Nota: los personajes principales no son de mi autoría, son creación de ©Mizuki e Igarashi y aclaro que este relato está creado sin fin de lucro y sólo por entretenimiento, la historia es producto del recuerdo de una serie que vi y el agregado de mi imaginación. Por favor disfrútenla.

Queda prohibido reproducirla o grabarla en otra red o medio de comunicación sin mi consentimiento.

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CAPÍTULO 4

Encuentro en el Parque

Las colisiones, como las coincidencias son acciones que el destino maneja a través del tiempo para unir dos almas que alguna vez sufrieron y claman por otra oportunidad…

ELyER G.

En New York, la vida continuaba, pero para un chico castaño de ojos azul profundo el mundo había girado, había una luz diferente en su mirar, su taciturno actuar había girado unos pocos grados, aún había melancolía en su actuar, pero algo había cambiado, de eso estaba seguro Archie…

Archibald Cornwell, un guapo joven de diecisiete años, muy elegante en su porte, actuar y vestir, siempre andaba a la moda, con un carisma que atraía a las jovencitas como abejas a la miel, éste jovencito solía ser hasta escandaloso cuando algún nuevo comercio abría en el barrio y no dudaba en arrastrar a sus amigos para descubrir las nuevas atracciones comerciales.

Archie, como le llamaban sus amigos siempre vivió en New York, ahí nació, pertenece a una familia de regulares condiciones económicas, padres emprendedores que no permanecían en casa debido a sus trabajos, un hermano mayor, aficionado a los inventos de nombre Stear, quien es un año mayor a Archie, castaño, alto, ojos avellana enmarcados con gafas de aro oscuro, semblante amable y distante debido a sus pasatiempos, más relajado hasta despreocupado de su apariencia personal pues su afición a la física no le daba chance a mirarse al espejo, no aún, pues cuando el mosquito del amor pica a los chicos, estos cambian y empiezan a fijarse hasta de la menor pequita que aparece en sus bellos rostros.

[suspiro Archie] vaya hoy estas sonriendo…

cállate Cornwell, contesto Terry

me vas a decir que tienes, pregunto Archie abrazando a su amigo, cuando éste último salió de la cafetería.

No es algo que te interese, no pasó nada y punto, vámonos…

Sucedía que Terry siempre se despertaba a las cuatro de la mañana a ayudar a su abuelo en la limpieza del local y en la elaboración de café para los comensales de la cafetería, por lo que el castaño a las 7 de la mañana ya estaba uniformado y desayunando cuando su amigo Archie llegaba y de un portazo hacía su espectacular ingreso al local.

Por Dios jovencito, exclamo Henry al escuchar el portazo…

No, otra vez, entorno los ojos Terry conociendo que el que entraba era su escandaloso amigo

Buenos días Henry, se asomó a la barra Archie

Buenos días hijo, vas a desayunar…

Lo de siempre abuelo, dijo el aludido tomando una servilleta y metiéndosela en el cuello como babero.

Jajajaja tu humor siempre pone el sol en este local hijo, palmeo Henry las manos de Archie que reposaban en el mostrador

Y tu querido Terry… que opinas… pongo el sol también en tu día…

Ya quisieras… exclamo el castaño ojiazul, moviendo de un lado a otro su cabeza dejando una apenas mueca de sonrisa en sus labios…

Ahhhhhh! Grito Archie

Que pasó? dijo Henry volteando una taza para servirle café al jovencito recién llegado

Ha sonreído,

Quién?

Terry

Ya vas otra vez…. Mejor desayuna, creo que el no ingerir alimento te está afectando amigo

No, no, no, no es que lo imaginara, sonreíste, bueno hiciste el esfuerzo… y poniendo una mano debajo de su mentón achico los ojos interrogando con ellos al ojiazul, quien, cruzando los brazos en el pecho, le dijo – basta Cornwell, come, que se nos hace tarde.

Por el momento lo haré asi, pero quiero saber el motivo de tu intento de sonrisa.

Vamos chicos, desayunen que les hará tarde…

Y así lo hicieron los apuestos jóvenes y saliendo del local con un hasta luego abuelo, se dirigieron al colegio, mientras iban caminando, un Archie parloteando sobre la visita al central park del día anterior con sus compañeros del club de fotografía, un castaño hacia memoria de lo acontecido:

Cabello? No, ojos? Que fue? Pensaba el castaño recordando, ya sé fotos.

FLASBACK

El viernes anterior…

Hola hermanito! Saludo Archie a Stear, al ingresar en el aula destinada al club de fotografía.

Hola Terry… saludo Stear

Qué? A mi no me saludas hermano

Ya lo hice cuando amaneció

Que malvado eres, me rompes el corazón

Así exactamente, era como Archie con su personalidad burbujeante ponía color a cualquier lugar a donde llegaba y éste, en este momento, era el aula donde se reunía el club de fotografía.

Si, Stear había fundado este club debido a que fue obligado a pertenecer a uno y como al castaño de lentes no le llamaba la atención ningún deporte, pensó que talvez algo de aire libre que no involucre pelotas y sudor sería lo mejor, pero la implementación del grupo exigía que por lo menos tres alumnos del colegio fueran miembros para autorizar el club, razón por la que arrastró a Archie y a Terry para conformarlo, pues como comprenderán, el castaño de lentes no era muy popular por su personalidad de cerebrito mandón, como lo llamaban sus compañeros de clase.

Y ahí estaban los dos hermanos y un amigo, tratando de planificar la salida de hoy…

Bueno colegas, así les llamaba Stear a Archie y a Terry, hoy tenemos 3 períodos libres para dedicarnos a este Club, por lo que propongo que visitemos el parque y hagamos nuestro recorrido, debemos tomar fotos de todo lo que nos guste y haremos un mural acá… señalo una pared vacía del salón.

Propongo algo dijo Archie

Al llegar al parque nos separamos y competimos por la mejor toma

Ummm, lo que ustedes digan… respondió Terry no muy entusiasmado

Ok, manos a la obra dijo Stear

Al llegar al parque…

Acá nos reuniremos en dos horas, para ir a merendar, les parece

Hecho, respondieron los jóvenes y se alejaron cada uno por su lado

Un derrotado Terry se sentaba en una banca suspirando y pensando:

Vamos Terry, tienes que enfocarte en algo, pero ¿qué?

A ver, parque, gente, árboles, bancas, árboles, flores, grama…

Ya sé, árboles, pues Archie seguramente seguirá ardillas y Stear, pues chicas…

Y tomando su cámara se adentró en el bosque y empezó a tomar fotos a diestra y siniestra, desde abajo hacia las copas de los árboles, troncos con figuras extrañas y así el tiempo voló.

Ya casi finalizando el recorrido, el castaño ojiazul, divisó un magnifico amate de flores rosa que ya no tenía ninguna hoja verde, fascinado por la belleza del árbol, enfocó desde varias posiciones, pero sin encontrar la perfecta, tan ensimismado estaba, en ajustar la configuración de su cámara, aparato que había sido para él, el más valioso regalo que le fuera entregado por su padre años atrás, que no se dió cuenta del justo instante en que una hermosa cabellera rubia, recogida en una cola alta, se posicionaba justo frente al maravillo árbol, en el punto que a él le parecía fuera el mejor ángulo para tomar su foto.

A través del lente de la cámara la vió…

Al mismo tiempo, Candy se encontraba embelesada por el árbol de hermosas flores rosa y soñaba con poder subirse al mismo y disfrutar de cerca del aroma que las mismas desprendían, estaba tan absorta en su anhelo, que no noto sino hasta que escucho un click, que tenía compañía y volteando despacio hacia atrás con una hermosa y amable sonrisa, noto otro click, cuando éste último sonó, ambos jóvenes al unísono dijeron

Lo siento!

No, no yo lo siento, repitieron

Y sonrieron, pues los dos estaban muy apenados, por haberse interrumpido

Eres turista, exclamo el joven

Eh, si, si, es primera vez que viajo a América

Y tu?

Yo, pues acá siempre he vivido

Es magnífico verdad, dijo la chica

Lo es, respondió el,

Ay disculpa, ya te interrumpi en tu tarea, nos vemos, se despidió con un ademán la chica

A, si, hasta luego, respondió Terry y siguió enfocando su cámara al fantástico árbol

A unos pocos metros, la preciosa rubia suspiro y dijo bueno, al menos los americanos son amables y siguió tomando fotos pero se dio cuenta que su cámara de repente se apagó…

Noooo! Dijo la rubia, ya no puede tomar foto a ese hermoso árbol

Le sucede algo señorita, inquirió el castaño quien, atraído por el gritillo de la chica, se acercó cautelosamente a la misma.

Me he quedado sin carga y quiero una foto de ese magnífico árbol

Puedo, dijo el joven señalando la cámara

Si, acepto ella

Ciertamente te has quedado sin carga, si gustas puedes darme la tarjeta de memoria y tomarla desde mi cámara, dijo el castaño sacando su propia tarjeta y metiéndola en el bolsillo de su camisa.

Eh, sí, pero hay un problema, no sé cómo sacar la memoria de la mía, verás, la cámara la acabo de comprar, allá, y señalo un kiosko.

Ya veo, dijo el joven

Si me permites, extendió su mano, yo te puedo enseñar

Claro, toma

Ven, dijo el joven, y acercándose a una banca tomo asiento y empezó con la tarea de extraer la memoria.

Vaya, dijo la chica, tu si sabes de cámaras,

Un poco dijo el chico, mi padre era fotógrafo profesional, creo que hay cosas que se heredan

Puede ser, exclamo la chica rubia

¡Bueno, acá tienes, el joven extendió su cámara a la chica, solo enfoca y presiona ese botón rojo y listo!

Gracias dijo una sonriente Candy, y obedeciendo enfocó y tomo la foto.

No me gusta, dijo la chica…

Bórrala y has otra, así mira…

Y de esa forma los dos jóvenes siguieron tomando y borrando fotos por un buen rato…

Nos tomamos una foto, dijo Candy al castaño ojiazul

¿Con gusto, donde la prefieres?

En nuestro árbol, digo, en el de flores rosa, quiero un lindo recuerdo

Segura, si quieres te la tomo yo,

No, quiero un recuerdo contigo, para recordar a la persona que me enseñó a usar una Nikon D5300, sonrió

Ah, te diste cuenta

Como no, ve la que compre yo, es mucho más sencilla que la tuya

Tienes razón, dijo el chico

Así los jóvenes sin saberlo hicieron su primer recuerdo, pidiéndole a una señora que se encontraba sentada cerca del árbol que les hiciera la foto.

Bueno dijo la chica mirando su reloj de muñeca, me tengo que ir, fue un gusto conocerte y gracias por tu ayuda

El gusto es mío, dijo el joven también viendo su reloj, espero tu estadía acá sea grata, se despidió el joven

Adios! Se dijeron alzando la mano con una suave sonrisa y se alejaron

Ambos se sentían tristes por despedirse, algo dentro de ellos les decía que esta separación tenía algo más y no sabían que, se alejaron y siguieron sus rumbos, Terry vio nuevamente la hora en su reloj de pulsera y de hecho ya se había retrasado unos minutos, seguramente sus amigos ya estaban en la salida.

Ya en la salida del parque un Stear y un Archie se encontraban en el lugar acordado degustando un helado, pues el castaño aún no llegaba…

Vaya sí que te tardaste amigo

No fue mucho, dijo Stear, unos minutos apenas, dijo viendo su reloj

Pero si este ser, nunca se atrasa ni un segundo, toma… extendió Archie un helado de fresas al castaño ojiazul

Si perdonen amigos, gracias! Tomo el helado Archie

Al terminar el helado los tres chicos se acercaron para mostrar el trabajo realizado, lo cual hizo dar un respingo a Terry quien noto que en su cámara aún tenía la memoria de la chica rubia y simulando estar cansado dijo, lo siento amigos, mañana les enseño mi tarea, tengo que ir a la cafetería a ayudar.

Nos vemos mañana si…

Está bien, dijo Archie bostezando, yo estoy cansadísimo, esa ardilla me hizo correr como un loco en el parque.

Jajaja los tres chicos se rieron imaginando al castaño, corretear como crío tras una ardilla.

Nos vemos mañana…

Cuando Terry cruzó hacia la derecha, tomando ya el camino a la cafería de su abuelo Henry, noto una cabellera rubia, por lo que recordando la memoria que estaba en su bolsillo, corrió a su lado y tocándole el hombro le hablo:

Hola, mira, me quede con tu memoria, toma

Volvimos a coincidir verdad, sonrió la rubia

Así parece…

Mil gracias

Bueno, dijo el chico, fue un gusto volver a verte

Adiós, dijo la joven, quien divisó a lo lejos un carro que venía por ella

Adiós, dijo el joven retomando su camino

Ya estando algo alejados, ella camino alegre a alcanzar el auto y el llegando a la esquina ambos se voltearon a ver y achicando los ojos se dirigieron una suave sonrisa y un adiós con sus manos.

Vaya, dijo una jovencita, sí que es guapo.

Que dices Candy, pregunto una castaña que manejaba el vehículo a donde la rubia subía

Nada Karen, vámonos muero de hambre

¿Quieres probar las ricas hamburguesas americanas eh?

¡Claro!

FIN DEL FLASHBACK

CONTINUARÁ….

¡Gracias por leerme!

Abrazos