Con Ella
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Disclaimer: Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi
Summary: Un mal entendido separa a las familias y rompen sus relaciones. Akane es violentada sexualmente y ante las inminentes consecuencias sentirá que ya no puede estar con Ranma. Este descubrirá que alguien muy cercano le hizo daño. A ella, la persona que más ama en el mundo. Akane. Y el estará a su lado. Estará…Con ella.
Capítulo 13
Padre e hijo: lazo destruido.
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Cada noche
Yo me vuelvo a enamorar
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Ranma entro a la habitación matrimonial, la más grande del local. Recordó también que hace unos días, antes del insulto de su padre hacia Akane a la salida de la consulta del doctor Tofu, Genma le había prohibido abrir una caja pequeña con candado que estaba en el costado del armario.
Al encontrarla, sin demoras, la golpeo destrozando parte de ella y por ende vio su contenido…el cual…
…lo dejó impactado.
Fotos de su ex prometida con ropa y semidesnuda.
A Ranma le temblaron las manos al verlas. En una Akane estaba de costado mostrando su espalda colocándose su sostén, pero sus pechos no se veían mucho, pero al estar en bragas se veia mostrando su buen trasero. Por la posición era muy posible que la instantánea fuera tomada desde la ventana de la joven. Lo que le dio horror fue ver que en una esquina de la foto hay un líquido semi blanco que el muy bien conocía y sintió asco hacia su padre. Estaba fresco por lo tanto dedujo que solo horas atrás se estuvo auto-complaciendo.
-Esto…es-le costó pasar saliva-de lo peor… ¡Viejo cerdo!-su rostro de puso rojo de la furia-¡MERDA!-
De pronto la puerta se abrió y Genma Saotome apareció. Ranma al sentirlo, no fue capaz de verlo a la cara de inmediato.
-Hijo-vio a este hincado. Noto lo que hacía… viendo su secreto. Su obsesión. La cual había sido descubierta. Sonrió cínico-Bueno, ya no puedo ocultarlo más ¡Ja!-
La ira empezó a invadirle. Se puso de pie con la evidencia en mano.
El hombre de lentes vio ese detalle-En esa foto Akane se ve muy deliciosa…me pongo duro cuando la veo-dijo descaradamente desatando más la furia de su primogénito.
-Tú…-dijo con voz baja.
-Parece que si no fuera por el doctor, anoche te hubiera ganado y me la habría cogido yo primero que tu-toreo a propósito a su hijo siendo lo más sincero en sus intenciones con su ex casi nuera.
-¡CALLATE!-
Ranma no pudo soportar más sus palabras y la situación, así que termino por golpear a su padre el cual al impactarse, trizo la pared de la habitación.
-¡Argh!-se quejó el hombre-
Ranma hizo sonar sus dedos acomodándolos para un nuevo ataque.
-Eres basura-su voz era de ultratumba.
El aludido se limpió el labio y se levantó-Ranma hijo, en la vida hay que compartir-el chico mostró los dientes-Y no es malo hacerlo por el mismo gusto hacia una mujer…-sus lentes brillaron-…que nos queremos follar hasta el cansancio-sus dientes superiores quedaron encima de su labio inferior mostrando un gesto de lujuria-¿A que tu no?-
-¡MALDITO ENFERMO VIOLADOR!-su parte racional se esfumo solo dando paso a impulsos viscerales- ¡AARRGH!-
El puño volvió a estrellarse en su quijada. Genma lo recibió quedando adolorido, pero este también lo golpeo de vuelta sacándole sangre. Ambos se enfrascaron en una lucha. Ranma comenzó a utilizar el Kachu tenchin Amaguriken.
-¡MOCOSO INMADURO!-le dio en el abdomen.
-¡PUERCO!-este pudo contra el dolor físico devolviéndole otro.
-¡¿ME LA SERVIRÉ OÍSTE?! ¡SE LA METERÉ!-
-¡SOBRE MI CADÁVER!-
-¡PUES ADELANTE!-
Genma le hizo un barrido de pies a su hijo, el cual cayo, ya que Saotome conocía la forma de pelear del joven al haber sido el mismo su maestro. Al estar encima comenzó a darle codazos, patadas y demás que Ranma lograba esquivar. El chico ya estaba de pie nuevamente.
-¡Tomare a Akane y se lo haré! ¡UNA Y OTRA VEZ!-
-¡NUNCA! ¡NO VOLVERÁS A TOCARLA VIEJO INMUNDO!-
- ¡JAJAJA!-rió cínico desatando más furia en el joven-¡No sabes cómo disfrutare correrme dentro de ella-
-¡PRIMERO TE MATO! ¡VIEJO ASQUEROSO!-Le dio una dura patada con todas sus fuerzas que lo hizo volar hasta la ventana y al aterrizar en esta se rompió provocando un fuerte estruendo.
El crujido alerto a los demás.
Primer piso.
-¡¿Que fue eso?!-Exclamo Ukyo-
El rostro de Nodoka mostró preocupación-Los únicos que están arriba son…-
((TE MATARE))
((SOLO INTÉNTALO))
Claramente era la voz de sus dos Saotome.
Padre e hijo.
-¡Ran-chan!-
-¡Genma!
Las mujeres subieron aterradas a la segunda planta.
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Al entrar ambas quedaron consternadas al ver como Ranma, que sangraba de la boca, le daba un gancho a su padre enviándolo fuera del destrozado ventanal haciendo que cayera al patio trasero del local. Sin acabar con el ajuste de cuentas, saltó a fuera de la ventana en busca del hombre de gafas.
Se dieron cuenta que no era cualquier entrenamiento.
Era una pelea.
Una que iba en serio.
-¡Ranma! ¡Genma! ¿Qué pasa?-tanto la cocinera como la madre del joven se asomaron por la ventana viendo que el enfrentamiento no había concluido y que el hombre mayor se levantaba a pesar del gran golpe recibido con sangre escurriéndole de la cabeza ocasionado por un corte.
Las mujeres corrieron al lugar del enfrentamiento.
Abajo los Saotome continuaban.
-¡Jamás te creí tan miserable!-escupió dolido con la respiración descontrolada con algunos moretones por los golpes que le dio su padre.
-¡Oye! ¡¿Qué culpa tengo de que me guste una mujer joven?!-
-¡ES MI PROMETIDA!-
-¡LO ERA! ¡Ahora está libre de un mocoso indeciso como tú que no tiene pantalones!-
-¡BASURA! Tú sabias lo que siento por ella, siempre lo has sabido y aun así no te detuviste-reprocho.
-Siempre fuiste un cobarde que no lo admitía. Te puse una linda chica como prometida y no hiciste nada. Eres un lento y estúpido. Si no aprovechaste lo que te serví en bandeja de plata no es mi problema. Ahora puedo tomarlo yo-respondió -es decir ¡La tomaré yo!-
-¡NUNCA!-
-¡HARÉ LO QUE QUIERA!-
-¡JAMÁS LO PERMITIRÉ!-
-Jajaja ¡No podrás detenerme mocoso!-
-¡Cerdo! ¡Por si fuera poco tienes a mamá! ¡ESTAS CASADO! ¡Descarado!-
Luego de su reproche volvió a golpear al hombre con patadas reiteradas, pero este también le respondió provocándole leves heridas abiertas.
-Una cosa no quita la otra. Puedo tener ambas-sonrió de medio lado sin inmutarse por las acertadas acusaciones –Pero si de verdad quieres a tu madre no deberías contarle nada-dijo astuto-Ella sufriría mucho y tú no quieres verla mal ¿Cierto?-Ranma se vio indeciso y afectado por sus palabras.
-Eres un...-Genma lo interrumpió a posta-
-Piénsalo, ella no debe saber que me quiero follar a tu EX Prometida-Remarcó lo último. Ranma rugió furioso-Que se lo quiero hacer como animal-
-¡ERES UNA MIERDA!- aulló colérico. El chico volvió a lanzar golpes fuertes y firmes a su padre- ¡VIEJO MALDITO!-
-jajajajaja-
Este hacia lo posible por devolvérselos al defenderse, pero le costaba por la caída que había sufrido. Las patadas y ganchos no acababan. Ranma entro como en un trance en el cual no paraba de golpear a su viejo que aunque le seguía dando pelea y le devolvía severos derechazos, que ya no era con la misma solidez, pues estaba lastimado.
-¡COMO FUISTE CAPAZ! ¡MALDITOOO!-
-¡RANMA! ¡GENMA! ¡Basta!-bramó la matriarca Saotome. Al instante el primero en ser nombrado paro sus acciones sin voltear a ver a su madre. Tenía su mirada clavada en el hombre mayor.
Ese grito lo había devuelto a la normalidad. Había estado como loco descargando su furia. Respiro con dificultad cayendo hincado al suelo para calmar su respiración. De reojo vio cómo su madre y amiga estaban a pasos de llegar a su lado.
Antes de que lo hicieran se dio fuerzas y se levantó.
Camino con un poco de dificultad luego de las respuestas de su progenitor.
Llego donde este.
Lo levanto tomándolo por las solapas yendo al oído.
-No le diré nada a mamá, pero ni se te ocurra volver a acercarte a Akane ¿Oíste?-farfulló esperando una respuesta que no llegó. Solo una sonrisa cínica entregada por su padre. Ante aquello lo tiro al suelo provocándole un nuevo golpe, ya que aterrizo en su dañada espalda, la cual sangraba.
-¡Argh!-
-¡Cariño!-exclamo asustada Nodoka estando ya con su marido sosteniéndolo.
-Me voy de aquí-expreso seguro el artista marcial-Gracias por todo U-cha-esta había llegado recién a su lado para ver cómo se encontraba.
-¿Qué? ¿P-Pero por qué?-la castaña no entendía nada. No quería perder a Ranma. Si se iba sus probabilidades de tener algo con el ya serian nulas.
-No puedo vivir bajo el mismo techo que ese-el desprecio utilizado fue claro para todos los presentes.
Genma solo le sostuvo la mirada desafiante para luego gesticular con burla.
-¡Hijo! No seas irrespetuoso con tu padre-reprendió la señora Saotome-¡Mira como lo dejaste!-se quejó horrorizada por las condiciones de Genma.
-Lo siento madre, pero no puedo tratarlo de otra manera-se justificó sin abandonar su tono de seriedad y desdén.
-¿Díganme que está pasando con ustedes?-paseo la vista en ambos- ¿Por qué quieres irte hijo?-
El aludido se acercó a la mujer. La levanto haciéndola soltar al hombre que se acomodó en el suelo-Es algo entre él-vio a su padre-y yo-le beso la mejilla-Voy por mis cosas-emprendió el camino hacia el interior-Adiós madre-
-¡Ranma hijo!-
-¡Ran-chan espera!-la joven siguió al muchacho-
Nodoka observo a su marido.
-Genma ¿por qué? –
-Ya lo oíste. Ahora ayúdame y no preguntes más-esta preocupada, le hizo caso.
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Sus pertenencias no eran muchas, por lo mismo tardo unos pocos minutos en guardar todo. Quería salir de allí lo más pronto posible. Estaba agachado al lado del futón que había usado desde que llego al local de su amiga.
-¿Ran-chan dime porque haces esto? ¿Qué hizo tu padre?-
-Ese viejo no es más mi padre-sentencio serio sorprendiendo a Ukyo-
-¿Qué? pero ¿Por qué tú?-
-No diré nada más U-chan-se levantó luego de terminar de cerrar su gran mochila-
-¡Ran-chan!-exclamo angustiada. Veía que Ranma estaba herido.
-Gracias por todo-le sonrió sincero y la abrazo. Esta se emocionó por tal gesto devolviéndoselo de inmediato. Lo apretó más. Eran pocas veces las que el joven tenía una muestra de afecto hacia ella.
No lo soltaba.
-emm…Ukyo-
-¡No te vayas!-
-Lo siento, pero debo hacerlo-dijo al fin soltándose lentamente de ella.
-Estas herido -quiso tocar la fisura de su labio, pero el joven lo evito-¿Dónde iras?-
-No te preocupes por eso. Lo tengo todo previsto-
-Ranma-
-Cuida a mamá hasta que pueda sacarla de aquí y dejar de abusar de tu hospitalidad-
-Descuida-respondió la castaña bastante afectada.
-con respecto a los daños causados-hablo apenado- los pagaré-
-No te preocupes-
-lo hago. Es lo justo-la chica asintió - Adiós, nos vemos-Ranma se giró para irse.
-¡Ranma!-
Cuando el aludido volteo para responder al llamado de su amiga esta se le fue encima y le planto un beso el cual el chico no pudo evitar. Se sostuvo de los hombros de ella, pues el impulso fue tan fuerte que casi lo botó. Ukyo se sostuvo del cuello de su ex prometido sintiendo sus propias lágrimas correr, pero notó la falta de respuesta del joven.
Ranma no quiso ser malo con la chica así que finalmente respondió suave y dio por finalizado el beso el cual no le produjo nada importante.
No sintió emoción.
Solo fue una presión física en sus labios, carente de sentimientos de su parte hacia su ex - prometida bonita.
¡Vaya! no esperaba ese beso…a pesar de lo bonita que es U-cha, no sentí ni la mitad de lo que siento con Akane…veo que…
…la belleza no tiene nada que ver…aunque…mi marimacho es muy hermosa
La joven en cambio se sintió muy emocionada, pero al sentir como Ranma cortaba la caricia sabía que no podía esperar mucho de él. Vio la expresión de incomodidad que tenía.
-Ra-Ranma yo-
-No te preocupes U-cha-le sonrió. Acaricio la mejilla y luego le despeino el cabello como signo de amistad.
Ukyo entendió que no obtendría nada más.
Ambos se miraron entendiendo el mensaje del otro. Ranma se giró nuevamente llegando a la entrada. Se despidió alzando su mano.
Ranma…agradezco que no me hayas rechazado.
Al menos respondiste mi beso.
El único que creo que tendré de ti.
Ukyo se resignó a aceptar lo que estaba sucediendo.
Al verlo salir sintió mucha aflicción. Vio perdida la oportunidad que tuvo de enamorarlo en el tiempo que vivió allí. Aunque muy en el fondo sabía que el chico ya estaba prendado de alguien más.
Ranma…
¿Por qué ella?… ¿Por qué no yo?
No importa…ya no están juntos…al menos ese es mi consuelo.
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Al salir del local se encontró con su amigo y rival.
Lo vio recargado al lado de la muralla de la puerta de entrada con los brazos cruzados.
-¡Ryoga!-Se asombró de verle todavía allí. Olvido que lo había seguido, pues gracias al chico perdido se había enterado del oscuro secreto de su progenitor. Supuso que se perdería, pero de reojo miro el reloj de muñeca del joven además que tenía un tipo de brújula.
Este se despegó de su soporte-Ranma vi todo-
-¿Eh?-
-Vi cómo le atizaste al viejo ese-
-¿Y porque no interferiste?-
-No podía hacerlo. Ese ajuste de cuentas era entre ese viejo y tú-Ranma asintió. Ese honor los caracterizaba a ambos artistas marciales- aunque…-lo vio apretar los puños con rabia-…cuando se refirió a Akane-san de forma tal vulgar y sucia yo…quise romperle todo los huesos-
-No te culpo. Sentí lo mismo-
-Imagino que es duro-
Asintió nuevamente guardando la avalancha de sentimientos que lo corroían por dentro-Enterarte y ver que tu propio padre desea a la chica que…que…-
-…que amas-completo Ryoga-
Con su cabeza acepto esas acertadas palabras.
Ya no tenía nada que ocultar.
-Es algo muy fuerte-
-Si-
-Entiendo tu furia. Amo a Akane-san y por ella haría lo que fuera-expresos sincero molestando un poco al pelinegro. Sabía lo que la joven provocaba en los chicos y sobre todo en este-
-Lo sé-respondió.
Uno es capaz de todo por ella
Ambos se miraron y asintieron pues, compartían su amor por la misma muchacha.
-Bueno, te advierto que si me encuentro a ese viejo no dudaré en darle su merecido-aclaro muy seguro de sus palabras.
-Ese hombre ya nada tiene que ver conmigo, así que hazle lo que creas justo-respondió con honestidad aun sintiendo el dolor de ser traicionado por su padre.
A pesar de la seguridad de sus palabras, Ryoga notó que aquello lo afectaba. No era para menos. Era su padre al fin y al cabo. Con el cual había vivido toda su vida.
-Ranma, puedo darte albergue por esta noche, aunque solo tengo un saco más de dormir para prestarte. Estoy en un parque cerca de aquí-
-Gracias-
Acepto la ayuda, pues al día siguiente iría al lugar que sería su nuevo refugio.
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Tres días después.
-Si papá. Estoy bien. Si. Era para estar más controlada por mis pesadillas y ataques que me han dado-miro a Ono el cual asentía-Sí. Era por si algo complicaba mi…m-mi…-aun costaba decir esas palabras. No las asumía del todo-embarazo…eso-cerro los ojos calmando sus nervios. No quería que su padre sintiera su intranquilidad-No te preocupes, mañana volveré. Ayudare al doctor con algunas cosas de trabajo ¿Cierto?-preguntó directamente al quiropráctico que no pudo negarse.
-¡Su hija tiene razón señor Tendo!-dijo en un tono más fuerte para ser escuchado desde la otra línea. Ella le dio la señal de que padre había oído perfecto y claro.
-Aja. Si. Descuida. Está bien. También yo papá. Te veré mañana ¡No exageres! Ay…Bien. Adiós-colgó suspirando-Papá ahora se preocupa mucho cuando no estoy en casa-la joven se sentó junto al doctor y la ginecóloga, la cual había presenciado la llamada.
-Desde lo que te sucedió-
Ella asintió.
-Se siente algo culpable todavía-dijo algo triste.
-Es normal. Tu papa siempre te ha cuidado demasiado. Eres su niñita-
-Lo sé-sonrió.
Ambos asintieron. Era un tema delicado. Sobretodo que ahora su "niñita" seria madre luego de aquel negro episodio. Ono rompió los segundos de silencio.
-Akane ¿Estas segura de volver a trabajar? Sabes que al ser tu jefe puedes descansar unos días más-
-No doctor Tofu. Ya estoy bien-dijo segura estando en la oficina de este. Estaba con ropa de dormir todavía. Apenas se había levantado luego de los días de reposo después del ataque.
Pensaron que era lo mejor. Momo lo había sugerido y dieron una muy buena excusa a Soun para dejarla en el consultorio y que no sospechara de lo sucedido a su hija. Bien sabia Tofu que si se llegaba a enterar de lo acontecido el señor Tendo no dudaría en ir donde Genma y querer matarlo. Pero ella no quería provocar más problemas. A pesar de que ambos médicos sugerían la denuncia Akane se negaba, pues al ponerla podría enterarse la señora Saotome y generar un escándalo que se traduciría en tragedia. Además ya tenía una mala imagen y sabiendo lo cobarde que era Saotome Genma era probable que negara todo culpándola a ella.
Y no.
No quería más pleitos.
Por eso se obligó en enfocarse en el trabajo de la consulta. Quería ayudar.
Insistía en lo mismo.
-Bien, entonces para no darte algo pesado-ella lo reprendió con la mirada-ordéname estos archiveros de ficha clínica por apellido-ofreció esperando que no le pidiera nada más.
-De acuerdo-
Luego de la plática se puso a trabajar para distraerse.
Solo había tenido que ayudar a limpiar las habitaciones del segundo piso, es decir una sola. Pues las demás estaban hechas. Luego había ordenado unas fichas en la computadora del doctor. Nada más.
Se había aburrido. Pero sabía que sería difícil convencerlo y aunque no fuera tanto trabajo iría de a poco.
-Entonces doctor yo volveré ¿Sí?-
-Aja-
Sonrió. Esta niña sí que era testaruda. Después del ataque de Saotome dejo que se repusiera del shock vivido, pero después de solo dos días había bajado de su habitación a su puesto de trabajo. Le convenció de que ya no estaba mal, que le servía distraerse, pero como siempre quería cuidarla de cualquier malestar la quiso enviar de vuelta a su casa, pero ella se opuso rotundamente. Al final entendió que tenía razón. Trabajar era la mejor ayuda para la joven madre.
También noto que no quería salir del consultorio, de alguna manera sabía que Akane tenía miedo. Evitaba cruzar la puerta de la consulta. A pesar de ser tres días los que llevaba allí y de tener una excusa para evitar contarle a su padre lo sucedido, también sabia estaba asustada de salir y volver a encontrarse con Saotome Genma. Por eso quería que la chica viera a Ranma.
Era la única persona que le daba paz y en la cual confiaba ciegamente.
Se aseguraría que hoy mismo se vieran.
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Al quedar sola fue inevitable pensar para Akane.
Ranma…tengo tantas ganas de verte.
Solo que…
No sabía cómo enfrentarlo. Estaba dolida. No sabía cómo tomaría lo sucedido o si le creería.
Tofu le había dicho que hablara con él. Que era lo mejor. No había manera de saber su reacción si no se le decía. Tenía derecho a estar al tanto de lo que su padre le hizo, pues había sentimientos involucrados de ambos y aunque no quisieran tendría que enfrentar la reacción de su ex -prometido.
Y su ahora…
¿Amigo de besos?
Ranma
Era obvio que su avance estaba detenido mientras no se vieran a la cara aclarando todo. Se lo debían. No podían seguir dándose largonas. Era cierto que todo lo del ataque era reciente, pero necesitaba el apoyo del chico que amaba.
Su amigo Tofu Ono tenía razón.
-Tengo que verte Ranma…-asintió segura.
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Nerima.
Estancia Oguri.
Ahora estaba en la habitación de una pensión que hace un tiempo pensó en vivir. Una idea lejana que guardaba junto con un aviso económico de un periódico en donde estaba el ofrecimiento que finalmente tomó. Solo que las circunstancias lo obligaron a adelantar sus planes, por eso ahora, en ese espacio que el mismo se pagaba, podía hacer todo aquello que lo ayudaría a tener un lugar donde verse con Akane sin que otros interfirieran.
Tenía uno donde traerla. Uno que solo ella conocería. A pesar de llamar a su madre y confirmarle que estaba bien, prefirió no decirle en donde vivía. Pues si lo hacía, estaba seguro que Ukyo se las ingeniaría para ir a importunarlo y no. No quería eso. Menos la fastidiosa de Kodachi. Ni ninguna otra prometida.
Bueno.
Su ex prometida sí.
Akane.
Estaba con unas enormes ganas de verla, solo que la vergüenza de su apellido lo devastaba. Su propio padre había intentado abusar de ella. Se había enterado de que Genma estaba en el hospital por la paliza que le dio, cosa que no le importó. Según él, se lo tenía bien merecido por violador, canalla. Por fijarse en su chica.
Maldito.
Todavía le costaba trabajo asimilar eso.
Pero ya estaba más calmado.
Hoy la vería. Una temprana llamada al doctor le confirmo que la chica volvía a su rutina.
Akane…quiero verte.
También estaba consciente de que todavía no definía su relación con ella y pensaba que sería difícil el que un hombre la llegase a tocar. Pues todavía debía de estar traumada, por lo tanto si quería ser su novio tendría que empezar por saber cómo se sentía después del ataque de su padre.
No estaba seguro si ella quería volver a verlo.
¿Qué pasa si ya no quieres saber de mí por culpa de ese viejo asqueroso?
¡Maldición!
¿Qué voy a hacer?
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Mansión Kuno
-Así que…mi Ranma-sama ya no vive en ese horrible lugar-
-No. Fue fácil enterarme por esa chica que también es prometida de Saotome-
-¡EX prometida!-
Rodo los ojos fastidiado-Si, si eso. Le coquetee un poco y le saque la información. Pues hace unos pocos días haciendo la guardia que encargaste escuche unos estruendos en ese local-
-Ummm…-le extraño aquello-¿Algo le paso a mi Ranma-sama?-inquirió preocupada.
-Por lo que pude sacar de información él y su padre tuvieron una fuerte pelea-
Kodachi estaba muy intrigada-Mm…no creo que sea porque lo comprometió conmigo-
-Pero prima, quien querría ser tu novio-dijo sarcástico.
-¡Cállate idiota!-
-jajaja-
La pelinegra se quedó pensando. Estaba intrigada por ese altercado que acababa de mencionar Shotaro. Luego supo que el único que le daría información de su amado seria su futuro suegro.
-¿Sabes algo más?-
-La mamá de tu amorcito llevo al hospital al viejo Saotome, está ingresado allí-
-creo que le iré a visitarlo-
El chico hizo un gesto desinteresado.
Sus cavilaciones estaban en otro lugar.
Soy padre…¡Vaya!
Se siente raro
A pesar de que todo fue por darle gusto a la loca de mi prima...ahora seré padre y tal vez... nunca llegue a conocer a esa criatura.
No supo porque esa posibilidad le dio angustia.
-Creo que también iré a visitar a alguien-
Kodachi lo miro con superioridad para luego irse de la sala en donde se encontraban. Por su parte Shotaro siguió dando vueltas al asunto.
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Eran cerca de las 5 de la tarde.
Ranma estaba sentado en el acostumbrado parque en el que se veía con Akane. La estaba esperando.
Los minutos pasaban y no aparecía.
¿Se habrá arrepentido?
¿Ni siquiera soy digno de que me diga en la cara de que no quiere verme más?
Su estómago se contrajo ante tal posibilidad.
Devastado, bajo la cabeza apoyando sus manos en esta, tomándose los cabellos. Estaba angustiado. No se caracterizaba por tener paciencia y con lo último que había ocurrido, tenía razones de sobra para pensar lo peor.
Tal vez ella no quería verlo más.
Eso…eso debe ser…ella.
Ella
-¡Ranma!-
Todo su ser tembló gratamente al escuchar su voz.
Levanto su vista viendo Akane.
Ahí estaba ella.
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つづく...
¡Hola!
Aquí está la actualización.
Perdónenme por la gran tardanza, de a poco iré actualizando todo. También les agradezco los comentarios que me dejaron pidiéndome que volviera.
No puedo hacerlo todo de una, así que iré paso a paso.
¡Gracias por leer!
Akane Kou
