Con Ella

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Disclaimer: Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi

Summary: Un mal entendido separa a las familias y rompen sus relaciones. Akane es violentada sexualmente y ante las inminentes consecuencias sentirá que ya no puede estar con Ranma. Este descubrirá que alguien muy cercano le hizo daño. A ella, la persona que más ama en el mundo. Akane. Y el estará a su lado. Estará…Con ella.

Capítulo 17

Entregando el corazón

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Advertencia: lemon

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Con ella, solo con ella

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Ranma por su parte, quiso poner un plan en marcha, pues frente a la sospecha que tenía sobre su prometida oficial, trataría de tener pruebas. Si su ex - cuñada tenía razón, y una de las locas prometidas autoproclamadas podría ser sin imaginarlo, la mente de un plan perverso, aunque costara creer algo tan vil, lo haría por Akane. Ella merecía la verdad y la buscaría costara lo que costara.

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Pasó un mes en donde todo seguía su curso. Los controles de Akane. El asedio de Kodachi hacia Ranma, y su plan para descubrir si estaba involucrada. El rechazo de Nodoka hacia su marido. La investigación por parte Nabiki.

Esta última estaba muy dispuesta a encontrar algo que ayudara a saber lo que había detrás del abuso de Akane, no solo porque Ranma se lo había pedido. No. Sino también, por ella y su familia. Ninguna Tendo que pasara por el episodio tan negro que paso Akane, podía quedarse impune.

Justamente por eso, estando en la universidad, específicamente en la biblioteca, Nabiki hacia su parte. Buscaba en una guía de teléfono el nombre de Shotaro. Había muchos hombres con ese nombre, solo le faltaba el apellido, pero al ser tantos, le estaba llevando horas. Llego a la hoja número treinta, sintiendo dolor en su espalda. Pestaño pero justo vio algo.

Yamashita Kuno Shotaro

La sorpresa en sus ojos fue grande.

-¿Kuno?

¿Serán los mismos Kuno que conozco?

La chica comenzó a atar cabos.

Tenía que hablar con Ranma.

-¿Primo de Kodachi? Shotaro podría ser familiar de esa loca.

Cuando miro el ventanal, vio como Tatewaki Kuno salía por la entrada. Dándose prisa, arranco la hoja, guardándola en su bolso.

Salió directo en busca de su compañero.

La duda tenía que ser saldada hoy mismo.

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-¿Qué?

-Lo que oyes Saotome.

-No puedo creerlo.

-pues hazlo.

El puño de Ranma golpeo fuerte la mesa de aquella cafetería.

-¡Maldita sea! Entonces, Kodachi es la culpable-los empleados del lugar miraron con mala cara al joven por el estruendo, así que la chica con un gesto de disculpa evito que fueran a regañarlos.

-Cálmate Saotome, o nos echaran de aquí.

-Ump-. Hizo un mohín afirmando con su cabeza lo dicho por la castaña.

-todo parece indicar que sí es ella, pero nos falta lo más importante-dijo mientras masticaba la galleta que tenía su helado de frutilla, gentileza de su ex casi cuñado. Pues, la información que le había llevado, valía eso.

Ranma al pensar sabia a que se refería- pruebas, necesitamos pruebas.

-Exacto.

-¿Cómo las obtenemos?

-Pues, yo no pude sacar mucha información. Solo lo que te conté. Cuando le pregunte a Kuno sobre Shotaro, me confirmo que era su primo por parte de madre. Después, de eso tuvo que irse y no queda bien que le pregunte tanto, pues sospecharía que algo tramo y podría comentárselo a su hermana, por eso no insistí.

-pero Nabiki, ¿Cómo encontraremos pruebas?

-Bueno, tengo una idea.

-¿Cuál?

-por mucho que Kuno baby me tenga algo de confianza, no me dirá todo lo que necesitamos-Ranma asintió-por eso pensé en que alguien que a él le guste, le saque información.

-¿Entonces?

-Yo realmente no le gusto, por eso debe ser otra persona que sea de su interés.

-Akane no puede enterarse, no seas tonta.

-¿Quién dijo que hablaba de Akane?

La mirada de Nabiki fue tan evidente, que Ranma entendió a lo que se refería sintiendo repulsión.

-N-no estarás pensado que yo…

-Ranko tendrá que hacer de las suyas-dijo mirándolo divertida.

-Maldición Nabiki ¡Esto es serio!

-Lo sé, y también sé que sigues viéndote con mi hermana, no sé en qué términos, pero estoy segura que harías cualquier cosa por ella-el chico se sonrojo- Incluso sacrificarte en coquetearle a Kuno para conseguir lo que necesitamos.

-yo…

-Vamos Ranma, no puede costarte tanto.

-Hace tiempo que no me transformo en mujer, he cuidado el no hacerlo.

-Ranma, tú me pediste que ayudara, que se me ocurriría algo y lo hice. Esta es la mejor manera.

-Lo sé. Solo que, no deja de incomodarme tener esta maldición.

-Lo imagino, pero, esto es por un bien común.

El pelinegro la vio rehacía, pero tenía razón. Todo era por Akane. Tenía que colaborar.

-está bien.

-Además, tampoco te pido que te acuestes con Kuno.

-¡NABIKI NO DIGAS ESTUPIDECES!

-Calma, calma, solo bromeaba.

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Uchan's.

Nodoka sacaba cuentas de sus ahorros. Tenía pensado dejar el local, pues era bastante tiempo molestando a Ukyo y no le parecía justo seguir abusando de su hospitalidad. Por eso estaba contando lo que tenía, más lo que le pasaba su hijo, pues este le había dicho que la ayudaría con los gastos que tuviera. Pero le recalco, que ese dinero lo usara solo en ella, o en pagarle a Ukyo lo que gastaba.

Claramente no quería que su padre se viera beneficiado con su dinero.

Pero, le dio la razón. Genma era un cafiche. No aportaba con nada. Era ella la que en su matrimonio se preocupaba por proveer. A veces se preguntaba ¿Por qué seguía con ese hombre?

¿El amor que ella sentía, era razón suficiente para soportar todo lo que a este le faltaba como padre, y esposo?

No

Se respondió.

Además, las ultimas sospechas que tenía la empujaban a alejarse más.

Hace un mes que no tenía intimidad con su marido, y eso lo tenía molesto. Claro que sí. A veces, era tanta su insistencia, que ella no tenía más remedio que mostrar su Katana para que Genma la dejara en paz.

Por eso, su esposo llevaba varias noches llegando tarde.

Algo que le daba mala espina, pues, cuando una mujer le negaba a su pareja el débito conyugal, estos lo salían a buscarlo a otro lado. Le dolió el corazón el pensar en que eso le estuviese ocurriendo.

Posiblemente la estaba engañando.

-Genma…

Justamente, ahora se encontraba sola en el ancho futón que compartían. Era un poco más de medianoche y ni rastros del hombre.

Unos golpes en la puerta la sacaron de sus pensamientos.

-¿Sí?

-Tía Nodoka soy yo.

-Adelante querida.

La joven, que estaba en pijama entro.

-Permiso.

-Es tu casa .

-Si, claro-se sentó.

-¿dime hija, que pasa?

-Bueno yo, solo quería saber de Ranma.

-Él está bien.

-Es que no lo he visto hace bastante tiempo, y tampoco sé dónde vive ahora.

-Yo tampoco.

-¿Qué? Pero si es su madre, él tuvo que decirle.

-Pues…no, no lo ha hecho.

La mujer sabía que su hijo no había querido contarle, justamente porque Ukyo la interrogaría. Eso también le disgustaba. Quería que su retoño confiara más en ella, pero al saber dónde trabajaba, le había prometido no decírselo a ninguna prometida.

-Entonces, ¿me dirá donde trabaja?

-lo siento. No puedo.

-Pero Nodoka-san…

-Ukyo-tomo sus manos-si mi hijo no quiere decirles a ustedes, las prometidas, es porque piensa que es lo mejor.

-No es justo.

-Tengo que respetar las decisiones de mi hijo. Lo siento Ukyo.

-Tía, que mala es conmigo ¡Le ofrezco techo, y como me paga!-sacó en cara la joven sin reparar en sus palabras.

-Perdóname querida, pronto dejare de molestarte.

-¿Cómo?

-Ya no quiero causarte más problemas. Creo que lo mejor es irme de aquí.

-Pero tía, no se tome a mal lo que le digo.

-¿Eh? O no, no es por eso. Es solo que no quiero abusar más de tu hospitalidad.

-Pero Tía Nodoka, no me molesta.

-Lo sé. Te lo agradezco, pero ya es hora de vivir en un lugar propio. No es justo seguir aquí.

La castaña entendió, pero el que la madre de Ranma se fuera, acortaba más sus oportunidades de verlo.

Que mala suerte tengo.

Ranma…cuando te veré.

¿Qué estarás haciendo?

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Akane frecuentaba la pensión de Ranma, y a veces se quedaba a dormir allí. Aunque el chico, había pensado ocupar la misma cama con Akane, para no incomodarla prefirió dormir en un sofá, luego de lo que había pasado la última vez. Pues la chica había estado muy nerviosa frente al contacto con sus intimidades anteriormente, y él sabía que, si dormían en la misma cama, iba a volver a suceder. Se conocía y no iba a poder alejarse de ella. Por eso prefería poner distancia, pues recordaba como la había empujado hacia la cama cayendo encima de ella asustándola y trayéndole los crudos recuerdos de la violación. Por eso, para no cometer el mismo error, Ranma prefirió no estar cerca de esa manera, en varios días en los que ella se quedó allí.

Pero hoy era diferente.

Nuevamente estaban en esa habitación, pero al ser ya más tarde, Akane prefirió quedarse a dormir. Estaba claro que, al salir a la calle, se sentía aterrada si estaba sola, o al ver a hombres desconocidos, pero siempre que Ranma estaba con ella, sentía una paz que tranquilizaba su corazón, pues luego de su recíproca confesión de amor, sentía que este le daba armas para enfrentar lo que viniera. Por eso, su novio era alguien en quien podía confiar ciegamente. No temía quedarse con él.

Pues, en los días que se había quedado, en ninguno se había aprovechado de ella. Todo lo contrario. Había respetado sus rechazos. Sus angustias nocturnas. Cada día que había estado allí, él había sobrepasado sus expectativas y eso la hacía confiar aún más en él.

- ¿quieres ver…am…tv?-preguntó el joven.

-S-sí.

Ambos se sentaron en la cama viendo el interesante programa, pero ambos sabían que querían besarse.

Se respiraba un ambiente de complicidad, de simpleza que los tenía muy confortados.

-Me siento feliz, de que…estemos acá. Los dos, sin que nadie nos moleste.

Ante sus palabras, Akane sintió a su corazón latir deprisa.

Ranma…estoy tan enamorada de ti

Se sonrieron.

Al ser tarde, se cambiaron para dormir, Akane fue al baño, pero al salir de este, a pesar de la vergüenza que la tuvo parada frente a la puerta por más de quince minutos, no tuvo miedo. Camino llegando hasta la cama y se adentró en ella, todo frente a un alterado Ranma que tragaba duramente, sin quitarle la mirada de encima.

¿C…Como…se viste así? Me volveré loco

Al estar en la misma cama, sus nervios se notaban, sus respiraciones se agitaban. Akane al estar cerca de Ranma no sentía miedo. Por eso se atrevió a usar ropa más ligera que ameritaba el clima actual. Tenía una playera delgada con tirantes, corta que marcaba sus senos y traslucían sus pezones, dejando descubierto su vientre. Además, estaba solo en pantaletas pequeñas. Su atuendo era demasiado para el autocontrol de Ranma.

Tenía una erección que trataba de ocultar con el cojín que tenía encima, pero a pesar de que ambos estaban boca arriba algo separados, no podían evitar sentir sus latidos en aumento.

Al mismo tiempo se voltearon viéndose. Ranma no soporto más y se acercó a besarla. Ella gustosa y temerosa acepto. Aun, el tacto a su cuerpo la atormentaba, pero Ranma le trasmitía seguridad.

El joven tímidamente subió su mano hasta el pecho de la chica y lo amaso con cuidado, sintiendo el temblor de esta, esperando que no sucediera lo mismo que la vez pasada, pero no le impidió que siguiera tocándola. Entusiasmado por su recepción, Ranma comenzó a tocar sus piernas, cintura y se aventuró a besar su cuello. Su libido estaba disparada, pero trataba de controlarse. No podía ir tan rápido y espantarla.

Akane por su lado se estaba dejando llevar. Ranma la tocaba de una manera que la hacía sentir deseada. Se daba cuenta de lo mucho que era así. De pronto lo sintió encima de ella besándola muy profundamente enredando su lengua con la de ella. Las manos de Ranma apretaban sus pechos ansiosamente. Los besos que le daba en su cuello y lamidas en este la tenían en éxtasis. Sus miedos se fueron alejando de a poco, dando paso a la aceptación de las caricias desesperadas de Ranma.

-Ohh, Akane, amo tocarte, amo tu cuerpo.

-R-Ranma…ahh…

El joven estaba fascinado con lo que sentía y probaba en ese momento.

Akane dejaba que la tocara.

Eso era demasiado para su juvenil ímpetu.

Sentía la suavidad de las piernas de la chica. Llego hasta ahí, y con su boca las beso y lamio también sintiendo los gemidos de su chica.

Esta toco los cabellos del muchacho y lo llevo hasta sus labios los cuales se besaron apasionadamente.

Akane tocaba la ancha espalda del chico mientras este se deleitaba con las formas curvilíneas de la joven. Llego hasta su pecho y levanto su camiseta viendo sus pechos.

-Ohh…Akane…son hermosos-dijo respirando sobre ellos, para luego tomar uno con su boca.

-Ran…maa… ahhh…

Este succionaba sus montes alternándose a cada uno durante un buen rato, en el cual su mano se fue acercando a la intimidad de la chica que al estar gimiendo por sentir sus lamidas y chupetones, no podía pensar con claridad.

De apoco Ranma llego a la braguita, que era la prueba de fuego. Temeroso, empezó a frotar con sus dedos aquel lugar tan privado. La humedad de su chica lo hizo ponerse más duro. Acerco su hombría resguardada en su boxer encima de la intimidad femenina. Ambos se vieron y respiraron con la boca abierta. Ranma abrió las piernas de Akane y comenzó a frotarse provocando un gemido compartido.

-Ahhhhh…

-Ahhhh…m-me vuelves loco-

-Ah…Ranma-

Akane pensó que sentiría miedo, pero no. Solo sentía ganas de unirse en cuerpo y alma con Ranma. El ya no le provocaba ningún rechazo. Era lo contrario. Solo con él se sentía capaz de disfrutar en la intimidad, por eso dejo que se acercara a sus muslos interiores sintiendo los besos que este le daba allí. Su nivel de excitación la estaba ayudando a relajar su cuerpo y disfrutar al sentir todas las sensaciones que le generaba el tacto de Ranma en su cuerpo.

Este en tanto, no podía parar de saborear y tocar el femenino cuerpo de Akane, si antes soñaba con hacerlo y preguntarse qué reacción tendría, ahora sabía que después de estar con ella, se haría un adicto. Su piel de porcelana lo estaba haciendo perder la cordura, pero todavía tenía autocontrol.

Por eso no quería ser brusco ni ir tan rápido, pero el roce que tenían mientras besaba su cuello y pechos, le decía que no aguantaría mucho, por eso se separó levemente y la miro pidiéndole permiso con su mirada. Ella lo vio tomando su rostro.

-Ranma…-le sonrió azorada tal como él también estaba.

Este la miro penetrante respirando con la boca abierta-A-Akane…-

-…soy tuya…puedes tocarme tanto como quieras…mi cuerpo y corazón son tuyos.

-dios Akane.

-Te amo-

-Akane te amo.

Su boca se lanzó a la de la chica en un lento, pero demandante beso, que incluía su lengua, que era recibida por ella, pues tal declaración encendió más su sentimiento y deseo por ella, notando como su erección no aguantaría mucho. Con cuidado corrió hacia un lado la prenda interior de la muchacha y metió sus dedos para dilatar la entrada de la joven, que salto, pero que al tener en todo momento la mirada del joven en la suya sosteniendo sus frentes, le daba la confianza de continuar. El chico siguió metiendo sus dedos, empapándolos, después de uno, dos, hasta tres, con tal de dejarla bien dilatada para recibirlo.

-ah…Ranma…hazme…tuya.

-Akane…quiero que seas mía.

Ranma se retiró sus conocidos calzoncillos tímidamente, pero sin salir del excitante y fervoroso ambiente, en el cual, su amada era participe de su pronta unión.

Akane acariciaba sus músculos por debajo de la camisa, viendo como el hinchado miembro de Ranma estaba al descubierto. El joven se acercó más y suavemente sostuvo la ropa interior de Akane con su mano derecha llevando su cadera hacia delante chocando su virilidad con la húmeda intimidad de la chica. Ante el contacto, ambos gimieron.

-Ahhhh…

-Ahhh…

Se comenzaron a frotar ya sin nada de por medio en sincronía, respirando con sus labios pegados sin cerrarlos, aun sosteniéndose con sus frentes sudadas, la de Ranma, sobre todo. Akane abrió más sus piernas permitiendo que sus pliegues tuviesen mayor contacto.

-Oh…dios A-Akane-

Ella mordió su labio.

Ranma le devoro la boca apretando sus pechos con sus manos, para después, desviar una de ellas para tomar su cadera y frotarse más fuerte.

Akane, sin miedo, tomo el miembro del hombre con su mano, y comenzó a acariciarlo de arriba hacia abajo.

-Ohhh…A…Aka…ne…Ahhhh

Jadeo al sentir su miembro en mano de su chica, era excitante, pero luego de un momento, la detuvo y la miro a los ojos pidiéndole permiso, pues su control era nulo al carecer de experiencia, y estaba resultando muy doloroso.

-Akane

-hazlo mi amor.

-te amo.

-también yo.

Sin más, Ranma dirigiendo su hombría, la cual tenía liquido pre seminal, llego buscando la entrada en la intimidad de Akane hasta que la halló. Haciendo más frotes se detuvo y comenzó a adentrarse despacio sin dejar de ver a la joven, que tenía sus manos en la espalda del chico.

-OH…ahhh Akane…estoy…en…entrando…

-S-si…Ranma Ahhhh-

Ambos sintieron como se envolvían el uno con el otro. Ranma sintió como de apoco estuvo completamente dentro de ella sintiendo el goce de al fin ser uno. La sensación era exquisita.

-q…que…delicioso…

-Si…se siente bien.

-q…quiero moverme…Akane…no aguant-to m-mas

-Ranma…te quiero más dentro de mí.

-Grr ¡Akane joder!

El chico salió y volvió a entrar al muy húmedo lugar de una sola vez llegando hasta lo más profundo, sintiendo las piernas de la chica envolviéndolo para ayudarlo en su tarea.

Así comenzó el vaivén más desesperado de Ranma, pues su control se había ido, ya que estar gozando de hacer el amor con su ahora mujer, lo tenía en éxtasis. Akane en cambio, también se sentía abrumada por tantas sensaciones, a pesar de que creía que no podría dejarse llevar, lo había conseguido. Estaba disfrutando gratamente el estar haciendo el amor con su amado.

Las embestidas eran lentas, pero fuertes. Akane no paraba de gemir al sentir la delicia del frenético roce que, en ese momento comenzaban a dejar en una caja cerrada los negros recuerdos de su abuso. En cambio, ahora solo podía sentir el aroma varonil de Ranma, a quien abrazaba, mientras este la penetraba con ímpetu, pero siempre procurando acariciarla debidamente y decirle al oído que la amaba, deleitándose con su cuerpo.

Ranma entraba una y otra vez en el exquisito y adictivo interior de Akane de manera delicada, pero en un momento ya no pudo controlarse ni aguantarse más, y comenzó al entrar mucho más rápido.

-Ahh, ahhh…grr

Entraba tan profundo en Akane, que ambos se miraron. Ella lo sentía muy, muy adentro, cuando de pronto un poderoso orgasmo la envolvió apretando sus paredes vaginales provocando más gemidos en Ranma, quien después de varias arremetidas de pronto rugió alzando la voz, eyaculando dentro. Ella al sentirlo derramarse, volvió a comprimir su interior con más fuerza haciendo que Ranma volviese a correrse.

-Ahhhhhh…-gimió Ranma por la deliciosa sensación.

Akane en tanto, sintió la diferencia en que un hombre que amaba acabara en ella. No como lo que vivió anteriormente. Pues ahora, solo era placer lo que experimentaba.

Al terminar, Ranma cayó encima, aun sin salir de Akane.

Lo recibió abrazándolo. Ambos estaban regulando su respiración.

Akane, solo en eso momento recordó al bebé. Pero no se sintió culpable, pues a pesar de lo rudo y pasional que fue su primera vez con Ranma, este había tenido cuidado de tratarla bien.

El pelinegro, en tanto, quería sentirla más suya que nunca, y al fin lo había logrado. Haberle hecho el amor, había sido mucho mejor de lo que había imaginado en todo el tiempo en que lo fantaseo.

Pero al recordar el actual estado de ella, tuvo pensamientos personales que quisiera cumplir en un futuro no muy lejano.

Como me gustaría embarazarte algún día Akane

Quisiera que tuvieras un hijo mío

Pues, con el embarazo, tuvo dudas si podían seguir haciéndolo, pero también noto como ella no lo había rechazado. Era un gran avance, tal vez, estaba superando su trauma.

Estando en su cuello, movió levemente su rostro hasta ver el de ella, quien sonreía con sus ojos cerrados. Con su mano la acaricio.

-Oye bonita-llamo su atención, besándola nuevamente con agitación en su voz- ¿q-qué te ha parecido?

-Ranma…fue, fue hermoso.

Dijo mirándolo con un amor que también vio reflejado en los del chico.

Sonrió para luego besarla pausadamente.

-Te amo Akane…y siempre estaré contigo.

-Yo también te amo Ranma, no me dejes nunca mi amor-

-Nunca lo hare, eres lo más importante de mi vida-respondió sin dejar de mirarla. Ambos se miraron por largo rato. Ranma se levantó un poco, pero sin salir de ella.

Al alzarse sosteniéndose de sus brazos a cada lado, admiro la belleza de Akane. Su desnudez. Ver sus piernas abiertas, mientras seguía teniéndolo dentro, hizo que su temperatura volviese a subir. Comenzó besado sus labios, luego sus senos, en los cuales tardo unos largos minutos, hasta bajar hasta su vientre.

-Ranma-hablo sintiendo como la hombría del joven despertaba.

-Me volveré adicto a ti.

Dijo para salir y volver a hundirse en ella.

-¡Ahhhh! ¡Ranmaaa!

-Ohhhh….Ahhhh

Lo hicieron una segunda vez hasta entrada la madrugada. Probaron una nueva posición, en la cual Akane estuviese segura de que el bebé estuviese bien. Ranma estaba abajo viendo como la chica saltaba encima de él.

Fue placentero el estar juntos por completo olvidando todas las preocupaciones que los agobiaban, por eso solo se concentraron en entregarse otra vez, no solo con su cuerpo, sino también entregando su corazón.

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En un hotel barato de Nerima, un hombre con gafas descansaba su cabeza en una almohada después de haber pasado la noche con una desconocida. Desconocida a la que le tuvo que pagar sus servicios.

Agradecía el tener todavía dinero de lo que le saco a la nueva prometida oficial de su hijo, de lo contrario, se tendría que aguantar. La mujer todavía no despertaba, la había dejado exhausta, pues, el estar un mes en abstinencia, por culpa de su mujer, y del deseo no satisfecho por su casi ex nuera, lo tuvo con unas ganas que no pudo controlar.

Se quedo pegado mirando el techo del lugar.

A pesar de lo insano que sentía por la ex prometida de su hijo, se preguntaba, porque de la noche a la mañana tuvo ese deseo. Tampoco lo había buscado, pues, cuando la conoció, la considero como una hija, siempre la respeto. Tenía claro que esa chica era el amor de su hijo.

Un hijo que estaba seguro lo odiaba. De hecho, tampoco entendía, porque no sentía ningún remordimiento. Ni por ella, ni por su hijo, ni por su mujer. Era como si fuese otro hombre. Un hombre que pensaba egoístamente solo en él mismo. Por eso ahora, todavía sentía esa necesidad de hacer suya a la muchacha.

Akane…en algún momento podre tenerte

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En la mañana, una pareja se encontraba durmiendo abrazada luego de haber tenido su ansiada primera vez.

Con los parpados pesados, el joven de trenzado cabello, despertó sintiendo mucha tranquilidad. Noto como de espaldas a él, Akane seguía en un profundo sueño, además de tenerla apresada en sus brazos. Su aroma le dio por completo en sus fosas nasales. Sonrió. Amaba su aroma. Recordó perfectamente todo lo sucedido la noche anterior, donde ella se dejó amar sin reparos, al igual que él. Sentir su cuerpo desnudo debajo de las sabanas, lo hizo entender que no era un sueño, sino, una realidad que finalmente había cumplido. Akane era suya en todo sentido.

Akane

La observo por largo rato, pensando en todo lo que habían pasado, desde que la conoció. Cuando rompieron su compromiso por ese falso engaño. Cuando supo de su ultraje, su embarazo, el cómo estuvo con ella después de saberlo, el inicio de su relación para al fin estar juntos. Juntos sin que nadie se interpusiera. Sentir su calor le calentaba el corazón.

¡Dios como la amaba!

Su mano acaricio su sedoso cabello.

Akane…mi Akane

buscare la forma para que los involucrados en tu violación paguen. Ninguno de esos malditos desgraciados se salvará. Tu dolor no quedara impune mi amor.

Me encargare de eso.

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つづく…

Notas:

Volví, ya no tarde tanto ¿ven que me estoy portando bien?

Como podrán darse cuenta, estamos llegando a la recta final. No estoy segura cuantos capítulos quedan, pero sé que muy pocos.

Tardo en actualizar porque estoy editando, escribiendo mucho, demasiado, no solo de esta historia y "Sin compromiso", sino también "Baka&Marimacho" Hay un capítulo listo ya, pero como dije que quiero subir mas de uno, tengo que tener unos dos mas listos. Espero cumplir esa meta. Este mes o el que viene. Créanme que me estoy dedicando.

Recuerden también leer el Songfic que publicare pronto.

Gracias por el apoyo, por leer, por todo.

Perdón por los errores ortográficos.

Espero sus apreciados comentarios.

Un abrazo grande.

Akane Kou.