Obsesión#1: Entre la ficción y la realidad
Era una norma que cuando el emperador viniera a visitar a sus concubinas, todos ellos debían de estar usando la lencería más reveladora y fina que hubiera en todo el continente.
Después elegiría uno de entre todos ellos para pasar la noche.
Esta noche fue el turno de la protagonista femenina.
- Cada día te pareces más a ella - La voz resonó por toda la habitación, el emperador sonaba verdaderamente feliz.
Pero eso le provoco repulsión a la chica, porque sabe que todos los que estaban aquí, habían sido traídos a la fuerza por la enfermiza obsesión de su majestad.
Unas manos callosas recorrieron cada centímetro de su torso, mirando su rostro noto una leve mueva de disgusto ante las pecas en su cuerpo. Un recordatorio de que ella no era más que el reemplazo de su amada.
Sin embargo, eso no lo detuvo, se deshizo de la parte superior de su diminuta lencería, sus dedos eran más ásperos. Él alternó entre tirar y pellizcar sus pezones mientras ella se retorcía, pero no se detuvo hasta que sus pechos estaban hinchados y doloridos.
Pronto lo escuchó deshacerse de su traje real. Sabe lo que viene, pero no impide desear de alguna forma evitarlo, un aullido de agonía se le escapó cuando él con su pulgar y el índice le hicieron rodar el pezón hasta el punto del dolor.
- No debes de estar nerviosa, después de todo este tiempo que has estado conmigo ya deberías de estar acostumbrada a esto-
La mano del emperador se hundió en su ropa pronto llegó a su pecho y pellizco con fuerza uno de los pezones de Amaya ya rojo por el duro trato que recibía.
- Ugh ... -
Amaya se mordió el labio inferior para reprimir un grito doloroso.
¿Hasta cuándo ella será tratada así?
¿Cuándo ella se liberaría de este infierno?
Muchas preguntas invadían su cabeza, pero no había respuesta para cada una de ellas.
La mano áspera del emperador apretó sus pezones una vez más, mientras Amaya luchaba con una cara retorcida.
La mano del emperador alcanzó el muslo de Amaya y luego se dirigió hacia su entrepierna. No llevaba su ropa interior según las instrucciones del emperador para sus visitas.
Emperador condujo hábilmente sus dedos hacia los gruesos labios de Amaya. Con sus dedos largos profundamente enterrados en su centro, presionó su pulgar sobre su perla y la frotó en círculos apretados hasta que estuvo hinchada y tierna.
Emperador gruñó con impaciencia mientras se eliminaba sus dedos para ser reemplazados por su miembro masculino, el proceso fue rápido y sin mucho esfuerzo. Él sostuvo su cuerpo con la mano mientras se preparaba y se subía encima de ella. El aliento de Emperador era lo único que tocaba las mejillas de Amaya.
- Eres una buena chica. ¿Ves cuánto mejor es esto cuando haces lo que te digo? -
La vergüenza y el desprecio envolvieron todo su ser, pero Amaya solo pudo rebelarse contra él con su silencio. El cinismo de emperador sonó en sus oídos, y él tomó sus piernas y las puso en la parte de sus hombros.
Su polla estaba tan caliente y dura. Se sentía como si la estuviera partiendo en dos.
Sus ojos ámbar estaban llenos de lujuria y obsesión. Justo antes de terminar dentro de ella, el emperador enterró su cabeza en el oído de Amaya como un hábito.
- Eso es. Déjame escucharte. Grita mi nombre por mí - Exigió cuando un quejido involuntario se deslizó entre sus labios. - Eres mía ahora, hermana –
Con un gemido bajo, el emperador empujó dos veces más antes de enterrarse lo más profundo que pudo y quedarse quieto. La desesperanza la invadió mientras un líquido cálido llenaba su núcleo.
*Salir*
Después de leer el capítulo, Amane había decidido que era todo por hoy.
Había estado leyendo "Bōkun kōtei no shūchaku/La obsesión del emperador tirano" que hace tiempo había terminado, pero por su situación no ha podido terminarla, quedándose a la mitad de la novela +19.
Ya eran alrededor de las ocho de la noche, pero no tenía ganas de regresar al departamento donde vivía con su padre.
Su padre tenía una seria adicción a las apuestas y al alcohol, razón por la cual su madre los abandono cuando tenía 6 años de edad.
Ahora con casi 17 años, se encontraba cursando su último año de preparatoria. Pero su padre no ha cambiado en lo absoluto, sus deudas incrementaban con cada salida al casino.
- Sería más fácil si no tuviera que volver – Murmuro para sí mismo.
Como deseaba abandonar aquel departamento de mala muerte y dejar a su padre que gastaba en cada oportunidad todo su dinero en más apuestas en lugar de comprar comida o pagar la renta de alquiler.
Así que con desgano se levantó de la banca del parque donde ha estado toda la tarde por el internet gratuito para irse a dormir.
Tenía examen de algebra mañana.
Camino con lentitud en las oscuras calles de Japón en un inútil esfuerzo de retrasar su llegada.
Al llegar al deteriorado edificio, uso las escaleras hasta llegar al tercer piso en donde se ubicaba su departamento. Una vez más la suerte no estaba de su lado, ya que noto que las luces estaban apagadas, eso solo significaba que su bastardo padre estaba nuevamente en las andadas.
- Hijo de puta… - Maldijo en voz baja.
Esquivando las bolsas de basura y las latas de cerveza del piso, se fue a su habitación que se encontraba al fondo.
Su habitación era el único lugar limpio en todo el departamento, el cual solo contaba con un viejo futon y un viejo armario con una de sus puertas ya rota.
Se cambió su uniforme para ponerse la misma ropa de los días anteriores, para no estropear su único uniforme limpio.
Antes de acostarse se recordó conectar su teléfono para escuchar la alarma de la escuela, siempre ponía su teléfono debajo de la almohada en un intento de que su padre no lo agarrase y lo vendiera.
Ese teléfono, aunque viejo, era necesario para mandar sus tareas a través del sitio wed de la escuela.
Con todo esto, se acostó en el viejo futon para al menos conciliar el sueño.
Lo que no esperaba era morir a manos de su horrible padre.
…...
Curiosidad que florece#1
Luego de pensarlo mucho, decidí escribir otro fic de parodia manwha a pesar que tengo el de "Sinceramente, reencarne como la joven madrastra malvada de mi personaje favorito".
Este a diferencia del otro no sé cómo acabara, pero se me hace más fácil de escribir.
Por cierto, este fic tendrá algunos aspectos más realistas a respecto a la época imperial y habrá datos desagradables para algunos de ustedes.
