Nota: los personajes principales no son de mi autoría, son creación de © Mizuki e Igarashi y aclaro que este relato está creado sin fin de lucro y sólo por entretenimiento, la historia es producto del recuerdo de una serie que vi y el agregado de mi imaginación. Por favor disfrútenla.
Queda prohibido reproducirla o grabarla en otra red o medio de comunicación sin mi consentimiento.
CAPÍTULO 10
PROMESAS
Lo mas complicado es amar y dejar ir, pero es lo mejor a veces, no siempre ...
ELyER G.
¿Anthony? Dijo una sorprendida Karen, al ver al galante rubio de ojos azul cielo quien se dirigía directamente a la bella rubia quien ensimismada en la compra para Henry no se había percatado de su presencia.
Escena retrospectiva
Con que una carta eh, vamos a ver que dice,
Querida hija,
Espero que este viaje este siendo esplendido, te escribo para ponerte al tanto que en un mes recibirán la visita en América del príncipe Brower, ya lo conoce los pormenores respecto a su estadía en América, asi que les deseo sigan disfrutando del nuevo mundo.
Tu padre que te quiere,
George B.
Fin del flashback
¡Antonio! Fue la palabra de asombro de una distraída Candy, quien intercambiaba palabras con el castaño ojiazul respecto al grandioso día que estaban concluyendo.
Es un gusto saludarte pr….
- Candy, solo Candy susurro tratando que Terry no escuchara
- ¡Dulce! Dijo Anthony y tomando la mano de la joven depositó un tierno beso en su dorso.
Un par de ojos color azul mar, no daban crédito a lo que veían, este joven estaba being muy pero muy amable con su pecosa, alto ahí, ¿"mi pecosa?" pero que digo, y en ese dilema estaba cuando escucho decir.
- Anthony, que sorpresa, dijo nerviosa, que haces en América
- Vaya, parece que se conocen pensaba el castaño impresionado
- Pues, tengo negocios acá y me dije que cuando las juntas terminen podré disfrutar de New York un par de días, y tu ¿cómo ellos, qué tal New York?
- Ah ok, si, si, muy bien, digo, bien, todo bien acá, pero que modales los míos, se tocó la frente, te presentaré a mis amigos, él es Terruce y estudiamos juntos.
- Un placer, el rubio extendió su mano
- Igualmente, Terry, tomó la mano y la estrecho, se dijo para si mismo, que manos tan cálidas, parece un príncipe.
- Ellos, interrumpió Candy, son Archie Cornwell, Karen te recuerdas de ella,
- Si, madame, dijo, y le tomo su mano depositando un beso, la aludida, se sorprendió, pues ese saludo no era habitual para ella.
- Es un gusto que este con nosotros, contesto la castaña
- Podrían tener piedad de éste extranjero y permitirle sentarse a su mesa a cenar, acabo de salir de una reunión de accionistas y créanme muero de hambre, les sorprendió a todos un Anthony muy divertido al ver como Candy y Karen no sabían que hacer ante su aparición inesperada.
- Te ves como todo un profesional, amigo, exclamó Archie, pero me caes bien, ven, siéntate acá, por cierto Armani?
- Que buen ojo, Archie verdad, contesto Anthony, gracias
- Asi es
- Y de donde eres, ¿se conocen de hace tiempo ?, indagó el curioso Archie
- Pues de Inglaterra, igual que estas bellas damas, significativamente a la rubia quien apartó la mirada, y si desde niños, tengo muuuuchas historias acerca de
- No por favor, dijo una sonrojada Candy
-Vaya, bienvenido a América entonces, si tienes tiempo, podemos darte un tour por la ciudad
-¡Gracias! Pero la verdad tengo muy poco tiempo y muchas responsabilidades no creo poder ser libre de ellas por lo menos de acá a dos meses, y lanzó una mirada profunda a la rubia de cabellos ensortijados quien estaba absorta y entretenida moviendo de un lado a otro su chocolate .
- Pues cuando vuelvas a viajar acá, no dudes en buscarme, y ¿dónde te hospedas? Pregunto Archie
-Pues en el Marriot,
-Que bien,
- Saben algo dijo el rubio ojiceleste, ya amo New York, y les enseño una estampa que tenía en la agenda que tenía en sus manos
-Jajajaja fue la contestación de todos en la mesa
Pero a todo esto, un ojiazul no perdía detalle de los gestos de Candy y de las miradas que el inglés recién llegado dirigía a la bella pecosa, un sentimiento que nunca había experimentado llenaba el pecho del guapo ojiazul, quien se quedo silencioso ante la visita .
La velada transcurrió normal, aunque les parezca increíble, el rubio recién llegado se acoplo a las charlas y bromas del grupo, a pesar, que aparentemente se veía mayor, pues su vestimenta era la de todo un ejecutivo, traje armany color azul oscuro, camisa de un blanco inmaculado, sin corbata, pues seguramente al concluir su reunión la removió de su sitio, agenda en mano y ese aire imponente que decía que era alguien importante, pero que nuestros jóvenes amigos ignoraban pues no tenían ni la mínima idea de quien estaba sentado a su mesa.
Anthony por primera vez en la vida, disfrutaba de bromas entre jóvenes sencillos y sin todos esos gestos y palabrería estudiados que la gente de la realeza y altos ejecutivos solían sostener en su presencia, esta experiencia fue refrescante y agradable, razón por la que comprendió porque la bella rubia que estaba sentada a la mesa había decidido viajar a este lugar y convivir un tiempo con personas.
Al salir de la cafetería, todos se despidieron, prometiendo reunirse el domingo en el boliche.
Los jóvenes decidieron llevar a Candy ya Karen a su piso, por lo que un muy animado Anthony les acompaño a la puerta de su apartamento.
Un hasta luego fue la corta despedida de Candy y el castaño, quien hubiera querido que la visita no les acompañara en el regreso, pero que no tuvo opción más que decir feliz noche y entrar a la cafetería de su abuelo en cuanto llegaron, cosa que no paso desapercibida por Archie y Karen.
- Princesa, no sabes la alegría que es volverte a ver, dijo un animado Anthony, cuando estaba por dejar a las chicas en su apartamento.
-Para mi ha sido una gran sorpresa, exclamo la rubia
- Lo sé, pero no podía pasar por New York y saber que estabas aquí y no buscarte, ya hace mas de un año que no te veía.
-Claro, desde que te delegaron los asuntos familiares, casi no nos vemos
- Así es, pero ya pronto esta distancia acabará
- Eso creo, dijo la rubia, mirando hacia las estrellas que aparecían en el cielo a través de la ventana de su apartamento, pues, ya subido y Karen insitió en compartir té.
- ¿Aun cumplirás tu promesa Princesa?
- ¿Eh?
- Si, si, no te preocupes, yo siempre cumplo lo que prometo
- Por un momento dude que aún siguiera en pie, puedes creerlo, exclamo con un suspiro Anthony, además tu me escogiste y no puedo faltar a mi promesa.
- Otra vez la chica estaba abstraída viendo el firmamento
- Estás hermosa, princesa, dijo Anthony
- Gracias
Escena retrospectiva
- Por Dios, Princesa, que ha hecho con su ropa
- No te preocupes nana, solo quise aprender a cabalgar, no conté con que al bajar debería hacerlo en los establos y no junto a un charco, jeje, sino es por Anthony, no hubiera logrado tal hazaña.
-Nos preocupó que no aparecieras luego del desvío por el portal de rosas Princesa
- No debiste, Anthony, y ya deja de decirme princesa, nos conocemos desde los cuatro años y pensaste para sus adentros, el sería un gran esposo, tan caballeroso y además es mi amigo, que podría salir mal.
- No puedo princesa, aunque lo intentaré, Candy !, tomo su mano y dejo un tierno beso en su dorso.
Que dulce nombre tienes princesa, pensó para sí el rubio, no me importa cumplir con esta imposición, pues te volverás una gran y hermosa reina, eres amable, sencilla y lo mejor será estar a tu lado y verte, creo que mi corazón ya empezó a sentir algo por ti, aunque, volvió su vista a la chica castaña quien estaba recibiendo una clase de karate con su padre, ¿Qué estoy pensando?
Fin del flashback
Ambos rubios estaban cada uno absorto en sus pensamientos, mientras en la cocina del apartamento de los jóvenes, la bella castaña, también recordaba cuando conoció al rubio ojiceleste
Escena retrospectiva
- ¡Princesa, Princesa!
- Corrió Karen, detrás de la rubia quien había huido a su habitación después que le dieran algunas instrucciones y las visitas que recibiría esa misma tarde.
- Discúlpeme su alteza,
- Dijo la castaña, cuando por error tropezó con Anthony, quien se decidía a bajar las gradas del segundo nivel de la mansión,
- No te preocupes, por cierto, buena estocada,
- ¿Eh? Usted vio, la, la, la princesa le falta un poco de práctica, pero llegará a dominar la espada
- Pero tú, te luciste, eres una gran maestra para la princesa, la interrumpió Anthony, y tomando su mano depositó un beso en su dorso, hasta luego señorita y por favor sólo llámame Anthony, no soy tan viejo.
- No su alteza, como podría
- Vamos, vamos, solo Inténtalo si,
- Esta bien lo intentaré, Karen muy avergonzada y sonrojada
- Si que es un caballero, suspiro Karen, que suerte la princesa, harás una linda pareja.
Fin del flashback
- Bueno señoritas, las paso recogiendo mañana, quiero que me inviten a desayunar, ¿qué les parece a las 7 am?
- Con gusto Anthony, te llevaremos a un lugar estupendo, respondió Karen
En otro lugar, un castaño suspiraba, pues no tuvo oportunidad para hablar más con su pecosa, pero que le diría, si ella tarde o temprano se regresaría a su país y sabe Dios hasta cuando la volvería a ver.
Esa noche, más tarde, una rubia meditaba, en las palabras que su nana antes de viajar a América, le había dicho: "Hija, es tiempo que busques tu propia felicidad, es cierto que hay compromisos, protocolos y costumbres, pero ellas no tienen que hacerte perder tu esencia, eres una princesa ya su tiempo sabrás que hacer y como dirigir tu vida, disfruta este viaje y sólo sé tu misma pequeña "
También recordó una platica que escucho de sus padres:
- William querido, Anthony sería un gran esposo para nuestra pequeña no te parece, si querida, si he de elegir a alguien, seguro, sería él ...
CONTINUARÁ….
