos mantenga informada del estado de su embarazo. Aunque Zechs no lo admita, le entusiasma la idea de un heredero de Sanc.

"Noin no digas tonterías" - refutó Miliardo detrás de la línea.

- Gracias Noin. También felicidades para ti. Ahora estoy por entrar a mi ecografía, espero tener noticias que comunicarles al salir, aunque todo ha ido genial.

Por detrás de la llamada se escuchaba a Zechs gritar para que su futura esposa le entregara el teléfono, afortunadamente Noin captó que la viceministra estaba ocupada en esos momentos por lo que cortó prontamente luego de enviar las felicitaciones respectivas al futuro padre.

Relena vio como Heero se acercaba por el pasillo. Él de inmediato notó el cambio de semblante de ella. Parecía agobiada con el teléfono en las manos. La conocía bien, en ese momento miles de pensamientos pasaban por su mente y no iba a interrumpirlos hasta que quisiera hablar. Se sentó a su lado, entregando las galletas que pidió.

- Gracias - murmuró - Me llamó Miliardo, estaba...

- Ni lo digas - ironizó - él si querrá acabar conmigo.

Relena le dio un suave beso en la mejilla.

- No si puedo evitarlo.

En ese momento el nombre de Relena Darlian resonó en la sala. Por suerte solo habían un par de personas que clavaron sus ojos en ella reconociéndola. Heero la siguió detrás. Al entrar dudó si sentarse al lado de la joven, la cual tuvo que hacerle un ademán con la cabeza para que interpretara que ese era su lugar. Con un gesto negativo, prefirió quedarse al lado de la puerta parado como vigilante de una situación desconocida.

Fue una consulta bastante extraña. Primero porque el médico la miró con sorpresa al chequear su nombre, preguntando dos veces si era quien creía que era. Luego porque daba constantes miradas a Heero quién parecía que examinaba todo al lado de la puerta.

El doctor la invitó a la zona de ultra sonografía, la paciente se preparó sobre la camilla ante la atenta mirada del ex piloto gundam que temía invadir el procedimiento. Relena solo lo observaba con una leve sonrisa preguntándose qué diablos pasaría por la cabeza de Heero en esos momentos. Sintió el helado gel en su estómago cuando el profesional comenzó a mover el utensilio que captaba las imágenes en una pantalla.

De pronto un leve sonido de latidos de corazón se escuchó en la habitación. Relena volvió a mirar a Heero, quien sin pensarlo, fue acercándose lentamente a la camilla con expresión de duda.

- Si si - dijo el doctor - ese es su corazón en formación. Y eso que pueden ver allí es su desarrollo facial en proceso. Felicidades, todo está perfectamente.

Heero se quedó serio y absorto en la pantalla como si tratara de comprender el mundo a través de ella. La plenitud que sintió por los segundos que sintió latir el corazón de su futuro hijo fue inmensa. "Si la felicidad se siente así, me agrada" pensó internalizando lo que estaba viviendo. Tomó la mano de Relena y la besó en la frente aún tratando de entenderlo todo.

Ambos salieron de la consulta. Relena contenta con un sobre en sus manos que registraban las vistas de su bebé creciendo perfectamente adentro de ella y Heero silente, rígido con las sensaciones que lo inundaban.

Al salir del hospital ya había anochecido. Aún tomados de la mano Heero dijo:

- Relena ¿te gustó De Haan?

- Si, pero ¿que tiene que ver eso ahora?

- Ahí deberíamos vivir cuando nazca nuestro hijo - sentenció.

Relena volvió a sonreír ante su idea. Heero se la devolvió. Sus ojos azul prusianos brillaban en la oscuridad, dedicándole esa mirada sincera muy propia de él. Se abrazaron por unos momentos y luego ambos decidieron pasar por alto la limusina en su retorno, prefirieron caminar hasta el palacio deteniéndose en un pequeño restaurante italiano para cenar.

Simplemente ese día se coronaba como perfecto. No importaba el clima, las miradas de la gente, el interés de los medios o las llamadas que buscaban información de su estado. Ese preciso día era único para dos simples personas que deseaban comenzar una nueva vida juntos.


Thinking out loud - Ed sheeran

I'm thinking 'bout how people fall in love in mysterious ways
Maybe it's all part of a plan
I'll just keep on making the same mistakes
Hoping that you'll understand

FIN