Con Ella
.
.
.
Disclaimer: Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi
Summary: Un mal entendido separa a las familias y rompen sus relaciones. Akane es violentada sexualmente y ante las inminentes consecuencias sentirá que ya no puede estar con Ranma. Este descubrirá que alguien muy cercano le hizo daño. A ella, la persona que más ama en el mundo. Akane. Y el estará a su lado. Estará…Con ella.
Capítulo 15
Nuestro refugio
.
.
.
Se lleno con un te quiero
.
.
.
- ¿Te veo mañana? -. Pregunto el joven enamorado.
-Si, te estaré esperando-. Respondió imaginando que la iría a buscar a la salida de su turno con el doctor.
-De acuerdo, descansa-. dijo finalizando con un corto beso.
-Si-
Luego de su despedida Ranma, salió por donde mismo había entrado, teniendo cuidado de no hacer ruido. Se fue pensando en cómo sería llevar a Akane a su nuevo hogar, del cual se sentía orgulloso al ser pagado por su trabajo. Así le demostraría que era responsable. Que era alguien que se esforzaba por obtener sus propias cosas sin la ayuda de nadie.
Quiero que Akane se sienta orgullosa de mí.
Luego de ese pensamiento tomo dirección hacia su pensión, y como esta estaba más lejos aprovecho de saltar encima de los techos de las casas un buen rato hasta llegar.
Sin embargo, mientras iba a su destino, había quedado en su cabeza algo que le preocupaba.
Las palabras de Shotaro habían hecho que despertaran en él, unas ganas de matarlo, pero sabía que tenía que actuar con astucia. Por eso al día siguiente hablaría con el doctor para que vieran la posibilidad de hacer una denuncia. Porque lo que le había ocurrido a Akane no podía quedar impune.
Por mucho que los quiera acabar con mis propias manos, deben pagar
Nadie que haya lastimado a mi Akane puede seguir viviendo como si nada
.
.
.
Uchan's
Nodoka cepillaba su larga y ondeada cabellera, vestía su pijama de kimono.
Miraba su habitación, en la cual estaba ella sola, pues Genma todavía estaba internado.
No sabía porque, pero desde que su esposo llevaba fuera casi seis días, se sentía más tranquila. Pues, había algo en su marido que la mantenía desconfiada. Luego de pensar en lo que había descubierto en la habitación matrimonial que compartían, y en la razón que este le había dado, no sabía porque, pero no podía creerle. Su tono de voz, su mirada, todo le decía que le mentía. Por eso al imaginar las opciones del porqué de aquellas fotos, las razones eran inimaginables, sucias, eran sospechas, y cada vez encajaban en una sola idea, pero la hacían sentir repulsión negándose a creer algo así.
No podía ser verdad.
No
Pero…
Recordó también que una vez en la madrugada, en la primera noche que se quedaron a dormir en la casa de Ukyo, Genma lucia agitado. Ella se había despertado al escucharlo balbucear, hasta que inesperadamente el nombre de la prometida, o, mejor dicho, recién ex prometida de su hijo salió de sus labios, acompañado de un gemido que no entendió el porqué. En ese momento lo había atribuido a lo que había pasado al encontrar a la chica con ese joven, pero ahora…todo estaba cobrando sentido, y eso le erizaba la piel.
No puede ser…que tonterías pienso…es absurdo…ella…
…ella puede ser su hija
No…no…
Que idiotez
Tratando de calmar sus pensamientos, llegó a su mente la plática con el señor Kimura, jefe de su hijo.
El hombre había sido bastante amable.
Flashback
-Bien-. Dijo el hombre luego de invitarla a sentarse- ¿En qué puedo ayudarla señora? …eh-
-Saotome, Saotome Nodoka-
-A…bueno ¿En qué puedo ayudarla señora Nodoka? -
-¿Em…bueno, quería saber si usted sabe-. Pregunto algo avergonzada- …si sabe dónde vive mi hijo? -
- ¿Qué? Pero …entonces… ¿No lo sabe? -
Apenada ella contesto con obviedad-No. Me atreví a venir acá para averiguarlo. Vera, sé que le parecerá extraño ignorar esa información sobre mi hijo, pero es que…sucedieron algunas cosas, pero esos asuntos llevaron a que mi hijo se fuera de casa, bueno-. Iba a entrar en detalle de que esa no lo era realmente, pero prefirió no hacerlo.
-Oh, entiendo. Pensó que tal vez lo había notificado en el trabajo-. La mujer asintió- pues no, no tenía idea de que había cambiado su domicilio, lo siento-
-Vaya, está bien. Era una posibilidad, pero gracias por atenderme señor…eh-
-Kimura Naoki, Naoki para usted señora-
-Em…bueno, señor Kimura, gracias nuevamente-
-D-de nada…-el hombre carraspeo nervioso-
-Espero que mi Ranma lo esté haciendo bien-. Dijo con la intención de saber. Pues, para ella era importante las opiniones de otras personas sobre su hijo.
En tanto Kimura seguía admirándola, tardando en responder, pero al ver a la dama haciendo un gesto de estar esperando sus palabras logro salir del trance.
-Eh…Ah…Si, muy bien, de hecho, es uno de los mejores-
-Que gusto. Mi Ranma es un joven muy esforzado y responsable cuando se lo propone-argumento ampliando su sonrisa que dejo al hombre muy embobado-
Es hermosa…que hermosa sonrisa tiene
-Anou…bueno, gracias señor Kimura. Me voy-
-Espero verla pronto-
Ella se semi sonrojo al escucharlo y ver la mirada tan penetrante del hombre, pues se veía como interesado en ella, pero trato de pensar que eran ideas suyas.
Que boba…
Fin flashback
Sin duda es un hombre muy amable.
Y guapo
Se abofeteo mentalmente por pensar algo así. No estaba bien en una mujer casada, su crianza no se lo permitía.
-mejor dormiré-
Si es que puedo hacerlo.
Pensó.
Luego de tantos nefastos pensamientos relacionados a su marido.
.
.
.
¡Crash!
El ruido de cerámica estrellarse en el suelo llamo la atención del hermano mayor de la mansión Kuno. No entendía a qué se debía ese ruido, hasta que al acercarse a la sala pudo ver a su hermana y primo conversando, aunque solo veía a su pariente más consanguínea chillar molesta por algo.
¿Qué le pasa a la loca de Kodachi?
Pensó escondido detrás de la muralla que daba a la sala ocupada por las dos personas.
-¡Como se atreve a seguir viéndose con esa arpía!-. Exclamaba de pie paseándose de un lugar a otro.
-pues ya vez, el idiota sigue interesado en ella, aunque no lo culpo-. Dijo sonriendo estando estirado en el sillón grande con ambos brazos tras de su cabeza.
- ¡Cállate imbécil! -
-jajajaja…sabes que la chica es muy popular, era obvio que tu amado también esta loquito por ella-
- Esa insípida e insignificante mujer no me llega ni a los talones. Soy mejor que ella en todo-
- pues en locura sí que le ganas por lejos-. Opino toreando el castaño.
-¡Idiota! pero descuida ¡Eso se va a terminar ya! ¡Él va a entender que yo soy su novia oficial ahora! -dijo tratando de convencerse ella misma.
- Claro, claro-
- No me hables como si no tuviera la razón-
-Te hablo como se me da la gana, loca-
-¡Idiota!-
-Te gusta esa palabra, ¿eh? Todavía sigues aferrada a la idea de que ese niñato te hará caso, él está enamorado de Akane, esa linda chica que me volvería a comer si pudiera-
- ¡Pues hazlo-
- ¿Qué pasa aquí? -irrumpió Kuno ante la sorpresa de sus familiares - ¿Por qué te refieres de esa manera a mi fierecilla con alma de tigresa? ¿Y cómo es eso de que volverías a comértela? ¿Qué tratas de decir con eso? -. Inquirió entre molesto y preocupado, pues, aunque tuviese un "amor" algo obsesivo con Akane, realmente sentía que la amaba.
- Eh…primo, pues…porque…es una manera de decir que es bella –
- ¿Qué? -. Tatewaki había quedado más confundido.
- ¿Qué quieres hermano? -
-Nada en particular. Solo me parece extraño que de la noche a la mañana estén tan amigos, cuando tenías tiempo sin venir Shotaro, pero de un tiempo hasta ahora vives aquí. Además, sé que pretendiste a mi bella Akane Tendo, aun sabiendo mi interés romántico por ella-
-lo siento primo, pero la chica me gusto-
-que osadía la tuya-. Dijo acomodándose el cabello-pero, está bien. Un rival mas no me hará rendirme con ella-
-De acuerdo-
-Hermano, ¿puedes irte? Es una conversación privada-
-pues entonces ten más precaución con los gritos que das-
Luego de esa sugerencia, el joven se fue con muchas dudas. Shotaro nunca le dio confianza, y ahora al verlo conversando de su amada y el hechicero de Saotome le dio mala espina y no entendía el porqué.
.
.
.
Días después.
Pensión Oguri.
-¡Taraan!-
El sonriente chico de ropas chinas, las cuales se remitían a su típica camisa roja sin mangas, hizo énfasis con sus dos brazos mostrando orgulloso el lugar a su compañera.
-pues, es bonito. Se ve muy bien Ranma, te felicito-. Dijo demostrando la misma alegría que el chico.
Akane en esta ocasión vestía con unos pantalones grises deportivos que le llegaban a las pantorrillas, con una playera de mangas cortas tapada por un polerón negro con gorra algo ancho. Calzaba zapatillas.
-gracias Akane, ven. Entra-
-eh, pero ¿no hay problema? -
-claro que no, aunque sea una pensión para hombres, se puede traer a visitas o… -. Se sonrojo por lo que diría— … n-novias, o amigas-
El azoramiento fue compartido.
Ranma al entrar hizo pasar a la joven. La entrada tenía un estrecho pasillo que al costado tenía las escaleras. Ambos avanzaron hasta la sala, la cual era ocupada por cuatro jóvenes que veían la televisión en un amplio sofá. Estos al ver al compañero lo saludaron, aunque fue la joven la que más llamó la atención de los chicos.
-Hola Saotome-
-hola-
- ¿No vas a presentarnos a esta linda chica? -
Ranma, como era de esperarse, se molestó. Pues, sabia el efecto que Akane tenía en los hombres. Pero tomando las cosas con calma, respondió.
-Eh, si les presento a Akane, mi novia-dijo abrazándola con posesividad.
Sorprendida, se quedó dos segundos quieta antes de responder-H-hola chicos-saludo la chica con una reverencia que dejo algo embobados a los jóvenes.
-Hola-saludaron al unísono.
El artista marcial, que carecía de paciencia en ese momento solo quiso salir de allí, pues de lo contrario sus celos lo dominarían- con permiso, nos vemos-. Dijo para luego tomarla de la mano y llevársela al comedor-
-Vaya, con que Ranma tiene novia-dijo uno de los jóvenes.
-Y una bien bonita-
-ja, marco territorio ¿eh? -
-Si-
Camino a la cocina ambos jóvenes iban con un notorio sonrojo, pues, aunque ya se hubiesen semi confesado, era extraño para ellos admitir una relación frente a otros. Sobre todo, para Ranma que era bastante tímido. Además, Akane se sentía nerviosa por la presentación que dio a los jóvenes.
Es la primera vez que me presenta como su novia
Me siento feliz…
-Eh, ¿Ranma? –
Este la miro curioso.
-Ya p-puedes soltarme-. Este miro su mano firmemente agarrada a la de ella.
- ¿Eh? ah, claro -. Haciendo caso a las palabras de Akane, dejo libre la mano de la chica. Se detuvo en la cocina. Abrió el refrigerador viendo lo que le podría ofrecer a la joven madre. Esta se acercó ayudándolo a preparar unas botanas para llevárselas al dormitorio de su ex prometido.
-joven Ranma-
El aludido volteo viendo a la dueña de la estancia-Señora Oguri, buenas tardes-
-Buenas tardes-. Dijo dirigiéndose a la chica.
-Am…b-buenas tardes señora-
La mujer tuvo la leve sospecha de que había visto a la chica en algún momento, pero pronto no le dio más importancia. Le hizo un gesto al pelinegro y este entendió.
-Ah, lo siento, ella es Akane-
-Kaede-
-Mucho Gusto Kaede-san-
-Lo mismo digo jovencita-. Hablo sonriendo-Ranma, ¿me dirás quién es esta chica tan bonita? -
El asintió sin dejar su sonrojo carraspeando un poco-e…ella es mi novia-
-Vaya, felicidades-
-gracias-
-bueno, nosotros iremos a mi habitación-
-De acuerdo, espero que no hagan mucho ruido ¿Eh? -Dijo para luego guiñar un ojo.
Akane se puso más roja aun, pero Ranma ignoraba la indirecta con doble sentido de la mujer.
- ¿que habrá querido decir? -
-am…nada, nada, vamos. Ya quiero conocer donde duermes-. La joven después de sus palabras volvió a sentir sus mejillas calientes, viendo como Ranma tenía la misma reacción.
-ah…eh, vamos-
.
.
.
En una cafetería, dos colegas conversaban de un tema bastante serio.
-las pruebas las tengo todavía en mi poder, pero fue Akane la que se negó a hacer la denuncia. Mira, ha pasado un tiempo ya, pero las pruebas que le tomaste se han conservado-
-Eso está muy bien. Ranma me llamo ayer para hablarme del asunto. El pobre ha aguantado bastante con no darle una paliza a ese joven tan despreciable-
- es cierto, pero si Akane no coopera no podremos hacer nada. Además, se tiene que abrir una investigación, y para eso tenemos que ver si las autoridades toman en cuenta el caso, pues ha pasado un tiempo y muchas veces lo desestiman por tratarse de adolescentes que tardan en denunciar. Creen que un juego de niños. Solo mostrando la veracidad de las pruebas confirmando el ultraje pueden creer y tomar acción-
-pues eso espero Momo. Todo esto ha sido espantoso. Además, no sé porque, pero creo que hay alguien más detrás de todos esto-
- ¿En serio lo crees? -
-No del todo, no lo sé, es solo que han pasado muchas cosas positivas para otros frente al incidente de Akane, pero tal vez son solo conjeturas-
-Por eso mismo Ono, la investigación ayudaría a saldar dudas-
-Claro-
Luego de unos segundos la doctora trato de cambiar el tema de conversación.
-bien, ahora cuéntame de ti ¿Al fin pudiste declararte a la hermana mayor de mi paciente? -
El quiropráctico se sonrojo por lo directo de la pregunta.
-b-bueno, yo-
-Mm…no me digas nada, ya se la respuesta-
-No te burles-
-Si no te atreves, entonces todavía tengo una oportunidad-. Le sonrió coqueta.
El hombre se sintió nervioso, pues no ignoraba los sentimientos que todavía albergaba su antigua amiga de universidad por él.
.
.
.
-Es muy cómoda tu habitación Ranma-. Decía Akane sentada en la cama del joven, la cual era matrimonial.
-Si, está bien para mí-. Acepto sentándose junto a ella.
Akane observaba el cuarto con interés. Se sentía feliz por Ranma, además el que ya no viviese con Ukyo la dejaba más tranquila. Pues, no pudo evitar sentir celos al saber que compartían el mismo techo, pero ahora ya no tendría que preocuparse por eso. Aunque todavía estaba Kodachi.
-Ranma-hablo mirándolo.
- ¿Sí? - el joven le prestó atención.
-Kodachi, no sabe que vives acá por lo que me dijiste-
-Claro, y no pretendo que lo sepa-. Respondió recargándose en sus brazos acomodándose hacia atrás.
- ¿pero estas seguro que no lo averiguara? -. Pregunto con un tono de preocupación que no le gusto para nada al pelinegro.
Nervioso, se inclinó hacia adelante. Tomo su mano enredando sus dedos-No lo estoy, pero haré todo lo posible porque no lo aseguro mirándola fijamente generando el carmín en las mejillas femeninas, además ella desvió la vista hacia su mano, al igual que Ranma.
-que bien, porque este…-dijo tímida-… e-este sería nuestro refugio-
- ¿Nuestro refugio? -
-Si-
Ranma, impulsado por la conversación y confianza que tenían, levanto su mano izquierda para acariciar la suave mejilla de Akane. Esta en tanto, cerro los ojos al disfrutar el roce. El joven sintió la necesidad de besarla, y como si conocieran sus pensamientos se vieron a los ojos y con los nervios usuales, pero sin importarles mayormente, unieron sus bocas en un tímido beso que de apoco iba mutando en uno más intenso.
Ranma tomo con ambas manos el rostro de la chica y la beso sintiendo la respuesta de ella. Al girar sus caras para profundizar el beso, Akane acepto sin miedo la lengua de su chico, el cual emocionado se aventuró a tomarla de la cintura para acercarla más a él.
Al cortar el beso, se vieron denotando sus ganas de más, pero esta vez fue Akane quien se sostuvo de los brazos firmes de Ranma para seguir con el contacto.
Ranma respondió sin poder controlar sus impulsos juveniles. Le costaba trabajo, pues tenerla en sus brazos era lo que ansiaba hace mucho tiempo y ahora al fin era posible, sin que nadie los interrumpiera. Por eso al seguir abriendo su boca saboreando a Akane, sentía que si no se detenía podía perder el control.
Sin más, dejo de besarla.
-Ranma-
-Akane, yo-. El chico estaba tratando de controlar que la joven no bajara su mirada, pues sentiría mucha vergüenza que volviera a ver su apretado pantalón.
-Y-yo…adoro besarte…-
-También yo Ranma-. respondió sin soltar el cuello del chico.
Ambos sentían su corazón a mil por hora.
Pero entendieron que era normal, que no debían privarse. Sostuvieron sus frentes juntas sonriendo compinches por unos cuantos segundos. Finalmente, el artista marcial soltó a su novia para terminar con su momento.
-Em, me iré. Es algo tarde-
-Bien, te iré a dejar-
-está bien-
Se levantaron de la cama tomados de la mano. Felices, porque estaban juntos sin miedo a nada. Ellos eran pareja y no podían negar que serlo les llenaba el corazón de alegría, a pesar de todo lo malo que les había pasado hasta ahora para estar juntos.
.
.
.
En un nuevo día, Genma era dado de alta.
Le dolía bastante el cuerpo, y es que su hijo realmente lo había golpeado con todas las ganas de lastimarlo
Maldito mocoso
Pensó enojado.
Al llegar al local de U-chan's junto con su esposa, esta le aconsejo que fuera a la habitación. Ukyo en tanto, lo recibió sin mucho entusiasmo. Todavía no olvidaba que la había traicionado con el asunto del compromiso que rompió al darle la prioridad a una de sus rivales.
-querida, llevare a Genma arriba, en un momento vendré a prepararle algo-
-Claro Sra. Saotome-
Ya en la habitación, vio como no quedaban rastros de la última pelea, pues sabía que Nodoka en su ausencia había arreglado los daños ocasionados por el y Ranma. Lo que ignoraba era que este último, había pagado todo, pero el joven le pidió que no se lo contara.
-te traeré algo, descansa-
-Si-. Respondió y estiro la mano tomando el brazo de su mujer para acercarla y darle un beso, pero ella por no se lo permitió.
-Eh…puede que tu boca te duela, am…ya vuelvo-
El hombre la miro extrañada.
Solo espero que inútil de mi hijo no le haya dicho nada.
Nodoka no puede enterarse
Ella siempre será mi mujer
Akane es solo deseo
Rato más tarde, cuando ya ambos habían cenado y pretendían dormir, Saotome abrazo a su esposa, pues tenía ganas de estar con ella. Si bien, no podía todavía cumplir su deseo carnal por la joven ex nuera, al menos tenía a su bella cónyuge para saciar sus bajos instintos. Con su mano grande, de espaldas a ella, tomo uno de los generosos pechos de la mujer apretándolos y pellizcando sus pezones, además de tocar su entrepierna.
-Ah…mujer…hueles tan bien-
-Genma, basta-. Dijo soltándose incomoda.
La negativa respuesta de la dama cabreo al hombre, pues ella nunca lo rechazaba.
-¿eh…?-
-estoy cansada…-
-pero-
-puedes hacerte daño, mejor otro día-. Termino de convencerlo besando su mejilla y le dio la espalda alejándose un poco más, esperando que creyera sus argumentos.
Nodoka…
Maldición
La mujer en tanto, estaba alterada. Era la primera vez que se negaba a estar con el porque su cuerpo sintió un rechazo automático cuando la toco. Solo esperaba no tener mayores problemas, y que su esposo no sospechara el porqué de su negación.
Lo siento Genma
No puedo
No quiero
.
.
.
Días después.
Edificio en construcción.
- ¡Mamá! ¿Qué haces aquí? -
-Vine a verte hijo, ya que no te has dignado a llamar ni a a visitarme-. Regañó muy sentida- hijo, no puedes desaparecer de la noche a la mañana-
Al joven, afectándole la reprenda se disculpó-Lo siento-
La mujer ablando su semblante-Esta bien-
-Oye ¿Cómo es que entraste? -
-Ah…el jefe de obra me dejo entrar-
- ¿Sí? -
Asintió-hace una semana vine a verte y como no estabas el me atendió.
-Ah-
-Nodoka-san-
Ranma volteo a ver a su jefe que venía con una sonrisa muy grande.
-Señor Kimura, buenas tardes-hizo reverencia la mujer y el hombre se la devolvió.
-Ah, disculpe Kimura-san, mi madre vino a verme, espero que no le moleste-
-claro que no Saotome, no hay problema-
El hombre no despegaba los ojos de Nodoka. A su parecer esa mujer era muy interesante. Así lo había creído luego de conversar con ella. No solo su belleza llamo su atención, también su personalidad, a pesar que no llevaba nada de conocerla.
-em…adelante. Tomate tu tiempo-
-gracias-
Madre e hijo se alejaron un poco para tener privacidad.
-Mamá, perdóname por no llamarte-
La aludida solo pudo abrazar a su muchacho, quien lo hizo de vuelta. Ella había estado muy preocupada, por eso solo hizo lo primero que sintió.
-Mi Ranma-
-madre discúlpame-
La mujer despegándose del cuello del joven lo miro con ese cariño maternal que solo ella podía entregarle. Con sus ansiosas manos tomo el rostro de su hijo examinándolo concienzudamente.
- ¿Te has alimentado bien hijo mío? -
-Si, estoy bien-
-de acuerdo-. La mujer respiro ya más tranquila, pero tenía que tocar un tema-Ranma, tu padre-. Con solo mencionarlo el chico la soltó cambiando su semblante a uno rígido con una mirada de desprecio que a ella le dolió.
- ¿Que…que pasa con él? - . Pregunto, aunque en su mente Ranma se refirió a él, como ese sujeto-
-Ranma, es de tu padre de quien te hablo. No de cualquier persona-
-Aja-
-bueno, ya fue dado de alta. Esta en casa, está mucho mejor-
-bien por el-. Respondió desviando la mirada y llevando sus manos a los bolsillos.
-Hijo-. Dijo buscando su renuente mirada con su delicada mano, casi obligándolo a observarla-no estoy segura de que habrá pasado entre ustedes, pero sabes que puedes contar conmigo. Soy tu madre y lo que sea que te haya hecho tu padre, por más fuerte que sea, sabes que me lo puedes decir. Porque sé que estas herido mi niño, no solo por el-. Este la vio dándole la razón-sé que lo de Akane también te ha afectado, y dios sabe que siempre fue mi favorita para ser tu esposa, pero dado los acontecimientos, las cosas cambiaron, pero sé que aquí-. Dijo tocando su corazón-aquí no. Se que sigues sintiendo lo mismo por ella. Que no va a cambiar. Me atrevería a decir…-. Ranma espero sus palabras expectante-que han aumentado…y no te puedo culpar por eso…pero no olvides que tienes una madre que te ama y que quiere verte feliz. Solo te pido que no me alejes. Por favor hijo-
-Mamá…lo siento, no lo volveré a hacer-
Habló a modo de promesa para abrazarla con más fervor. Realmente había dejado de lado a su madre, pues ella también era víctima de las mentiras de su padre y no tenía que pagar con su indiferencia, ya que el necesitaba saber que al menos unos de sus progenitores era correcto y lo amaba. Pues el dolor que le había provocado su padre era inmenso, pero trataba de reprimirlo, por eso su idilio con Akane lo tenía esperanzado, pues al ser un bálsamo para curar sus heridas, también era un sueño que al fin pudo lograr después tantas dificultades.
Luego de la significativa muestra de afecto, acordaron que se verían en unos días, pues Ranma prefería no ir al Uchan's, pues sabía que Ukyo lo recriminaría, y por ahora estaba tranquilo.
.
.
.
En el despacho de los Kuno, el ninja sirviente de Kodachi, al igual que Gozunkugui, quien estaba trabajando para ellos últimamente, tenían una conversación con la joven dueña de casa. Aunque el segundo estaba fuera de la habitación para vigilar que nadie viniera mientras los dos ocupantes del lugar hablaban, adentro Sasuke sacaba de un bolso una cámara la cual contenía una cinta reveladora.
Esto era a raíz de un trabajo que le había encomendado la chica a su empleado, pues esta no se fiaba de nadie y siempre quería saber las intenciones de alguien que la ayudaba a lograr sus objetivos. Porque tenía claro que sus acciones no eran buenas, por eso tenía que saber porque sus aliados la seguían si ella se había convertido en villana.
-Vamos a ver-. El objeto le fue dado, y con mucha curiosidad le dio play.
Luego de unos minutos no daba crédito a lo que veía.
Una grabación era la mostraba de lo que un hombre había estado a punto de hacerle a su mayor rival en el amor. Algo tan bajo como lo que ella había planeado. Segundos después ciertos hechos cobraron sentido.
-entonces…por eso me ayudo-
Qué asco
Es un cerdo
-Bien, guarda esto. Me servirá en algún momento-
-Está bien señorita, pero esta información sale más cara-
-Uy está bien-. La chica fue a la caja fuerte que había detrás de una pintura y saco el dinero para dárselo, pero antes de que llegara a la mano del pequeño hombre, esta le golpeo el rostro con el fajo de billetes asustando al hombre.
-p…pero señorita-
-Ohohohohoho, es cierto, te pago por este trabajo, así que no tengo porque darte más-. Rio ante la frustrada expresión de su sirviente.
Sin duda esa cinta de algo le serviría en un futuro.
.
.
.
Días después.
Estancia Oguri.
Habitación de Ranma.
El chico que disfrutaba de su día libre mientras esperaba la hora de salida de Akane para ir a buscarla a la consulta, ocupaba su tiempo.
Estaba leyendo una lectura muy particular.
Erótica.
Pasional y de aprendizaje, pero…
…sexual.
Cerró los ojos y volvió a abrirlos fijando su vista de nuevo en la interesante lectura. Si quería ser un buen amante para la muchacha algún día, pensaba que leyendo le ayudaría a conocerse, a saber, cómo complacerla cuando ella quisiera, pues a pesar que no pasaban de los besos y algunas caricias leves, no podía evitar tener ganas de más por todos los sentimientos que tenía hacia a ella, su necesidad de adolescente y su condición de varón. Tenía, además, muy presente el problema de la joven a causa de su traumático episodio, pero tampoco perdía las esperanzas en darle un recuerdo mucho mejor relacionado al sexo. Por eso tenía la intención de aprender con Akane, ya que, a pesar de su violación, ambos eran vírgenes en estos campos, y tal vez muy pronto podría estar con ella en la intimidad.
Antes de irse del U-chan's tomo prestado sin el consentimiento de su madre los libros que le parecieron interesantes. Entendió que ella era más abierta de mente. Pues no olvidaba lo que hace tiempo ocurrió, cuando ella lo descubrió con Akane en el armario aquella vez.
Aun le costaba creer que su madre tuviera toda esa literatura.
¿Quién lo creería no?
Mama jamás deja de sorprenderme
De cualquier forma, aprovecharía todo lo que tenía a la mano.
Ya era pareja de Akane, por eso, después de pensarlo bastante, llego a la conclusión de que ella merecía tener a un hombre que la tratara como se merecía. Puede que él antes no lo haya sido, pues recordaba todas las veces que la insulto, además por todos los temores que tenía frente a un posible rechazo por parte de la joven, y la nula enseñanza en cuanto al trato hacia las mujeres que recibió por parte de su padre, pero no hace mucho casi de sopetón había tenido que dejar parte de su inmadurez de lado por ella y hacer que olvidara los amargos recuerdos. Al menos era una de sus metas. Porque Akane tenía todo el derecho a disfrutar su sexualidad, con él, si ella quisiera claro, pero debía esforzarse para cumplirlo.
Porque la felicidad de su amada era lo más importante de su vida.
Eso lo tuvo claro hace bastante tiempo.
Cuando llego la hora, fue por la joven que gustosamente lo esperaba.
La había invitado a cenar a un local cerca de su pensión.
Pero antes pasaron por un parque sentándose en una de sus asientos disponibles para las personas. A pesar de estar aparentemente todo bien, Akane a veces comenzaba con sus cambios de humor y pensamientos pesimistas con los que Ranma tenía que lidiar. Eran normales por lo que ella había vivido, pero contaba con la paciencia para entender y hacerle frente.
-Ranma…porque ¿Por qué haces esto? -
- ¿hacer qué? -
-Estar conmigo. Ser mi pareja…yo…estoy embarazada de otro-. Le recordó angustiada.
-Akane…-. La vio penetrante- eso…no me importa ya lo sabes…- Ranma quiso calmarla, por eso acerco sus labios a los de ella, y viendo que no lo alejaba la besó despacio. Ella lo acepto por unos segundos.
-Ranma espera-. Dijo cortando el beso-esto…esto no está bien…yo…no te merezco-
-Akane no digas eso, tú eres la única para mí-. Le hizo saber, para que comprendiera.
- ¡Ranma! -. A pesar de la emoción por sus declaraciones de amor, sentía que no podía aceptarlo-no…no puedo serlo Ranma yo-
-Claro que puedes. Siempre has sido tu-
-Ranma…tú tienes prometida, yo…no soy la adecuada para ti. Incluso Shampoo y Ukyo son mejores que yo-. Le insistía casi convencida bajando la mirada, pues dos lagrimas bajaron de sus ojos al imaginarlo con otra.
-Akane…no seas necia. Escúchame…-. La joven le prestó atención -…cuando eras mi prometida-. Comenzó a explicar acariciando sus mejillas dirigiendo su mirada a la suya -… siempre te destacabas, porque sin palabras te sentías con el derecho por sobre las otras y…aunque a veces no decía nada, yo te apoyaba en voz baja. En el fondo éramos cómplices sabiendo que al final del día era contigo con quien yo prefería estar-. La joven sonrió ante lo que escuchaba, pues era muy cierto -…ahora después de todo lo que hemos pasado, no me importa que todos se opongan. Solo quiero estar contigo-
-R…Ranma-
-dices que ellas son mejores que tu…y puede que tengas razón-. La chica, todavía con sus ojos humedecidos, lo miro enojada -…puede que cocinen mejor, sean más bonitas, más atractivas -. El joven vio como una vena se le hinchaba en la sien y sonrió descaradamente ante eso, esperando romper algo de tensión- …y claramente serían más cariñosas-. Noto como la paciencia de Akane se esfumaba.
La chica molesta golpeo con su mano derecha las dos del joven haciendo que soltara su rostro- ¡Ranma!¡eres un idiota! -. Exclamo enfadada queriendo levantarse de la banca, pero Ranma no lo permitió sentándola nuevamente.
-pero dime… ¿Quién más que tu p-puede poner esa expresión que tanto adoro? ¿Eh? ¿Quién más que tu p…puede volverme loco con esa carita de enojada y hacer que me den ganas de besarte hasta cansarme? ¿eh? -. La chica que le había negado su mirada volvió a verlo alterada por lo último que dijo tragando con dificultad -. pues ¿Sabes Estar con una de ellas sería demasiado aburrido, porque ninguna de ellas me agrada como mujer, como lo que realmente me gusta en una…no cumplen mis expectativas-
-Ranma…-. Lo último le había sonado pedante.
-Y no lo digo de manera arrogante…es solo que tu dulzura no se compara con ninguna de ellas-. Detallo tomando el mentón de la joven que feliz y azorada escuchaba - … ni tu forma tan desinteresada de ser, tu lealtad, tu noble corazón, tu mirada, tu aroma…ninguna de ellas me hace sentir todo lo que tu provocas en mí-. Sus marrones se cruzaron con los azules del joven que demostraban tanta verdad - Solo siéntelo-. Tomando la mano de la chica, puso la extremidad en su desbocado corazón. Ante eso Akane abrió los ojos.
-es...está muy rápido-
-Siempre ha sido así, solo que ahora no tengo porque ocultarlo-
La joven solo pudo sonreír genuinamente.
- ¿Ves lo hermosa que eres cuando sonríes? -
-Ranma…-
-por eso Akane…no vuelvas menospreciarte, ni a decir que no eres adecuada para mí ¿De acuerdo? -
-D…de acuerdo-
-Tu eres única para mí-
La chica se sentía emocionada-también, también tu-
-Este bebe-. Continuo, poniendo su mano en el vientre de la joven mujer- …si es que quieres quedártelo, será de los dos-
-Ranma yo…-. Ya no pudo más de tanta emoción al ser tocada por las dulces palabras del joven, por eso ella rindió. Se lanzo a sus brazos sintiendo como era envuelta. Ambos estaban emocionados, claro Ranma trataba de disimular, porque quería ser fuerte para ella-. Lo siento yo, es solo que…me importas tanto que…quiero estar segura de…que sabes lo que significa estar conmigo-
-Claro que lo sé-. Respondió tomando nuevamente su cara para verla fijo - ¿Sabes por qué? -
Ella negó con la cabeza.
-porque te amo Akane…-
- ¡Ranma! –
No supo porque, pero las palabras simplemente habían fluido. Se sintió tan seguro de ellas que no solo las dijo para que ella se tranquilizara. No. Las dijo porque lo necesitaba. Necesitaba que Akane conociera sus sentimientos. Porque no era solo quererla. Sino que la amaba de vedad y si estaban juntos, no tenía por qué seguir guardándoselo.
-Te amo…te amo desde hace mucho…-
-Ranma-ahora fue la joven que tomo su rostro con ambas manos -. ¡Te amo Ranma! -. Se lanzo a su cuello tomándolo fuerte y besándolo dejando que brotaran gotas de sus ojos, pero de alegría.
Ranma devolvió la caricia sintiendo una felicidad que solo ella podía regalarle al pronunciar esas palabras que espero por tanto tiempo, al igual que Akane. Era un sentimiento compartido. Para ella, Ranma era como su medicina frente a la adversidad que la acompañaba hace ya un tiempo. Por eso, se fundieron en un beso lleno de amor.
Ese amor juvenil tan sincero y puro.
.
.
.
Una semana después.
A fuera de la Universidad de Tokio un joven de ropas chinas esperaba a una conocida persona.
Sabía que podía ayudarlo, sobre todo si esa ayuda la beneficiaba a ella.
Espero varios minutos, en los cuales algunas de las jóvenes que salían lo miraban ya sea por lo guapo que les resultaba y otras porque simplemente notaban su particular vestimenta, fuera de eso, comenzó a impacientarse hasta que pudo ver a quien buscaba.
-Ranma ¿Qué rayos haces aquí? -. Pregunto con un tono hostil mientras sostenía dos libros en su pecho.
-Necesito hablar contigo Nabiki-. La casi cuñada del chico miro hacia todos lados pensando en lo que respondería.
-Nabiki por favor, se trata de tu hermana-
-No deberías verla más-
-solo escúchame-
- ¿Qué puede ser tan importante? -pregunto mientras le daba la espalda y se retiraba.
- ¡Nabiki! -. Le grito siguiéndola hasta alcanzarla- ¡Espera! -. Sin embargo, ella seguía avanzando haciendo notoria una gran distancia.
- ¿Qué quieres? -
-Alguien encargo la violación de Akane-. Soltó a quemarropa.
Tal repugnante revelación logro dejar estupefacta a la chica, la cual paro de golpe su andar soltando lo que traía en sus brazos. Volteo, mirando a los ojos al chico y al ceño fruncido que este tenía al decir tan espantosas palabras, y al conocerlo, sabía que jamás podría jugar con algo tan serio.
Menos si se trataba de su hermana.
¿Qué…acaba de decir?
.
.
.
.
つづく…
Notas:
¡Hola! Desde enero 9 que no que no actualizaba, mañana se cumplían 3 meses. Lo siento otra vez, pero el siguiente llegara pronto. Tengo en cuenta cada petición de los lectores, todo se aclarará, pero cada hilo conductor tiene que estar justificado. También quiero acabar luego con esta historia, pero le falta un poco más. Solo les pido paciencia. La cuarentena me está dando tiempo, a pesar de que sigo trabajando, pero con los cuidados correspondientes.
Gracias por leer, y usar algo de su valioso tiempo en mis fics.
Un abrazo grande.
Akane Kou.
