Hola, espero estén bien, ya les he traído el segundo capítulo, espero sea de su agrado.
Disfruten de la lectura.
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Capítulo Dos.
Hay un mandamiento creado por Dios, uno que muchos conocemos y debemos seguir, que también es atrayente en cierta forma, orienta la voluntad e intención de nuestros corazones porque va ligado a nuestros deseos e intenciones. Ese mandamiento es uno de los más importantes, el no desear a la mujer ajena. El corazón es débil ante el deseo y las envidias, se olvida de lo más importante una vez que ya se ha caído en la tentación de la carne, cuando tus ojos han visto y anhelado con tanta intensidad a aquella mujer ajena. Es imposible el seducirla, el querer tenerla para ti. Poseerla.
A aquella mujer que tanto deseabas, ya la has hecho caer en la tentación y el pecado. Una vez ya cometido el acto, ya no hay vuelta atrás, se vuelve cada vez más atrayente e imposible de evitar. Hay mentiras, incluso, y cada vez nos consume y vuelve imposible de seguir sin que haya pasado absolutamente nada. El corazón sentirá la culpa. Los sentimientos cambian.
Y Sasuke lo sabía muy bien, lo percibía incluso en ella. Cada día notaba las falsas sonrisas de Sakura a Itachi. Sakura no tenía la culpa, puesto que él había sido el que con sus intensos deseos de tener el corazón de la mujer de su hermano, la había orillado e incitado a caer en las garras de la lujuria del cuerpo y corazón. Sasuke se odiaba por eso, ¿Cómo pudo corromper a un ángel como ella? Y lo peor, ¿Cómo pudo traicionar a su propio hermano?
Porque la deseabas, porque eres oscuro y porque siempre la has querido para tí, has anhelado a Sakura desde hace mucho...Trata de negar la voz de su cabeza.
—Sasuke.— La voz de Itachi, lo vuelve en sí, alejándolo de sus pensamientos y recuerda que está en el trabajo, junto a Itachi, su... hermano.
Él le pone atención a Itachi, mirándolo bien, lo analiza y piensa en su hermano, él es un buen hombre, caballeroso, leal y con una bondad única, tiene muchas cualidades que lo hacen atractivo para las mujeres, además de ser guapo por naturaleza y maduro en esencia. Sí, todo una gama de atractivos para las mujeres, por eso y más, Sakura lo había elegido, había unido su vida junto con Itachi, entregando su corazón, cuerpo y alma sólo para él. Eran una pareja perfecta, Itachi un gran esposo y Sakura una mujer dedicada a ser su compañera. Y Sasuke era... como la oveja negra, como aquél punto oscuro de entre toda la perfectura, se había vuelto loco con tan solo conocer a Sakura, había anhelado a la mujer de su hermano, la deseaba en clandestino. No, la ama y quiere para él.
Como el fruto prohibido, había puesto sus ojos en ella, se había olvidado de lo que era bueno y malo. Y había traicionado a su sangre.
—¿Ocurre algo?— Preguntó.
— Sólo que...— Hizo una pausa, Itachi no sabía cómo empezar,.— Últimamente, Sakura ha estado ¿Irritada, extraña?— Incluso el propio Itachi no sabía como explicarlo. Desordenando su cabello, como una forma de nerviosismo, decidió hablar:— Sakura me evita, no deja que la toque y... cuando quiero hacer el amor con ella, dice estar cansada. No sé que pasa últimamente, ella no era así y me preocupa.—
Estúpido imbécil . La voz de su conciencia gritó, haciendo que Sasuke sintiera la carga de sus pecados.
—;¿Sabes... Sabes porqué está actuando así?— Se atragantó con su propia pregunta.
—No lo sé, pero la he notado muy distinta, cada que quiero acercarme a ella es como si mi presencia quemara, la amo, Sasuke y no saber que sucede con ella, me duele.—
"La amo". Con sólo oírlo decir aquello, a Sasuke le revolvió aquellos sentimientos, traición y celos, sí, había traicionado a Itachi, sí, se había atrevido meterse entre medio de su matrimonio, pero... los celos, la sensación de ser dueño de Sakura lo consumían más. Amaba a Sakura aunque estaba mal hecho.
—Yo haría cualquier cosa por ella.— Dijo, Itachi.— Pero esta vez no puedo, ella impide el que yo me acerque. Sasuke, ¿Podrías tú...?—
No le pidas ayuda al culpable de tu desgracia, hermano.
-Yo... Trataré.—q Respondió Sasuke, Itachi sonrió, sintiendo que un peso se había quitado de sus hombros.
Cuando el dolor, la envidia y el deseo y el caer en la infidelidad se vuelven pesados, la vida se vuelve mentirosa, inmundicia pura daña y el más inocente es el afectado.
¡Oh, Dios! Apiádate de nosotros y ayúdanos a salir de este mal.
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Hola, yo de nuevo jaja, sé que los capítulos son algo cortos y tal vez no se entienda, pero espero les guste, estoy emocionada con este fanfic, espero sea de su agrado.
Gracias por tomar un poco de su tiempo para leer.
