Nota: los personajes principales no son de mi autoría, son creación de © Mizuki e Igarashi y aclaro que este relato está creado sin fin de lucro y solo por entretenimiento, la historia es producto del recuerdo de una serie que vi y el agregado de mi imaginación Por favor disfrútenla.
Queda prohibido reproducir o grabar en otra red o medio de comunicación sin mi consentimiento.
CAPÍTULO 3
Londres, Inglaterra
Cuando el deber llama hasta el alma más libre se ve atrapada ...
ELYER G.
Una larga cabellera rubia estaba siendo alaciada y trenzada, después de un reconfortante baño aromatizado con esencias de rosas, el cual era un premio después de una rutina de equitación que aprovechando el primer crepúsculo del amanecer su propietaria disfrutaba en las propiedades del castillo todos los días .
La hermosa joven de 17 años, propietaria de una melena envidiable y de un par de ojos color verde que destellaban luz como las esmeraldas, ambos regalos heredados por la combinación perfecta del ADN Real de sus progenitores, Williams Albert Andley segundo y Rosmery Marié Brounbery, aprovechaba un distraerse de sus obligaciones y se divertía una vez más de la charla que sostenía su asistente y peluquera.
Karen Kleiss, su asistente y amiga de la infancia, una chica de veinte años, mirada impresionante color caramelo, cabello castaño, y quien a pesar de su corta edad había recibido el entrenamiento necesario para defender a los miembros de la corona, se había convertido en la mejor en su campo, profesión que había elegido siguiendo los pasos de su padre amado, aprovechando este momento justo para dar a conocer el informe de todas las tareas que debería cumplir la bella y dulce princesa Candy Victoria Andley en el día, cuando una voz le interrumpe.
- Su alteza, dicen que ya regreso el príncipe Brower a Inglaterra ... Decía la peluquera Rita
- y que viene de visitar países en medio Oriente en donde además de inversionistas conquisto el corazón de la princesa Azul de Arabia ...
- así ... Y cuando te enteraste de eso Rita, solicité la princesa
-hoy a salido el artículo en el diario
- por Dios, Rita, esos solo son puros chismes para vendedor ... Exclamó Karen cómo reclamo.
- y usted cree, señorita Kleiss, cuando el río truena es porque piedras lleva, dijo el señor Bolton, quien hace poco vino de América.
- gracias Rita, agradeció la princesa, te espero mañana.
-con gusto su alteza, y cuidado con los príncipes viajeros ... Que tengan buen día ...
Y la amable Rita se retiró.
-Su alteza, dijo Karen
- Hoy entregan calificaciones de sus profesores y posiblemente hoy tengan que determinar a qué nación desea viajar según la tradición.
-Tu sabes a dónde quiero ir Karen, todo es que el consejo lo apruebe y mi nana me dé libertad, pues quiero ir solo contigo - contestó la princesa, apuntando con el dedo a su interlocutora-
-Pero es la tradición y tu sueño es viajar a América, tú eres quien lo decide, es tu derecho antes de ...
Y ambas guardaron silencio ...
-Amo el teatro, amo las pinturas, amo la fotografía, por unos meses solo quiero ser una chica normal ... Suspiro la dulce princesa Candy.
La mirada de la preciosa princesa se volvió triste por un momento, en el cual también los pensamientos de Karen viajaron hace 12 años ...
FLASH BACK
... Princesa!
Gritaron dos mujeres vestidas con uniforme de la servidumbre del palacio, horrorizadas al ver caer al río a una maravillosa niña que dejándose llevar por el vuelo de una pequeña mariposa, había estado acercado a la orilla del río tratando de alcanzar en ese sitio el terreno se hizo resbaloso.
La princesa, juguetona y traviesa como todos los niños de su edad, había solicitado salir a jugar a las afueras del castillo ...
Un picknic nana, había dicho ...
Como los que hicimos con papá y mamá en la orilla del río, poniendo esos ojitos llorosos de súplica, convenció a la mujer que sabía el dolor que producía esos recuerdos y sin más había accedido a la travesía.
Nana Pony, una mujer que se aproxima a los cuarenta y cinco años, quien ejerció la profesión de enfermera y que a la fecha se había capacitado en estudios psicológicos, podría sacar su licencia medica, tras haber llegado hace quince años, por azares del destino a una prestigiosa universidad en Londres, su objetivo, hasta ese entonces fue, ayudar a los pequeños a superar traumas por ausencia o tragedias, pues su trabajo en el orfanato "Hogar de Pony" en Chicago, Estados Unidos, le había despertado ese interés.
Fue entonces que, en dicha universidad, por su entereza, logro captar la atención de sus profesores, quienes al enterarse del accidente de los miembros de la corona y que del infortunio la pequeña princesa había estado en la orfandad, sin que nadie más que velara por su bienestar, no tardarán en recomendarla a la familia real.
Cuando Pony visito el castillo Andley, ella no quedó impresionada por la magnificencia del lugar, sino que ella se enamoró de la dulce niña que, abrazada a una muñeca de tela, contemplaba a través del ventanal de la sala, el precioso jardín de su madre, con una mirada triste y llena de melancolía, por lo que no dudo en hacer a un lado su título y aspiraciones para atender a la dulce princesa, quien tiempo después la llamara nana y hasta mamá.
Karen! Gritaron las dos mujeres angustiadas cuando vieron lanzarse al río a una segunda niña ...
En un segundo momento de diversión se convertirá en casi una tragedia de no ser porque George, quien a una distancia prudente disfruta ver a su pequeña hija Karen de los momentos al aire libre en compañía de la pequeña princesa, a él le satisfacía ver como en esos instantes, las pequeñas se unían como las hermanas que, aunque no compartieran sangre, compartían un vínculo del corazón.
George al ver que la pequeña rubia se acercaba al río no dudo ni un solo instante en correr a socorrerla, pues sabía bien, que la pequeña, contaba con un grado de imaginación tan grande que se abstraía del mundo real y este era un instante de sumo cuidado y de peligro, por lo que sin pensarlo dos veces, se tiró al río a socorrer a la pequeña, lo que no tomo en cuenta fue, en lugar de salvar a una niña, serian dos, pues su hijita Karen, se había lanzado también a salvar a su amiga.
Al salir del agua, George suspiro cansado, pidiendo al cielo que sus dos preciados tesoros estuvieran bien, fue un caos entre carreras y toallas, las pequeñas fueron atendidas y llevadas de vuelta al castillo. Ambas lloraban y lloraban una por el susto de la caída y otra porque creyó que sería el último día que vería a su amiguita.
Karen, haciendo un lado el susto de la situación, corrió a la habitación de la princesa y limpiándose las lágrimas se asomó a la cama de ella y amenazó:
- no vuelvas a alejarte de mí!
- te prohíbo que me dejes, yo siempre te salvaré
Y con esas palabras se desplomo desmayada.
La pequeña rubia, muy asustada la abrazó diciendo, lo siento Karen, lo siento mucho, prometo no preocuparte más.
FIN DEL FLASH DETRÁS
CONTINUARÁ ...
¡Gracias por leerme!
Abrazos
