Con Ella

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Disclaimer: Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi

Summary: Un mal entendido separa a las familias y rompen sus relaciones. Akane es violentada sexualmente y ante las inminentes consecuencias sentirá que ya no puede estar con Ranma. Este descubrirá que alguien muy cercano le hizo daño. A ella, la persona que más ama en el mundo. Akane. Y el estará a su lado. Estará…Con ella.

Capítulo 18

El plan de Nabiki y Ranma

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Cada noche yo me vuelvo a enamorar

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Akane

La observo por largo rato, pensando en todo lo que habían pasado, desde que la conoció. Cuando rompieron su compromiso por ese falso engaño. Cuando supo de su ultraje, su embarazo, el cómo estuvo con ella después de saberlo, el inicio de su relación para al fin estar juntos. Juntos sin que nadie se interpusiera. Sentir su calor le calentaba el corazón.

¡Dios como la amaba!

Su mano acaricio su sedoso cabello.

Akane…mi Akane

buscare la forma para que los involucrados en tu violación paguen. Ninguno de esos malditos desgraciados se salvará. Tu dolor no quedara impune mi amor.

Me encargaré de eso.

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Cuando Akane despertó, vio a su hombre observándola.

-Ranma, buen día.

-buenos días bonita.

La chica, sonrojada por el cumplido, lo abrazo sintiéndose protegida, amada. Estaba feliz de al fin haber podido estar íntimamente con él sin rechazarlo. Sin duda estaba avanzando, o simplemente, Ranma era su cura.

-Gracias Ranma.

-¿eh? ¿por qué?

-porque…-hablaba sobre su firme pecho desnudo aspirando su varonil aroma-…tu amor, me ayuda a sanar.

El joven tomo su rostro con su mano derecha viendo directamente esos marrones que tanto lo enamoraban-y a mí, tu amor, tu amor le da sentido a mi vida…Akane- respondió tocando con su dedo pulgar el labio de ella, para después besarla pausadamente disfrutando de su sabor.

Akane sintió como su corazón bombeo más fuerte al escucharlo.

Ranma…mi amor

Correspondió gustosa y por largos minutos, hasta que el pelinegro estuvo encima acariciándola, al igual que ella a él. Se vieron a los ojos con un inmenso amor y deseo que no menguaba. Estaban seguros de que compartían el deseo que les nació nuevamente.

-Akane ¿e…está muy mal si quiero volver a hacerte mía?-preguntó mirándola con una pasión tan grande que la traspasó.

Ella negó con su cabeza. Abrió sus piernas sintiendo la dureza de su hombre-no lo está. Quiero ser tuya de nuevo. Te amo Ranma.

-¡Dios Akane! ¡Te amo!

Sin esperar más comenzó el juego de caricias, para acabar en una nueva danza de amor.

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Mansión Kuno.

La pelinegra de moña recibía los informes de su sirviente.

-¿aquí es? ¿estás seguro plebeyo?

-Si, si, señorita Kodachi. Acá hay fotos del joven Saotome entrando. También tengo aquí la dirección.

La chica de muy mala gana le arrebato las fotos para corroborar los dichos del pequeño hombre. Sonrió al estar ya al tanto. Ahora podría ir hasta ese lugar sin problemas.

-Muy bien. Puedes largarte.

-¿Eh? Pero, m-mi paga.

-Después te la doy-le respondió sin siquiera mirarlo.

El hombre sentía mucha rabia, pero al carecer de carácter lo dejo pasar.

-está bien-el pequeño ninja se retiró derrotado.

El castaño veía todo cruzado de brazos. Su prima le provocaba bastante rechazo, pero la soportaba solo porque eran cómplices. Esta noto su mirada.

-¡Qué!

-Eres una abusiva.

-¡Me importa poco lo que pienses de mi!-masculló viendo el papel. Estaba feliz al saber al fin donde vivía su amado.

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Los dos siguientes días, Akane dio excusas en la casa para seguir quedándose con Ranma. Pues, su papá entendía que por lo vivido tenía que seguir trabajando, y quedarse en la consulta del doctor Tofu. Le tenía confianza, por eso no refuto ni una vez en la que se justificó para quedarse todo el día, o solo a pernoctar.

Si bien, se sentía un poco mal porque su padre creía que las razones de quedarse fuera de casa, era por su trauma, estaba aprovechando ese pretexto para estar con Ranma. Ambos, al descubrirse como amantes, estaban dando rienda suelta a ese amor que siempre se tuvieron. Querían disfrutarlo. Disfrutar de su sexualidad. De tenerse íntimamente. Akane dejo de sentir completamente algún rechazo hacia Ranma. Todas veces que lo habían hecho, en ninguna se presentó algún resquicio del abuso, porque cuando hacia el amor con Ranma, solo eran sentimientos puros y honestos los que sentía. Mezclados con sus deseos y pasiones juveniles. Por eso, los médicos amigos, entendían que los chicos debían aprovechar su relación y complacerse mutuamente, ya que eso también ayudaba a que Akane avanzara.

Solo que, al quinto día, ella tuvo dudas.

-¿Está mal que yo…

La ginecóloga de Akane estaba escuchándola atenta-adelante, dime.

-¿Es…está mal q-que Ranma y yo…-balbuceo sin terminar de indagar lo que quería saber, con un evidente sonrojo, que a la especialista le dejo claro lo que le quería preguntar.

-¿Quieres saber, si tener relaciones sexuales con Ranma le harán daño al bebé?-inquirió con obviedad.

La ya sonrojada y avergonzada chica, la miro sorprendida, para luego, asentir.

-Pues, todo depende de la fuerza con la que lo hagan-el comentario la sonrojo más- Akane, tienes exactamente…13 semanas de embarazo. No es peligroso, si es que el embarazo no presenta ningún riesgo. Si fuese uno con complicaciones, estaría mal, pero al revisarte, todo marcha bien hasta el momento. Según este dato, podemos ver que puedes mantener relaciones sin problemas con Ranma.

-G-Gracias Momo-sensei.

-De nada.

-Que no te apene preguntarme estos temas, son normales.

-e…esta bien. Nos vemos sensei.

-Nos vemos Akane.

Después de salir de dudas, la joven se fue rumbo a su casa. Como la distancia era más grande, ya que la consulta de su médica estaba en Tokio, pensó en que ya tenia que tomar confianza sin sentir miedo, ya fuese estando en un bus y caminando, algo que debía hacer tranquila. Al llevarlo a cavo, llegó hasta su destino sin problemas. Ese pequeño logro le dio una tremenda satisfacción.

Bien hecho Akane…cuando vea a Ranma le contaré

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En una cafetería, dos personas merendaban. Era algo nuevo para una de ellas, ya que hace tiempo nadie la invitaba a salir. Su pareja no lo hacía, tampoco era alguien trabajador, y mucho menos pudiente. Todo lo contrario. Era ella la que siempre veía por los dos, y antes por su hijo.

-¿Le agrada el lugar?

-Si.-respondió apenada.

-Nodoka-san yo…-el hombre estaba nervioso. Ya no era un adolescente, pero esta mujer lo hacía comportarse como uno, ya que lo traía embobado desde que la había conocido-estoy feliz de que al fin aceptara mi invitación.

-bueno es que, no entiendo su interés por mi…-se sonrojo-e…es decir, por invitarme.

Carraspeó controlando sus nervios-Bueno, pues…me parece una mujer sumamente interesante.

-Ah, pues Gracias.

-y muy hermosa.

Se sintió halagada.

¿Hace cuánto que un hombre no la galanteaba y trataba delicadamente?

Genma no era para nada cariñoso o atento con ella.

Solo en la intimidad le decía cosas agradables, o algo parecido, pero era solo para conseguir lo que buscaba, pues varias de sus palabras, eran para nada románticas.

Negó con la cabeza sacando esos pensamientos para concentrarse en el apuesto hombre que tenía al frente.

-Kimura-san yo…

-Naoki, llámeme Naoki.

-oh…está bien. Naoki, yo…no sé cuál es la finalidad de esta invitación, pero usted sabe que soy una mujer casada.-aclaró, pero solo para no darle una mala impresión. Sentía que estaba haciendo algo mal, pero era más por el que dirán, ya que realmente ese hombre le agradaba.

Este en tanto, trago duro. Lo que ella le decía, ya lo sabía. Solo que, eso le pesó en un principio, hasta que no pudo aguantarse más invitándola a salir varias veces, cuando la mujer iba a ver a su hijo, o cuando se la había encontrado por casualidad, siendo rechazado en todas, hasta que hace dos días la mujer finalmente había aceptado.

-discúlpeme mi atrevimiento, pero quisiera saber…¿Es usted una mujer felizmente casada?

Abrió asombrada sus bellas lagunas azules. Nadie le había preguntado eso. Ni siquiera los Tendo cuando vivía allí. Solo su hijo se quejaba de que ella estuviese con un hombre como su padre.-yo… -Su pregunta la dejo en jaque.

Viendo lo silenciosa que la había dejado, quiso disculparse -¡Oh dios! Lo siento, lo siento. No quise ser indiscreto.

-No. No se preocupe.

-¿Segura?

-Aha…

-Esta bien- bajo la mirada pesaroso-Entonces…-tomo valor nuevamente-¿puedo…puedo saberlo?

Ambos bebieron de su café. Ella lo dejo en la mesa luego del sorbo, pero quiso responder.-pues, realmente no. No lo soy.

Kimura-san sintió angustia por aquella mujer. Se veía que era una buena madre. Ni siquiera se sintió feliz, puesto que eso podría ser alguna ventaja. Solo vio los tristes ojos de ella. Al querer consolarla, tomo su mano.

-Discúlpeme no, no quise incomodarla Nodoka.

-No yo…-en vez de alejar su mano acepto la caricia moviendo su dedos para verlo fijamente- me siento feliz de que…se preocupe por mi-sonrió sonrojada, provocando que el hombre sintieras unas enormes ganas de besarla.

-Si, me preocupo porque…aunque llevamos poco tiempo de conocernos, u-usted me importa…-confesó viéndola fijamente.

-Oh…yo…no sé qué decir.

-Nodoka, espero que, este sea el inicio de…de una linda amistad-dijo pensado en que fuese algo más.

La mujer volvió a sonreír asintiendo.

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Siguiente día.

Estancia Oguri.

La pareja de ex prometidos estaba en la cama entregándose una vez más.

Con las manos entrelazadas, Ranma embestía a Akane teniéndola encima-Ahhh…Argh…

-oh…Ra…Ranmaaaa

La joven había llegado, pero su amante no. Por eso este siguió penetrándola unos cuantos minutos más con el mismo ritmo sincronizado que tenían, hasta que el joven apretando un seno y la cadera femenina se detuvo entrando profundamente mientras se corría dentro de Akane.

Ella se sostuvo en sus pantorrillas con sus manos, levantando su torso irguiendo sus pechos al sentir la esencia de Ranma en su intimidad.

-Ahhhhh…

-Ahhhh…Akaneee-el pelinegro la rodeo con sus brazos pegando su cara a los pechos de ella cuando por fin había terminado de venirse estando unos segundos así.

Pasados unos minutos, Akane cayó encima del pelinegro, quien la recibió abrazándola nuevamente. Quedaron exhaustos. En esa mañana, era la tercera vez que lo hacían. Por eso ya no siguieron. Era el día libre de Ranma, por lo tanto quería aprovecharlo haciendo varias cosas, además de estar con Akane.

Después de unos minutos de seguir unidos por sus intimidades, quisieron acomodarse. Akane se movió haciendo que Ranma saliera de ella, y bajo de su cadera quedando al costado de este, mientras la rodeaba, y ella recargaba su cabeza en su masculino pecho. Ambos después de su ejercicio, seguían respirando agitados.-es…es…lo mejor hacerte el amor.

-si…quiero estar así…c-contigo todo el día.

Sonrió con los ojos cerrados-¿quieres que te haga…el amor todo el día?-pregunto muy divertido.

-¡No bobo!-se abochorno-solo quiero estar así. Abrazados. Me encanta-admitió escondiendo su cara en el cuello de Ranma.

Oliendo su cabello, respondió- también me gusta. Me gusta mucho.-pasaron unos cuantos minutos para volver a hablar.-…Oe Akane…

-¿Umm?

-tenemos cosas que hacer.

-Lo sé amor.

Su corazón latió de prisa. Era poco usual que Akane lo llamara de forma afectuosa, pero le agradaba.

-¿tienes hambre?

-Un poco.

-pues, traeré el desayuno.

-¿en serio?

-Claro.

Estando ella todavía sobre el torso de Ranma, lo beso lentamente saboreando sus labios. La respuesta inmediata los dejo a ambos con ganas de seguirse besando, pero decidieron dejarlo.

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Akane salía del baño de su ex prometido. Vestía solo la camisa roja del joven, quedando sus largas piernas y parte de su trasero al descubierto. Ranma opinaba que lucía genial así.

-Vaya…te ves…te ves sexy…-dijo comiéndosela con la mirada provocando el sonrojo de ella.

-¿Sí?

-Si…-afirmó babeando por ella mientras la detallaba.

Los pechos de Akane se notaban demasiado, sobre todo sus pezones bajo la camisa roja del artista marcial. Quien se acercó tomándole sus dos manos caminando en reversa, para después acomodarse en la cama hasta sentarla en sus piernas y acariciando con vehemencia las de ella.

-Ranma…d-debemos…

El joven la silencio con un demandante beso que la dejo sin aliento, pero que gustosa respondió. Podía sentir la dureza en el boxer del joven chocando con su intimidad, la cual era cubierta por su braga. Ella lo abrazó sintiendo como Ranma metía sus manos por debajo de la prenda hasta apretar sus senos.

-Umhp- Despego sus labios-Ahh…Ranma espera.

-Qué…ah pasa…-respondía perdido en las sensaciones, tirando hacia un lado el inicio de la camisa hasta descubrir un pecho de la joven, lamiéndolo y succionándolo, además de jugar con su endurecido pezón.

-T-tengo hambre…

-y yo-dijo perdido en los pechos de Akane.

-R-Ranma…

El ruido en el estómago de la chica lo interrumpió. Se separó levemente de ella mirándola, pero teniendo en su boca el botón rosa de la muchacha que lo veía sonrojada. Luego habló.

-Está bien. Tú y él bebé tienen hambre-dijo al fin soltando parte de su amada.

Ella asintió.

Se besaron de piquito hasta que se levantaron.

-Me lavaré rápido y pondré ropa para bajar a buscar de desayunar ¿de acuerdo?

-Sí.

Cuando Akane quedo sola en la habitación, se abotono la camisa, y después se puso a ordenar. Busco lo que se pondría e hizo la cama. Ranma casi nunca la hacía, por eso solo estaba hecha cuando ella se quedaba. En la estancia ya era normal verla varios días allí. Kaede-san nunca se quejaba, menos los demás inquilinos hombres, a los cuales les agradaba su frecuente visita.

Ya teniendo casi todo listo, quiso vestirse, pero unos golpes en la puerta la detuvieron. Si era la señora, no le daba vergüenza que la viera, imaginaba que sabía lo que hacía con Ranma. Solo que era discreta. Todo lo contrario a su familia.

Ese breve recuerdo de cuando Ranma vivía en su casa y discutían en frente de todos, la hizo sonreír.

Que tiempos

Se apresuró en llegar a la puerta abriéndola.

Al hacerlo quedo de piedra cuando vio quien era.

Segundos después, una fuerza había volteado su rostro hasta dejarlo rojo. Se llevo la mano a este para atenuar el dolor.

-¡PERRA!

-K-Kodachi…-dijo nerviosa.

Esta la tomo del brazo sacándola del cuarto hasta lanzarla contra la pared.

-¿Qué haces loca?

-¡Eres de lo peor!-grito con un chillido molesto.

-Cálmate…

-¡ZORRA! ¡¿COMO TE ATREVES A REVOLCARTE CON MI HOMBRE?!-decía mientras la agarraba de los cabellos, pero Akane se defendía cubriéndose el rostro y empujándola.-¡Me pertenece!

-¡Ranma No es tuyo! ¡No lo trates como un objeto!-

Los gritos alertaron a los demás residentes del piso, saliendo de sus habitaciones para saber que sucedía. Cuatro jóvenes veían como una chica de kimono color vino golpeaba a otra que tenía muy poca ropa.

Uno de los jóvenes reconoció a la chica -Akane, ¿qué pasa?-inquirió, para luego sonrojarse al ver como estaba vestida. Casi le dio derrame nasal, al igual que a los otros.

Kai y Nao veían como la novia de Ranma era atacada por la otra. Estos ya estaban al tanto de quien era el real interés amoroso de Ranma y quien era la otra joven, y el porque alardeaba con su supuesto compromiso. Se acercaron para separarlas, pero la rosa negra se soltó evadiéndolos hasta hacer que Akane estuviese al borde de las escalera, al verlo, actuó rápido.

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Vestido con playera blanca sin mangas y el cabello húmedo, pero trenzado, salió Ranma del baño abrochándose los pantalones, ya que había escuchado el alboroto reconociendo las voces, viendo justo el momento en que Kodachi empujaba a Akane, haciendo que trastabillara para irse de espaldas y escaleras abajo, pero el artista marcial actuó rápido lanzándose y tomando a Akane en brazos para saltar justo al primer piso.

Todos los demás, luego de estar impactados por lo que casi pasó al ver como deliberadamente Akane era agredida, bajaron, incluyendo a la loca gimnasta.

Ranma dejo delicadamente en el suelo a la joven para encarar a la otra.

-¿Akane estas bien?

Asustada, pero segura al ver a Ranma junto a ella, asintió-s-sí, gracias.

-¡RANMA-SAMA!

-¿Cómo te atreves a empujarla por las escaleras? ¡ESTA LOCA KODACHI!

-Yo vi como quiso botarla a propósito Ranma.

-también yo.

-¡No me importa! Ella se lo busco por roba novios.

-¡No lo soy!-negó plantando cara.

La chica agredida se había enderezado luego del susto, mostrándose por completo. La blusa mostraba su escote, por ende el inicio de sus senos se le notaba, como también sus torneadas piernas, y parte de su cola, haciendo que los chicos la miraran tragando saliva y embobados, mientras que Ranma al darse cuenta, se puso delante de ella para taparla.

-¡No la miren! ¡Se los prohíbo!-demandó celoso.

-Los ojos se hicieron para ver Saotome.

-¡ME DEBES UNA EXPLICACIÓN RANMA-SAMA!

-No te debo nada, porque tú y yo no tenemos nada ¡Entiéndelo!

-Esto no se quedará así.

-¿Qué está pasando?-pregunto saliendo de la cocina la dueña de la pensión.

-Pasa que esa mujerzuela se acuesta con mi hombre ¡ES UNA ZORRA!

-¡Basta Kodachi! ¡Vete de aquí!

-Ranma-sama, no quiero verte más con esta tipa.

-me importa poco lo que quieras ¡VETE YA!

-Eres una cualquiera. Preñada de otro y te revuelcas con mi prometido ¡OFRECIDA!

Esa declaración sorprendió a todos los presentes.

Akane no pudo contenerse más y se acercó cacheteándola tan fuerte que la boto al suelo.-¡Me tienes Harta! ¡Voy a callarte de una buena vez! ¡Maldita locaa!- Estaba a punto de volver a golpearla pero Ranma la abrazó por la cintura deteniéndola. No quería que su mujer siguiera alterándose, eso no le hacia bien.

-Ya Akane, no vale la pena. Deja que se largue.

-Pero…Ranma…

-Váyase por favor-hablo Kaede abriendo la puerta de entrada-No vuelva más.

La rosa negra con aires de grandeza toco su cabello levantándose-Claro que me voy de esta pocilga. No sé cómo puedes vivir en un lugar tan vulgar como este Amor-sin más que agregar se fue echando humos.

Esto lo pagaras caro Ranma-sama.

-Que grosera-opino uno de los jóvenes que presenció lo acontecido.

-Si, es una estirada-

-Lo que tiene de linda lo tiene de antipática.

-Pues yo encuentro más hermosa a Akane-dijo el otro joven, pero fue escuchado por Ranma, quien frunció el ceño.

Akane, sonrojada soltándose del agarre del pelinegro, se acercó a la mujer olvidándose de cómo estaba vestida.

-Kaede-san, yo…siento mucho todo, todo esto.

-No te preocupes hija, no es tu culpa-luego miro a su inquilino-esa chica es una psicópata. Puedes denunciarla, esas mujeres son peligrosas Ranma.

-Lo sé.-El chico asintió. Estaba de acuerdo. Si Akane supiera lo que se había atrevido a hacer…no sabía cómo reaccionaría.

-yo…-Akane recién recordó su atuendo sonrojándose. Pues eran cinco hombres que estaban a su alrededor, y cuatro viéndola con ahincó y miradas nada santas.

-¿Oigan, lo que dijo esa chica es verdad? ¿estás embarazada Akane?

-No seas indiscreto Kai.

-Yo solo…

-¡No se metan en lo que no les importa!-protestó Ranma.

-Además, si Ranma no es el padre, no es nuestro asunto.

-Silencio jóvenes.

Los enamorados se sonrojaron, pero Ranma vio como todos miraban a Akane y no era para menos. Estaba en paños menores en frente de puros hombres universitarios que claramente admiraban su contorneado y bonito cuerpo.

-¡Dejen de mirarla!

-Lo sentimos.

-pero, es que está muy buena.

-¡Nao!

-con razón se la trae seguido, yo haría lo mismo.-opino otro de los jóvenes.

-le haría de todo también.

-¡Suficiente jóvenes!-pidió alzando la voz la dueña de la pensión.-hagan el favor de retirarse.

-Está bien.

-Lo siento.-uno a uno se fue retirando.

Akane se ocultó tras Ranma hasta que quedaron solo con Kaede-san.

-Ve a cambiarte querida.

-S-si-los chicos se miraron apenados por lo ocurrido.

Ranma se giró-¿de verdad estas bien?-pregunto tomando su rostro con delicadeza.

-si-luego de responder la joven se mareo asustando a su ex prometido.

-¡Akane!

-yo…no sé qué me pasó, pero, pero estoy bien.

Ranma la tomo en brazos-pues te llevo. Lo que esa loca trato de hacerte pudo provocarte algún daño. Estas embarazada Akane -dijo subiéndola-fue muy peligroso, lo mejor es que vayamos donde la doctora Momo para que te revise.

-tendría que llamarla para saber si puede atenderme hoy.

-tiene que ser hoy, es urgente.

-Está bien, pero vamos a cambiarnos.

-Si.

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Ya vestida, la joven estaba bajando las escaleras con Ranma.

-¿crees que…ella diga lo que pasó?

-tenemos que esperar lo peor. Sabes cómo es de chismosa y escandalosa.

-tienes razón.

Se fueron a la cocina para al fin desayunar, ya que el hambre de la joven no bajo, a pesar del mal rato. Comieron tranquilos. Más tarde Akane le pidió una cita a su doctora. Ranma la acompaño ese mismo día.

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Un día después

-¡Hola Kuno!

-¿Qué? ¡Mi chica de cabello de fuego!-exclamo con exaltación y felicidad, llegando hasta ella que lo esperaba feliz en el jardín. La tomó de las manos-¡Mi vida!

-Kuuuunooo mi amor.

Maldita sea…las cosas que hago por ti Akane

-¿Qué haces aquí mi sexy y linda pelirroja?

-quería verte y pasar tiempo contigo.-dijo con tono meloso aunque sintiera repulsión.

-¿En serio?-pregunto mientras la tomaba por la cintura bajando la vista hacia sus pechos embobado. Esa mirada hizo que a Ranma le dieran ganas de patearlo y mandarlo a volar, pero tenía que aguantarse. De lo contrario, el plan fallaría.

-Si, pero espero que tu hermana-dijo tomando bruscamente el rostro del castaño, quien no dejaba de mirarle el escote de su camisa mal abrochada, cortesía de Nabiki, para enfocarlo en sus ojos-no nos interrumpa, o hay algún otro familiar que viva en tu casa y…-adopto un tono sensual-….pueda llegar inesperadamente?

-s-solo mi primo Shotaro.-pregunto babeando por ella.

La sola mención del sujeto, hizo que Ranma sintiera ira, pero se la tuvo que tragar para seguir representando su papel.

-Oh Kuno, no sabía que tenías un primo. Cuéntame de él-pidió tomándolo del brazo.

Desde la esquina de una de las murallas del amplio lugar, Nabiki estaba escondida, pero muy cerca de la pareja. En sus adentros daba las gracias por no haber visto a Kodachi ni a su sirviente, ni mucho menos al violador, ya que arruinaría sus planes.

Escuchó a la perfección lo dicho por Kuno, afirmando a viva voz el parentesco con ese desagradable tipo.

-No hablo mucho con él. Eso lo hace más Kodachi, siempre están en la sala conversando de temas que no entiendo del todo.

-¿A si? ¿y qué hablan?

-No estoy seguro ¿Por qué lo preguntas mi amor?

-eh…solo curiosidad jijiji-rio estúpidamente tratando de disimular.

-A bueno pequeña, em ¿Por qué no vamos a mi habitación?

Uy este idiota se quiere pasar de listo…vamos Ranma, cálmate o sino lo noquearas

-después, quiero seguir conociendo de ti.

-¡OH amor mío! Sabía que estabas loca por mí!-exclamo abrazando fuerte Ranma chica, mientras restregaba su cara en los senos de ella.

Lo golpeo en el rostro quitándolo de su pecho-No abuses Kuno.

-Eres apasionada amor.

Luego de eso, tanto Ranma como Nabiki decidieron seguir con estas visitas de Ranko a la mansión a espaldas de Kodachi con tal de sacar más información de lo sucedido, pues necesitaban una confesión, que obtendrían. Tenían que ser positivos en eso, pero no era tan fácil, por eso los siguientes días siguieron con el plan, haciéndole jurar a Kuno que no diría nada, con la excusa de que no quería que su "cuñada se interpusiera en su relación".

Este aceptando sin rechistar, le dio el sí. Días después, tanto Ranma como Nabiki pudieron entrar sin problemas por una puerta que desconocían, al estudio de la casa que estaba pegado al salón principal. Justamente esta última pudo escuchar una interesante conversación.

-¿No has pensado que pasaría si Ranma se entera de que mandaste a violar a su Akane? Es decir…¿Nos mandaste a Kaze y a mí a violar a tu rival?

-¡Ja! Nada, porque no lo hará, no antes de casarme con él.

-¿Tan segura estas?

-por su puesto. Todo lo que me propongo lo consigo. Tengo muchos haces bajo mi manga primito.

-¿Cómo cuales si se puede saber?

-Pues no. Mejor…¿porque no vas a hacerle alguna visita a esa estúpida de Akane Tendo y te la violas de nuevo? No estaría nada de mal.

Desde el otro lado de la muralla, Nabiki sintió unas ganas enormes de desollar viva a esa maldita y maquiavélica mujer. No entendía su maldad.

Pagaras malnacida…No sé como Kuno puede ser tu hermano

-Si evades mis preguntas es porque algo te traes entre manos.-dedujo con suspicacia.-¿O no?

-Puede ser.

-Hump… ya veremos.

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Luego de escuchar la grabación, tanto Ranma como su cuñada sintieron que ya tenían como enfrentar a quienes le habían hecho daño a Akane. Solo quedaba el cómo podían presentarlo como prueba, pero para eso necesitaban más información, pero con una clara denuncia de violación hacia los tipos involucrados y también a la mente pensante de ese retorcido plan.

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Unos días después de los últimos acontecimientos, en los que Ranma seguía viéndose con Akane y preocupándose por ella, sucedió algo inesperado que lo privo de seguir con sus planes.

-¿Ranma Saotome?

Los trabajadores de la constructora Shimizu quedaron sorprendidos al ver a la policía solicitando a su compañero. En tanto el aludido escuchó de lejos su nombre llegando hasta los cuatro tipos gigantes que lo buscaban.

-¡Ranma Saotome!

-Soy yo ¿Qué quieren?

-Queda bajo arresto joven-declaro firme uno de los uniformados.

-¡¿Qué?!-exclamo desconcertado el artista marcial.

-lo que oyó-los tipos lo tomaron con fuerza de los brazos hasta ponerle las esposas.

-¿Qué pasa? ¿de qué se me acusa?

-en la comisaria lo sabrá.

-debo saberlo ahora ¡Déjenme!-dijo tratando de zafarse, pero los hombres eran realmente fuertes.

-¡Silencio joven!

Los compañeros del pelinegro comenzaron a murmurar, pero uno de los jefes de la obra fue corriendo a contarle al señor Kimura lo sucedido, mientras veían como Ranma era llevado a rastras fuera de la construcción hasta montarlo a la fuerza a una furgoneta.

Al enterarse, Kimura llamo de inmediato a Nodoka-san contándole todo. Esta al saberlo se alteró, por lo tanto no pudo ocultar a Ukyo lo que pasaba, haciendo que la cocinera, luego de verla salir, pusiera al tanto de todo a Genma, quien venía llegando de una de sus tantas salidas, pero tuvo curiosidad y sabiendo ya la dirección del trabajo de su hijo, fue también.

Nodoka al llegar al lugar de trabajo de su hijo, noto como este ya no estaba. Se lo habían llevado arrestado. Fue lo que le dijo Kumira-san.

-¡Oh dios mío! ¡Mi Ranma!-exclamo a punto de romper en llanto.

-¡Cálmate Nodoka!-dijo apoyándola, para después rodearla. Esta al sentir sus fuertes brazos, se dejó. Últimamente, ese hombre la hacía sentir cosas que hace tiempo no sentía, y su soporte era lo que ahora necesitaba, ya que su marido casi no pasaba en el local, y dudaba que le importara lo que le había pasado a su retoño.-todo va estar bien, te lo aseguro.

Se separo solo un poco teniéndolo muy cerca y le sonrió-gracias Naoki.

-Vayamos…-costándole trabajo pasar saliva al tenerla tan cerca y verla tan bella, habló-vayamos a averiguar qué pasó.

-Está bien, vamos.

-Si.

Al salir juntos, Naoki le abrió la puerta del copiloto a la madre de Ranma, pues la llevo en su auto, no sin antes pedir a uno de los sub jefes hacerse cargo de todo en su ausencia. Se marcharon rumbo a la comisaria más cercana de Nerima.

Todo aquel cuadro, había sido presenciado por Genma, quien estaba unos cuantos metros atrás. Su mujer se había subido al auto de un tipo al que no conocía, sintiendo una rabia nacer en su interior, ya que en el poco lapso de segundos en que todo ocurrió, noto una confianza que no había visto en Nodoka hacia otro hombre.

¿Qué rayos está pasando aquí?

¿Por qué Nodoka esta con ese tipo?

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Cuando Kodachi irrumpió en el dojo Tendo buscando a Akane, quedaron asombradas por ello. La chica Kuno jamás iba, y el verla allí les dio mala espina. Sobre todo a Kasumi, pues por muy reservada que fuera, estaba al tanto de algunas de las veces en que había insultado a su hermana menor, ya que de alguna u otra forma, Akane le había contado ante su insistencia. Por eso le tenía cierto rencor que sabía disimular muy bien. Soun Tendo no opinó, pero no le gusto para nada la visita de esa joven, pues sabia que era muy grosera con su niña.

Nabiki estaba en la universidad, sin presenciar a la indeseable invitada.

-Akane está en la sala, pasa. Pueden hablar allí.

-Gracias-dijo avanzando hasta verla. Se fijo en su vientre, el cual era notorio. Tenía un vestido rosado de tirantes, que denotaba bien sus cuatro meses de embarazo. Además vestía un chaleco gris.

La joven de cabello corto se puso de pie de inmediato al percatarse de su presencia. Una que le incomodo, creándole de inmediato una amarga sensación instalándose en su interior. El desprecio que sentía por esa mujer crecía cada día más.

-Las dejo.

Ambas asintieron a Kasumi.

Cuando ya estuvieron solas, la rosa negra soltó todo de una sola vez.

-¿Qué estas dispuesta a hacer por tu adorado Ranma, Akane Tendo? Alias, zorra Tendo.

-¡Cierra la boca imbécil!

-¡RESPONDE!

-No sé a qué te refieres.

-déjame contarte que…Mi prometido, está encerrado en la cárcel por incumplimiento de contrato de compromiso. Tú sabes muy bien por qué-dijo haciendo énfasis en lo último.-y puede llegar a estar una temporada muy larga allí.

-¿Qué? ¿Ranma esta…

-Lo que oíste plebeya. Eso te pasa por acostarte con el hombre de otra mujer ¡Mujerzuela!

Akane sintió más furia resurgiéndole -Ranma no es tuyo. Es mi pareja, por decisión propia. El me ama a mí ¡Eso es lo que te enferma! ¿No? Eres una acosadora de lo peor que no tiene dignidad ¡Ranma no está interesado en ti y jamás lo hará! No tienes ningún derecho a hacerle daño loca desquiciada.-declaró alzando la voz- Ni con esa trampa que llamas compromiso lograste nada con él. Lo amarraste a algo que repudia ¡Estúpida!

Kodachi se molestó, porque todo lo que decía Akane era verdad, pero no se pondría en evidencia. Ya había llegado muy lejos. No podían verla perder los estribos-Pues aun así logre meterlo en prisión. Ahora está en tus manos su futuro…querida.

Akane se acercó hasta ella y quedar a tan solo tres centímetros de distancia viéndola amenazadoramente-eres…eres de lo peor.

-No demos mas vueltas al asunto. Esta en tus manos el que mi prometido Ranma-sama salga de la cárcel, o de lo contrario haré que se pudra allí, y puede que algo malo le pase…algo, muy, muy malo-la siniestra mirada que le dio la desquiciada chica a Akane, la hizo temer. No podía soportar que le hicieran daño a su amado.

-yo…estoy dispuesta a hacer cualquier cosa, pero…debes cumplir con sacarlo de allí y jamás atentar contra él ¿entendiste?

-trato hecho.

-todavía no puedo creer de lo que eres capaz.

-No me conoces.

Akane negó con la cabeza-Por su puesto que no. No me interesa hacerlo…-una vez más la vio con desprecio-…y te atrevías a decir que lo amabas-reclamó sin poder entender sus actos-…tú no sabes lo que es eso.

-déjate de melodramas…ahora me vas a escuchar.

-esta bien.

Tengo que ir a verte Ranma…

.

.

Dentro de una oscura celda, un joven de trenza estaba sentado en el suelo. Sus brazos rodeaban sus rodillas dobladas. Llevaba casi todo el día allí sin noticias. Al principio había preguntado a los gritos, pero el celador lo termino regañando a golpes, por eso prefirió no enfrentarlo. Claramente lo podía haber noqueado, pero se hubiese acarrearse otro problema.

La única llamada a la que tuvo derecho, fue a la clínica del doctor Tofu para que este le avisara a Akane y a Nabiki, ya que ella podría ayudarlo para saber las razones del porque estaba metido allí. Pues, hasta el momento, no le habían dado ninguna explicación.

Al segundo día, su madre lo había visitado diciéndole que lo sacaría de allí a como dé lugar. Lo abrazo hasta que tuvo que irse.

Al tercer día recibió la visita más esperada. Akane se situó frente a él. Su atuendo era el acostumbrado, con sus calzas y colores grises, pero el se percató de su pancita, la que se notaba.

-¡Akane!

Se lanzo a sus brazos siendo gratamente recibido por ella, quien lo rodeo por largos minutos.

-Ranma…mi amor…¿estás bien?-pregunto preocupada tomando su varonil rostro con sus dos manos, poniendo nervioso a su chico por su cercanía.

Ese amoroso apelativo no paraba de agitarle el corazón-Si…y ahora que te veo, todo parece estar un poco mejor.-espetó envolviendo ese pequeño cuerpo una vez más.

Ella sonrió con amargura, sin querer detener ese abrazo, porque tal vez sería el último en mucho tiempo.

-Ranma…-dijo observándolo directamente con un infinito amor-te amo y…toda mi vida te amaré…¿De acuerdo?

-Akane…-dijo besándola con urgencia desesperada. Una que ella le devolvió de la misma forma, dejándolos a ambos aun más sedientos de besos, los cuales pudieron saciar en esos pocos minutos que tuvieron para ellos solos.-te amo Akane…te amo.-dijo mirándola embelesado, pero luego de procesar sus palabras, se sintió acongojado sin saber el porqué.

Akane…

-¡Tiempo cumplido! Señorita salga por favor.

Al separarse, se vieron nuevamente con anhelo.

-Ranma…

-Saldré de aquí mi amor. Te lo aseguro.-prometió acariciándole la mejilla.

Algo aturdida por la manera afectuosa de llamarla, contestó-lo sé Ranma. Cuídate por favor y…recuerda que te amo. Te amo con todo mi corazón-dijo volteando para irse rápido sintiendo una lágrima descender por su mejilla.

-Akane…

Perdóname Ranma¡Maldición!

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.

Dos días después Ranma Saotome salió en libertad.

Al estar fuera de aquel lugar, lo primero que hizo fue llegar a la consulta del quiropráctico, pero este le dijo que Akane no se había presentado a trabajar. Al no entender el porqué, resultándole muy extraño, decidió ir a Dojo Tendo sin importar si era o no recibido por el patriarca de la casa.

Al estar frente al portón de la entrada, golpeo fuerte. A los pocos minutos este se abrió.

-Ranma…saliste.

-Hola Nabiki-respondió- Sí, y no sé cómo pasó. Por lo que sabia la fianza era muy alta.

-Estaba pidiendo una baja en esta justamente, pero ahora estas acá y…

-Bueno, eso no importa…em dime…Akane…

-Además…-quiso evadir el tema-vas a tener que pagar todos mis servicios.

-Oye…tu hermana…

-Como te decía, no creas que por pensar que te he estado ayudando, me refiero a nuestros planes…no te cobrare todo…

-¿Qué pasa? ¿Por qué no me respondes?

-Ranma, estas paranoico.

El chico se dio cuenta que no lo veía a los ojos. Eso era poco usual. Porque su cuñada era muy transparente a pesar de su interesada personalidad.

-¿pasa algo?

Ella al fin lo vio con mucha seriedad.-Si Saotome…Akane…ella…

Ranma abrió los ojos asustándose, pensó que algo malo le había pasado.

-¡¿Qué pasa con Akane Nabiki?!-preguntó tomándola de sus hombros sin controlar su arranque de ansiedad.

-Se ha ido.

-¿Qué?

-Eso, esta mañana nos dimos cuenta que se había marchado. Solo dejo esta nota-la joven se volteo hasta la mesa del teléfono de la casa tomando una hoja doblada.-ten.

Ranma al tomar el papel leyó.

Querida familia:

Me voy por un tiempo. Tengo muchas cosas en las que pensar respecto a mi embarazo. Estaré bien. Por favor, confíen en mí, y no traten de buscarme.

Papá, Kasumi, Nabiki, los amo.

Akane.

-Pero…pero…¿Por qué?

-No estoy segura, pero…debajo de la nota, había un sobre que estaba dirigido a ti. Toma.

Su mano toco el papel abriendo el contenido. Saco una segunda carta que claramente tenia escrito su nombre.

Ranma:

No me buques más. Te amo, pero ya no puedo estar contigo.

Estaré bien sin ti, al igual que tú sin mí.

Olvídame.

Akane.

Al terminar de leer, Ranma no se creía lo que esas líneas contenían, porque sabía cómo se sentía Akane con él. Su relación era sincera y sin mentiras, pero claramente al releerla, era la letra de Akane. Conocía todo de ella, pero no sabía qué pasaba. Era ilógico que se marchara así de repente.

-N-Nono puede ser…-la carta cayó al suelo, pues sus manos temblaban.

-Ranma…

Su cabeza era un torbellino con ideas que no podían encajar al estar tan devastado por lo que aquellas desoladoras palabras escritas le decían. Tuvo sentimientos encontrados por varios minutos…su corazón le dolía demasiado. Akane lo había dejado. Eso no podía ser verdad.

No podía ser.

Simplemente no lo aceptaba.

¿Akane por qué?

Hasta que…

…hasta que un nombre cruzo por su cabeza.

Kodachi

Ahí todo cobro sentido.

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.

.

つづく…


Notas: ¡Hola! Actualice justo antes de acabar el año ¡Que felicidad! Pensé que no lo lograría.

Quiero agradecer especialmente a Kaysachan. Con respecto al capítulo 13, que te mandaba al 17, eso fue un error de continuidad. Estaba reemplazando el capítulo, pues lo edite, pero al escoger el archivo, el numero correlativo decía 13, pero ese contenía el capítulo 17. Debí ver el nombre del archivo, no el número. ¡Que boba! Muchas gracias por hacerme ver ese garrafal error.

Si no es por ti, lo habría visto mucho después. Discúlpame. A ti y otras personas que vieron ese error.

Tarde dos meses en subir un nuevo capítulo, lo siento, esta vez mi meta es tardar menos, pero todos los acontecimientos ya están dándose como los tengo guardado en mi bosquejo, así que ya queda poquito. Muy poquito.

Ahora solo me queda esperar sus sinceras opiniones, les reitero mis disculpas por el atraso y las faltas de ortografía, trate de apurarme, por eso se me deben haber pasado varias ¡Gomen!

Espero sus apreciados comentarios.

Un abrazo grande.

Akane Kou.