Con Ella

.

.

.

Disclaimer: Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi

Summary: Un mal entendido separa a las familias y rompen sus relaciones. Akane es violentada sexualmente y ante las inminentes consecuencias sentirá que ya no puede estar con Ranma. Este descubrirá que alguien muy cercano le hizo daño. A ella, la persona que más ama en el mundo. Akane. Y el estará a su lado. Estará…Con ella.

Capítulo 14

Juntos

.

.

.

Y el silencio

Que era grande como el cielo

.

.

.

Tal vez ella no quería verlo más.

Eso…eso debe ser…ella.

Ella

-¡Ranma!-

Todo su ser tembló gratamente al escuchar su voz.

Levanto su vista viendo Akane.

Ahí estaba ella.

Y Tofu.

La joven estaba quieta, pero vio como algo le decía al médico y este luego se retiraba haciendo unas señas que el entendió como 'cuídala y tráela de vuelta'.

Este asintió sonriendo nervioso.

Cuando el doctor desapareció del campo visual se levantó para así poco a apoco acercarse a la joven.

Ambos lo hicieron.

Nerviosos, se quedaron a tres metros de distancia con la cabeza gacha, la cual fueron levantando hasta quedar viéndose tímidamente.

Akane vio a Ranma con su camisa china color lila de manga larga. Mientras el apreció el pantalón ajustado, pero con una chaqueta deportiva algo delgada y un poco ancha que le llegaba más arriba de la rodilla.

Aun así, se veía bonita a sus ojos.

De pronto recordó lo que había hecho su padre junto con el sentimiento malsano que este albergaba por ella desde hace un tiempo. Sintió vergüenza.

-Akane…yo…-tenso los labios-l-lo siento-apretó los puños con impotencia cerrando los parpados.

La chica preocupada por su semblante se acercó más.

-¿Ranma…por qué?-no entendía y de pronto comprendió.

-Lo que hizo Saotome Genma es…es…repugnante…es…-la chica noto la decepción en los ojos…de su ex prometido-…de lo peor…ese, ese miserable-la rabia con la que dijo esas palabras la dejo pasmada. Ella pretendía contarle, pero alguien se le había adelantado. Aun así nunca lo había escuchado dirigirse hacia su padre de esa manera tan impersonal. Ella lo sabía de primera fuente. Habían vivido bajo el mismo techo un buen tiempo. Realmente su lazo con su padre se había roto.

Junto sus manos tapando su nariz y boca consternada. Ranma se sentía culpable. Él estaba cargando con un peso que no le correspondía. Frente a eso su cuerpo actuó solo.

Cerro la distancia y lo abrazo sorprendiendo al chico que con sus manos tiritando y procesando lo que sucedía termino por responder a la muestra de cariño. Encorvándose un poco por la diferencia de estatura la envolvió en sus brazos y la apretó con fuerza trasmitiendo todo lo que le hacía sentir.

-¡No es tu culpa Ranma!-exclamó sollozando-¡No lo es! ¿Oíste?-su intensa mirada le obligaba a dar una respuesta afirmativa a su declaración-¡No lo es!-

-Akane yo…-dijo sintiendo como su garganta se cortaba, pues también soltó unas traicioneras lágrimas que su ojo derecho no pudo detener.

La abrazo más fuerte sintiendo como ella lo separaba y tomaba su rostro con ambas manos mirándolo fijo. Sus ojos no paraban de admirarse.

-si estas a mi lado…-ella trago para continuar. Mientras el acaricio su rostro para luego tomarlo también-…yo podre con todo p-porque…-estaba nerviosa.

-Akane… -

-…quiero estar siempre contigo…-

Ambos se volvieron a mirar y sus ojos lo dijeron todo. Sus rostros se juntaron y con timidez comenzaron a cerrar distancia. Se besaron lentamente hasta que la tensión fue disminuyendo. El beso continuaba luego de volver a reconocer esa complicidad que tenían como pareja sin dejar claro que lo eran, pero sus labios se recordaban por lo tanto los abrieron un poco más dándose otro beso, sonriendo dentro de este al entender que sus sentimientos eran correspondidos.

Al terminar Ranma dio uno cortito que término dando por sentado lo que querían decirse antes. Akane sonrojada al igual que su ex – prometido tomo su mano guiándolo para sentarse en la banca.

Uno frente al otro enredó sus dedos con el corazón latiendo a mil. Sus bocas querían abrirse, expresarse a viva voz, pero dados los hechos que estaban asimilando recién de lo que por tiempo sentían no era fácil hablarlo, así como así. Cuando se veían a escondidas incluso dos días antes del ataque todavía no aclaraban lo que eran, pero sus miradas dieron respuesta a esas interrogantes que previamente no se atrevieron a formular.

Ranma la miro.

Ahora no tenía nada que perder.

Ella estaba allí diciéndole que lo quería consigo. No le guardaba rencor. De hecho entendía que los actos de su padre no eran culpa suya siendo ella misma quien se lo había afirmado hace unos momentos. Ella le decía con esa hermosa mirada avellana que sentía lo mismo que el hacia ella.

Lo embargó la calidez de la mano femenina. Vio sus dedos masculinos entrelazados todavía con los de ella.

Se dio valor.

La miro intensamente.

-Akane-ella presto atención de inmediato.

-¿S-si?-

-¿Quieres?-una gota de sudor provocada por el nerviosismo escurrió en el pelinegro.

-¿Qué sea tu novia?-completo adivinando sus palabras.

-¿Eh?…b-bueno-él quería hacer la pregunta.

-Ranma-

-Si…quiero que seas mía-se sonrojo por lo íntimo que sonó eso-

-Yo-ella estaba muy feliz-

-M-mi novia...eso…mi novia Akane-

Ella sonrió embobando al joven que sintió un nuevo abrazo de la chica. Respondió al instante inquiriendo nuevamente- ¿Entonces? -

- ¡Claro que si bobo! -

Ante su respuesta el chico de ropas chinas la separo acariciando su mejilla- ¡Mi linda marimacho! -la beso profundamente siendo correspondido.

.

Luego de una caminata tomados de la mano llagaron al consultorio. Se detuvieron para luego abrazarse. Sincronizados se dieron un corto beso y luego otro que duro unos segundos más.

-Bueno Ranma, nos vemos mañana-dijo sonriendo.

-Si. Mañana-el chico estaba muy aturdido por los besos. Jamás imagino lo genial y placentero que sería ser el novio de Akane. El sentir sus labios, su calor tan de cerca.

Se soltaron y Akane se volteó despidiéndose con la mano. El respondió al gesto con la suya.

Apunto de entrar la joven se giró de nuevo.

-¿Akane?-pregunto dudoso.

-mañana iré a Tokio para ver a la señorita Momo-

-¿Por qué?-

-tiene unos aparatos más avanzados en su consultorio personal de allá para…mi primera ecografía-explico sonrojada.

Ranma que no entendía que era eso. Solo le intereso estar con ella.

-¿P-puedo acompañarte?-

La joven se puso tan feliz que se lanzó a abrazar a su novio.

-¡SI!-

Ranma también se sintió feliz de volver a sentir la calidez de su chica. Tendría que pedir permiso extraordinario en su trabajo, pero no importaba si tenía problemas. Tenía que estar con ella. Noto lo importante que sería para Akane su compañía.

.

.

.

Nodoka caminaba por las calles de Nerima.

Iba pensativa.

El hecho de que su retoño se fuera de su lado por no querer vivir con Genma, luego de haber querido estar con ella para recuperar el tiempo perdido le dio a entender que algo muy delicado había pasado entre ambos. No era un juego de niños. Eso la asustaba. Los hombres más importantes de su vida estaban peleados y ella todavía ignoraba la razón, pero la descubriría. De pronto recordó un detalle. Luego de la pelea, ella había vuelto a su dormitorio para ver los desastres ocasionados y encontrar la manera de cómo responderle a Ukyo, no obstante, jamás imagino encontrarse en la esquina de la alfombre cerca del armario unas fotos con poca ropa de Akane-chan. Verlas la sorprendió, además al lado de estas había una caja, que sabía era de su esposo, con la tapa forzosamente rota. Eso la hizo temer en algo que no supo explicarse. Luego esa noche se lo comento a su esposo en una de sus primeras visitas. Este le había dicho que en realidad ese objeto era de Ranma incluyendo las fotos. No supo porque, pero no le creyó del todo. Era extraño. Su instinto de mujer le decía que había algo más.

Sacudió su cabeza.

Prefirió olvidar sus dudas. Mejor se concentraría en el lugar donde estaba.

Quería ver a su hijo. No tenía seguridad si en este horario estaba, pero creía que sí.

Constructora inmobiliaria Shimizu.

La señora Saotome llego al lugar de trabajo de su hijo. En cuatro días solo había hablado con él una sola vez. Noto que no estaba para nada interesado en la salud de su padre a pesar de que este estuviese hospitalizado. Por eso le causó extrañeza. A su modo Ranma demostraba interés, pero esta vez nada.

Nada de nada.

En absoluto.

Parece que algo malo le hizo Genma a mi Ranma

De lo contrario…no estaría así con su padre…mi niño no tiene sentimientos mezquinos…eso quiere decir que de verdad algo pasó…algo hizo Genma que hirió a nuestro hijo

¿Qué será?

Hijo mío

¿Estarás bien?

¿Estarás alimentándote bien mi niño?

¿Tendrás frío en las noches?

Eran muchas las preocupaciones. Su hijo era lo más importante que tenía en su vida, y notaba que varias cosas estaban pasándole antes de que se fuera, pero este no le tenía la confianza suficiente y eso la lastimaba.

¡Mi Ranma!

.

Desde lejos, a pesar de las rejas que separaban la calle del edifico en construcción el jefe de la obra vio a una mujer algo perdida. Se aproximó hasta estar un poco más cerca quedando sorprendido.

¡Qué mujer tan bella!

Jamás la había visto… ¿Qué querrá?

Acomodó su voz con un pequeño carraspeo.

-disculpe…dama… ¿Busca a alguien? -pegunto nervioso.

Nodoka miro de inmediato al hombre que le habló. Al verlo con un casco blanco pensó que era un tipo de supervisor.

¡Vaya! realmente es hermosa. Hace tiempo que no veía a una mujer así…que ojos tiene…y que figura…

-Eh…si…-

¡Oh! Tal vez busque a su marido

Pensó desilusionado.

-Mi hijo trabaja aquí señor…-explicó ella.

- ¿Su hijo? -pregunto más animado.

-Si. Saotome. Saotome Ranma-

-¿Eh? ah… ¡¿Ranma es su hijo?!-no imagino que su mejor obrero tuviese una madre tan bella.

-Si-ella le sonrió dejando algo embobado al hombre-él trabaja hace no mucho tiempo aquí-

-Ah…SI. Si. Es un excelente trabajador-

-¿Puedo verlo?-

-El…no está. Pidió un permiso especial hoy-

-¡OH!-La mujer puso un gesto desalentador que no le gusto a Kimura.

-Pero vendrá mañana, por si q-quiere venir también, pero… ¿Dígame necesita algo? -preguntó muy interesado.

Ella en tanto pensó muy bien que responder. El hombre era muy atento con ella. Le agradó.

Kimura Naoki se dio una pequeña vuelta saliendo a la calle y quedar frente a la dama. Ella se sintió halagada por la deferencia del hombre.

-Pues… ¿puedo hablar de mi hijo con usted señor? -no entendió el porqué de aquella petición, pero aceptó.

-Claro. Venga-

-Gracias-algunos de los trabajadores vieron como el jefe se tomaba la molestia de llevar a esa desconocida mujer a su oficina. Se notaba lo fascinado que estaba con ella.

.

.

Hospital de Tokio.

Tofu, Ranma y Akane estaban esperando el llamado de Momo. Ya querían saber cómo estaba el embarazo de la joven.

De pronto sin que ninguno se lo hubiese esperado…

… Shotaro apareció frente a ellos.

-¡¿Pero qué?!-

No…no puede ser…

Sho-Shotaro

Akane se tensó demasiado. Algunos recuerdos de la violación atacaron su mente al ver al culpable de su estado, pero se obligó a no desmoronarse. A estar tranquila. Ranma estaba con ella. Por eso podía darse valor de enfrentarlo, aunque internamente estuviera muerta de miedo. Tomo el brazo de Ranma demostrándole lo que le provocaba ese joven.

-¡¿Qué HACES AQUÍ MALNACIDO?!-alegó indignado ante su presencia.

Este solo sonrió viendo a la chica. Ella era la madre de su hijo. Solo eso entendió su psicótica mente.

-¡Silencio joven! ¡Estamos en un hospital!-reprendió una enfermera a Ranma.

-Tendo Akane-

-¡Vete de aquí basura!-hablo bajo, pero lo suficientemente claro para ser escuchado por el primo de Kodachi.

-No-respondió muy seguro cruzando los brazos. Esto cabreo más a Ranma-Me quedaré aquí-respondió sonriendo.

Ranma estuvo a punto de darle un puñetazo.

-Tranquilo-detuvo a tiempo el sabio doctor- No le des gusto. Entremos con Akane-aconsejó calmando al iracundo artista marcial. Como respuesta asintió a regañadientes.

-¿Tendo Akane?-

-Sí, ella es-respondió el doctor. Sabía que ese sujeto era uno de los violadores. La reacción de la chica se lo había dicho. La tomo de los hombros y se la llevo junto con Ranma.

El cínico joven sonrió. Haber molestado al prometido de su prima le agradó.

A Kodachi le interesará saber que su futuro esposo acompaña a su ex – prometida a médico

Ja, cada día está más buena la mama de mi hijo

Quisiera volver a hacerla mía, pero que ella también disfrutara, bueno. Quien sabe y lo logro.

.

Dentro de la consulta de Momo el artista marcial continuaba molesto.

Estaba como león enjaulado moviéndose de un lugar a otro.

-por favor Ranma necesitamos que Akane esté tranquila-

Se detuvo al instante.

-Si señorita Momo-dijo apenado.

Después de que la doctora le diera un té a la joven para que se calmara luego de tan desagradable visita que la descompuso un poco, se animó a comenzar con la revisión. La chica se había recostado viendo el ecógrafo. Momo levanto la blusa de Akane.

-bien. Vamos a ponerte un gel ¿Sí? -

-aja-

-Lo sentirás helado-La chica le demostró que así había sido al tener un pequeño espasmo por el líquido espeso- A ver… ¿que tenemos aquí?-

La mujer noto luego de unos segundos la mancha en la pantalla que era él bebe de la jovencita.

-¡Ahí está!-

Ranma volteo acercándose a la joven a la cual le tomo su mano. Ambos vieron esa pequeña manchita que era la criatura que crecía en el vientre de su novia.

-es…es… ¿El bebé? -pregunto, pero todavía le costaba decirlo en posesivo, pues no era para nada fácil su situación.

-Si. Ese es tu bebé-corrigió por inercia, notando los ojos de Ono, que la miraban con reproche-q-quiero decir, el bebé, lo siento-dijo apenada.

-no hay problema-dijo restándole importancia.

Akane a pesar de no sentirse del todo bien, el hecho de ver a ese ser inocente, fue lo único que le produjo un sentimiento positivo luego de todo lo malo. Justamente eso la hizo cavilar.

Luego de sacar unos cálculos la ginecóloga les dio los datos certeros. En tanto la joven madre se desconectó un momento para pensar en muchas cosas. Su futuro como madre, como una de una criatura que había sido concebida por un abuso. Ese episodio que todavía era difícil para ella olvidar. La psiquiatra que la trataba le había dicho todo lo que podría ir sintiendo mientras avanzara el tiempo. Tendría que tomar decisiones. Decisiones importantes. Ella era heredera de una de las escuelas de combate libre Tendo-Ryu, a pesar de la otrora promesa que ya no la uniría con la escuela Saotome por no portar su honra, tenía que seguir adelante. Su familia la apoyaba, sí, pero también estaba consciente que la sociedad donde vivía una madre soltera no era bien vista, además su padre no querría eso para ella. Por eso su corazón estaba en medio de todo. Si ella en un futuro pudiese casarse con Ranma, la familia de él se opondría. Incluso su padre si llegaba a enterarse del ataque de Saotome Genma.

Eran muchos obstáculos si querían estar juntos.

¿Ranma estaría dispuesto?

¿Estaría con ella?

Volteo a mirarlo topándose con su azulina mirada.

-Akane…-la sonrisa cómplice que su chico le regaló la hizo sentirse más enamorada que nunca.

Ranma

Mi amor

Estás conmigo

Ella le sonrió de vuelta embobando como siempre al joven.

El sonrojo de ambos les causo gracia a los adultos que no les pasó desapercibido. Se les notaba el amor el uno por el otro.

-bien. Estas lista. La fotografía se la dejare a tofu. Todavía no sé si quieres una del bebé, estas en todo tu derecho de no aceptar nada. En tu situación es entendible Akane-

-gracias Momo Sensei-

-De nada. Estaremos al pendiente, iré mañana a la consulta de Ono ¿Cierto?-

-Sí, vamos chicos-

Luego de terminar la revisión salieron del cuarto.

El buen ambiente se cortó enseguida al ver todavía al indeseable muchacho. Tofu avanzo con ambos jóvenes, evitando un altercado en el hospital. No quería un número allí.

-ignórenlo-declaro tajante tomando el hombro Ranma.

-¡Imbécil!-dijo el artista marcial haciendo caso al médico controlando su tonalidad de voz. Se había cabreado nuevamente.

Se estaban acercando a los ascensores, pero una vez más Shotaro les hablo.

-¡Que linda estas Akane! No nos veíamos desde hace… ¿Cuánto?-habló quedando frente a la asustada joven que sintió mucho terror. Se puso detrás de su novio, el cual dejo sus brazos atrás como protección para ella. Se aferró a Ranma temblado.

-¡Aléjate!-amenazó el pelinegro de ropas chinas. Su paciencia se estaba terminando.

-¡No eres nadie para decirme que hacer estúpido!-su respuesta enardeció aún más a Ranma.

-¡Maldito violador!-

-¿Cómo está mi hijo preciosa?-sonrió con cinismo-¿Lo cuidas bien?-

Tanto Ranma como Tofu abrieron los ojos sorprendidos fruncieron el ceño por las palabras del tipo. Claramente estaba aceptando su implicancia en el abuso de Akane. Era uno de los ultrajadores. Su sangre fría para hablarlo les dio más repulsión.

-¡Te partiré la cara!-respondió soltando a Akane dispuesto a cumplir lo dicho.

-¡Pues inténtalo!-dijo de vuelta Shotaro sin intimidarse.

-Vete de aquí chico, acabas de aceptar una violación ¡Algo que se paga con cárcel!-amenazo el quiropráctico queriendo lograr que se fuera.

-¡Hump!-este solo hizo un mohín sin parecer preocupado.

-disculpen-una funcionaria interrumpió el tenso momento-muchacha, no pusiste el nombre del padre de la criatura en la ficha que llenaste. Es de rutina, pero debe estar-la enfermera vio a los dos chicos ignorando que el caso de la joven era gravidez por violación, pues Akane no había marcado esa opción en el documento - ¿Quién de ustedes es el padre?-

Por puro instinto ambos respondieron al unísono.

-¡YO!-

-¡YO!-

La respuesta de ambos incomodo a la enfermera, pero sin saber nada, sintió envidia de la chica al tener a dos jóvenes tan guapos abogando la paternidad.

Akane en tanto no supo que decir. Le encantaría que la verdad fuera al revés. Que realmente fuera Ranma el padre de su bebé, pero aunque no lo quisiera era ese maldito sujeto.

Ese cobarde que la había sometido.

Trato de desechar rápidamente ese nefasto recuerdo.

Se sintió incomoda por la pregunta de la mujer, no sabia que decir-yo…eh…en realidad-

-Tiene que ser solo uno de los jóvenes-recalcó la enfermera.

-¡Soy yo!-reafirmó el chico de ojos negros quitándole el papel de las manos a la mujer y poniendo sus datos en este.

-Bien-dijo la enfermera recibiendo nuevamente la ficha -que tengan buen día, cuida a tu novia joven-opino pensando que el otro muchacho con trenza estaba interesado en la chica, pues había respondido como el padre de la criatura, y eso solo lo hacía un hombre enamorado aun si no fuese su hijo.

El error de la mujer molestó a los presentes, excepto a Sho, que disfruto al ver la cara desfigurada por la rabia de Saotome.

-Claro, ¡Mi mujer y yo estaremos bien!-remarcó la palabra con toda las intención de torear al chico.

-¡CIERRA LA BOCA!-

-Fue mi mujer ¡Aunque te pese niñato!-la rápida acción de Tofu evito un golpe directo en la quijada del tipo a manos de Ranma por la desfachatez en sus declaraciones.

-¡Vete de aquí!-volvió a mencionarlo el doctor. No podía seguir sosteniendo a Ranma.

-¡Jajajajaja! De acuerdo. Que estés bien preciosura-dijo dirigiéndose a Akane.

El chico se fue tranquilamente sin importarle nada. Había cumplido su fin. Molestar a ese artista marcial que tenía el amor de esa linda chica.

Al ver que ya no estaba Akane se sintió aliviada-se fue-dijo ya más calmada.

-si… ¡que ganas de darle una paliza al maldito ese!-

-Ranma, debes controlarte. Un número así y dejaríamos mal a mi colega. Cualquier enfrentamiento será fuera de aquí ¿entendido?-pregunto serio el quiropráctico.

-Si doctor Tofu, disculpe-

Luego de esas aclaraciones, el doctor fue donde la enfermera para aclararle el tipo de embarazo de la joven. Había aprovechado de ver la firma del chico, pero noto que solo había trazado dos líneas dudando que esa fuera realmente la verdadera. Después de eso se dirigieron a las a fueras del hospital para retornar a Nerima.

.

Ranma y Tofu fueron a dejar a Akane al Dojo. Era el primer día en que la joven volvía a su casa después del ataque de Genma. Estaban afuera del portón de entrada. Los ex prometidos se miraban insistentemente, pues al ver que tenían un espectador no tenían el valor de despedirse con un beso.

-nos, nos vemos mañana…am…-dijo el artista marcial avergonzado.

-Si…eh…nos vemos-respondió, para luego voltear y entrar a su casa.

Los dos hombres se quedaron afuera, Tofu veía con diversión la expresión de frustración del chico al no haberse despedido como hubiese querido. Su cara lo decía todo.

-debiste darle un beso-le afirmó viendo lo sonrojado que se ponía.

-¿q-que? Em…yo n-no-

-No te preocupes Ranma, es normal que quieras besarla cuando te despides-le sonrió-no seas tan tímido, al menos cuando yo esté presente-

-Eh…de acuerdo-

-Vamos, es tarde ya-

-Si-

.

.

Al día siguiente Akane decidió volver a casa omitiendo a su familia el ataque que había sufrido. No quiso preocuparlos más.

Para estar seguro de que llegara bien su jefe y amigo la llevo, pues Ranma estaba en su trabajo, por eso mismo el doctor se hizo cargo. Además, como estaban ocultando su relación no era bueno que los vieran llegar juntos.

Horas más tarde.

Akane descansaba en su cama, estaba con su pijama puesto. De pronto escucho un pequeño golpe en la ventana.

Levantándose imaginaba quien era.

-¡Ranma!-susurro para que no la escucharan.

-H-hola Akane-dijo sonrojado.

La chica le hizo el gesto de que entrara. Este lo hizo de inmediato.

Ya dentro ambos jóvenes estaban nerviosos, pues estaban solos en el cuarto de la joven como novios, por eso les costaba actuar.

- ¿Puedo s-sentarme?-

-Si-respondió nerviosa Akane.

Le tomo la mano haciendo que se sentara junto a ella. La chica llevaba puesto unos hot-pants y una playera que le llegaba al estómago. Ranma desde que la había visto estaba nervioso, imaginando que no llevaba brasier, pues verla en paños menores siempre lo agitaba demasiado, haciendo que su corazón latiera más de lo normal y estaba el hecho de que ahora ella era suya, por lo tanto, no podía sacar de su cabeza la idea de que realmente lo fuera en cuerpo y alma.

Sintió de pronto la caricia de la mano de la chica en su rostro.

-Ranma-

-estas muy linda-

Akane sonrió. Ante esto, ya no pudo más.

La besó con intensidad tomando con ambas manos el suave rostro de ella, saboreando sus labios, sintiendo su respuesta tímida al principio, hasta que se aventuró de a poco en enredar su lengua con la de ella profundizando el beso, pensando que se asustaría, pero no fue así. Todo lo contrario, ya que Akane lo tomaba por el cuello afianzando el contacto, para después abrir más la boca, haciendo ambos, que su beso fuera más apasionado.

El joven estaba tratando de controlar sus impulsos, pero fue bajando de a poco sus manos que tomaron los hombros de la joven, para después llegar a su cintura acercándola más a él. Ante este contacto ella se sintió distinta, sin miedo, pero frente al amarre de su ex prometido, su pelvis choco con el bulto en los pantalones de Ranma que la hicieron saltar, provocando que se separara de él como acto reflejo.

- ¿Eh…? - aturdido por la abrupta separación, miro a la chica que tenía un semblante de temor- ¿Akane? -

-yo…lo siento…-dijo apenada cruzando sus brazos frente a su torso, pero vio como la chica había dado un fugaz vistazo a su entrepierna.

Azorado por eso Ranma recién entendió que la chica había sentido su excitación-ah…yo…perdón, es que …bueno-rápidamente tomo un cojín tapando su evidencia para no incomodarla.

-no, no te preocupes…yo…se que es normal-dijo sin verlo a la cara.

La vergüenza de ambos jóvenes estaba presente en el ambiente. No sabían que decir, ni que hacer. Si bien, ya se habían dado besos mas intensos en lugares públicos, como una plaza, o un río, era la primera vez que lo hacían en un lugar más privado, teniendo una cama, la cual podría prestarse para sus impulsos juveniles, que, de cierta manera, era normal. Solo que Ranma dudaba si Akane quisiera dar ese paso con él por la situación tan delicada de la joven. Estaba consciente que ella tal vez no querría tener intimidad todavía. Era entendible, así que no la presionaría, aunque él se muriese de ganas por estar con ella.

Soy un tonto…de seguro la asuste.

Se aproximo a ella con una sonrisa para darle confianza. No quería darle una mala impresión.

Akane le devolvió la sonrisa.

-perdóname, no pude evitarlo…es que-el chico bajo la vista-m-me gustas mucho y yo…no se como controlar lo que…siento por ti-

Ranma…mi Ranma

-yo…no me desagrado…solo…me asusté un poco-dijo muy tímida, provocando que al chico le dieran ganas de írsele encima, pero detuvo sus nuevos impulsos.

-Akane…no tienes que hacer nada que no quieras ¿Sí? -le pregunto mientras acariciaba su rostro.

Ella en tanto cerro los ojos al sentirlo. Era increíble como cada palabra del joven le devolvía la paz que necesitaba. Se lanzó a sus brazos siendo recibida por su novio quien disfruto de tenerla rodeada, así como a ella le encantaba acomodar su cabeza en el pecho de este.

Akane…me encanta tenerte así

-lo sé…sé que no me obligaras a nada, pero…-apenada se sinceró-me gustan tus besos…y…me gusta que me toques-Ranma se sonrojo bastante por aquella confesión, pero se volvió a controlar, pues nuevamente quería besarla hasta el cansancio al escuchar sus palabras.

Además, podía sentir los pechos de la joven en su torso. Por lo que su erección todavía no bajaba. Era difícil teniéndola así.

Vamos…tengo que calmarme…dios

Akane en tanto sentía muchas emociones al tenerlo pegada a ella, pues recordó la agradable sensación que sintió cuando sus caderas se juntaron, le había parecido nuevo, por eso se había asustado. Pero no era para nada molesto. Justamente ahora al estar abrazados podría sentirlo, pero Ranma estaba evitando esa cercanía.

-Akane…creo que debo irme-

La chica se separo un poco para verlo a los ojos.

-¿De verdad?-

Asintió. Le estaba costando trabajo separarse de ella, además de resultarle doloroso su estado en su zona baja.

-bien…-dijo desanimada.

Ambos se separaron. Ranma de dio la vuelta para no volver a espantarla.

Se levanto de la cama sosteniéndose en el escritorio mientras respiraba abriendo y cerrando la boca para ir bajando su excitación. Akane lo miraba algo nerviosa, pero a la vez expectante. Su sonrojo por saber lo que había provocado en su ex prometido la tenían alterada. Se mordió el labio.

-Ranma…es…estas ¿mejor?-

-Aha…-dijo volteando-se acercó arrodillándose en el suelo mientras le tomaba las manos-quiero que vayas a mi pensión. Serás la única que conozcas donde vivo ¿Qué te parece? -

-¿la única? -pregunto sonriente-

Como respuesta afirmo con la cabeza.

Akane lo beso-me parece genial-respondió recibiendo otro beso de parte del artista marcial.

Al terminar su muestra de afecto, se quedaron viendo.

- ¿Te veo mañana? -pregunto el joven enamorado.

-Si, te estaré esperando-respondió imaginando que la iría a buscar a la salida de su turno con el doctor.

-De acuerdo, descansa-dijo finalizando con un corto beso.

-Si-

Luego de su despedida Ranma salió por donde mismo había entrado, teniendo cuidado de no hacer ruido. Se fue pensando en cómo sería llevar a Akane a su nuevo hogar, del cual se sentía orgulloso al ser pagado por su trabajo. Así le demostraría que era responsable. Que era alguien que se esforzaba por obtener sus propias cosas sin la ayuda de nadie.

Quiero que Akane se sienta orgullosa de mí.

.

.

.

.

つづく

.

Notas:

Hola de nuevo. Me tarde demasiado, lo sé. Quiero que este año sea diferente.

Espero estar más activa. Hare el intento, pues ahora estoy editando SIN COMPROMISO.

Espero acabar pronto con ese fic y este. Realmente son varios los detenidos, ni que decir Baka&Marimacho. Ese era nuevo y no continué publicando, que desfachatez. ¡Discúlpenme! Les prometo que avanzare con todos. Y nuevamente Disculpen el descarado atraso en los mencionados. Me han tenido mucha paciencia.

Gracias a todos por el apoyo que he tenido, a pesar que esta historia no es muy de su agrado, pero de todas formas agradezco que la lean.

Un abrazo grande.

Akane Kou.