Advertencia
1. Este fanfic empareja a Misao y a Soujiro. Es muy importante resaltarlo porque en verdad respeto a los fans que siguen el emparejamiento AoshixMisao y no deseo que haya malas interpretaciones. Lo digo ahora mismo: no hay ni una pizca de romance entre Aoshi y Misao,. Tampoco se trata de un triangulo amoroso entre los personajes y no habrá cambios repentinos en los personajes principales.
2. La relación entre Misao y Soujiro progresará lenta, pero deliciosamente. El romance entre estos personajes toma tiempo porque inicia desde cero. Tal vez ese es el verdadero encanto y reto de este ship.
3. Mi justificación para esto es poner mi pequeño granito de arena en cuanto a fanfics dedicados a esta pareja :)
4. Las actualizaciones pueden ser una, dos o tres veces al mes (todo depende de mi creatividad).
5. Este fanfic está clasificado con una M. Esto quiere decir que habrá contenido adulto, pero solo se trata de las escenas de sexo. NO habrá otro tipo de escenas adultas o escenas violentas.
Una vez aclarado todo esto, queda a su criterio acompañarme en esta historia :)
Disclaimer: Rorouni Kenshin es propiedad intelectual de Nobuhiro Watsuki.
La perspectiva y el argumento de Mujer Comadreja es mía. NO estoy a favor de la adaptación y/o sustitución de personajes. Este escrito ha sido elaborado por mí con mucho esfuerzo y dedicación.
Estoy segura de que todos podemos hacer historias maravillosas y que la práctica hará mejorar nuestras plumas de aprendices de escritor.
MUJER COMADREJA
PRIMERA PARTE
PRÓLOGO
Saito expulsó el humo de su cigarrillo y miró de arriba hacia abajo a la pequeña que acompañaba a Kenshin Himura. No, no era similar a la mujer zorro que se había quedado en Tokio, tampoco parecía cercana a la pequeña mapache que hacía algarabía al estar cerca del pelirrojo. Aquella azabache era más pequeña, pero bien entrada en sus años mozos. Los ojos color esmeralda, el ceño fruncido en señal desafiante y el espíritu valiente, formaban parte de la «nueva mujer» que acompañaba al destajador.
—Primero la mujer zorro, luego la enérgica mapache y por último... ¿quién es esta mujer comadreja? —Soltó Saito y Kenshin abrió los ojos sintiéndose muy avergonzado por los malos pensamientos del viejo Lobo de Mibu.
¿Mujer comadreja?, pensó Misao, al mismo tiempo que perdía interés por la conversación que sostenían los dos adultos. Se preguntó cómo debía de sentirse ante el comentario del policía o, peor aún, cómo tenía que responder a esa posible ofensa. Casi siempre recibía comentarios sobre su aspecto. Durante sus primeros años de adolescencia, el que hablaran de ello la hacía retroceder con el rostro ruborizado y sintiéndose incapaz de defenderse. A sus 16 años aquello ya no la acomplejaba, ni la minimizaba; sin embargo, esa era la primera vez que la comparaban con un animal y eso no le parecía agradable.
¿Ser una comadreja era algo bueno o malo?
Muchos varones portaban el nombre de algún animal. El mismo Saito Hajime se engalanaba al ser llamado «Lobo de Mibu». Hace tiempo había escuchado de una mujer a la que llamaban «coneja» y más allá de ser una referencia agradable, se trataba de un insulto destinado a sus enormes dientes. Alarmada, Misao observó su reflejo en el agua y sonrió aliviada al descubrir que no tenía la cara de una comadreja.
Entonces sonrió al pensar en la astucia y agilidad que tenían esos animales. Se sintió satisfecha con la comparación porque ella podía ser más audaz y más rápida que cien comadrejas juntas. También recordó cuando en uno de sus muchos viajes, vio a dos comadrejas danzando alegres sobre el pastizal. Eso hizo que su regocijo aumentara porque ella también era igual de alegre y enérgica.
—Gracias —agradeció contenta y los dos varones frenaron su charla sin entender el motivo de su agradecimiento.
—¡Será mejor que nos pongamos en marcha! —Continuó con entusiasmo y les guiñó un ojo—. Kenshin tiene que conseguir una nueva espada para que pueda volver a enfrentarse contra ese tonto cara sonriente y acabe con él.
Era valiente, entusiasta y jovial; el tipo de chica que estaba hecha para conquistar al mundo.
Última Corrección: 26 de agosto del 2020
KH Weikath
